En los últimos meses, El Mareómetro
ha experimentado un notable incremento en su número de visitas diarias. Este
respaldo nos alegra y, al mismo tiempo, nos exige mantener un nivel de
compromiso y dedicación en nuestro trabajo de divulgación histórica.
Durante los últimos años no hemos
faltado ni un solo día a nuestra cita diaria. En los fines de semana o días
festivos hemos recurrido a recuperar algunas de las casi 5.000 entradas que
integran el blog, rescatando artículos de los primeros años bajo la certeza de
que, por aquel entonces, el número de lectores era mucho menor que ahora.
A pesar de que las herramientas
informáticas y las redes sociales representan un reto a mi edad, he procurado
adaptar el blog a los nuevos tiempos para facilitaros el acceso desde diversas
plataformas —como Instagram o los Estados del teléfono—, apoyándome en el sistema de programación de las entradas y en el uso de nuevas tecnologías.
Hoy quiero explicaros una
circunstancia personal. Tras haber estado hospitalizado la semana pasada,
emprenderé en breve un viaje de turismo y a mi regreso me someteré a una
nueva intervención quirúrgica. Esta secuencia de acontecimientos me obligará a
ajustar temporalmente el ritmo habitual de trabajo.
Para no interrumpir la actividad ni
dejar el blog cerrado, mantendré programadas publicaciones antiguas de mas de
una década que continúan teniendo pleno interés. Asimismo, deseo trasladar a
todos los colaboradores que pueden seguir enviando sus materiales e
investigaciones con normalidad; estaré pendiente a través del teléfono y se
irán publicando posteriormente.
Agradezco de antemano vuestra
comprensión y apoyo continuo.
Un cordial saludo.











