martes, 31 de marzo de 2020

PORTUGALETE EN LOS FONDOS FOTOGRÁFICOS DE TELEFÓNICA (1)




Las fotos que vamos a ofrecer hoy y mañana pertenecen al Archivo fotográfico de la Fundación Telefónica y están fechadas en los primeros meses de 1928.
La superior tomada en la entrada de Coscojales, donde destaca su suelo de rebollos, indica claramente que era la compañía Standard Eléctrica S.A.  la subcontratada por Telefónica para el tendido que atravesaría las calles de la Villa viniendo de Santurtzi camino de Desierto, Barakaldo.
En este tramo aprovechaban las canalizaciones como se ve al utilizar una arqueta sobre la que colocaban la bobina con un gato para que girase.
Detrás de la bobina tenía Gregorio Bazán su tienda de ultramarinos y enfrente Vicente Ibinaga su taberna restaurante, Casa Vicente, donde aparece la última letra de su anuncio.
En la calle llaman la atención las construcciones que había, hoy totalmente desaparecidas, tras el edificio del batzoki.
Un anuncio  de los JARDINES CAMPOS ELISEOS de Bilbao, en la esquina del mercado, que nos resulta ilegible completa la foto.
De todas maneras lo más interesante es el paisaje humano, desde los operarios, el tipo con su gabardina y sombrero, la niña observando la operación, el hombre con su boina calada, los tocados de las mujeres, y un personaje con la chaquetilla blanca de algún establecimiento del entorno.
También se aprecia tras el operario un carro, que por estar desenfocado nos impide ver lo que llevaba. Serían bacaladas?
La foto inferior que corresponde también a esa serie de fotografías, está fechada ese mismo día, el 1 de marzo, aunque no reconocemos el paraje.



lunes, 30 de marzo de 2020

LA HISTORIA DE LOS GIGANTES Y CABEZUDOS EN PORTUGALETE (1): ANTES DE LA GUERRA



Con motivo de una foto de 1933 que encontró José Luis Garaizabal con los cabezudos por Zubeldia, según recogimos en este blog, le entró el gusanillo de conocer la historia de los gigantes y cabezudos en la Villa, que actualmente ya no existen, así como la idea de proponer su recuperación con motivo de la celebración del 700 aniversario que se celebrará dentro de dos años.
Prácticamente finalizado su trabajo, que se podrá consultar en la Biblioteca Digital Portugaluja, vamos a adelantar algunos fragmentos del mismo empezando hoy por los primeros cabezudos que adquirió el Ayuntamiento en 1926.
No obstante nos apunta que cuando en 1885 el Ayuntamiento de Bilbao retiró los suyos y los sacó a subasta, Casilda Iturrizar adquirió los gigantes y se los trajo a su casa de Portugalete, sin que tengamos más noticias de su uso aquí.
Como decíamos fue en 1926 cuando se adquirieron a la casa barcelonesa “El Ingenio” los primeros cabezudos que aparecen en la conocida foto con los txistularis  dirigidos por Benito Ocariz y que representaban a una vieja desdentada, a un señor con peluca tipo juez, al diablo con cuernos, a un negro sonriente y a una chavala rubia sonriente.
En el Programa de Fiestas de 1926 se les anunciaba así:
«El día 24 (San Juan), a las 8 ½ de la noche un ensordecedor disparo de chupinazos y torpedos, congregará en la Plazuela del Cristo, a la gente menuda de la población. La banda de música, asistirá también, y en medio del natural griterío, harán solemnemente su salida del cuartel, LOS CABEZUDOS.
Primero, aparecerá El Negro con su novia La Tuerta; y después Mefistófeles con su prometida La Vieja. Como a los novios no se les puede dejar solos, saldrán a continuación Don Simeón y Don Pascual, en calidad de personas de respeto. Tras el saludo de ritual a sus amigos los niños, los cabezudos visitarán la Villa y sus monumentos, seguidos de la chiquillería y de la Música. Vejigazos, carreras infantiles, bullicio. ¡ALEGRIA!.
La fotografía superior nos los muestra junto a las Escuelas de Maestro Zubeldia. Los cabezudos “vivían” en el habitáculo sito en los bajos de la escuela, donde Heliodoro Palacios tenía su pequeño taller de carpintería y que luego había servido de vivienda a Petra Fernández y familia. Él y algún otro empleado municipal se encargaban de asignar los “escogidos” que se iban a pegar la gran paliza por una peseta en los años de bonanza.
A estos cabezudos les sustituyeron en 1935 otros que representaban al Gordo y al Delgado, un mofletudo repeinado, el viejo de la barbilla, el tuerto o tuerta y el negro y a los que acompañaban por primera vez dos gigantes como veremos en la siguiente entrada.






sábado, 28 de marzo de 2020

EL HOSPITAL ASILO DE SAN JUAN BAUTISTA Y LA EPIDEMIA



El Hospital Asilo de San Juan Bautista, como tradicionalmente lo conocen los portugalujos, aunque en los tiempos modernos parece que nos avergonzamos de la emotiva palabra ASILO, (lugar de acogida de los mayores) viene otra vez a este blog aunque sea por una circunstancia como es la pandemia de coronavirus.
Al celebrar hace unos años su centenario se recordaba cómo en la epidemia de principios del siglo XX se construyó en sus jardines un hospital epidémico y un pabellón para desinfección, que actualmente se usa para el lavado, que sirvió para atender a la población portugaluja afectada por la epidemia de entonces.
Actualmente sin ninguna ayuda del Gobierno ni de la Diputación que consideran a esta Institución como una residencia privada, por ser su propietario el pueblo portugalujo y para uso exclusivo de sus habitantes, está dando una respuesta ejemplar y muy digna de tener en cuenta, a la situación general que se nos ha presentado.
Las medidas tomadas desde el principio, en contacto con las autoridades sanitarias de la Diputación y Osakidetza, para proteger a sus más de 70 residentes, ha hecho que en estos momentos la valoración que tiene otorgada es de A, que significa que no presenta ningún indicio de contagio.
Siendo conscientes de que la batalla solo ha hecho empezar y no se puede cantar victoria, tras haberse realizado una desinfección integral de todas sus habitaciones, instalaciones y accesos exteriores, además de continuar con sus actividades normales programadas por su equipo de pedagogas para mantener plenas las características vitales de los residentes, se ha recurrido a nuevas acciones complementarias como son las videollamadas, especialmente con las familias, como parte fundamental de su bienestar.
Al comprobar la tranquilidad con que el personal residente está viviendo esta situación, no tenemos por menos que enviar desde aquí un reconocimiento y agradecimiento a todo el personal que ejemplarmente está dándolo todo para que sea así, desde el servicio médico y de enfermería, las de servicios auxiliares como cocina, y limpieza, sin olvidar a las religiosas, que a pesar alguna de su edad están ofreciendo una entrega total.
Hay que reconocer también la ayuda que se está recibiendo de personas particulares que se acercan a facilitar materiales, al igual que ayer fue el alcalde en representación del Ayuntamiento, (él es Presidente de la Institución), quien entregaba personalmente a la Presidenta de la Junta, Julia Egaña, que también está al pie del cañón, una remesa de materiales de protección para cubrir las nuevas necesidades que se van presentando. Creemos que este tipo de actuación debe ser lo normal en nuestra institución municipal. Y no podemos olvidar a todos esos jóvenes voluntarios que habitualmente visitan a las residentes que han montado sus vídeos para mantener el contacto y ayudarles a superar estos días.
Queremos terminar estas líneas recordando a Eduardo Benito, fallecido no hace un año, y que tantas décadas presidió esta Institución, y enviando un abrazo a las residentes en la persona del más veterano Gumer Santamaría, que con sus 107 años mantiene una lucidez digna de elogio. Un abrazo a todos.

#yo me quedo en casa,
y mi aplauso de las 8 de la noche va por ellos.


viernes, 27 de marzo de 2020

EL NACIMIENTO DE LA CALLE DEL OJILLO



Esta calle tan popular surgió a finales del siglo XIX en la zona alta de la plazuela de El Cristo junto al antiguo camino a Ortuella, en la ladera del alto de San Roque y junto a la pequeña vaguada por donde discurría el arroyo del Ojillo, y que en distintos documentos anteriores aparece como Okillu, Loxillo, o Lojillo.
Es el arquitecto Casto de Zabala el que en 1883 redacta el proyecto de alineación, con orientación de N.E. a S.O. para que quede defendida de los vientos húmedos del N.O. y en suave y prolongada pendiente que facilite el saneamiento. Entre 1886 y finales del siglo, se fueron edificando las casas de los números impares, que en la actualidad constituyen un ejemplo singular, ya que han pervivido todos los edificios iniciales, y se canaliza el riachuelo que se dirigía a Coscojales.
El primero de ellos, que sería el nº 1, existía ya desde el siglo XVIII frente a la ermita del Santo Cristo y pertenecía al igual que los terrenos a construir a Laureana Menchaca, tenía dos pisos, que se elevará en 1904 a los cuatro actuales. Frente a él se levantaba la casa de Gumersino Vicuña, antigua Torre del Coronel (foto adjunta).
Tras dicho primer edificio existente, donde en 1881 estableció su primera panadería Eduardo Miguel, se fueron construyendo, como se ve en el plano, hasta el terreno perteneciente a Ramón Vicuña frente al terreno actual del convento de las Siervas de María, en donde entonces existían dos casas propiedad de Mónica Ariño. Junto a estas se levantaron las últimas edificaciones del citado siglo, el nº 17 donde actualmente está el bar-restaurante Las Tablas, y más arriba, en la otra mano, en las huertas propiedad de Guillermo Goitia, donde nacía el arroyo del Ojillo, este construiría su chalet.

JOSÉ LUIS GARAIZABAL FLAÑO

jueves, 26 de marzo de 2020

EL PRIMER TELEFONO DE PORTUGALETE EN LA TORRE DEL PILOTO MAYOR



Fue hacia 1884 cuando se empieza a organizar la red telefónica  y ese año presentó una solicitud José de Echevarría, de “Bilbao e hijos”, para la instalación de diversos postes telefónicos en diferentes puntos de Portugalete. En 1886-87 el concesionario en la Villa era Carlos de Orduña, siendo representado en las solicitudes de permisos por Emilio Campuzano administrador de la sucursal de Bilbao.
Karla Llanos nos envía un ejemplar del DIARIO DE BILBAO del mes de setiembre de 1888, que puede considerarse el listín de teléfonos de aquel año. Vemos que en la entonces “Sucursal de Portugalete”, con 43 abonados, el primer teléfono Nº 1003 fue en la Torre de señales para el Piloto mayor y cuando se puso al ayuntamiento su número sería el 1017, ya que antes habría habido otros usuarios más influyentes, que siguiendo los números concedidos eran el Maestro de obras, Manuel de Otaduy, nº 1004, y los agentes del puerto, Alejo Martín y Antonio Arana, seguidos de la Fábrica de hierro, La Vizcaya y el Ferrocarril de Galdames a Sestao.
No podían faltar los vecinos adinerados, Casilda Iturrizar, domicilio, nº 1008, Pablo Carranza, naviero, nº 1010, Sotera de la Mier, domicilio, nº 1015, Mónica Ariño, viuda de Gorostiza, domicilio, nº 1016, Galo García Vázquez, domicilio, nº 1018, Ecequiel de Uriguen, nº 1028, Diego Mazas nº 1029, o Jose Mª Martínez de las Rivas , domicilio, nº 3003.
La foto superior con la torre del piloto sobre la playa y el muelle de Hierro ya construido puede ser de esos años pues a la derecha en Las Arenas aparece el molino de Esacerrota sin haberse construido el puente colgante.
Reproducimos también la lista completa por si algún curioso descubre algún portugalujo más y a nuestros vecinos de Santurtzi, Ortuella, Baracaldo o Las Arenas les sirve también.



miércoles, 25 de marzo de 2020

RECUERDOS DEL BARRIO DEL ALTO DE LA PASTORA (1)



Seguimos con la serie de entradas recordando las vivencias del barrio de La Florida, cuando se nos mezclan fotografías de gente de la zona alta con los que tenían una buena relación de vecindad.
Se trata de otro barrio o calle que durante algunos años se llamó el Alto de la Pastora, compuesto por seis casas hoy totalmente desaparecidas, aunque para mantener su recuerdo cuando desaparecieron urbanizando toda la zona de Los Llanos se bautizó una nueva calle como de la Pastora.
Tendríamos que investigar la historia, cosa que encerrados en casa es difícil de realizar, pero expondremos lo que sabemos: La zona de Los Llanos se fue poblando de pequeñas casas hace un siglo, en la década de los años 20.
Uno de los que construyeron allí su casa en 1926, fue Francisco Soldevilla que por lo que nos cuenta su nieta Mari Carmen Ranero lo haría en la zona alta que popularmente se conocía como Alto de la Pastora.
En 1930 encontramos otra licencia concedida a Pablo Bilbao para construir una “cochiquera”, (un establo para criar cerdos) con tejavana, en la Estrada de Zomillo, que lleva sobrescrito a lápiz “alto de la Pastora”. Por lo que suponemos que aunque el “cortijo de los cerdos”, como se le conoció posteriormente, estaba oficialmente en los terrenos que poseía Pablo Bilbao en la estrada de Zomillo, el alto en que se encontraba se conocía ya popularmente como alto de la Pastora.
Para situarnos, en esta primera entrada, recogemos un detalle de la foto de Gaspar Aroma en 1944, cuando estaba en construcción el Campo de deportes de San Roque donde aparece en el alto una de las seis casas que componían el barrio tras la guerra. Se ve el camino que subía a La Florida y a su derecha la campa en la que se edificó el “Grupo Riestra”.
En la foto inferior con el Grupo ya construido, a su derecha, en lo alto, se ven otras de las casas, la última cerca de las canteras que estaban encima de la Estrada de Zomillo.
Acompañamos estas líneas con un plano de la zona en 1951, y debajo algunas de las fotos familiares que nos ha cedido Mª Carmen Ranero, como son el día de la comunión de Iciar Egaña, con familiares y amigos, hacia 1964, delante de su casa y con los citados cortijos detrás y otras dos fotos de la chavalería del barrio que muchos reconocerán.



martes, 24 de marzo de 2020

PORTUGALETE HACE UN SIGLO



Estas dos fotos del comienzo del muelle Viejo hace un siglo, corresponden al fondo de fotografías familiares que ha puesto a nuestra disposición Mari Carmen Ranero
Eran años en que los suministros dentro de las calles del Casco se hacían con mulos, como muestra la foto de la izquierda, donde nos recuerda que el niño es Paco Soldevilla, mientras la de la derecha ya la utilizamos al hablar de Facundo Soldevilla “el churrero” antepasado de Maricarmen.


Y como acabamos de empezar la segunda semana de guerra contra la pandemia del coronavirus, aprovechamos para mostrar nuestro agradecimiento a quienes están dando la cara en los hospitales, al volante de su camión o autobús, en los supermercados y tiendas de productos de primera necesidad, a las fuerzas de seguridad y a todos los que siguen en sus puestos de trabajo para que los demás podamos seguir cumpliendo nuestra obligación de quedarnos en casa.











lunes, 23 de marzo de 2020

COMERCIOS DEL CASCO HISTÓRICO: Nº 10 DE LA CALLE DEL MEDIO



Muchos de los edificios del Casco Histórico a finales del siglo XIX y principios del XX sufrieron una importante transformación. Se derribaron sus viejos edificios de madera, cal y piedra construyéndose otros nuevos que cambiaron su fisonomía, ganando en altura y modificando la planta gótica para aumentar el saneamiento y la ventilación.
En este caso en la antigua casa tenía su comercio de calzado, en 1894, Miguel Jauregui y tras la trasformación del edificio encontramos la zapatería de Isidro Dominguez (en su anuncio señala fundado en 1904) que en la década de los 50 del siglo XX pasaría a manos de Rodrigo Pérez Díaz, que explotaba también las zapaterías de JUR y MAISA.
Le pondría el nombre de RUMBO con el que seguiría tras su jubilación su hijo Rodrigo Pérez Martinez quien al jubilarse también al finalizar el año 2019 lo cerraría definitivamente.
El otro comercio que hizo popular a este edificio fue EL DEDAL, de reducidas dimensiones instalado a la entrada del portal y que desde 1939 gestionó durante tres décadas Paulita Marín.
Tras ser ocupado por un comercio de dietética, ANPAMA, en la actualidad está también cerrado.

viernes, 20 de marzo de 2020

EL SEÑORÍO DE VIZCAYA EN 1940



José Antonio Soto nos ha facilitado con una gran resolución, algo imprescindible para apreciar en su totalidad la cantidad de información que tiene, la Carta ilustrada del M.N. y M.L. Señorio de Vizcaya obra de G.H. Oñativia y editado en 1940 por el Banco de Bilbao.
Este mapa que fue todo un clásico en su época, recoge minuciosa información, con bonitas ilustraciones de monumentos, de cantidad de lugares interesantes por algún acontecimiento histórico o practico como era para los montañeros las cimas puntuables para el “Concurso de Montañas”.
Abriendo la entrada recogemos el detalle de la zona de Portugalete, donde nos señala los principales barrios como eran Repélega, Pando, Los Llanos y Vicío. Unos puntos rojos indicaban que existía en la Villa surtidor de gasolina y parada del tranvía.



miércoles, 18 de marzo de 2020

RECORDANDO OTRAS EPIDEMIAS EN PORTUGALETE: (2) MEDIDAS QUE SE TOMARON



Siguiendo con las noticias de la epidemia de 1855, sabemos que la corporación, temerosa de que enfermara el médico y quedara desasistida la Villa, decidió sacar una nueva plaza de cirujano contratando a Melchor Palacios que atendía al concejo de San Pedro de Abanto.
Pero además de esta y el haber montado un segundo hospital en la zona de Campo Grande cerca del Santurce de entonces, que se ve en la foto, nos preguntamos qué otras medidas se tomaron para lo cual recurrimos a Roberto Hernández Gallejones:

Entre las medidas que arbitraron para paliar los efectos del cólera de ese año de 1855 estaba el encender fogatas por las calles, realizar distintas fumigaciones de cloruro de calcio, arsénico y azufre en las calles, bodegas y edificios. 
Vigilaban que las frutas vendidas en nuestros mercados fuesen frescas, que no se encontrasen ni demasiado verdes, ni muy maduras, etc.
Era muy relevante el trabajo del veterinario, velando por la higiene del matadero público y de la salubridad de las diferentes carnes consumidas. El asunto de las aguas fecales, de los pozos negros, la administración de los lavaderos públicos y de las fuentes eran objeto constante de su preocupación.
También era recomendable el blanqueo de las viviendas, la ventilación de los hogares y de los edificios públicos, haciendo especial hincapié en la salubridad de los centros de enseñanza, evitando el hacinamiento y el contagio de las enfermedades.
Se evitaba la acumulación de basuras en los hogares o en los viales públicos, supervisando también los animales domésticos y reglamentando la policía sanitaria mortuoria, con el blanqueado de las habitaciones donde se habían producido las defunciones, así como la vigilancia de las ropas portadas por las personas que se habían visto atacadas por las mismas.
También realizaban inspecciones obligatorias a los barcos que entraban por la Ría, que representaban una importante fuente de ingresos.


Como a nuestros amigos les sobra tiempo en su encierro obligatorio, empezamos a recibir colaboraciones para que no faltemos a nuestra cita diaria, (cosa que agradecemos) y así José Luis Garaizabal nos envía la circular siguiente que el Ayuntamiento publicó en otra epidemia que la Villa sufrió en 1893, en la que el alcalde recuerda la preocupación del ayuntamiento para evitar la propagación de la epidemia y las precauciones tomadas, así como la apertura de una suscripción para ayudar a los fondos municipales y socorrer a las clases menesterosas.




martes, 17 de marzo de 2020

RECORDANDO OTRA EPIDEMIA EN PORTUGALETE:(1) LA DE 1855 DE COLERA Y EL HOSPITAL EN CAMPO GRANDE


Ante esta epidemia de coronavirus que sufrimos, vamos a recordar la que debido al cólera morbo asoló la Villa en 1855.
Ya había habido un aviso en febrero de 1854 pero un nuevo rebrote de la epidemia, en esta ocasión mucho más virulenta, tuvo lugar en el mes de junio cuando se acababa de contratar a un nuevo médico titular, Froilán de Labra y Ubiondo, y este se hallaba ausente.
La epidemia afectó en primer lugar a nuestros vecinos de Santurce y si la primera víctima tuvo lugar el día 15, para final de mes habían fallecido 27. Se despidió al médico interino contratando a otro que se hallaba accidentalmente en el pueblo, abonándole 100 reales diarios hasta que volviera el titular.
La mayoría de los miembros de la Junta de Sanidad, incluido el farmacéutico Julián de Lejarreta, decidieron abandonar la población, con lo que debió procederse al nombramiento de otra nueva agrupación.
Además del hospital existente en la Villa, se decidió instalar uno  provisional para los coléricos, aprovechando los donativos recibidos en la epidemia del año anterior, y encargando de su administración al maestro José García, dado que las clases en la escuela estarían suspendidas, pero en una muestra de solidaridad Domingo Ibarrola, residente en Madrid, puso a disposición de los mismos su casa de Campo Grande a la vez que ofrecía un donativo de mil reales para su atención.
Las fotos que acompañan a esta entrada sitúan en punto de Campo Grande bien a las afueras del casco, en la cornisa cerca de Santurce.
Fueron dos meses terribles en los que se llegaron a contabilizar 88 muertes, dándose el caso curioso de que el 2 de julio murieron con pocas horas de diferencia, los padres del indiano Manuel Calvo Aguirre, Matías Calvo y Maripepa Aguirre, que durante años había regentado la Fonda de Calvo en la Plaza esquina al cantón de Carnicería.
La infancia fue el colectivo más afectado pues se contabilizaron 32 víctimas de menos de 13 años, entre los que se encontraba una hermana de un año de Miguel Loredo Rola, que unos años después sería el brillante Apoderado de la Villa en las Juntas Generales.
Entre los adultos que fallecieron la media de edad era de 50 años, pues eran raros los que vivieran más de 70 años.
Las ayudas también llegaron de los municipios vecinos. Juan Tomás Arrarte, alcalde de Santurce, que había recibido de su cuñado Cristóbal Murrieta un donativo de 2.000 reales para atender a los afectados del cólera, pero como éste había desaparecido de su Concejo los entregaba para paliar la enfermedad en Portugalete. Francisco Luciano Murrieta, desde Londres aportó otros 2.000 reales y cuando se le indicó que se trataba de conseguir fondos para la construcción de un hospital subió su aportación hasta los 8.000.
A este movimiento de solidaridad se unieron personas como la Reina, el obispo de la Diócesis de Santander, la empresa Ibarra hermanos y Cía. y diversas personas como Tomás Epalza, Marcelina Elorriaga, Bernardo Castet, o Tiburcio Chávarri.
Tras desaparecer el peligro de la epidemia quedó solo el hospital municipal y se siguió encargando del mismo el citado maestro, que tras jubilarse en 1857 lo siguió haciendo hasta 1873 como medio de complementar la exigua jubilación que cobraba.
Sobre este tema hemos recurrido al trabajo de Jaime Villaluenga, La sanidad y la beneficencia de Portugalete a mediados del siglo XIX, y de Aurelio Gutiérrez Cólera morbo en Portugalete en 1855.




lunes, 16 de marzo de 2020

RECUERDOS DEL BARRIO DE LA FLORIDA (9): EL CASERÍO DE TEODORA



Revisando las fotografías que nos ha cedido Adita Arroyo, hoy recogemos estas que se refieren al cambio urbanístico que fue sufriendo su entorno y de las que no podemos extendernos mucho.
 Quizás los que vivieron en esa zona nos lo explicarían mejor: El caserío de Teodora y su terreno en el que en los años 70 se elevarían los “rascacielos” que ahora señalan la entrada al campo de futbol de La Florida.




viernes, 13 de marzo de 2020

COMERCIOS DEL CASCO HISTÓRICO: Nº 2, 4, 6 Y 8 DE LA CALLE DEL MEDIO


Cuando empezamos esta serie de entradas dedicadas a los comercios existentes y casi todos desaparecidos, del casco histórico lo hicimos con el número 2, su mano izquierda, que nosotros titulamos LA CARNICERIA DE LA CALLE DEL MEDIO, por lo emblemática que llegó a ser en el recuerdo popular.
Hoy continuamos subiendo por los números pares y empezamos por el nº 2 pero solo por su mano izquierda que no recogimos en dicha ficha. 
Aquí todo el siglo XX hubo un comercio dedicado a Tejidos, teniendo a comienzos del siglo como titular a José Echenagusía, al que sucedería después Hermanas Echenagusía y finalmente hasta que se cerró, a Larrazabal, especializada en Mercería y ropa de niño.
En el edificio nº 4, que restaurado en 1902 recuerda su estrecha estructura medieval, estuvo durante muchos años Calzados Ugarte, de Isidoro Ugarte, que hizo popular la marca de calzados Gorila. En su primer piso tuvo su taller de modista Amelia Azpeitia.
En la actualidad está  PORTUCOWORK.COM una empresa dedicada al alquiler de espacios de trabajo.
En el nº 6 tuvo en 1894 uno de los primeros talleres de calzados y curtidos, Pedro Lángara y después en las décadas anteriores y posteriores a la guerra, Calzados Barroso.
En los años 50, Rodrigo Pérez Diaz, el popular “Rodri” de Calzados JUR se lo cogió a Rodrigo Barroso para continuar como Calzados Maisa, cerrado ya hace muchos años.
En el nº 8, otra estrecha casa medieval restaurada en 1904, encontramos tras la guerra al BAZAR MARIA, de María Sancho, especializada en medias y lanas, y en la actualidad ocupado por el comercio especializado en moda de hombre y mujer, CHAO, cuyo letrero luminoso desentona un poco en un entorno antiguo. 




jueves, 12 de marzo de 2020

NUEVA APORTACIÓN A LA BIBLIOGRAFIA JARRILLERA: LA HISTORIA DEL CLUB PORTUGALETE. EL CENTENARIO



Hace ya once años que el Club Portugalete celebró sus 100 años de historia y con motivo de ese Centenario, encargó la confección de un libro sobre ese siglo de andadura a Mariser Las Heras y a Ramón Quiroga.
Por circunstancias que desconocemos la efemérides se celebró pero el libro quedó inédito con la consiguiente frustración para sus autores que además de no ver su trabajo remunerado no tuvieron la satisfacción de verlo tampoco publicado y reconocido por los aficionados.
El libro empieza indagando los orígenes del fútbol en la Villa a final del siglo XIX y el nacimiento del Athletic Club Portugalete, y tras la fundación del Club Portugalete en 1909, recoge toda su historia con un capitulo dedicado a cada década.
Cada una de ellas, tras una introducción para situar la historia social de la Villa y las circunstancias más importantes que se vivieron, recoge año por año toda la trayectoria del Club con numerosas fotografías, documentos, recortes de prensa y las clasificaciones y alineaciones año por año.
Por sus páginas pasan no solo los numerosos portugalujos que jugaron en el equipo, sino también sus directivos, técnicos, aficionados, o la historia del campo de La Florida así como otras actividades que realizó el Club como el remo, o su apoyo al Hospital Asilo. Finaliza con el recuerdo a todos los actos que se celebraron con motivo del Centenario.
Como decíamos al principio, 11 años después de aquella fecha del 2009, Ramón Quiroga, que por circunstancias de la vida tuvo que emigrar a México, en una corta visita familiar que ha realizado a Portugalete, nos ha trasladado su deseo de que el trabajo sea conocido en formato digital, dentro de la Biblioteca Digital Portugaluja “el mareómetro”, y pensando que en un futuro pueda ser editado en papel, que es como a la mayoría nos gusta leer nuestra historia.
El correo que nos envía desde Ensenada en la Baja California, y que forma parte de la introducción a esta edición digital refleja su pensamiento al respecto:

"Siempre han dicho que la distancia hace ver las cosas de otra manera, mas objetiva quizás, con lo cual desde el otro lado del charco este portugalujo por fin ha comprendido que todo tiene solución, aunque quizás no sea la que agrade a algunas personas, pero si la más correcta para mí.
Tras muchos años de espera desesperada, de promesas incumplidas hemos decidido que aquel proyecto del libro, que empezamos hace muchos años, nos remontamos al año 2007 aproximadamente, para celebrar el Centenario de nuestro club de football Portugalete 1909-2009, en el que pusimos nuestras ilusiones, ganas y tiempo de forma desinteresada y la colaboración de mucha gente que aportó fotos, noticias… para su elaboración, y en vista de que dicho proyecto se quedó en el olvido, hemos decidido que aquel esfuerzo merece su recompensa. Y para nosotros, dicha recompensa es algo muy sencillo y simple: que la gente sea participe y conozca lo que hicimos y lo disfrute como lo hicimos nosotros durante su elaboración. Por lo que aquel proyecto por fin verá la luz de forma digital gracias a Rubén Las Hayas y El Mareómetro con su Biblioteca Digital Portugaluja.
Para nosotros es un sueño que se hace realidad, después del tiempo, para que tanto los amante del deporte como para aquellos otros que no lo son tanto, tengan acceso a otro elemento importante de nuestra historia portugaluja como es nuestro equipo de football. Historia con la que muchos portugalujos hemos crecido y para que no se pierda en el olvido de la memoria ya que aquello que queda escrito perdurara para siempre".

El libro de 387 páginas cuya portada encabeza esta entrada del blog, puede ahora consultarse en la Biblioteca Digital Portugaluja o desde aquí pinchando en el título


miércoles, 11 de marzo de 2020

LAS OBRAS EN LA BASÍLICA HACE SIGLO Y MEDIO



La foto coloreada por Andoni Maseda del siglo XIX con la torre de la iglesia desmochada nos sirve para esta entrada que quiere
recordar que faltan 28 meses para que la Villa cumpla sus siete siglos de existencia.
En el próximo libro de la colección El Mareómetro, dedicado al siglo XIX,  tanto Roberto Hernández Gallejones como José Luis Garaizabal nos dan noticias al respecto.
La torre de la iglesia sufrió serios desperfectos en la linterna y cúpula de la misma como consecuencia de una gran tormenta que tuvo lugar el 11 de noviembre de 1872 como se aprecia en la foto superior.
Con posterioridad para estudiar el alcance de los daños se montó un andamio desde el campanario con el que el arquitecto municipal Severino Achucarro pudo redactar las condiciones facultativas para su restauración. Pero llegó la guerra carlista y los cañonazos que sufrió la Villa del 5 y 16 de Enero de 1874, no hicieron más que aprovechar los daños del rayo, que no habían sido reparados y allí quedaron parte de los andamios colgando y el resto, junto a la linterna y parte de la media naranja, cayó sobre el tejado, afectando seriamente al coro, que quizás fuera de madera.
La restauración de la torre se hizo entre 1886 y 1888, como vemos en la foto inferior, y fue financiada por el indiano Manuel Calvo. Tras ella se ejecutó también un coro alto en la nave central que sobrecargaba sobremanera los últimos pilares de la nave, que enseguida empezaron a mostrar riesgo de derrumbe.
Con la necesidad de  reforzar el espesor de los pilares que solo estaban calculados para soportar la cubierta del templo, se aprovechó para completar los coros laterales y dignificar el frontis del coro central.
Si en la obra anterior se contó con la colaboración de Manuel Calvo, ahora fue Sotera de la Mier quien tomó las riendas de esta reconstrucción del coro y presentó al Ayuntamiento un proyecto de Julio Saracibar fechado en Madrid el 20 de Mayo de 1894, junto a la solicitud para ejecutar por su cuenta la parte principal de las obras.
No sabemos si el Ayuntamiento y el Obispado de Vitoria colaborarían económicamente en la restauración pero el escudo nobiliario del obispo Fernández dePiérola y el de la Villa figuran en lo alto de las dos reforzadas columnas.
Aurelio Gutiérrez en su blog  LA VIDA PASA nos ha ofrecido recientemente los planos de esta última restauración.






martes, 10 de marzo de 2020

RECUERDOS DEL BARRIO DE LA FLORIDA (8): LOS MATACABRAS EN EL Nº 29



Aprovechando que hemos leído el libro LOS MATACABRAS. MEMORIA DE LA FAMILIA VITORES,  dentro del formato Biografías noveladas, que nos ha proporcionado Andrés Vitores Ugarte recogemos el pasaje que recuerda su paso por el barrio:
En 1958 la familia Vitores Ugarte se trasladó al grupo Genaro Riestra de Portugalete  y ocuparon el cuarto y último piso mano derecha del portal nº 29. En ese mismo año, el 8 de marzo, como si fuera una celebración por la nueva vivienda nació su hermana Itziar.
La casa se distribuía en tres habitaciones, un salón, cocina y cuarto de baño. El dinero ahorrado por el matrimonio les permitió dar una entrada y comprar algunos muebles para empezar una nueva vida. En un principio la casa no disponía de electricidad, así que se iluminaban con lámparas de carburo y se calentaban con la chapa económica, y aunque contaban con agua corriente, la presión no era suficiente para alcanzar la última planta, por lo que debían caminar hasta una fuente cercana para coger agua en baldes. Aún así las comodidades y la intimidad que ofrecía aquella vivienda eran muy superiores a las que habían dejado en la otra margen de la ría.
A partir de aquel momento, la vida infantil de José Andrés se entremezcló con la de otros muchos niños, hijos de jóvenes que llegaban de distintas zonas y barrios, como Rufino Andikoetxea; el palangrero Pepe del Campo; los Fernández, los Cantalapiedra, los Isuzkiza o los Alba, vendedores de aceitunas en el mercado. Todos convivieron en el mismo portal haciendo de él una comunidad joven y soñadora en cuyas manos se encontraba el futuro. La existencia de los habitantes de "Genaro Riestra" era muy similar, las familias funcionaban con la misma suerte de vida, haciendo frente a las necesidades diarias y disfrutando de los logros que iban llegando. Los diferentes bloques estaban ocupados por gente obrera, gente de bien, con sus trabajos honrados y más o menos el mismo o parecido poder adquisitivo.
En casa de Andrés y Pilar todo iba bien, pero dentro de los límites que la economía podía permitirles. Sin necesidades a la vista, los caprichos estaban fuera de lugar.
El pequeño José Andrés y otros muchos chavales crecieron corriendo por aquellas campas de La Florida a medio asfaltar y consiguieron hacer de su infancia una etapa llena de risas, de retos, de diferencias y de solidaridad. La calle era de los niños. Jugaban al fútbol, se escondían en los alrededores y robaban fruta en el huerto de la familia Bilbao. 
Posteriormente fue matriculado en la Academia San Antonio del Ojillo, (la foto del grupo de chavales corresponde a esos años) que fundara unos años antes el leonés Antonio Puente Pablos que impartía clases junto con su esposa Olga Peñalva Raiva, oriunda de Lamiako y con la que residía en el portal nº 31 a pocos metros de la de los Vitores Ugarte.

Sobre los recuerdos del barrio, y ya no en el libro, Andrés nos señala a uno de los curas que tuvo el barrio, como fue Joseba Atxa Ugarte, que creó la primera ikastola nocturna en los locales de la parroquia.
Lo considera como un ejemplo de vida social que facilitó los locales parroquiales para que los obreros se reunieran y celebraran charlas, les apoyó en la dura huelga de Bandas (Etxebarri) y con su apoyo pudo formarse la coordinadora de las empresas de la zona industrial de Portugalete, integrada por las entidades más importantes de la época, como Talleres Urbasa, Centrimetal, Hierros Arbulu, Fundiciones Portugalete, Bakelan, Persianas Santiago, Empronor, Antec y otras, que en total englobaban cerca de 1.500 trabajadores.
Ofreció su vivienda para uso social, así como su biblioteca personal y participó activamente ocultando y salvando a personas de la represión franquista, razón por lo cual el también la sufrió.

lunes, 9 de marzo de 2020

EL “BEL CANTO” EN PORTUGALETE TIENE NOMBRE DE MUJER: CONCHITA BALPARDA Y MARIA BRAVO


Coincidiendo con esta fecha, Aintzane Eguiluz quiere recordar a estas dos portugalujas que en la actualidad han alcanzado un gran nivel en el “bel canto”:

CONCHA BALPARDA BASTERRA, nacida el día de Santa Cecilia, patrona de los músicos, el 22 de noviembre de 1932 en Portugalete, es una soprano que tuvo gran éxito durante la década de 1950 teniéndose que retirar de los escenarios en los años 60 debido a razones familiares.
Estudió en Bilbao con Aurora Abásolo y comenzó su carrera participando en el Concurso del Conservatorio Vizcaíno que se celebró en la sala de la Sociedad Filarmónica el 29 de mayo de 1953 y en el que obtuvo el primer premio. El 11 de marzo de 1955 se presentó al Concurso de Canto del Premio “Ibáñez de Betolaza” obteniendo también el primer premio. Debutó profesionalmente con un recital de canto en el Salón San Vicente de Bilbao, acompañada por la Masa Coral del Ensanche. En enero de 1956 cantó en el Teatro Arriaga, junto al tenor Carlos Munguía, con ocasión de la conmemoración del 150 aniversario del compositor Juan Crisóstomo Arriaga: interpretó Herminia, Agar, y Los esclavos felices, acompañada de la Orquesta Sinfónica y la Sociedad Coral Bilbaína. Fue una ocasión única ya que la Sociedad Filarmónica de Bilbao encargó al compositor Francisco Escudero, creador de las óperas Zigor y Gernika, un arreglo de Los esclavos felices especialmente para la ocasión.
Gracias a una beca que le concedió la Diputación de Bizkaia marchó a estudiar a Milán cuando contaba 24 años de edad. En la ciudad lombarda perfeccionó sus estudios con Mercedes Llopart y, a su regreso a Madrid, continuó los mismos con Lola Rodríguez Aragón. En diciembre de 1957 cantó en el Festival “Por Arte” en el Teatro Buenos Aires de Bilbao. En octubre 1958 tuvo un gran éxito en Madrid al cantar Marina en el Teatro de La Zarzuela, junto a Alfredo Kraus, alternando con Ana María Olaria; posteriormente representó Luisa Fernanda alternando con Isabel Garcisanz y Estrella Alsina en el papel de la “Duquesa Carolina”. En el verano del año 59 interpretó, en el Teatro Colón de La Coruña, La Bohème y Rigoletto, ésta última con Alfredo Kraus y Manuel Ausensi. De igual manera cantaría en los festivales patrocinados por la Asociación de Amigos de la Ópera de Vigo estando presente en el mes de agosto de los años 1959 y 1960 con El Barbero de Sevilla, que interpretó con Alfredo Kraus y Manuel Ausensi, La Bohème y La Traviata. Además, en el año 1959 se le concedió el "Primer Premio de Interpretación Lírica Nacional" por el Ministerio de Información y Turismo.
En 1960 fue a Bilbao para cantar en el IX Festival de Opera de la A.B.A.O. Tras cantar La Traviata en La Coruña, interpretó Rigoletto, en el Coliseo Albia, junto a Conell MacNeil y en octubre cantó Elías, de Mendelssonn, con el Orfeón Bergarés y la Orquesta Sinfónica de Bilbao. En 1961 regresó a la temporada lírica de la A.B.A.O. para cantar La Bohème con Mirella Freni, Piero Cappuccilli y Frühbeck de Burgos.
Fue contratada para cantar en varias ciudades italianas. Debutó en 1961 en la ciudad de Pavía donde cantó en La Traviata siendo el año siguiente de 1962 el de su consagración. En enero de ese año realizó una tourné por Italia, que inició en el sur y que continuaría en Suiza para acabar en Alemania con varios conciertos en Colonia y Baden-Baden. Entre sus interpretaciones estaban La traviatta, Rigoletto, Lucía de Lamemour, La Bohéme, El Elixir de Amor, El Barbero de Sevilla…
Se trasladó a Milán para descansar y de allí regresó a Bilbao para actuar con Kraus en La Traviata y Rigoletto. En diciembre de 1962 cantó en la Universidad de Deusto. En enero de 1963 cantó de nuevo Marina en el Teatro Campos de Bilbao. En julio de ese año cantó Carmen y La Traviata en Portugalete, dentro de los Festivales de España.
Su popularidad hizo que T.V.E. la llamase para inaugurar una serie de programas de óperas y zarzuelas, el primero de ellos Rigoletto, ópera interpretada también por Alfredo Kraus. De igual manera, grabó varias zarzuelas. Dirigida por su compositor, Federico Moreno Torroba, grabó La marchenera y con Odón Alonso y Benito Lauret La generala de Vives y La picarona respectivamente. En la Biblioteca Nacional de España se guardan varias de las grabaciones de recitales que hizo para el sello Columbia con obras de Gounod, Schubert, Granados, Turina, etc. 
De igual manera sus grabaciones aparecen recogidas en la completa y reciente discografía de ópera de Karsten Steiger Opern-Diskographie: Verzeichnis aller Audio- und Video-Gesamtaufnahmen, publicada en 2011 por Walter de Gruyter (pp. 25, 281).
En Portugalete cantó en varias ocasiones: comenzada la década de 1950 lo hizo en el derribado Cine Mar, de la mano de su profesora Aurora Abasolo, y en el "teatrillo" junto a Maite Melero, A. Lujua y Julio Alegre. Con el ciclo "Festivales de España",  recorrió parte de la península, actuando dos veranos en el parque del Dr. Areilza, con Rigoletto y Lucía de Lamermour.
Dejó el canto en plena juventud y nunca más volvió a retomar su carrera. En su decisión influyeron motivos familiares relacionados con el delicado estado de salud de sus padres. 

MARÍA JESÚS BRAVO GUTIÉRREZ BARKIN 
Nacida en 1952 en Portugalete es soprano y profesora de música y canto aunque también posee títulos de trompeta e italiano. Ella misma se definía así en 1987, en el diario El país (04/09/1987): "Tengo un carácter fuerte y muy alegre, con un sentido del humor bárbaro; a veces me río de mí misma para poder seguir adelante".
Viene de una familia con amplias inquietudes musicales (sus hermanas son violinistas y su hermano estudió piano). Aunque empezó la carrera de perito mercantil, la abandonó muy pronto por la música. Tras estudiar canto, piano y trompeta en el Conservatorio Superior de Bilbao, se perfecciona en Barcelona y Madrid con los profesores Gómez de Ribó y M. García López. Ha cursado otros estudios de pedagogía musical, didáctica de la función docente en la L.O.G.S.E., aspectos médicos y artísticos de la voz y relaciones humanas. En 1981 se traslada a Milán con una beca para perfeccionar su técnica en el “Centro studi lírica ROSETTA NOLI”. Recibirá también diversos premios de canto, como el “V. VIOTTI” de Vercelli y el “T. SCCHIPPA” de Lecce.
Debutó en los escenarios en 1984, en la ciudad de Génova, con la ópera de Verdi “Simón Bocanegra”. Fue prima dona en la primera representación moderna de “La figlia de Iorio (1906)” (La hija de Iorio) de Alberto Franchetti, en el Teatro del Vittoriale degli italiani, en 1988, con el papel de MILA DI CODRA. La obra fue preservada y se ha convertido en la única grabación, de 2014, que existe de esta ópera basada en el libro de Gabriele D’Annunzio. Fragmentos de esta obra grabadas por la artista se pueden encontrara en Internet.
 De sus primeros años de carrera decía en El país (04/09/1987): "Lo más duro es que he ido siempre sola, el llegar a un país y encontrarte sola. No he recibido ayuda de ningún tipo; económica, sí, pero ayuda moral, no. Generalmente en esta carrera la gente no te ayuda, y menos los compañeros. Cuando estás empezando son todo empujones por ver quién puede llegar antes, y si encima estás en otro país donde no te conoce nadie..., nadie. Lo pasé mal".
En su amplio repertorio destacan Guridi, Bizet, Catalani, Offenbach, Puccini, Salieri y Verdi, aunque también ha realizado actuaciones con música ligera (jazz, gospel, pop, etc.) y folclórica. Según recoge su propio currículo, colgado en la página web de Bilbao Musika, ha publicado diversas melodías para canto y piano. Grabó para EITB la opera "AMAYA" de J. Guridi con motivo del centenario del nacimiento del maestro. También publicó diversas arias del compositor A. Salieri, melodías polacas de Chopin y canciones castellanas de J. Guridi con IZ. Por último, ha aparecido en la R A I y diversas cadenas de diferentes países europeos con operas, recitales y conciertos. Su currículo también aparece en la famosa página web alemana esdf-opera, dedicada a las figuras del bel canto.
Ha actuado en los festivales de ópera de Santander, Bilbao, Milán, Génova, etc. y en diversos teatros de ópera de Europa como la Arena, Filarmónico y Nuovo de Verona, Sociale de Mantua, Arriaga de Bilbao, Carnavalet de París, Conservatorio Giuseppe Verdi de Milán, Plaza Porticada de Santander, etc., junto a cantantes de la talla de Alfredo Kraus, E. Lloris, G. Scano, C. Zardo o K. Johannsson. En estos trabajos ha sido dirigida, entre otros, por los maestros E. De Mori, G. Patané, A. Guingal, Enrique García Asensio y Urbano Ruiz la Orden. Hoy en día varios artistas la siguen nombrando en sus currículos como muestra de la calidad e importancia de los mismos como sucede con Guillermo Lagundino, tenor norteamericano de la Ópera de New Jersey.
De forma paralela a su carrera en los escenarios, ha desempeñado una labor educativa en diversas escuelas y conservatorios de España e Italia, desde Portugalete donde dio clases en varios colegios al centro Bilbao Musika, la escuela municipal de música de Bilbao. Destaca también su trabajo como jurado en el Concurso Internacional de Canto de Bilbao, de 2004 a 2011.



viernes, 6 de marzo de 2020

MERCHE ESTIBALIZ (1932-2020). AL DICCIONARIO BIOGRÁFICO PORTUGALUJO



La fecha del 8 de marzo de este año, está marcada en el ámbito cultural por la muerte de una portugaluja muy querida, como fue Merche Estibaliz, nuestra poetisa actual más reconocida.
A pesar de que el periódico mensual enportugalete.com no sale hasta dentro de un par de semanas, nos han permitido recoger para esta ocasión su ficha número 125, para sumarse así a esta fecha.
Esto nos hace recordar lo que dijimos hace un año por esta fecha al escribir el perfil de otra amiga, Maribel Tellaetxe, que es lo que nunca nos gustaría hacer, y que no deja de ser un desahogo personal.
Un año después volvemos a recoger bajo estas líneas su ficha, recordando que la campaña familiar que surgió entonces a favor de la eutanasia ha llegado ahora a las Cortes donde se aprobará próximamente.



jueves, 5 de marzo de 2020

PORTUGALUJAS EN LA POSGUERRA



Siguiendo con las fotografías que nos han cedido Maritxu Uría y Begoña Aroma, y que recogen grupos de mujeres, ofrecemos esta de la posguerra, hacia 1939, con un grupo de  medio centenar en torno al párroco Angel Chopitea.
Por la bandera que recogen pertenecerían a la JFAC, Juventud Femenina de Acción Católica. Seguramente que como decíamos ayer muchos reconocerán a sus madres o abuelas, y en concreto nuestras amigas nos señalan a la derecha a Anita Charola.
Como la foto que ofrecimos ayer de la representación teatral en el “Teatrillo” ha despertado gran curiosidad, recogemos bajo estas líneas otra del mismo grupo que figura también en el álbum familiar.



miércoles, 4 de marzo de 2020

PORTUGALUJAS DURANTE LA REPÚBLICA



Buscando fotografías del mundo femenino portugalujo en nuestra historia, traemos hoy estas dos que reflejan una actividad que se dio con frecuencia en los años anteriores a la guerra.
La superior está sacada de los álbumes familiares de Maritxu Uría y Begoña Aroma y corresponde a una actuación teatral de chicas portugalujas en el Teatro Portugalete, el popular “teatrillo”, donde algunas encontrarán a sus madres o abuelas.
Lo mismo podemos decir de la foto inferior de José Luis Garaizabal, donde aparece su madre Serena Flaño y está fechada en diciembre de 1935.




martes, 3 de marzo de 2020

1970. PORTUGALETE HACE MEDIO SIGLO: LA DIANA



Hoy queremos comenzar a recuperar fotográficamente el Portugalete de hace medio siglo, el año 1970, con estas dos fotos que pertenecen a Jesús Saitua.
La tradicional Diana del día de la Patrona, con música del Maestro Amenabar y letra de Pedro Heredia, se había recuperado tres años antes, por el orfeón del Elai Alai. Eran medio centenar de jóvenes con sus cañas de escoba con papel de fumar, acompañados por su banda de txistularis. Tras los años 68 y 69, este año era una diana unitaria, a la que se habían unido otra gente como los del Lora Barri, apareciendo las primeras mujeres, y no usando ya las cañas.
La foto superior por el Muelle Nuevo, impacta un poco por su seriedad, uniformidad en el paso, brazos, y vestuario, alpargatas blancas, pantalón azul, gerriko, camisa blanca, y caras serias, y hasta despista un poco de qué acto festivo se trata.
En la foto inferior ya con la referencia del Coliseo Java y todos cantando bajo la dirección de Alfredo Cobos, se ve que les acompaña un reducido grupo que incluye mujeres y cerrando, al fondo, la Banda de Música que sustituía la presencia de los txistularis de los años anteriores.
Tres años después, en 1973, el Ayuntamiento recogió ya oficialmente en el Programa de Fiestas lo que denominaba “DIANA FLOREADA por las sociedades portugalujas acompañadas por la Banda Municipal de Música”, al que en los dos años siguientes se le añade “cantando el Portugalete despierta” y en 1976 se indica que “terminada la Diana todos los jarrilleros están invitados en la plaza de la Ranchería a la gran sopa de ajo”.