viernes, 6 de febrero de 2026

EL PISTOLERISMO EN PORTUGALETE DURANTE LA REPUBLICA (2)

  

Recordábamos en la entrada anterior que el pistolerismo en la Villa durante la Republica nos dejó dos muertos.

El primero fue Urcisiano Gallastegui y tuvo lugar el domingo 6 de mayo de 1934.

Ese día se celebró la inauguración de la Juventud Católica con la bendición y jura de bandera de 200 jóvenes portugalujos, a la que corresponden las dos fotos superiores. Llegaron a la Villa 22 comisiones de otras tantas parroquias, compuestas por 800 jóvenes, con sus respectivas banderas, y después de la misa, se organizó un lunch en el Centro Católico (Santa María 23).

Desde el comienzo, se reunió en la Plaza y en el Campo de la Iglesia un grupo que quería boicotearlos, personándose también varios miembros de la Guardia Civil para impedir altercados.

Al mediodía, después del acto y ya en la plaza camino de la estación se produjeron los altercados con algunos disparos que dejaron heridas a varias personas.

Estas fueron Urcisiano Gallastegui Ramírez (comunista), Miguel Martínez López (socialista), Braulio Vidal Fernández (socialista de Lejona) y Asunción González, de Portugalete, que pasaba por allí probablemente a comprar pescado.

Los guardias de Asalto desalojaron la Plaza y el Muelle Viejo, protegiendo al resto de los comisionados para que fuesen al trasbordador o a la estación. Resultaron detenidos y llevados a la cárcel de Larrinaga seis portugalujos Félix Manzanares, Víctor Blanco, Miguel Chamorro, Manuel Guillaron y otros dos.

Los heridos fueron llevados del Cuarto de Socorro al Hospital de Basurto, donde murió Gallastegui al cabo de tres días porque no pudieron sacarle la bala que tenía alojada en la cabeza. Para evitar altercados, se prohibieron las manifestaciones y el entierro lo cual provocó algunos disturbios en toda la provincia.

El siguiente asesinato se produjo el 30 de mayo de 1936 y la víctima fue el joven de 27años José Agustín Jubeto Eguiluz, abogado que ejercía en la Villa donde vivía. Sin filiación política conocida era una persona culta de orden, conservador y religioso, con una familia adinerada en Ortuella su lugar de origen.

José Agustín tenía novia en Trápaga, hija de uno de los dos médicos titulares de la localidad, a la que visitaba asiduamente a pie o en autobús y siguiendo el mismo camino de forma habitual. Lo que le convertía en un blanco fácil.

Eran sobre las nueve y media de la noche cuando, tras dejarla en su casa, se dirigía a pie hasta la parada del autobús de línea Gallarta-Portugalete, cuando le salieron al encuentro tres individuos que le dispararon al menos ocho veces, huyendo rápidamente sin siquiera acercarse a su víctima. Trasportado con urgencia hasta la Clínica San Sebastián en Bilbao allí fue operado, pero moriría hacía las cuatro de la madrugada.

Las pesquisas para aclarar lo sucedido no dieron resultado y las especulaciones sobre los motivos fueron de toda índole.

Apenas mes y medio después se produce el Golpe del 18 de Julio y el crimen quedó impune.

La esquela familiar que recogemos es del segundo aniversario y lo señalan como “muerto por Dios y por España” celebrando misas en Santa María y en los conventos de las Siervas, Santa Clara, y Agustinos, así como en Ortuella, Gallarta, y San Salvador del Valle.

jueves, 5 de febrero de 2026

EL PISTOLERISMO EN PORTUGALETE DURANTE LA REPUBLICA (1)

 

 Tras la entrada sobre el asesinato de Garaizabal, durante la República, continuamos hoy el tema apoyándonos en el libro de Eduardo Renobales EL PISTOLERISMO EN BIZKAIA DURANTE LA REPUBLICA 1931-1936.

Como en la entrada anterior quedaba sin despejar, por falta de cotejo documental, la suerte del último de los dos acusados que permanecían en prisión preventiva, Gabriel Apaolaza Porras, Eduardo nos confirma que el 29 de abril de 1935 se celebró el juicio contra él y tras la presentación de pruebas, el fiscal retiró los cargos quedando en libertad. Por lo tanto, los ocho encausados iniciales acabaron siendo exonerados en diversos actos judiciales sucesivos, quedando la muerte del militante de ANV impune para su autor, ya que la Justicia no fue capaz de ofrecer una acusación fehaciente sobre la autoría del hecho criminal.

Siguiendo con el tema y centrándonos en los sucesos que tuvieron lugar en la Villa, empezaremos recordando las palabras del autor: Nos ha llegado una imagen un tanto idealizada y mítica de lo que supuso el advenimiento de la República, quedándonos una visión engañosa, ficticia, ilusoria y distorsionada, no fue una época de paz, ni de placidez, sino un tiempo marcado por la tensión social y política, las esperanzas frustradas y las oportunidades perdidas.

El libro nos recoge una falta de cultura democrática que se observa sobre todo en los momentos electorales. No era nada raro que en las elecciones se contasen en las urnas más votos de los inscritos en el censo al finalizar la jornada y efectuar el recuento. O que se coaccionara a los electores por la calle para impedirles ir a votar o entrar simplemente a los colegios electorales.

Así en 1933 en la Villa fueron rotas las urnas de las Secciones Segunda y Cuarta, y un apoderado, fue detenido por suponérsele autor de la rotura de esta última. La elección trascurrió sin incidentes graves, salvo una agresión de que fue víctima, poco después de las 8 de la mañana, el obrero calderero Jerónimo Arana Eguía, de 24 años, que resultó con lesiones que se produjo al caer al suelo a consecuencia de un bofetón".

A mediodía, en la sección segunda de Casas Consistoriales, situada en el local de la Casa de Socorro, planta baja del Ayuntamiento, penetró un individuo que se acercó a la urna y la rompió de un puñetazo, logrando escapar sin ser detenido. Igualmente, a las tres de la tarde fue rota la urna de la Sección Cuarta del Campo de la Iglesia, siendo detenido el autor, Eusebio Madariaga, de 55 años de edad, apoderado en dicho colegio, consecuencia de la discusión acerca de un voto ya emitido. Poco después fue agredido en la vía pública un hijo del mencionado apoderado, llamado también Eusebio, de 21 años, que resultó con la pierna izquierda atravesada de un balazo y no se detuvo a los agresores.

Si la obra detalla casi 60 personas asesinadas en Bizkaia durante este periodo, nosotros nos tenemos que centrar en las que se produjeron en Portugalete: Urcisiano Gallastegui y José Agustin Jubeto, que para no alargar esta entrada la continuaremos mañana.

miércoles, 4 de febrero de 2026

UNA PORTUGALUJA LA PRIMERA POSEEDORA DEL TITULO NOBILIARIO DEL MARQUESADO DE VILLARREAL DE BURRIEL.

  


Como en este blog recogemos todo tipo de noticias relacionadas con Portugalete nos detenemos hoy en recordar que el marquesado de Villarreal de Burriel es un título nobiliario español creado en 1672, por el rey Carlos II, con el vizcondado previo de Villarreal, a favor de la portugaluja Alfonsa Jacinta Vallecilla y Ojeda, viuda del almirante Francisco Díaz-Pimienta en atención a los servicios prestados por su esposo a la Corona.

Hija del almirante Martín de Vallecilla y de María Alfonsa de Ojeda y Velasco, se casó, en 1635, con el citado almirante, (disponemos de un cuadro con su retrato pero no de ella) y posteriormente, en 1654, con Luis de Oyanguren, caballero de la Orden de Calatrava, volviéndose a casar en Madrid, con Juan Manso de Zúñiga y Salcedo, II conde de Hervías, en 1670.

En 1677 le sucedió en el marquesado su hijo, del primer matrimonio, Francisco Díaz-Pimienta y Vallecilla que había nacido en la Villa en 1637. Este II marqués de Villareal de Burriel, caballero de la Orden de Santiago se casó en primeras nupcias, en 1661, con Ana de Zaldívar y Ojeda y en segundas, en Bilbao en 1677, con Ana de Recalde y Vitoria.

A este segundo marqués de Villareal le sucedió en 1702, su hijo, del primer matrimonio, Francisco Díaz-Pimienta y Zaldívar.

Sin continuar con la línea sucesoria que se puede consultar en Wikipedia, y que pierde relación con Portugalete, pasamos al VI marqués, José Díaz-Pimienta y Parada (Madrid, 1773-Albacete, 1809), teniente coronel del ejercito real, del que tenemos noticias cuando en 1809 se decide dejar de enterrar dentro de la iglesia y hacer un cementerio fuera, en las canteras, donde el citado marques tenía un terreno que lo vendería para que se pudiera llevar a cabo.

Aurelio Gutiérrez en su blog LA VIDA PASA nos da noticias sobre los bienes que disponía en 1799 en la Villa, y que eran los siguientes:

Una casa sita en “el solar” de alto a bajo, media casa en la calle del medio, con una viña o cepón y tierras de San Roque y un terreno en Abaro, una cerrada en Calega con un poco de viña y tierras, una huertecilla con algunas cepas en Abaro y otra huertecilla tras la iglesia parroquial.

Estos bienes eran administrados por Fermín Nicolás Lejarcegui Zubieta, vecino de la Villa.

martes, 3 de febrero de 2026

130 ANIVERSARIO DE LA INAUGURACION DEL TRANVIA DE BILBAO-SANTURCE

 





En El CORREO del día de ayer, Jon Uriarte nos recordaba esta efemérides de un tranvía que fue pionero. De su artículo extraemos lo siguiente:

El 1 de febrero de 1896 el sector del transporte puso sus ojos en Bizkaia y su capital. De la tracción animal pasábamos al sistema eléctrico. Fue tal su impacto que un año después inauguraron otro en San Sebastián, en 1898 un tercero en Madrid y en 1899 un cuarto en Barcelona. Todos querían uno. …El Botxo como la margen izquierda crecían según avanzaba la industrialización y la llegada de gentes en busca de un futuro mejor.

Eso motivó que, en 1949, cuando el tranvía contaba con 53 años, llevara a casi 14 millones de viajeros en sus 21 coches, a razón de 305 recorridos diarios de ida y vuelta. La comodidad de poder subir en diferentes puntos ayudaba a su popularidad. Salía de San Nicolás y ascendía por Hurtado de Amézaga, para girar a la derecha y enfilar Autonomia hacia Basurto y su hospital.

De ahí seguía bordeando la ría dirección Santurtzi, pasando por Lutxana, Barakaldo, Sestao y Portugalete. La expresión popular 'ir hasta los topes' tiene que ver con la imagen de aquellos tranvías que llevaban a los usuarios que se incorporaban en el tope de los mismos. Eran otros tiempos. Por eso no era raro contemplar a la chavalería jugando con pelotas improvisadas en partidos que se interrumpían al paso del tranvía y cuando subir las cuestas exigía echar arena para que las ruedas no resbalaran.

Pero llegó el autobús, sobre todo el de dos pisos, y el tranvía pasó a un segundo plano.

Como ya se dice en otra entrada de este blog, el tranvía fue cediendo espacio a los trolebuses, pero aun en 1953 se movilizaron 35,7 millones de viajeros. En Bilbao desaparecieron de sus calles dos años después.
    La línea estrella continuó siendo la de Bilbao a Santurtzi. Los 18 millones de viajeros movilizados en 1953 muestran con creces su vitalidad, cifra que alcanza mayor relieve aún si tenemos en cuenta que los medios de transporte alternativos, especialmente el ferrocarril, también estaba electrificado. La línea fue perdiendo viajeros, en parte por la retirada parcial de las vías del centro de Bilbao, para situar la cabecera en el hospital de Basurto.
     En 1959 dejaba de circular y la tercera foto, “con el tranvía hasta los topes”, corresponde a aquel año, mientras la primera es de hace 130 años y la segunda en torno a 1950.

lunes, 2 de febrero de 2026

LA TRANSFORMACION DE LA CALLE Mª DIAZ DE HARO EN LOS AÑOS 60

 

Esta calle surgió en el siglo XIX como consecuencia de la construcción del primer tramo del ensanche del Muelle Nuevo, como calle zaguera de servicio. Sus números impares se empezaron a construir entre 1892 y 1901 en que se proyectó el nº 5 ya casi frente al Puente Colgante. En el resto hasta la playa sólo estaba el edificio del antiguo hospital que desaparecería en 1916,  inaugurandose al año siguiente el parque del Dr. Areilza. Frente al nº 38 fue construido en 1908 el Teatro de la Villa, mediante una concesión municipal de 40 años y frente a él en los terrenos del antiguo hospital estuvo el pabellón de los Astilleros Astondoa.

La trasformación actual de esta segunda parte de la calle tuvo lugar en los años 60, empezando por la demolición del “Teatrillo” en 1966.

Al encontrar en los fondos de Ramón Bernardo fotografías de su construcción hacia 1967, recurrimos a completarlas con las que en su día nos facilitó Eduardo Benito.

Las fotos de Eduardo nos muestran junto a la clásica foto del “Teatrillo”, el pabellón ya cerrado de los astilleros sobre el cual destaca el bloque de viviendas que se estaba construyendo tras demoler en 1966 el palacio de Chavarri.

Se empezó excavando el talud del antiguo acantilado según se ve en la otra foto, con una palmera delante del edificio de la clínica de Alfageme (hoy de la Policía Municipal) y construyendo viviendas en la parte superior.

Las fotos de Ramón completan el reportaje con la construcción del bloque de locales comerciales en la calle Mª Diaz de Haro que se había anchado ganado espacio al talud, en el que se aprecia las escaleras de subida desde la plaza que se formaba delante del Teatrillo a las fincas superiores. Sobre ellos la subida desde el parque a Abaro en la calle Bizkaia permitia que esta tuviera la anchura sufiiciente.

Luego serían los constructores Cotera-Barrueco quienes emprenderían la construcción de una gran mole que se componía de dos partes, una inferior en la calle Mª Diaz de Haro que al tener ciega su parte trasera pegada al muro del antiguo acantilado se dedicaría a locales comerciales y otra en la parte superior, en los terrenos ajardinados que habían pertenecido a la Fundación Iturrizar, levantando viviendas en lo que hoy constituye la calle Padre Cortazar.

domingo, 1 de febrero de 2026

DESAPARICIÓN DEL MERCADO DOMINICAL


 

Continuando con el tema del Mercado Dominical de la entrada de ayer vamos a seguir a Tasio Munárriz y su libro República y guerra en Portugalete, para conocer su desenlace.

Fue el 8 de junio de 1925 cuando un Real Decreto prohibía el trabajo material en fábricas, talleres, almacenes, tiendas, comercios fijos y ambulantes en domingo. El Ministerio de la Gobernación suprimió en 1929 el referido mercado, pero el 12 de febrero de 1932, en plena República, una sentencia del Tribunal Supremo de lo Contencioso-administrativo lo restableció. El Ayuntamiento celebró este acontecimiento con un banquete y otros festejos populares.
De nuevo la Dirección General de Trabajo prohibió el mercado y envió en agosto de 1932 un oficio al Ayuntamiento abriendo un plazo de 30 días para reclamar. Un grupo de dependientes del comercio de la Villa se quejó ante el Ministerio de Trabajo y Previsión social de que no disfrutaban a lo largo del año del descanso dominical y alegó que la concesión del mercado dominical había caducado hacía tiempo porque los pueblos de la periferia ya disponían de comercios y cooperativas tanto o más importantes que los portugalujos. Una comisión de comerciantes visitó al gobernador para decirle que su propósito no era utilizar a los dependiente en domingo y que al frente de los establecimientos estarían los dueños y sus familiares.
En mayo de 1933 se confirmó la derogación. El alcalde reunió a los comerciantes y vendedores ambulantes para plantearles la nueva situación legal y la “Unión Comercial” de la Villa decidió trasladar el mercado del domingo al sábado, decisión que fue corroborada por la Corporación. Pero en septiembre fue admitido por el Tribunal Supremo el recurso elevado contra la orden del Ministerio de Trabajo.
En septiembre del 36, ya en época de guerra, los alcaldes de Sestao, Baracaldo, Erandio, Santurce y Guecho y una representación del gremio de comerciantes de sus pueblos visitaron al ministro de Trabajo, Francisco Largo Caballero, para solicitar que desapareciera el mercado dominical portugalujo porque les perjudicaba. El ministro les dijo que en noviembre finalizaba esa concesión y que se le obligaría al comercio de Portugalete a cumplir el descanso dominical. Parece que, al final, se impuso esa obligación porque en el mismo noviembre tres empresarios fueron multados por obligar a sus dependientes a infringir la legislación sobre el descanso dominical.
Hemos ilustrado esta entrada con una fotografía de la tienda de Ultramarinos Sasia en 1942.

Publicado el 24 de agosto 2012


sábado, 31 de enero de 2026

DEL MERCADO MEDIEVAL AL MERCADO DOMINICAL

 
 
Una de las programaciones que en los últimos años no falta en las fiestas de San Roque es el mercado medieval que se asienta en el Casco Viejo en torno a la iglesia.
El tema surgió el día de la Patrona en El Cristo en torno a la mesa donde Tasio Munárriz vendía y firmaba su último libro.
Desde la Edad Media cuando el mercado se celebraba en la plaza existente entonces en el centro de la calle del medio, el mercado portugalujo gozaba de un gran prestigio.
Ya en la “Historia general de Vizcaya” de Juan Ramón de Yturrizar Zabala, escrita en 1785, constaba que: “Los jueves y domingos se celebra en Portugalete un concurrido mercado, al que afluyen gentes de todos los pueblecitos del contorno, que sostienen el comercio al por menor de los diversos establecimientos de todo género”.
Tasio nos remitió a su libro que aunque centrado en la república y la guerra, toca otros temas de la historia portugaluja como es este.
Efectivamente, ahora que está en debate la apertura de los comercios en días festivos, descubrimos que Portugalete ya se adelantó hace más de un siglo.

Según nos dice, en el siglo XIX al mercado tradicional de la Villa se le conocía como “Mercado Dominical”, que consistía en que todos los comercios estaban abiertos los domingos de nueve de la mañana a dos de la tarde acudiendo vecinos de todos los pueblos de alrededor, incluso de Bilbao, para hacer sus compras.
En 1909 surgió el primer conflicto. El gobernador le impuso al alcalde Fernando Carranza una multa de 500 pesetas por permitir la apertura de los comercios en domingo. El alcalde le dijo que acataba la multa pero que iba a seguir permitiendo el mercado dominical porque era la única riqueza de la Villa y le anunció que dimitiría de su cargo si no era aceptada su decisión.
El 20 de agosto de 1910 el rey Alfonso XIII, asiduo visitante todos los veranos a la Villa, dictó una Real Orden declarando “tradicional” el mercado dominical portugalujo y considerándolo comprendido en la excepción legal para no cumplir el descanso semanal. Entre las razones que justificaban su decisión estaban los testimonios de todas las instituciones de la Villa, el certificado del director del ferrocarril que afirmaba que venía tanta gente que tenía que poner trenes especiales desde Bilbao y las cuentas de los recaudadores de impuestos en las que lo recaudado un domingo era superior a la suma de los otros seis días de la semana.
En 1913 le fue otorgada a la Villa la concesión del mercado dominical atendiendo a que en los pueblos de la periferia, especialmente los de la cuenca minera (“del monte”, como decían los portugalujos), carecían de comercios propios importantes y sus habitantes podían desplazarse en domingo a Portugalete para realizar sus compras.

Publicado el 23 de agosto 2012