Hemos recibido de Vicente Yagüe unas fotografías del ferrocarril minero que, partiendo de las minas de Galdames, llegaba hasta los terrenos portugalujos (hoy convertidos en parque) de la dársena.
Este ferrocarril, propiedad de la
compañía The Cantabrian Iron Ore —cuya cabeza visible y director durante
muchos años fue el británico John Brown, quien residía en el chalet construido
junto a los talleres de la dársena—, funcionó durante casi un siglo: inició su
andadura en 1876 y cesó su actividad en 1968.
La primera fotografía de 1961
tomada a la altura de las escaleras que partían de la zona donde se encontraba
la capilla anglicana, nos muestra una locomotora arrastrando una larga hilera
de vagones cargados de mineral o caliza destinados a los hornos.
Durante toda su existencia, el
parque de locomotoras y vagones apenas sufrió modificaciones. Vicente nos
añade dos imágenes de aquel año protagonizadas por máquinas construidas hacia
1870: en la superior aparece él mismo en el centro, mientras que en la inferior
figura su padre, José Yagüe, quien trabajó en el ferrocarril durante muchos
años. Los detalles sobre el funcionamiento de aquellas locomotoras y vagonetas
con frenos de galga permanecen muy vivos en su memoria.
En los años posteriores a la
Guerra Civil, el ferrocarril pasó a pertenecer a la empresa Babcock &
Wilcox. Se utilizaba entonces también para transportar al personal obrero
hasta su fábrica de Galindo mediante una serie de coches de viajeros, sin
olvidar un suntuoso coche salón reservado para las autoridades.












