lunes, 12 de octubre de 2026

FOTOGRAFÍAS DE LOS FONDOS REAL DE ASUA: EL RELLENO A SANTURCE




Aprovechando que recientemente ofrecíamos unas fotografías tomadas desde la zona de Peñota hacia Santurtzi centradas en el relleno ganado al mar para dar continuidad al trazado del ferrocarril hasta su llegada al puerto, recuperamos esta entrada publicada originalmente en enero de 2013. En ella recurrimos a los valiosos fondos cedidos por Juan Real de Asúa Arteche de los primeros años del siglo pasado, los cuales fueron integrados en su momento, sin colorear, en los libros de la Colección El Mareómetro.

Los fondos fotográficos de Juan Real de Asúa Arteche, nuestro recordado amigo Juanito, , además de registrar recuerdos puramente familiares, constituyen un testimonio excepcional al recoger vistas de Portugalete, Santurtzi y Getxo. Para nuestras investigaciones hemos seleccionado los referentes a nuestra Villa, partiendo de la digitalización que en su día llevó a cabo el Real Club Marítimo del Abra - Real Sporting Club sobre la totalidad de dichas imágenes para la confección de su archivo histórico fotográfico.

Las instantáneas, captadas por E. Ramón Real de Asúa hacia los últimos años de la primera década del siglo XX muestran a dos grupos de niños jugando en las tuberías que emplearon las dragas para trasvasar la arena de relleno.

En ellas se observa a un grupo de niños con ropajes populares utilizando las pesadas tuberías como punto de apoyo para improvisar un columpio basculante sobre la arena, ofreciendo una perspectiva de Santurtzi al fondo.

En la segunda imagen posan tres niños de familia acomodada de la época (marineritos y sombreros de paja) junto a la gran canalización metálica sobre la playa, con el Muelle de Hierro y el edificio flotante del Sporting al fondo.


domingo, 11 de octubre de 2026

EL ARCHIVO FOTOGRAFICO REAL DE ASUA A DISPOSICIÓN DE LA FUNDACION EL ABRA




Como habíamos anunciado, Juan Real de Asúa, «Blume» para los amigos, ha puesto a nuestra disposición una parte importante de sus fondos fotográficos, con el deseo de que sean conocidos por el mayor número posible de gente.

Hemos seleccionado dos centenares de fotografías relacionadas con nuestra Villa, algunas de las cuales procuraremos incluir en los libros de la Colección El Mareómetro y en los suplementos de Cuadernos Portugalujos. Las imágenes, reproducidas a partir de viejos clichés de cristal o fotos estereoscópicas, están fechadas en los últimos años del siglo XIX y principios del XX.

El autor de este valioso legado fue E. Ramón Real de Asúa y Arano, fallecido el 6 de septiembre de 1910, quien era un veraneante asiduo en Portugalete. Su objetivo retrató con maestría diversos aspectos de la vida local:

Pasajes cotidianos de la playa, el paseo del Muelle de Hierro, la actividad náutica de vela en torno al Sporting, el mercado y los bailes en la plaza, el Puente Colgante y diversos paisajes de la Villa y la ría.

Procuraremos clasificar las imágenes y someterlas a algún pequeño retoque digital para mejorar la calidad de los originales, ofreciéndolas progresivamente en este blog dada su condición de inéditas.

Las instantáneas presentadas hoy como muestra corresponden a las últimas décadas del siglo XIX. En ellas se aprecia la dársena de la Benedicta en baja mar todavía sin acabar de dragar, pero con los cargaderos de mineral del ferrocarril de Sestao a Galdames en plena actividad, observándose dos buques a la espera de atracar. A la izquierda de la primera toma destaca el tinglado del pequeño astillero de Mr. Browne —gerente de dicho ferrocarril, cuya residencia se ubicaba en la zona alta junto a la carretera de Azeta— con una embarcación en fase de construcción.

Publicada el 1 de octubre 2013

 

sábado, 10 de octubre de 2026

INCAUTACION DE BIENES EN LA POSGUERRA: LA CASA DE EGUSQUIZA PARA CUARTEL DE LA GUARDIA CIVIL




  




Continuando con la serie dedicada a las incautaciones de bienes durante la posguerra, recuperamos este detallado trabajo firmado por Tasio Munárriz el 10 de enero de 2013, que documenta las vicisitudes del inmueble destinado a cuartel de la Guardia Civil.

Durante muchos años el Ayuntamiento había cedido a la Guardia Civil la casa de la calle La Cruz 1 para cuartel. En 1934, después de la Revolución, se creó una “Comisión pro-cuartel”, presidida por el alcalde Enrique Retuerto, que recogió por suscripción fondos para adquirir una nueva casa ya que la antigua era insuficiente.

Cuando entraron los llamados nacionales en Portugalete, los guardias civiles se instalaron en el Palacio de Dueñas (actual Colegio Santa María).
El 29 de julio de 1938 el alcalde Miguel Loredo informó al pleno municipal que el antiguo cuartel no reunía las condiciones necesarias de habitabilidad y que, además, estaba ocupado por otras familias que no eran de la Guardia Civil y que pagaban su alquiler. (A la izquieda superior la fotografía que tomó José Luis Garaizabal antes de su derribo en los años 80).
Ya en diciembre de 1937 el Ayuntamiento se había interesado por la casa de Egusquiza, frente al Hospital-Asilo, porque se presentó en ella una comisión municipal. El edificio disponía de diez viviendas y una huerta.
¿Por qué se interesaba el Ayuntamiento por esta casa? La razón era que Gabino Egusquiza Abad, su propietario, murió fusilado en Cádiz en 1936 por negarse a cumplir la orden de los militares sublevados de abrir el Astillero “Echevarrieta y Larrinaga”, del que era director, hasta recibir la orden del Gobierno republicano al que debía obediencia. La Junta militar del ejército que ocupó esa provincia le sometió a un juicio sumarísimo, le condenó a muerte y el Comité de incautaciones de Cádiz se apropió de todos sus bienes: la casa citada arriba y dos viviendas en Cádiz.
La Comisión pro-Cuartel, de acuerdo con la Comisión administradora de bienes incautados de Portugalete, en junio de 1938 ocupó “indebidamente” (en palabras del alcalde) el inmueble y luego hizo un contrato de arrendamiento con el Comité de Incautaciones de Cádiz, que figuraba como propietario, para cederlo a la Guardia Civil. Los inquilinos de las 10 viviendas fueron desalojados, entre ellos la familia de Pedrón. El 31 de diciembre de 1938 el alcalde Valeriano Martín escribió al director del Comité de Cádiz una carta manifestándole su deseo de comprar el edificio.

Ignoro en qué momento y circunstancias se volvió a considerar a la familia Egusquiza como propietaria del inmueble porque el 26 de abril de 1941 el Ayuntamiento firmó un contrato de arrendamiento a los hermanos Gabino y Miguel Egusquiza Garitano por 7.350 pesetas anuales para su uso como cuartel comprometiéndose a arreglar los desperfectos que se produjeran por culpa de los inquilinos. El Ayuntamiento reconocía que la Comisión pro-cuartel no había pagado a la familia Egusquiza las rentas desde junio de 1938 hasta enero de 1941 y que ésta tenía derecho a reclamarlas, como así lo hizo desde 1945 a 1947. En este último año el alcalde Miguel Loredo se comprometió a saldar la deuda de 18.987,50 pesetas. Las rentas anuales las pagaba durante unos años el Ayuntamiento y después la misma Guardia Civil en una especie de subarriendo que traerá consecuencias.
El 12 de mayo de 1978, ETA hizo explotar una bomba en el cuartel y los guardias civiles lo abandonaron al día siguiente porque estaba inhabitable, según el Ayuntamiento. El 27 de junio Gabino Egusquiza Garitano y su sobrino Gabino Egusquiza Barrenechea escribieron al alcalde para pedirle que les entregase la finca en virtud de la cláusula cuarta del contrato de arrendamiento que especificaba que “el arriendo concluirá en el caso de suprimirse el puesto del Instituto el día que la fuerza desaloje el edificio”. En efecto, el día 29 la Guardia Civil de Santurtzi entregó las llaves a la familia Egusquiza.
Pero ahí no terminó el problema. Los Eguskiza querían que el arreglo de los desperfectos producidos por la bomba (2.450.000 pesetas, según el arquitecto municipal) lo pagase el Ayuntamiento, que era el que había firmado el contrato de arrendamiento. Pero el Ayuntamiento en 1979 se negó a indemnizar porque la que pagaba la renta durante unos años era la Guardia Civil. Y ésta tampoco quería correr con los gastos de los desperfectos porque decía que no era el arrendatario y el Gobierno Civil añadía que los daños se habían producido después de cesar el puesto de Portugalete. Todo muy lógico: había un arrendador y ningún arrendatario; hubo un solo atentado pero ocurrió en dos días diferentes, antes y después de que la Guardia Civil saliese de Portugalete.
Al final los Egusquiza no vieron una peseta de la indemnización porque, después de tanto papeleo, cuando fueron a Madrid a reclamar la indemnización, se les había pasado la fecha legal de reclamación.

viernes, 9 de octubre de 2026

UN BREVE PARÉNTESIS EN LA RUTINA DIARIA DEL BLOG

 

En los últimos meses, El Mareómetro ha experimentado un notable incremento en su número de visitas diarias. Este respaldo nos alegra y, al mismo tiempo, nos exige mantener un nivel de compromiso y dedicación en nuestro trabajo de divulgación histórica.

Durante los últimos años no hemos faltado ni un solo día a nuestra cita diaria. En los fines de semana o días festivos hemos recurrido a recuperar algunas de las casi 5.000 entradas que integran el blog, rescatando artículos de los primeros años bajo la certeza de que, por aquel entonces, el número de lectores era mucho menor que ahora.

A pesar de que las herramientas informáticas y las redes sociales representan un reto a mi edad, he procurado adaptar el blog a los nuevos tiempos para facilitaros el acceso desde diversas plataformas —como Instagram o los Estados del teléfono—, apoyándome en el sistema de programación de las entradas y en el uso de nuevas tecnologías.

Hoy quiero explicaros una circunstancia personal. Tras haber estado hospitalizado la semana pasada, emprenderé en breve un viaje de turismo y a mi regreso me someteré a una nueva intervención quirúrgica. Esta secuencia de acontecimientos me obligará a ajustar temporalmente el ritmo habitual de trabajo.

Para no interrumpir la actividad ni dejar el blog cerrado, mantendré programadas publicaciones antiguas de mas de una década que continúan teniendo pleno interés. Asimismo, deseo trasladar a todos los colaboradores que pueden seguir enviando sus materiales e investigaciones con normalidad; estaré pendiente a través del teléfono y se irán publicando posteriormente.

Agradezco de antemano vuestra comprensión y apoyo continuo.

Un cordial saludo.

 

jueves, 8 de octubre de 2026

NUEVA PUBLICACIÓN EN LA BIBLIOTECA DIGITAL: «EN BUSCA DEL ARROYO DE PEÑOTA»

 

Hoy presentamos un nuevo y exhaustivo trabajo de investigación histórica e hidrográfica elaborado por José Luis Garaizabal Flaño y Aitor González Gato.

A lo largo de sus páginas, los autores desentierran la memoria, trazado y vicisitudes de uno de los riachuelos más singulares de nuestra Villa, un curso de agua que, aunque hoy discurre bajo el asfalto, ha marcado profundamente la geografía, los pleitos vecinales y la historia fronteriza entre Portugalete y Santurtzi.

El estudio recoge las referencias documentales y literarias sobre el arroyo desde el siglo XVII (citado en 1624), recordando su papel como límite natural, el origen de la denominación Peñota (derivado del latín pinna alta o peña alta) y sus nombres alternativos como arroyo de la Rompida o de Las Partidas.

Se documenta el origen de sus aguas en la ladera norte de Campanzar y su recorrido descendente cruzando por Zomillo y Abaro, analizando testimonios de vecinos, cartografía militar de 1876 y planos municipales de diversas épocas.

Se detalla cómo, tras la desanexión del barrio de La Chicharra, el trazado del arroyo fue fijado como divisoria oficial entre Portugalete y Santurtzi, generando complejos litigios territoriales y jurisdiccionales (como los expedientes sobre la playa del Salto o los intentos de redefinición de límites en la finca Mugakoa en 1970-1972).

El trabajo revela entretenidas historias de «mala vecindad» y disputas por el uso de las aguas entre fincas colindantes (como las de John Bailey Davies y Juan Echevarría Menchaca), así como el posterior desarrollo urbanístico del Sanatorio y Clínica de San Juan de Dios y de las fincas Miraflores y Mugakoa.

Se estudia la progresiva canalización y cubrición subterránea del cauce en el siglo XX, desde su paso por la carretera principal hasta su antigua desembocadura en la playa del Salto, junto a la emblemática roca «La Peñota».

Finalmente se aclara el recorrido final del arroyo tras las obras de relleno del muelle en 1908-1909, la construcción del colector de la Escuela de Náutica en 1964-1965 y la resolución del «misterio» sobre el orificio que asoma bajo la base del Muelle de Hierro.

El estudio se complementa con una recopilación de incidencias técnicas y un repaso por otros arroyos históricos del entorno (como El Cuervo, El Salto, Torquillas o el arroyo del Hotel de Dueñas).

Para conocer todos los detalles, ver las fotografías antiguas, planos históricos y esquemas taquimétricos de la investigación, invitamos a consultar y descargar el documento completo en la Biblioteca Digital Portugaluja.


miércoles, 7 de octubre de 2026

EL Nº 38 DE CUADERNOS PORTUGALUJOS SE PONE EN MARCHA

 

Aunque todavía quedan dos meses para su presentación, queremos ofrecer la cubierta del próximo número de Cuadernos Portugalujos que, como estaba previsto, se dedicará a dar una visión gráfica de las dos últimas décadas de la dictadura franquista: los años 60 y 70 del pasado siglo XX.

Como se ve, la portada refleja la fachada del convento de Santa Clara cuando todavía moraban las monjas en él, con su casa anexa hoy desaparecida. El caballo tirando del carro frente a los coches de aquellos años da un toque de gracia a este rincón de la Villa. El bloque de edificios de nueva construcción sobre el tejado de la fachada nos recuerda que la especulación inmobiliaria estaba en su máximo auge, y que era la década en la que fueron desapareciendo nuestros edificios más emblemáticos y significativos para dar paso a las grandes moles que hoy tenemos.

La contraportada, con la entrada del Ojillo y la mujer por el centro de la calle tirando del carro de niño, también nos trae recuerdos y nos muestra el Palacio de Mier o conocida Casa de Chapa, también desaparecida.

El cuaderno, con la misma estructura y formato que el anterior dedicado a las dos décadas anteriores (años 40 y 50), repasa con más de un centenar de fotografías desde la transformación del paisaje urbano de esos años a la vida social de la Villa, con sus fiestas, deportes, vida religiosa, etc., dedicando su última página a las primeras elecciones municipales democráticas de 1979, con los folletos electorales y la primera sesión de un pleno municipal.

En principio, el Cuaderno se presentará en Santa Clara el 3 de diciembre y se anunciará en la próxima Agenda de actividades municipales correspondiente a los meses de diciembre y enero.

 

 

martes, 6 de octubre de 2026

RECUERDOS DEL COLEGIO SANTA MARIA HACE SEIS DECADAS

 




 

Hemos descargado de Facebook estas fotos del Colegio Santa María, la primera del año 1968, de las que damos datos pues no las podemos volver a encontrar, esperando que los interesados nos lo comenten.

Para los que estuvimos en las décadas anteriores y para la historia de nuestra Villa, es bueno recordar los que relativo a esta década nos dejó escrito José Mª Ruiz en su libro EL COLEGIO DE SANTA MARIA. UNA INSTITUCION EN PORTUGALETE.

Recogemos, dado que estamos hablando de un colegio propiamente religioso, los aires de apertura y cambios de hábitos que se dieron en esa década.

Josemari nos apunta a que a mediados de los años 60 comenzó a introducirse mayor voluntariedad en las prácticas piadosas. La asistencia a Misa en fechas señaladas (como San José Obrero, el 12 de octubre o el Miércoles de Ceniza) pasó a ser optativa para los alumnos. Asimismo, se redujeron las celebraciones diarias del mes del Sagrado Corazón a una sola bendición los viernes y se suprimió la tradicional procesión de la Primera Comunión en el patio.

Tras suspenderse la tradicional excursión de Pascua, en 1965 por mal tiempo, esta evolucionó en acampadas de varios días para los Hermanos en parajes como el Gorbea, el Valle del Asón, Orbaneja del Castillo o Braña Vieja. Además, comenzaron a celebrarse comidas de confraternidad de fin de curso entre Hermanos y profesores seglares. Por cierto, que para sufragar la excursión de fin de curso (que empezó a denominarse "viaje de estudios"), los alumnos de PREU organizaron el "I Festival del Cantábrico".

Como novedades académicas y eventos podemos señalar que el horario escolar se adaptó a 4 horas por la mañana y 2 por la tarde. La fiesta del jueves por la tarde se trasladó al miércoles por la tarde, paso previo a la implantación del sábado completo festivo.

El 30 de octubre de 1967 tuvo lugar la apertura de curso del nuevo Instituto de Portugalete, evento para el cual el Colegio Santa María cediéndose la Capilla para la Misa y el Salón de Actos para el acto académico.

El 9 de diciembre de 1967 se emitió la participación del colegio en el célebre programa de TVE Cesta y Puntos, con una expedición a Madrid de un equipo de alumnos arropado por una hinchada de 80 compañeros y 7 Hermanos.

Finalmente anotar la transformación del patio en el curso 1969/70 al talarse los dos últimos árboles del patio delantero (vestigios de la antigua arboleda de la finca de Dueñas) para despejar el campo de fútbol y la cancha de baloncesto.