Hace exactamente un siglo, Portugalete
contaba con una población de poco más de 8.000 habitantes y una actividad
comercial efervescente que hoy nos resulta interesante redescubrir, con un
mercado tradicional en la Plaza y otro no menos tradicional de ganado de cerda
en la Plaza de la Ranchería a los que acudían gentes de todos los contornos.
La vida social de 1926 giraba en torno
a sus establecimientos de hostelería. Por aquel entonces, había distinción
entre locales. Los "Cafés" representaban los puntos de
encuentro más importantes y eran, “El Norte” de Ángel Berriatua, “Café
Portugalete” de Juan Estebez, “Siglo XX” de Valentín Pérez, “La Marina” de
Baltasar Tortajada y “La Unión” de Federico S. Vallejo además de los de Isaac
Llanos y Asunción Arrugaeta.
Otros figuraban como Bar-cafés,
y eran el caso de Alejandro Duaso, Ángel Gutiérrez e Hijos de Mendizabal mientras
otros como los de Juan Arambarri y Baltasar Tortajada figuraban como “establecimientos
de bebidas”,
Pero lo que llama la atención es la
extensa lista de "tabernas", que no dejaban de ser el
verdadero termómetro de la Villa: Antonio Arana, Vicente Arostegui, Asunción
Arrugaeta, Vda. de Ayarza, Marta Beobide, Ángel Berriatua, José Bilbao, Eulogio
Crespo, Alejandro Duaso, Antonio Echevarria, Ramón Echevarría, Saturnino
Elordi, Jacinto García, Viuda de Ramón Garmendia, Daniel Gómez, Pedro Leza,
Fructuoso Santiago, Isaac Llanos, Mariano Marquina, Diego Martínez, Lucio Martínez,
Soledad Montejo, Julián Mugica, Matea Pascual,
(la recogemos en la foto superior en su establecimiento del Muelle Viejo), Luis
Suberbiola, Eusebio Vegas, Elvira Viota, Rafael Vivancos y Gumersindo Zamora.
Como vemos algunos figuraban en las anteriores clasificaciones y además dos de
ellos figuraban como Bar-restaurante y eran Jesús Solana y Aniceto Ruis
“El Logroñés”.
Pero para comer existía una categoría
específica de "Casas de Comidas” que servían de sustento a
trabajadores y viajeros: Jeronimo Arana, Asunción Arrugaeta, Marta Beobide, Rafael Curiel, Vicente Ibinaga, Isaac Llanos, Aniceto Marín,
Diego Martínez, Ricardo Rovira,
Bibiana Ruiz, Pedro y Francisco Soldevilla y Lina Uribe
Y si además había que dormir
encontramos las “Fondas”, que en este caso eran las de Vicente
Arostegui, “America” de Q. Barandica, “La Burgalesa” de Lucio Martínez y “La
Union” de Federico S. Vallejo, sin olvidar el HOTEL PORTUGALETE de Antonio
Candela.
Una estructura comercial que no solo
nos habla de ocio, sino de una sociedad que vivía en la calle, donde el
contacto personal en el mostrador era el eje de la convivencia.










-2-2.jpg)