jueves, 19 de octubre de 2017

LA AVENTURA EN SIBERIA DURANTE LA GUERRA, DE RAFAEL GARCIA-BORREGUERO Y HELIODORO DE PALACIO




Entre los fondos que Mariano Ciriquiain Careaga nos envió de su padre, figura un artículo suyo publicado el 13 de marzo de  1938 en EL PUEBLO VASCO.

Como relata la aventura que “Rafa Borreguero” le contó tras su regreso de Rusia recurrimos al hijo de éste, Cheché García-Borreguero, quien nos ha facilitado fotografías en una de las cuales aparece otro portugalujo que estaba con él como fue Heliodoro de Palacio, que tras la guerra sería su cuñado.

El resumen de la aventura es el siguiente:

Corría el año 1937 en plena guerra civil cuando el barco mercante “Delfina” con matrícula de Bilbao, y con Rafael García-Borreguero de segundo oficial y Heliodoro de Palacio, como técnico de mantenimiento, fue incautado por el Gobierno de Euzkadi.

Enviados a Rusia llegaron a Arkangel, en las proximidades del Polo, donde encontraron a otros barcos de la misma matricula: el “Candina”, el “Josiña”, el “Cabo Quilates”, el “Luchana" y el “Manuchu”. Todos sus capitanes desconocían su cometido en aquel puerto.

Producida la caída de Bilbao, como ya no tenían puerto a donde volver, les hicieron refugiarse en el río Duina, donde permanecieron los seis barcos, durante dos meses.

A finales de setiembre desde Moscú reciben orden de partir rumbo al Este por unos mares que estaban próximos a cerrarse, salvo para los rompe-hielos, facilitándoles solamente algunas ropas acolchadas, “tovarys”, y provisiones de boca y máquina para quince días. Los barcos, con 200 hombres, doblaron el Cabo Kanin-Nos, donde recibieron orden de virar hacia el estrecho de Matoschi, al sur de Nueva Zembla, hasta llegar a Dickson, una estación pesquera, aislada totalmente del mundo, durante nueve meses al año. Y allí les hicieron internarse en el río Yenisei en un país en que sus gentes sólo disfrutaban de media hora de sol y se alimentaban de pescados podridos.

Serían 600 millas de navegación por un cauce de 50 metros escasos de anchura, sin práctico y sin cartas; con una sonda por lazarillo, por lo que no hacían más que 27 millas, cuando sus singladuras ordinarias eran de 200.

Tras siete días de navegación llegaron a Igarka, una estación maderera, enclavada casi en el centro de Siberia, a 100 kilómetros escasos del ferrocarril Transiberiano. Unas chozas pobres y madera, mucha madera, que era la carga que tenían que trasportar. Allí estuvieron durante cinco días, pero no pudieron terminar su labor, pues se había empezado a helar el río por el Norte. Era preciso partir sin demora. Como se les había agotado la despensa, quisieron hacer provisiones, pero sólo consiguieron dos sacos de harina para los 200 hombres.

Con el río helándose se fueron moviendo a golpes, dando máquina adelante y atrás, a fin de evitar que los hielos los envolvieran, haciendo singladuras de siete millas con lo que tras 15 días sólo habían avanzado 300 millas, la mitad del camino, por un río sin balizas ni luces pues estaban en plena noche polar de 23 horas, hasta que con una corteza de hielo de casi un metro fue imposible seguir. En estas condiciones, estuvieron durante doce días, y siete de ellos sin comer.

Al Delfina se le reventaron las tuberías de las calderas y se le cascó el eje del timón. La tragedia de hambre, frío y los lobos como si presintieran un festín de huesos, aullando por las riberas del río, les hizo lanzar angustiosos S.O.S. hasta que después de  tres días les recogió el rompe-hielos “Yermak” que tras no pocas
dificultades consiguió arrastrarlos hasta Dickson donde los barcos se tendrían que quedar hasta que el sol de junio derritiera los hielos.

Como el poblado no contaba con alimentación para tanta gente, desde Moscú se ordenó que se quedaran los seis capitanes con los seis primeros maquinistas llevándose el rompe-hielos al resto.

En Kolguyeb, una pequeña isla al Sur de Nueva Zembla, pasaron del “Yermak” al “Voroña”, un vapor correo, que había de reintegrarlos a Arkangel, donde llegaron el 13 de noviembre. No les alojaron en esta ciudad de unos 400.000 habitantes, y les llevaron muertos de frio a Lagia, un asilo de los alrededores, donde permanecieron hasta principios de febrero, en que se les presentó un comisario, invitándoles a que se aprestaran a defender la España republicana.

El regreso lo hicieron por Mourmansk, al Norte de Kola, bordeando el Mar Blanco, 5.000 kilómetros sobre unas colchonetas de chinches durante cinco días con sus noches, después, Londres, y El Havre para, tras diversas peripecias, llegar a casa.



El relato completo, que consideramos de gran interés, y que hay que considerarlo en el contexto de los momentos en que se escribió, lo hemos incluido en la Biblioteca Digital Portugaluja, y solo nos queda la duda de si entre los 200 hombres que vivieron la aventura no habría alguno más de Portugalete.


miércoles, 18 de octubre de 2017

LA MARCA POSTAL EN LA VILLA EN EL SIGLO XIX




En la publicación de Exfilna 2017, se recoge un artículo firmado
por Esteve Domenech, referido al servicio postal en la Villa en el siglo XIX. Como ya hemos visto en este blog el servicio de cartería se estableció en 1648 y lo ocupó una mujer, María Ruiz de Larrea, que nosotros hemos incluido en el Diccionario Biográfico Portugalujo, por ser la pionera de este servicio de correos

Según Domenech desde el ordenamiento postal de 1779 en vigor hasta 1854 dependían de la Administración Principal de Bilbao las administraciones subalternas o estafetas de Balmaseda, Durango y Orduña, mientras Portugalete por su poca entidad en aquel entonces era una cartería y sellaba su correo en Bilbao.

Nos presenta como ejemplo la carta superior fechada en esta villa el 11 de diciembre de 1842 dirigida por su administrador al Excelentísimo Señor Conde del Asalto, Marqués de Ceballos, Introductor de Embajadores -en esta época Carlos García-Alesson y Pinel (1805-1886)-. La misma ostenta el fechador pre filatélico de Bilbao creado ese mismo año y un porteo a modo de fechador "D.16/8" indicando los 8 cuartos que debía satisfacer el destinatario y su arribo tres días después de sellarse por el correo-.

Las tres carterías dependientes de la administración de correos de Bilbao que usaron marcas de origen desde las primeras décadas del siclo XIX, fueron Castro-Urdiales, Plencia y Portugalete, con el común denominador de ser puertos de mar cercanos a Bilbao. Ello nos induce a pensar que por esta razón se crearon las marcas precursoras de cartería. Esta rara marca es la que otorga cierto interés postal a la localidad y por la que histórico-postalmente es recordada.

Portugalete usó una marca bicircular de iniciativa particular de 20 milímetros de diámetro con un espacio interior de 14. En la parte superior la inscripción "PORTUGALETE" convexa y en la inferior "VIZCAYA" cóncava separada por dos adornos que consisten en un punto grueso limado que consigue el efecto ce una flor.

La primera vez que vemos la marca "PORTUGALETE/ VIZCAYA" es el 24 de enero de 1855 y siempre acompañada del fechador de Bilbao, que aparece bajo estas líneas y su última fecha de uso conocida es el 20 de marzo de 1871. Siempre estampada en color azul, su tono viró del intenso y definido (1855) al azul aceitoso y en ocasiones verde (1860) y a un aspecto realmente apagado a partir de 1867. Fechas en que la marca prácticamente solo se vislumbra y apenas es legible en la mayoría de las misivas.













martes, 17 de octubre de 2017

LA FILATELIA PORTUGALUJA ALCANZA SU CIMA MAS ALTA



Una vez finalizada Exfilna 2017, organizada por la Sociedad Filatélica de Portugalete, con el extraordinario nivel alcanzado, que ha hecho que su gente diga eso de “Vasco, filatélico y de Portugalete" ¡ni os cuento!, a nosotros solo nos queda dedicarles nuestra felicitación y mostrar nuestra admiración y orgullo como portugalujos.

Recogemos los sellos que circulan ya por el mundo con nuestro patrimonio portugalujo: La basílica, el torre de Salazar, el mareómetro y el puente colgante.

lunes, 16 de octubre de 2017

REJAS CON PEDIGRÍ



La verdad es que dando paseos por la villa uno se encuentra con curiosidades que almacena en el “cajón” de entradas futuribles y que como sucede en este caso, uno rebusca entre las cosas del “cajón” tras recibir el aviso de un buen amigo observador, Josemi Palacios, que nos ha puesto sobre la pista de una nueva reja en la que están las siglas del antiguo dueño de la casa, Ramón Vicuña. Aquí va la relación de casas que he encontrado con el reconocimiento al buen hacer de dos talleres de la villa como fueron los de Medinabeitia y Pradas.

1.- DC Posiblemente la más antigua, entre las supervivientes, sea la casa nº 10 de la calle Santa María, sede del ELAI ALAI, que mandó construir el sestaotarra Dionisio Castaños en 1880. Fue uno de los mayores contribuyentes de la villa y como era habitual, formó parte de la corporación municipal como Regidor Síndico. Además de sus inversiones inmobiliarias, fundó la fábrica de la pólvora de Santurtzi y fue consejero fundador de Carbones Asturianos.

2.- SALTILLO Palacete mandado construir por Prisca Arana en 1894. En este caso solo ha llegado a nosotros la verja de la puerta que les permitía descender a la playa, en la que grabaron el nombre de la casa. Tal vez en la antigua puerta que daba a la carretera estuvieran sus iniciales.

3.- F. CH. Reja que desgraciadamente ha desaparecido recientemente de la entrada a “las Javerianas” y que indicaba que antes de adquirir la familia Carranza esos terrenos, eran de propiedad de Félix Chávarri. Santos Zunzunegui proyectó primero la Casa Dominical (1914) y años más tarde el palacete (1919) para las Srtas. de Carranza, Felisa y Fernanda.

4.- J Y C SUGASTI En 1900, Emiliano Pagazaurtundua proyectó este palacete en General Castaños para  José Sugasti. La reja que coronaba la puerta de entrada a la finca se encuentra hoy en día colocada en la fachada trasera del Hospital Asilo con las iniciales de José y Concepción Sugasti. Seguramente se apellidaran Zugasti y como sucedió en el caso de Narciso Zabarte y otros, lo escribían como lo pronunciaban.

5.- C h Aunque no tenemos ninguna fotografía que lo pruebe, disponemos del plano de Francisco Berriozabal (1902) correspondiente a la reja de entrada a la finca de los Hermanos Chávarri donde levantaron en 1903 aquel añorado palacio entre el Callejón del Muerto, El Cuervo y Las Arenas de Portugalete (hoy Mª Díaz de Haro).

6.- R V Estas dos siglas corresponden a Ramón Vicuña y figuran aun en las ventanas del sótano de la casa nº 58 de Mª Díaz de Haro, que diseñara Santos Zunzunegui en 1916 para el que fuera destacado hombre de negocios, Diputado en las Cortes en 1934 y Presidente del EBB del PNV.

7.- Z L En 1913, Santos Zunzunegui construyó para su familia la actual casa nº 44 de Mª Díaz de Haro colocando sobre la fantástica reja de bronce que da al muelle, las siglas Z por su apellido y L por el de su esposa Fernanda López.

8.- Z L Santos Zunzunegui proyectó en 1919 la casa nº 48 de Mª Díaz de Haro para su hermano Casimiro y su esposa Rosa Loredo,colocando sus siglas en ambas rejas de las puertas del portal que da al muelle.Ambas casas  quedaron separadas por el Cuartel de Carabineros.

9.- I. D. Isidro Domínguez le debería ir viento en popa el negocio de zapatería sito en la calle Víctor Chávarri nº 10, ya que a finales de la década de los veinte, mandó construir una casa para su familia y para arrendar en la recién abierta calle que luego conoceríamos como Correos ya que en esta casa estuvieron sus oficinas antes de pasar a Carlos VII. Sobre la preciosa puerta, recientemente restaurada sin caer en la moda de sustituirlas por insustanciales puertas de aluminio y cristal, dejó grabada sus siglas.

10.- S C P Figuraban en las puertas de entrada a las 66 viviendas que construyeron los socios de la Sociedad Cooperativa El Progreso según proyecto de Emiliano de Pagazaurtundua  de 1929. La que mostramos corresponde al nº 59, siendo de las pocas que la siguen manteniendo en las rejas, junto a la aldaba, mirilla y pomo original. ¡¡Zorionak!!.

11.- S N En 1949, el industrial Serafín Navarro construyó la actual casa nº 10 de la Avenida Carlos VII, siendo la primera edificación de la recién abierta nueva calle a la que muchos portugalujos conocerían como la “Carretera Nueva”. Sobre una soberbia puerta metálica salida seguramente de uno de sus talleres de Urioste, colocó sus iníciales.

 12-13.- T G Sin la pomposidad de las casas citadas no puede quedar sin mención una modesta casa sita en La Florida (Grumete Diego nº 45), donde Tomás González colocó sus iniciales en la mirilla de la puerta de entrada a la vivienda desde un frondoso jardín. En la casa sigue viviendo su hija. En otra casa en la misma calle (nº 57), sede del Sindicato de Transportistas Vascos-EGAS, figura una H sin que los actuales propietarios o arrendatarios sepan su significado.  

JOSE LUIS GARAIZABAL
Fotografías del autor (2012-2017)




domingo, 15 de octubre de 2017

EL OJILLO Y SU GENTE


Hoy recogemos una serie de imágenes con gente de El Ojillo de hace medio siglo, con personas tan conocida como Martina la colchonera o Galiana el enterrador y un buen número de chavales de entonces,  como Llinares, Sádaba, Angulo, Mendieta, Las Hayas, Mujica, Sarria, Benito, Saitua, … algunos de los cuales hoy desgraciadamente desaparecidos.
A la derecha agregamos una foto del archivo de los Amigos de Zubeldia, en la que se nos recuerda el muro que durante todo el siglo XX delimitó la parte alta de la calle de la antigua Campa y luego Campo de San Roque, que hoy es un recuerdo para los que vivimos entonces en dicha calle. Nos figura como procedente de Juan Mª Román.

Las fotos van dando fe del paso del tiempo. En una entrada anterior con el titulo LOS AMIGOS DEL OJILLO recogíamos otro grupo de chavales y hoy redactamos esta entrada al constatar que uno de ellos, José Miguel Ortega, nos acaba de dejar. Es la ley de la vida, pero que nos resulta dura de asimilar cuando las personas son  cercanas y queridas.


viernes, 13 de octubre de 2017

CRISTOS EN LA BASÍLICA




Después del ofensivo tratamiento a la imagen de Cristo Crucificado durante las fiestas de Bilbao, donde fue expuesta como una res para despiece de carnicería, mofándose de sus palabras pronunciadas durante la última cena al partir el pan y repartirlo entre sus discípulos: “tomad y comed todos de él, porque este es mi cuerpo….”, voy a dignificar –dentro de lo posible- su imagen mostrando las diferentes tallas con las que ha contado y cuenta la Basílica de Santa María a través de los tiempos.

1.- La más antigua será casi con toda seguridad la del Cristo del Portal que se veneraba ya en la villa a finales del siglo XV y comienzos del XVI. Talla tardo-gótica que presidió hasta 1910 la Ermita-Humilladero sita en el lugar donde hoy se sitúa el kiosco de periódicos y tabacos de Fidel Elosua y no en la que ocupa desde 1993 el monolito con un Cristo moderno, obra de Lucarini, frente a la entrada del antiguo Banco Vizcaya, tal vez queriendo recordar al Cristo de menor tamaño que estaría colocado sobre el Portal principal de la Villa situada a la altura del kiosco de la calle del Medio. Según los eruditos en arte religioso, “por la calidad de la talla y la expresión del rostro será el cristo gótico flamenco más importante de Bizkaia”. Estuvo abandonada en el coro cerca de 70 años y rescatada en un estado lamentable que requirió un profundo trabajo de restauración. Se venera actualmente en la capilla de San Antonio.

2.- Coetáneo, es el que corona el retablo de Santiago que data de 1569 desde que Juan de Ugarte y Teresa Gómez de Martiartu edificasen la capilla y su imponente reja. En el ático se muestra un Cristo que está acompañado a sus pies por su madre y San Juan. Como hipótesis del posible autor se maneja la de Ochoa de Murueta, oficial de Guiot de Beaugrant que inició el retablo mayor. En el banco aparecen los donantes arrodillados en posición de oración.


3.- De edad desconocida era el Calvario que coronaba el Retablo Mayor (construido hacia 1539), formado por las imágenes de Cristo crucificado policromado y los ladrones Dimas y Gestas, más las figuras de María, San Juan y María Magdalena, también policromadas, a sus pies (esta calle central fue estofada por Mendieta en 1582). ¿Pertenecía, dado su tamaño desproporcionado, al retablo original, atribuido a Guiot de Beaugrant? De todas formas, era corriente su presencia en lo alto de los retablos renacentistas. Dicen que fue destruido en los años cuarenta del siglo XX por un incendio, pero resulta extraño que afectase a tres cruces tan separadas, quedando intacta la parte superior del retablo donde se apoyaban y siguen estando el Dios Padre y a los lados los bustos de San Miguel y San Jorge. ¿Se desplomaría alguna imagen por la carcoma y retiraron el resto para evitar el peligro?. Para quien piense que tal vez compusieran con estas imágenes el paso de Semana Santa que representaba el Calvario, hay que decir que eran otras imágenes.

4.- Le sigue en antigüedad el Cristo que estuvo colocado junto a la pila bautismal bajo el coro, junto a la puerta de entrada del lado de la ría. Los feligreses tocaban con sus dedos los pies de la imagen y luego se santiguaban y rezaban ante él en unos reclinatorios. Considerado barroco por algunos, basándose en testimonios de personas mayores, aunque Raquel Cilla, que ha respondido amablemente a nuestra consulta cursada al Museo de Arte Sacro a través de su Director Técnico, Juan Manuel González Cembellín, lo ha datado como de 1900. Restaurado en un taller de Bilbao, hoy se encuentra expuesto en el desatendido museo sito en la sacristía de la basílica.

5.- Un poco más moderno, “entre 1910 y 1920”,  según el Museo bilbaino, dada: “la anatomía –sobre todo el rostro–, la policromía, el paño y la corona parecen coincidir en esas fechas”,es el Cristo crucificado con la mirada hacia el cielo, que estuvo colocado sobre el altar mayor colgando del triforio mediante dos cables (nadie recuerda desde cuándo)y dado que según Txomin Bereciartua, “ocultaba el Retablo mayor”, en 1983-84 fue donado a la ermita de San Bartolomé de Leioa, al comenzar la rehabilitación de la basílica y haber finalizado la de la ermita en un régimen de auzolan en la que colaboramos todo el barrio donde yo viví 32 años. Preside desde entonces aquel  altar junto a la imagen del santo, en cuya romería de este año obtuve la fotografía.

6-7.- Para terminar, en el Altar Mayor destaca la magnífica cruz procesional neogótica (siglo XIX) de plata sobredorada y en el Museo de la Basílica, sito en la sacristía, se encuentran expuestas varias cruces de altar de menor tamaño con sus Cristos. Igualmente podemos contemplarla en la XII estación del Vía Crucis en escayola (1946), que representa la muerte de Cristo acompañado de María, María Magdalena, San Juan, Longinos y otro soldado romano, que estuvo colocada en la columna izquierda de la antigua capilla de la Inmaculada. También se exhibe un Cristo crucificado moderno, que posiblemente sea el que estuvo colocado en la columna del púlpito.

JOSE LUIS GARAIZABAL
Fotografías:1, 2, 4,5,  6 y 7 José Luis Garaizabal;
Bibliografía: Portugalete y su Basílica de Santa María (1994);
Santa María, Arte y restauración (1994);
Portugalete, Fotografías de su pasado religioso (1994) 



miércoles, 11 de octubre de 2017

QUINTIN URALDE (1874-1941), EL CAPITAN DEL IGOTZ-MENDI






Como anunciábamos el día pasado, hoy recogemos la ficha de este mes del periódico enportugalete.com, correspondiente al capitán de la marina mercante Quintin Uralde.

Nos hubiera gustado colocar una foto suya, y desde aquí hacemos un llamamiento a quien pueda disponer de una para que así figure en el próximo Diccionario Biográfico Portugalujo, en el que de momento aparece su barco Igotz-Mendi.

El relato de la aventura escrita por Camarón se puede consultar en la Biblioteca Digital Portugaluja.