jueves, 15 de febrero de 2018

LA HISTORIA DE LA BASILICA DEL AGUSTINO MIGUEL CEREZAL.




La semana pasada tuvo lugar la Junta General de la Asociación de Amigos de la Basílica, en la que se nos puso al corriente de la importante actividad que están realizando, desde las visitas guiadas al templo en los meses de verano con unas cifras de asistentes sorprendentes, los habituales conciertos, el proyecto de reparación del órgano y los estudios que van haciendo sobre la historia artística de este monumento nacional.

Uno de sus miembros Javier López Isla nos tiene al corriente desde este blog de muchos de sus descubrimientos, pero hoy queremos hacer referencia a la publicación en su página web amigosdelabasilica.org de la obra del agustino Miguel de Cerezal, a cargo de Pablo García-Borreguero un gran conocedor de la historia de este templo portugalujo.

Miguel Cerezal Calvo, religioso agustino nacido en Palencia en1871 fue nombrado en 1916 director del convento y de las escuelas que su congregación mantenían, a través de la Fundación Casida Iturrizar, en Portugalete y aquí pasó cuatro años impulsando y fomentando la catequesis. En este tiempo se implicó de forma notoria, en la cultura local y futo fue un trabajo monográfico sobre nuestra Villa que presentó, en el año 1934 al Primer Concurso sobre Monografías Históricas de Vizcaya que había sido convocado por la Diputación y que quedó desierto. De este trabajo jamás se supo nada, nunca ha sido publicado, ni nadie ha sido capaz de poder localizarlo entre los diversos trabajos que había elaborado. No existe ninguna referencia al respecto.

Seguramente, de ese trabajo nació este que realizó sobre la iglesia de Santa María y en cuya introducción nos da las razones y los argumentos que le impulsaron a realizar tal investigación.

El Padre Cerezal fue a lo largo de su vida, un gran investigador histórico llegando a publicar diversos trabajos. Tuvo distintos destinos dentro de la Orden, pudiendo destacar el del Monasterio de San Lorenzo del Escorial donde trabajó con mucho fruto en la Biblioteca Real, con varias publicaciones en su haber y en Gernika.

En 1899 obtuvo uno de los galardones, junto con Carmelo Echegaray, en unos Juegos Florales organizados por el Ateneo de Vitoria y en 1908 publicó “Diario de lo ocurrido en el Real Sitio del Escorial durante la invasión francesa”.

En 1925 le trasladaron, delicado de salud, al Escorial donde fue superior en distintos años y al estallar la guerra fue detenido con toda la comunidad y fusilado en Paracuellos de Jarama en la mayor matanza de religiosos en Madrid: de 73 asesinados, 51 eran Agustinos de su comunidad.

Fue enterrado en una fosa común y en 2007 beatificado en Roma junto con otros 497 víctimas de la guerra civil. Su fiesta se celebra el día 6 de noviembre.



Este trabajo, que está en su web, lo hemos recogido también en la Biblioteca Digital Portugaluja para que pueda tener mayor difusión e igualmente recomendaríamos que su apartado de documentación histórica recojan los trabajos existentes sobre la basílica en dicha biblioteca como pueden ser los trabajos de Roberto Hernández Gallejones o digitalizar los libros publicados por la Asociación.


miércoles, 14 de febrero de 2018

VALENTIN LLANOS SIERRA, PIONERO EN LOS DEPORTES NAUTICOS






Hoy de la mano de Karla Llanos, a quien agradecemos toda su colaboración, y cuyo blog Memorias de Getxo ha superado ya la cifra de un millón de entradas en seis años, recordamos los inicios del deporte de la natación portugaluja, con la figura de su tío Valentín Llanos Sierra nacido en 1905.

Hijo del célebre Aurelio Llanos, patrón de la trainera jarrillera en los años 20 del pasado siglo, estuvo en sus juegos y aficiones desde niño ligado al mar en el dique del muelle Viejo donde vivían. Eran años en que en la Villa comenzaban con auge los deportes náuticos, natación, regatas, o waterpolo y él participó en todos ellos.

Cuando en 1924 un grupo de nadadores de Las Arenas, Portugalete, Sestao y Bilbao constituyeron la Federación Vizcaína de Natación y organizaron su primer campeonato, Valentín, que militaba en el club Athletic, quedó segundo en 200 metros braza y tercero en los 2.000 m. en mar abierto.

En agosto del año siguiente se celebraron los “Campeonatos de Vizcaya”, en Arriluze participando los clubs “Arenas Club”, “Sporting”, “Club Deportivo”, “Athletic”, “Portugalete” e “Indauchu” y en la prueba final de 1500 metros libres en la que participaron nadadores de todos los clubs, Valentín quedó el segundo y por Clubs ganó el “Arenas Club”, seguido del Sporting, Deportivo, Athletic, Portugalete e Indauchu.

A final de ese mes de agosto de 1925 en los Campeonatos de España Absolutos de Natación, Valentín quedó subcampeón en los 2000 m. y en los campeonatos de dos años después en 1927 segundo en 200 m. braza y al igual que en años anteriores formó parte del equipo de waterpolo vizcaíno que se enfrentaba a la selección catalana.

No acababa ahí su actividad deportiva ya que practicaba el remo participando en regatas con la tripulación jarrillera que patroneara su padre Aurelio. En 1930 coincidían en la trainera con él sus hermanos Juan y Aurelio. Otros dos de sus hermanos Alejandro y Carlos, que militaban en el Club Deportivo bilbaíno, practicaban también la natación y así los encontramos en la primera Travesía del Abra de 1934, (Valentín quedó el tercer y Carlos, “Charles”, el 20) , participando también en sucesivas ediciones.

Valentín destacó en el waterpolo, y junto con su hermano pequeño Carlos, estuvieron convocados para los juegos Olímpicos de Alemania de 1.936. Las circunstancias del país cambiarían sus vidas, cuando estaban en la estación de Abando a punto de coger el tren para incorporarse a la preselección en Barcelona, por los altavoces les comunicaron que se acababa de producir el Golpe de Estado, por lo que pasaron de la competición a formar parte de la Marina de Euzkadi y mas tarde a los campos de concentración.

Falleció en un accidente en Santiago de Chile. Era buzo y se dijo que los servicios secretos españoles provocaron el corte del tubo de respiración.

martes, 13 de febrero de 2018

JUAN FRANCISCO ZARANDONA (1890-1944) ENPORTUGALETE.COM



Hace dos meses trajimos a este blog la historia de la familia Zarandona durante la guerra que nos descubrió en un importante trabajo de investigación Ana García Santamaría en la revista Antzina.

Como creemos que es una aportación para conocer nuestra memoria histórica que no se debe olvidar, hemos escogido a este personaje portugalujo para la ficha nº 102 que el periódico enportugalete.com ofrece mensualmente, como nuestro granito de arena al tema, en que todavía quedan muchas historias de víctimas sin conocer la luz.

lunes, 12 de febrero de 2018

PROYECTOS URBANISTICOS DEL SIGLO XIX






Al igual que presentamos ayer un plano de 1883 con el diseño de la Plazuela de la Ranchería, seguimos hoy con otro de los existentes en el Archivo Histórico Municipal en este caso de 1870, o sea anterior a la guerra carlista y que nos sirve para conocer la evolución urbanística de nuestra Villa.

Es obra del arquitecto Achúcarro, a quien se le encargó un proyecto de carretera que uniera El Cristo con la Plaza (exactamente con el lugar del lavadero público).

En esta entrada nos vamos a limitar a explicar lo que muestra:

A la izquierda está la “carretera que se dirige a Somorrostro”, la actual calle de General Castaños, con el Cristo en el ángulo inferior izquierdo y la calle del Medio cerrando la parte inferior del plano, con la Plaza en el ángulo derecho.

En la parte superior marca el “Convento de las religiosas de Sta. Clara”, junto al “camino a Santurce”. Delante de él se señala la “casa que habita el vicario”.

No existía todavía la plaza de la Ranche, ya que como vemos eran un “terreno de Juan de Durañona”, mientras la parte superior donde se construirían las casas de la calle General Castaños, pertenecía a José González.

Curiosamente junto a estos terrenos, y separado por un “paso de aguas a la fuente del medio”, estaba otro denominado “terreno de las ánimas”.

Los terrenos de la parte superior derecha, pertenecían al banquero Tomás Epalza, que luego ocuparía los Agustinos, junto a los de la familia Valle.

El camino que unía El Cristo con el camino a Santurce, quizás antiguo camino extramuros, siguiendo la muralla que se dirigía hasta conectar con la que subía paralela a La Barrera, figura denominada como “Las Tarazanas”, mientras que la segunda se denomina “calle de Santa Clara”.

El proyecto contemplaba dos propuestas, con distintas salidas de General Castaños y continuando por la actual Casilda Iturrizar, a la altura del actual batzoki, torcer y por encima del terreno del “juego de bolos” salir frente a la Plaza del Solar.



José Luis Garaizabal que domina perfectamente este tema, nos sorprenderá próximamente con sus descubrimientos.

domingo, 11 de febrero de 2018

LA PLAZA DE LA RANCHERIA EN EL SIGLO XIX




Ahora que estamos preparando el siguiente número de la Colección El Mareómetro, Crónica de la Historia de Portugalete. Siglo XIX, aprovechamos para ofrecer este plano de la plaza de la Ranchería, que firmado por Francisco de Berriozabal, está fechado el 18 de agosto de 1883 y que nos sirve para recordar cómo era dicha plaza entonces.

En la parte superior figura la CARRETERA, que al irse edificando se convirtió en calle, denominada del General Castaños desde 1861, y que se unía con la PLAZUELA, a través de escaleras, como ahora, o a través de la finca de zona verde de la derecha, hoy también con escaleras.

Junto a las escaleras traseras del Cuartel existía una pequeña caseta desde la cual suponemos se suministraría el rancho a los soldados, y que acabó dando el nombre a la Plazuela (de la Ranchería) y donde se hacían ferias de ganado de cerda por lo que también se llamó en aquellos como de los cerdos.

La unión de esta plaza con la del Cristo se hacía a través de un pasaje estrecho existente entre el caserón dedicado a cuartel y la casa anterior, que en los años cuarenta del siglo pasado se tiraron ambas para hacer un solo edificio, el actual, que permitiría además ensanchar la entrada de la calle del Medio a Coscojales, como se aprecia en la foto que hemos superpuesto al plano.

Esta calle de Coscojales que subía en su primera parte paralela a la del Medio para luego, en curva, unirse con ella en su parte superior, estaba a distinto nivel que la plaza de la Ranchería y separada por un muro.

Como se ve en el plano correspondiente al proyecto de escaleras (en rojo sobre el citado muro) que unieran la plaza con la calle Coscojales, refleja en su parte inferior la fuente que en épocas anteriores diera nombre a dicha calle y de la que nos hablara ya en este blog José Luis Garaizabal.

La alineación de este muro bien pudiera corresponder a la de la antigua muralla, según un estudio que tiene preparado José Luis, y a cuya hipótesis se añade la existencia en esa época de un resto de la misma adosado en su parte superior y que se aprecia en la fotografía junto a la esquina de edificio.

jueves, 8 de febrero de 2018

CUANDO EL PARQUE DEL DR. AREILZA PARECÍA UN ZOO




Durante el mandato de José Manuel Esparza (1965-1975), el parque del Dr. Areilza se fue convirtiendo poco a poco en un pequeño zoológico que contaba con una variada población de especies enjauladas y en semi-libertad. Según informaba la revista El Abra en Abril de 1971, los intentos de aclimatar distintas aves colocando unas cajas-nido en las copas de los árboles fue un fracaso, pero no se dieron por vencidos ya que en 1969 se proyectó un palomar en la zona del escarpe, sobre los wáteres púbicos que existían entonces.

Se construyó un estanque que acogía a media docena de patos y por el césped paseaban varios “pollitos americanos”, unos “colines (perdices virginianas)” que trajeron de Artzentales y llegaron a criar, y numerosas palomas que vivían en el palomar.

Parece que fue mayor el empeño que el acierto a la hora de construir el palomar-almacén en una zona sombría y orientada al norte, no adecuada para que las palomas proliferaran.

El estanque que era de reducidas dimensiones fue ampliado en 1971 ya que sus aguas parecían una ciénaga no siendo el hábitat adecuado para los patos y sí para peces. Jon Otaduy que escribía el artículo, recomendaba introducir unos patos “azulones” que fuesen descendientes de otros ya aclimatados a la vida en estanques, pues por su color hacen las delicias de los que los contemplan. A los coloridos patos les acompañaron una pareja de cisnes.

Recomendaba igualmente, que para poder albergar faisanes y pavos reales, se debería vallar el parque para así evitar las fugas de las especies y prever las acciones de gamberrismo.

Igualmente, se construyeron unas horribles jaulas junto al estanque donde se encerró a buen número de especies, entre ellas dos jabalíes y dos pobres monos que pasaban las horas ante los críos que los visitaban para darles comida y estos agradecidos hacían sus monerías y también guarrerías.

Dos pavos reales se paseaban majestuosos por los parterres y dado que dormían en los árboles, durante las noches en las que se celebraban festivales entonaban sus “cantos” que parecían gritos. Durante una de las ediciones del Festival Internacional de Folklore (¿1974?), el presentador, Patxi García, se dirigió a “los gamberros” para que cesaran sus gritos. Luego se enteró de su identidad entre risas. En recuerdo de aquellos bellos ejemplares, Maite Moyano pintó un bonito mural en un muro cercano.

Para albergar a los pájaros, se construyó una jaula esférica con txapela y allí revoloteaban varias especies de pájaros cantores (canarios, jilgueros y ruiseñores), hasta que durante el fin de semana anterior a la Virgen de la Guía de 1980, unos gamberros abrieron la jaula y las aves recobraron su libertad. Con anterioridad, habían roto las jaulas donde anidaban, escapando toda la población. En 1979, apareció estrangulado un cisne y los robos de patos estaban a la orden del día. Sabemos por un artículo de La Gaceta del 1-7-1980, que el salvajismo se estaba cebando con los indefensos animales, llegando a perforar con un palo los ojos de una tortuga. Ya solo quedaban sin atacar los pavos reales ya mermados de su precioso plumaje. En fin, este fue el final de aquel pequeño zoo que se montó por expreso deseo de Esparza.

De todo aquello, los protagonistas que han quedado en el recuerdo para muchos de los que entonces eran chavales fueron los monos y de ahí que para muchos haya pasado a denominarse “parque de los monos” quitando protagonismo al doctor Areilza, en cuyo honor se bautizó el parque el 3 de Mayo de 1927. En este Portugalete plagado de estatuas históricas bien hubiese estado una dedicada al insigne doctor antes que a los monos.

Hoy en día, dos monos “dan de comer” a unos patos de “cuatro patas” en el estanque, mientras un búho les contempla desde la lejanía con una mirada fría como el bronce. ¡Vaya cambio!

Mi agradecimiento a José Ramón Tejada, siempre dispuesto a echar una mano con su buena memoria.



JOSE LUIS GARAIZABAL


Fotografías:

Revista El Abra (1971), Programas de Fiestas (1969 y 1971) 

Cristóbal (La Gaceta 1981), José Ignacio Beitia (1979)

 José Luis Garaizabal (2014 Y 2015)

,

miércoles, 7 de febrero de 2018

LA ARTISTICA ESCALERA DEL PARQUE DEL DR. AREILZA CUMPLE UN SIGLO



Jose Luis Garaizabal, siempre atento a los detalles, nos recuerda la efemérides que encabeza esta entrada. 

Acababa de celebrarse la inauguración del parque el 30 de Septiembre de 1917, cuando la Condesa de Rodas y su esposo el conocido doctor Enrique Areilza, estimaron que debían mejorar la antigua bajada a la playa construyendo una nueva escalera que sustituyera a la empinada escalinata que fotografiara Juan Antonio Cortés en setiembre de 1896, y cuyo detalle, a la izquierda, recogiendo también los dos palacetes, el suyo El Salto, hoy desaparecido, y El Saltillo mostramos en esta entrada.

Presentó la solicitud D. Ramiro Leza en nombre de D. Enrique de Areilza, el 12 de Octubre de 1917, acompañada de un plano con el croquis realizado por el arquitecto  Santos Zunzunegui en el que se indicaba: CROQUIS DE ESCALERA DE ACCESO DESDE EL PARQUE A LA FINCA DE LA CONDESA DE RODAS EN PORTUGALETE. (Bajo estas líneas recogemos un detalle del mismo)

Esta escalera comunicaría su palacete, desde el camino de salvamento, con el flamante parque. El Salto había sido construido por el matrimonio de Francisco Martínez Rodas (1847-1909) y la primera condesa de Rodas, la sestaotarra Eloisa Arana Mendiolea (1847-1905). Su única hija Elisa Emilia heredó el título y contrajo matrimonio en 1905 con el citado doctor Enrique de Areilza y Arregui (1860-1926), un notable mutilzarra de 45 años de edad y con una gran trayectoria profesional, en la que destacaba su formidable labor al frente de Hospital Minero de Triano.

El Arquitecto Municipal, Emiliano de Pagazaurtundua, no puso ningún reparo a la solicitud, informando del “carácter monumental de la misma y acorde con el entorno del Parque, embelleciendo el escarpe”. El ayuntamiento creyó que dado que los cimientos ocupaban terreno del ayuntamiento, se debería realizar un deslinde con el consiguiente abono de “alguna cantidad” al municipio. Sin embargo el Sr. Presidente (Alcalde) entendió “que las obras no se ejecutan en terreno del Ayuntamiento y si en el escarpe”. Después de discutir el asunto, quedó aprobado el informe “sin perjuicio de la que resulte del mencionado deslinde que en su día se efectúe”.

Se aprobó en Octubre de 1917 (C197-017), así que sería construida entre 1917 y 1918, por lo que este año será centenaria.


El 8 de mayo de 1926, tras la muerte del Dr. Areilza, el Ayuntamiento dio al parque su nombre y rindió homenaje a su memoria entregando a su viuda una placa y un pergamino donde se nombraba al gran cirujano hijo adoptivo de Portugalete.