Explorar las páginas de la prensa de finales del siglo XIX nos permite
reconstruir la vida cotidiana de Portugalete. Los diarios de octubre y
diciembre de 1896 (la ilustración superior es de 1884) que nos pasa Karla
Llanos dibujan una sociedad vibrante, marcada por la actividad industrial,
la formación de sus élites y una profunda sensibilidad social.
La importancia de Portugalete como centro educativo queda patente en
instituciones como el Colegio de Santo Tomás. Estos centros no solo ofrecían formación académica, sino que
estaban especializados en el "comercio privado" y la preparación de
"Tenedores de Libros" (contables), con profesorado que acumulaba
décadas de experiencia en la banca bilbaína. Era el lugar donde se moldeaba a
la futura clase dirigente de la pujante industria vizcaína.
La actividad extractiva era el corazón económico de la zona minera y en
octubre de 1896, los registros oficiales muestran un movimiento constante en
concesiones mineras, destacando nombres como la mina "Virgen de la
Guía", vinculada a figuras locales como Miguel Loredo, y otras
explotaciones como "Tercera" o "Amalia Teresa". Portugalete
no solo era un lugar de residencia y recreo, sino un punto estratégico
vinculado directamente a la riqueza del hierro.
En el aspecto estratégico la villa se reforzaba con su infraestructura
defensiva. En diciembre de 1896, las crónicas mencionan el relevo de la tercera
compañía del Regimiento de Garellano, alojada en el Fuerte de San Roque.
Este movimiento de tropas era parte de la vida habitual de los vecinos, quienes
convivían con la presencia constante de guarniciones militares encargadas de la
vigilancia de la ría.
Por otro lado, 1896 fue un año marcado por los conflictos en Cuba y
Filipinas. Esto se reflejaba en la vida social de Portugalete a través de la
beneficencia: El Comedor de los Pobres, una institución vital para
asistir a los necesitados en una época de grandes desigualdades o la Tómbola
de Navidad que en diciembre organizaron eventos benéficos para recaudar
fondos destinados a los soldados heridos y enfermos que regresaban de ultramar,
uniendo el espíritu navideño con el deber patriótico y social.

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