viernes, 25 de septiembre de 2026

FOTOGRAFÍAS: COMIENZO DE LAS OBRAS DE LAS PISCINAS Y LA DESAPARICION DE LA PLAYA

 


Continuamos con las fotografías que recogen el momento histórico en que el paisaje de la playa cambió para siempre.

Las imágenes capturan los trabajos iniciales. Entre finales de 1958 y principios de 1959 arrancaron los trabajos de edificación de las piscinas municipales sobre el terreno que hasta entonces ocupaba la playa.

Las fotografías muestran el despliegue de los movimientos de arena, zanjas y encofrados en el arenal, marcando el hito definitivo que supuso la desaparición de la playa de Portugalete para dar paso a las nuevas instalaciones deportivas.

 

jueves, 24 de septiembre de 2026

FOTOGRAFIAS DE LA PLAYA EN LOS AÑOS 50 DEL SIGLO XX

 

Presentamos estas fotografías publicadas originalmente en el blog en 2013 que, gracias a las actuales herramientas digitales, hemos vuelto a procesar para apreciar con mayor nitidez los detalles de la playa portugaluja durante los años 50.

Estas imágenes rescatan s elementos del patrimonio arquitectónico y urbano del litoral de la Villa antes de su gran transformación:

En la imagen superior izquierda destaca el desaparecido palacete de El Salto —donde residió en sus últimos años el doctor Enrique Areilza, cuyo nombre ostenta el parque situado a sus pies— junto al palacete de El Saltillo, que aún perdura en la actualidad.: En la vista derecha, junto a El Saltillo, sobresale el desaparecido frontón de la familia Vicuña, en un periodo previo a la edificación de los bloques de la calle Mariano Ciriquiain, destacando al fondo la torre del hospital de San Juan de Dios por encima de los chalés de Peñota.

 La escena inferior muestra el palacio de Gandarias a la derecha y todo el cierre de la balaustrada de mármol de la playa, un elemento que todavía se conserva hoy en día por delante de la fachada acristalada de las piscinas.


miércoles, 23 de septiembre de 2026

EL ARTE DE LAS PANCARTAS FESTIVAS: HOMENAJE A JULIO GUTIÉRREZ Y A LOS ARTISTAS DE AQUELLOS AÑOS

 




 

A raíz de una reciente publicación sobre la historia gráfica de nuestras fiestas, Roberto Cuesta nos ayudaba a precisar la fecha exacta de una fotografía del grupo Lora Barri durante los Sanroques, situándola en 1978.

Más allá de identificar detalles como las pegatinas festivas sobre la ikurriña o la pegatina amarilla que se lucía en aquel San Roque de 1978, la aportación de Roberto ponía el foco en un patrimonio artístico tan popular como efímero: las pancartas de las cuadrillas.

A través de las cuatro pancartas de aquellos años que ilustran esta entrada, queremos rendir un merecido recuerdo a sus creadores:

El talento de Julio Gutiérrez: Muchas de las icónicas pancartas que lucía el Lora Barri tanto en las bajadas de San Roque como en las de Simondrogas llevaban la firma y el trazo inconfundible de Julio Gutiérrez.

Creatividad y sátira popular en la Transición: Durante los años de la Transición, una generación de portugalujos dotados de una enorme vena artística dedicaron horas de esfuerzo altruista a pintar pancartas para grupos y cuadrillas de la Villa.

Iconografía de una época: Sus diseños combinaban la sátira del momento, el humor cotidiano, elementos de la cultura popular y vivos homenajes al perfil urbano de Portugalete, con el Puente Colgante y la torre de Santa María como telón de fondo.

Sirva esta entrada y estas imágenes del Lora Barri como un sincero homenaje a Julio Gutiérrez y, en su figura, a todos aquellos artistas locales hoy olvidados que con su pincel supieron darle color, humor e identidad a nuestras fiestas.

martes, 22 de septiembre de 2026

VAQUILLAS EN REPÉLEGA HACIA 1980

 


Mariser Las Heras nos hace llegar estas fotografías de finales de los años 70 o principios de los 80 que recogen populares escenas de las vaquillas que se soltaban por las calles durante las fiestas de Repélega.

A falta de contar con los programas festivos oficiales de aquella época en el barrio, las imágenes nos permiten documentar distintos rincones desaparecidos o transformados de nuestra memoria urbana:

La imagen superior muestra el ambiente festivo y la concurrencia de vecinos junto a las características fachadas de las casas de El Progreso.

La escena inferior se sitúa en el antiguo vial que discurría por delante de las casas de El Roble en dirección a la antigua iglesia de San Cristóbal, cuya torre se aprecia al fondo y que fue derribada en 1989.

Animamos a todos aquellas personas que vivieron aquellas fiestas a que nos ayuden a precisar las fechas exactas o compartan sus recuerdos de aquellos festejos callejeros.

 

lunes, 21 de septiembre de 2026

EMILIO CASTELAR EN PORTUGALETE (1884): LA VISITA DEL EXPRESIDENTE DEL GOBIERNO QUE CAYÓ RENDIDO ANTE EL RETABLO DE SANTA MARÍA

 


En octubre de 1884, Portugalete recibió a una de las personalidades más influyentes del siglo XIX español: Emilio Castelar. Político, escritor, expresidente de la Primera República y considerado el orador más elocuente de la historia parlamentaria de España, su visita encerraba una profunda carga simbólica. Tan solo diez años antes, en 1874, la Villa había sufrido el cruento Sitio carlista durante la República que él mismo había liderado.

Al desembarcar Castelar, las heridas de la contienda aún eran visibles en los muros y en la torre de la iglesia de Santa María. Aquel reencuentro no estuvo exento de tensión: el Gobierno civil de la Restauración intentó frenar las muestras públicas de apoyo desplegando efectivos policiales. Sin embargo, las restricciones no impidieron que el vecindario se echara a la calle para aclamar al líder liberal junto a figuras de la burguesía local como el exalcalde Fernando Carranza. Durante la jornada, Castelar visitó las escuelas locales para alentar a los estudiantes y culminó su visita con un banquete de gala en el Casino, ubicado en el hotel de Manuel Calvo.

El momento culminante de la jornada tuvo lugar dentro de la iglesia de Santa María. Frente al soberbio retablo mayor, el brillante orador quedó absorto ante su majestuosidad. Rompiendo el protocolo de la comitiva, pronunció una frase histórica:

«Merece la pena de sentarse para admirar lo que mis ojos descubren.»

Acto seguido, Castelar tomó asiento en un banco para contemplar en absoluto silencio la joya escultórica del templo.

Que una figura de proyección internacional se detuviera exhausta de admiración ante nuestro patrimonio nos recuerda el inmenso valor de lo que custodiamos. La próxima vez que cruces las puertas de la Basílica, haz como Castelar en el otoño de 1884: tómate un momento, siéntate y admira la historia que te rodea.

 


domingo, 20 de septiembre de 2026

HELIODORO DE OTADUY RUIZ, ALCALDE EN 1922



Recuperamos esta entrada publicada originalmente en febrero de 2011 por Tasio Munárriz, a partir del testimonio del doctor D. Ángel Alday, quien conservaba en su casa el característico bastón de mando que lucía Heliodoro de Otaduy en las fotos de la época.

Nacido en 1867, era hijo de Timoteo de Otaduy, insigne líder carlista que en 1874 ejerció como "Comandante de Armas de la Villa de Portugalete y los Siete Concejos" durante la contienda civil. Dos de sus ocho hermanos emigraron a América: Manuel a Cuba y Antonio a México, donde continúan residiendo sus descendientes, según nos atestigua Augusto de Otaduy Egan descendiente de Timoteo en cuarta generación.

Heliodoro desarrolló una dilatada carrera pública como concejal (1911), alcalde de Portugalete (1922), diputado provincial (1926) y dirigente del Círculo Monárquico. Amparado en su gran fortuna —con importantes participaciones industriales, mineras y ferroviarias— y su estrecha amistad con Manuel Calvo, fue una figura clave del poder local siendo considerado un verdadero cacique por sus enemigos políticos.

En las fotos se le contempla en actos oficiales, como la recepción a la reina Victoria Eugenia a la entrada del Puente Colgante o una procesión con la corporación y la banda de música detrás.

 


sábado, 19 de septiembre de 2026

NECROLOGICA DE MANUEL CALVO TRAS SU MUERTE EN 1904



Recuperamos una entrada preparada originalmente por Dani Docampo en 2011 a partir de la crónica publicada por el diario La Época el 17 de marzo de 1904, tras el fallecimiento del indiano Don Manuel Calvo donde se nos indica que había llegado á Cádiz, procedente de Barcelona el 14 de Diciembre último, en el vapor de su nombre, (que recogemos en la fotografía superior) para ver si con la clemencia de su clima encontraba alivio su enfermedad cardíaca pero lo crudo del invierno agravó su dolencia en términos de que ya llevaba un mes sin salir de casa, hasta producirse su muerte.

Como nos resulta curiosa, trascribimos parte de la misma:

El telégrafo nos sorprende con una noticia en extremo dolorosa: la del fallecimiento del ilustre patriota D. Manuel Calvo, ocurrido anoche en Cádiz, a la avanzada edad de noventa años. (…)
D. Manuel Calvo fue el compañero, el amigo inseparable de otro patriota inolvidable, D Antonio López, el padre del actual marqués da Comillas. Juntos colaboraron en la obra de defender la bandera de España en Cuba, juntos conquistaron la fortuna en noble y porfiada lucha, y juntos también la pusieron muchas veces al servicio de la tierra en que hace muchos años salía un día de Portugalete, el pueblo donde naciera, pobre y solo, un luchador oscuro, lleno de voluntad y de amor al trabajo, á conquistar la fortuna, luchando á brazo partido con la suerte. (…)

En los días turbulentos de la Revolución de Septiembre dio pruebas elocuentísimas de su patriotismo. Cuando hondas preocupaciones distraían al Gobierno, estalló en Cuba la insurrección, que amenazó despojar á España de aquel pedazo de su suelo. Calvo abandonó su casa y sus negocios, y vino á Madrid para realizar una campaña provechosa al interés de España, contraria a la insurrección. El alentó á los gobernantes, conferenció con los políticos, realizó una incesante campaña de Prensa, puso al servicio de la Nación su fortuna, hizo levantar el espíritu nacional y realizó cuanto en aquellos momentos podía hacer un gran patriota. Tres hombres le auxiliaron eficazmente en aquella campaña: el .primero, D, Francisco Romero Robledo; al segundo, D Eduardo Gasset y Artime, el fundador y director entonces de El Imparcial, y el tercero D. Ignacio José Escobar, director de LA ÉPOCA. (…)
Cuando estalló la última guerra. Calvo encontrábase muy anciano y muy enfermo y achacoso; (…) Entonces vendió sus fincas y volvió á España, dolorido y triste, para pasar los últimos días de su vida en Portugalete, el pueblecillo que le viera partir pobre y solo, tantos años atrás. Sólo y obscurecido ha vivido allí algún tiempo, tomando por una de sus principales distracciones la contemplación de aquel bravío mar tras el cual se ocultaba la perla antillana perdida por la desdichada España.
Dos personas le visitaban todos los años en la casita solitaria de Portugalete: el marqués de Comillas, el hijo de su amigo y compañero Antonio López, á quien D. Manuel Calvo quería como a hijo suyo, y D. Francisco Romero Robledo, su auxiliar en aquella noble campaña. El ilustre presidente del Congreso no faltaba nunca en aquella visita anual, cuando pasaba él verano en San Sebastián, y hablando con D. Manuel Calvo de las desgracias, presentes, recordaba los días de los éxitos pasados.
En el momento de entregar su alma a Dios estaban con el enfermo el delegado de la Compañía, el capellán, el secretario da la Delegación, y los criados negros que á su servicio tuvo Calvo muchos años en la Habana y que con él vinieron á la Península, y el mayordomo, D. Fidel Galtier.

D. Manuel Calvo otorgó testamento en Barcelona al 21 de Mayo da l90l, entregando una copia al marqués de Comillas y otra á D. Fernando Carranza, á la sazón presidente de la Diputación Provincial de Vizcaya.
Calculase que deja una fortuna de 15 millones de duros. El Sr. Calvo carecía de familia, teniendo solamente dos sobrinas, casadas, que residen en Portugalete. Dicese que el Sr. Calvo deja donativos a los pobres de Portugalete, a su mayordomo Fidel Galtier y a la negra Casilda, hija de unos esclavos que tuvo en su ingenio de Cuba.
Velan el cadáver el delegado, jefes y oficiales da la Trasatlántica y Hermanas de la Caridad.
El entierro se celebrará el viernes, á las cuatro. Asistirá todo Cádiz. Vendrán 2 000 obreros de los pueblos.