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sábado, 28 de febrero de 2026

FOTO DE LA TORRE DEL PILOTO, DEL FOTOGRAFO SALVADOR RAMÓN DE AZPIAZU





Siguiendo la indicación de Josu Aramberri, recogemos hoy la foto de Salvador Ramón de Aspiazu Imbert, perteneciente al fondo Azpiazu del Archivo Municipal de Vitoria Gasteiz tomada hacia 1907.
Este fotógrafo vitoriano (1867-1927) legó a dicho archivo un fondo de unos 1000 negativos de diversas localidades españolas y de Paris. Desempeñó puestos en el Ministerio de Agricultura (sección fotográfica) y como dibujante publicó sus trabajos en diversas revistas de su época.

La fotografía desde el muelle de hierro, nos muestra la playa al comienzo del ensanche portugalujo, que empezó tras delimitarlo con el muro que dividía a la playa (1905) dejando el balneario aislado del agua y sentenciado a su desaparición, al igual que desaparecería hacia 1908 la torre del piloto. El palacio de Chavarri también en sus primeros años de existencia, realza la foto.

Publicado el 17 mayo 2015, 
hemos añadido ahora dos detalles de la foto
 para completar mejor la descripción.


viernes, 27 de febrero de 2026

4 MILLONES DE GRACIAS: EL MAREÓMETRO COMO ENCICLOPEDIA VIVA DE PORTUGALETE

 


Hoy celebramos una cifra que parecía inalcanzable cuando comenzamos este viaje el 1 de junio de 2008: El Mareómetro ha superado los 4 millones de visitas. Con una media diaria este pasado mes de febrero de 3.000 consultas diarias, algo impensable hasta ahora, este espacio se ha consolidado como la gran Enciclopedia Portugaluja.

Con 4.663 entradas y el mayor fondo fotográfico de la Villa, el blog es hoy un referente para investigadores y entusiastas de nuestra historia y muchos centros escolares dirigen a los jóvenes al buscador del blog para sus trabajos de historia local.

Además, seguimos trabajando en la recuperación de la Biblioteca Digital Portugaluja, restaurando enlaces y completando contenidos para que el conocimiento no se pierda.

Este éxito no es solo mío. Quiero rendir homenaje a todos los colaboradores que, a lo largo de estos años, (¡¡¡el 1 de junio haremos 18, !!!mayores de edad¡¡¡) han aportado su saber; su legado permanece vivo en cada entrada.

De cara al futuro, y con el mismo entusiasmo de siempre, mientras la salud me lo permita, mantengo estas premisas:

El blog seguirá recibiendo investigaciones y artículos de cualquier autor interesado en nuestra historia.

Procuraremos recoger todo lo que encontremos publicado en prensa e internet para completar este puzzle jarrillero.

Toda fotografía cedida tiene un destino final claro: el Archivo Digital Municipal, para que sirva al disfrute de todos.

Gracias por el cariño recibido, mi disposición sigue siendo total.

jueves, 26 de febrero de 2026

PORTUGALETE, 1795: EL ESCLAVO FUGITIVO Y EL CONFLICTO DEL PASE FORAL

 

La historia de Portugalete ofrece episodios donde la ley local y las órdenes externas han entrado en conflicto. Uno de los casos ocurrió en el verano de 1795, cuando la persecución de un esclavo huido desde Asturias puso a prueba la autonomía jurídica del Señorío de Bizkaia.

Lo publicó el periódico EL CORREO del 15 de febrero, en un artículo de Julio Arrieta en su sección de Tiempo de historias, titulado La búsqueda irregular del esclavo Alejandro, anunciando que en aquel suceso el alcalde de Portugalete vulneró “los usos de este Señorío” al cumplir una requisitoria dictada en Asturias para capturar a un fugitivo.

Un caso en el que se mezcla nuestra historia local con un conflicto de derecho foral y el contexto social de la esclavitud en el siglo XVIII, en un momento complicado en que Bizkaia se recuperaba de la entrada y ocupación de las tropas francesas. Suponemos que el esclavo pasaría por el Señorío tratando de llegar a Francia.

Según se dice en la documentación conservada en el Archivo Histórico de Bizkaia era un hombre negro, propiedad de doña Antonia de Mier, viuda de don Pedro de Barrio y Noriega, «capitán del Regimiento Provincial de Milicias del Principado de Asturias», que había sido gobernador de Texas y que todo comenzó el 19 de agosto de 1795 en Llanes donde se escapó de la cárcel tras apenas dos semanas de reclusión.

Se le acusaba de "excesos de incontinencia en el vicio de la lujuria", un cargo común en la época para reprimir conductas sociales. El juez de Llanes emitió una Carta Requisitoria dirigida a todas las justicias del reino. El mandato era claro: capturar al fugitivo y trasladarlo de jurisdicción en jurisdicción hasta devolverlo a Asturias.

La requisitoria viajó más lenta que el propio Alejandro. El documento pasó por los juzgados de San Vicente de la Barquera, Comillas, Santander, Guriezo y Castro Urdiales. Finalmente, el 6 de octubre de 1795, le llegó al alcalde de Portugalete, Juan Bautista de Echeandía, quien procedió a ejecutarla de inmediato, y como “alcalde y juez hordinario della y su jurisdicción (...) digo que se guarde y cumpla y execute la requisitoria que hace cabeza a las precedentes dilixencias”. Como los alguaciles de Portugalete tampoco encontraron a Alejandro, el alcalde ordenó remitir el mandamiento «a la justicia inmediata de la villa en Bilbao».

Sin embargo, al actuar de forma automática, Echeandía cometió una falta grave contra la normativa local al ejecutar una orden judicial externa sin consultar previamente si esta vulneraba el Fuero de Bizkaia, por lo que intervino la Diputación. Finalmente, esta acabó concluyendo que, si bien la búsqueda de Alejandro no atentaba contra los fueros o costumbres del Señorío, el alcalde de Portugalete debía dar "la debida satisfacción" por haber actuado sin el pase previo.

Este episodio no solo nos ilustra sobre la realidad de la esclavitud en la España del siglo XVIII, sino que reafirma la celosa defensa que las instituciones vizcaínas hacían de su soberanía jurídica frente a mandatos externos, incluso en casos de persecución criminal.

A lo largo de este blog hemos dejado amplia referencia de la relación de Los portugalujos en la historia del tráfico de esclavos, y en concreto recordaremos vecinos que vivían en la Villa con sus esclavos, empezando allá por el siglo XVI el capitán Peruchete de Salazar, que se hacía acompañar de “sus negros” Diego y Antón. En 1614, Gonzalo de Uría tenía un esclavo negro, llamado Juan, “de edad de diez años, poca frente y hundida, y en 1624 en la relación de bautizados de la parroquia encontramos que “fue bautizado Antonio, a quien se le pone por apellido Moreno (por su color), que es un esclavo del general Martin de Vallecilla”.

Ya en 1734 vemos que Simón de Lezama tenía un esclavo negro llamado Diego Cayetano “negro de nación, color atezado, buen cuerpo, de edad de veinte y un años, esclavo suyo propio, como parece de la escritura de su venta que exhibo....”

 

 

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miércoles, 25 de febrero de 2026

LA AVENIDA ABARO Y EL COLEGIO SANTA MARIA EN LAS DOS PRIMERAS DECADAS DE LA DICTADURA

  



En la carpeta donde me apareció la foto del chalet de Meñaca, estaban estas otras fotografías del colegio Santa María en los años 40 y 50 del siglo pasado. Me llamaron la atención por el edificio que existía, al igual que el citado chalet en ese tramo de Abaro frente al colegio, y que en la primera mitad de los años 60 se construiría totalmente con los actuales edificios.

Como no tenemos ninguna noticia sobre su construcción o sus dueños, las recojo hoy para centrarme en la actividad escolar que muestran en el terreno del colegio.

Recurrimos al libro de José Maria Ruiz, El colegio de Santa María. Una Institución en Portugalete (1939-1998), para recordar como en la primera de ellas del año 1944, el patio delantero todavía conservaba parte del arbolado de la antigua finca del Chalet o Palacio de Dueñas, con un grupo de alumnos realizando ejercicios gimnásticos.

En la segunda, en que en esa parte había una cancha de baloncesto, durante una función religiosa con autoridades municipales, monseñor Chopitea, (en 1956 se realizó la bendición de la estatua) y alumnos vestidos de Cruzados.

En la tercera, hacia 1954, alumnos de primera comunión regresando tras haber participado en alguna procesión religiosa por el centro de la Villa.

martes, 24 de febrero de 2026

EL INDIANO MANUEL CALVO (1816-1904) Y SU LEGADO

 

 El periodico enportugalete.com nos ha ofrecido este mes la tercera entrega de LA HISTORIA DEL HOTEL, que recogemos a continuacion:

El Puente Colgante Boutique Hotel fue construido por Manuel Calvo, hijo de los dueños de la “Fonda de Calvo” que situada en la actual ubicación del ayuntamiento y esquina con la calle Salcedo, regentara su madre Maripepa Aguirre.

Con 17 años un tío suyo lo llevó a la Habana a trabajar en una ferretería, y tras casarse con la propietaria, de la que enviudó, desarrolló una gran actividad en negocios como el trasporte marítimo, tanto por la isla como con la península, (socio de Antonio López en la Compañía Trasatlántica), el azucarero (su ingenio tenía por nombre Portugalete), siendo uno de los primeros accionistas del Banco Español de La Habana, sin olvidar su actividad política como miembro del partido español contrario a la independencia y a la abolición de la esclavitud en la que había apoyado parte de sus negocios.

Amante de su Villa natal fue un gran benefactor reconstruyendo la torre de la iglesia tras la guerra carlista, o donando los terrenos para el Hospital de San Juan Bautista.

En 1898 regresó a su mansión hotel que al morir legó a la Villa, junto con un Bazar en La Habana, para pagar con sus beneficios las «raciones de olla y pan que hay en el pueblo la caritativa costumbre de repartir a diario”. Constituida una Fundación para su gestión, tras recibir una indemnización del Gobierno castrista por su edificio de La Habana, en la actualidad solo cuenta con la renta de su Hotel que dedica, tras adecuar su fin social, a la promoción del voluntariado o apoyo a colectivos en desventaja social.

Desde el HOTEL se intenta preservar la memoria del fundador no solo recordando con su decoración el origen de su patrimonio cubano sino también ofreciéndose para en un futuro cercano ser sede de la Fundación tras recuperar esta su función benéfica fundacional.

lunes, 23 de febrero de 2026

EL CHALET MEÑACA, DE HOTEL A VILLA CARI, SEDE DE LA SECCION FEMENINA EN LAS DECADAS DE POSGUERRA

 

Fue en febrero de 1898 cuando Luis de Meñaca solicitó permiso al ayuntamiento para construir un edificio para hotel en Abaro, en el punto “conocido como antiguas cocheras del tranvía”. Su fachada principal daba a la carretera que unía la Villa con Santurtzi, y su parte trasera al “camino viejo” que venía desde Santa Clara y que se unía a la carretera junto a la finca LEXARZA de Martínez Rivas. El visto bueno municipal está firmado por el maestro de obras, Francisco de Berriozabal

tenemos muy pocas noticias de su existencia en las primeras décadas del siglo XX y como se ve en la foto de los años 40, tenía enfrente a la casa que aun se conserva de la calle Hermanos Ubao, y la finca del actual parque de Ellacuría estaba cubierta de frondoso arbolado con una hermosa palmera en su ángulo superior con la actual calle de Pedro San Martin.

Tras la guerra civil, en 1938, paso a ser sede de la rama femenina de la Falange y se conocía como “Villa Cari”, porque entonces su propietaria era Caridad Carranza Ariño. En esos años eran delegadas de la Sección Femenina Paz Garmendia Mendieta, y Mercedes Ruiz Barturen, Rosario Zunzunegui López secretaria y María Cruz González, regidora. Disponía de un cuadro de danzas, un coro femenino, (que intervino en el congreso eucarístico del arciprestazgo de Portugalete) y hasta organizó un equipo de “balón a mano” (sic) que se presentó en San Mamés para competir en 1942, no faltando la impartición de clases de bachillerato y magisterio, sin faltar la asignatura de Economía Doméstica para adoctrinar a las jóvenes sobre la mentalidad femenina propia del franquismo.

El edificio desaparecería a principios de los años 60, para dar paso a la construcción de las enormes moles actuales de los edificios de la avenida Abaro.

domingo, 22 de febrero de 2026

LOS LLANOS CUANDO ERA UN BARRIO RURAL PORTUGALUJO



 


Tras presentar una foto del álbum de Blanca Martínez Santamarina que titulamos las antiguas huertas portugalujas y de la que desconocíamos su localización, José Luis Garaizabal puesto en contacto con Mari Carmen Ranero, sobrina de dos de las portugalujas que aparecen en la foto, nos confirma que se sacó en la finca de su abuelo José Ranero Palacio, en la zona trasera del Hospital Asilo.

Recurriendo al libro de Portugalete en la fotografía. El cambio urbanístico del siglo XX, recogemos tres fotografías de esa zona de Los Llanos, sacadas en su día por Eduardo Benito, en la que aparecen edificaciones hoy desaparecidas que bien pudieran corresponder a la del grupo de chicas, con las huertas y campas en la actualidad totalmente urbanizadas.
Publicado el 3 de julio 2012

sábado, 21 de febrero de 2026

FOTOGRAFIAS ANTIGUAS: ARCHIVO NESTOR BASUALDO (2)

Continuamos con las fotografías de Portugalete existentes en la Fundación Sancho el Sabio dentro del archivo del fotógrafo Néstor Basualdo, que con diversos temas está datado entre 1890 y 1930.
Corresponden, al igual que las de ayer, a vistas estereoscópicas y la primera puede ser hacia 1915 pues está en obras el parque del doctor Areilza inaugurado en 1917 y como novedad muestra además del palacio de Chavarri, una buena parte del edificio de Martínez Rivas, dedicado a cocheras, con su terraza superior y mirador con toldos, situado donde hoy existe un pequeño parque infantil que debajo todavía mantiene una de sus antiguas estancias, y que formaba parte de la finca del magnate portugalujo junto con su palacete principal y su capilla.
La segunda, del Puente Colgante, está fechada en 1927 cuando solo tenía una caseta a cada lado y la barquilla iba protegida por toldos. En Las Arenas, a la derecha de la foto el edificio que fue hotel, propiedad de Martínez Rivas.
Publicada el 31 de enero 2012




viernes, 20 de febrero de 2026

155 AÑOS: DEL SUEÑO DE MANUEL CALVO AL SOL DE ZURIÑE GARCÍA. EXCELENCIA EN LA VILLA JARRILLERA

  


El Puente Colgante Boutique Hotel, nuestro hotel por antonomasia, es mucho más que un edificio emblemático frente al Ayuntamiento; es un testamento vivo de modernidad y hospitalidad. Cuando Manuel Calvo concibió este "Gran Hotel" hace más de siglo y medio, su visión fue dotar al pueblo de un establecimiento al nivel de los mejores de Europa. Hoy, al cumplir 155 años, ese deseo fundacional se refrenda con la máxima distinción gastronómica nacional: un Sol de la Guía Repsol para su restaurante El Paladar.

EL VALOR DE LO INVISIBLE.

En un país con más de 100.000 restaurantes, formar parte de los apenas 800 que ostentan un Sol sitúa a su cocina en un club exclusivo de menos del 1% del sector. Este reconocimiento certifica una gastronomía de "nivel Dios", pero, sobre todo, premia lo que no se ve. Un Sol no se entrega solo por el plato; se otorga por la calidez del "egunon", la pulcritud y limpieza de cada rincón y la impecable atención al detalle. Si fallara un solo eslabón de esta cadena humana, la "bolita de cerámica" no luciría hoy en nuestra Villa.

UN CAMINO JALONADO POR GIGANTES.

Este premio es el resultado de una trayectoria histórica. Desde Brígida Murua Izaguirre en 1880, con su legendaria vajilla de porcelana, pasando por los veranos en los que el servicio llegaba del mítico Lhardy de Madrid, hasta el maestrazgo de Antonio Saloña entre 1951 y 1971.

Hoy, esa pléyade de nombres culmina en Zuriñe García. Una de las pocas mujeres líderes en la alta cocina, Mejor Restauradora 2018 y poseedora de una estrella Michelin, Zuriñe ha fusionado la tradición vasca con la sofisticación actual. Ella es el rostro visible de un éxito compartido por toda la familia del Hotel.

IDENTIDAD Y COMPROMISO JARRILLERO.

Siendo el único restaurante de Bizkaia premiado este año, El Paladar rinde homenaje con su nombre y decoración, a sus orígenes cubanos y a la tradición de la antigua Fonda Calvo de Maripepa Aguirre. Pero su compromiso con Portugalete no se queda en la alta cocina: se extiende a El Txakoli, (todo un guiño a nuestra historia de villa productora de txakoli pionera en Bizkaia) donde ofrece la esencia de nuestra gastronomía tradicional a precio asequible.

Desde ser “Casino” en el siglo XIX, o albergar a personajes famosos y de la realeza hace un siglo, ya en época moderna de posguerra ha sido lugar de tertulias diarias, partidas de ajedrez, los inevitables banquetes de bodas, o infinidad de actos culturales.

En este siglo XXI, se unió al reconocimiento del Puente Colgante como Patrimonio de la Humanidad, adaptando su nombre al actual de Puente Colgante Boutique Hotel, realizando una ingente actividad que le ha hecho sonar a nivel nacional, en jornadas como las gastronómicas de homenaje a la cuchara, los encuentros SUITE de sala, o en lo que en el ámbito cultural jarrillero han representado los Encuentros Portugalujos del Hotel, con grandes asistencias de “gente del mareómetro”.

Todo ello demuestra que la verdadera luz del Sol nace del esfuerzo diario de un equipo unido, sin olvidar que detrás hay un gran profesional al mando, como es el caso de Ricardo Campuzano.

Nuestro reconocimiento y orgullo jarrillero por lo conseguido. Zorionak a todos.

ACCION NACIONALISTA VASCA DE PORTUGALETE DURANTE LA REPUBLICA

Tras la entrada y el articulo de Eduardo Renobales, quizás el máximo exponente en la investigación sobre Acción Nacionalista Vasca (ANV), dedicado al asesinato de José Luis Garaizabal durante la república, y dado que nos facilita el acta de fundación de ANV en la Villa, intentamos ahora recoger el mayor número de noticias locales de este histórico partido político vasco, a través de la obra de Anastasio Munarriz, REPUBLICA Y GUERRA EN PORTUGALETE que se puede consultar en la BDP.

ANV que nació el 30 de noviembre de 1930 (día de San Andrés) como una alternativa al PNV, definiéndose como un partido laico, republicano y de izquierdas, en Portugalete se constituyó el 8 de abril de 1931 y su primera Comisión Directiva la formaron Benito Arregui y Amunadarain (domiciliado en Abaro nº 8), como presidente, José de Gabiña y Andraka como secretario, Eugenio de Legarrigartu, como tesorero, y como vocales, Luis de Aguirregabiria, Luis Ardanza, Ignacio Zuazaga, y José Mª Egurrola.

Ese año encontramos ya su sede, que se denominaba "Euskal Etxea", en el Muelle Viejo (Manuel Calvo 9), con Ángel Loroño de presidente, Marcos San Esteban Rivero, vicepresidente, Agustín Quintana de secretario (quien más tarde sería secretario del Frente Popular en la Villa durante la guerra), Ramón Arana de tesorero y de vocales, Cándido Garrido, Valentín Loroño, Víctor Blanco y Juan Cruz Orive.

Las primeras elecciones municipales a las que se presentaron fueron las de 1931, en las que consiguieron dos concejales, Luis Ardanza Arrizabalaga, empleado (ocuparía uno de los cargos de teniente alcalde) y Luis Aguirregaviria Onaindía, carpintero, que sería sindico. Su sede estaba entonces en el Bar Logroñés, de la calle del Medio nº 24.

En 1933 en el Comité de Propaganda del proyecto de estatuto vasco navarro figuró Angel Elorza como uno de sus representantes.

En 1934 con motivo de la revolución de octubre su presencia fue relevante a pesar de que su afiliación era en torno a 60 personas. Se recuerda como el día 4, en su local, se sumaron a la revuelta Gregorio Ramón Egusquiaguirre Gutiérrez, presidente de los mendigoixales (filial de ANV) con catorce de sus miembros, y Jesús Rigal Orozco con Marcos San Esteban y otros diez afiliados.

Entre las 133 detenciones que se contabilizaron en la Villa tras estos hechos figuraban militantes de ANV como Víctor Gangoitia, Marcos San Esteban Rivero, (moriría en la cárcel de Larrinaga casi un año después por las secuelas de torturas), Ignacio Zuazaga, Rodrigo Marquina y Amancio Beitia.

El 13 de octubre el gobernador militar ordenó la clausura de su sede y las del PSOE, Ateneo, STV y PNV, a pesar de que los dos últimos no habían participado en la revolución.

En las elecciones generales de febrero de 1936, ANV se integró en la coalición del Frente Popular, figurando Andrés Perea Gallega entre los candidatos a compromisario y siendo Ramón de los Heros su representante en la Junta Municipal de Defensa, creada el 29 de julio de 1936 para organizar la resistencia en la Villa.

Tenía entonces su sede en la Travesía Santa Clara (luego pasaría a la Plaza nº 5) y su presidente era Epifanio Rodríguez Arteaga (antes lo habían sido Eugenio Legarrigartu y Víctor Juaristi Sabando) con José Ayarza Urdampilleta de secretario, Eduardo Garaizabal Miguel de tesorero y de vocales Carlos Escudero Otaola, Pablo Ozaeta Junguitu y Santos Videgain Gana.

Al estallar la Guerra Civil, los voluntarios de ANV se integraron en batallones vinculados al partido, como el batallón "Eusko Indarra" (estuvo un tiempo en el palacio de Dueñas) y entre los que murieron en la contienda encontramos a Joaquin Luzarreta Goicolea y Pedro Talledo Malaina integrantes de los batallones ANV 1 y 3.

Durante la contienda, en enero de 1937, a propuesta del Frente Popular uno de sus miembros Eugenio Legarrigartu Crespo, entró como concejal en el Ayuntamiento sustituyendo a un edil monárquico.

Hemos ilustrado esta entrada con la clásica foto de uno de sus batallones durante la guerra, un brazalete que portaban sus gudaris en el brazo izquierdo, facilitado por Eduardo Renobales, y una foto de final del siglo XX, en sus últimos años de existencia en su Euskal Etxea de la calle Santa María. 

jueves, 19 de febrero de 2026

LA CORRIDA DE TOROS DE AGOSTO DE 1856 Y LA PRESENCIA DEL FAMOSO JULIÁN CASAS "EL SALAMANQUINO" JUNTO A BENITO ABASOLO “VINAGRE”.

 

Portugalete siempre fue villa de tradición taurina, y los festejos se resolvían con cierres provisionales en la Plaza del Solar. Sin embargo, como ya expusimos en una entrada anterior, las corridas de agosto de 1856 fueron de las mas recordadas. El periódico Irurac Bat, que nos envía Karla Llanos, nos decía que para dar respuesta al creciente prestigio de la Villa como destino de baños, el alcalde tomó la decisión de encargar el diseño del proyecto y la construcción de un coso de madera, al arquitecto Sr. Muñiz, y bajo su supervisión, se levantó una magnífica estructura que el cronista no dudó en calificar de "sólida y elegante". No era un simple cercado, era una pieza efímera con un "espacioso redondel" y una capacidad de graderío que permitía albergar a la gran concurrencia que se esperaba. Además, se traía al famoso torero de Bejar, Julián Casas "el Salamanquino", cuya figura recogemos en esta entrada.

El programa incluía música, iluminación especial en las calles y otros entretenimientos que complementaban las corridas, convirtiendo a Portugalete en el centro de atención de toda la ría durante el mes de agosto.

Se esperaba un importante impacto económico y social, como parece ser que así fue. Durante aquellos días, los vapores llegaban desde Bilbao completamente "atestados de gente". Pero el público no solo era bilbaíno; veraneantes de toda la península y vecinos del entorno abarrotaban las gradas, dinamizando la economía local y consolidando a Portugalete como la capital del veraneo y el ocio distinguido en el Norte.

Se lidiaron novillos de las acreditadas ganaderías de Toribio Valdés, de la Pedreja del Portillo y, muy especialmente, los bravos ejemplares de Santiago Morquecho de Navarra, conocidos por su nervio y poder.

Además del espada principal que dirigía la lidia, el citado matador Julián Casas "el Salamanquino", que venía de actuar el día 3 en Madrid, cuya presencia elevó la categoría del festejo a evento nacional, actuaron el diestro Benito de Abasolo “Vinagre” y su cuadrilla y la suerte de varas estuvo a cargo de los picadores Antonio de Arizmendi e Ildefonso Giménez. Junto a ellos los jóvenes "portugalujos de pro" no dudaron en saltar al ruedo para medirse con las reses, fundiendo en una sola voz el aplauso de la aristocracia de los palcos con el entusiasmo del pueblo llano.

Recurriendo al "Gran Diccionario Tauromáquico" (1879) de J. Sánchez de Neira encontramos que Julián Casas el Salamanquino, (nacido en Béjar en 1818) que alternó con los mejores toreros de su tiempo a lo largo de una extensa carrera, fue estimado por su educación y buen carácter, torero, ganadero y empresario. Sus afanes se extendieron a organizar corridas en diferentes plazas de la península, actuando como torero y empresario, y así lo encontramos dirigiendo las corridas de San Fermín de 1858, y en la década siguiente toreando en Lima.

Por su parte de Benito Abasolo “Vinagre” se nos dice que era a veces banderillero y otras matador de toros, jefe de cuadrilla que, hacia excursiones por pueblos y provincias, donde procuraba cumplir lo mejor que podía. Llevaba ya bastantes años toreando, era más conocido en la provincia de Madrid y limítrofes que en otras, y se hizo militar, llegando a capitán de las contraguerrillas de Vizcaya en la última guerra civil. En su actuación en Portugalete su figura aportó un elemento de diversión y agilidad que encantó a los asistentes.

 

miércoles, 18 de febrero de 2026

LOS DESGUACES DE LA DARSENA Y EL ASPECTO DE LA RIA EN LOS AÑOS 70





Estas imágenes son testimonios visuales impactantes de una época de industrialización agresiva y falta de conciencia medioambiental que marcó la identidad de la Ría hace medio siglo.

La primera muestra la actividad en la Dársena, en Sestao. Por aquel entonces, el desguace de barcos era una actividad industrial común, pero realizada con una falta total de protocolos ambientales. Las grúas y los operarios trabajaban sobre esqueletos de acero, mientras los restos de hidrocarburos, aceites y metales pesados se vertían directamente al agua sin ningún tipo de filtro.

La segunda fotografía es, quizás, la más desoladora por su simbolismo. Bajo la elegante estructura del Puente Colgante, Patrimonio de la Humanidad, la Ría no reflejaba el cielo, sino la densidad del petróleo. Se aprecia con total nitidez una enorme mancha de crudo flotando a la deriva hacia la desembocadura. En aquellos años, la Ría era técnicamente una cloaca industrial, los peces habían desaparecido por la falta de oxígeno, un aire pesado con los humos de Altos Hornos recordaba constantemente la actividad fabril y el agua presentaba colores irisados y oscuros que hoy nos resultarían intolerables.

Estas fotos hoy no deben servir solo para el lamento, sino para valorar la increíble transformación que hemos vivido. Aquella Ría muerta ha dado paso a un ecosistema vivo. Tras décadas de planes de saneamiento y el fin de aquellas prácticas de desguace descontrolado, hoy vemos de nuevo a pescadores en sus orillas, aves marinas y una biodiversidad que parecía perdida para siempre.

Estas fotos son el recordatorio de lo que fuimos y de la responsabilidad que tenemos de no volver a dar la espalda a nuestro cauce más importante.

 

martes, 17 de febrero de 2026

CERRANDO TEMAS: LAS CARAMELERAS DE LA VILLA DE PORTUGALETE Y SUS PUESTOS AMBULANTES

  

Tenemos tantos temas pendientes que algunos se nos van quedando traspapelados. Este trabajo sobre las carameleras, que se fue desgranando a través de 13 entradas y a falta de pequeños flecos se decidió que llegara a su fin, aunque quedan algunos testimonios y figuras por profundizar. Ha sido un recorrido que nos ha servido para completar, por el momento, la pequeña historia de los puestos ambulantes de caramelos o "chuches" de nuestra Villa, algunos de los cuales completaron el contenido del último número de Cuadernos Portugalujos y hasta el calendario Municipal de 2016.

A modo de cierre, recordamos que esta investigación de José Luis Garaizabal nació de una fotografía familiar de 1955 y se nutrió de la prodigiosa memoria de colaboradores como Mertxe Adán, a quien se dedica especialmente este trabajo tras su fallecimiento. A lo largo de estas publicaciones, hemos rescatado del olvido a figuras icónicas que formaron parte del paisaje cotidiano de Portugalete:

Felipa Herce "la riojana" y Juanita Ayuda "la gorda", habituales de la zona de la Ranchería y el Cine Mar. Margarita Uraga, recordada en El Ojillo y las fiestas de San Roque.

Serafina Jáuregui "Sera" y su hija "Nievitas", bajo los arcos del Ayuntamiento.

Concepción Alonso "Conce", una institución en la zona alta de San Roque y la Plaza.

Luisa Gómez, Evaristo y Ramontxu Méndez, con sus puestos iluminados por candiles de carburo junto al Ayuntamiento o la estación.

Josefa Martín "la melgosa", que sacó adelante a su familia desde su rincón en los soportales municipales.

Moisés Baza "el cojito" y Teodora Cubillas, con su característico carro de ruedas de bicicleta.

Florencio Villar "El Negus", personaje popular que acabó regentando el quiosco frente a la estatua de Chávarri.

Tomasa Martínez Simón y su hija Mª Jesús, que desafiaban al frío bajo la marquesina del Cine Ideal.

Otras mujeres luchadoras como Clementina López "Clemen", Justa Cirilo, Merche Peñalva, Octavia Barrio, Isabel Uribe "la patacha", Gloria Moro “la del cantante”, Victoria García, Severiano Baza, Juana Vaquero "Juani" y Francisca Pérez “la rubia”.

Recordadas, pero sin haber podido conseguir fotografías: Mariana Pérez “Mari, la cojita”; Águeda; “la gordita”; “la cubana” y “la rubia”.

Todas ellas, a menudo viudas o mujeres con grandes cargas familiares, convirtieron sus modestos puestos en su medio de vida, dejando una huella imborrable en la memoria colectiva de varias generaciones de portugalujos. Para quienes deseen profundizar en los detalles, fotografías y datos genealógicos de esta investigación, el trabajo completo titulado "Las carameleras de la Villa de Portugalete y sus puestos ambulantes" ya puede consultarse y descargarse en la Biblioteca Digital Portugaluja.

Esta Biblioteca Digital, que estamos reconstruyendo poco a poco tras quedar colgada tras dar de baja a la Fundación El Abra, contiene una parte importante de los innumerables trabajos de nuestro incansable amigo José Luis, al que queremos agradecer desde aquí su labor.

lunes, 16 de febrero de 2026

LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE DE 1934 EN PORTUGALETE

  


Ya que hemos recogido los muertos por pistolerismo durante los años de la República, vamos a completar también con los que murieron en los actos de octubre de 1934.

La Revolución de Octubre representó uno de los episodios más convulsos de la Segunda República en la Villa. Este movimiento, enmarcado en una huelga general insurreccional a nivel nacional, tuvo en Portugalete un desarrollo marcado por la movilización de sectores socialistas y republicanos que decían que el gobierno de centro-derecha era legal pero que ellos eran los legítimos representantes del pueblo y tenían que recuperar el poder.

Tras el día 4 en que la fuerza pública disparó desde un carro de asalto contra un grupo de jóvenes que circulaban por la carretera de Santurtzi matando a uno de ellos, el joven de 21 años, Florencio Serrano de las Heras, vecino de Atarazanas y jornalero, el día 5 comenzó la insurrección con la declaración de una huelga general que paralizó la actividad local. Los revolucionarios, organizados en comités, intentaron tomar el control de puntos estratégicos para desafiar la autoridad gubernamental.

El día 7, a la madrugada, la Guardia Civil pasó desde Las Arenas y al empezar a subir por la Calle Nueva fueron recibidos por una descarga realizada desde la barricada cayendo muerto el brigada Gerardo Huici Rodrigo y ese mismo día en un enfrentamiento con un comando de la guardia de asalto, se produce un tiroteo en el que pierde la vida una mujer de 30 años, Mª Luisa González García.

Durante estas jornadas, la tensión en las calles fue máxima, produciéndose enfrentamientos que alteraron por completo la vida cotidiana. La fuerza pública ocupó toda la Villa y parecía que había vuelto la tranquilidad, pero el día 10 un guardia de Asalto (un “pichi”, como se les llamaba), apostado en un balcón de María Díaz de Haro 4, mató de un disparo al joven de 24 años, Ángel García Rodríguez, que no había participado en la revolución, cuando entraba con su amigo José Lafuente en el bar del nº 1. Y todavía el día 17 muere por disparos de la policía otro joven de 18 años, Francisco Gómez Campos

Tras el fracaso del movimiento, la respuesta de las autoridades fue inmediata y contundente. Se procedió a la destitución de la corporación municipal de izquierdas, encabezada por el alcalde Cándido Busteros, quien tuvo que exiliarse en Francia para evitar su detención y en su lugar, el 18 de octubre de 1934, se nombró una corporación de carácter derechista liderada por Enrique Retuerto Rizo.

La represión posterior dejó un saldo de 158 procesados en la Villa, cuyos nombres y peticiones fiscales —que en algunos casos llegaban a la reclusión perpetua— quedaron registrados en los archivos municipales. Además, se clausuraron sedes políticas y sindicales e incluso tabernas, señaladas como centros de reunión clandestina.

Este suceso profundizó las divisiones ideológicas en Portugalete, dejando una huella de "odios y enemistades" que, aunque a menudo subterráneos, marcarían el camino hacia el conflicto civil de 1936.

Ilustramos esta entrada con una imagen que perduraría durante las décadas siguientes como fue la torre de Salazar tras el incendio que sufrió en dicho levantamiento popular.


 

domingo, 15 de febrero de 2026

CARNAVALES EN PORTUGALETE (2)



En sus investigaciones por el Archivo Histórico Municipal, Tasio Munarriz, ha encontrado una carpeta dedicada a los carnavales de 1935 durante la república. Contiene peticiones para salir a cantar por las calles de la Villa y algunas acompañan la letra de sus satíricas coplas, con su auténtica ortografía, llena de faltas.
Contiene, El cantar del carnaval con letra de Félix Cornejo, el Coro Infantil Boemio de Abacholo de Faustino Castresana, el grupo de Guillermo Chamosa del barrio de La Sierra abajo, la comparsa de Baracaldo de Federico Merino (16 años) cuya recaudación era para los parados, así como La murga los panchos, de Patricio Gutiérrez.
En dos de ellas se repite un estribillo que algunos todavía recordamos haber cantado:

Cuando estuvimos en Filipinas
nos regalaron cien mil sardinas
a última hora en Nueva Yor chin pun
el escándalo que dimos con los pitos
nos echó el Gobernador.

Como curiosidad y para que esté al alcance de quien quiera estudiar este aspecto de nuestra historia, lo añadimos como anexo al artículo que ayer recomendábamos de Roberto Hernández Gallejones.
Si nos aparece algo parecido de las décadas anteriores lo incluiremos también. La foto de 1918 recoge a la murga de Epifanio Rodríguez de Arteaga, con el estandarte indicando, Familia de Roma…pares, haciendo referencia al, hasta entonces, poderoso Conde de Romanones.
Publicado el 15 de febrero 2010

sábado, 14 de febrero de 2026

EL CONTROL DEL CARNAVAL EN EL PORTUGALETE DEL SIGLO XIX

  


Tras la publicación de la entrada anterior sobre los carnavales, mi compañera I.A. me sugiere que presente un resumen del trabajo de Roberto Hernández Gallejones, al margen de que siga recomendando a los interesados que accedan a él en la Biblioteca Digital.

El tema de dicho trabajo es el siguiente:

Las fiestas de Carnestolendas, de honda raigambre en la tradición europea, han sido históricamente un fenómeno festivo típico en nuestro villazgo. Sin embargo, en la "Villa del Abra", estas expresiones del sentir popular siempre estuvieron bajo la atenta mirada de las autoridades para evitar excesos, especialmente entre las clases populares.

Orden y Moralidad en los años 60

El "corpus" documental conservado se centra fundamentalmente en la década de 1860, un periodo donde los bandos municipales buscaban equilibrar el jolgorio con el respeto a las instituciones. El primer bando registrado data del 13 de febrero de 1863, bajo la autoría de Don Bernardo Castet.

Entre las restricciones más curiosas y estrictas de la época destacan:

Respeto a la Iglesia: Solo se permitía el uso de disfraces y caretas en la calle una vez concluidas las funciones litúrgicas de la tarde.

Prohibición de "disfraces oficiales": Quedaba terminantemente prohibido vestir trajes de ministros de la religión, órdenes religiosas, funcionarios públicos, militares o portar condecoraciones del Estado. El objetivo era evitar cualquier burla a las autoridades.

Armas y objetos molestos: No se permitía el uso de armas, palos, espuelas o bastones, ni siquiera como parte del atuendo. También se vetaba el uso de jeringas o pellejos que pudieran ensuciar a los vecinos.

Protección del anonimato: Nadie podía quitar la careta a otra persona, bajo riesgo de ser llevado ante la autoridad.

El Carnaval como Desahogo Social

A pesar de las multas (que solían ser de 10 reales o un día de arresto), la repetición constante de estas normas sugiere que el incumplimiento era habitual. Las fiestas constituían un desahogo necesario para una sociedad que acumulaba tensiones durante el año.

Incluso en años posteriores, como en 1935, la tradición seguía viva a través de grupos como el Coro Infantil Boemio de Abacholo, quienes solicitaban permiso formal al Alcalde para cantar sus coplas por la Villa, adjuntando letras que hablaban de la crisis, el hambre y la sátira social.