jueves, 28 de mayo de 2026

EL PASO DE LA ÚLTIMA CENA DE ORDUÑA Y SU HISTORIA LIGADA A LA VILLA

 





Como anunciamos el próximo ejemplar de Cuadernos Portugalujos, que se presentará el próximo lunes día 1 de junio en el centro cultural Santa Clara, recogerá en más de un centenar de fotografías la vida en la villa en las dos primeras décadas de posguerra, los años 40 y 50 del siglo pasado.

Al margen de una primera parte dedicada al aspecto urbanístico de aquellos años en que los espacios verdes fueron codiciados por los constructores, la vida social es reflejada en imágenes del deporte, las fiestas, el comercio, vida social y sobre todo la actividad política y religiosa impuesta por el pensamiento del nacional catolicismo del régimen de la dictadura.

Dentro de la vida religiosa con sus grandes celebraciones y procesiones por las calles, recogemos aquí dos de las que aparecen en dicho trabajo la procesión de El Encuentro en el centro de la calle del Medio el viernes Santo y el paso de los Azotes.

Lo hacemos aprovechando la aportación que nos hace Txerra Cobos, de una fotografía del paso de la Última Cena que se conserva en Orduña, y que desconocíamos, un conjunto escultórico estrechamente ligado al patrimonio histórico de nuestras procesiones.

Completamos la entrada con otra fotografía digitalmente restaurada que nos aportó en su día Josemari Ruiz que capta la procesión del Viernes Santo, el 24 de marzo de 1967, en los últimos años de esta tradición local, con el citado paso de la última cena doblando la calle General Castaños hacia la iglesia.

Recordemos que la Semana Santa portugaluja contaba con una arraigada costumbre que comenzaba el Domingo de Ramos con la procesión de la "Borriquilla" desde el Ojillo, antesala de las procesiones del jueves y viernes santo, con los diversos los pasos del Cristo, la Dolorosa, los azotes o esta de la última cena.

La organización de estos desfiles corría a cargo de la Cofradía de la Vera Cruz, con tradición desde el siglo XVI. Refundada el 2 de enero de 1943 como la Cofradía de la Santa Escuela del Cristo del Amparo bajo la tutela de Ángel Chopitea, la entidad impulsó la creación y conservación de los pasos, guardados en los bajos de la casa parroquial.

Sin embargo, el año 1967 marcó el fin de esta época debido a dos factores determinantes como fue el cambio pastoral y la pérdida de espacio, con la demolición de la antigua Casa Parroquial en el Campo de la Iglesia, lugar de almacenaje, que obligó a dispersar las imágenes en sótanos y lonjas particulares.

Como atestigua la documentación actual de la Santa Escuela de Cristo de Orduña, el paso de la Última Cena que hoy se contempla en dicha localidad es, precisamente, una donación realizada por la Santa Escuela del Cristo del Amparo de Portugalete en la década de los años 60, tras la pérdida de su sede original.

miércoles, 27 de mayo de 2026

PLAZA DE LA RANCHERÍA EN 1940

 


Decíamos en las entradas anteriores que el próximo lunes día 1 de junio se presentará en el centro cultural Santa Clara, un nuevo ejemplar de Cuadernos Portugalujos, dedicado a mostrar gráficamente, mediante más de un centenar de fotografías, el paisaje urbano y humano de la Villa durante la posguerra, en las dos primeras décadas de la dictadura, años 40 y 50 del siglo pasado.

Y que como queríamos despertar la curiosidad de los jóvenes para descubrir la ubicación de las mismas, no poníamos texto y solamente la fecha, aunque en algunos casos el empeño resultaba difícil por lo que sí poníamos su nombre, como fue en este caso: Plaza de la Ranchería.

La calle Coscojales subía desde la Plaza hasta finalizar uniéndose con la calle del Medio en la Plazuela del Cristo.

En su ultima parte tenía un muro, seguramente restos de la antigua muralla de la villa, que lo separaba de la plaza de la Ranchería, la cual se unía con la plaza del Cristo a través de un estrecho pasaje entre dos edificios, siendo el de la derecha el “cuartelón”, desde donde antiguamente suministraban el rancho a los soldados allí acuartelados.

El proyecto urbanístico llevado a cabo en 1943 consistió en tirar las dos casas y construir una única (la existente actualmente) así como recrecer la calle de Coscojales hasta alcanzar el nivel con la plaza de la Ranche, lo que obligó a construir unas escaleras de subida. La terraza del actual bar Allende recuerda el nivel de la calle de entonces.

Para ilustrar mejor esta explicación hemos colocado junto a la foto que aparece en el Cuaderno, un dibujo que recoge la entrada de la “Ranche”.

La explicación de este cambio para las actuales generaciones, al igual que ocurre con el comienzo de la calle y su entronque con la Plaza, no deja de ser fácil.

martes, 26 de mayo de 2026

LA SUBESTACIÓN ELÉCTRICA DE LA CALLE SOTERA DE LA MIER (2)

 



Al repasar el material de nuestra publicación anterior, redescubrimos imágenes que ayudan a comprender la evolución de la entrada a la Villa por Azeta, popularmente recordada como la curva del Matadero.

La primera imagen combina dos postales de los primeros años del siglo XX. En ella destaca la ausencia de la subestación eléctrica, construida posteriormente en 1926.

La restauración mediante Inteligencia Artificial permite apreciar con nitidez el paisaje del primer plano que es el que nos interesa. Sin embargo, conviene recordar que la tecnología recrea detalles difuminados del fondo que no siempre son históricamente fieles.

El elemento que llama la atención y nuestro interés es el imponente muro tras la curva, levantado a mediados del siglo XIX durante la apertura de la carretera desde el Cristo hasta Burceña y del que quizás algún investigador nos puede aportar noticias.

La segunda fotografía muestra el entorno tras la construcción del grupo Miramar a mediados del siglo pasado, una estampa urbana que permanece en la memoria de las generaciones veteranas de la Villa.


lunes, 25 de mayo de 2026

LA SUBESTACIÓN ELÉCTRICA DE LA CALLE SOTERA DE LA MIER: OTRO PATRIMONIO DESAPARECIDO

  


El próximo lunes día 1 de junio se presentará en el centro cultural Santa Clara, un nuevo numero de Cuadernos Portugalujos, dedicado a mostrar gráficamente, mediante más de un centenar de fotografías, el paisaje urbano y humano de la Villa durante la posguerra, en las dos primeras décadas de la dictadura, años 40 y 50 del siglo pasado.

Dado que teníamos que dejar fuera muchas fotografías, evitamos extendernos en el texto, que debería ser mínimo, incluso en el título de las imágenes. Dejamos cada foto exclusivamente con su fecha, buscando despertar la curiosidad de los jóvenes para descubrir su ubicación, cosa que en algunos casos resulta difícil.

Es el caso de la foto que presentamos (aunque ofrezca la referencia de la torre de la iglesia), que le añadimos el título de calle Sotera de la Mier, con un singular edificio que marcó ese paisaje urbano de la villa durante las primeras décadas del siglo XX y que, lamentablemente, desapareció de forma definitiva durante los años de la dictadura, quedando borrado de la memoria colectiva local.

 Para comprender el origen de dicho edificio, debemos remontarnos al año 1926. En aquel momento, la sociedad Compañía Vizcaína de Electricidad decidió levantar una infraestructura clave en lo que entonces se conocía como el barranco de los Caños del Marqués de la Atalaya. El encargo del diseño recayó sobre el ingeniero industrial L. José Torróntegui, quien proyectó un complejo de indudable valor tanto técnico como estético, compuesto principalmente por dos elementos integrados:

La casa del encargado: El edificio residencial con una clarísima influencia de la arquitectura inglesa, muy en boga en determinadas construcciones civiles e industriales de la época en la Margen Izquierda.

La torreta de la subestación: Adosada a la vivienda albergaba la subestación eléctrica propiamente dicha. Su presencia no era meramente ornamental ni secundaria; cumplía la función estratégica de suministrar la energía necesaria para el correcto funcionamiento del tranvía de la línea Bilbao-Santurce.

Al fondo se puede divisar la silueta de la cúpula de la Basílica de Santa María, lo que permite ubicarla con absoluta precisión.

Un vacío en la memoria urbana de Portugalete. 
Debido a su demolición a mediados del siglo pasado, el rastro físico de esta estación se perdió por completo, y las generaciones posteriores han crecido desconociendo que este singular rincón de influencia estética inglesa existió en sus últimas década bajo el grupo Miramar.

Para ayudar a recordar mejor, hemos colocado la segunda foto correspondiente a los ultimos años antes de se demolición.

domingo, 24 de mayo de 2026

LA PUNTA DEL MUELLE, ESPACIO LÚDICO A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX




Revisando las fotos que nos cedió nuestro amigo Juanito Real de Asúa y como recuerdo a su amistad, seguimos mostrando algunas relacionadas con la punta del muelle de Hierro.

En la superior embarcando en el pequeño espigón utilizado por los miembros del Sporting Club y que este verano ha recuperado especial utilización para tomar el sol a falta de espacio en las piscinas y en la inferior a lo largo de la parte inferior del morro del muelle en algún tipo de concurso con maquetas de veleros.

Publicada el 16 de julio 2020





sábado, 23 de mayo de 2026

FOTOGRAFIAS ANTIGUAS: LA COSTA HASTA SANTURTZI






Si la foto más antigua de la Villa es de 1864 con los arenales de Sestao, hoy traemos esta otra de la que desconocemos su fecha con los arenales hacia Santurtzi.
Con ambas fotos inauguramos en febrero del 2002 el primer libro de fotografías de Portugalete que representaron a partir de entonces una popularización de las viejas imágenes portugalujas y fueron el comienzo de un gran desarrollo posterior.
Si en la foto anterior, cuando publicamos el libro Portugalete en la fotografía (1864-1930), desconocíamos su autor, en esta tampoco lo sabemos hoy y ni siquiera la fecha.
Disponemos no obstante de personas mas preparadas en el tema a quien consultar como es en este caso José Luis Garaizabal, quien nos apunta algunos detalles a tener en cuenta:
En primer lugar nos señala que la foto está sacada desde la Torre del Piloto, junto al actual mareómetro y como no se ve el rompeolas, que comenzaría en 1888, es anterior a esta fecha.
A la izquierda de la foto se ve la roca llamada La Peñota y a continuación la batería de Campo Grande con sus muros, hasta donde llegaba nuestra playa del Salto y que los santurtziarrak la llamaban playa de Gampo Grande. Entre ella y el núcleo urbano en torno a su iglesia, ayuntamiento, “casa grande” y puerto pesquero, se puede ver el elegante palacete de San Ginés con su torre simulando un faro.
Para ayudar en esta observación añadimos la segunda foto similar tomada desde el mismo lugar y con casetas de baño junto a la orilla del agua.
Lo primero que nos salta a la vista es el rompeolas en construcción (con distintas alturas en el muelle) cuya obra finalizaría en 1902, y por lo tanto no aparece el palacio de Oriol (h.1905), destacando el aumento de casas en Santurtzi y sobresaliendo, antes del palacio de San Ginés, el de Arana Bildosola (así figura en un libro de fotos de Santurtzi).

No hemos querido recurrir a nuestro amigo santurtziarra y colaborador Jon Koldo Fdz. García de Iturrospe, pero si tiene algún detalle que aportar se lo agradeceríamos.


Publicado el 29 de enero 2018









viernes, 22 de mayo de 2026

PERSONAJES PORTUGALUJOS AL FINAL DEL SIGLO XX

 




 

Angel Mari Acillona, “Arrieta”, nos facilita esta fotografía de un grupo de portugalujos que fueron muy populares entre nosotros y que según nos comenta representan a una época social en la Villa irrepetible y ya pasada.

Sus nombres y apodos, sin que este quisiera ser nunca ofensivo, son: Joseba Aldazabal, “Cazurro”, José Ignacio del Campo, “Pajaro loco”, Edu Landabaso, “Estemur” y detrás medio tapado, “el Txiki”, Txiki Martínez Lasuen.

Recordando a este último, recogemos de una entrada anterior la presencia de su hermano "el Titi", como patrón portugalujo en la Concha junto al dictador Francisco Franco.