lunes, 6 de julio de 2026

PORTUGALETE EN LAS GUIAS TURISTICAS DE 1896

 



Ahora que la Villa destaca en el mapa turístico del País, no está de más volver la vista atrás para recordar como se anunciaba en las guías turísticas del siglo XIX.

Recurrimos a la Guia Artístico-Comercial que en 1896 publicó Luis de Larrañaga dedicada a Bilbao y sus cercanías.
De ella recogemos las dos fotografías de Portugalete y Santurtzi, y el siguiente texto: 

Ventajosamente conocida de mucho tiempo a esta parte como punto de reunión de los bañistas durante el verano, la villa de Portugalete ha ido ensanchando de día en día su antigua importancia, merced á la reciente afluencia de forasteros, base principalísima de incalculables ingresos para gran parte de su vecindario, y a las magníficas obras ejecutadas en su recinto durante los últimos años, obras entre las cuales figuran como principalísimas las del hermoso y elegante muelle de Churruca, ceñido por suntuosas edificaciones, y el magnífico rompeolas que, como continuación de aquel, se interna en el mar hasta larga distancia, ofreciendo al paseante grandiosos atractivos.

La antigüedad de este pueblo data, según algunos historiadores, de época muy remota; pero lo único que se halla comprobado es que su fundación se verificó en 1322 por Dª María Díaz de Haro, la Buena, señora de Vizcaya, viuda del infante D. Juan, habiéndose confirmado por varios monarcas el fuero concedido á Portugalete por su fundadora. A propósito de tales confirmaciones, asegurase que la Reina Católica que tan amante de las cosas de Vizcaya pareció mostrarse durante su permanencia en nuestro solar, vistió de vizcaína para la celebración del acto del juramento.

Portugalete, cuyo vecindario ascendía en 1881 a 1527 habitantes, cuenta hoy con más de 5.000, habiendo aumentado de manera considerable en tan poco espacio de tiempo, a consecuencia sin duda, de la proximidad de importantes centros manufactureros, donde se ocupan bastantes de sus vecinos, y a las comodidades que le presta el ferrocarril de Bilbao a Portugalete, hasta el punto de que son muchas las personas que teniendo sus negocios en nuestra Villa, háyanse domiciliados en el indicado puertecillo, ya que la distancia de 13 kilómetros que media entre ambos pueblos, puede acortarse fácilmente usando aquel poderoso medio de locomoción.

El Municipio de Portugalete sostiene dos escuelas de niños y dos de niñas, y también sufraga la existencia de una clase nocturna para adultos, que se halla abierta desde primeros de noviembre hasta primeros de marzo. En la localidad hallase instalado el importante Colegio de Santo Tomás, incorporado al Instituto Vizcaíno.

Portugalete dispone de una hermosa iglesia parroquial, de la advocación de Santa María, mandada edificar por la fundadora del pueblo en uno de los puntos más culminantes, y cuenta además en su recinto con el Convento de Santa Clara, situado también en una de las mayores alturas de la villa.

El 25 de Julio de cada año, 15 y 16 de agosto y 9 de septiembre, celebrase en Portugalete animadas romerías, a las que acuden gran número de personas de los pueblos comarcanos, verificándose con tal motivo atractivos festejos públicos por cuenta de la Municipalidad.

La indicada villa tiene estaciones telegráfica y telefónica, y cuenta con casinos titulados «Sociedad del Recreo» y «Casino Republicano», y con una Sociedad Benéfica denominada «La Esperanza».

La Junta de Salvamento que reside en Portugalete, es una institución importantísima por los valiosos servicios que presta á la esforzada gente del mar, y los aparatos de que dispone son magníficos y de gran utilidad para el humanitario objeto a que se dedican.

En su hermosa playa existe un Balneario, siendo además innumerables las casetas que se colocan en dicho punto durante la temporada de baños.

 

domingo, 5 de julio de 2026

LAS CASAS DE FLORENCIO Y PABLO BILBAO



A muchos les sonará nuevo, pero durante años existió en la Villa un pequeño “barrio” que se conocía como “las casas de Florencio y Pablo Bilbao”, en lo que ahora es la parte final de Carlos VII, a su izquierda, antes de llegar al cementerio.
Lo traemos a cuento al encontrar en el archivo de José Ramón Tejada, estas dos fotos de antiguos vecinos de aquellas casas y que como los de otras calles, se reúnen para rememorar recuerdos de niñez y juventud.

Sobre estos pequeños barrios o enclaves portugalujos, disponemos de poca información. En el Diccionario de calles de Portugalete, se dice que la actual calle Ruperto Medina, se llamaba, en 1929, Particular de Florencio Bilbao, el constructor de dichas casas. Son pequeños detalles de nuestra historia que a no dudar a los que vivieron en esa zona les interesarían.
Publicado el 22 de junio 2015




sábado, 4 de julio de 2026

LA GALERNA DEL CANTÁBRICO DE 1933 Y PORTUGALETE



 Hoy recordamos la tragedia sufrida en 1933 por los pescadores  bermeanos, con las dos fotografías que acompañan a la entrada con la suscripción popular que se organizó en la Villa.
Las fotos recogen el momento de su paso por el Ojillo, por delante de la entrada del convento de las Siervas de María, acompañados de la banda de Música y con la pancarta:

PORTUGALUJOS.
Bermeo llora la pérdida de los
pescadores que el mar ha llevado
Ayuda a sus familias con tu limosna.


El utilizar una sábana para recoger las monedas que se lanzaban desde las ventanas la hemos conocido muchos con motivo de colectas a favor del Hospital de San Juan Bautista, en determinadas festividades como podía ser tras los coros de Santa Agueda.

Publicada el 14 de agosto 2015






viernes, 3 de julio de 2026

CUANDO LA BOTA DE LOS SOLDADOS DE NAPOLEÓN PISO PORTUGALETE (1808-1813)

 

Entre agosto de 1808 y mediados de 1813, Portugalete sufrió la ocupación de las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia. Un periodo marcado por el miedo, la escasez y una altísima mortalidad provocada por las epidemias de tifus o disentería. Gracias a las investigaciones de Aurelio Gutiérrez en su blog La vida pasa y al riguroso trabajo de Roberto Hernández Gallejones en este blog El Mareómetro, hoy podemos reconstruir con detalle aquel tenso día a día a nivel de calle.

Un Ayuntamiento a la fuga y treinta y cinco vecinos valientes.

La tensión estalló la tarde del 17 de agosto de 1808. Ante la inminente entrada de las bayonetas francesas en la Villa, todos los miembros del Ayuntamiento legítimo optaron por ausentarse del pueblo. Al llegar, el "Jefe Francés" se encontró con un vacío de poder y ordenó reunir de urgencia un concejo abierto.

Apenas 35 vecinos tuvieron que dar la cara y, bajo evidente coacción, se vieron obligados a nombrar un gobierno municipal improvisado. El cargo de alcalde y juez ordinario recayó en José de Sarria, quien tuvo la ingrata y peligrosa tarea de hacer de intermediario entre las exigencias de un enemigo que, de forma permanente, mantenía un destacamento fijo de entre 55 y 60 soldados acantonados en la Villa.

El ir y venir de tropas: cuando hubo más franceses que portugalujos.

El verdadero drama no era solo la guarnición fija, sino el incesante trasiego de tropas transeúntes. Los documentos revelan cifras asombrosas: solo en el mes de junio de 1810, el Ayuntamiento tuvo que registrar un gasto de 116 reales para pagar las camas de 3.297 plazas de infantería alojadas en tránsito. Hubo noches, como una de julio de ese mismo año, en la que pernoctaron en la Villa el coronel de Gendarmes y 320 oficiales de golpe. En esas ocasiones, había literalmente más soldados extranjeros que vecinos en las calles, considerando que Portugalete apenas contaba entonces con unos 600 habitantes.

Para poder comunicarse con semejante marea humana, el Ayuntamiento tuvo que contratar intérpretes oficiales, como Ignacio de Arana o José de Amesti, cuyos salarios supusieron un costoso e imprevisto mordisco a las arcas públicas.

El negocio de la guerra y los caprichos del invasor.

Como bien nos recuerdan las guerras sacan lo peor de la sociedad, y también son el escenario donde algunos encuentran su fortuna. Mientras la mayoría padecía miseria, la ocupación francesa fue el trampolín económico de la familia Castet. Juan Bernardo Castet y su hijo Juan Claudio se convirtieron en los mayores proveedores de pan, carneros, leña y suministros médicos para las fuerzas francesas, amasando un importante patrimonio.

Paralelamente, la Villa tenía que costear las exigencias de la oficialidad. Los libros de cuentas detallan el gasto en botellas de vino de Málaga destinadas al comandante de turno (entre ellos un oficial polaco de apellido indescifrable, Horowitzeky), gratificaciones económicas en mano para capitanes y tenientes, e incluso el pago del aceite y las mechas de los faroles que el comandante Delorie exigía mantener encendidos toda la noche en el exterior de su cuartel. Mientras tanto, en la ría, un pequeño buque de tres palos francés llamado El Santander vigilaba para asegurarse de que ningún vecino burlara el estricto bloqueo comercial.

Detrás de las grandes fechas de los libros nuestra verdadera historia la escribieron quienes tuvieron que buscar comida en una Villa colapsada por miles de soldados, los que mediaron para evitar fusilamientos y quienes, a pesar de todo, lograron que la Villa sobreviviera a la bota napoleónica.

jueves, 2 de julio de 2026

EL RECUERDO DE JESÚS SAITUA Y SUS FOTOS PENDIENTES (1)

  



Durante los años que llevamos metidos en esto de recuperar y divulgar nuestro pasado, han sido muchas las personas que nos han facilitado materiales. Lo más habitual ha sido recibir viejas fotografías familiares. En general, se nos entregaban bloques enteros de fotos de los que utilizamos solo una parte por creer entonces que eran las más interesantes o adecuadas para el momento. Sin embargo, el tiempo pasa y ahora que estamos revisando esa multitud de imágenes guardadas, nos encontramos con algunas que entonces quedaron pendientes y que hoy, en su recuerdo, queremos ofrecer.

Es el caso que hoy nos ocupa y que nos facilitó un viejo amigo fallecido ya hace casi tres años: Jesús Saitua Arteta.

Jesús era un año mayor que yo y siempre me llamó cariñosamente “Petit”, algo que nadie más hizo. Nacido en 1940 llegó al Ojillo en 1953. Su padre, Ambrosio Saitua Sangroniz, era natural de Sopelana, y su madre, Luciana Arteta, de Urduliz. Eran tres hermanos. Ambrosio abrió una recordada colchonería en la lonja del número 12, un negocio que, al jubilarse él, continuó su sobrino Pruden.

Entre las fotos que Jesús nos cedió en su día y que guardábamos en el tintero, empezamos hoy compartiendo estas tres primeras.

La primera fotografía nos recuerda junto a la figura de nuestro amigo la casa donde vivió. Desde la ventana de la misma, frente al convento de las Siervas, destaca junto a una novia saliendo de la ceremonia de su boda, lo que hoy en día es ya una palmera de gran tamaño.

Las otras dos imágenes nos recuerdan la gran afición de Jesús por el fútbol portugalujo, siguiendo fielmente al equipo en localidades como Santander o Somorrostro.

Si la primera de ellas nos traslada a un viaje en 1956 con Iñaki Pastor (txistulari), Alfre Palacios, Edu Benito, Luis Barquín, Pedro Valluerca, Menica, Catalán, Etxebarría, Pedrosa, Trigueros y Santos, entre otros, en la otra en Somorrostro en 1959 entre el grupo de aficionados jarrilleros, Angulo, Suárez, …

En una próxima entrada recogeremos más fotografías de su activa vida festiva en el municipio, recordando que ya en 2020 tuvimos la suerte de publicar algunas que nos cedió cantando la DIANA. Vaya desde aquí este sincero homenaje a su memoria.

 


miércoles, 1 de julio de 2026

LA BAJADILLA DE LA VIRGEN DE LA GUIA EN 1993





Si la fiesta de la Guía es la más entrañable para los portugalujos, su desaparecida bajadilla es recordada por muchos cuando nos encontramos sumergidos en la muchedumbre que congrega actualmente y que la ha hecho morir de éxito.
El recuerdo de lo que era hace dos décadas nos lo ha traído este vídeo de 1993 de Txerra Cobos.
Para los portugalujos que vivimos aquellos años no vamos a hacer ningún comentario al respecto pues muchos se localizarán entre los participantes. Solamente recordar a los que aparecen y ya no están, empezando por nuestro amigo y colaborador del Mareómetro, Gaizka Aróstegui, y otros muchos como César Saavedra, Lucio y Fernando Delgado, Víctor Aroma, Nati Fuentes, Javier Gárate, Adolfito Valgañón, Andoni Larrauri, Juanjo Tellaetxe, Javier Madariaga,….

Publicado el 10 de febrero de 2016







martes, 30 de junio de 2026

HISTORIA DEL HOTEL Nº 7: ESTANCIA DE PERSONALIDADES EN EL SIGLO XX

 



El siglo XX consolidó al actual PUENTE COLGANTE BOUTIQUE HOTEL como el epicentro social, cultural y deportivo de la Villa. Más allá de la presencia de la aristocracia de principios del siglo XX o de la visita de la familia real austriaca y de Alfonso XIII, sus salones fueron el punto de encuentro de figuras influyentes dejando su huella en la memoria colectiva de Portugalete.
El panorama intelectual y artístico estuvo ampliamente representado. Si en el ámbito teatral, recordamos a la célebre actriz María Guerrero, la vanguardia de la moda internacional estuvo presente cuando tras triunfar en Biarritz, y pasar por el hotel María Cristina de San Sebastián, llegó con su colección Cocó Chanel cuya moda fue adoptada inmediatamente por las damas que frecuentaban el Hotel. Escritores como César González Ruano e insignes académicos, como el reputado químico Obdulio Fernández Rodríguez que pasaba los veranos en el Hotel, o el médico Eduardo Moreno Zancudo, figuran también entre sus clientes.

Si hubiera que citar a políticos recordaríamos al presidente del Congreso de los Diputados a principios del siglo, Francisco Romero, o al comunista Santiago Carrillo con la llegada de la democracia.

El deporte rey también escribió su página de oro en el hotel. En 1953 la Selección Española de fútbol, que jugaba en San Mamés contra Suecia, se alojó aquí. Figuras míticas de la talla de Ladislao Kubala, Agustín Gaínza o Miguel Muñoz compartieron espacio con los vecinos de la Villa, en una época que coincidió con la dirección de Antonio Saloña, que dejó como legado su libro Arte nuevo de la cocina española, con una introducción de un asiduo como fue Manuel Llano Gorostiza de la Academia Española de Gastronomía.

Hoy en día, el hotel continúa recibiendo a visitantes de todas las nacionalidades que acuden a la Villa por eventos deportivos, científicos y culturales, manteniendo vivo su espíritu cosmopolita.