jueves, 29 de octubre de 2020

LA CONFORMACION DEL ULTIMO TRAMO DEL MUELLE VIEJO ACTUAL

 


Días atrás analizamos la fotografía del segundo “dique”, de 1931, construido antes de 1888 en sustitución del muelle viejo original con motivo de la llegada del ferrocarril a la villa. La llegada del tren supuso la construcción de una estación provisional y un pabellón para refugio de las locomotoras donde se harían los trabajos de calentamiento matutino y mantenimiento, y junto a él, un depósito de carbón (creo que le llamaban “la carbonera”) que impregnaba con su polvo y humos las casas cercanas.

Hoy José Antonio Soto nos muestra una nueva fotografía, también en torno a 1931, perteneciente a los fondos de la Autoridad Portuaria que corresponde al derribo de aquel pabellón, vías y tapias de cierre una vez construida la estación terminal junto a la plaza en 1890. Aquel espacio se transformó en la plazuela de la estación y vamos a analizar esta nueva foto, junto con la inferior, ya conocida, de los mismos trabajos.

En la podemos destacar a la izquierda la verja de la puerta que permitía cruzar desde el Muelle Viejo (antiguamente muelle de Vallecilla y hoy, Manuel Calvo) hasta el dique. En 1893 y 1894, los vecinos de la zona solicitaron se construyese una pasarela o puente metálico sobre las vías dada su peligrosidad. Como se ve en la foto y lo que luego conocimos, todo quedó en buenas palabras pues el paso fue a nivel de las vías. Junto al nuevo muro que se empezaba a levantar con los ladrillos reciclados, aparcaban los vagones mientras esperaban un nuevo viaje.

Al fondo, el apeadero que nuestros mayores bautizaron como de La Canilla, con una pequeña edificación qué en mi época de viajero a Bilbao por motivos estudiantiles, albergaba los mecanismos de los cambios de agujas y del nuevo sistema que creo denominaban como “bloqueo automático”. En el centro de la imagen, el edificio propiamente dicho del apeadero con la leyenda “PORTUGALETE” dado que no hicieron caso al Ayuntamiento. A continuación, la visera protectora de hormigón sobre el andén dirección Santurtzi y encima, el muro de contención que fue necesario construir para contener las tierras y rocas que amenazaban las vías en el momento de abrirse el túnel. Resulta imponente el corte en la roca hasta la altura de la carretera que Ciriquiain llamaba “peña herbosa” y tras las casas, “la campa de los apuros”.

La antigua plaza ya había visto desaparecer la finca de Ibarreta y la “casa de emigrantes” y solo quedaba la antigua torre, cuyos últimos propietarios fueron los Monte. Tenía la particularidad de ir reduciendo su superficie a medida que se subía un piso. Justo a la derecha de la foto asoma la casa, qué por su forma, llamaban “del ataúd”. Un estrecho camino conducía a la nueva estación que en aquel momento estaba rodeada por una alta valla de madera.

Ya en la zona derribada, unos obreros trabajan entre los escombros seleccionando material para reciclar y a la derecha, otro sentado limpiando ladrillos con una piqueta mientras un chaval posa para el fotógrafo apoyado en el poste.

Tras la tapia, una pequeña tejavana de tablas para proteger a los canteros que estarían tallando las piedras de la nueva estación.

En la fotografía inferior, correspondiente a los mismos trabajos, nos ofrece la imagen inversa. Los obreros trabajan, ante la atenta mirada de la chavalería, entre los materiales del derribo donde destacan por su tamaño, los que probablemente fueran los sillares de la puerta de la finca de Ibarreta. Nuevamente vemos en primer término la torre de Monte, seguida de una pequeña construcción y la “casa del ataúd”. Vigilando las obras y el paso por las vías, un alguacil uniformado (hubo en su día un atropello en las vías). A continuación, la casa que fue propiedad del doctor Marcos de Escorihuela que ya había sido recrecida dos pisos. Casa donde estuvo la hornacina de San Nicolás.

En lo alto, la siempre monumental parroquia con su elegante pórtico y el mirador desde el que partía y parte el camino de bajada hasta el muelle viejo.

Siguiendo con la parte ferroviaria, y con el ayuntamiento y el puente como magnífico telón de fondo, vemos la calle encorsetada por el muro y la verja de la estación. Como tope de las vías, el antiguo edificio del fielato con el imponente eucalipto que crecía en el andén. Y difuminada, la estatua de Víctor Chávarri. Elegante, la estación proyectada por Pablo de Alzola, a la que arribó el tren en 1890, y a su derecha los almacenes y cocheras con los vagones aparcados junto a la antigua valla de madera. 

JOSE LUIS GARAIZABAL



 

 


miércoles, 28 de octubre de 2020

FOTOGRAFIAS DEL AYER Y HOY

  


Entre las fotos “antiguas” que nos ha cedido Xabier Martínez Bilbao de su álbum familiar, recogemos hoy dos que nos han permitido acercarnos al punto desde donde fueron tomadas y volver a recordar el cambio urbanístico sufrido.

A la derecha la entrada a la Villa por la calle Sotera de la Mier, en la curva que se formó al hacer la carretera y tener que cruzar el antiguo barranco de los Caños del Marqués de la Atalaya. Con las casas de Miramar detrás recoge la casa que se construyó en 1926, según proyecto del ingeniero industrial Leandro José de Torróntegui, para la Sociedad Vizcaina de Electricidad.

La casa, de estilo con influencias inglesas, era para el encargado de la central eléctrica, con una torreta adosada con la subestación eléctrica que suministraba la energía necesaria al tranvía de la línea Bilbao-Santurce.

A la izquierda el cruce de Carlos VII con Simón Bolívar, donde se aprecia al fondo todo el desaparecido complejo del campo de San Roque con el muro del frontón, y la pequeña ermita que le adosaron tras él dedicada a San Roque, frente a los dos kioskos de prensa y chucherías.

Dicha unión convertida en rotonda dio cabida a la estatua de la fundadora de la Villa Dª María Díaz de Haro, que quizás habría que ir pensando en buscarle una ubicación más adecuada, que además mejoraría el tráfico rodado.

martes, 27 de octubre de 2020

COMERCIOS DEL CASCO HISTORICO: SALCEDO ESQUINA CON COSCOJALES

 


Siguiendo con el trabajo sobre los comercios del Casco Histórico realizado por José Luis Garaizabal, nos centramos hoy en el edificio de la calle Salcedo esquina Coscojales, donde los portugalujos de cierta edad solo llegan a recordar al bar restaurante de MARI “la de Vicente” y al bar PACO, de Paco Celaya.

Las dificultades para investigar en este caso son debidas a los cambios que se han producido con las numeraciones de las casas a lo largo del tiempo y que en los números impares de este cantón de Salcedo son mas evidentes.

Sabemos como se dice en Diccionario Biográfico Portugalujo sobre María González Aróstegui (1893-1980), que su marido Vicente Ibinaga afincado en la Villa en 1902, se anunciaba ya en los años 20 como Taberna-restaurante de Vicente Ibinaga, en Coscojales esquina Salcedo”, y que en la década siguiente pasó a ser también Fonda. Este bar CASA VICENTE, como se ve en la fotografía antigua que se conserva, pasa en 1935, al quedarse ella viuda a conocerse popularmente como el bar de Mari, la de Vicente.

Sin haber aclarado todavía las fechas, recordamos al BAR PACO que le sucedió en la segunda mitad del siglo XX, y que la gran personalidad de su dueño Paco Celaya le hizo muy popular (en la foto inferior con su mostrador repleto de conocidos portugalujos en una fiesta a favor del Hospital Asilo).

Adentrándonos en el siglo XIX, vemos que en 1887, aparece un establecimiento de comidas y bebidas (Fonda), en el nº 5, a nombre de Evaristo Sasiain, que continuaría por lo menos hasta 1898, aunque también aparece en 1894 en el nº 4. En el año de 1898 es Paulino Mendivil y su mujer Dolores Ituarte “la marquinesa” quienes regentan su bar restaurante.

Como decimos las dudas sobre las numeraciones de las casas las tenemos sin aclarar, pues en los años 30, encontramos que la Vda, de Vicente Ibinaga, se anuncia con el nº 3, en 1938 y en los programas de fiestas lo hacen en el nº 1, el bar de Margarita Gabiña en 1932 y el de MARI “La simpática” en 1934.



 


 

lunes, 26 de octubre de 2020

INAUGURACION DE LOS LOCALES DE LA COFRADIA DE MAREANTES EN 1987

 


Hoy ofrecemos dos fotografías que nos recuerdan la bendición de los locales de la Cofradía de Mareantes en el Muelle Viejo, sacadas de sus fondos fotográficos.

Tras dos décadas de inactividad, en 1978, Cesar Saavedra fue el alma mater que consiguió reunir a los portugalujos identificados con las cosas de la mar para poner de nuevo en marcha la Sociedad.

Reunidos en la Casa Parroquial el día 6 de octubre, una veintena de ello (recogemos sus nombres al margen), decidieron su
reestructuración y puesta en marcha con nuevos estatutos adaptados a los tiempos actuales.

La Junta Directiva que resultó elegida estaba formada por:

Mayordomo 1º Presidente: Vicente Susilla.
Secretario, César Saavedra.
Tesorero, Félix Hernández.
Vocales, Gerónimo Arrillaga. Deogracias Barañano. Antonio Axpe y Jose Mª Peñarredonda.

Al año siguiente el 6 de diciembre, se reunieron ya como era tradición, en la sala capitular del Ayuntamiento dando entrada en la directiva como vocales a Miguel Angel Barañano que sustituía a su hermano Deogracias y a Alfonso Urbina.

Tuvo que pasar casi una década para que la vieja Cofradía volviera a tener locales propios y fue en 1987, el día de la Virgen de la Guía, cuando como muestran las fotos, fueron inaugurados por el párroco de Santa María Txomin Bereciartua.



viernes, 23 de octubre de 2020

LA CONSTUCCION DE LOS MUELLES: LA “MACHINA” Y LA CUENTA DE LOS ESTACADORES


 

Entre las fotos que José Antonio Soto ha descubierto en su investigación en los fondos de la Autoridad Portuaria de Bilbao, ofrecemos hoy la que encabeza estas líneas que nos era desconocida y que acompañada con la inferior, fechada en 1934, que ya disponíamos de los mismos fondos, se las enviamos a José Luis Garaizabal quien nos ofrece su estudio: 

Al recibir estas fotografías donde podemos ver el trabajo de pilotaje y hormigonado del muelle comprendido entre la plaza y el dique, me ha venido a la memoria la canción que escribió D. Pedro de Heredia titulada “LA CUENTA DE LOS ESTACADORES” que supongo se inspiraría en los trabajos de hincado de los pilotes sobre los que se construyeron los muelles.
Como podemos apreciar en la primera foto, y con el “control” de los “ingenieros de pretil”, los obreros iban hormigonando la estructura sobre la que luego se construyó la planchada de la ampliación del muelle frente a la estación que tanta esperanza de crecimiento y prosperidad creó en nuestras autoridades municipales, así como en las de la Cofradía de Mareantes.
A la izquierda, los antiguos remolcadores con sus chimeneas amarillas y a su popa, dos de la nueva Compañía Ibaizabal. Al fondo, al menos una docena de barcos fondeados en la dársena de la Benedicta debido a la crisis. Sobre la superficie ya construida, la antigua grúa de servicio portuario donde las parejas que cogían sitio, pelaban la pava.
Sobre los pilotes, y ante la atenta mirada de los capataces, un obrero transporta el hormigón mediante una carretilla de grandes ruedas, sobre tablones, que había cargado gracias a una vertedera desde el muelle donde estaría la hormigonera.
A la derecha, la estación y sus almacenes con fachada de madera y allí al fondo, el cargadero de mineral que casi tapa los talleres de los trenes y vagones de la compañía minera que transportaba el mineral desde Galdames.
En la segunda fotografía bajo estas líneas, podemos ver la “machina” que se encargaba de clavar los pilotes en el lecho de la ría, junto a la rampa que iba a desaparecer bajo el nuevo muelle. Una nutrida clientela había cambiado su localización habitual en la “fábrica de tubos” para convertirse en expertos en pilotaje (de pilotes o pilostres como se han llamado en el argot portugalujo). Seguramente entre ellos estaría Heredia para inspirarse en este cantar que figura en las páginas 54 y 55 de su Cancionero Portugalujo.


1.- Y va una, una es una, la rueda de la fortuna.
2.- Y van dos, arriba por Dios, que ya estoy ronco y no tengo voz.
3.- Y van tres, puñetero inglés, que hasta en la cama duerme al revés, la cabeza abajo y arriba los pies.
4.- Y van cuatro, cuatro son cuatro, con cuatro patitas anda mi gato, dos en la cazuela y dos en el plato.
5.- Y van cinco, cinco son, las llagas de San Francisco.
6.- Y van seis, media docena van, chorizos y huevos no vendrán mal.
7.- Y van siete, capurichete, a fuerza de golpes todo se mete.
8.- Y van ocho, “onde” estás. Chocho, que te ando buscando desde las ocho.
9.- Y van nueve, nueve son nueve, a fuerza de golpes todo se mueve.
10.- Y van diez, si señores diez, y ya estoy sudando vinagre y pez.
11.- Y van once, once son once, todas las campanas no son de bronce.
12.- Y van doce, la docena van, tras este golpe a descansar.
Nota.- Cuando se contaba los doce golpes de la “machina” el capataz les permitía un pequeño descanso para fumar.
Al ritmo de estas cuentas, según Heredia, se construyeron los muelles de Portugalete y del Abra de Bilbao.



 

jueves, 22 de octubre de 2020

TASIO MUNARRIZ (1942-2020). EL HISTORIADOR DE NUESTRO PASADO RECIENTE.

 


Tras la inesperada noticia de la marcha de nuestro amigo y colaborador, a quien el lunes despediremos en la Basílica de Portugalete, la que fue su “parroquia revolucionaria”, y que quedará para siempre como el historiador de nuestra historia más reciente, con sus cuatro libros publicados, y su interminable número de colaboraciones en este blog, como se puede comprobar en el buscador poniendo TASIO, recogemos a continuación las reflexiones de tres de sus compañeros de investigaciones en el Archivo Municipal: 

Roberto Hernández Gallejones.

Qué decir de la infausta noticia del fallecimiento de un amigo como Tasio Munarriz. Tasio, además de ser uno de los investigadores más asiduos de los archivos municipales, del Histórico y del Administrativo, era y será siempre para mí fundamentalmente un excelente amigo y colaborador, de los leales, hombre cabal y fiel cumplidor de la palabra dada. Quiero destacar la gran capacidad de trabajo que poseía, su titánico tesón, ya que no cejaba en su empeño por recoger y exponer de forma fidedigna y rigurosa cualquier dato por pequeño que fuese. Y ahí quedan sus libros, como fiel exponente de una óptima labor. Era minucioso hasta extremos insospechados, por eso pienso, que haciendo abstracción de los partidismos y sectarismos de algunos, diré que en el ánimo de Tasio se hallaba un gran deseo de ecuanimidad. Y a la vez fue un valiente, que dejando prejuicios aparte logró publicar obras históricas acerca de períodos históricos convulsos y todavía controvertidos, con lo que todo esto supone.
Su recuerdo y su legado permanecerán para siempre en las mentes y en los corazones de los que le conocimos. Fue Tasio un auténtico y disciplinado militante y estudioso de nuestro rico pasado, que con voluntad, inteligencia y audacia desbrozó nuevos senderos para la Historia de Portugalete.
Vayan para él mi admiración, mi respeto y mi afecto.
Agur t’erdi adiskide.

 

José Luis Garaizabal Flaño.

Agur, TASIO.

Todavía sobrecogido por la inesperada noticia de tu fallecimiento, me anima el amigo Rubén para que escriba unas líneas sobre tu faceta de investigador. Vamos a ello.
Te conocí a finales de los años sesenta, recién llegado tú a Portugalete, en aquellas noches que solía acudir a cenar, invitado por Don Pablo, a la “casa de los curas” después del fallecimiento de mi aita. La buena de Puri siempre estaba dispuesta a hacer una tortillita francesa más y antes de volver a casa me pasabas algún Paris Match que te devolvía en la siguiente visita.
Después, durante la mili en Canarias seguí manteniendo la relación con aquel buen hombre que era Don Pablo. Vuestra pelea con los estamentos del Régimen le pasó factura y estuvo retirado en Gran Canaria. Hablábamos mucho de vosotros durante nuestras comidas en Stella Maris de Las Palmas.
Al cabo de los años, y una vez que abandonaste el sacerdocio, coincidimos tú como profesor y yo como aita de unos de tus alumnos de ética en el Instituto Barandiarán de Leioa. Nuestro trato fue breve y cordial.
Después te perdí la pista hasta que volvimos a coincidir compartiendo mesa y estrecheces en el Archivo Histórico. Yo investigaba mi calle, Maestro Zubeldia, y tú escudriñabas cajas con los expedientes de la época republicana. De vez en cuando, nos sorprendías con algún “papel” curioso en el que se acusaba a zutano o a mengana con alguna coletilla de desafecto a un bando u otro.
Si no era martes o jueves, te encontraba, a veces, en el Archivo Administrativo revisando Libros de Actas, Programas de Fiestas, el Libro de Difuntos, padrones y más padrones en busca de los apellidos o dirección de algún condenado, gudari, falangista, etc. Eras incansable.
A la una, acabábamos en el Txiki, “la oficina” donde seguíamos charlando sobre los hallazgos del día y me solías pasar todo lo que habías encontrado sobre mi familia o una fotocopia de cualquier documento interesante para mis investigaciones.
Alguna vez, sobre todo cuando respirabas gracias al aparato, te llevé en el coche hasta Santa María de Getxo para que no “corrieras” a coger el puente y luego el autobús. Durante el viaje seguíamos charlando de “nuestra cosas” y contándonos batallitas de nuestra afición a la huerta.
Cuando tus investigaciones vieron la luz en el “tocho” sobre la República, en el que colaboré cuanto pude, tuve que corregirte varias erratas sobre todo en los apéndices que amablemente prometiste corregir en el siguiente libro, cosa que cumpliste y agradecí.
Siempre te dije que escribir sobre temas pasados que pudiesen afectar a sus descendientes te granjearía enemistades. Así fue, pero siempre decías que la historia es para contarla.
Después, hemos seguido colaborando en los trabajos del otro, el último sobre el pórtico de Santa María, y solo puedo estar agradecido de tus fondos y memoria, aunque tuvieses el “pecado” de no archivar y citar los documentos con su signatura, requisito que desde el primer día que pisamos el archivo nos recomendó el amigo Roberto. No somos perfectos y como has solido decir en la presentación de tus libros, éstos no eran una tesis doctoral que hubiese ocupado el doble de páginas (con el doble de coste para tu bolsillo) si hubieses citado todas las notas de texto y sí el relato extractado y ordenado de miles de documentos.
Cuando Roberto me dijo, hace unos días, que ya no pasarías por el Archivo, no me lo creí. Me dije, este estará de bajón, así que habrá que levantarle el ánimo con una visita.
No he tenido tiempo para ello.
Te echaremos mucho de menos. 

José Manuel López Díez

Cuando le conocí, allá por 2009, a Tasio no le gustaba que se refiriesen a él como “el cura”. Nunca hablamos de ello, pero quizá el sacerdocio le había marcado más de lo que estaba dispuesto a reconocer. Otra cuestión es cuánto quedaba en él de los curas que se sumaron a la lucha popular contra el franquismo, y cuánto de los que le adoctrinaron en su juventud. Lo que sí tengo claro es que carecía de algo habitual en su antiguo gremio: la hipocresía, tan socorrida en ocasiones tristes como las que motivan estas líneas (no hay que ir muy lejos para comprobarlo).
Esa carencia facilitó que nos hiciésemos amigos. Pero lo que más ayudó, claro está, fue nuestra afición por la investigación histórica. Ambas circunstancias permitían que intercambiásemos conocimientos y discutiésemos abiertamente nuestros puntos de vista, sin que jamás pasáramos de algún insignificante “mosqueo”, generado por el tipo de colaboración que Tasio requería a veces en tareas tan ingentes y espinosas como las que se impuso.
Nuestras opiniones divergían sobre todo en ciertos conceptos y enfoques de la segunda República, la guerra civil y el franquismo. Pese a ello, los cuatro libros que ha dejado sobre dichas épocas son la base bibliográfica de toda investigación actual sobre la memoria histórica en Portugalete. Esto es algo objetivo, digan lo que digan quienes cuestionan su método y sus ideas. Tasio no fue el primero que tocó esos temas en la Villa, pero sí el que más profundizó en ellos. Y lo hizo por su cuenta y riesgo. A él no le faltaban preparación y recursos para afrontar la tarea, pero otros tenían más y ni siquiera lo intentaron.
Todos los que conocemos y valoramos el ímprobo esfuerzo personal que suponen sus trabajos los hemos defendido muchas veces ante críticas más o menos justificadas. Yo seguiré haciéndolo, porque no concibo mejor forma de corresponder a la valía y generosidad ―como amigo e investigador― de Tasio.
Ya no nos veremos más, pero seguirás entre nosotros.

 

miércoles, 21 de octubre de 2020

RECORDANDO A VIEJOS COFRADES



Hace un año que la Cofradía de Mareantes y Navegantes, la asociación más antigua que se conserva en la Villa, nos anunciaba que encabezaba a un grupo promotor que ponía en marcha la cuenta atrás del 700 aniversario de la Villa, idea que nosotros empezamos a intentar mentalizar cuando faltaban 10 años para el mismo creando un logotipo que sirviera de referencia en todos los actos a realizar, y que hemos utilizado repetidamente así como el mismo Ayuntamiento en algunas ocasiones.

Finalmente será en breve cuando se cree una Comisión oficial al efecto para preparar los actos conmemorativos de tal evento del que solo queda año y medio, y donde se le ha reservado un puesto a la veterana Cofradía.

Intentando resaltar momentos importantes de la vida de esta Sociedad, que no cabe duda que lo son también de la Villa, así como de un querido personaje como fue César Saavedra, Eneko Arce va a poner a nuestra disposición los fondos para que sirvan a nuestros intereses, de los que hoy empieza con algunas fotografías de sus álbumes que nos traen a la memoria a viejos cofrades.

Y como algunos se preguntan  lo de MAREANTE Y NAVEGANTE, recogemos la explicación de Cesar Saavedra:
MAREANTE: Relativo a mareas. De marear, que marea.
NAVEGANTE: Gente de mar, que navega de un lugar a otro con sus mercancías.
Estas dos concepciones incluyeron los portugalujos al fundar su Cofradía. 


 

 

 


martes, 20 de octubre de 2020

FOTOGRAFIAS COLOREADAS

 


En la investigación actual que José Antonio Soto está realizando en los fondos fotográficos de la AUTORIDAD PORTUARIA DE BILBAO (antiguamente Junta de Obras del Puerto) ha encontrado esta foto del Muelle Viejo, hacia 1930, que ya disponíamos en blanco y negro, pues la ofrecimos en el nº 15 de CUADERNOS PORTUGALUJOS, y además utilizando un detalle de la misma como portada coloreada por nuestro compañero Javier Martín.

Hoy la presentamos aquí, y como curiosidad lo hacemos junto con otra coloreada por Javier García, que en su facebook nos ofrece trabajos muy meritorios de viejas fotografías coloreadas.





lunes, 19 de octubre de 2020

TASIO: EL ADIOS A UN AMIGO Y COLABORADOR

 


Pon sólo TASIO, que es como me conoce la gente, no hace falta más.
Me lo dijiste alguna vez, pero yo siempre acababa tus colaboraciones añadiendo el apellido.
Anoche recibí un whatsapp: Tasio ha muerto. Se había roto la cadera. Quieren hablar con Josemari, el cura de la parroquia de Santa María.


Todavía hace unos días me llamaste por teléfono.
Como siempre directo al grano: 
-No te voy a mandar más artículos.
Me sobresalté.
Estás mal?
-No. Sigo igual. Aburrido con esta situación. No creo que vuelva al Archivo Municipal, ya se lo he dicho a Roberto.
Espera, no tires la toalla. No has parado de escribir durante los últimos años. Has recogido con la meticulosidad de tus investigaciones una parte muy importante de la historia de Portugalete en el último siglo. Ahora te hago un encargo: Haz una selección de temas cortos de interés de todo lo que has publicado en forma de entradas para el blog, y así estarás más entretenido.
-Me parece bien lo intentaré, aunque no se… Procuraré que no lo hayamos publicado ya antes.

Vuelvo a mirar el teléfono, para confirmar la noticia. Veo que mi contestación fue tan instantánea como poco correcta: Joder¡¡¡¡
Me fui a la cama, dándole vueltas a la cabeza.

 Eran los años 70 cuando nos conocimos, te metiste en mi casa a cenar con la disculpa del bautizo del primero de mis hijos. Han pasado 50 años.
Luego fueron las excursiones del Ganerantz, tu despedida en la basílica tras la crisis que sufriste dejando el sacerdocio, tu regreso tras jubilarte después de años como profesor, casado con dos hijas, tu comienzo a investigar nuestro pasado apoyado en tu experiencia de los años pasados en la Villa,..
Nos pasabas a corregir los borradores de tus libros.
Esto yo no lo pondría, te puede traer problemas…
-No me importa, lo voy a poner. Es la verdad y lo que yo pienso…
Entonces para que me lo pasas, si luego haces lo que tú quieres?
-Me interesa tu opinión. Te aprecio mucho.
Y efectivamente a mucha gente no le gustó, como pudiste comprobar al vender el último libro.
-Quiero ser consecuente conmigo mismo, y me niego a admitir subvenciones oficiales, aunque se que me va a costar dinero… 

Descansa en Paz. Nos vamos a acordar mucho de ti.

Rubén

viernes, 16 de octubre de 2020

BENIGNO CHAVARRI, ENPORTUGALETE.COM

 


Hoy recogemos la ficha de este portugalujo, cuya figura quedó eclipsada por la de su hermano Víctor, el de la estatua, y que como se recoge en la ficha, que formará parte del Diccionario Biografico Portugalujo, era hijo de Tiburcio Chávarri del Alisal y Natalia Salazar Mac Mahón, que pertenecían a las más importantes familias portugalujas, no en vano sus antepasados maternos habían sido Prebostes de la Villa.

Fue enviado a estudiar ingeniería a Lieja y con su solida formación se adentró en el mundo empresarial de la época apoyado en el poder que tenía como poseedor de importantes minas en los montes de Triano y por toda la península, siendo uno de los impulsores en materias como la ferroviaria, con importantes participaciones en los bancos de entonces, sobre todo en los momentos críticos de la primera guerra europea.

Fueron muy diversos los campos económicos donde participó, figurando entre los primeros gestores de Altos Hornos de Vizcaya, llegando a ser propietario de un periódico.

Con una faceta política muy importante, formó parte del conservadurismo político formando parte de lo que se llamaba “la piña” grupo que dirigía la política de la provincia en la transición del siglo XIX al XX, reuniendo a liberales, conservadores y mauristas contra el ascendente nacionalismo vasco.

Fue Diputado a Cortes y Senador por el Partido Conservador. Se presentó con distinta fortuna en las elecciones de 1896, 1899, 1901, 1903, 1905, 1907 y 1910 por Bizkaia. Este último año fue elegido también senador, cargo al que aspiró también en 1914, 1916 y 1918.

Su imponente yate “Laurak-bat, que compartía con su hermano Víctor, uno de los más lujosos de su época, fue todo un símbolo del poderío familiar. Su presencia en todas las visitas veraniegas que hacían los reyes a Portugalete junto con el empresariado local era habitual.

En 1914 se le nombra Marqués de Chávarri, título nobiliario de carácter hereditario y poseía la gran Cruz del Mérito Naval. 

Recogemos bajo estas líneas dos fotografías con su hermano Víctor que ya publicamos en la entrada titulada Los hermanos Chávarri y su yate Laurak Bat.

 



jueves, 15 de octubre de 2020

LUIS AISA: SU TRAYECTORIA E IMAGENES

 


Completamos la entrada anterior con algunas fotos de Aisa que nos ha facilitado su mujer Aurori, y a quien se lo agradecemos enormemente. Sobre las fotos como púgil, el reconocimiento municipal por sus éxitos como Campeón de España de mano del alcalde José Manuel Esparza, participando en la Korrika con el alcalde Doroteo Pinedo y a la derecha a hombros de unos amigos en el bar.

Como decíamos, se conocieron con motivo del combate en el frontón del Club Deportivo en diciembre de 1962 y en marzo le organizaron un combate en el de La Estrella, así como en setiembre y noviembre, en este caso en la velada con el campeonato de España entre Fred Galiana y Romaniega. En diciembre se enfrentó por primera vez al cubano José Legrá, que llegaría a conseguir dos títulos mundiales y siete europeos, y a quien en otros dos combates más no consiguió ganar. En 1964, tras cuatro combates en Portugalete, en el mes de junio en Las Llanas de Sestao se proclamó campeón de España, y aspirante al título europeo.

Ostentó este título nacional de los plumas hasta 1972 realizando numerosos combates por todo el territorio nacional. Disputó en diversas ocasiones el título europeo sin suerte, a pesar de que en ocasiones como en 1971 en Italia, tras darle por vencedor se le descalificó por un cabezazo que no existió como se reconoció unánimemente.

Su último combate tuvo lugar en Zaragoza, en octubre de 1975, tras haberlo hecho en julio en Caracas y en junio en Milan. En su palmarés figurarían 105 combates, de los que ganó 53, perdiendo 31 (nunca por K.O.) y empatando 21.

Con Aurori su mujer, regentó el bar donde no faltaría su poster junto a pegatinas de La Pasionaria y el Che Guevara muestra de sus ideales comunistas.

Aquellos años de la movida portugaluja centrada en la calle Santa María, su bar y su persona fueron un referente importante. Su gran humanidad y sencillez le granjeó numerosos amigos y gran popularidad.

Bajo estas líneas una de las fotos promocionales de Aisa y el cartel del combate que Aurori y Teo organizaron en el frontón La Estrella en la que Fred Galiana ponía en juego el título nacional ante Romaniega. Entre los sitios en que se podían conseguir las entradas estaba en Portugalete su bar (BAR MANOLO) y el de AURELIO en General Castaños.



 

 

miércoles, 14 de octubre de 2020

“EL BAR DE AISA” Y AURORI SU DUEÑA.

  


En otra entrada recordamos a LUIS AISA, UN CAMPEÓN DESENGAÑADO, que nos puso en evidencia el cariño y el recuerdo que se conservaba entre los que le conocieron pues fue muy popular.

Hoy volvemos sobre el tema para recordar a su compañera Aurori, que desde hace 62 años se mantiene en el bar de la calle Santa María donde él estuvo también tantos años.

Aurori es la quinta de los seis hijos que tuvo el matrimonio formado por Manuel Rodríguez Rubinos y Pilar López Sánchez.

Este matrimonio de gallegos, de la provincia de Lugo, tras la guerra decidió emigrar a Bizkaia, viniendo primero ellos solos a estudiar el terreno y tras haber vendido algunas posesiones que tenían allí, volver con toda su prole, y adquirir en Portugalete una casita de una planta en la estrada que subía desde Pando hacia La Florida tras el caserío de Basañez.

Era el año 1948 y Aurori tenía ocho años. El Ayuntamiento totalmente desbordado tras haber tolerado la construcción de pequeñas viviendas unifamiliares a lo largo de municipio sin servicios municipales, a principios de la década siguiente emprendió una política de ceder terrenos para viviendas económicas en la que tenían que ser los propios futuros moradores quienes las debían construir. Como su casa se quedaba pequeña para la numerosa familia, Manuel que era carpintero y habían encontrado trabajo en La Naval, ayudado por sus hijos, dos de ellos albañiles, levantaron en Pozo Pando, una de planta baja y primer piso. Posteriormente la venderían (el Ayuntamiento fijaba el precio reservándose el derecho de elegir el comprador) y compraron a Patricio Corrales en la calle Santa María el bajo del nº 13 que además de vivienda disponía de un pequeño bar con su nombre, PATRICIO, que este había adquirido dos años antes cuando se llamaba bar JUANJO.

Era el año 1958 y se le puso el nombre de MANOLO, estando al frente de él Aurori y su hermano Teo, con su madre de cocinera y el resto de la familia echando siempre una mano, consiguiendo un reputado prestigio culinario durante casi cuatro décadas para luego dedicarse exclusivamente a bar, donde ya con la popularidad de su marido pasó a denominarse con el nombre de ORO DEL RING, y otros hasta el actual BOXE, aunque popularmente sigue conociéndosele como el de AISA.

Teo, se dedicaba también, acompañado de Aurori, a promover espectáculos en el Frontón La Estrella, dada la gran amistad que mantenían con su dueño Juantxu Arámbarri, como pudieron ser vaquillas, partidos de pelota o combates de boxeo.

En diciembre de 1962 asistiendo en el Frontón del Club Deportivo de Bilbao a un combate de boxeo en la que se presentaba Luis Aisa, un maño nacido en Marracos en 1942 y que tras haber conseguido

el titulo de campeón de España de los pesos pluma aficionado, acababa de debutar como profesional, entablan relación con él, pasando Teo a ser su preparador y Aurori su novia. Unos meses después, en marzo, le organizaron un combate en el frontón La Estrella, así como otros en setiembre y noviembre, en este caso en la velada con el Campeonato de España entre Fred Galiana y Romaniega, tras el cual Aurori y Luis se casaron. 




martes, 13 de octubre de 2020

CON VISTAS AL PORTUGALETE 700

 


Como las cosas de palacio van despacio, y la COMISIÓN que debe preparar los actos del 700 aniversario de la Villa todavía no se ha creado y la pandemia va para largo, además de reflejar junto a estas líneas el recordatorio mensual,  vamos a señalar nuestros proyectos al respecto.

Como ya hemos anunciado, antes de finalizar este 2020 del cojonavirus daremos a la luz dos publicaciones recordando que estamos a año y medio de dicha fecha. El libro nº 23 de la Colección El Mareómetro, (que cumple su 25 ANIVERSARIO) nos descubre muchos aspectos inéditos de la historia de nuestro siglo XIX, y completa la trilogía de CRONICA DE LA HISTORIA de los siglos XV al XIX, de la mano fundamentalmente de Roberto Hernández Gallejones y José Luis Garaizabal y el nº 29 de Cuadernos Portugalujos.

Lo que no va a ser posible por la actual situación sanitaria, es hacer su presentación en uno de los habituales Encuentros Portugalujos del Hotel, donde la asistencia es habitualmente numerosa, y entregar el galardón JARRILLERO 2020, que nos vemos obligados a posponer. Integraremos este evento en los actos del 2021 y 2022, eligiendo al JARRILLERO Y JARRILLERA que corresponderán al PORTUGALETE 700,

Como las dos citadas publicaciones contienen una ingente y exhaustiva muestra fotográfica de la historia jarrillera, prepararemos una gran exposición seleccionando entre las miles de fotos que reflejan nuestro pasado.

Igualmente organizaremos una serie de conferencias sobre la historia de los siete siglos de existencia de la Villa, a cargo de los investigadores que mejor la han estudiado.

Al margen de que nosotros podamos seguir editando los Cuadernos Portugalujos, a los que habría que aumentar su tirada actual de 3000 ejemplares ya que se agotan rápidamente, tanto la exposición como las conferencias podrían contar con breves publicaciones, del estilo de los Cuadernos o ediciones especiales de estos, recogiendo las fotografías expuestas a modo de catálogo, o recopilando las conferencias ofrecidas.

Por su parte la Colección El Mareómetro dará por finalizada su trayectoria publicando un Diccionario Biográfico de unos 300 personajes que a lo largo de los 700 años de existencia han configurado el paisaje humano jarrillero o han llevado su nombre por el mundo.

Esta primera relación de actividades estará abierta a posibles nuevas ideas que surjan en la Comisión Portugalete 700 que se cree.

viernes, 9 de octubre de 2020

JUANITA ”LA CARAMELERA DE LA RANCHE”

 


El nombre de Juana Ayuda Uraga, a la mayoría poco o nada os dirá, pero si os fijáis en la fotografía en la que aparece regentando su puesto de caramelos junto a Xabier Martínez Bilbao, que es quien nos ha cedido la foto, seguro que recordáis con cariño a Juanita “la caramelera de la Ranche”.

Esta sestaotarra nacida en 1922, que nos hizo pasar con más dulzura la matinales e infantiles del Cine Mar, regentaba contra viento y marea su puesto de caramelos frente al Cine Mar, con sus piernas siempre hinchadas y con su hijo José Luis a la vista jugando por la Ranche. Cuando se hacía de noche, la luz del carburo iluminaba el género, para los mayores de paso o que acudían a la sesión de noche.

Todavía sigue en mi memoria y paladar aquellas chufas a remojo en un balde que extraía a un kukurutxu de papel mediante un cazo con agujeros. Eran mucho mejores que las secas que vendían en el cercano almacén de fruta de los Martínez. Estas chufas, las rodajas de coco, los chicles bazooka, las primeras pipas, los pirulís de la Habana, regalices de palo y de barra, caramelos varios, aquellos sobres de refresco que colocabas en la lengua y que provocaban una espuma refrescante, los sobres de cromos, los sobres sorpresa y los cigarrillos Chester sueltos, trompas, pelotas con goma, etc.

Fue en 1967 cuando el Ayuntamiento le concedió la explotación de un moderno kiosco en alquiler en un rincón de la plaza de la Ranchería. Aquello le parecería un palacio, se acabó el frío y el traslado del puesto a casa cada día. Siguió vendiendo el mismo género, simultaneándolo con el alquiler de tebeos y novelas.
Al año de ocupar su nueva “casa”, se le puso delante un puesto ambulante, como el que ella había tenido años antes, y sin dudarlo le denunció al Ayuntamiento por competencia desleal ya que dudaba que tuviese licencia.

La renta sería anual, ya que el 1974 solicitó el fraccionamiento del alquiler pasando a mensual.

El nuevo urbanismo desmontó su kiosco en 1981, obligándola a trasladarse a una lonja propiedad del Ayuntamiento en General Castaños nº 9.

Parece ser que simultaneaba este negocio con el antiguo puesto ambulante, tal y como vemos en esta foto junto a los soportales del ayuntamiento, el cual da la sensación que le facilitó la iluminación mediante una bombilla que colgaba de una palomilla fijada a la columna esquinera de la Casa Consistorial. Fijaros en los dos “plomos” de la pared y como aquellos caramelos y artículos varios habían pasado a ser “chuches” (qué nombre más cursi) en botes de plástico entre los que destacaba la enorme bolsa de pipas Facundo y un racimo de chupa-chups. Xabier, en su época de concejal (1979-1983) fue el único que la ayudó en los duros momentos en los que tuvo que abandonar la plaza de la Ranchería, de ahí la pose juntos para la historia.

Desconocemos el año de su fallecimiento y queremos homenajear con estas líneas a todas las personas que con sus modestos puestos de caramelos nos han endulzado la vida y dado de comer a los dentistas. Un recuerdo para Floren Villar “El Negus”, mi vecino Evaristo Méndez, Tomasa “la caramelera del Revi”, Natxo “el rey del jariguay”, Mertxe Ortega, Manuel, Palmira, Fe, Jaco y tantos otros.

JOSE LUIS GARAIZABAL FLAÑO



jueves, 8 de octubre de 2020

TENDERAS DE ANTAÑO: ELISA LAVILLA

 


Tras la entrada de esta semana dedicada a Ultramarinos Elisa Lavilla, José Luis Garaizabal ha hablado con esta mujer de 90 años que estuvo media vida al frente de su negocio, de la que hemos recuperado la foto con Ángeles, la lechera, y otras conocidas portugalujas, dejándonos algunas breves pinceladas sobre sus años de tendera: 

Cuando contaba con 16 ó 17 años, hacia 1946, cogió en traspaso la lonjita del número 2 de la calle Salcedo en la que antes había montado una confitería la madre de Rodol Rovira para una de sus hijas. Como ésta no atendía bien el negocio, dejando de lado el dicho: “El que tenga tienda que la atienda”, la cerraron y Elisita se animó a montar en el local una pequeña tienda de ultramarinos.
Tuvo como vecinas a las dos señoras mayores, la hermanas Otaduy, que regentaban en el portal la mercería GUIPUZCOANA. Suponemos que fuesen las hijas de Cleto Otaduy que ya figuraba en 1894 como propietario de una tienda de tejidos en Salcedo.
Habían pasado treinta años, cuando en 1976-77, el Ayuntamiento declaró en ruinas la casa que luego utilizaría para ampliar el ayuntamiento, obligando a Elisa a trasladarse en 1978 al antiguo Palacio de las Medias, sito en Salcedo nº 4 haciendo la competencia, al otro lado del portal, a los Ultramarinos BASAÑEZ.
Transcurrieron otros doce años, más o menos, y llegó por fin la jubilación bien merecida en 1991, después de 44 años al pie del cañón. Aún recuerda con orgullo la buena fruta que vendía y cómo solo disfrutó de 45 días de vacaciones en toda su vida. Quince por matrimonio y otros quince por cada nacimiento de su hija e hijo. Y, además, trabajando hasta los domingos.
Esta es la pequeña historia de una de aquellas mujeres emprendedoras que pasaron la vida detrás del mostrador haciéndonos la compra más cómoda a los portugalujos. Como bien refleja este trabajo de recopilación de comercios del Casco Viejo portugalujo, dedicado con cariño a todas ellas, pocos de aquellos negocios han resistido a los nuevos tiempos, dejando tras de sí lonjas cerradas y unas calles muertas cuando antaño todo era movimiento y prosperidad. 

***

Pilar Fernández, que nos sigue desde México,
donde vive actualmente también con casi 90 años,
al ver la fotografía de Elisa nos dice que le encantó,
que le hizo recordar tiempos pasados preciosos,
ya que ella era también una de las que tuvo ahí
durante muchos años Ultramarinos Pili. 

(Por nuestra parte, si guarda alguna foto de aquellos años,
nos agradaría compartirla con los seguidores de este blog)

miércoles, 7 de octubre de 2020

ALTOS HORNOS Y LA VIRGEN DE LA GUIA. SONETO DE FEDE BILBAO

 


Hemos visto anunciado en prensa la aparición del libro ANTOLOGIA DE POEMAS A LA RIA DE BILBAO de Federico Bilbao Solozabal, que nos ha traído a la memoria este que en su día incluyó en su trabajo SONETOS AL PORTUGALETE DE LA RIA: 

ALTOS HORNOS Y LA VIRGEN DE LA GUIA

Pequeña Virgen de la Guía,
resides en lo alto del Mercado,
y en julio, el primer día vas al vado
a dar castiza vuelta por la ría.

El bote del pasaje se desvía
y el práctico de apoyo va a tu lado,
y unido el gabarraje a tu costado,
el tráfico en tu honor todo lo fía. 

La Dársena y sus posos minerales
reciben tu presencia Inmaculada,
y el mar se vuelve azul con tu presencia. 

“Mari Ángeles” se enciende cuando sales,
y el último fulgor de su colada,
alumbra la hornacina ante tu ausencia. 

“El día 1 de julio de 1996, el último horno alto de Altos Hornos de Vizcaya, el “Mari Ángeles”, situado frente a la Dársena de la Benedicta, coincidiendo con la procesión de la Virgen de la Guía, quedó apagado para siempre.”

martes, 6 de octubre de 2020

40 AÑOS DE LA VISITA DE JOSE MIGUEL DE BARANDIARAN A PORTUGALETE

 


Hoy queremos recordar la visita que realizó a la Villa D. José Miguel de Barandiaran( 1889-1991) el patriarca de la cultura vasca por antonomasia, hace 40 años.
La máxima autoridad en el tema del folklore y la etnografía vasca vino invitado por el Elai Alai a la clausura de la exposición etnográfica sobre artesanía pastoril que tuvo lugar en la sala de la Caja Laboral, repitiendo en 1984 la visita para clausurar los Encuentros Internacionales de Cultura Tradicional.
Entre las fotos que seleccionamos del archivo del Elai Alai, vemos en la superior de Xabier Martínez Bilbao, a su hermano Unai explicándole el arte del palangre que se había practicado en la Villa con una cesta que se mostraba al público, ante la atenta mirada de Juantxu Pascual, Sabin Ipiña y Javier Madariaga.
En las fotos inferiores un momento del aurresku que le bailaron a la entrada de la basílica en el Campo de la iglesia y la foto que inmortalizó al grupo con él.
Bajo estas líneas el recuerdo de la visita que le hicieron a su casa de Ataun, otros dos portugalujos como fueron Mario Angel Marrodan y Mertxe Estibaliz.





lunes, 5 de octubre de 2020

COMERCIOS DEL CASCO HISTORICO: ULTRAMARINOS ELISA LAVILLA

 

Dentro de la serie de comercios del Casco Histórico que componen el trabajo de José Luis Garaizabal, hoy nos salimos un poco del formato habitual para recordar a la tienda de “Elisita”.

Estamos en el cantón de Salcedo, donde el Ayuntamiento se hizo con los dos edificios anexos para ampliar sus dependencias. Si el nº 4, donde estaba JUR, desapareció para convertirse en el edificio cívico-social, antes había desaparecido el nº 2 donde estaba ULTRAMARINOS ELISA LAVILLA, que hoy nos viene a muchos a la memoria al ver su imagen en la puerta del establecimiento. Sirva de homenaje a “Elisita” y a todas aquellas mujeres que todavía viven y que trabajaron en estos comercios antiguos hoy desaparecidos.

 


viernes, 2 de octubre de 2020

EL DIQUE: RECUERDOS DE JOSE Mª MENDIETA

 















Como complemento de la foto que presentamos ayer, recogemos esta serie de imágenes del Dique en aquellos años y el recuerdo que le dedicó José Mª Mendieta en el Programa de Fiestas del año 1967. 

*****

El dique de nuestro pueblo evoca en los portugalujos maduros, nostálgicos recuerdos de una niñez llena de peripecias vividas en tan grato rincón local.
Observando las fotografías podemos darnos cuenta de lo distinto que era el Dique antiguo del actual. Sin embargo, como fue allí donde desarrollaron las actividades los chavales de entonces, nos parece encontrarnos en el mismo lugar.
En el Dique tenían su sede los palangreros –los valientes palangreros–, el ultimo que continuó en la brecha fue Dionisio del Campo (NISIO). Allí se encontraba diariamente alistando los aparejos que traían a la Villa el mejor pescado.
Cuando los palangreros y sus familiares realizaban estas faenas, los peques portugalujos recogíamos los trozos de reinal inservible para ellos e indispensables para nosotros. Uníamos los trozos y ya teníamos el aparejo con que pescaríamos los carramarros que metíamos en una lata de escabeche o un bote de pimientos, colocando sobre él una alpargata y una piedra para que nos se escapasen.
Allí aprendimos a nadar… y a guardar la ropa. El bañador que entonces se llamaba taparrabos, en el Dique era considerado prenda ineficaz, absurda y molesta.
El apto en natación se obtenía pasando la banda. Pasar la banda era nadar de orilla a orilla y regresar al punto de partida. Hecho esto, se había obtenido dicha calificación y en la calle del calificado de decía: “Fulano ha pasao la banda; ya sabe nadar” y el peque entraba en su calle con mas orgullo que Napoleón en…
Por el Dique deambulaba frecuentemente “Donini”. Era éste un hombre excéntrico y popular a quien exasperábamos cantándole desde lejos una tonadilla con la siguiente letra: “Donini no pasa la banda porque no sabe nadar” y a continuación: “Foquinay falseta”.
La habilidad infantil era tan grande, que jamás chaval alguno cayó en sus manos. Imagínense ustedes a un hombre altísimo, gesticulando amenazante y soltando tacos de los gordos durante un buen rato. ¿Bueno he dicho? No, malo.
Existían días de veda y días de grandes acontecimientos. Los de veda eran aquellos de matanza en el matadero municipal que coincidía con marea baja y las aguas se teñían de rojo sensiblemente. Los de grandes acontecimientos, eran los días de llegada de barcos con carga de coco para la jabonera de Tapia y Sobrino. Entonces el Dique tenía la mayor concurrencia y las escuelas olían a coco que era una bendición.
Dos personas causaban admiración. Hilarín, un peque que había salvado a un niño de perecer ahogado y a quien se había recompensado oficial y públicamente y Tomasín, un joven que buceaba asombrando a chicos y grandes. El también, persona amable y buena, cometía sus travesuras.
Se zambullía a la vista de todos y como tenía unos pulmones a toda prueba, salía a considerable distancia con la cara cubierta de fango, haciendo creer a quienes no le conocían que ya no salía jamás. Después, limpia la cara, sonreía con beatifica sonrisa y los espectadores, al comprobar la broma, premiaban la hazaña con una salva de aplausos. Después sufriría sordera a consecuencia de las inmersiones de entonces.
Otros asiduos al Dique, eran los boteros portugalujos. Allí arranchaban sus embarcaciones para después, como soles, brindarlas al pasaje de la Ría.
Barañano, Busturi, Gaviña, El Maño, Julián Guerricaechevarría, Barbat, Alcalde, Eusebio “El Maqueto”, Aurelio Llanos y otros, fueron durante muchos años los auténticos bateleros del Nervión, trasbordando de Portugalete a Las Arenas a millares y millares de personas cobrando cinco céntimos el viaje.
Limpios, relumbrantes, bronceados por el sol, eran la nota más pintoresca de la Villa. Con sus trajes de dril azul cada vez más claros y bonitos a consecuencia de las lavadas. Expertos con el remo y el aparejo y de carácter alegre correspondiente a gentes honradas, trabajadoras y sencillas.
Como en el Volga el batelero sus canciones y amenidades  encantaban al pasaje…
“Y cuando bogando va
va cantando el marinero
aquello que yo más quiero
en Portugalete está".



jueves, 1 de octubre de 2020

EL DIQUE EN 1931

 















Hace 25 años que empezó su andadura dentro de la Fundación El Abra, la Colección el Mareometro (se publica ahora el nº 23), 10 años después nacerían los Cuadernos Portugalujos (el próximo es el nº 29) y se han cumplido ya 12 años desde que empezó su andadura este Blog, que acumula ya casi 3.000 entradas con cerca de 2 millones de visitas.
La inmensa cantidad de fotografías que hemos publicado, siempre con una gran acogida, nos hizo pensar que coincidiendo con esta efemérides podíamos organizar una gran exposición de fotografías antiguas, que la situación que estamos viviendo nos ha obligado a posponer para el año próximo, coincidiendo ya con los actos del 700 aniversario de la fundación de la Villa, que esperamos que empiecen en algún momento.
Mientras tanto seguimos recopilando fotografías que enriquezcan nuestro patrimonio fotográfico local. En estos momentos José Antonio Soto está realizando una labor de investigación en los fondos de la Autoridad Portuaria de Bilbao, que desde aquí queremos agradecer por las facilidades que le están ofreciendo para poder realizar su trabajo.
De los resultados de esta investigación queremos adelantar hoy esta fotografía del antiguo dique del Muelle Viejo y que bajo el título de “Portugalete. Vista desde el Puerto Chico”. Lleva la fecha de 15.8 1931. 

Jose Luis Garaizabal, con su ojo de águila, nos hace la siguiente descripción de la misma:

Foto muy interesante por estar sacada desde una posición no habitual, situándose el fotógrafo desde el lateral del último almacén de la estación. Este muelle o dique, como le llamaban nuestros antepasados, surgió hacia 1888 al rellenarse el antiguo muelle viejo para facilitar la llegada del tren de Bilbao.
1.- Llama la atención el camino estrecho que separaba el dique de las vías donde están aparcados varios vagones de carga y sobre ellos, la tejavana de la estación.
  2.- Al final de la tapia, la torre para el vigilante del tráfico ferroviario controlando el cambio de vías para facilitar la llegada a la estación de la plaza o el desvío hacia o desde Santurce. A su derecha, un edificio para el jefe de estación. Ocupaba más o menos el lugar del antiguo edificio donde se generaba la luz para los muelles desde la Punta hasta  la Benedicta. Tras él, más o menos, estuvo la fuente de la Canilla original.
3.- La garita del guarda jurado de la compañía del ferrocarril minero de Galdames.
4.- Cargadero de dicha compañía, circulando una máquina a vapor por el puente que conectaba la estación de almacenamiento del mineral con el cargadero.
5.- En primer plano, a la derecha, la rampa o "rampla" (según léxico portugalujo) enlosada.
6.- Rampa de tierra  (me parece que no era de losas).
7.- Actividad: Chaval pintando en la rampa, chavales buscando marisco entre las piedras, gasolino varado en reparación, palangreros a la izquierda con sus cestas sobre el muelle junto a las escaleras actuales y palangreros alistando sobre el petril o "pretil" (otro localismo), tras las escaleras un barco de dos palos, al fondo el playazo donde se asentó años después la rampa donde nos bañábamos de chavales, junto al morro un bote atraca junto a las escaleras.
  8.- Al fondo, Altos Hornos entre la humareda