Esta entrada fue publicada el 20 de agosto de 2021,
aprovechando la
sugerencia del santurtziarra Jon Koldo,
fallecido el
año anterior y los recuerdos de mi hermana
Aurori Las Hayas, esposa del hermano pequeño de
Romualdo,
Félix Arce,
fallecido en 2011.
Ahora tras el fallecimiento días pasados de Aurori en
Francia,
vuelvo a publicarla incluyendo su imagen en la
presentación.
Jon Koldo
Fdez García de Iturrospe, fue el primero que en su blog reivindicó la figura, según sus palabras, de “este poco
conocido personaje que, a pesar de nacer jarrillero, fue santurtziarra de
corazón. Participó en muchas iniciativas culturales entre las que destaca la
coral Lagun Zaharrak desde sus inicios en 1974 y fue su presidente honorario”.
Obligados a
recoger su figura de poeta portugalujo, empezamos recurriendo a Roberto Hernández Gallejones, que
también fue amigo suyo, quien a través de los padrones municipales nos acerca a
sus orígenes familiares.
Su padre
Juan Arce Cuesta, jornalero, natural de Quintana del Pidio, viudo con tres
hijos y su madre María de las Heras, también burgalesa del vecino pueblo de Gumiel
del Mercado, igualmente viuda con dos hijos, se habían vuelto a casar y la nueva
familia se vino a Portugalete en 1916. Aquí nacería nuestro personaje al que
seguirían dos hermanos y tres hermanas. En el primer piso del nº 1 de
Atarazanas vivían como tantas familias de aquella época los 13 miembros que la
componían.
Nos continúa su historia la que fuera su cuñada Aurori Las Hayas, que vive en Francia
donde murió su marido, el pequeño de los Arce, Félix.
Romualdo era todavía
un niño cuando le tocó vivir el turbulento bienio negro republicano y luego la
guerra. Tenía 14 años cuando sufrió la pérdida de unos de sus hermanos por
parte de madre, Florencio
Serrano de las Heras con 23 años, del disparo de un guardia civil, algo que
supuso un verdadero desgarro para su madre.
La madrugada del 16 de junio de 1937 vivió la explosión que
destrozó el Puente Colgante y después las bombas de la aviación que destruyeron
el cercano convento de las clarisas. Vio como sus hermanos pequeños, Pedro y
Félix, eran evacuados como “niños de la guerra” camino de Francia y tuvo que ayudar
a su hermano mayor Juan Serrano de las Heras, 9 años mayor que él, para que pudiera huir en barco también a Francia, de donde no volvería.
Mientras Pedro se quedaría para siempre en Francia, Félix llevado
por sus ideales de juventud se unió a un grupo de maquis para luchar contra los
fascistas que al cruzar los Pirineos fueron cazados, salvándose él de ser fusilado por
ser menor de edad. Tras tres años de prisión le enrolaron en el ejército para
cumplir la mili durante la cual, en los montes navarros, huyó a Francia donde
estableció su familia muriendo en 2011 y, siendo sus deseos, sus cenizas volvieron a la Punta del muelle de hierro donde él jugara de joven.
Aurori nos envía la foto familiar que cree que Félix recibió en la
cárcel, así como otra de ambos hermanos cuando en los años 70 pudieron volver a verse
en una visita con su familia.
Romualdo, obrero siderometalúrgico, autodidacta, fue
gran aficionado a la poesía, como su convecina Regina Fernández Larrain
(1918-2015), y su principal obra, “Rincones
de mi Villa”, no pudo llegar al gran público. Algunos de sus poemas,
presentados a concursos, aparecieron en diversas publicaciones y otros, armonizados,
como Al cerro Campanzar, Ciudadano del mundo, o Maché y Bolillas, son cantados por grupos
como los Barbis.
Tras casarse, en 1955 se traslada a Santurtzi, donde como
recordaba Jon Koldo fue fundador y presidente de la coral Lagun Zaharrak, y el Ayuntamiento
le publicó el libro Remembranzas
santurtziarras.