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sábado, 28 de febrero de 2026
FOTO DE LA TORRE DEL PILOTO, DEL FOTOGRAFO SALVADOR RAMÓN DE AZPIAZU
viernes, 27 de febrero de 2026
4 MILLONES DE GRACIAS: EL MAREÓMETRO COMO ENCICLOPEDIA VIVA DE PORTUGALETE
Hoy celebramos una cifra que parecía inalcanzable cuando comenzamos este
viaje el 1 de junio de 2008: El Mareómetro ha superado los 4 millones de
visitas. Con una media diaria este pasado mes de febrero de 3.000
consultas diarias, algo impensable hasta ahora, este espacio se ha
consolidado como la gran Enciclopedia Portugaluja.
Con 4.663 entradas y el mayor fondo fotográfico de la Villa, el blog
es hoy un referente para investigadores y entusiastas de nuestra historia y
muchos centros escolares dirigen a los jóvenes al buscador del blog para sus
trabajos de historia local.
Además, seguimos trabajando en la recuperación de la Biblioteca Digital
Portugaluja, restaurando enlaces y completando contenidos para que el
conocimiento no se pierda.
Este éxito no es solo mío. Quiero rendir homenaje a todos los colaboradores
que, a lo largo de estos años, (¡¡¡el 1 de junio haremos 18, !!!mayores de
edad¡¡¡) han aportado su saber; su legado permanece vivo en cada entrada.
De cara al futuro, y con el mismo entusiasmo de siempre, mientras la salud
me lo permita, mantengo estas premisas:
El blog seguirá recibiendo investigaciones y artículos de cualquier autor
interesado en nuestra historia.
Procuraremos recoger todo lo que encontremos publicado en prensa e internet
para completar este puzzle jarrillero.
Toda fotografía cedida tiene un destino final claro: el Archivo Digital Municipal,
para que sirva al disfrute de todos.
Gracias por el cariño recibido, mi disposición sigue siendo total.
jueves, 26 de febrero de 2026
PORTUGALETE, 1795: EL ESCLAVO FUGITIVO Y EL CONFLICTO DEL PASE FORAL
La historia de Portugalete ofrece episodios donde la ley local y las
órdenes externas han entrado en conflicto. Uno de los casos ocurrió en el
verano de 1795, cuando la persecución de un esclavo huido desde Asturias puso a
prueba la autonomía jurídica del Señorío de Bizkaia.
Lo publicó el periódico EL CORREO
del 15 de febrero, en un artículo de Julio Arrieta en su sección de Tiempo de
historias, titulado La búsqueda irregular del esclavo Alejandro,
anunciando que en aquel suceso el alcalde de Portugalete vulneró “los usos de
este Señorío” al cumplir una requisitoria dictada en Asturias para capturar a
un fugitivo.
Un caso en el que se mezcla nuestra
historia local con un conflicto de derecho foral y el contexto social de la
esclavitud en el siglo XVIII, en un momento complicado en que Bizkaia se
recuperaba de la entrada y ocupación de las tropas francesas. Suponemos que el
esclavo pasaría por el Señorío tratando de llegar a Francia.
Según se dice en la documentación
conservada en el Archivo Histórico de Bizkaia era un
hombre negro, propiedad de doña Antonia de Mier, viuda de don Pedro de Barrio y
Noriega, «capitán del Regimiento Provincial de Milicias del Principado de
Asturias», que había sido gobernador de Texas y que todo comenzó el 19 de agosto de 1795 en Llanes donde se
escapó de la cárcel tras apenas dos semanas de reclusión.
Se le acusaba
de "excesos de incontinencia en el vicio de la lujuria", un cargo
común en la época para reprimir conductas sociales. El juez de Llanes emitió
una Carta Requisitoria dirigida a todas las justicias del reino. El mandato era
claro: capturar al fugitivo y trasladarlo de jurisdicción en jurisdicción hasta
devolverlo a Asturias.
La requisitoria viajó más lenta que el propio Alejandro. El documento pasó
por los juzgados de San Vicente de la Barquera, Comillas, Santander, Guriezo y
Castro Urdiales. Finalmente, el 6 de octubre de 1795, le llegó al alcalde de
Portugalete, Juan Bautista de Echeandía, quien procedió a ejecutarla de
inmediato, y como “alcalde y juez hordinario
della y su jurisdicción (...) digo que se guarde y cumpla y execute la
requisitoria que hace cabeza a las precedentes dilixencias”. Como los alguaciles de Portugalete tampoco encontraron
a Alejandro, el alcalde ordenó remitir el mandamiento «a la justicia
inmediata de la villa en Bilbao».
Sin embargo, al actuar de forma automática, Echeandía cometió una falta
grave contra la normativa local al ejecutar una orden judicial externa sin
consultar previamente si esta vulneraba el Fuero de Bizkaia, por lo que
intervino la Diputación. Finalmente, esta acabó concluyendo que, si bien la
búsqueda de Alejandro no atentaba contra los fueros o costumbres del Señorío,
el alcalde de Portugalete debía dar "la debida satisfacción" por
haber actuado sin el pase previo.
Este episodio no solo nos ilustra sobre la realidad de la esclavitud en la
España del siglo XVIII, sino que reafirma la celosa defensa que las
instituciones vizcaínas hacían de su soberanía jurídica frente a
mandatos externos, incluso en casos de persecución criminal.
A lo largo de este
blog hemos dejado amplia referencia de la relación de Los portugalujos
en la historia del tráfico de esclavos, y en
concreto recordaremos vecinos que vivían en la Villa con sus esclavos,
empezando allá por el siglo XVI el capitán Peruchete de Salazar, que se hacía
acompañar de “sus negros” Diego y Antón. En 1614, Gonzalo de Uría tenía un esclavo negro, llamado Juan, “de edad de diez años, poca frente y hundida”, y en 1624 en la relación de bautizados
de la parroquia encontramos que “fue bautizado Antonio, a quien se le pone
por apellido Moreno (por su color), que es un esclavo del general Martin de
Vallecilla”.
Ya en 1734 vemos que Simón
de Lezama tenía un esclavo negro llamado Diego Cayetano “negro de nación, color atezado, buen cuerpo, de edad de veinte y un años,
esclavo suyo propio, como parece de la escritura de su venta que exhibo....”
miércoles, 25 de febrero de 2026
LA AVENIDA ABARO Y EL COLEGIO SANTA MARIA EN LAS DOS PRIMERAS DECADAS DE LA DICTADURA
En la carpeta donde
me apareció la foto del chalet de Meñaca, estaban estas otras fotografías del
colegio Santa María en los años 40 y 50 del siglo pasado. Me llamaron la
atención por el edificio que existía, al igual que el citado chalet en ese tramo
de Abaro frente al colegio, y que en la primera mitad de los años 60 se construiría
totalmente con los actuales edificios.
Como no tenemos ninguna
noticia sobre su construcción o sus dueños, las recojo hoy para centrarme en la
actividad escolar que muestran en el terreno del colegio.
Recurrimos al libro
de José Maria Ruiz, El colegio de Santa María. Una Institución en
Portugalete (1939-1998), para recordar como en la primera de ellas del año
1944, el patio delantero todavía conservaba parte del arbolado de la antigua
finca del Chalet o Palacio de Dueñas, con un grupo de alumnos realizando ejercicios gimnásticos.
En la segunda, en que
en esa parte había una cancha de baloncesto, durante una función religiosa con
autoridades municipales, monseñor Chopitea, (en 1956 se realizó la bendición de
la estatua) y alumnos vestidos de Cruzados.
En la tercera, hacia
1954, alumnos de primera comunión regresando tras haber participado en alguna procesión
religiosa por el centro de la Villa.
martes, 24 de febrero de 2026
EL INDIANO MANUEL CALVO (1816-1904) Y SU LEGADO
El periodico enportugalete.com nos ha ofrecido este mes la tercera entrega de LA HISTORIA DEL HOTEL, que recogemos a continuacion:
El Puente Colgante
Boutique Hotel fue construido por Manuel Calvo, hijo de los dueños de la “Fonda
de Calvo” que situada en la actual ubicación del ayuntamiento y esquina con la
calle Salcedo, regentara su madre Maripepa Aguirre.
Con 17 años un tío
suyo lo llevó a la Habana a trabajar en una ferretería, y tras casarse con la
propietaria, de la que enviudó, desarrolló una gran actividad en negocios como
el trasporte marítimo, tanto por la isla como con la península, (socio de
Antonio López en la Compañía Trasatlántica), el azucarero (su ingenio tenía
por nombre Portugalete), siendo uno de los primeros accionistas del Banco Español de La Habana, sin olvidar su actividad política como
miembro del partido español contrario
a la independencia y a la abolición de la esclavitud en la que había apoyado
parte de sus negocios.
Amante de su Villa
natal fue un gran benefactor reconstruyendo la torre de la iglesia tras la
guerra carlista, o donando los terrenos para el Hospital de San Juan Bautista.
En 1898 regresó a su mansión
hotel que al morir legó a la Villa, junto con un Bazar en La Habana, para pagar
con sus beneficios las «raciones
de olla y pan que hay en el pueblo la caritativa costumbre de repartir a diario”.
Constituida una Fundación para su gestión, tras recibir
una indemnización del Gobierno castrista por su edificio de La Habana, en la
actualidad solo cuenta con la renta de su Hotel que dedica, tras adecuar su fin
social, a la promoción del voluntariado o apoyo a colectivos en desventaja
social.
Desde el HOTEL se intenta preservar la memoria del
fundador no solo recordando con su decoración el origen de su patrimonio cubano
sino también ofreciéndose para en un futuro cercano ser sede de la Fundación
tras recuperar esta su función benéfica fundacional.
lunes, 23 de febrero de 2026
EL CHALET MEÑACA, DE HOTEL A VILLA CARI, SEDE DE LA SECCION FEMENINA EN LAS DECADAS DE POSGUERRA
Fue en febrero de 1898 cuando Luis de Meñaca solicitó permiso al ayuntamiento para construir un edificio para hotel en Abaro, en el punto “conocido como antiguas cocheras del tranvía”. Su fachada principal daba a la carretera que unía la Villa con Santurtzi, y su parte trasera al “camino viejo” que venía desde Santa Clara y que se unía a la carretera junto a la finca LEXARZA de Martínez Rivas. El visto bueno municipal está firmado por el maestro de obras, Francisco de Berriozabal
tenemos muy pocas noticias de su existencia en las primeras décadas del siglo XX y como se ve en la foto de los años 40, tenía enfrente a la casa que aun se
conserva de la calle Hermanos Ubao, y la finca del actual parque de Ellacuría estaba
cubierta de frondoso arbolado con una hermosa palmera en su ángulo superior con
la actual calle de Pedro San Martin.
Tras la guerra civil,
en 1938, paso a ser sede de la rama femenina de la Falange y se conocía como
“Villa Cari”, porque entonces su propietaria era Caridad Carranza Ariño. En
esos años eran delegadas de la Sección Femenina Paz Garmendia Mendieta, y Mercedes
Ruiz Barturen, Rosario Zunzunegui López secretaria y María Cruz González,
regidora. Disponía de un cuadro de danzas, un coro femenino, (que
intervino en el congreso eucarístico del arciprestazgo de Portugalete) y hasta
organizó un equipo de “balón a mano” (sic) que se presentó en San Mamés para
competir en 1942, no faltando la impartición de clases de bachillerato y
magisterio, sin faltar la asignatura de Economía Doméstica para adoctrinar a
las jóvenes sobre la mentalidad femenina propia del franquismo.
El edificio
desaparecería a principios de los años 60, para dar paso a la construcción de
las enormes moles actuales de los edificios de la avenida Abaro.
domingo, 22 de febrero de 2026
LOS LLANOS CUANDO ERA UN BARRIO RURAL PORTUGALUJO
sábado, 21 de febrero de 2026
FOTOGRAFIAS ANTIGUAS: ARCHIVO NESTOR BASUALDO (2)
viernes, 20 de febrero de 2026
155 AÑOS: DEL SUEÑO DE MANUEL CALVO AL SOL DE ZURIÑE GARCÍA. EXCELENCIA EN LA VILLA JARRILLERA
El Puente Colgante Boutique Hotel, nuestro hotel por antonomasia, es
mucho más que un edificio emblemático frente al Ayuntamiento; es un testamento
vivo de modernidad y hospitalidad. Cuando Manuel Calvo concibió este "Gran
Hotel" hace más de siglo y medio, su visión fue dotar al pueblo de un
establecimiento al nivel de los mejores de Europa. Hoy, al cumplir 155 años,
ese deseo fundacional se refrenda con la máxima distinción gastronómica
nacional: un Sol de la Guía Repsol para su restaurante El Paladar.
EL VALOR DE LO INVISIBLE.
En un país con más de 100.000 restaurantes, formar parte de los apenas 800
que ostentan un Sol sitúa a su cocina en un club exclusivo de menos del 1% del
sector. Este reconocimiento certifica una gastronomía de "nivel
Dios", pero, sobre todo, premia lo que no se ve. Un Sol no se entrega solo
por el plato; se otorga por la calidez del "egunon", la pulcritud y
limpieza de cada rincón y la impecable atención al detalle. Si fallara un solo
eslabón de esta cadena humana, la "bolita de cerámica" no luciría hoy
en nuestra Villa.
UN CAMINO JALONADO POR GIGANTES.
Este premio es el resultado de una trayectoria histórica. Desde Brígida
Murua Izaguirre en 1880, con su legendaria vajilla de porcelana, pasando
por los veranos en los que el servicio llegaba del mítico Lhardy de
Madrid, hasta el maestrazgo de Antonio Saloña entre 1951 y 1971.
Hoy, esa pléyade de nombres culmina en Zuriñe García. Una de las
pocas mujeres líderes en la alta cocina, Mejor Restauradora 2018 y poseedora de
una estrella Michelin, Zuriñe ha fusionado la tradición vasca con la
sofisticación actual. Ella es el rostro visible de un éxito compartido por toda
la familia del Hotel.
IDENTIDAD Y COMPROMISO JARRILLERO.
Siendo el único restaurante de Bizkaia premiado este año, El Paladar
rinde homenaje con su nombre y decoración, a sus orígenes cubanos y a la
tradición de la antigua Fonda Calvo de Maripepa Aguirre. Pero su
compromiso con Portugalete no se queda en la alta cocina: se extiende a El
Txakoli, (todo un guiño a nuestra historia de villa productora de txakoli pionera
en Bizkaia) donde ofrece la esencia de nuestra gastronomía tradicional a precio
asequible.
Desde ser “Casino” en el siglo XIX, o albergar a personajes famosos
y de la realeza hace un siglo, ya en época moderna de posguerra ha sido lugar
de tertulias diarias, partidas de ajedrez, los inevitables banquetes de bodas, o
infinidad de actos culturales.
En este siglo XXI, se unió al reconocimiento del Puente Colgante como
Patrimonio de la Humanidad, adaptando su nombre al actual de Puente Colgante
Boutique Hotel, realizando una ingente actividad que le ha hecho sonar a
nivel nacional, en jornadas como las gastronómicas de homenaje a la cuchara,
los encuentros SUITE de sala, o en lo que en el ámbito cultural jarrillero han
representado los Encuentros Portugalujos del Hotel, con grandes asistencias de “gente
del mareómetro”.
Todo ello demuestra que la verdadera luz del Sol nace del esfuerzo diario
de un equipo unido, sin olvidar que detrás hay un gran profesional al mando,
como es el caso de Ricardo Campuzano.
Nuestro reconocimiento y orgullo jarrillero por lo conseguido. Zorionak a
todos.
ACCION NACIONALISTA VASCA DE PORTUGALETE DURANTE LA REPUBLICA
Tras la entrada y el articulo de Eduardo Renobales, quizás el máximo
exponente en la investigación sobre Acción Nacionalista Vasca (ANV), dedicado
al asesinato de José Luis Garaizabal durante la república, y dado que nos
facilita el acta de fundación de ANV en la Villa, intentamos ahora recoger el
mayor número de noticias locales de este histórico partido político vasco,
a través de la obra de Anastasio Munarriz, REPUBLICA
Y GUERRA EN PORTUGALETE que se
puede consultar en la BDP.
ANV que nació el 30 de noviembre de 1930 (día de San Andrés) como una
alternativa al PNV, definiéndose como un partido laico, republicano y de
izquierdas, en Portugalete se constituyó el 8 de abril de 1931 y su primera
Comisión Directiva la formaron Benito Arregui y Amunadarain (domiciliado
en Abaro nº 8), como presidente, José de Gabiña y Andraka como secretario, Eugenio
de Legarrigartu, como tesorero, y como vocales, Luis de Aguirregabiria, Luis
Ardanza, Ignacio Zuazaga, y José Mª Egurrola.
Ese año encontramos ya su sede, que se denominaba "Euskal
Etxea", en el Muelle Viejo (Manuel Calvo 9), con Ángel Loroño de presidente,
Marcos San Esteban Rivero, vicepresidente, Agustín Quintana de secretario
(quien más tarde sería secretario del Frente Popular en la Villa durante la
guerra), Ramón Arana de tesorero y de vocales, Cándido Garrido, Valentín
Loroño, Víctor Blanco y Juan Cruz Orive.
Las primeras elecciones municipales a las que se presentaron fueron las de
1931, en las que consiguieron dos concejales, Luis Ardanza Arrizabalaga, empleado (ocuparía uno de
los cargos de teniente alcalde) y Luis Aguirregaviria Onaindía, carpintero,
que sería sindico. Su sede estaba entonces en el Bar Logroñés, de la calle del
Medio nº 24.
En 1933 en el Comité
de Propaganda del proyecto de estatuto vasco navarro figuró Angel Elorza como
uno de sus representantes.
En 1934 con motivo de la revolución de octubre su presencia fue relevante a
pesar de que su afiliación era en torno a 60 personas. Se recuerda como el día 4, en su local, se sumaron a
la revuelta Gregorio Ramón Egusquiaguirre Gutiérrez, presidente de los
mendigoixales (filial de ANV) con catorce de sus miembros, y Jesús Rigal Orozco
con Marcos San Esteban y otros diez afiliados.
Entre las 133
detenciones que se contabilizaron en la Villa tras estos hechos figuraban
militantes de ANV como Víctor Gangoitia, Marcos San Esteban Rivero, (moriría
en la cárcel de Larrinaga casi un año después por las secuelas de torturas), Ignacio
Zuazaga, Rodrigo Marquina y Amancio Beitia.
El 13 de octubre el
gobernador militar ordenó la clausura de su sede y las del PSOE, Ateneo, STV y
PNV, a pesar de que los dos últimos no habían participado en la revolución.
En las elecciones generales de febrero de 1936, ANV se integró en la
coalición del Frente Popular, figurando Andrés Perea Gallega entre los candidatos
a compromisario y siendo Ramón de los Heros su representante en la Junta
Municipal de Defensa, creada el 29 de julio de 1936 para organizar la
resistencia en la Villa.
Tenía entonces su
sede en la Travesía Santa Clara (luego pasaría a la Plaza nº 5) y su presidente
era Epifanio Rodríguez Arteaga (antes lo habían sido Eugenio Legarrigartu y
Víctor Juaristi Sabando) con José Ayarza Urdampilleta de secretario, Eduardo
Garaizabal Miguel de tesorero y de vocales Carlos Escudero Otaola, Pablo Ozaeta
Junguitu y Santos Videgain Gana.
Al estallar la Guerra Civil, los voluntarios de ANV se integraron en
batallones vinculados al partido, como el batallón "Eusko Indarra" (estuvo
un tiempo en el palacio de Dueñas) y entre los que murieron en la contienda
encontramos a Joaquin Luzarreta
Goicolea y Pedro Talledo Malaina integrantes de los batallones ANV 1 y 3.
Durante la contienda,
en enero de 1937, a propuesta del Frente Popular uno de sus miembros Eugenio
Legarrigartu Crespo, entró como concejal en el Ayuntamiento sustituyendo a un
edil monárquico.
Hemos ilustrado esta
entrada con la clásica foto de uno de sus batallones durante la guerra, un
brazalete que portaban sus gudaris en el brazo izquierdo, facilitado por
Eduardo Renobales, y una foto de final del siglo XX, en sus últimos años de
existencia en su Euskal Etxea de la calle Santa María.
jueves, 19 de febrero de 2026
LA CORRIDA DE TOROS DE AGOSTO DE 1856 Y LA PRESENCIA DEL FAMOSO JULIÁN CASAS "EL SALAMANQUINO" JUNTO A BENITO ABASOLO “VINAGRE”.
Portugalete siempre fue villa de tradición taurina, y los festejos se resolvían con cierres provisionales en la Plaza del Solar. Sin embargo, como ya expusimos en una entrada anterior, las corridas de agosto de 1856 fueron de las mas recordadas. El periódico Irurac Bat, que nos envía Karla Llanos, nos decía que para dar respuesta al creciente prestigio de la Villa como destino de baños, el alcalde tomó la decisión de encargar el diseño del proyecto y la construcción de un coso de madera, al arquitecto Sr. Muñiz, y bajo su supervisión, se levantó una magnífica estructura que el cronista no dudó en calificar de "sólida y elegante". No era un simple cercado, era una pieza efímera con un "espacioso redondel" y una capacidad de graderío que permitía albergar a la gran concurrencia que se esperaba. Además, se traía al famoso torero de Bejar, Julián Casas "el Salamanquino", cuya figura recogemos en esta entrada.
El programa incluía música, iluminación especial en las calles y otros
entretenimientos que complementaban las corridas, convirtiendo a Portugalete en
el centro de atención de toda la ría durante el mes de agosto.
Se esperaba un importante impacto
económico y social, como parece ser que así fue. Durante aquellos días, los
vapores llegaban desde Bilbao completamente "atestados de gente".
Pero el público no solo era bilbaíno; veraneantes de toda la península y
vecinos del entorno abarrotaban las gradas, dinamizando la economía local y
consolidando a Portugalete como la capital del veraneo y el ocio distinguido en
el Norte.
Se lidiaron novillos de las acreditadas ganaderías de Toribio Valdés, de la
Pedreja del Portillo y, muy especialmente, los bravos ejemplares de Santiago
Morquecho de Navarra, conocidos por su nervio y poder.
Además del espada principal que dirigía la lidia, el citado matador Julián
Casas "el Salamanquino", que venía de actuar el día 3 en Madrid, cuya
presencia elevó la categoría del festejo a evento nacional, actuaron el diestro
Benito de Abasolo “Vinagre” y su cuadrilla y la suerte de varas estuvo a cargo
de los picadores Antonio de Arizmendi e Ildefonso Giménez. Junto a ellos los
jóvenes "portugalujos de pro" no dudaron en saltar al ruedo para
medirse con las reses, fundiendo en una sola voz el aplauso de la aristocracia
de los palcos con el entusiasmo del pueblo llano.
Recurriendo al "Gran
Diccionario Tauromáquico" (1879) de J. Sánchez de Neira encontramos que Julián
Casas el Salamanquino, (nacido en Béjar en 1818) que alternó con los mejores toreros de su tiempo a lo largo de
una extensa carrera, fue estimado por su educación y buen carácter, torero,
ganadero y empresario. Sus afanes se extendieron a organizar corridas en
diferentes plazas de la península, actuando como torero y empresario, y así lo
encontramos dirigiendo las corridas de San Fermín de 1858, y en la
década siguiente toreando en Lima.
Por su parte de Benito Abasolo “Vinagre”
se nos dice que era a veces banderillero y otras matador de
toros, jefe de cuadrilla que, hacia excursiones por pueblos y provincias, donde
procuraba cumplir lo mejor que podía. Llevaba ya bastantes años toreando, era
más conocido en la provincia de Madrid y limítrofes que en otras, y se hizo
militar, llegando a capitán de las contraguerrillas de Vizcaya en la última
guerra civil. En su actuación en Portugalete su figura aportó
un elemento de diversión y agilidad que encantó a los asistentes.
miércoles, 18 de febrero de 2026
LOS DESGUACES DE LA DARSENA Y EL ASPECTO DE LA RIA EN LOS AÑOS 70
Estas imágenes son testimonios visuales impactantes de una época de
industrialización agresiva y falta de conciencia medioambiental que marcó la
identidad de la Ría hace medio siglo.
La primera muestra la actividad en la Dársena, en Sestao. Por aquel
entonces, el desguace de barcos era una actividad industrial común, pero
realizada con una falta total de protocolos ambientales. Las grúas y los
operarios trabajaban sobre esqueletos de acero, mientras los restos de
hidrocarburos, aceites y metales pesados se vertían directamente al agua sin
ningún tipo de filtro.
La segunda fotografía es, quizás, la más desoladora por su simbolismo. Bajo
la elegante estructura del Puente Colgante, Patrimonio de la Humanidad, la Ría
no reflejaba el cielo, sino la densidad del petróleo. Se aprecia con total
nitidez una enorme mancha de crudo flotando a la deriva hacia la desembocadura.
En aquellos años, la Ría era técnicamente una cloaca industrial, los peces
habían desaparecido por la falta de oxígeno, un aire pesado con los humos de
Altos Hornos recordaba constantemente la actividad fabril y el agua presentaba
colores irisados y oscuros que hoy nos resultarían intolerables.
Estas fotos hoy no deben servir solo para el lamento, sino para valorar la increíble
transformación que hemos vivido. Aquella Ría muerta ha dado paso a un
ecosistema vivo. Tras décadas de planes de saneamiento y el fin de aquellas
prácticas de desguace descontrolado, hoy vemos de nuevo a pescadores en sus
orillas, aves marinas y una biodiversidad que parecía perdida para siempre.
Estas fotos son el recordatorio de lo que fuimos y de la responsabilidad
que tenemos de no volver a dar la espalda a nuestro cauce más importante.
martes, 17 de febrero de 2026
CERRANDO TEMAS: LAS CARAMELERAS DE LA VILLA DE PORTUGALETE Y SUS PUESTOS AMBULANTES
Tenemos
tantos temas pendientes que algunos se nos van quedando traspapelados. Este
trabajo sobre las carameleras, que se fue desgranando a través de 13 entradas y
a falta de pequeños flecos se decidió que llegara a su fin, aunque quedan
algunos testimonios y figuras por profundizar. Ha sido un recorrido que nos ha
servido para completar, por el momento, la pequeña historia de los puestos
ambulantes de caramelos o "chuches" de nuestra Villa, algunos de los
cuales completaron el contenido del último número de Cuadernos Portugalujos y
hasta el calendario Municipal de 2016.
A
modo de cierre, recordamos que esta investigación de José Luis Garaizabal
nació de una fotografía familiar de 1955 y se nutrió de la prodigiosa memoria
de colaboradores como Mertxe Adán, a quien se dedica especialmente este trabajo
tras su fallecimiento. A lo largo de estas publicaciones, hemos rescatado del
olvido a figuras icónicas que formaron parte del paisaje cotidiano de
Portugalete:
Felipa
Herce "la riojana" y Juanita Ayuda "la gorda", habituales
de la zona de la Ranchería y el Cine Mar. Margarita Uraga, recordada en El
Ojillo y las fiestas de San Roque.
Serafina
Jáuregui "Sera" y su hija "Nievitas", bajo los arcos del
Ayuntamiento.
Concepción
Alonso "Conce", una institución en la zona alta de San Roque y la
Plaza.
Luisa
Gómez, Evaristo y Ramontxu Méndez, con sus puestos iluminados por candiles de
carburo junto al Ayuntamiento o la estación.
Josefa
Martín "la melgosa", que sacó adelante a su familia desde su rincón
en los soportales municipales.
Moisés
Baza "el cojito" y Teodora Cubillas, con su característico carro de
ruedas de bicicleta.
Florencio
Villar "El Negus", personaje popular que acabó regentando el quiosco
frente a la estatua de Chávarri.
Tomasa
Martínez Simón y su hija Mª Jesús, que desafiaban al frío bajo la marquesina
del Cine Ideal.
Otras
mujeres luchadoras como Clementina López "Clemen", Justa Cirilo,
Merche Peñalva, Octavia Barrio, Isabel Uribe "la patacha", Gloria
Moro “la del cantante”, Victoria García, Severiano Baza, Juana Vaquero
"Juani" y Francisca Pérez “la rubia”.
Recordadas,
pero sin haber podido conseguir fotografías: Mariana Pérez “Mari, la cojita”;
Águeda; “la gordita”; “la cubana” y “la rubia”.
Todas
ellas, a menudo viudas o mujeres con grandes cargas familiares, convirtieron
sus modestos puestos en su medio de vida, dejando una huella imborrable en la
memoria colectiva de varias generaciones de portugalujos. Para quienes deseen
profundizar en los detalles, fotografías y datos genealógicos de esta
investigación, el trabajo completo titulado "Las
carameleras de la Villa de Portugalete y sus puestos ambulantes"
ya puede consultarse y descargarse en la Biblioteca Digital Portugaluja.
Esta
Biblioteca Digital, que estamos reconstruyendo poco a poco tras quedar colgada
tras dar de baja a la Fundación El Abra, contiene una parte importante de los
innumerables trabajos de nuestro incansable amigo José Luis, al que queremos agradecer
desde aquí su labor.
lunes, 16 de febrero de 2026
LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE DE 1934 EN PORTUGALETE
Ya que hemos recogido los muertos por pistolerismo durante los años de la
República, vamos a completar también con los que murieron en los actos de
octubre de 1934.
La Revolución de Octubre representó uno de los episodios más convulsos de
la Segunda República en la Villa. Este movimiento, enmarcado en una huelga
general insurreccional a nivel nacional, tuvo en Portugalete un desarrollo
marcado por la movilización de sectores socialistas y republicanos que decían que el gobierno de
centro-derecha era legal pero que ellos eran los legítimos representantes del
pueblo y tenían que recuperar el poder.
Tras el día 4 en que la
fuerza pública disparó desde un carro de asalto contra un grupo de jóvenes que
circulaban por la carretera de Santurtzi matando a uno de ellos, el joven de 21
años, Florencio Serrano de las Heras, vecino de Atarazanas y jornalero, el día 5 comenzó
la insurrección con la declaración de una huelga general que paralizó la
actividad local. Los revolucionarios, organizados en comités, intentaron tomar
el control de puntos estratégicos para desafiar la autoridad gubernamental.
El día 7, a la madrugada, la Guardia
Civil pasó desde Las Arenas y al empezar a subir por la Calle Nueva fueron recibidos
por una descarga realizada desde la barricada cayendo muerto el brigada Gerardo
Huici Rodrigo y ese mismo día en un enfrentamiento con un comando de la guardia
de asalto, se produce un tiroteo en el que pierde la vida una mujer de 30 años,
Mª Luisa González García.
Durante estas jornadas, la tensión en las calles fue máxima, produciéndose
enfrentamientos que alteraron por completo la vida cotidiana. La fuerza pública ocupó toda la
Villa y parecía que había vuelto la tranquilidad, pero el día 10 un guardia de
Asalto (un “pichi”, como se les llamaba), apostado en un balcón de María Díaz
de Haro 4, mató de un disparo al joven de 24 años, Ángel García Rodríguez, que
no había participado en la revolución, cuando entraba con su amigo José
Lafuente en el bar del nº 1. Y todavía el día 17 muere por disparos de la
policía otro joven de 18 años, Francisco Gómez Campos
Tras el fracaso del movimiento, la respuesta de las autoridades fue
inmediata y contundente. Se procedió a la destitución de la corporación
municipal de izquierdas, encabezada por el alcalde Cándido Busteros, quien tuvo
que exiliarse en Francia para evitar su detención y en su lugar, el 18 de
octubre de 1934, se nombró una corporación de carácter derechista liderada por
Enrique Retuerto Rizo.
La represión posterior dejó un saldo de 158 procesados en la Villa, cuyos
nombres y peticiones fiscales —que en algunos casos llegaban a la reclusión
perpetua— quedaron registrados en los archivos municipales. Además, se
clausuraron sedes políticas y sindicales e incluso tabernas, señaladas como
centros de reunión clandestina.
Este suceso profundizó las divisiones ideológicas en Portugalete, dejando
una huella de "odios y enemistades" que, aunque a menudo
subterráneos, marcarían el camino hacia el conflicto civil de 1936.
Ilustramos esta entrada con una imagen que perduraría durante las décadas
siguientes como fue la torre de Salazar tras el incendio que sufrió en dicho
levantamiento popular.
domingo, 15 de febrero de 2026
CARNAVALES EN PORTUGALETE (2)
Contiene, El cantar del carnaval con letra de Félix Cornejo, el Coro Infantil Boemio de Abacholo de Faustino Castresana, el grupo de Guillermo Chamosa del barrio de La Sierra abajo, la comparsa de Baracaldo de Federico Merino (16 años) cuya recaudación era para los parados, así como La murga los panchos, de Patricio Gutiérrez.
Cuando estuvimos en Filipinas
Como curiosidad y para que esté al alcance de quien quiera estudiar este aspecto de nuestra historia, lo añadimos como anexo al artículo que ayer recomendábamos de Roberto Hernández Gallejones.
sábado, 14 de febrero de 2026
EL CONTROL DEL CARNAVAL EN EL PORTUGALETE DEL SIGLO XIX
Tras la publicación de la entrada anterior sobre
los carnavales, mi compañera I.A. me sugiere que presente un resumen del
trabajo de Roberto Hernández Gallejones, al margen de que siga recomendando a
los interesados que accedan a él en la Biblioteca Digital.
El tema de dicho trabajo es el siguiente:
Las fiestas de Carnestolendas, de honda raigambre
en la tradición europea, han sido históricamente un fenómeno festivo típico en
nuestro villazgo. Sin embargo, en la "Villa del Abra", estas
expresiones del sentir popular siempre estuvieron bajo la atenta mirada de las
autoridades para evitar excesos, especialmente entre las clases populares.
Orden y
Moralidad en los años 60
El "corpus" documental conservado se
centra fundamentalmente en la década de 1860, un periodo donde los bandos
municipales buscaban equilibrar el jolgorio con el respeto a las instituciones.
El primer bando registrado data del 13 de febrero de 1863, bajo la
autoría de Don Bernardo Castet.
Entre las restricciones más curiosas y estrictas
de la época destacan:
Respeto a la Iglesia: Solo se
permitía el uso de disfraces y caretas en la calle una vez concluidas las
funciones litúrgicas de la tarde.
Prohibición de "disfraces oficiales": Quedaba
terminantemente prohibido vestir trajes de ministros de la religión, órdenes
religiosas, funcionarios públicos, militares o portar condecoraciones del
Estado. El objetivo era evitar cualquier burla a las autoridades.
Armas y objetos molestos: No se
permitía el uso de armas, palos, espuelas o bastones, ni siquiera como parte
del atuendo. También se vetaba el uso de jeringas o pellejos que pudieran
ensuciar a los vecinos.
Protección del anonimato: Nadie podía
quitar la careta a otra persona, bajo riesgo de ser llevado ante la autoridad.
El Carnaval como Desahogo Social
A pesar de las multas (que solían ser de 10
reales o un día de arresto), la repetición constante de estas normas sugiere
que el incumplimiento era habitual. Las fiestas constituían un desahogo
necesario para una sociedad que acumulaba tensiones durante el año.
Incluso en años posteriores, como en 1935, la
tradición seguía viva a través de grupos como el Coro Infantil Boemio de
Abacholo, quienes solicitaban permiso formal al Alcalde para cantar sus
coplas por la Villa, adjuntando letras que hablaban de la crisis, el hambre y
la sátira social.














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