viernes, 10 de abril de 2026

PORTUGALETE HACE UN SIGLO: UNA VILLA DE BARES, CAFÉS Y MUCHA VIDA SOCIAL

 


Hace exactamente un siglo, Portugalete contaba con una población de poco más de 8.000 habitantes y una actividad comercial efervescente que hoy nos resulta interesante redescubrir, con un mercado tradicional en la Plaza y otro no menos tradicional de ganado de cerda en la Plaza de la Ranchería a los que acudían gentes de todos los contornos.

La vida social de 1926 giraba en torno a sus establecimientos de hostelería. Por aquel entonces, había distinción entre locales. Los "Cafés" representaban los puntos de encuentro más importantes y eran, “El Norte” de Ángel Berriatua, “Café Portugalete” de Juan Estebez, “Siglo XX” de Valentín Pérez, “La Marina” de Baltasar Tortajada y “La Unión” de Federico S. Vallejo además de los de Isaac Llanos y Asunción Arrugaeta.

Otros figuraban como Bar-cafés, y eran el caso de Alejandro Duaso, Ángel Gutiérrez e Hijos de Mendizabal mientras otros como los de Juan Arambarri y Baltasar Tortajada figuraban como “establecimientos de bebidas”,

Pero lo que llama la atención es la extensa lista de "tabernas", que no dejaban de ser el verdadero termómetro de la Villa: Antonio Arana, Vicente Arostegui, Asunción Arrugaeta, Vda. de Ayarza, Marta Beobide, Ángel Berriatua, José Bilbao, Eulogio Crespo, Alejandro Duaso, Antonio Echevarria, Ramón Echevarría, Saturnino Elordi, Jacinto García, Viuda de Ramón Garmendia, Daniel Gómez, Pedro Leza, Fructuoso Santiago, Isaac Llanos, Mariano Marquina, Diego Martínez, Lucio Martínez, Soledad Montejo, Julián Mugica, Matea Pascual, (la recogemos en la foto superior en su establecimiento del Muelle Viejo), Luis Suberbiola, Eusebio Vegas, Elvira Viota, Rafael Vivancos y Gumersindo Zamora. Como vemos algunos figuraban en las anteriores clasificaciones y además dos de ellos figuraban como Bar-restaurante y eran Jesús Solana y Aniceto Ruis “El Logroñés”.

Pero para comer existía una categoría específica de "Casas de Comidas” que servían de sustento a trabajadores y viajeros: Jeronimo Arana, Asunción Arrugaeta, Marta Beobide, Rafael Curiel, Vicente Ibinaga, Isaac Llanos, Aniceto Marín, Diego Martínez, Ricardo Rovira, Bibiana Ruiz, Pedro y Francisco Soldevilla y Lina Uribe

Y si además había que dormir encontramos las “Fondas”, que en este caso eran las de Vicente Arostegui, “America” de Q. Barandica, “La Burgalesa” de Lucio Martínez y “La Union” de Federico S. Vallejo, sin olvidar el HOTEL PORTUGALETE de Antonio Candela.

Una estructura comercial que no solo nos habla de ocio, sino de una sociedad que vivía en la calle, donde el contacto personal en el mostrador era el eje de la convivencia.

 


jueves, 9 de abril de 2026

EL PROXIMO NUMERO DE CUADERNOS PORTUGALUJOS Y LAS PINTADAS FRANQUISTAS

 


Esta entrada nos sirve para anunciar la aparición, el próximo mes de mayo, del nº 37 de CUADERNOS PORTUGALUJOS y fijándonos en su portada recordar algunas de las pintadas que cubrían fachadas enteras con el nombre del dictador FRANCO.

Los dos ejemplares de este año quieren recordar las cuatro décadas de la dictadura franquista a través de las fotografías que conservamos. Cada uno de ellos abarcará dos décadas, por lo que en este primero recogeremos las décadas de posguerra de los años 40 y 50, para en el segundo, del mes de noviembre, completar con las ultimas décadas de los años 60 y 70.

Hay dos partes diferenciadas, la primera dedicada a recordar la imagen urbanística de la Villa en aquellos años tras la contienda, en la que se reconstruyeron edificios bombardeados, sufrieron remodelación calles como Coscojales, la plaza del Cristo, o se construyó la avenida Carlos VII, desapareció la campa del lavadero para construir el campo de deportes de San Roque y fueron los últimos años de la playa.

La segunda parte, recoge la vida jarrillera en aquellas décadas. Sus fiestas, el deporte con el atletismo como estrella, el renacer del Portugalete F.C. inaugurando su campo de la Florida, el nacimiento de la Nautica al construirse la piscina sobre el terreno de la playa, la vida religiosa con sus procesiones y actos con grandes concentraciones de gente, la desaparición del tranvía a Bilbao, o la vida comercial y tasquera.

Son muchos temas, muchas fotografías (no todas las que quisiéramos) pero un espacio limitado a la extensión de estos ejemplares lo que obliga a elegir las mas significativas, que además para hacerlas mas atractivas y didácticas las restauramos y damos un poco de color como se puede ver en las entradas de este blog.

Como hemos señalado al comienzo, nos ha llamado la atención la pintada de la fachada sobre el bar Siglo XX del muelle Viejo, que con otra de nuestro amigo Fausti en el campo de San Roque recogemos en esta entrada.

miércoles, 8 de abril de 2026

HEMEROTECA: BITACORA JARRILLERA. Recordando los inicios del ferrocarril de Bilbao a Portugalete



En su edición del 18 de diciembre 1981, EL CORREO, con la firma de JACINTO GOMEZ TEJEDOR, escribía el siguiente articulo:

Hace ahora cien años, precisamente en el 1881, se constituyó una sociedad, integrada por elementos netamente bilbainos, con la finalidad de construir un ferrocarril que uniese la Villa con las zonas costeras de El Abra. Era un buen momento, ya que la intensa explotación de las minas iba impulsando las iniciativas industriales y por Baracaldo y Sestao se levantaban importantes factorías.

El primer antecedente partía de 1863, cuando el inglés Charles Vignoles (que había dirigido las obras del ferrocarril de Tudela a Bilbao) presentó un estudio en que proponía la prolongación de aquél hasta las inmediaciones del mar, siguiendo la orilla izquierda de la ría. Más tarde, en 1871, Federico Solaegui, solicitó el replanteo de un trazado desde el muelle de Ripa a Portugalete, reproduciendo la idea de Vignoles; pero aún tuvieron que pasar diez años —como he indicado al principio— para que la idea de Solaegui cuajase en la creación de una sociedad decidida a realizar el proyecto.

Presidía el Consejo de Administración de esta Sociedad, llamada «del Ferrocarril de Portugalete», José María de Arteche y la dirección de las obras se encomendaron al ilustre ingeniero de caminos Pablo de Alzola.

Se dio fin al primer trozo, entre Bilbao y El Desierto, en 1888; y al año siguiente quedó terminado el segundo tramo entre El Desierto y Portugalete. Los primeros viajeros utilizaron en Bilbao una estación provisional situada en el muelle de Uribitarte, que bien pronto fue sustituida por la definitiva, junto al puente del Arenal. Bien recordamos los viejos usuarios, aquel edificio de madera, rematado por un reloj y era éste de tan regular funcionamiento, que sirvió como definidor de la hora a muchas generaciones de viajeros y transeúntes.

En 1926, por la Junta de Obras del Puerto, se construyó el ramal de Portugalete a Santurce, siendo cedido en explotación a la Compañía del ferrocarril. En 1935 se terminó la electrificación completa de todo el recorrido. Y, en 1936, aquella estación de madera de la esquina de Bailén cayó víctima de los destrozos de nuestra guerra. En 1938 se empezó a construir la nueva, la actual, junto con el «rascacielos» (el primero de Bilbao) que causó admiración a aquella generación de postguerra.


martes, 7 de abril de 2026

LA GALA EN EL SPORTING CLUB TRAS LAS REGATAS DE SETIEMBRE DE 1917 CON LA BANDA MUNICIPAL DE PORTUGALETE

  


En septiembre de 1917, el Real Sporting Club celebró una de sus citas marcada por la distinción y la solemnidad a pesar del complejo contexto internacional. La Gran Guerra que asolaba Europa impidió la presencia de Alfonso XIII, pero no restó brillantez a un evento que se convirtió en un hito social y deportivo.

Uno de los aspectos más singulares fue que por primera vez la entrega de premios de las regatas se hizo con una velada nocturna, el 4 de septiembre, con ambientación musical. Mientras la orquesta de Boldi amenizaba la fiesta principal a la que asistieron más de 250 invitados, la música local cobró un protagonismo especial. Alberto Aznar fletó por su cuenta un remolcador, como se ve en la foto, para trasladar a la Banda Municipal de Portugalete que dirigida por el Maestro Amenábar alternaron las melodías con la orquesta desde el agua, creando una atmósfera sonora única en el Abra.

La logística del evento estuvo a la altura de las circunstancias. Bajo la dirección del Marqués de Buniel, se organizó un servicio de "gasolinos" cedidos por los socios para el transporte de los asistentes, que se complementó con una gran iluminación y un espléndido buffet.

En el plano técnico, el «Giralda V» se consagró como el gran triunfador de la temporada. Tras ganar la Copa Clark y la Copa Alfonso XIII, el navío fue reconocido como el mejor 7 metros construido en España hasta entonces.

 El acto concluyó con un cierre solemne: la orquesta y la banda de Portugalete unieron sus instrumentos para interpretar, al unísono, la Marcha Real.

lunes, 6 de abril de 2026

OCTAVILLAS EN EL FINAL DE LA DICTADURA




Desde 1960 se tiraron en la Villa más de 200 octavillas distintas, la mayor parte de ellas de carácter subversivo contra el régimen franquista. El protocolo de las autoridades municipales era el siguiente:
Un policía municipal recogía de la calle la máxima cantidad que podía. Destruía la mayoría y entregaba a su jefe accidental Lindosa 4 o 5 ejemplares. Este se las pasaba al alcalde, que dejaba unas pocas en el archivo y enviaba una al gobernador.
Entre las que se conservan en el Archivo Municipal los firmantes eran:
Partido Comunista de Euskadi, Partido Comunista Internacional, Partido Nacionalista Vasco, Acción Nacionalista Vasca, ETA, ETA VI – LKI (Liga Comunista Internacional) (Troskista), Movimiento Comunista de Euskadi, LAIA, EHAS, KAS, PSOE, UGT, CCOO de Vizcaya, ELA – STV, Grupo de Obreros Cristianos, Obreros de la Construcción, Comisión Popular de Portugalete, Un grupo de fieles bilbaínos, Una comisión de vecinos, Juventudes Falangistas de Bilbao, Partido Carlista de Euskadi.
Las más frecuentes eran las convocatorias de huelgas, las vísperas del 1º de mayo o del Aberri Eguna.

Además de retirar las octavillas, la Policía municipal arrancaba los carteles que le parecían que estaban puestos sus colores con mala intención, como el anuncio inocente que ofrecemos de un baile organizado por los alumnos del Colegio Santa María. El informe de la Policía Municipal al alcalde estaba firmado por Lindosa.

TASIO MUNARRIZ
Publicado el 23 de enero 2017



domingo, 5 de abril de 2026

EL FUTBOL PORTUGALUJO EN LOS AÑOS 30: 1930-1932



La historia de nuestro Club de Fútbol, ha sido estudiada en dos libros, “Vida deportiva del Portugalete F.C. 1899-1995” de César Saavedra y “CLUB PORTUGALETE. El Centenario 1909-2009”, de Mariser Las Heras y Ramón Quiroga, con los que colaboramos gustosamente, y que nos sirven para recordar lo referente a este deporte en la década de los años 30 del siglo pasado.
El futbol estuvo en sus comienzos representado en la Villa por dos sociedades deportivas, el Club Deportivo Portugalete, que ganó su primer campeonato en 1915 ascendiendo así a la primera categoría de aquellos años, y el Portugalete F.C. que destacó en los años 20, y que con la llegada de la república se convirtió en el único equipo federado, al ser dado de baja el primero de la Federación Vizcaina, en agosto de 1931. La foto superior corresponde al Portugalete F.C. en la temporada 1930-31 con la alineación correspondiente.
El 8 de setiembre de 1931 en la Junta General ordinaria que el Club celebra en las Escuelas del Campo de la Iglesia, se indica que jugara esa temporada en el Grupo Márgenes, junto al Unión Sport-Guecho, Guecho, Plencia, Oriamendi y Lejona. Contaba su plantilla con jugadores como Llanos, Olasagarri, Garaizábal, Angulo, Arestizábal, Ramírez, Ruiz, Sánchez, Zunzunegui, Angoitia, Velasco, Aroma, Rivero, Lizarraga, Isasmendi, Arrien, Cue, Escudero, Montejo, Maxi, Espiña, Artajo, Careaga, Jandrín, Aroma, Esturo y Fernando Sañudo. Este último fue seleccionado por el periódico “Excelsius” (27.10.1931) como el mejor jugador de Segunda Preferente, y que según vemos tenía 19 años y era considerado como un jugador excelente, muy brioso e inteligente.
Fue ésta una buena temporada pues quedaron empatados con el Guecho, teniendo que disputar entre ambos un partido decisivo de desempate que dio el título a los getxotarras y que acabó con bronca.
Lo cuenta el citado “Excelsius” cuando el 20 de febrero de 1932 recoge la decisión del Colegio Vizcaino de Arbitros: ...”En vista de la cobarde agresión cometida por simpatizantes del Portugalete F.C. en la persona de nuestro compañero don Eduardo de Iturralde, como consecuencia de su actuación en la dirección del encuentro verificado en el campo de Lasesarre el día 7 del corriente en el partido Guecho-Portugalete, y como desgraciadamente, estas agresiones contra nuestros árbitros se han repetido por los simpatizantes del citado Club, los componentes de esta junta directiva acuerdan individualmente recusar a perpetuidad al Portugalete F.C. y a su campo de juego La Florida poniendo su decisión en conocimiento del resto de los colegiados...”.
Como consecuencia de este incidente la Federación multó e inhabilitó al Club hasta final de temporada (no pudo jugar en La Florida hasta el 21 de diciembre), y muchos de sus jugadores pasaron a jugar en equipos modestos de la Villa, como el Estrella de Portugalete.
Debemos recordar que nuestra hinchada era reincidente pues según recogió La Gaceta del Norte tras el partido Portugalete-Lejona el 23 de noviembre de 1930, “por haber sido lanzadas algunas piedras contra el árbitro en el campo y después de haber declarado, los delegados y el árbitro señor Acillona, y teniendo en cuenta la reincidencia de sucesos de esta índole por parte de los partidarios del Portugalete, se acuerda imponerle una multa de 40 pesetas”.

Publicado el 2 de abril 2016






sábado, 4 de abril de 2026

DONACIONES DE Dª CASILDA DE ITURRIZAR A PORTUGALETE: LAS ESCUELAS DE Dª CASILDA (3)



La mayoría de los que subimos o bajamos por la “calle nueva” vemos un edificio que se dedica actualmente al CIP (Centro de Iniciación Profesional) y al CEPA (Centro de Educación de Personas Adultas) sin fijarnos en su portada. A primera vista parece que ha sido un edificio religioso, pero sus símbolos quedan muy altos y la vista no los aprecia bien.
Voy a intentarlo. Como he comentado en otro artículo, este edificio fue construido en 1901 para que sirviese de convento a los frailes agustinos que fueron los profesores de las “Escuelas de Dª Casilda de Iturrizar”, que están anexas. El convento se dedicó a Santo Tomás de Villanueva, fraile agustino arzobispo de Valencia en el siglo XVI. Cuando le hicieron santo, le dieron el apodo de “El limosnero”.
Por eso, en la portada aparece la imagen de un arzobispo con su mitra, un libro en la mano derecha en referencia a la frase “Tolle lege” (Toma, lee) de San Agustín y una bolsita para dar limosnas en la izquierda. Debajo de la escultura hay un corazón roto por la mitad atravesado por una flecha y echando fuego por arriba. Aparece escrito con letras góticas lo que parece ser el lema de este arzobispo: “In ómnibus charitas” (en todo caridad).
Encima de la estatua hay una escultura que probablemente representa el tornavoz o sombrero que había encima de los púlpitos para que la voz del predicador no se escapase hacia las bóvedas. Santo Tomás tenía fama de ser un buen predicador.
A los lados de esta escultura hay unos azulejos en los que están impresos entre unas ramas de parra una especie de escudos de la orden de San Agustín. No son escudos nobiliarios como los que describe muy bien José Luis Garaizabal. En el de la izquierda aparece un libro abierto en el que una pluma escribe “Tolle lege”, encima un mitra de obispo de la que cuelgan enredadas varias ínfulas, un báculo y un crucifijo que se cruzan detrás del libro y encima de la mitra un corazón ardiendo. El modelo moderno sería esta reproducción.
En el de la derecha vuelve a verse una mitra con sus ínsulas, detrás de la cual se cruzan un crucifijo y una especie de soporte con un espejo dentro de un sol. Debajo hay una bolsa con dinero o joyas y encima dos cúpulas.
A pesar del destrozo de la guerra todos estos elementos se conservan perfectamente. Sólo desapareció la cruz que culminaba la portada cuando en 1950 reconstruyeron el convento y pusieron el alero a la segunda planta.

TASIO MUNARRIZ
Publicado el 15 de abril de 2015