miércoles, 8 de abril de 2020

RECUERDOS DEL BARRIO DEL ALTO DE LA PASTORA (2)





Vamos a seguir ofreciendo las fotografías que nos han cedido amigos tanto del Grupo La Florida como Andrés Vitores o Adita Arroyo, como las de Mª Carmen Ranero del barrio del Alto de la Pastora.
Jose Manuel López Diez nos recordaba en este mismo blog que todos estos núcleos de población desde el barrio de Campanzar con sus casas adosadas, las casas del Alto de la Pastora, al final de las escaleras del grupo La Florida, el barrio de Los Llanos que incluía también el caserío donde hoy confluyen la avenida de La Pastora con José Zaldúa y parte de La Florida, son divisiones más o menos modernas, porque en documentos antiguos se solapan Campanzar con Los Llanos y estos con el Alto de la Pastora y parte de La Florida.
Por otro lado Andres Vitores nos recuerda que a principios del siglo XX en esa zona del Alto de la Pastora su abuelo Fernando Vitores mantenía un rebaño de ovejas y cabras, así como cerdos, que traía de su pueblo burgalés de La Horra, (hasta se trajo un pastor de allí, Eleuterio Benito, el popular “Lila”, para que las cuidase). Los cerdos se vendían en el mercado semanal de la Plaza de la Ranchería, a la que se llegó a conocer en aquellos años como Plaza de los cerdos y el rebaño de ovejas lo solía guardar en la calle Coscojales en el hueco a que quedaba sin construir en la mitad superior de la calle, ya que él vivía en el nº 11.
Las fotos que recogemos arriba corresponden a los años 70. Las superiores sacadas por Eduardo Benito corresponden a 1972 y las inferiores de Adita Arroyo corresponden a los números 1 y 2 del Alto de la Pastora, (ya había derribado en 1977 la nº 3 de Ranero) y están ya construidas las casas que hizo Joaquín González que se corresponden con la plaza Urdaibai a la izquierda y el grupo La Florida a la derecha.
En las fotos inferiores se puede ver el cortijo de los cerdos, que tanto recuerdan los que vivieron en esa zona. A la izquierda sacada desde la casa de Adita, la nº 28 y a la derecha por encima de las cabezas de la abuela de Andrés, Pilar Etxaniz y su hermana Itziar sacada desde la esquina de la casa de Ranero.



martes, 7 de abril de 2020

LA HISTORIA DE LOS GIGANTES Y CABEZUDOS EN PORTUGALETE (2): LOS PRIMEROS GIGANTES EN 1935



Al igual que Bilbao había incorporado 8 nuevos gigantes a su comparsa en 1935, la corporación portugaluja presidida por Enrique Retuerto, acordó en mayo la adquisición de 6 nuevos cabezudos fijándose en el catálogo de la casa barcelonesa “El ingenio”, y posteriormente el 5 de Julio, la primera pareja (sin vestir) de gigantes.
Por su parte, la Unión Comercial de la Villa, “secundada por comerciantes e industriales de la misma, había equipado sin gasto alguno para el Ayuntamiento la pareja de gigantes” ataviados de baserritarra e hilandera, lo que mereció la felicitación del alcalde dado que lo hicieron “con verdadero buen gusto”
Como vemos en la foto, el aldeano iba tocado con una gran txapela y vistiendo la tradicional blusa de cuadritos de Vichy y pantalón de mil rayas, portaba un gran paraguas colgado del brazo derecho, mientras la aldeana vestía de negro, delantal incluido, con pañuelo blanco a la cabeza, sosteniendo un copo de lana en su mano derecha y el huso en la izquierda.
Presentados el día de Santiago, en éxito fue total y en el programa de fiestas de 1936 figuraron en la portada.
Tras la guerra civil, en 1940 la corporación presidida por Valeriano Martín decidió ampliar la familia y para ello se dirigen de nuevo a El Ingenio, que había suministrado los anteriores, y a pesar de haberse encarecido su precio decidieron decidieron comprar una pareja de gigantes, sin vestir, con pelucas de fibrón (¿?) bien imitado a cabello.
El 14 de Agosto, a las 4½ de la tarde se realizó la RECEPCIÓN, en la Estación del Ferrocarril, de “la nueva comparsa de gigantes y cabezudos”.
Como en 1935, la confección de la vestimenta de los gigantes y cabezudos corrió a cargo de los comerciantes y nuevamente lo bordaron.
La nueva pareja vestida de ambiente marinero parece que era más alta que la anterior. Él con su sudeste en la cabeza y vistiendo kaiku, representaba a la gente de mar, y ella, a una guapa sardinera con sus mangas remangadas, su falda de flores con delantal oscuro, pañuelo y cesta en la cabeza. No daría tiempo o no quisieron dotar al hombre de algún aparejo, remo o bichero ya que su mano derecha lo pedía.
La pareja de aldeanos, ya había perdido su paraguas y huso. Seguramente molestaría al porteador y se eliminaron los adornos (salvo la cesta).
En cuanto a los cabezudos, la nueva familia estaba compuesta por Negro sonriente, Chaval con la boca abierta, Calvo con bigotazos, Maño, Tuerto, Viejo con barbilla, Negro II, ¿Payaso?, Repeinado cabezón (grande), Otro repeinado (grande), Rubia del flequillo y Negro III.
Aún hoy, hay personas mayores que recuerdan el salero con que bailaba a la sardinera Felitxu “el sacris” o la patxorra con que desfilaba Mingorance “Mingo” o lo bien que lo hacía y el meneo que daba a su gigante, Pablo Rojo, de Coscojales.

Antes de seguir con la siguiente entrada, ya al final de la dictadura, José Luis Garaizabal quiere aprovechar para reclamar como portugaluja a esta nueva pareja, ya que en el libro GIGANTES Y CABEZUDOS DE BIZKAIA (Iñaki Irigoien y Jon Gaminde) atribuye su propiedad a Santurtzi, colocando a la foto anterior el pie: “Gigantes y cabezudos de Portugalete y Santurtzi”, basándose seguramente en una foto del blog santurtziarra (https://elbolintxies.wordpress.com/) en la que aparece nuestros gigantes, primero recortados y separados de sus hermanos y luego delante de una casa que nuestros contactos en el pueblo vecino no han podido identificar. Hay que tener en cuenta que los ayuntamientos sin gigantes, solían alquilarlos a los pueblos vecinos.



lunes, 6 de abril de 2020

FOTOS DEL DOMINGO DE RAMOS: EL OJILLO Y LA CALLE SANTA MARIA



Tras la entrada de las procesiones del Domingo de Ramos, completamos hoy con estas dos fotografías también de dicha procesión de borriquito, donde lo que queremos destacar son detalles urbanísticos de nuestra Villa, hoy desaparecidos.
La foto superior corresponde al Ojillo, ya que la procesión salía del Convento de las Siervas de María, que proyectado por el arquitecto José Mª Basterra, fue construido por Florencio Bilbao e inaugurado en 1916 y lo que nos muestra es el inicio, a la derecha de la foto, de la entrada al callejón que unía esta parte de la calle con la zona actual de Carlos VII. La casa nº 12 construida en los años 40 no existía todavía.
En cuanto a la foto inferior con la procesión de los años 50, presidida por el párroco Angel Chopitea, subiendo por la calle Santa María, nos sirve para recordar el alto muro que cerraba el terreno de la Torre de Salazar, hoy convertido en jardines tras la desaparición del mismo, al comprar el Ayuntamiento la torre.




domingo, 5 de abril de 2020

DOMINGOS DE RAMOS, AÑOS 50



Como este año no habrá procesión del Domingo de Ramos en ningún sitio, sirvan estas líneas como recuerdo de las celebraciones de antaño.
El nombre de la celebración proviene del recibimiento que hicieron a Jesús a las puertas de Jerusalén, con ramos de olivo y palmas mientras paseaba a lomos de un burrito. Esta cabalgadura dio motivo, para que al menos en Portugalete, se la conociese como “La procesión del borriquillo”. Esta celebración marca el comienzo de la Semana Santa.
El Ayuntamiento compraba anualmente las palmas más grandes, con las que desfilaba el Clero y la Corporación, y el resto de los fieles portaban, sobre todo los chavales, unas palmas de menor tamaño. Estas podían ser de primera, o de segunda con un simple lazo.
Los de tercera, portaban ramos de laurel, que normalmente en la época de Semana Santa están en flor. Algún amigo nos ha contado que sus aitas colgaban de las ramas caramelos que solo se podían comer después de la procesión y la misa.
Una vez bendecidos los ramos y palmas al llegar a la Basílica y finalizada la misa, se colocaban atadas en las barandillas de los balcones o de los miradores de los domicilios y allí permanecían todo el año bendiciendo la casa, si no venía algún “turbón” que se lo llevaba volando.
En las fotos superiores vemos la procesión con “cruzados” del Colegio Santa María con sus palmas subiendo hacia la calle Santa María, con otras dos del 11 de abril de 1954 en el Campo de la Iglesia tras terminar la procesión que había salido de las Siervas de María del Ojillo, la primera de mi álbum familiar con mi hermana Bego y yo, con mi madre Serena Flaño.
En la otra, cedida por Maritxu Uría y Begoña Aroma, aparecen Ana Mari Agirre, Mari Ángeles Urioste, Martiñe Arana, Maritxu Uria, Marivi Gutiérrez y abajo, Ricar Pérez, Mª Elena Martínez Larrañaga (con una palma de segunda con un simple lazo), Iñaki Elías (con una palma de primera con sus hojas trenzadas) y Pilu Pérez.
Bajo estas líneas otra fotografía de 1958, de los fondos de El Mareómetro, nos muestra la llegada de la procesión con Ángel Chopitea con su palma al hombro acompañados de los monaguillos, Enrique Etxeandía, y Gurutz Iza, y detrás de éste, su padre “el paragüero” de la calle del Medio y su hermana. Al fondo la corporación presidida por Julián Bayo, con sus palmas tras el abanderado. 
JOSE LUIS GARAIZABAL



sábado, 4 de abril de 2020

LAS AYUDAS POPULARES AL HOSPITAL ASILO Y UNA PETICIÓN ANTE LA SITUACIÓN ACTUAL



La semana pasada dedicamos una entrada al oficialmente llamado Santo Hospital del Glorioso San Juan Bautista, para los mayores el Asilo portugalujo por antonomasia, y que para los jóvenes voluntarios que colaboran con él es la Resi, como cariñosamente se refieren a nuestra Residencia de San Juan Bautista.
De una manera u otra lo que está claro es el cariño que en Portugalete goza esta Institución, y que pudimos observar cuando al publicar dicha entrada de EL HOSPITAL ASILO Y LA EPIDEMIA vimos, como se puede observar a la derecha del blog donde aparecen las entradas más visitadas, que era la más leída en el último año.
Ha pasado una semana, no se baja la guardia pues nadie está libre del peligro y ayer mismo los bomberos volvieron a desinfectar totalmente las instalaciones, pudiendo constatar que seguimos sin que ningún residente haya tenido síntomas, pensando que de algo habrá servido que se cerrara la entrada antes de que el gobierno lo ordenase.
El personal que atiende todos los servicios de la Residencia y que sigue allí dando la cara con más dedicación si cabe, nos envía su agradecimiento por las muestras de apoyo recibidas y aprovecha para hacernos una PETICION.
Se trata, como ya están haciendo algunos particulares, de facilitarles medios de protección de los que están escasos como son mascarillas, guantes, etc. Y es que paradójicamente las autoridades sanitarias no les pueden facilitar dado que todavía no se ha producido ningún contagio en esta Residencia y hay que seguir los protocolos.
Esto nos hace echar la vista atrás con las dos fotografías que ofrecemos, cuando en los años 50 del siglo pasado ante las serias dificultades económicas por las que estaba pasando la Institución, la sociedad portugaluja se lanzó a la calle a organizar tómbolas o partidos de fútbol benéficos para recaudar fondos como ayuda.
 Mientras la tómbola benéfica la situaron en la Plaza, las viejas glorias del Club Portugalete llenaron el Campo de San Roque como se ve en la foto inferior con los dos equipos hermanados, procedente del archivo familiar de Martín Aroma y que nos muestra a éste con su peculiar pañuelo en la frente.



viernes, 3 de abril de 2020

NOTICIAS DE PORTUGALETE EN 1892



Karla Llanos nos envía un ejemplar de EL NOTICIERO BILBAINO con noticias de la Villa ante la temporada de verano.
El artículo del 25 de junio, dice que nuestra playa era sitio de reunión de lo más selecto de la villa bilbaína y de “la del Oso y del Madroño”.
Si ya se empezaba a alquilar varias casas del magnífico muelle de Churruca, el ayuntamiento “tampoco se duerme en sus laureles” y había abierto “la nueva calle que da acceso a la parte posterior del citado muelle y que permite  que lleguen los carruajes hasta las puertas de las casas”.
Nos da pues la noticia de que la calle Mª Diaz de Haro, bautizada así en 1878, tras construir las casas de muelle Nuevo, y que se formó en el paraje arenoso que desde antiguo se conocía como “sitio de las Arenas”, se asfaltaría o similar en ese año de 1892.
También nos informa de que la Villa contaba ya “en la calle del General Castaños con un taller de vapor para aserrar madera, obra del inteligente industrial D. Hermenegildo Landáburu y otro taller con los adelantos modernos de herrería, propiedad de D. Manuel Alcalde, cuyos talleres pueden en su clase competir con lo primeros de España”.
La siguiente noticia se refería a la próxima inauguración el 20 de julio de la nueva plaza de toros, sita en Vista Alegre, que la estaba realizando el contratista D. Antonio Abad para sus propietarios los señores Manteca y sobrino.
Finaliza con otra noticia que completaría que “Portugalete será este verano el punto de cita de lo mas selecto y elegante de nuestra península” como era que el ferrocarril desde Bilbao inaugurado en 1884 y que disponía de una sola vía estaba a punto de inaugurar una doble vía aumentando así el servicio.



jueves, 2 de abril de 2020

RECUERDOS DEL BARRIO DEL ALTO DE LA PASTORA (2)



Para subir andando al Alto de la Pastora desde el centro de la Villa se hacía desde el comienzo de la estrada de Zomillo, actualmente Libertador Bolibar, por un estrecho sendero que bordeaba el corte de la cantera, donde sobresalía arriba la casa conocida como de la Pastora.
Pedro Heredia suponía que este nombre del alto de la antigua Torre de Castet, se debía a que allí vivía en arrendamiento José Irasola, conocido por “El Pastor”, y su mujer sería, naturalmente, “La Pastora”. En su época, antes de llegar arriba, como a mitad de camino, se hallaba situada la casa de Olabarría, por lo que la Pastora no podía ser otra que Silvina Martínez y Martínez, esposa de Pedro de Olabarría y Olabarría. Al ser devorada la casa por un incendio al entrar en el siglo XX, la Villa entera se volcó en una suscripción pública que permitió su reconstrucción.
En la foto inferior de las dos que abren esta entrada se nos recuerda la vista desde abajo, mientras en la superior aparece ya la casa nº 3 de Mª Carmen Ranero, con el cortijo de los cerdos delante y detrás asoman las casas que llevaban el nº 1 y 2.
Las fotos inferiores con gente delante de las casas, nos recuerdan el ambiente de buena relación existente entre los vecinos que habitaban aquellos años, a la izquierda vecinos del Grupo La Florida y del Alto de la Pastora, y a la derecha, hacia 1959 o 60, Isidro León, Antonio Castro y Gabriel Soldevilla.





miércoles, 1 de abril de 2020

PORTUGALETE EN LOS FONDOS FOTOGRÁFICOS DE TELEFÓNICA (2)



Siguiendo con las fotografías de la Fundación Telefónica, la que encabeza esta entrada fechada el 8 de marzo de 1928, lleva por título, CALLE SAN ROQUE, PORTUGALETE, MOTOCOMPRESOR 420 DE LA C.N.T.E. ABRIENDO UNA ZANJA PARA ENTERRAR CABLE ARMADO DE 900 PARES A DESIERTO BARACALDO.
La foto es muy curiosa, con un operario con el motocompresor y una docena detrás con el pico y la pala, en una calle todavía de piedra apisonada sin asfaltar que ha cambiado muy poco salvo que en el lugar de la zanja ahora está una escalera mecánica.
La camioneta era de arranque a manivela y con matricula de Lekeitio, como decíamos de críos de un coche de esa matricula en el Ojillo, y en la fachada de la casa que está detrás, se aprecia el tendido eléctrico de entonces sujeto con jícaras. Una palabra portugaluja como nos recuerda José Luis Garaizabal que no recoge la RAE (taza pequeña, generalmente con el fondo más grueso que las paredes, que se usa para tomar chocolate).
En la foto inferior fechada el 1 de enero, lleva por título RED AEREA Y POSTES ATRAVESANDO EL PARQUE DE PORTUGALETE, y en ella destaca el desaparecido palacio de El Salto, con el del Saltillo detrás.




martes, 31 de marzo de 2020

PORTUGALETE EN LOS FONDOS FOTOGRÁFICOS DE TELEFÓNICA (1)




Las fotos que vamos a ofrecer hoy y mañana pertenecen al Archivo fotográfico de la Fundación Telefónica y están fechadas en los primeros meses de 1928. Según indica la Compañía Telefónica en sus Memorias anuales de aquellos años, Portugalete contaba con una Centralita desde el 1 de setiembre de 1924 y al final de 1927 tenía 325 estaciones.
La superior tomada en la entrada de Coscojales, donde destaca su suelo de rebollos, indica claramente que era la compañía Standard Eléctrica S.A.  la subcontratada por Telefónica para el tendido que atravesaría las calles de la Villa viniendo de Santurtzi camino de Desierto, Barakaldo.
En este tramo aprovechaban las canalizaciones como se ve al utilizar una arqueta sobre la que colocaban la bobina con un gato para que girase.
Detrás de la bobina tenía Gregorio Bazán su tienda de ultramarinos y enfrente Vicente Ibinaga su taberna restaurante, Casa Vicente, donde aparece la última letra de su anuncio.
En la calle llaman la atención las construcciones que había, hoy totalmente desaparecidas, tras el edificio del batzoki.
Un anuncio  de los JARDINES CAMPOS ELISEOS de Bilbao, en la esquina del mercado, que nos resulta ilegible completa la foto.
De todas maneras lo más interesante es el paisaje humano, desde los operarios, el tipo con su gabardina y sombrero, la niña observando la operación, el hombre con su boina calada, los tocados de las mujeres, y un personaje con la chaquetilla blanca de algún establecimiento del entorno.
También se aprecia tras el operario un carro, que por estar desenfocado nos impide ver lo que llevaba. Serían bacaladas?
La foto inferior que corresponde también a esa serie de fotografías, está fechada ese mismo día, el 1 de marzo, aunque no reconocemos el paraje.



lunes, 30 de marzo de 2020

LA HISTORIA DE LOS GIGANTES Y CABEZUDOS EN PORTUGALETE (1): ANTES DE LA GUERRA



Con motivo de una foto de 1933 que encontró José Luis Garaizabal con los cabezudos por Zubeldia, según recogimos en este blog, le entró el gusanillo de conocer la historia de los gigantes y cabezudos en la Villa, que actualmente ya no existen, así como la idea de proponer su recuperación con motivo de la celebración del 700 aniversario que se celebrará dentro de dos años.
Prácticamente finalizado su trabajo, que se podrá consultar en la Biblioteca Digital Portugaluja, vamos a adelantar algunos fragmentos del mismo empezando hoy por los primeros cabezudos que adquirió el Ayuntamiento en 1926.
No obstante nos apunta que cuando en 1885 el Ayuntamiento de Bilbao retiró los suyos y los sacó a subasta, Casilda Iturrizar adquirió los gigantes y se los trajo a su casa de Portugalete, sin que tengamos más noticias de su uso aquí.
Como decíamos fue en 1926 cuando se adquirieron a la casa barcelonesa “El Ingenio” los primeros cabezudos que aparecen en la conocida foto con los txistularis  dirigidos por Benito Ocariz y que representaban a una vieja desdentada, a un señor con peluca tipo juez, al diablo con cuernos, a un negro sonriente y a una chavala rubia sonriente.
En el Programa de Fiestas de 1926 se les anunciaba así:
«El día 24 (San Juan), a las 8 ½ de la noche un ensordecedor disparo de chupinazos y torpedos, congregará en la Plazuela del Cristo, a la gente menuda de la población. La banda de música, asistirá también, y en medio del natural griterío, harán solemnemente su salida del cuartel, LOS CABEZUDOS.
Primero, aparecerá El Negro con su novia La Tuerta; y después Mefistófeles con su prometida La Vieja. Como a los novios no se les puede dejar solos, saldrán a continuación Don Simeón y Don Pascual, en calidad de personas de respeto. Tras el saludo de ritual a sus amigos los niños, los cabezudos visitarán la Villa y sus monumentos, seguidos de la chiquillería y de la Música. Vejigazos, carreras infantiles, bullicio. ¡ALEGRIA!.
La fotografía superior nos los muestra junto a las Escuelas de Maestro Zubeldia. Los cabezudos “vivían” en el habitáculo sito en los bajos de la escuela, donde Heliodoro Palacios tenía su pequeño taller de carpintería y que luego había servido de vivienda a Petra Fernández y familia. Él y algún otro empleado municipal se encargaban de asignar los “escogidos” que se iban a pegar la gran paliza por una peseta en los años de bonanza.
A estos cabezudos les sustituyeron en 1935 otros que representaban al Gordo y al Delgado, un mofletudo repeinado, el viejo de la barbilla, el tuerto o tuerta y el negro y a los que acompañaban por primera vez dos gigantes como veremos en la siguiente entrada.






sábado, 28 de marzo de 2020

EL HOSPITAL ASILO DE SAN JUAN BAUTISTA Y LA EPIDEMIA



El Hospital Asilo de San Juan Bautista, como tradicionalmente lo conocen los portugalujos, aunque en los tiempos modernos parece que nos avergonzamos de la emotiva palabra ASILO, (lugar de acogida de los mayores) viene otra vez a este blog aunque sea por una circunstancia como es la pandemia de coronavirus.
Al celebrar hace unos años su centenario se recordaba cómo en la epidemia de principios del siglo XX se construyó en sus jardines un hospital epidémico y un pabellón para desinfección, que actualmente se usa para el lavado, que sirvió para atender a la población portugaluja afectada por la epidemia de entonces.
Actualmente sin ninguna ayuda del Gobierno ni de la Diputación que consideran a esta Institución como una residencia privada, por ser su propietario el pueblo portugalujo y para uso exclusivo de sus habitantes, está dando una respuesta ejemplar y muy digna de tener en cuenta, a la situación general que se nos ha presentado.
Las medidas tomadas desde el principio, en contacto con las autoridades sanitarias de la Diputación y Osakidetza, para proteger a sus más de 70 residentes, ha hecho que en estos momentos la valoración que tiene otorgada es de A, que significa que no presenta ningún indicio de contagio.
Siendo conscientes de que la batalla solo ha hecho empezar y no se puede cantar victoria, tras haberse realizado una desinfección integral de todas sus habitaciones, instalaciones y accesos exteriores, además de continuar con sus actividades normales programadas por su equipo de pedagogas para mantener plenas las características vitales de los residentes, se ha recurrido a nuevas acciones complementarias como son las videollamadas, especialmente con las familias, como parte fundamental de su bienestar.
Al comprobar la tranquilidad con que el personal residente está viviendo esta situación, no tenemos por menos que enviar desde aquí un reconocimiento y agradecimiento a todo el personal que ejemplarmente está dándolo todo para que sea así, desde el servicio médico y de enfermería, las de servicios auxiliares como cocina, y limpieza, sin olvidar a las religiosas, que a pesar alguna de su edad están ofreciendo una entrega total.
Hay que reconocer también la ayuda que se está recibiendo de personas particulares que se acercan a facilitar materiales, al igual que ayer fue el alcalde en representación del Ayuntamiento, (él es Presidente de la Institución), quien entregaba personalmente a la Presidenta de la Junta, Julia Egaña, que también está al pie del cañón, una remesa de materiales de protección para cubrir las nuevas necesidades que se van presentando. Creemos que este tipo de actuación debe ser lo normal en nuestra institución municipal. Y no podemos olvidar a todos esos jóvenes voluntarios que habitualmente visitan a las residentes que han montado sus vídeos para mantener el contacto y ayudarles a superar estos días.
Queremos terminar estas líneas recordando a Eduardo Benito, fallecido no hace un año, y que tantas décadas presidió esta Institución, y enviando un abrazo a las residentes en la persona del más veterano de todos que con sus 107 años mantiene una lucidez digna de elogio. Un abrazo a todos.

#yo me quedo en casa,
y mi aplauso de las 8 de la noche va por ellos.


viernes, 27 de marzo de 2020

EL NACIMIENTO DE LA CALLE DEL OJILLO



Esta calle tan popular surgió a finales del siglo XIX en la zona alta de la plazuela de El Cristo junto al antiguo camino a Ortuella, en la ladera del alto de San Roque y junto a la pequeña vaguada por donde discurría el arroyo del Ojillo, y que en distintos documentos anteriores aparece como Okillu, Loxillo, o Lojillo.
Es el arquitecto Casto de Zabala el que en 1883 redacta el proyecto de alineación, con orientación de N.E. a S.O. para que quede defendida de los vientos húmedos del N.O. y en suave y prolongada pendiente que facilite el saneamiento. Entre 1886 y finales del siglo, se fueron edificando las casas de los números impares, que en la actualidad constituyen un ejemplo singular, ya que han pervivido todos los edificios iniciales, y se canaliza el riachuelo que se dirigía a Coscojales.
El primero de ellos, que sería el nº 1, existía ya desde el siglo XVIII frente a la ermita del Santo Cristo y pertenecía al igual que los terrenos a construir a Laureana Menchaca, tenía dos pisos, que se elevará en 1904 a los cuatro actuales. Frente a él se levantaba la casa de Gumersino Vicuña, antigua Torre del Coronel (foto adjunta).
Tras dicho primer edificio existente, donde en 1881 estableció su primera panadería Eduardo Miguel, se fueron construyendo, como se ve en el plano, hasta el terreno perteneciente a Ramón Vicuña frente al terreno actual del convento de las Siervas de María, en donde entonces existían dos casas propiedad de Mónica Ariño. Junto a estas se levantaron las últimas edificaciones del citado siglo, el nº 17 donde actualmente está el bar-restaurante Las Tablas, y más arriba, en la otra mano, en las huertas propiedad de Guillermo Goitia, donde nacía el arroyo del Ojillo, este construiría su chalet.

JOSÉ LUIS GARAIZABAL FLAÑO

jueves, 26 de marzo de 2020

EL PRIMER TELEFONO DE PORTUGALETE EN LA TORRE DEL PILOTO MAYOR



Fue hacia 1884 cuando se empieza a organizar la red telefónica  y ese año presentó una solicitud José de Echevarría, de “Bilbao e hijos”, para la instalación de diversos postes telefónicos en diferentes puntos de Portugalete. En 1886-87 el concesionario en la Villa era Carlos de Orduña, siendo representado en las solicitudes de permisos por Emilio Campuzano administrador de la sucursal de Bilbao.
Karla Llanos nos envía un ejemplar del DIARIO DE BILBAO del mes de setiembre de 1888, que puede considerarse el listín de teléfonos de aquel año. Vemos que en la entonces “Sucursal de Portugalete”, con 43 abonados, el primer teléfono Nº 1003 fue en la Torre de señales para el Piloto mayor y cuando se puso al ayuntamiento su número sería el 1017, ya que antes habría habido otros usuarios más influyentes, que siguiendo los números concedidos eran el Maestro de obras, Manuel de Otaduy, nº 1004, y los agentes del puerto, Alejo Martín y Antonio Arana, seguidos de la Fábrica de hierro, La Vizcaya y el Ferrocarril de Galdames a Sestao.
No podían faltar los vecinos adinerados, Casilda Iturrizar, domicilio, nº 1008, Pablo Carranza, naviero, nº 1010, Sotera de la Mier, domicilio, nº 1015, Mónica Ariño, viuda de Gorostiza, domicilio, nº 1016, Galo García Vázquez, domicilio, nº 1018, Ecequiel de Uriguen, nº 1028, Diego Mazas nº 1029, o Jose Mª Martínez de las Rivas , domicilio, nº 3003.
La foto superior con la torre del piloto sobre la playa y el muelle de Hierro ya construido puede ser de esos años pues a la derecha en Las Arenas aparece el molino de Esacerrota sin haberse construido el puente colgante.
Reproducimos también la lista completa por si algún curioso descubre algún portugalujo más y a nuestros vecinos de Santurtzi, Ortuella, Baracaldo o Las Arenas les sirve también.



miércoles, 25 de marzo de 2020

RECUERDOS DEL BARRIO DEL ALTO DE LA PASTORA (1)



Seguimos con la serie de entradas recordando las vivencias del barrio de La Florida, cuando se nos mezclan fotografías de gente de la zona alta con los que tenían una buena relación de vecindad.
Se trata de otro barrio o calle que durante algunos años se llamó el Alto de la Pastora, compuesto por seis casas hoy totalmente desaparecidas, aunque para mantener su recuerdo cuando desaparecieron urbanizando toda la zona de Los Llanos se bautizó una nueva calle como de la Pastora.
Tendríamos que investigar la historia, cosa que encerrados en casa es difícil de realizar, pero expondremos lo que sabemos: La zona de Los Llanos se fue poblando de pequeñas casas hace un siglo, en la década de los años 20.
Uno de los que construyeron allí su casa en 1926, fue Francisco Soldevilla que por lo que nos cuenta su nieta Mari Carmen Ranero lo haría en la zona alta que popularmente se conocía como Alto de la Pastora.
En 1930 encontramos otra licencia concedida a Pablo Bilbao para construir una “cochiquera”, (un establo para criar cerdos) con tejavana, en la Estrada de Zomillo, que lleva sobrescrito a lápiz “alto de la Pastora”. Por lo que suponemos que aunque el “cortijo de los cerdos”, como se le conoció posteriormente, estaba oficialmente en los terrenos que poseía Pablo Bilbao en la estrada de Zomillo, el alto en que se encontraba se conocía ya popularmente como alto de la Pastora.
Para situarnos, en esta primera entrada, recogemos un detalle de la foto de Gaspar Aroma en 1944, cuando estaba en construcción el Campo de deportes de San Roque donde aparece en el alto una de las seis casas que componían el barrio tras la guerra. Se ve el camino que subía a La Florida y a su derecha la campa en la que se edificó el “Grupo Riestra”.
En la foto inferior con el Grupo ya construido, a su derecha, en lo alto, se ven otras de las casas, la última cerca de las canteras que estaban encima de la Estrada de Zomillo.
Acompañamos estas líneas con un plano de la zona en 1951, y debajo algunas de las fotos familiares que nos ha cedido Mª Carmen Ranero, como son el día de la comunión de Iciar Egaña, con familiares y amigos, hacia 1964, delante de su casa y con los citados cortijos detrás y otras dos fotos de la chavalería del barrio que muchos reconocerán.



martes, 24 de marzo de 2020

PORTUGALETE HACE UN SIGLO



Estas dos fotos del comienzo del muelle Viejo hace un siglo, corresponden al fondo de fotografías familiares que ha puesto a nuestra disposición Mari Carmen Ranero
Eran años en que los suministros dentro de las calles del Casco se hacían con mulos, como muestra la foto de la izquierda, donde nos recuerda que el niño es Paco Soldevilla, mientras la de la derecha ya la utilizamos al hablar de Facundo Soldevilla “el churrero” antepasado de Maricarmen.


Y como acabamos de empezar la segunda semana de guerra contra la pandemia del coronavirus, aprovechamos para mostrar nuestro agradecimiento a quienes están dando la cara en los hospitales, al volante de su camión o autobús, en los supermercados y tiendas de productos de primera necesidad, a las fuerzas de seguridad y a todos los que siguen en sus puestos de trabajo para que los demás podamos seguir cumpliendo nuestra obligación de quedarnos en casa.











lunes, 23 de marzo de 2020

COMERCIOS DEL CASCO HISTÓRICO: Nº 10 DE LA CALLE DEL MEDIO



Muchos de los edificios del Casco Histórico a finales del siglo XIX y principios del XX sufrieron una importante transformación. Se derribaron sus viejos edificios de madera, cal y piedra construyéndose otros nuevos que cambiaron su fisonomía, ganando en altura y modificando la planta gótica para aumentar el saneamiento y la ventilación.
En este caso en la antigua casa tenía su comercio de calzado, en 1894, Miguel Jauregui y tras la trasformación del edificio encontramos la zapatería de Isidro Dominguez (en su anuncio señala fundado en 1904) que en la década de los 50 del siglo XX pasaría a manos de Rodrigo Pérez Díaz, que explotaba también las zapaterías de JUR y MAISA.
Le pondría el nombre de RUMBO con el que seguiría tras su jubilación su hijo Rodrigo Pérez Martinez quien al jubilarse también al finalizar el año 2019 lo cerraría definitivamente.
El otro comercio que hizo popular a este edificio fue EL DEDAL, de reducidas dimensiones instalado a la entrada del portal y que desde 1939 gestionó durante tres décadas Paulita Marín.
Tras ser ocupado por un comercio de dietética, ANPAMA, en la actualidad está también cerrado.

viernes, 20 de marzo de 2020

EL SEÑORÍO DE VIZCAYA EN 1940



José Antonio Soto nos ha facilitado con una gran resolución, algo imprescindible para apreciar en su totalidad la cantidad de información que tiene, la Carta ilustrada del M.N. y M.L. Señorio de Vizcaya obra de G.H. Oñativia y editado en 1940 por el Banco de Bilbao.
Este mapa que fue todo un clásico en su época, recoge minuciosa información, con bonitas ilustraciones de monumentos, de cantidad de lugares interesantes por algún acontecimiento histórico o practico como era para los montañeros las cimas puntuables para el “Concurso de Montañas”.
Abriendo la entrada recogemos el detalle de la zona de Portugalete, donde nos señala los principales barrios como eran Repélega, Pando, Los Llanos y Vicío. Unos puntos rojos indicaban que existía en la Villa surtidor de gasolina y parada del tranvía.



miércoles, 18 de marzo de 2020

RECORDANDO OTRAS EPIDEMIAS EN PORTUGALETE: (2) MEDIDAS QUE SE TOMARON



Siguiendo con las noticias de la epidemia de 1855, sabemos que la corporación, temerosa de que enfermara el médico y quedara desasistida la Villa, decidió sacar una nueva plaza de cirujano contratando a Melchor Palacios que atendía al concejo de San Pedro de Abanto.
Pero además de esta y el haber montado un segundo hospital en la zona de Campo Grande cerca del Santurce de entonces, que se ve en la foto, nos preguntamos qué otras medidas se tomaron para lo cual recurrimos a Roberto Hernández Gallejones:

Entre las medidas que arbitraron para paliar los efectos del cólera de ese año de 1855 estaba el encender fogatas por las calles, realizar distintas fumigaciones de cloruro de calcio, arsénico y azufre en las calles, bodegas y edificios. 
Vigilaban que las frutas vendidas en nuestros mercados fuesen frescas, que no se encontrasen ni demasiado verdes, ni muy maduras, etc.
Era muy relevante el trabajo del veterinario, velando por la higiene del matadero público y de la salubridad de las diferentes carnes consumidas. El asunto de las aguas fecales, de los pozos negros, la administración de los lavaderos públicos y de las fuentes eran objeto constante de su preocupación.
También era recomendable el blanqueo de las viviendas, la ventilación de los hogares y de los edificios públicos, haciendo especial hincapié en la salubridad de los centros de enseñanza, evitando el hacinamiento y el contagio de las enfermedades.
Se evitaba la acumulación de basuras en los hogares o en los viales públicos, supervisando también los animales domésticos y reglamentando la policía sanitaria mortuoria, con el blanqueado de las habitaciones donde se habían producido las defunciones, así como la vigilancia de las ropas portadas por las personas que se habían visto atacadas por las mismas.
También realizaban inspecciones obligatorias a los barcos que entraban por la Ría, que representaban una importante fuente de ingresos.


Como a nuestros amigos les sobra tiempo en su encierro obligatorio, empezamos a recibir colaboraciones para que no faltemos a nuestra cita diaria, (cosa que agradecemos) y así José Luis Garaizabal nos envía la circular siguiente que el Ayuntamiento publicó en otra epidemia que la Villa sufrió en 1893, en la que el alcalde recuerda la preocupación del ayuntamiento para evitar la propagación de la epidemia y las precauciones tomadas, así como la apertura de una suscripción para ayudar a los fondos municipales y socorrer a las clases menesterosas.




martes, 17 de marzo de 2020

RECORDANDO OTRA EPIDEMIA EN PORTUGALETE:(1) LA DE 1855 DE COLERA Y EL HOSPITAL EN CAMPO GRANDE


Ante esta epidemia de coronavirus que sufrimos, vamos a recordar la que debido al cólera morbo asoló la Villa en 1855.
Ya había habido un aviso en febrero de 1854 pero un nuevo rebrote de la epidemia, en esta ocasión mucho más virulenta, tuvo lugar en el mes de junio cuando se acababa de contratar a un nuevo médico titular, Froilán de Labra y Ubiondo, y este se hallaba ausente.
La epidemia afectó en primer lugar a nuestros vecinos de Santurce y si la primera víctima tuvo lugar el día 15, para final de mes habían fallecido 27. Se despidió al médico interino contratando a otro que se hallaba accidentalmente en el pueblo, abonándole 100 reales diarios hasta que volviera el titular.
La mayoría de los miembros de la Junta de Sanidad, incluido el farmacéutico Julián de Lejarreta, decidieron abandonar la población, con lo que debió procederse al nombramiento de otra nueva agrupación.
Además del hospital existente en la Villa, se decidió instalar uno  provisional para los coléricos, aprovechando los donativos recibidos en la epidemia del año anterior, y encargando de su administración al maestro José García, dado que las clases en la escuela estarían suspendidas, pero en una muestra de solidaridad Domingo Ibarrola, residente en Madrid, puso a disposición de los mismos su casa de Campo Grande a la vez que ofrecía un donativo de mil reales para su atención.
Las fotos que acompañan a esta entrada sitúan en punto de Campo Grande bien a las afueras del casco, en la cornisa cerca de Santurce.
Fueron dos meses terribles en los que se llegaron a contabilizar 88 muertes, dándose el caso curioso de que el 2 de julio murieron con pocas horas de diferencia, los padres del indiano Manuel Calvo Aguirre, Matías Calvo y Maripepa Aguirre, que durante años había regentado la Fonda de Calvo en la Plaza esquina al cantón de Carnicería.
La infancia fue el colectivo más afectado pues se contabilizaron 32 víctimas de menos de 13 años, entre los que se encontraba una hermana de un año de Miguel Loredo Rola, que unos años después sería el brillante Apoderado de la Villa en las Juntas Generales.
Entre los adultos que fallecieron la media de edad era de 50 años, pues eran raros los que vivieran más de 70 años.
Las ayudas también llegaron de los municipios vecinos. Juan Tomás Arrarte, alcalde de Santurce, que había recibido de su cuñado Cristóbal Murrieta un donativo de 2.000 reales para atender a los afectados del cólera, pero como éste había desaparecido de su Concejo los entregaba para paliar la enfermedad en Portugalete. Francisco Luciano Murrieta, desde Londres aportó otros 2.000 reales y cuando se le indicó que se trataba de conseguir fondos para la construcción de un hospital subió su aportación hasta los 8.000.
A este movimiento de solidaridad se unieron personas como la Reina, el obispo de la Diócesis de Santander, la empresa Ibarra hermanos y Cía. y diversas personas como Tomás Epalza, Marcelina Elorriaga, Bernardo Castet, o Tiburcio Chávarri.
Tras desaparecer el peligro de la epidemia quedó solo el hospital municipal y se siguió encargando del mismo el citado maestro, que tras jubilarse en 1857 lo siguió haciendo hasta 1873 como medio de complementar la exigua jubilación que cobraba.
Sobre este tema hemos recurrido al trabajo de Jaime Villaluenga, La sanidad y la beneficencia de Portugalete a mediados del siglo XIX, y de Aurelio Gutiérrez Cólera morbo en Portugalete en 1855.




lunes, 16 de marzo de 2020

RECUERDOS DEL BARRIO DE LA FLORIDA (9): EL CASERÍO DE TEODORA



Revisando las fotografías que nos ha cedido Adita Arroyo, hoy recogemos estas que se refieren al cambio urbanístico que fue sufriendo su entorno y de las que no podemos extendernos mucho.
 Quizás los que vivieron en esa zona nos lo explicarían mejor: El caserío de Teodora y su terreno en el que en los años 70 se elevarían los “rascacielos” que ahora señalan la entrada al campo de futbol de La Florida.




viernes, 13 de marzo de 2020

COMERCIOS DEL CASCO HISTÓRICO: Nº 2, 4, 6 Y 8 DE LA CALLE DEL MEDIO


Cuando empezamos esta serie de entradas dedicadas a los comercios existentes y casi todos desaparecidos, del casco histórico lo hicimos con el número 2, su mano izquierda, que nosotros titulamos LA CARNICERIA DE LA CALLE DEL MEDIO, por lo emblemática que llegó a ser en el recuerdo popular.
Hoy continuamos subiendo por los números pares y empezamos por el nº 2 pero solo por su mano izquierda que no recogimos en dicha ficha. 
Aquí todo el siglo XX hubo un comercio dedicado a Tejidos, teniendo a comienzos del siglo como titular a José Echenagusía, al que sucedería después Hermanas Echenagusía y finalmente hasta que se cerró, a Larrazabal, especializada en Mercería y ropa de niño.
En el edificio nº 4, que restaurado en 1902 recuerda su estrecha estructura medieval, estuvo durante muchos años Calzados Ugarte, de Isidoro Ugarte, que hizo popular la marca de calzados Gorila. En su primer piso tuvo su taller de modista Amelia Azpeitia.
En la actualidad está  PORTUCOWORK.COM una empresa dedicada al alquiler de espacios de trabajo.
En el nº 6 tuvo en 1894 uno de los primeros talleres de calzados y curtidos, Pedro Lángara y después en las décadas anteriores y posteriores a la guerra, Calzados Barroso.
En los años 50, Rodrigo Pérez Diaz, el popular “Rodri” de Calzados JUR se lo cogió a Rodrigo Barroso para continuar como Calzados Maisa, cerrado ya hace muchos años.
En el nº 8, otra estrecha casa medieval restaurada en 1904, encontramos tras la guerra al BAZAR MARIA, de María Sancho, especializada en medias y lanas, y en la actualidad ocupado por el comercio especializado en moda de hombre y mujer, CHAO, cuyo letrero luminoso desentona un poco en un entorno antiguo. 




jueves, 12 de marzo de 2020

NUEVA APORTACIÓN A LA BIBLIOGRAFIA JARRILLERA: LA HISTORIA DEL CLUB PORTUGALETE. EL CENTENARIO



Hace ya once años que el Club Portugalete celebró sus 100 años de historia y con motivo de ese Centenario, encargó la confección de un libro sobre ese siglo de andadura a Mariser Las Heras y a Ramón Quiroga.
Por circunstancias que desconocemos la efemérides se celebró pero el libro quedó inédito con la consiguiente frustración para sus autores que además de no ver su trabajo remunerado no tuvieron la satisfacción de verlo tampoco publicado y reconocido por los aficionados.
El libro empieza indagando los orígenes del fútbol en la Villa a final del siglo XIX y el nacimiento del Athletic Club Portugalete, y tras la fundación del Club Portugalete en 1909, recoge toda su historia con un capitulo dedicado a cada década.
Cada una de ellas, tras una introducción para situar la historia social de la Villa y las circunstancias más importantes que se vivieron, recoge año por año toda la trayectoria del Club con numerosas fotografías, documentos, recortes de prensa y las clasificaciones y alineaciones año por año.
Por sus páginas pasan no solo los numerosos portugalujos que jugaron en el equipo, sino también sus directivos, técnicos, aficionados, o la historia del campo de La Florida así como otras actividades que realizó el Club como el remo, o su apoyo al Hospital Asilo. Finaliza con el recuerdo a todos los actos que se celebraron con motivo del Centenario.
Como decíamos al principio, 11 años después de aquella fecha del 2009, Ramón Quiroga, que por circunstancias de la vida tuvo que emigrar a México, en una corta visita familiar que ha realizado a Portugalete, nos ha trasladado su deseo de que el trabajo sea conocido en formato digital, dentro de la Biblioteca Digital Portugaluja “el mareómetro”, y pensando que en un futuro pueda ser editado en papel, que es como a la mayoría nos gusta leer nuestra historia.
El correo que nos envía desde Ensenada en la Baja California, y que forma parte de la introducción a esta edición digital refleja su pensamiento al respecto:

"Siempre han dicho que la distancia hace ver las cosas de otra manera, mas objetiva quizás, con lo cual desde el otro lado del charco este portugalujo por fin ha comprendido que todo tiene solución, aunque quizás no sea la que agrade a algunas personas, pero si la más correcta para mí.
Tras muchos años de espera desesperada, de promesas incumplidas hemos decidido que aquel proyecto del libro, que empezamos hace muchos años, nos remontamos al año 2007 aproximadamente, para celebrar el Centenario de nuestro club de football Portugalete 1909-2009, en el que pusimos nuestras ilusiones, ganas y tiempo de forma desinteresada y la colaboración de mucha gente que aportó fotos, noticias… para su elaboración, y en vista de que dicho proyecto se quedó en el olvido, hemos decidido que aquel esfuerzo merece su recompensa. Y para nosotros, dicha recompensa es algo muy sencillo y simple: que la gente sea participe y conozca lo que hicimos y lo disfrute como lo hicimos nosotros durante su elaboración. Por lo que aquel proyecto por fin verá la luz de forma digital gracias a Rubén Las Hayas y El Mareómetro con su Biblioteca Digital Portugaluja.
Para nosotros es un sueño que se hace realidad, después del tiempo, para que tanto los amante del deporte como para aquellos otros que no lo son tanto, tengan acceso a otro elemento importante de nuestra historia portugaluja como es nuestro equipo de football. Historia con la que muchos portugalujos hemos crecido y para que no se pierda en el olvido de la memoria ya que aquello que queda escrito perdurara para siempre".

El libro de 387 páginas cuya portada encabeza esta entrada del blog, puede ahora consultarse en la Biblioteca Digital Portugaluja o desde aquí pinchando en el título


miércoles, 11 de marzo de 2020

LAS OBRAS EN LA BASÍLICA HACE SIGLO Y MEDIO



La foto coloreada por Andoni Maseda del siglo XIX con la torre de la iglesia desmochada nos sirve para esta entrada que quiere
recordar que faltan 28 meses para que la Villa cumpla sus siete siglos de existencia.
En el próximo libro de la colección El Mareómetro, dedicado al siglo XIX,  tanto Roberto Hernández Gallejones como José Luis Garaizabal nos dan noticias al respecto.
La torre de la iglesia sufrió serios desperfectos en la linterna y cúpula de la misma como consecuencia de una gran tormenta que tuvo lugar el 11 de noviembre de 1872 como se aprecia en la foto superior.
Con posterioridad para estudiar el alcance de los daños se montó un andamio desde el campanario con el que el arquitecto municipal Severino Achucarro pudo redactar las condiciones facultativas para su restauración. Pero llegó la guerra carlista y los cañonazos que sufrió la Villa del 5 y 16 de Enero de 1874, no hicieron más que aprovechar los daños del rayo, que no habían sido reparados y allí quedaron parte de los andamios colgando y el resto, junto a la linterna y parte de la media naranja, cayó sobre el tejado, afectando seriamente al coro, que quizás fuera de madera.
La restauración de la torre se hizo entre 1886 y 1888, como vemos en la foto inferior, y fue financiada por el indiano Manuel Calvo. Tras ella se ejecutó también un coro alto en la nave central que sobrecargaba sobremanera los últimos pilares de la nave, que enseguida empezaron a mostrar riesgo de derrumbe.
Con la necesidad de  reforzar el espesor de los pilares que solo estaban calculados para soportar la cubierta del templo, se aprovechó para completar los coros laterales y dignificar el frontis del coro central.
Si en la obra anterior se contó con la colaboración de Manuel Calvo, ahora fue Sotera de la Mier quien tomó las riendas de esta reconstrucción del coro y presentó al Ayuntamiento un proyecto de Julio Saracibar fechado en Madrid el 20 de Mayo de 1894, junto a la solicitud para ejecutar por su cuenta la parte principal de las obras.
No sabemos si el Ayuntamiento y el Obispado de Vitoria colaborarían económicamente en la restauración pero el escudo nobiliario del obispo Fernández dePiérola y el de la Villa figuran en lo alto de las dos reforzadas columnas.
Aurelio Gutiérrez en su blog  LA VIDA PASA nos ha ofrecido recientemente los planos de esta última restauración.