viernes, 2 de octubre de 2026

AQUEL INOLVIDABLE TRIUNFO DE LA BANDA DE MUSICA EN PAMPLONA (1918)

 


José Luis Lasa Astobiza, ha puesto a nuestra disposición documentación referida a la Banda de Música Municipal que guardaba su bisabuelo Ángel Astobiza Llano (1892-1972), gran portugalujo y sobre todo entusiasta seguidor y admirador del maestro Amenabar, que empezamos a dar a conocer con estas dos fotos del triunfo de la Banda en Pamplona en 1918.

Para recordar este evento recurrimos a lo que le contó a Pedro Heredia en la revista El Abra en 1968. En esta conversación, Astobiza rememora con detalle y emoción las vivencias, anécdotas y el rotundo éxito de nuestra Banda bajo la brillante dirección del maestro Marcelino Amenábar:

El 12 de julio de 1918, la expedición portugaluja —compuesta por unos 36 acompañantes, entre ellos el alcalde Miguel Carranza y el teniente de alcalde Ángel Suárez— acompañó a la Banda hasta la estación de Achuri para emprender viaje a Pamplona en ferrocarril.

A pesar de que el ambiente inicial en la capital navarra no parecía favorable y los pronósticos daban como favoritas a otras agrupaciones como las de Vergara e Irún, la actitud de nuestros músicos no decayó.

El giro de los acontecimientos comenzó el 13 de julio por la tarde. Al desfilar hacia la plaza de toros a los acordes del pasodoble Gerona, el público pamplonés, sorprendido por la calidad artística de la formación, se puso en pie en los cafés para aplaudir con entusiasmo.

El 14 de julio tuvieron lugar las actuaciones de concurso. Bajo la atenta mirada de un jurado presidido por Julio Gómez, la Banda de Portugalete interpretó la Suite en la, logrando un aplauso unánime. Posteriormente, enfrentándose a grandes agrupaciones como Guernica, Galdácano o Vergara, deslumbró con la pieza de libre elección, Las Walkirias de Richard Wagner. La magistral dirección de Amenábar entusiasmó tanto al público que la Banda tuvo que repetir sus interpretaciones en la Plaza del Castillo hasta altas horas de la madrugada.

El veredicto del jurado fue categórico y unánime, otorgando los máximos galardones:

PREMIO DE HONOR:
Banda Municipal de Portugalete (3.000 pesetas y diploma alegórico).
Banda Municipal de Vergara (1.500 pesetas y diploma alegórico).

PREMIO DE LIBRE ELECCIÓN:
Banda Municipal de Portugalete (Corona de vermeil y diploma alegórico).
Banda Municipal de Vergara (Palma de vermeil y diploma alegórico).

El regreso a la Villa el 15 de julio fue una verdadera fiesta. Tras un cálido homenaje en la Diputación de Vizcaya en Bilbao, los músicos llegaron a la estación de Portugalete, donde todo el pueblo se echó a la calle para recibir a sus héroes a los acordes del pasodoble Paris-Bruselas, llevando a hombros al maestro Amenábar.

La nómina de los protagonistas: Aquel triunfo impecable se gestó en la Academia de Música creada por Marcelino Amenábar, quien durante doce años formó con rigor y entrega a la plantilla de 38 ejecutantes:

Florentino Abad (Bombardino), Ramón Arámbarri (Saxofón si bemol), Antonio Arranz (Clarinete), Martín Armolea (Clarinete), José Astondoa (Trompeta), Manuel Busto (Trombón), Román Busto (Bombardino), Bernardo Cobos (Saxofón barítono), Federico Cobos (Requinto), Primitivo Diez (Trompeta), Tomás Donés (Requinto), Pablo Escudero (Ono Ven), José María Guantes (Clarinete), Benjamín Hernández (Caja), Dámaso Lejonagoitia (Clarinete), Francisco Lejonagoitia (Saxofón mi bemol), Santiago Prat (Trompa), Epifanio Rocandio (Flauta), Ángel Taramundi (Trompeta), Julián Taramundi (Clarinete), Santos Taramundi (Trompa), Nicasio Tejado (Contrabajo), Luis Vergara (Clarinete), Roque Vergara (Barítono).

(Además de otros músicos y discípulos que formaron parte de esta etapa histórica).

El recuerdo de este concurso de 1918 sirve para mantener viva la memoria cultural de nuestra Villa y rendir homenaje a quienes elevaron el nombre de Portugalete a lo más alto de la música popular.

jueves, 1 de octubre de 2026

RECORDANDO A JAVIER GÁRATE, SU CARNICERÍA Y SU DEDICACION AL HOSPITAL ASILO

  




El recuerdo de Javier Gárate aflora de forma natural al pasar por la calle del Medio frente a lo que fue su emblemática carnicería, un comercio tradicional que continuó la senda abierta por su padre, Santiago Gárate, y que formó parte fundamental del bullicioso entramado comercial que caracterizó durante décadas a esta arteria de la Villa y que hoy todavía después de tantos años no nos acostumbramos a verla tan muerta.

Las fotos que he encontrado rescatan la vertiente humana, profesional y social de aquel gran portugalujo.

La superior nos lo muestra en pleno trabajo tras el mostrador de su establecimiento, en una cotidiana y expresiva instantánea capturada por su amigo Eduardo Benito, con el inconfundible cigarrillo en la boca que evoca el ambiente de la época.

Más allá de su faceta comercial, Javier Gárate volcó su dedicación a la comunidad al frente del Santo Hospital San Juan Bautista, Institución en la que ejerció con absoluta entrega como Hermano Mayor desde 1983 hasta su fallecimiento en 2006. Tras su pérdida, la responsabilidad de la Institución fue recogida por su íntimo amigo Eduardo. (En la actualidad encontramos tambien al frente de nuestro querido "Asilo" a otro Javier Garate, hijo de  nuestro recordado amigo)

En la segunda foto, fechada el 11 de febrero de 1985, en el recordado Bar Minuto aparecen Javier y Eduardo cumpliendo con la arraigada costumbre diaria de reunirse tras la jornada laboral para compartir unos txikitos por los establecimientos de la Villa.

En la tercera foto, (el tercero por la izquierda y más joven) formando parte de la comisión de jovenes que presidía Paco Celaya tras una recaudación de fondos a favor del Hospital.

 

miércoles, 30 de septiembre de 2026

EL COMIENZO DEL RELLENO A SANTURTZI EN LA PRIMERA DÉCADA DEL SIGLO XX

 


Del volumen Portugalete en la tarjeta postal, que se puede consultar en la Biblioteca Digital Portugaluja, recuperamos dos vistas fotográficas que documentan el origen de una de las mayores transformaciones urbanas y portuarias del abra.

Una vez concluidas las obras del puerto exterior, las autoridades portuarias proyectaron el relleno del frente costero entre Portugalete y Santurtzi para garantizar la accesibilidad y las infraestructuras de enlace necesarias.

La primera imagen corresponde a una tarjeta postal editada hacia 1907 Knackstedt & Näther de Hamburgo, una de las empresas alemanas más influyentes a nivel mundial en la producción masiva de tarjetas postales de alta calidad a finales del siglo XIX y principios del XX, mostrando los primeros trabajos de delimitación del espacio ganado al mar mediante un imponente muro de contención iniciado en 1906.

Un año después de arrancar el muro desde el límite portugalujo, la infraestructura alcanzó Santurtzi, tal y como se contempla en la segunda toma panorámica en la que destaca a la izquierda delante del Muelle de Hierro, la emblemática balsa flotante del Real Sporting Club, hito fundamental del deporte náutico en el Abra a comienzos del siglo XX.


martes, 29 de septiembre de 2026

DOMINGO DE EPALZA Y LARRAONDO (1813-1888) Y SU RELACION CON PORTUGALETE

 


Mientras que la figura de Tomás José de Epalza y Zurbarán y de su esposa Casilda Iturrizar es ampliamente recordada en la Villa por la construcción de su palacio y capilla en el Muelle Nuevo, un nuevo estudio que nos envía Gabriel Sáenz Franco —disponible en la Biblioteca Digital Portugaluja— nos aproxima a la biografía de su primo segundo, Domingo de Epalza y Larraondo, quien también tuvo una importante relación con Portugalete.

Ambos primos mantuvieron una estrecha alianza financiera siendo en 1857 cofundadores del Banco de Bilbao, siendo la familia con mayor peso accionarial inicial, además de socios en la siderúrgica Santa Ana de Bolueta y en las inversiones del ferrocarril de la Ría.

Domingo de Epalza en la Villa nacido en el valle de Orozko en 1813 y formado en el Seminario de Bergara, fue parte activa en 1841 en la creación de Santa Ana de Bolueta y posteriormente ejerció como vocal del Consejo de Administración del Banco de Bilbao entre 1867 y 1879.

Cuando Tomás José de Epalza y Zurbarán falleció en 1873, sus acciones y participaciones del Banco de Bilbao pasaron a su primo Domingo de Epalza, mientras que el resto de sus propiedades y bienes pasaron a su viuda, Doña Casilda Iturrizar.

Estableció su residencia en el Palacio familiar del Muelle Nuevo (con la capilla dedicada a Santo Tomás de Villanueva), donde falleció el 17 de enero de 1888 a los 74 años.

Tras contraer matrimonio con María Encarnación Venancia de Palacio Muruaga, el matrimonio asumió la tutela y acogida de los hermanos huérfanos Alberto y Silvestre de Palacio y Elissague. Bajo el amparo familiar de los Epalza se formó Alberto de Palacio, el arquitecto e ingeniero creador del Puente Colgante.

 Sus descendientes y sobrinos enlazaron con prominentes sagas de la Villa, como la familia Carranza, mediante el matrimonio de su sobrino político José María López de Lerena y de Epalza con Concepción del Portillo y Carranza, nieta del que fuera alcalde de Portugalete y presidente de la Diputación, Fernando Carranza Arroyo.

Los descendientes del matrimonio Epalza-Palacio mantuvieron una presencia constante en la vida social y deportiva de la zona costera a lo largo de los siglos XIX y XX, vinculándose con personalidades de la sociedad portugaluja.

La figura de Domingo de Epalza y Larraondo no solo encarna el prototipo de patricio industrial del siglo XIX, sino que forma parte de la nómina de ilustres personajes que eligieron nuestra Villa como lugar de arraigo y descanso.

lunes, 28 de septiembre de 2026

CUANDO LA CARRETERA GENERAL ATRAVESABA LA PLAZUELA DEL CRISTO

 


En este blog hemos abordado en múltiples ocasiones la historia del Palacio de Mier, edificado en el siglo XIX y conocido popularmente durante el siglo pasado como la Casa de Chapa, uno de los edificios emblemáticos que cayeron bajo la piqueta en las últimas décadas del franquismo.

Al alcanzar la década de 1960, el inmueble presentaba claros signos de abandono y deterioro. Como recordaba Andrés Vitores en otra entrada, una de las prioridades urbanísticas más urgentes de la Villa era la ordenación del tránsito rodado en un tramo de 150 metros de la carretera comarcal a su entrada por la Plazuela del Cristo. En ese punto se generaban constantes embotellamientos debido al intenso tráfico de vehículos y camiones en dirección al puerto, convirtiéndose en un cruce de gran peligrosidad.

Aprovechando las imágenes que formarán parte del próximo número de Cuadernos Portugalujos, recordamos gráficamente aquel hito de la transformación urbana local.

Una de las fotografías de 1963 muestra el embotellamiento habitual de camiones y turismos atascados en pleno centro de la Villa y enfrente la de 1971, refleja el ensanche del tramo, eliminando aquel histórico punto crítico. La tercera foto que nos cedió Fernando Rueda corresponde a cuando la Casa de Chapa estaba ya destruida.

domingo, 27 de septiembre de 2026

LA CRUEL EJECUCION DEL JEFE DE LA GUARDIA MUNICIPAL DE PORTUGALETE GUILLERMO CURIEL EN 1937



Tasio Munárriz a partir de sus investigaciones para su libro República y Guerra en Portugalete, nos recuerda uno de los episodios más estremecedores de la represión de posguerra en la Villa.

 

Después de la ocupación de Portugalete por el ejército llamado “nacional” el 22 de junio de 1937, comenzó la represión para unos y el premio para otros, aunque hubo algunos republicanos que no fueron molestados y “nacionales” que no se aprovecharon de su situación privilegiada. Entre los reprimidos figuraron 26 portugalujos que fueron fusilados o ejecutados con garrote vil.
    El caso más famoso por la crueldad de su muerte es el de Guillermo Curiel Gordón, que fue jefe de la Guardia Municipal en el bienio reformista republicano, sustituido por el guardia civil jubilado Sisebuto Santidrián en el bienio negro y repuesto por la corporación del Frente Popular.
    Juzgado y condenado a muerte por la Dictadura, fue llevado a la Villa en un coche el 3 de setiembre de 1937. En la Plaza del Cristo lo bajaron y lo sujetaron al coche con una cuerda en las muñecas arrastrándole por todas las calles, según narran varios testigos presenciales. Al final lo llevaron al cementerio, donde lo fusilaron.        La hija de Santidrián afirmó en su testimonio que la causa de la condena a muerte de Curiel fue la de haber participado en las torturas y el asesinato de su padre en agosto de 1936.
    Los periódicos bilbaínos “La Gaceta del Norte”, “El Correo español” y “Hierro” publicaron el día 4 de setiembre de 1937 la nota oficial que reproduzco. Para darse cuenta de la precipitación con la que se celebró el juicio hay que tener en cuenta que la caída de Santander fue el 26 de agosto.
    Unos días antes, catorce portugalujos condenados a muerte que estaban en la cárcel de Larrinaga escribieron al alcalde una carta suplicándole que intercediese para que les conmutasen la pena. Le aseguraban que ninguno de ellos tenía delito de sangre y le mostraban su arrepentimiento por haber equivocado el camino para servir a su querida patria.
    Desconozco si el alcalde hizo algo para salvar de la muerte a estos vecinos suyos, pero cinco de éstos fueron ejecutados en diversas fechas (Guillermo Curiel, Fortunato Niño, Amós Ordoñez, Nicasio Sedano y Luis Sáez) y otros nueve recibieron la conmutación (Eugenio González, Eustasio de Miguel, Félix Acebo, Joaquín Supervía, Felipe Corta, Jesús Fernández, Antonio Hernández, y otro por cuya orden firmó Benigno Urcullo).

Publicado el 6 de noviembre 2012

sábado, 26 de septiembre de 2026

INCAUTACION DE BIENES EN LA POSGUERRA: EL BATZOKI (1)




La Junta Técnica del Nuevo Estado creado por el ejército que se rebeló contra la República declaró ilegales a los partidos políticos y agrupaciones sociales del Frente Popular y a los que se hubieran opuesto al Movimiento Nacional y decretaba la incautación de sus bienes muebles, inmuebles, efectos y documentos que pasaban a ser propiedad del Estado. 
En setiembre de 1937, por orden del alcalde y presidente de la Comisión de Incautación de Bienes de Portugalete, el jefe interino de la guardia municipal Antonio Artazcoz y el oficial de Secretaría Luis Suárez Barroso incautaron las sedes de los siguientes partidos políticos haciendo el inventario de sus enseres y cerrando la puerta con candado.
-La Agrupación Socialista, en Santa María 8, 1º. Propietario: Ramiro Cardona.
-Partido Comunista, en Santa María 1, bajo. Propietarios: Herederos de Paulino Mora.
-Agrupación de Izquierda Republicana, en Abaro 6-A, 1º. Propietario: Ciriaco Araco.
- Acción Nacionalista Vasca, en Plaza del Solar 5.
- Batzoki del Partido Nacionalista Vasco y Solidaridad de Trabajadores Vascos. Propietaria: S. A. Gure Kabija.

Esta sociedad fue creada en 1934 y alquiló sus locales al batzoki con el fin de que, si el PNV era ilegalizado, los accionistas no perdiesen su propiedad. Emitió 500 acciones por valor de 250 pesetas cada una.

En cuanto fue ocupada la villa de Portugalete el 22 de junio de 1937, FET–JONS ocupó el edificio del batzoki y, aunque algunos accionistas, coaccionados o voluntariamente, entregaron sus títulos de propiedad, otros los conservaron. Este último es el caso de Miren Begoña Leceaga Intxaurrondo, descendiente de Ana Leceaga Petralanda, cuyo título se reprodujo en una entrada de este blog.
El edificio recibió el nombre de “Casa de España” (en 1973, “Casa de la Juventud”) y acogió las diversas secciones de FET-JONS: Frente de Juventudes (luego OJE, Organización Juvenil Española), Margaritas, Flechas y Pelayos, comedor de Auxilio Social, sala de juegos, etc. En la planta baja, ocupando los locales de la Cooperativa de Consumo de Trabajadores vascos, la Delegación de Trabajo intentó establecer en 1937 la Cooperativa de Empleados y Obreros Católicos, de cuya Junta Directiva fue nombrado presidente Cecilio Alday Larrosa, pero el jefe de FET-JONS Félix Parras lo impidió. También hubo una farmacia militar y, a su cierre en 1938, Aureo Munduate Fernández estableció una tienda de ultramarinos pagando 80 pesetas mensuales. 

 Tasio Munárriz
Publicado el 13 de enero 2013