viernes, 10 de octubre de 2008

UNA VERSIÓN SOBRE “LA CANILLA”

Del citado escrito de Javier Gª Borreguero sobre el ferrocarril, aportando numerosas fechas históricas sobre el tema, separamos también por su interés lo referido a la fuente de La Canilla, que en el libro MEMORIA DE CIEN AÑOS que el Santo Hospital del Glorioso San Juan Bautista, repartió gratuitamente entre nuestros suscriptores, se decía que la fuente era sólo un tubo, un caño o canilla, de ahí su nombre.


Portugalete en 1880 disponía de tres fuentes de carácter público: la de El Cristo, la de la Barrera, y la de Ana, y que estaban ubicadas precisamente en El Cristo, en la calle de La Barrera (hoy Casilda Iturrizar),y la de Ana en el final del muelle Viejo. (En mi opinión unos metros antes de la entrada al túnel). Esta última es la que cita Marcos Escorihuela en 1871, diciendo que da el mejor agua a la Villa. Era la que estaba en la parte más baja del pueblo, y por tanto su agua manaba más filtrada y pura. Ubicarla desde un principio en un emplazamiento alejado de la población, no tiene sentido para la Villa que contaba entonces con apenas tres mil habitantes. Tampoco el profesor Escorihuela refiere para nada que su caudal fuera menor que en las otras, aún estando más baja y por tanto más alimentada. También hay Actas municipales de 1876 que se refieren a esta fuente como la fuente de ANA.
José Manuel López Díez en su reciente diccionario de calles de Portugalete, acude al concepto de “canilla” como de espita o canuto de la cuba, y relaciona su nombre concluyendo, (y cito textualmente) que “el agua de la fuente pudo salir por un conducto similar”.
Pero José Manuel L.D., no ha reparado en analizar la acepción de canilla como “regulador de paso”, lo que es mucho más apropiado para un lugar que ostenta un cambio de agujas.
Por otra parte, lo que probablemente incidió en que el caudal de la fuente disminuyese, fue tanto el desarrollo de la carretera que venía de Sestao como las obras del trazado del tranvía (1881), lo que conllevaba nuevas conducciones y desvíos de los torrentes pluviales y de los flujos y corrientes subterráneas que alimentaban entonces aquel manantial. También debió incidir en la disminución del caudal el comienzo de las obras del túnel a Peñota (ya en 1921), puesto que el propio túnel en el tramo inicial, interceptaba la captación de las aguas. Además el muro de contención que se construyó encima del andén (que dispone de alivio de aguas y aún así produce grandes humedades en el andén a Santurzi), alteraría también con toda seguridad, las correntías que alimentaban a la fuente ANA.
Consecuentemente, el flujo de aguas ya muy mermado, se fue desviando al final decreciente del referido muro de contención (a lo largo de la “peña herbosa” como la refería Mariano Ciriquiaín, o por la “campa de los apuros” y “terrenos de Bolarín” que diríamos nosotros), donde los constructores de la obra tuvieron a bien instalar un caño que recogiese las aguas.
Esta versión está transmitida por quien dirigió las obras del túnel: Estanis Arrilucea, quien arribó a Portugalete para llevar las obras del túnel, y se quedó en nuestro pueblo al casarse con una portugaluja: Rosa Zunzunegui y Loredo, hermana del querido Juan Antonio.

Y ya tenemos la fuente de ANA trasladada de lugar. Precisamente a muy escasos metros de una entonces recién construida caseta guarda-agujas, levantada expresamente para dominar los cambios de vía que darían paso a los trenes con dirección al túnel, y a los que viniendo de Santurce entraban hasta la estación Terminal de La Plaza.
En las fotos se puede observar como esta caseta, se encontraba situada al final del andén dirección Bilbao y precisamente delante de la referida fuente. Estaba elevada a unos metros del suelo y sobre unas columnas para facilitar una mayor visibilidad de su trabajo. Dicha función se conoce ferroviariamente como el cambio de aguja o “canilla”, debido al sistema de hilos (cables) que alimentan (accionan) la aguja, es decir como en los mecanismos de las máquinas de coser, donde por supuesto también se domina la “canilla”.
A la entrada del túnel se habían construido andenes y un paso subterráneo, pero era únicamente un “apeadero” que no disponía de personal, ni taquillas, ni factor, ni por supuesto de Jefe de Estación. Solamente se transformó en “estación”, a raíz del descarrilamiento (RENFE tiene tan bien archivado este desgraciado accidente, que no se consigue ningún documento sobre su fecha, pero pudo ser en 1952/53?), que fue quien determinó que los trenes de viajeros no llegasen ya más a la estación de La Plaza, habilitándose entonces este apeadero como estación de viajeros.
Fue precisamente la propia RENFE quien bautizó al apeadero como la ESTACION DE LA CANILLA, para diferenciarla de la de La Plaza (que aún continuó algunos años admitiendo destinos de paquetería), puesto que se mantenían abiertas las dos estaciones, y Peñota era aún otro simple apeadero. Añadir también, que los planos originales aportados por la RENFE y mostrados en la Exposición, son los planos de la estación de La Plaza, y están denominados e inscritos como los de la “Estación de Portugalete”, que es por supuesto lo que se lee en ellos. Por todas estas cosas, nos sorprende y mucho a los nacidos en Portugalete, que la Exposición se titule “120 años de la llegada del ferrocarril a La Canilla”.

De cualquier modo una cosa está muy clara: La estación de La Canilla es la que está en La Canilla.
La estación de Portugalete es el edificio que está junto a La Plaza.
Y la estación de Peñota está en Peñota .
Y el paseo, sí es el que llega hasta la Canilla, y por eso se le puso el nombre de “Paseo de la Canilla”.

9 comentarios:

  1. Muy bueno. Creo que aclara bien las cosas.

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  2. Felicidades por el trabajo a Javier Garcia Borregero, gracias a este autor por aclarar conceptos e ilustrar en un tema no tocado.
    Gracias Javier, algo nuevo y documentado digno de ser publicado. Tu artículo si aporta a la bibliografía local y es ante todo, original.

    Alex Lauzirika

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  3. Muy buen articulo.
    A seguir con el blog ya que es una herramienta de información y difusión de la cultura portugaluja muy viva y muy participativa.

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  4. A mí también me parecen muy interesantes las aportaciones de Javier García-Borreguero al tema de La Canilla. No obstante, debo aconsejarle que lea con más detenimiento la entrada de mi diccionario relativa a ese topónimo. Me explico: la signatura "AHMP: C 7 Nº 2" corresponde al libro de actas y decretos municipales desde el 22 de julio de 1876 hasta el 7 de noviembre de 1885. Concretando más, las siglas "pp. 1, 4" remiten a las páginas que contienen las actas del 22 de julio y el 30 de agosto de 1876, donde literalmente se menciona la "fuente llamada de Ana antiguamente, y hoy de la Canilla". Asimismo, las iniciales "VVAA 9 (1999: 59)" pertenecen a la "Topografía de Portugalete" (como parte de "Portugalete y la II Guerra Carlista"), datada en 1871, y en la cual Marcos Escorihuela cita uno de los "caños telúricos" de la villa con el nombre de "la Canilla". Puesto que este topónimo ya existía en 1871 y la vía férrea hasta Portugalete se ejecutó entre 1884 y 1888, buscarle un origen ferroviario al nombre de La Canilla es tan innecesario como anacrónico.

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  5. Puede ser original la interpretación ferroviaria que se quiere dar al origen del nombre de la fuente de La Canilla, pero hay que constatar que Faustino Diez Gaviño, allá por el siglo XIX, cuando desde Cuba recuerda en su célebre poesía al Portugalete sus años de niñez (entre 1852 y 1864), cita los personajes populares de aquella época, Carlota la Resinera, Pedro Tato,… las fiestas con sus músicas y novillos, … las empinadas calles,.. y las aguas de tu Canija, las más sabrosas que yo bebí …
    Por supuesto que entonces no existía todavía el ferrocarril.
    Y la llama Canija, en letra cursiva, en lugar de la actual Canilla.

    Ricardo

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  6. Ningún libro debe tomarse como dogma de fe ni está libre de errores, y menos aún si se adentra en un tema que no ha sido investigado en gran parte, como sucede con mi diccionario. Este aspecto innovador incluye el darle al factor político al importancia que he considerado oportuna en cada personaje. Quien diga que ese factor predomina en todos los casos, miente de una forma tan "fácilmente apreciable" como las doce faltas sintácticas y ortográficas que contiene el anterior comentario.

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  7. Extraordinario el artículo sobre la Canilla y la Renfe.
    Algo habíamos oído hablar a los viejos sobre este tema, y ahora está mucho más claro.
    Me ha parecido que alguno se ha molestado por esta historia y que no le encaja con la suya. Para mí, que para tragar cuentos y leyendas urbanas me cuesta seguirlas, ésta de la Canilla la veo perfectamente documentada.

    Patxi Goikoetxea

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  8. "El territorio de la estupidez es infinitamente más rico en variaciones y oportunidades que el de la sabiduría, prácticamente desconocido y raramente hollado por el común de los mortales"

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  9. Mi padre iba en el tren que descarriló en Portugalete. Era el único viajero del vagón siniestrado. Sintió cómo las agujas de las ruedas traseras se salían del carril, y el vagón chocó contra un depósito de agua, que cayó encima del tren. Sufrió múltiples fracturas y lesiones. Se salvó gracias a la solicitud de sus amigos y la pericia del Dr. Salaverri, que le atendió en su Clínica, ya que no lo hicieron en el Hospital de Basurto.

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