viernes, 3 de julio de 2026

CUANDO LA BOTA DE LOS SOLDADOS DE NAPOLEÓN PISO PORTUGALETE (1808-1813)

 

Entre agosto de 1808 y mediados de 1813, Portugalete sufrió la ocupación de las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia. Un periodo marcado por el miedo, la escasez y una altísima mortalidad provocada por las epidemias de tifus o disentería. Gracias a las investigaciones de Aurelio Gutiérrez en su blog La vida pasa y al riguroso trabajo de Roberto Hernández Gallejones en este blog El Mareómetro, hoy podemos reconstruir con detalle aquel tenso día a día a nivel de calle.

Un Ayuntamiento a la fuga y treinta y cinco vecinos valientes.

La tensión estalló la tarde del 17 de agosto de 1808. Ante la inminente entrada de las bayonetas francesas en la Villa, todos los miembros del Ayuntamiento legítimo optaron por ausentarse del pueblo. Al llegar, el "Jefe Francés" se encontró con un vacío de poder y ordenó reunir de urgencia un concejo abierto.

Apenas 35 vecinos tuvieron que dar la cara y, bajo evidente coacción, se vieron obligados a nombrar un gobierno municipal improvisado. El cargo de alcalde y juez ordinario recayó en José de Sarria, quien tuvo la ingrata y peligrosa tarea de hacer de intermediario entre las exigencias de un enemigo que, de forma permanente, mantenía un destacamento fijo de entre 55 y 60 soldados acantonados en la Villa.

El ir y venir de tropas: cuando hubo más franceses que portugalujos.

El verdadero drama no era solo la guarnición fija, sino el incesante trasiego de tropas transeúntes. Los documentos revelan cifras asombrosas: solo en el mes de junio de 1810, el Ayuntamiento tuvo que registrar un gasto de 116 reales para pagar las camas de 3.297 plazas de infantería alojadas en tránsito. Hubo noches, como una de julio de ese mismo año, en la que pernoctaron en la Villa el coronel de Gendarmes y 320 oficiales de golpe. En esas ocasiones, había literalmente más soldados extranjeros que vecinos en las calles, considerando que Portugalete apenas contaba entonces con unos 600 habitantes.

Para poder comunicarse con semejante marea humana, el Ayuntamiento tuvo que contratar intérpretes oficiales, como Ignacio de Arana o José de Amesti, cuyos salarios supusieron un costoso e imprevisto mordisco a las arcas públicas.

El negocio de la guerra y los caprichos del invasor.

Como bien nos recuerdan las guerras sacan lo peor de la sociedad, y también son el escenario donde algunos encuentran su fortuna. Mientras la mayoría padecía miseria, la ocupación francesa fue el trampolín económico de la familia Castet. Juan Bernardo Castet y su hijo Juan Claudio se convirtieron en los mayores proveedores de pan, carneros, leña y suministros médicos para las fuerzas francesas, amasando un importante patrimonio.

Paralelamente, la Villa tenía que costear las exigencias de la oficialidad. Los libros de cuentas detallan el gasto en botellas de vino de Málaga destinadas al comandante de turno (entre ellos un oficial polaco de apellido indescifrable, Horowitzeky), gratificaciones económicas en mano para capitanes y tenientes, e incluso el pago del aceite y las mechas de los faroles que el comandante Delorie exigía mantener encendidos toda la noche en el exterior de su cuartel. Mientras tanto, en la ría, un pequeño buque de tres palos francés llamado El Santander vigilaba para asegurarse de que ningún vecino burlara el estricto bloqueo comercial.

Detrás de las grandes fechas de los libros nuestra verdadera historia la escribieron quienes tuvieron que buscar comida en una Villa colapsada por miles de soldados, los que mediaron para evitar fusilamientos y quienes, a pesar de todo, lograron que la Villa sobreviviera a la bota napoleónica.

jueves, 2 de julio de 2026

EL RECUERDO DE JESÚS SAITUA Y SUS FOTOS PENDIENTES (1)

  



Durante los años que llevamos metidos en esto de recuperar y divulgar nuestro pasado, han sido muchas las personas que nos han facilitado materiales. Lo más habitual ha sido recibir viejas fotografías familiares. En general, se nos entregaban bloques enteros de fotos de los que utilizamos solo una parte por creer entonces que eran las más interesantes o adecuadas para el momento. Sin embargo, el tiempo pasa y ahora que estamos revisando esa multitud de imágenes guardadas, nos encontramos con algunas que entonces quedaron pendientes y que hoy, en su recuerdo, queremos ofrecer.

Es el caso que hoy nos ocupa y que nos facilitó un viejo amigo fallecido ya hace casi tres años: Jesús Saitua Arteta.

Jesús era un año mayor que yo y siempre me llamó cariñosamente “Petit”, algo que nadie más hizo. Nacido en 1940 llegó al Ojillo en 1953. Su padre, Ambrosio Saitua Sangroniz, era natural de Sopelana, y su madre, Luciana Arteta, de Urduliz. Eran tres hermanos. Ambrosio abrió una recordada colchonería en la lonja del número 12, un negocio que, al jubilarse él, continuó su sobrino Pruden.

Entre las fotos que Jesús nos cedió en su día y que guardábamos en el tintero, empezamos hoy compartiendo estas tres primeras.

La primera fotografía nos recuerda junto a la figura de nuestro amigo la casa donde vivió. Desde la ventana de la misma, frente al convento de las Siervas, destaca junto a una novia saliendo de la ceremonia de su boda, lo que hoy en día es ya una palmera de gran tamaño.

Las otras dos imágenes nos recuerdan la gran afición de Jesús por el fútbol portugalujo, siguiendo fielmente al equipo en localidades como Santander o Somorrostro.

Si la primera de ellas nos traslada a un viaje en 1956 con Iñaki Pastor (txistulari), Alfre Palacios, Edu Benito, Luis Barquín, Pedro Valluerca, Menica, Catalán, Etxebarría, Pedrosa, Trigueros y Santos, entre otros, en la otra en Somorrostro en 1959 entre el grupo de aficionados jarrilleros, Angulo, Suárez, …

En una próxima entrada recogeremos más fotografías de su activa vida festiva en el municipio, recordando que ya en 2020 tuvimos la suerte de publicar algunas que nos cedió cantando la DIANA. Vaya desde aquí este sincero homenaje a su memoria.

 


miércoles, 1 de julio de 2026

LA BAJADILLA DE LA VIRGEN DE LA GUIA EN 1993





Si la fiesta de la Guía es la más entrañable para los portugalujos, su desaparecida bajadilla es recordada por muchos cuando nos encontramos sumergidos en la muchedumbre que congrega actualmente y que la ha hecho morir de éxito.
El recuerdo de lo que era hace dos décadas nos lo ha traído este vídeo de 1993 de Txerra Cobos.
Para los portugalujos que vivimos aquellos años no vamos a hacer ningún comentario al respecto pues muchos se localizarán entre los participantes. Solamente recordar a los que aparecen y ya no están, empezando por nuestro amigo y colaborador del Mareómetro, Gaizka Aróstegui, y otros muchos como César Saavedra, Lucio y Fernando Delgado, Víctor Aroma, Nati Fuentes, Javier Gárate, Adolfito Valgañón, Andoni Larrauri, Juanjo Tellaetxe, Javier Madariaga,….

Publicado el 10 de febrero de 2016







martes, 30 de junio de 2026

HISTORIA DEL HOTEL Nº 7: ESTANCIA DE PERSONALIDADES EN EL SIGLO XX

 



El siglo XX consolidó al actual PUENTE COLGANTE BOUTIQUE HOTEL como el epicentro social, cultural y deportivo de la Villa. Más allá de la presencia de la aristocracia de principios del siglo XX o de la visita de la familia real austriaca y de Alfonso XIII, sus salones fueron el punto de encuentro de figuras influyentes dejando su huella en la memoria colectiva de Portugalete.
El panorama intelectual y artístico estuvo ampliamente representado. Si en el ámbito teatral, recordamos a la célebre actriz María Guerrero, la vanguardia de la moda internacional estuvo presente cuando tras triunfar en Biarritz, y pasar por el hotel María Cristina de San Sebastián, llegó con su colección Cocó Chanel cuya moda fue adoptada inmediatamente por las damas que frecuentaban el Hotel. Escritores como César González Ruano e insignes académicos, como el reputado químico Obdulio Fernández Rodríguez que pasaba los veranos en el Hotel, o el médico Eduardo Moreno Zancudo, figuran también entre sus clientes.

Si hubiera que citar a políticos recordaríamos al presidente del Congreso de los Diputados a principios del siglo, Francisco Romero, o al comunista Santiago Carrillo con la llegada de la democracia.

El deporte rey también escribió su página de oro en el hotel. En 1953 la Selección Española de fútbol, que jugaba en San Mamés contra Suecia, se alojó aquí. Figuras míticas de la talla de Ladislao Kubala, Agustín Gaínza o Miguel Muñoz compartieron espacio con los vecinos de la Villa, en una época que coincidió con la dirección de Antonio Saloña, que dejó como legado su libro Arte nuevo de la cocina española, con una introducción de un asiduo como fue Manuel Llano Gorostiza de la Academia Española de Gastronomía.

Hoy en día, el hotel continúa recibiendo a visitantes de todas las nacionalidades que acuden a la Villa por eventos deportivos, científicos y culturales, manteniendo vivo su espíritu cosmopolita.

lunes, 29 de junio de 2026

1910: EL GRAN CONCURSO REGIONAL DE BANDAS Y ORFEONES EN PORTUGALETE

 



Ni el cine incipiente ni los fuegos artificiales de Eustaquio Astondoa pudieron frenar la pasión musical de los portugalujos en aquel verano de 1910. Un hito histórico que marcó la crónica cultural de nuestra Villa.

La idea nació de los vecinos Domingo L. Davalillo, José Ormazabal y Luis Jáuregui, quienes propusieron al Ayuntamiento la celebración de un certamen que pusiera a Portugalete en el centro del mapa musical regional. El Consistorio aceptó el reto, aprobando un presupuesto total de 4.850 pesetas, una cifra considerable para la época.

El escenario elegido fue el Frontón La Estrella, donde se alquilaron 1.000 sillas para mayor comodidad del público. El Ferrocarril de Bilbao a Portugalete incluso habilitó servicios especiales nocturnos para facilitar el regreso de los asistentes.

Centrándonos en el concurso de bandas el jurado estuvo compuesto por figuras de renombre como Aureliano Valle, Pedro Sáinz de Urabain, Marcelino Amenabar y Pedro Lizarraga, y las Bandas participantes fueron: Banda de la Fábrica de Dinamita de Galdácano: 40 ejecutantes, dirigida por Domingo Eguileor. Banda Municipal de Sestao: 30 ejecutantes, dirigida por Manuel Gainza. Banda Municipal de Guecho: 32 ejecutantes, dirigida por J. Domingo Echaveguren.

Tras una intensa competición, el primer premio de ejecución fue adjudicado a la Banda de Galdácano. El segundo premio fue compartido entre las bandas de Sestao y Guecho, mientras que el "Premio de Honor" se repartió en partes iguales entre las de Sestao y Galdácano, quedando el tercer premio de honor para Guecho.

Como curiosidad técnica, la obra obligada fue Pallas, de Gabriel Parés, aunque posteriormente fue sustituida por Le Roman d'Elvire, de Thomas.

Aquella jornada de septiembre de 1910 terminó con un gran ambiente festivo en la Villa, celebrando el éxito de una organización que no escatimó en medios para el disfrute de los portugalujos.

Las fotografias que encabezan esta entrada nos muestran el ambiente en el frontón de La Estrella, así como la entrada al mismo con su estandarte de la banda de Galdacano.


domingo, 28 de junio de 2026

LA CUCAÑA Y LA CAZA DE PATOS EN EL PROGRAMA DE FESTEJOS DE 1905






Continuamos con el programa de festejos del día de la Patrona de 1905, que aparece recogido y escrito a mano en el AHMP referencia C 173 N1.
Los actos de la tarde se centran en la cucaña y caza de patos en la ría, por lo que ilustramos la entrada con fotos de aquellos años de hace un siglo:

A las cinco, cucaña horizontal con premio para el que coja la bandera colocada en su extremo y a continuación caza de patos a nado.
En la cucaña es condición alcanzarla en pie, siendo nulo y además se castigará con rigor a quien pretenda alcanzarla de otro modo. Del mismo modo los patos deben ser cogidos a nado, siendo prohibido cogerlos desde los botes ni que estos estorben a los nadadores.
Durante todos estos festejos y el resto de la tarde y noche, la Banda de Música se situará en el kiosco de la plaza.
Por la noche gran iluminación eléctrica y a las nueve de la noche se quemarán fuegos artificiales del Sr. Sanchez de Corella.

Publicado el 19 de julio 2012

sábado, 27 de junio de 2026

NORMAS DE MORALIDAD EN LOS FESTEJOS DE LA RIA DE HACE UN SIGLO




Volviendo sobre la cucaña y caza de patos, recogemos hoy un acuerdo del 1º de agosto de 1912, entre el Alcalde y la autoridad local de marina que decía lo siguiente:

Queda prohibido durante los festejos en la Ría:
1º Practicar los ejercicios de la cucaña y caza de patos y natación sin que el traje de baño sea lo suficientemente grueso y cubra todo el cuerpo de las personas mayores de 12 años; pudiendo las menores de esta edad usarle desde la cintura a las rodillas.
2º Apoderarse de los patos desde las embarcaciones y lanzarse de las mismas para perseguirlos o cazarlos al aproximarse aquellos a éstas.
3º Transitar ni pasar por los Muelles y Plaza de esta Villa en traje de baño; debiendo todos desnudarse y vestirse en el mismo remolcador, en punto retirado del público o en embarcaciones distanciadas del muelle para que no desdiga de la moral.

Las fotografías corresponden a 1910, la superior y a unos años antes, hacia 1903, la inferior con el remolcador de ruedas en este caso.

Publicado el 23 julio 2012