lunes, 21 de septiembre de 2026

EMILIO CASTELAR EN PORTUGALETE (1884): LA VISITA DEL EXPRESIDENTE DEL GOBIERNO QUE CAYÓ RENDIDO ANTE EL RETABLO DE SANTA MARÍA

 


En octubre de 1884, Portugalete recibió a una de las personalidades más influyentes del siglo XIX español: Emilio Castelar. Político, escritor, expresidente de la Primera República y considerado el orador más elocuente de la historia parlamentaria de España, su visita encerraba una profunda carga simbólica. Tan solo diez años antes, en 1874, la Villa había sufrido el cruento Sitio carlista durante la República que él mismo había liderado.

Al desembarcar Castelar, las heridas de la contienda aún eran visibles en los muros y en la torre de la iglesia de Santa María. Aquel reencuentro no estuvo exento de tensión: el Gobierno civil de la Restauración intentó frenar las muestras públicas de apoyo desplegando efectivos policiales. Sin embargo, las restricciones no impidieron que el vecindario se echara a la calle para aclamar al líder liberal junto a figuras de la burguesía local como el exalcalde Fernando Carranza. Durante la jornada, Castelar visitó las escuelas locales para alentar a los estudiantes y culminó su visita con un banquete de gala en el Casino, ubicado en el hotel de Manuel Calvo.

El momento culminante de la jornada tuvo lugar dentro de la iglesia de Santa María. Frente al soberbio retablo mayor, el brillante orador quedó absorto ante su majestuosidad. Rompiendo el protocolo de la comitiva, pronunció una frase histórica:

«Merece la pena de sentarse para admirar lo que mis ojos descubren.»

Acto seguido, Castelar tomó asiento en un banco para contemplar en absoluto silencio la joya escultórica del templo.

Que una figura de proyección internacional se detuviera exhausta de admiración ante nuestro patrimonio nos recuerda el inmenso valor de lo que custodiamos. La próxima vez que cruces las puertas de la Basílica, haz como Castelar en el otoño de 1884: tómate un momento, siéntate y admira la historia que te rodea.

 


domingo, 20 de septiembre de 2026

HELIODORO DE OTADUY RUIZ, ALCALDE EN 1922



Recuperamos esta entrada publicada originalmente en febrero de 2011 por Tasio Munárriz, a partir del testimonio del doctor D. Ángel Alday, quien conservaba en su casa el característico bastón de mando que lucía Heliodoro de Otaduy en las fotos de la época.

Nacido en 1867, era hijo de Timoteo de Otaduy, insigne líder carlista que en 1874 ejerció como "Comandante de Armas de la Villa de Portugalete y los Siete Concejos" durante la contienda civil. Dos de sus ocho hermanos emigraron a América: Manuel a Cuba y Antonio a México, donde continúan residiendo sus descendientes, según nos atestigua Augusto de Otaduy Egan descendiente de Timoteo en cuarta generación.

Heliodoro desarrolló una dilatada carrera pública como concejal (1911), alcalde de Portugalete (1922), diputado provincial (1926) y dirigente del Círculo Monárquico. Amparado en su gran fortuna —con importantes participaciones industriales, mineras y ferroviarias— y su estrecha amistad con Manuel Calvo, fue una figura clave del poder local siendo considerado un verdadero cacique por sus enemigos políticos.

En las fotos se le contempla en actos oficiales, como la recepción a la reina Victoria Eugenia a la entrada del Puente Colgante o una procesión con la corporación y la banda de música detrás.

 


sábado, 19 de septiembre de 2026

NECROLOGICA DE MANUEL CALVO TRAS SU MUERTE EN 1904



Recuperamos una entrada preparada originalmente por Dani Docampo en 2011 a partir de la crónica publicada por el diario La Época el 17 de marzo de 1904, tras el fallecimiento del indiano Don Manuel Calvo donde se nos indica que había llegado á Cádiz, procedente de Barcelona el 14 de Diciembre último, en el vapor de su nombre, (que recogemos en la fotografía superior) para ver si con la clemencia de su clima encontraba alivio su enfermedad cardíaca pero lo crudo del invierno agravó su dolencia en términos de que ya llevaba un mes sin salir de casa, hasta producirse su muerte.

Como nos resulta curiosa, trascribimos parte de la misma:

El telégrafo nos sorprende con una noticia en extremo dolorosa: la del fallecimiento del ilustre patriota D. Manuel Calvo, ocurrido anoche en Cádiz, a la avanzada edad de noventa años. (…)
D. Manuel Calvo fue el compañero, el amigo inseparable de otro patriota inolvidable, D Antonio López, el padre del actual marqués da Comillas. Juntos colaboraron en la obra de defender la bandera de España en Cuba, juntos conquistaron la fortuna en noble y porfiada lucha, y juntos también la pusieron muchas veces al servicio de la tierra en que hace muchos años salía un día de Portugalete, el pueblo donde naciera, pobre y solo, un luchador oscuro, lleno de voluntad y de amor al trabajo, á conquistar la fortuna, luchando á brazo partido con la suerte. (…)

En los días turbulentos de la Revolución de Septiembre dio pruebas elocuentísimas de su patriotismo. Cuando hondas preocupaciones distraían al Gobierno, estalló en Cuba la insurrección, que amenazó despojar á España de aquel pedazo de su suelo. Calvo abandonó su casa y sus negocios, y vino á Madrid para realizar una campaña provechosa al interés de España, contraria a la insurrección. El alentó á los gobernantes, conferenció con los políticos, realizó una incesante campaña de Prensa, puso al servicio de la Nación su fortuna, hizo levantar el espíritu nacional y realizó cuanto en aquellos momentos podía hacer un gran patriota. Tres hombres le auxiliaron eficazmente en aquella campaña: el .primero, D, Francisco Romero Robledo; al segundo, D Eduardo Gasset y Artime, el fundador y director entonces de El Imparcial, y el tercero D. Ignacio José Escobar, director de LA ÉPOCA. (…)
Cuando estalló la última guerra. Calvo encontrábase muy anciano y muy enfermo y achacoso; (…) Entonces vendió sus fincas y volvió á España, dolorido y triste, para pasar los últimos días de su vida en Portugalete, el pueblecillo que le viera partir pobre y solo, tantos años atrás. Sólo y obscurecido ha vivido allí algún tiempo, tomando por una de sus principales distracciones la contemplación de aquel bravío mar tras el cual se ocultaba la perla antillana perdida por la desdichada España.
Dos personas le visitaban todos los años en la casita solitaria de Portugalete: el marqués de Comillas, el hijo de su amigo y compañero Antonio López, á quien D. Manuel Calvo quería como a hijo suyo, y D. Francisco Romero Robledo, su auxiliar en aquella noble campaña. El ilustre presidente del Congreso no faltaba nunca en aquella visita anual, cuando pasaba él verano en San Sebastián, y hablando con D. Manuel Calvo de las desgracias, presentes, recordaba los días de los éxitos pasados.
En el momento de entregar su alma a Dios estaban con el enfermo el delegado de la Compañía, el capellán, el secretario da la Delegación, y los criados negros que á su servicio tuvo Calvo muchos años en la Habana y que con él vinieron á la Península, y el mayordomo, D. Fidel Galtier.

D. Manuel Calvo otorgó testamento en Barcelona al 21 de Mayo da l90l, entregando una copia al marqués de Comillas y otra á D. Fernando Carranza, á la sazón presidente de la Diputación Provincial de Vizcaya.
Calculase que deja una fortuna de 15 millones de duros. El Sr. Calvo carecía de familia, teniendo solamente dos sobrinas, casadas, que residen en Portugalete. Dicese que el Sr. Calvo deja donativos a los pobres de Portugalete, a su mayordomo Fidel Galtier y a la negra Casilda, hija de unos esclavos que tuvo en su ingenio de Cuba.
Velan el cadáver el delegado, jefes y oficiales da la Trasatlántica y Hermanas de la Caridad.
El entierro se celebrará el viernes, á las cuatro. Asistirá todo Cádiz. Vendrán 2 000 obreros de los pueblos.

viernes, 18 de septiembre de 2026

NOTICIAS DEL INDIANO GREGORIO UZQUIANO (1852-1914)

 


 

Hasta ahora las noticias sobre Gregorio Uzquiano eran escasas, limitándose prácticamente a la semblanza del Diccionario Biográfico Portugalujo y al recuerdo de sus legados testamentarios al Santo Hospital San Juan Bautista y a las Siervas de María, gesto por el cual el Ayuntamiento otorgó su nombre a la conocida calle del Ojillo.

Hoy, José Manuel López Díez nos aporta un documentado trabajo histórico —disponible íntegramente en la Biblioteca Digital Portugaluja— que nos permite clarificar aspectos de su biografía y su herencia:

Nació en Portugalete el 24 de julio de 1852, hijo del comerciante y práctico de puerto Juan Uzquiano Cacho (alcalde de la Villa entre 1861 y 1863) y de Josefa Lautier. Nació probablemente en el Muelle Viejo, en el local que ocupó el Bar Arana (actual Manuel Calvo nº 2).

Tras realizar sus primeros estudios en la Villa, emigró a Argentina, estableciéndose en Santo Tomé (provincia de Corrientes). Allí figuró como "negociante", fue fundador y primer directivo de la Asociación Española en 1886 y contrajo matrimonio con Flora Vidal Rodríguez, de quien enviudó a los pocos años sin dejar descendencia.

Regresó a Portugalete ya enfermo, dictó testamento en el Hotel Portugalete donde residía y falleció doce días después, el 22 de enero de 1914, a los 61 años a causa de un coma diabético, siendo enterrado en el panteón de la familia Aguado.

Su patrimonio total alcanzaba unas 600.000 pesetas de la época, invertidas principalmente en acciones del Banco Español del Río de la Plata. Dividió sus bienes en cuatro partes iguales (unas 150.000 pesetas para cada destinatario):

Su hermano Luis Uzquiano Lautier, armador y consignatario.

Su pariente María Uriarte Menchaca (viuda del coronel Francisco Aguado Uzquiano).

El Santo Hospital de San Juan Bautista.

La comunidad de las Siervas de María.

Para valorar la magnitud de la donación, las 150.000 pesetas recibidas por las Siervas de María financiaron casi la totalidad de la edificación de su nuevo convento y capilla en la calle del Ojillo (inaugurado en 1918 y valorado globalmente en 175.000 pesetas).

jueves, 17 de septiembre de 2026

PÁGINAS DE LA CRÓNICA NEGRA DE LA VILLA EN LA ÚLTIMA DÉCADA DEL SIGLO XX: EL ASESINATO DE DOS JÓVENES

 


En la última década del siglo XX, dos sucesos trágicos conmocionaron a la Villa. En enero de 1995, la joven de 18 años Leticia Temiño apareció estrangulada y con signos de agresión sexual en una cuneta de la carretera de Cantabria, un crimen que quedó sin resolver y pocos años antes, en noviembre de 1990, otro asesinato de otra joven de la Villa había tenido un enorme impacto mediático conmocionando a toda la ciudadanía. 

Siguiendo el trabajo periodístico de Ainhoa de Las Heras en El Correo, recordamos las claves de aquel trágico caso:

Fue el 4 de noviembre de 1990 cuando Olga Casas, de 19 años, regresaba a casa de madrugada tras asistir al cumpleaños de una amiga. A las siete de la mañana, el jardinero de Las Javerianas halló su cadáver semidesnudo en el patio del centro, a apenas 50 metros del domicilio familiar. La joven había sido estrangulada y le habían seccionado la yugular, descartándose la agresión sexual.

La investigación descartó el móvil del robo, ya que junto al cuerpo se encontraron la cartera con dinero y sus joyas. Asimismo, se determinó que el crimen no ocurrió en el patio del colegio debido a la ausencia de restos de sangre, manteniéndose la incógnita de cómo depositaron el cuerpo tras la puerta cerrada.

La familia de la joven siempre sospechó que el móvil estuvo relacionado con el entorno de un bar que frecuentaba en el que se movían traficantes. Su madre defendía que la joven estuvo en el lugar inoportuno y escuchó algo que no debía.

En 1995, durante las pesquisas del caso de Leticia Temiño, la Guardia Civil reabrió la investigación de Olga tras la declaración de un testigo protegido, que reveló que había escuchado una conversación de la que se desprendía quiénes eran los autores del asesinato. Tres individuos con antecedentes, de una banda conocida como los 'revientacajeros', fueron detenidos en febrero de aquel año pero quedaron absueltos al comprobarse que uno estaba encarcelado en París en la fecha del crimen y no haber coincidencia de ADN con los otros dos. El testigo admitió posteriormente haber declarado por despecho personal, archivándose la causa sin resolver.

Dos crímenes que causaron gran impresión en la Villa y que quedaron impunes.

 

 

miércoles, 16 de septiembre de 2026

PEDRO SOLABARRIA BILBAO (1930-2015) CURA OBRERO Y POLITICO


El periódico enportugalete.com nos ofrece este mes su ficha nº 193 dedicada a personajes portugalujos, en este caso al recordado PERIKO SOLABARRIA.

Nacido en la calle Santa María, hijo de un trabajador de Altos Hornos procedente de Gallarta, le tocó vivir la guerra civil siendo su casa una de las destruidas por los bombardeos.

Estudió en las escuelas de los Padres Agustinos y de la mano de Monseñor Chopitea ingresó con 11 años en el seminario, del que salió ordenado sacerdote con 24 años.

Destinado a los barrios de Triano y Las Calizas, tomó contacto directo con la miseria y la explotación que envolvían el trabajo en la mina. Dedicado por entero a aquella gente a los que daba todo lo que tenía, ya fuera ropa o comida, les impartía más clases que misas, y trabajaba como ellos logrando que obtuvieran mejoras tan básicas como la luz eléctrica. Las pésimas condiciones de vida le hicieron enfermar por lo que en 1963 fue trasladado a una parroquia de Baracaldo.

Aquí compaginó su labor eclesiástica con el desempeño de un puesto de trabajo de peón, convirtiéndose en uno de los primeros curas obreros del Estado Español.

El contacto con jóvenes de ETA a los que refugió en su propio hogar le llevó a comisaría en siete ocasiones y a la cárcel de Zamora en otras dos. En 1981, fue detenido también por su participación en los actos de protesta contra la visita del rey a la Casa de Juntas de Gernika.

Con la llegada de la democracia, pasó por diferentes cargos políticos de la izquierda abertzale como diputado en las Cortes de Madrid, concejal en el Ayuntamiento de Barakaldo, diputado en las Juntas Generales de Bizkaia y miembro de la Mesa Nacional de Herri Batasuna. Pero sin duda, su paso más decisivo fue el distanciamiento de la Iglesia. Lo hizo lenta y discretamente hasta que un buen día me encontré viviendo con mi compañera Begona. Fruto de esa relación, Periko tuvo tres hijos.

martes, 15 de septiembre de 2026

AYER Y HOY, POR JOSE LUIS RAMIREZ: EL MUELLE DE HIERRO

 



Continuamos rescatando las comparativas fotográficas realizadas por José Luis Ramírez en el libro Ayer y Hoy. Puerto de Bilbao, editado por la Autoridad Portuaria en 2004. En esta ocasión se toma como referencia la histórica instantánea que Thomas captó en 1889:

AYER (1889): Nos muestra la panorámica de la entrada de la ría tras la culminación del Muelle de Hierro. Tras lograrse la ansiada desaparición de la peligrosa barra de arena, se completó la limpieza del cauce mediante dragas. Toda la arena sobrante que cubría la orilla de Las Arenas era cargada y trasladada en lanchones hasta Bilbao para ser empleada en diversas obras de construcción.

HOY (2004): En la actualidad se conserva la estructura del Muelle de Hierro, aunque ya sin la torre del piloto en su arranque ni la torreta del faro en su extremo, permaneciendo el emblemático Mareómetro como el gran vestigio histórico de la época. Frente a las profundas transformaciones urbanísticas —donde destacan el edificio de la Escuela de Náutica y los imponentes bloques del Muelle Nuevo—, el monte Serantes se mantiene inalterable al fondo como el gran punto de referencia de nuestra ría.