viernes, 15 de enero de 2021

EL CAMINO DE SALAZAR

 


En mi opinión, los caminos históricos de Portugalete, y me refiero a los caminos "locales" que comunicaban la Villa con su más inmediato entorno, es un tema que no se ha estudiado de modo suficiente y monográfico.

En las siguientes líneas trato de rememorar someramente, sin ánimo –de momento– de estudiarlo en profundidad, uno de los caminos más históricos de nuestro encantador pueblo: el que, empezando desde la Puerta de Salazar, descendía en zig-zag hasta la ribera del Puerto Viejo.

Me he tomado la licencia de darle el nombre de Camino de Salazar, ya que, al contrario que otros caminos que sí tenían documentados sus nombres –Camino de la Barguilla, Camino de Pando, Camino del Cuervo, Camino de los Carros (que parece arrancaba desde detrás de la iglesia y que no debe confundirse con el que ahora tratamos)–, a este que nos ocupa, nunca se le dio una denominación propia. El nombre propuesto sin embargo no carece de lógica, habida cuenta que el sendero tiene su comienzo en el Arco salazariego como he dicho, y estaba rodeado en su transcurrir por terrenos que pertenecieron a los Salazares hasta bien entrado el siglo XX.

Las primeras noticias de este camino son tempranas: cuando Ochoa de Salazar construía "los palacios" alrededor de la actual Torre de Salazar a finales del siglo XV, su homónimo y litigante por los derechos del prebostazgo, Ochoa de Salazar –hijo del tío del preboste, Juan de Salazar– eleva la correspondiente denuncia, la cual a su vez provocó que los Reyes Católicos dirigieran un encargo al Corregidor de Vizcaya para que recabase información respecto a estas obras. En la orden, del 12 de abril de 1494, se dice que la torre «diz que está en el paso por donde han de pasar pa yr a la yglesya de la dicha villa e pa el puerto de la mar».

Y cuando el preboste reinicie años después su proyecto constructivo, los Reyes Católicos ordenarán el 28 de septiembre de 1499 al Corregidor que se informe –otra vez– de las obras que el de Salazar estaba llevando a cabo. El de Salazar entre otros argumentos, dirá que las obras se estaban realizando en un «antiguo hedifiçio que desde tiempo inmemorial a aquella parte estava fecho en las casas del dicho su parte; desde tiempo muy antiguo tuvo salida e corredores a la mar».

Estos dos documentos nos confirman que existía un camino «desde tiempo muy antiguo» que comunicaba la Torre de Salazar con «la mar», es decir, la ribera y Puerto Viejo. Estaríamos hablando por tanto de uno de los caminos más antiguos de la Villa.

Este pintoresco camino siguió siendo transitable incluso cuando lo ocultó parcialmente a la vista la construcción del bonito inmueble que hoy alberga el conocido Bar Siglo XX: el 26 de mayo de 1881 el arquitecto Manuel de Otaduy firmaba un proyecto de casa instruido a instancia de Ramón de Unda, vecino de esta villa, en concepto de apoderado del señor Benigno de Salazar, solicitando la correspondiente autorización para construcción de una casa de nueva planta en la que hoy tiene el número 3 en el Muelle Viejo (AHMP. L 95, Nº 125). Aunque desconocemos la fecha exacta del
comienzo de las obras del edificio, sabemos con seguridad que en 1895 ya estaba construido. Así, el camino acabaría desembocando entre este inmueble decimonónico de los Salazar, y otra casa que parece existía con anterioridad, al otro lado del callejón
.

A pesar de este "encajonamiento" el sendero continuó siendo practicable para las personas, aunque transcurriera detrás de estas dos casas. Pero todo cambió en la década de los 70 del siglo XX: entonces el Ayuntamiento cedió este terreno al Ministerio de Educación, a cambio de que este construyera en el lugar un edificio dedicado a fines culturales. A finales de 1977 comenzaron las obras de la actual biblioteca, y con ello la destrucción de buena parte del histórico camino. La Biblioteca Municipal fue inaugurada el 

l 5 de mayo de 1978.

Pero he dicho que lo destruido fue buena parte del camino, no todo. Hoy día aún pervive, casi milagrosamente, parte de esta histórica vía que tuviera sus inicios en la Edad Media: a través de los ventanales del hall de entrada de la Biblioteca Municipal, o asomándonos a su terraza superior, podemos ver el último tramo: el que desemboca entre el bar Siglo XX y el edificio adyacente de la calle Manuel Calvo. Un histórico pasaje que formó parte de las fotografías más antiguas de la villa hasta épocas recientes. El salvaje desarrollo urbano no pudo con toda esta senda, por la sencilla razón de que había otras casas en el Muelle Viejo que impedían una construcción aún más grande.

En junio de 2017 concluyeron las negociaciones entre el Ayuntamiento y el Ministerio de Cultura, Educación y Ciencia, por las que nuestra Villa recuperaba la propiedad de los terrenos donde se ubica la biblioteca, y por lo tanto de los restos del Camino de Salazar. ¿Habrá alguna posibilidad de revalorizar este antiquísimo camino, hoy prácticamente oculto a la vista de los portugalujos?

 Aitor González Gato.



 

jueves, 14 de enero de 2021

UNA MIRADA AL PAISAJE FISICO Y HUMANO DE AZETA EN EL SIGLO XX

  


Mari Mar López Tubía, nos pasa estas dos fotos familiares que hoy presentamos y que nos muestran la zona alta de Azeta en aquellos años, totalmente rural.

A la izquierda aparecen en las huertas existentes en la parte trasera de la casa nº 22 de Sotera de la Mier (hoy desaparecida), su madre Mª Angeles López Tubía junto a otros miembros de la familia y vecinos de Azeta.

La foto de la derecha nos recuerda cómo eran las laderas de Azeta, con huertas, el colegio del Carmen y el Puente Colgante al fondo, recogiendo a un grupo de vecinos del barrio cuyas casas se ven a la derecha hoy totalmente desaparecidas y que daban a la calle Sotera de la Mier.

No dejan de ser interesantes este tipo de fondos documentales de la vida en Portugalete de hace seis décadas.

Complementamos también estas vistas ofreciendo bajo estas líneas una foto de su abuelo Tomás López Suso, trabajando la huerta en el mes de abril de 1968, y lo hacemos porque en todos estos casos tras las imágenes existe un paisaje humano que al final se olvida y que es interesante recuperar aunque solo sea con algunas pinceladas.

Estas nos las ofrecen Aitor González Gato y Roberto Hernández Gallejones, quienes nos retrotraen la historia al año 1900, fecha en que nació en Briones (La Rioja) nuestro protagonista Tomás. Tenía tres años cuando sus padres Eustasio y Josefa se vienen a Portugalete en busca de labrarse un mejor porvenir. En plena juventud le toca vivir la guerra de Africa y a su regreso trabajaría en Altos Hornos. En 1930 los encontramos domiciliados los tres en el citado nº 22 de Sotera de la Mier en Azeta.

Con la llegada de la republica Tomás se casó con Angela Tubía Laguardia, dos años mayor que él, que con su familia había venido de Haro unos años antes, dejando atrás una tradición familiar de trabajo en las viñas como lo recuerda el nombre de "bodegas Tobía". Se completa la familia, primero con Josefa, luego Mª Angeles y al producirse la guerra él tiene que coger de nuevo las armas para luchar contra el ejército de Franco, acabando como tantos otros preso en Santoña, salvándose de milagro de ser fusilado y ella tiene que salir huyendo con sus hijas a Cataluña.

En la posguerra la pequeña huerta tras su casa de Azeta  que vemos en la foto le ayudó a Tomás a sobrevivir y sacar adelante la familia.



 

miércoles, 13 de enero de 2021

LA IGLESIA DE SANTA MARÍA Y LA CRONICA DEL DIA EN QUE FUE DECLARADA BASILICA EN 1951

 


Aprovechando la magnífica foto de la iglesia de Santa María, sacada por Andoni Maseda, recogemos la reseña aparecida en LA GACETA DEL NORTE del 26 de junio de 1951 (se van a cumplir 70 años), que nos ha facilitado Karla Llanos, sobre la ceremonia de su consagración como Basílica:

“El domingo fue erigida en Basílica parroquial de Portugalete en una solemnísima ceremonia que fue presidida por el prelado de la Diócesis, Excmo. y Reverendísimo Dr. D. Casimiro Morcillo.
Este llegó a las diez y media de la mañana acompañado del Vicario General de la Diócesis, Ecmo. señor D. León Mª Martínez. El vecindario agolpado a las puertas del templo, le dispensó un efusivo recibimiento.

El Sr. Obispo fue cumplimentado por el Arcipreste y Prelado Doméstico de S. S. Ilmo. Y Rvmo. Doctor don Ángel Chopitea con el Clero parroquial y las autoridades locales.
A las once dio comienzo la ceremonia religiosa con la lectura por del doctor Chopitea del Breve pontificio por el cual se erige en Basílica la histórica parroquia de Santa María. A continuación el vicario general de la Diócesis de Bilbao leyó el documento por el que se concede el título de Prelado Doméstico de Su Santidad al doctor Chopitea.
Seguidamente y revestido de los hábitos prelaticios, el nuevo Prelado Doméstico, dio comienzo la Misa de Pontifical. Actuaron: de presbítero asistente, el Vicario General, don León María Martínez; de diáconos de honor, don Hilario Ugalde y don Julio Ruiz, coadjutores de la Basílica; y de diáconos de oficio, don Eusebio Ruiz de Larramendi y don José Arrúe.
Fueron padrinos de honor don Martín F. Villarán y su esposa,  doña Juana Garricaechevarría de Villarán.
Terminada la Misa, el señor Obispo, acompañado de las autoridades y los padrinos se dirigió a la calle Santa María, donde se procedió a descubrir una lápida que la Corporación municipal acordó colocar en la fachada de la casa donde nació la insigne bienhechora de la Villa, doña María de Vallejo.
Después de este acto las autoridades se trasladaron al Ayuntamiento, en cuyo salón de sesiones fueron impuestas las medallas de bronce de la Villa, a las religiosas Siervas de María, sor Aurelia y sor Marceliana. Un acto análogo tuvo lugar, después, con otras dos religiosas en el Convento de Santa Clara”.



 

martes, 12 de enero de 2021

FOTOGRAFÍAS: EL DIQUE EN 1931 (2)

 


Otro detalle de la vida infantil portugaluja de hace 90 años en el dique, sacada de una de las fotos que José Antonio Soto está preparando para la exposición del próximo mes de febrero de los fondos fotográficos de la Autoridad Portuaria de Bilbao, que tendrá lugar en la Torre de Salazar y para la que el nº 1 de TEMAS JARRILLEROS servirá de catálogo de la misma.

lunes, 11 de enero de 2021

LOS COLEGIOS DE SANTO TOMÁS Y SAN PEDRO

En el último libro de la Colección El Mareómetro titulado Crónica de Portugalete en el siglo XIX, que tan gran aceptación ha tenido, Roberto Hernández Gallejones nos habla sobre el Colegio de Santo Tomás, un referente en la historia de los Colegios particulares o Academias que han existido en la Villa, basado en los documentos existentes en el Archivo Histórico Municipal que incluye hasta su reglamento de régimen interno.

Hoy es Karla Llanos quien en sus investigaciones en las hemerotecas de la época nos lo complementa con noticias del mismo en el año 1893. Si en el ejemplar de EL NERVION del 10 de noviembre se nos anuncia la apertura del curso, en el 24 de octubre se inserta su anuncio correspondiente.

Uniendo esta noticia con la que aparece en otro ejemplar de la Colección El Mareómetro, dedicado a los Años treinta del siglo XX, relativa al Colegio San Pedro, vemos las similitudes entre ambos. El primero pertenecía al Licenciado Eduardo Vallejo, y el segundo a Pedro de Valmaseda y preparaban a sus alumnos para carreras como la de Comercio, teniendo ambas su misma ubicación como era el desaparecido Chalet de Garaigordobil, en el nº 36 de General Castaños.

Este tipo de Colegios tuvo su importante continuación en los años 50 con el Colegio-Academia San Antonio, que estableciera Antonio Puente.

 Bajo estas líneas ofrecemos los anuncios de ambos en 1893, sobre una foto de LUX, y de 1932 sobre una foto de Eduardo Benito de 1967, antes de su desaparición.



 

 


viernes, 8 de enero de 2021

NUEVO LIBRO: CLUB PORTUGALETE. Historia de un Club Centenario. 1909-2020

 


Si la afición jarrillera recibió un jarro de agua fría el día de Reyes con la derrota ante el Levante, ha recibido por otra parte la buena noticia de la aparición del esperado libro sobre la historia del Club.

Hace ya una docena de años desde que nuestros amigos Mariser Las Heras y Ramón Quiroga se pusieron a la tarea de investigar la historia del Club Portugalete, con miras a presentarlo con motivo de su Centenario. Nosotros les prestamos nuestra pequeña ayuda fundamentalmente con fotografías de las distintas épocas de la historia de la Villa para que les sirvieran de introducción a cada década, cosa que considerábamos de interés para su relato y enraizar la afición deportiva con el devenir histórico de cada momento histórico.

Sin embargo llegado EL CENTENARIO 1909-2009, título que dieron a su obra, por diversas causas esta quedó en el cajón, para disgusto no solo de los autores sino también de Amable Martín, presidente del Club entonces, al que le quedó siempre esa espina clavada.

Ahora después de que Ramón Quiroga decidiera publicar en la Biblioteca Digital Portugaluja el trabajo, Amable, del que conocemos su interés y dificultades por el asunto, se ha sacado la espina y por fin podemos tener en nuestras manos la magnífica edición, que como no podía ser de otra manera se completa hasta la actualidad con las importantes temporadas del equipo en los últimos años.

Como ya dijimos en su día, el libro empieza indagando los orígenes del fútbol en la Villa a final del siglo XIX y el nacimiento del Athletic Club Portugalete, y tras la fundación del Club Portugalete en 1909, recoge toda su historia con un capítulo dedicado a cada década.

Cada una de ellas, tras una introducción para situar la vida social de la Villa y las circunstancias más importantes que se vivieron, recoge año por año toda la trayectoria del Club con numerosas fotografías, cedidas por muchos aficionados, documentos, recortes de prensa y las clasificaciones y alineaciones año por año.

Por sus 435 páginas pasan no solo los numerosos portugalujos que jugaron en el equipo, sino también sus directivos, técnicos, aficionados, o la historia del campo de La Florida así como otras actividades que realizó el Club como el remo, o su apoyo al Hospital Asilo.

Amable Martín se ha encargado de algunos pequeños retoques pendientes, y de completar los últimos años desde 2009 a 2020 con un anexo de los actos conmemorativos del Centenario.

Nuestra enhorabuena a todos y como sabemos que la edición es más bien corta, recomendamos moverse pues aunque piensan, en caso de agotarse, aumentar la tirada, por si acaso…

 

 

 

 

jueves, 7 de enero de 2021

LA ACADEMIA MADRILEÑA DE CORTE Y CONFECCION EN 1893

  


Uno de los oficios tradicionales de la mujer en la Villa a lo largo de su historia ha sido el de modista o costurera al que ya dedicamos una entrada acompañando al grupo de costura de 1931.

Hoy es Karla Llanos quien nos trae la noticia recogida en EL NOTICIERO BILBAINO del 27 de diciembre de 1893, de la existencia de la Academia Madrileña de corte y confección, que estaba en la calle Mier letras E.G.

Según anunciaba, desde el 1º de enero admitían alumnas internas, por un tiempo de tres meses, tiempo considerado como suficiente para aprender el corte en general, la confección de ropa blanca, sus trajes sencillos, plancha y repose.

El precio del curso era de 1.000 reales incluyendo cama y equipo. También existía la modalidad de media pensión por 100 reales mensuales o externas. En este caso si el trabajo que realizaban era para ellas pagaban 40 reales y si era para la casa 20.

El anuncio está encabezado por un llamamiento con objeto de que las alumnas tuvieran labores continuamente en que practicar, dirigido a los pueblos cercanos, para realizar “casi debalde” toda clase de prendas, en ropa blanca, a 50 céntimos, y vestidos y abrigos a precios “desconocidos”.