jueves, 16 de abril de 2026

LA CALLE BAILEN, AYER Y HOY

 

Para entender cómo nació la actual calle Bailén, debemos situarnos en el Portugalete de la posguerra. La Villa sufrió una transformación radical pasandode ser una localidad tradicional ligada al comercio y el puerto, a convertirse en una ciudad dormitorio y de servicios para la industria de la Margen Izquierda.

En 1956, un estudio sobre la necesidad de vivienda en el municipio calculó la insuficiencia de alojamientos entre 400 o 450, por lo que el Ayuntamiento creyó oportuna la construcción de varios grupos de viviendas. Miramar, Pozo Pando y Bailén. Estas se levantarían en zonas de campas apoyándose en la tolerancia municipal y la necesidad de erradicar el chabolismo que proliferaba en las zonas rurales del municipio.

La foto superior de 1946 nos muestra a José Antonio y Mertxe Rueda en medio de la campa que tras las casas de la calle San Roque se extendía hasta el edificio escolar de Zubeldia, con dicha calle abajo y arriba la casa que Juan Arambarri construyera en 1914, tras el frontón de La Estrella tras el vendaval del año anterior que derribó la pared izquierda de dicho frontón. Este que se ve a la izquierda, tenía sus cuadros 5 y 11 en la parte trasera de dicha casa.

En 1957 se construyó la primera casa de los números impares, empezando por el nº 7, a la que siguió la nº 9 el año siguiente. Ese año de 1958 el Instituto Nacional de la Vivienda aprobó el proyecto de construcción de los cuatro bloques pares, con 40 viviendas de Renta Limitada que en 1960 fueron adjudicadas por el ayuntamiento en parte para maestros, funcionarios y miembros de la Corporación. Constituyeron, por tanto, una prueba latente de que el problema de la vivienda no fue una cuestión que atañese única y exclusivamente a la clase obrera. Estos alojamientos gozaron de la protección oficial con el anticipo sin interés por parte del Ministerio de la Vivienda de casi 3 millones de pesetas, 43,5 toneladas de cemento, 2.780 kilos de hierro y un préstamo del 47% del presupuesto. Bailén se encuadra dentro del gran impulso constructor de viviendas bajo protección oficial (Viviendas de Renta Limitada) que caracterizó esa época.

La segunda foto tomada por Aitor González Gato para mostrar el Ayer y Hoy nos muestra como solo se mantiene la referida casa de Arambarri, en la actualmente denominada calle Axular.

miércoles, 15 de abril de 2026

HEMEROTECA: BITACORA JARRILLERA. Evocando el agua de La Canilla en el cancionero, por Javier Ortuzar

 


En su edición de EL CORREO del 25 de agosto d 1982, “con motivo de la inauguración de la nueva fuente luminosa o estanque, que resalta y constituye un elemento decorativo más de la espléndida zona ajardinada del Muelle Viejo, inaugurada al inicio del programa oficial festivo”, Javier Ortuzar dedicaba un apartado: EVOCACION Y CANCIONERO que decía así: 

En el caso que nos ocupa resalta una evocación, homenaje y recuerdo a la vieja fuente de La Canilla -junto al andén de dirección a Santurce, de la estación actual del ferrocarril- donde han bebido durante tantos años muchos portugalujos. Es por ello como ha sido recogida en diversas tonadas del rico cancionero portugalujo, del que ofrecemos algunas muestras, todas ellas con letras de Pedro Heredia. Así, en «El agua de La Canilla» se dice:
 «Forasteros que no marchan, ni en carretilla, porque no han probado las ricas aguas de La Canilla. Ahí tenéis a Mache y a Bolillas, modelos de ilustración, que han bebido agua de La Canilla y no abandonan la posición. El que bebe agua de La Canilla se refresca el garganchón y en Portugalete se apolilla sin razón, sin razón, sin razón».
O bien la canción de «Mache y El Chubai», que comienza así:
«Bebió un inglés agua en La Canilla y al saberle a natilla dijo: «¡Yes!»; dijo: «¡Yes!»; dijo: «¡Yes!»; -«Ol ray», -«Ol ray». Y el rey del Chubai, que lo presenció, muy alegremente le contestó: Quien bebió agua de La Canilla en la villa se quedó.
En tanto que en la de «La Canilla y el Maño» se canta así:
«En el barrio «El Perchel», un mañico entró cantando una jotica de su lugar, y fue lo primerito que allí encontró La Canilla, y su agua quiso probar. La probó y al instante empezó a cantar: Es la agüica más buena que yo bebí, y aunque me lo replique la del Pilar, ni con agüica hirviendo me voy de aquí.
Fuente atractiva es la de La Canilla, siendo su agua de hermoso sabor, y aseguramos que ella, en la villa, es tan atractiva como el transbordador. Quien prueba su agua la villa no deja; no hay ser que la pruebe que quiera marchar y nuestro mañico, verán que se avieja cantando esta copla y sin ver El Pilar:
Que viva el barrio «El Perchel» y el agua de La Canilla; que viva Portugalete, que viva la Noble Villa. Que viva la calle El Medio, y la de Santa Maria, y la calle Coscojales con la Virgen de la Guía.

martes, 14 de abril de 2026

PORTUGALETE HACE 130 AÑOS: RETRATO DE UNA VILLA ENTRE LA TRADICIÓN Y EL PROGRESO

  


Explorar las páginas de la prensa de finales del siglo XIX nos permite reconstruir la vida cotidiana de Portugalete. Los diarios de octubre y diciembre de 1896 (la ilustración superior es de 1884) que nos pasa Karla Llanos dibujan una sociedad vibrante, marcada por la actividad industrial, la formación de sus élites y una profunda sensibilidad social.

La importancia de Portugalete como centro educativo queda patente en instituciones como el Colegio de Santo Tomás. Estos centros no solo ofrecían formación académica, sino que estaban especializados en el "comercio privado" y la preparación de "Tenedores de Libros" (contables), con profesorado que acumulaba décadas de experiencia en la banca bilbaína. Era el lugar donde se moldeaba a la futura clase dirigente de la pujante industria vizcaína.

La actividad extractiva era el corazón económico de la zona minera y en octubre de 1896, los registros oficiales muestran un movimiento constante en concesiones mineras, destacando nombres como la mina "Virgen de la Guía", vinculada a figuras locales como Miguel Loredo, y otras explotaciones como "Tercera" o "Amalia Teresa". Portugalete no solo era un lugar de residencia y recreo, sino un punto estratégico vinculado directamente a la riqueza del hierro.

En el aspecto estratégico la villa se reforzaba con su infraestructura defensiva. En diciembre de 1896, las crónicas mencionan el relevo de la tercera compañía del Regimiento de Garellano, alojada en el Fuerte de San Roque. Este movimiento de tropas era parte de la vida habitual de los vecinos, quienes convivían con la presencia constante de guarniciones militares encargadas de la vigilancia de la ría.

Por otro lado, 1896 fue un año marcado por los conflictos en Cuba y Filipinas. Esto se reflejaba en la vida social de Portugalete a través de la beneficencia: El Comedor de los Pobres, una institución vital para asistir a los necesitados en una época de grandes desigualdades o la Tómbola de Navidad que en diciembre organizaron eventos benéficos para recaudar fondos destinados a los soldados heridos y enfermos que regresaban de ultramar, uniendo el espíritu navideño con el deber patriótico y social.


 

lunes, 13 de abril de 2026

FOTOGRAFIAS: PALACIO DE DUEÑAS. COLEGIO SANTA MARIA




Sobre el palacio de Dueñas hemos dedicado muchas entradas en este blog. Construido  en 1901 por José González Dueñas, adquirido en 1931 por Antonio Ajuria, dedicado a Instituto de Enseñanza en 1933, utilizado durante la guerra, en 1937 por el Batallón Malatesta, luego por el batallón de trabajadores que reconstruía el edificio del Mercado, requisado por la Guardia Civil hasta que se pasaron a la calle La Cruz, y en abril de 1939, tras declarar el general Franco el final de la guerra, adquirido por los Menesianos, que empiezan a impartir clases en octubre de dicho año.

Tras una década, deciden ampliarlo empezando las obras en 1950 con un edificio adjunto con mayor capacidad que llegaría hasta la calle Abaro. Tres años después al viejo edificio se le despoja de su zona mansardada, desapareciendo su torreta posterior, que se contempla perfectamente en una de las fotos superiores, levantando dos pisos para dormitorios de frailes y alumnos internos.

Ya con una sola torre en 1956 se inaugura en ella la imagen de la Virgen obra de Jesús Torre.

domingo, 12 de abril de 2026

EL FRONTÓN LA ESTRELLA COMO CAMPO DE FÚTBOL.



El recordado frontón La Estrella, constituyó durante muchos años un verdadero polideportivo en Portugalete.
Tras sus primeros años de intensa actividad pelotazale, de gran nivel, a finales del siglo XIX, luego sirvió además de practicar este deporte, como local para mítines políticos, concursos musicales, actuaciones taurinas, circenses, combate de carneros, boxeo, bailes y fiestas de carnaval, etc.

La foto de hoy facilitada por Edu Garaizabal, nos recuerda que era centro de reunión de cuadrillas portugalujas jugando allí también al fútbol, algo de lo que no nos quedaba constancia gráfica. Eran los últimos años del frontón que desaparecería en 1965.

Publicado el 12 de mayo 2014

sábado, 11 de abril de 2026

TXUTXI ARANGUREN (1944-2011): IN MEMORIAN


 

Fue el 22 de marzo de 2011
cuando publicamos esta entrada
con motivo de la muerte de Txutxi.
Nos la había cedido Miguel Angel de la Fuente
hoy tambien fallecido.
Sirva de recuerdo para ambos.

Solíamos coincidir al coger el periódico, o como hace unos días en la frutería. Mientras esperábamos nuestro turno, le comenté la idea de incluir en el próximo número de Cuadernos Portugalujos, una fotografía de un equipo de fútbol en el colegio Santa María de 1956 en la que aparecía él con el balón bajo el brazo. No recordaba la foto, pero me reconoció que efectivamente en esos años empezó jugando de portero.
Anoche, unas horas después de que su gran corazón le jugara una mala pasada, oí la noticia como un mazazo. Tenía 66 años.
Ahora vuelvo a recoger la fotografía que ya apareció en su día en este blog, y que al igual que él es una leyenda del fútbol vizcaíno, la foto forma parte de la historia pequeña del fútbol de su pueblo: Portugalete.

Su ficha es la siguiente:
Año 1956. Campo trasero del Colegio Santa María.
Autor: Luis de la Fuente.
Equipo: Txutxi Aranguren, Luis Mª García, Eduardo Ranedo, Fernando González Enfedaque, Miguel A. de la Fuente, Miguel Angel Ranedo y Txemi Herrero.

Descanse en paz este gran portugalujo

viernes, 10 de abril de 2026

PORTUGALETE HACE UN SIGLO: UNA VILLA DE BARES, CAFÉS Y MUCHA VIDA SOCIAL

 


Hace exactamente un siglo, Portugalete contaba con una población de poco más de 8.000 habitantes y una actividad comercial efervescente que hoy nos resulta interesante redescubrir, con un mercado tradicional en la Plaza y otro no menos tradicional de ganado de cerda en la Plaza de la Ranchería a los que acudían gentes de todos los contornos.

La vida social de 1926 giraba en torno a sus establecimientos de hostelería. Por aquel entonces, había distinción entre locales. Los "Cafés" representaban los puntos de encuentro más importantes y eran, “El Norte” de Ángel Berriatua, “Café Portugalete” de Juan Estebez, “Siglo XX” de Valentín Pérez, “La Marina” de Baltasar Tortajada y “La Unión” de Federico S. Vallejo además de los de Isaac Llanos y Asunción Arrugaeta.

Otros figuraban como Bar-cafés, y eran el caso de Alejandro Duaso, Ángel Gutiérrez e Hijos de Mendizabal mientras otros como los de Juan Arambarri y Baltasar Tortajada figuraban como “establecimientos de bebidas”,

Pero lo que llama la atención es la extensa lista de "tabernas", que no dejaban de ser el verdadero termómetro de la Villa: Antonio Arana, Vicente Arostegui, Asunción Arrugaeta, Vda. de Ayarza, Marta Beobide, Ángel Berriatua, José Bilbao, Eulogio Crespo, Alejandro Duaso, Antonio Echevarria, Ramón Echevarría, Saturnino Elordi, Jacinto García, Viuda de Ramón Garmendia, Daniel Gómez, Pedro Leza, Fructuoso Santiago, Isaac Llanos, Mariano Marquina, Diego Martínez, Lucio Martínez, Soledad Montejo, Julián Mugica, Matea Pascual, (la recogemos en la foto superior en su establecimiento del Muelle Viejo), Luis Suberbiola, Eusebio Vegas, Elvira Viota, Rafael Vivancos y Gumersindo Zamora. Como vemos algunos figuraban en las anteriores clasificaciones y además dos de ellos figuraban como Bar-restaurante y eran Jesús Solana y Aniceto Ruis “El Logroñés”.

Pero para comer existía una categoría específica de "Casas de Comidas” que servían de sustento a trabajadores y viajeros: Jeronimo Arana, Asunción Arrugaeta, Marta Beobide, Rafael Curiel, Vicente Ibinaga, Isaac Llanos, Aniceto Marín, Diego Martínez, Ricardo Rovira, Bibiana Ruiz, Pedro y Francisco Soldevilla y Lina Uribe

Y si además había que dormir encontramos las “Fondas”, que en este caso eran las de Vicente Arostegui, “America” de Q. Barandica, “La Burgalesa” de Lucio Martínez y “La Union” de Federico S. Vallejo, sin olvidar el HOTEL PORTUGALETE de Antonio Candela.

Una estructura comercial que no solo nos habla de ocio, sino de una sociedad que vivía en la calle, donde el contacto personal en el mostrador era el eje de la convivencia.