jueves, 22 de octubre de 2026
LOS PRIMEROS “MOQUEROS” DE PAPEL NACIERON EN PORTUGALETE
miércoles, 21 de octubre de 2026
PINTURA DE JOAQUÍN PALLARÉS: «MUELLE DE CHURRUCA EN PORTUGALETE» (1901)
Fue en una entrada publicada el 7 de junio de 2011 cuando Dani Docampo
rescató esta magnífica obra tras realizar una exhaustiva labor de rastreo en
las hemerotecas de la época.
Joaquín
Pallarés (1853-1935) es uno de los pintores aragoneses más reconocidos. Se
formó, como tantos otros artistas de su generación, en Zaragoza y Madrid,
completando posteriormente sus estudios en París y Roma. Entre 1897 y 1906
residió en la capital francesa, donde desarrolló una abundante producción
artística que le otorgó un merecido prestigio internacional.
En 1901 visitó
Portugalete y plasmó con su pincel esta bella estampa del Muelle Nuevo. La
composición destaca por elementos tan singulares como la farola, una mujer con
sombrilla portando flores, los pescadores de caña apostados en el muelle y las
embarcaciones navegando por la ría.
El cuadro fue
empleado para portada de la revista semanal ilustrada La Lectura Dominical
en su número del 25 de agosto de 1901, cuyo ejemplar hemos recuperado y
aplicado color para la ocasión.
Pallarés
obtuvo importantes galardones, como medallas en las Exposiciones Nacionales de
Bellas Artes de 1895 y 1900, y su obra se encuentra representada en el Museo de
Arte Moderno de Madrid y en destacadas galerías extranjeras.
martes, 20 de octubre de 2026
DE LA ESCUELA DOMINICAL AL CENTRO XABIER DE LAS JAVERIANAS
Revisando viejos papeles, hemos encontrado unas cuartillas escritas por
Teresa, Mª Jesús y Mª Carmen Carranza en las que nos hablan de la figura de doña
Fernanda Carranza y de los Campos y de la impagable labor social y
educativa desarrollada en la Villa. La entrada original fue publicada el 21 de
noviembre de 2016.
Los aspectos más destacados de este legado se refieren a que Doña Fernanda
impulsó la Escuela Dominical, que funcionó inicialmente en una escuela pública
hasta que se edificó la casa de pisos aneja a su casa-palacio, en cuyos bajos
se instaló una capilla pública. La escuela contaba con un amplio salón con
escenario para funciones de fin de curso y un entresuelo habilitado como cocina
para impartir clases de economía doméstica.
Esta
institución desempeñó un papel fundamental en la alfabetización de numerosas
jóvenes de la Villa. Asimismo, organizó excursiones culturales y brindó un
apoyo integral a familias sin recursos: ayudaba a regularizar situaciones
matrimoniales mediante donativos y ajuares, facilitaba viviendas y sufragaba la
dote a aquellas jóvenes con vocación religiosa que lo necesitaban. La escuela
mantuvo su actividad hasta el estallido de la Guerra Civil en julio de 1936.
Las autoras
recuerdan la gran serenidad de doña Fernanda quien, durante un registro domiciliario
en la contienda, reconoció a uno de los milicianos como hijo de una antigua
alumna, saludándole por su nombre e interesándose por su familia, lo que
desconcertó al grupo provocando que se marchasen sin concluir el registro.
Trágicamente, el 13 de junio de 1937 una bomba destruyó por completo la
biblioteca familiar ubicada en el ático de la casa de la Plaza, perdiéndose
toda la documentación histórica.
Con el deseo
de dar continuidad a su labor educativa, doña Fernanda donó en vida la casa, la
casa de pisos y los terrenos que se extendían hasta la Plazuela del Cristo para
que se instalasen las Madres Javerianas en 1954. Tras su llegada, la orden
religiosa combinó su labor docente con la cesión de espacios para ejercicios
espirituales y la recuperación de la Escuela Dominical en los bajos.
lunes, 19 de octubre de 2026
LA CONSTRUCCION DEL ACTUAL BATZOKI: CONSTITUCION DE “GURE KABIJA S.A.”
domingo, 18 de octubre de 2026
LA EXPLOTACIÓN GANADERA EN PORTUGALETE HACE UN SIGLO
Esta fotografía de Los Hoyos, que ahora presentamos completamente
restaurada y a color, nos fue facilitada por José Luis Garaizabal a partir de
una reproducción del original de unos dos metros de longitud, propiedad de José
Antonio Gutiérrez-Barquín. La entrada original fue publicada el 17 de julio de
2013.
La imagen constituye un auténtico fresco etnográfico que inmortaliza a una
familia completa de aquella época —abuelos, hijos y nietas— luciendo sus ropas
de domingo, con los hombres ataviados con corbata.
El eje principal de su economía era el ganado vacuno. En la escena también
aparecen un burro cargado con las garrafas destinadas a bajar la leche a la
Villa y el inseparable perro de la casa.
El propietario sostiene una gallina en la mano, mostrando otra de las
facetas de la explotación del caserío, mientras que su hijo empuña una guadaña
en recuerdo de las labores agrícolas habituales.
En la foto figuran Ramón Gutiérrez-Barquín Fernández y Jesusa Fernández de
Setién y Sainz Aja, ambos naturales de Espinosa, a quienes apodaban «los
Pasiegos» por las vacas procedentes de dicha comarca cántabra. A la izquierda
aparecen su hijo José —nacido en El Valle (Durañona)—, su esposa Paula Inés
Goiri Sertutxa (de Larrabezua) y los niños del matrimonio: Jesusa, Julia y José
Ramón (quien fuera aitite de nuestras amigas Miren y Aintzane Pradas).
sábado, 17 de octubre de 2026
EL ANTIGUO BARRIO RURAL DE LOS HOYOS
Miren Pradas nos envía un cuadro de la zona portugaluja de
Los Hoyos, en el linde con Santurtzi, cuando todavía era un paraje rural donde
el ganado pastaba en torno a los caseríos.
Según nos comunica, la obra, que es de propiedad familiar y se encuentra
firmada por Mendieta en 1961, plasma el caserío central donde nació y vivió
hasta que contrajo matrimonio su aitite, José Ramón Gutiérrez-Barquín
Goiri, un lugar donde se dedicaban a la venta de leche y ganado.
Junto a estos caseríos se encontraba antiguamente una pequeña ermita
consagrada al Cristo de los Hoyos y a la Virgen de la Guía, cuyos restos de
cimientos fueron recordados por los mayores del lugar hasta hace unas décadas.
Al terreno inferior se le conocía popularmente como la Campa de la Guía.
Para ayudar a situar hoy en día el emplazamiento exacto de las casas del
cuadro —cuya única referencia perenne sigue siendo el característico perfil del
monte Serantes—, incorporamos una fotografía tomada hace unos años al inicio de
las obras de la actual urbanización de la zona.
Entrada publicada el 16 de enero de 2012.
viernes, 16 de octubre de 2026
LAS VAQUILLAS EN LA HISTORIA DE LA CALLE ZUBELDIA
Salían de la calle del Ojillo, el camión que traía las
vaquillas se colocaba a la entrada de la calle Correos, y tras pasar por el
Cristo, como se ve en la primera foto, subían hacia la calle Zubeldia, que
recorrían a todo lo largo hasta llegar al “ruedo” de la tejavana.
En la segunda foto se ve a dos
“valientes” cogiendo a la vaquilla por los cuernos, uno era el guardia
municipal y el otro Edu Garaizabal y los espectadores presenciando el gentío
desde la tapia de la leñera.
En la tercera se ve la “barrera” a reventar y también
todo este montón de gente en primer plano a la izquierda, que tal vez estarían
subidos en algún camión que impediría el paso San Roque arriba. Fijándonos, en
la tejavana, se ven los tendidos que se montaban en la portería de los pinchos.
Son festejos que todavía están en la retina de muchos
pero que contamos con escasas fotografías, ya sea en la calle como en el campo
de la “tejavana”.
Hojeando los programas de fiestas de posguerra,
encontramos que en 1945 y 46 anunciaban “suelta de vaquillas” hasta el frontón,
donde también se hacían las corridas.
Será en 1947 cuando se anuncia, a las 7 de la mañana,
“chupinazo y encierro de vaquillas desde Correos hasta la plaza de las
Escuelas del Maestro Zubeldia (tejavana)”
Los dos años siguientes también se celebraban a las 7
de la mañana, aunque no se especifica gran cosa, y será el programa de 1952, el
que resulta más explicito:
“A las 6 de la tarde, suelta de vaquillas en la
Tejavana. El día de San Roquillo, Gran Gala Taurina en la Plaza de Toros de
Zubeldia (tejavana), con afamados diestros y aficionados. Al final regocijante
Suelta de Vaquillas”.
En los años siguientes ya no aparecen en los
programas.









