Tasio Munárriz a partir de sus investigaciones para su libro República
y Guerra en Portugalete, nos recuerda uno de los episodios más
estremecedores de la represión de posguerra en la Villa.
domingo, 27 de septiembre de 2026
LA CRUEL EJECUCION DEL JEFE DE LA GUARDIA MUNICIPAL DE PORTUGALETE GUILLERMO CURIEL EN 1937
sábado, 26 de septiembre de 2026
INCAUTACION DE BIENES EN LA POSGUERRA: EL BATZOKI (1)
La Junta Técnica del Nuevo Estado creado por el ejército que se rebeló contra la República declaró ilegales a los partidos políticos y agrupaciones sociales del Frente Popular y a los que se hubieran opuesto al Movimiento Nacional y decretaba la incautación de sus bienes muebles, inmuebles, efectos y documentos que pasaban a ser propiedad del Estado.
En cuanto fue ocupada la villa de Portugalete el 22 de junio de 1937, FET–JONS ocupó el edificio del batzoki y, aunque algunos accionistas, coaccionados o voluntariamente, entregaron sus títulos de propiedad, otros los conservaron. Este último es el caso de Miren Begoña Leceaga Intxaurrondo, descendiente de Ana Leceaga Petralanda, cuyo título se reprodujo en una entrada de este blog.
viernes, 25 de septiembre de 2026
FOTOGRAFÍAS: COMIENZO DE LAS OBRAS DE LAS PISCINAS Y LA DESAPARICION DE LA PLAYA
Continuamos con las fotografías que recogen el
momento histórico en que el paisaje de la playa cambió para siempre.
Las imágenes capturan los trabajos iniciales. Entre
finales de 1958 y principios de 1959 arrancaron los trabajos de edificación de
las piscinas municipales sobre el terreno que hasta entonces ocupaba la playa.
Las fotografías muestran el despliegue de los
movimientos de arena, zanjas y encofrados en el arenal, marcando el hito
definitivo que supuso la desaparición de la playa de Portugalete para dar paso
a las nuevas instalaciones deportivas.
jueves, 24 de septiembre de 2026
FOTOGRAFIAS DE LA PLAYA EN LOS AÑOS 50 DEL SIGLO XX
Presentamos estas fotografías publicadas originalmente en el blog en 2013
que, gracias a las actuales herramientas digitales, hemos vuelto a procesar
para apreciar con mayor nitidez los detalles de la playa portugaluja durante
los años 50.
Estas imágenes rescatan s elementos del patrimonio arquitectónico y urbano
del litoral de la Villa antes de su gran transformación:
En la imagen superior izquierda destaca el desaparecido palacete de El
Salto —donde residió en sus últimos años el doctor Enrique Areilza, cuyo nombre
ostenta el parque situado a sus pies— junto al palacete de El Saltillo, que aún
perdura en la actualidad.: En la vista derecha, junto a El Saltillo,
sobresale el desaparecido frontón de la familia Vicuña, en un periodo previo a
la edificación de los bloques de la calle Mariano Ciriquiain, destacando al
fondo la torre del hospital de San Juan de Dios por encima de los chalés de
Peñota.
La escena inferior muestra el
palacio de Gandarias a la derecha y todo el cierre de la balaustrada de mármol
de la playa, un elemento que todavía se conserva hoy en día por delante de la
fachada acristalada de las piscinas.
miércoles, 23 de septiembre de 2026
EL ARTE DE LAS PANCARTAS FESTIVAS: HOMENAJE A JULIO GUTIÉRREZ Y A LOS ARTISTAS DE AQUELLOS AÑOS
A raíz de una
reciente publicación sobre la historia gráfica de nuestras fiestas, Roberto
Cuesta nos ayudaba a precisar la fecha exacta de una fotografía del grupo Lora
Barri durante los Sanroques, situándola en 1978.
Más allá de
identificar detalles como las pegatinas festivas sobre la ikurriña o la pegatina
amarilla que se lucía en aquel San Roque de 1978, la aportación de Roberto
ponía el foco en un patrimonio artístico tan popular como efímero: las
pancartas de las cuadrillas.
A través de
las cuatro pancartas de aquellos años que ilustran esta entrada, queremos rendir
un merecido recuerdo a sus creadores:
El talento de
Julio Gutiérrez: Muchas de las icónicas pancartas que lucía el
Lora Barri tanto en las bajadas de San Roque como en las de Simondrogas
llevaban la firma y el trazo inconfundible de Julio Gutiérrez.
Creatividad y
sátira popular en la Transición: Durante los años de la Transición, una
generación de portugalujos dotados de una enorme vena artística dedicaron horas
de esfuerzo altruista a pintar pancartas para grupos y cuadrillas de la Villa.
Iconografía de
una época: Sus diseños combinaban la sátira del momento, el
humor cotidiano, elementos de la cultura popular y vivos homenajes al perfil
urbano de Portugalete, con el Puente Colgante y la torre de Santa María como
telón de fondo.
Sirva esta
entrada y estas imágenes del Lora Barri como un sincero homenaje a Julio
Gutiérrez y, en su figura, a todos aquellos artistas locales hoy olvidados que
con su pincel supieron darle color, humor e identidad a nuestras fiestas.
martes, 22 de septiembre de 2026
VAQUILLAS EN REPÉLEGA HACIA 1980
Mariser Las Heras nos hace llegar estas fotografías de finales de los años 70 o principios de los 80 que recogen populares escenas de las vaquillas que se soltaban por las calles durante las fiestas de Repélega.
A falta de contar con los programas festivos oficiales de aquella época en
el barrio, las imágenes nos permiten documentar distintos rincones
desaparecidos o transformados de nuestra memoria urbana:
La imagen superior muestra el ambiente festivo y la concurrencia de vecinos
junto a las características fachadas de las casas de El Progreso.
La escena inferior se sitúa en el antiguo vial que discurría por delante de
las casas de El Roble en dirección a la antigua iglesia de San Cristóbal, cuya
torre se aprecia al fondo y que fue derribada en 1989.
Animamos a todos aquellas personas que vivieron aquellas fiestas a que nos
ayuden a precisar las fechas exactas o compartan sus recuerdos de aquellos
festejos callejeros.
lunes, 21 de septiembre de 2026
EMILIO CASTELAR EN PORTUGALETE (1884): LA VISITA DEL EXPRESIDENTE DEL GOBIERNO QUE CAYÓ RENDIDO ANTE EL RETABLO DE SANTA MARÍA
En octubre de
1884, Portugalete recibió a una de las personalidades más influyentes del siglo
XIX español: Emilio Castelar. Político, escritor, expresidente de la Primera
República y considerado el orador más elocuente de la historia parlamentaria de
España, su visita encerraba una profunda carga simbólica. Tan solo diez años
antes, en 1874, la Villa había sufrido el cruento Sitio carlista durante la
República que él mismo había liderado.
Al desembarcar
Castelar, las heridas de la contienda aún eran visibles en los muros y en la
torre de la iglesia de Santa María. Aquel reencuentro no estuvo exento de
tensión: el Gobierno civil de la Restauración intentó frenar las muestras
públicas de apoyo desplegando efectivos policiales. Sin embargo, las
restricciones no impidieron que el vecindario se echara a la calle para aclamar
al líder liberal junto a figuras de la burguesía local como el exalcalde
Fernando Carranza. Durante la jornada, Castelar visitó las escuelas locales
para alentar a los estudiantes y culminó su visita con un banquete de gala en
el Casino, ubicado en el hotel de Manuel Calvo.
El momento
culminante de la jornada tuvo lugar dentro de la iglesia de Santa María. Frente
al soberbio retablo mayor, el brillante orador quedó absorto ante su
majestuosidad. Rompiendo el protocolo de la comitiva, pronunció una frase
histórica:
«Merece la pena de sentarse para
admirar lo que mis ojos descubren.»
Acto seguido,
Castelar tomó asiento en un banco para contemplar en absoluto silencio la joya
escultórica del templo.
Que una figura de
proyección internacional se detuviera exhausta de admiración ante nuestro
patrimonio nos recuerda el inmenso valor de lo que custodiamos. La próxima vez
que cruces las puertas de la Basílica, haz como Castelar en el otoño de 1884:
tómate un momento, siéntate y admira la historia que te rodea.













