Hoy rescatamos este recorte de LA GACETA DEL
NORTE del 29 de junio de 1926, relatando la inauguración de la barriada de
Villa Nueva en Repélela, que queremos que sirva a sus actuales moradores en la preparación por todo lo alto de la celebración del CENTENARIO de su construcción.
Resumimos el artículo:
El nuevo barrio de hermosas edificaciones se ha levantado
por una Sociedad Cooperativa titulada «Villa Nueva», fundada en mayo de 1923 por
obreros, en su mayoría de Altos Hornos.
Son 61 casas familiares nuevas, emplazadas en lugar pintoresco y sano, que vienen
a sumarse a esos centenares de edificaciones que gracias a la Diputación de
Vizcaya se están levantando en los centros de actividad industrial,
contribuyendo del modo más social y cristiano a la solución de ese problema
angustioso que impide a las familias de los trabajadores vivir digna y
decorosamente.
La barriada de la «Villa Nueva» es, sin duda, una de las mejores de las
hasta la fecha inauguradas. Sus casitas amplias, de exquisito gusto,
cuidadosamente construidas, disponen de espacios libres abundantes. Sus calles
hermosas y sus huertas han de permitir a cada familia disponer de un buen trozo
de tierra para su cultivo.
La mayor parte de los terrenos en que está enclavada la barriada se
adquirió a don Luis Salazar, pagando 20.000 pesetas por 146.356 pies. Es autor
del proyecto el notable arquitecto don Santos Zunzunegui. La construcción se ha
realizado con la aportación de los socios y los préstamos de la Diputación. La
tramitación de sus expedientes se ha realizado por la Caja de Ahorros Vizcaína.
El esfuerzo gigantesco de estos cooperadores está testimoniado con estas
cifras, que valen más que todas las palabras: Aportaciones en metálico,
98.955,75 pesetas y Aportaciones en trabajo, 51.992,50 horas. Resulta un
promedio aproximado de pesetas 2.500 de aportación por socio.
La bendición e inauguración de la barriada se celebró el domingo y revistió
extraordinaria solemnidad. En él vimos al presidente de la Diputación, don
Esteban Bilbao; el diputado don Heliodoro Otaduy; Ayuntamiento de Portugalete
en corporación, con su alcalde, señor Galíndez; delegado gubernativo, señor
Pando, en nombre del señor gobernador civil; comandante señor Aguijo, en nombre
del señor gobernador militar; arquitecto señor Zunzunegui; párroco de
Portugalete, señor Posse y Villelga, de la Comisión de viviendas; delegados de
casi todas las Cooperativas; todos los socios de la «Villa Nueva», con su
presidente, don Pablo de Uríbarri, alma de la institución. El pueblo en masa con
la Banda Municipal, ofreciendo hermosas pruebas de su extraordinario valor.
La barriada estaba engalanada con banderas y gallardetes y todas las casas
lucían ya sus animados jardincitos poblados de flores.
De madrina actuó la bella hija del arquitecto director, Charito Zunzunegui,
y de padrino el director de Altos Hornos, don Enrique Retuerto, que ha
favorecido con su decidido apoyo a la Cooperativa.
Se bendijo la barriada, se entregaron las llaves de las viviendas, se leyó
el acta y el señor Bilbao pronunció uno de sus más bellos discursos,
emocionando íntimamente a todos con sus elocuentísimas palabras.

Mariser, nos envía otro recorte de prensa que completa este acto y acaba diciendo:
ReplyDeleteDespués de la bendición de la barriada, el presidente de la Sociedad fue llamando a los socios, a quienes el Sr. Bilbao hizo entrega de las llaves de las nuevas casas.
Al terminar esta operación, se acercó una joven del Hospital-Asilo al presidente de la Sociedad, y le hizo entrega de un hermoso ramo de flores en nombre de los asilados, a quienes se obsequió con una comida extraordinaria.
Fue obsequiada con un ramo de flores la madrina señorita Zunzunegui. Pronunciaron discursos el señor Bilbao, el Sr. Retuerto y el párroco que bendijo la barriada.
A continuación se procedió al descubrimiento de las placas anunciadoras de las calles de que consta la barriada Villa Nueva, y que son: calles de Alfonso XIII, General Marvá, Ernesto Ercoreca, Enrique Retuerto, Caja de Ahorros y Eulalia Miera, organizándose la comitiva, que recorrió todas ellas acompañada de la Banda municipal.
En el edificio destinado a Cooperativa de consumo se sirvió un espléndido lunch a las autoridades e invitados, durante el cual la Banda municipal ejecutó varias obras de concierto.
Durante el resto del día fue muy visitada la barriada inaugurada, que se hallaba profusamente engalanada, y casi todos los nuevos propietarios merendaron en sus casas y se dedicaron a preparativos para ocuparlas inmediatamente.