lunes, 5 de octubre de 2026

BALLONTI Y NERVACERO HACIA 1974

  






Así como “hasta el rabo todo es toro”, hasta el barrio más lejano también es Portugalete. Así, hoy presentamos estas fotos seleccionadas de un grupo de fotos más numeroso, de los fondos del Archivo Histórico Foral de Bizkaia, donde vemos el desaparecido barrio Ballonti. La acería Nervacero se instaló en dicho barrio en 1971, pero dado que las imágenes nos presentan parte de la fábrica ya levantada, y el comienzo de su ampliación, podríamos datarlas hacia 1974-75. Las imágenes nos muestran detalles muy curiosos. Veamos.

Buena parte del barrio ya ha sido ocupado por la fábrica. No obstante, los verdes campos aún dominan el paisaje. Un grupito de casas junto a la ladera de Pando es lo único que queda de los caseríos que una vez aquí se levantaron. Entre las casas y la fábrica serpentea tímido el riachuelo Ballonti, hoy prácticamente oculto en esa zona. Vemos que se está procediendo al relleno de varios metros de altura sobre el que se instalará la ampliación de la fábrica. Aún no existe la autopista A8 ni el corredor del Galindo, por lo que es curioso ver que todo era monte y huertas.

Quien esto escribe ha hablado con personas que llegaron a conocer y vivir en el barrio, y recordaban cómo bajaban al río Ballonti a lavar la ropa y las sábanas, o bebían de una fuente de agua potable que existía en el barrio. Un bonito entorno hoy irreconocible, que forma parte de la historia de Portugalete.

Aitor González Gato

domingo, 4 de octubre de 2026

ANTONIO GARRIDO, EL INTRODUCTOR DEL PALANGRE EN LA VILLA




Juana Mari Ponce Garrido, que en su día nos facilitó el magnífico retrato al óleo que a su abuelo le realizó el pintor Higinio Polo, evoca la figura de Antonio Garrido González, nacido en Fuengirola en 1862. Tras llegar a Portugalete y afincarse en la Villa, se dedicó al arte de la pesca con palangre, convirtiéndose en su introductor y, por tanto, en el primer palangrero de la historia local.

Su vida concluyó trágicamente en mayo de 1937 a consecuencia de uno de los bombardeos aéreos sobre el municipio, cuyo objetivo principal era el submarino C-6 que permanecía fondeado en el dique. El fatídico 12 de mayo, la bomba acabó con su vida junto a la de cinco tripulantes del submarino y dos vecinos de Trapagaran que se hallaban en las inmediaciones de los cargaderos de la dársena.

Juana nos solicita información sobre la vivienda donde residió su abuelo en el Muelle Viejo, conocida popularmente como la «casa de los emigrantes», sobre la cual mañana José Luis Garaizabal nos ofrecerá amplios y detallados datos.

La escena fotográfica que ilustra esta entrada, datada en los años veinte, muestra a un nutrido grupo de jóvenes y niños encarnando y preparando el palangre en la plazoleta que se formaba al final del Muelle Viejo, justo delante de la antigua casa de Montes, con la «casa de los emigrantes» a la derecha y la entrada a la residencia de Ibarreta al fondo. 


Publicado el 5 de octubre 2014

sábado, 3 de octubre de 2026

LA DESAPARICIÓN DE LA ERMITA DE SAN ROQUE DEL OJILLO




Tras una entrada anterior nos consultan sobre las circunstancias y fechas precisas que rodearon la desaparición de la ermita de San Roque, la cual permaneció durante dos décadas en la calle del Ojillo.

Recurriendo a las investigaciones y precisiones de José Luis Garaizabal, reconstruimos la cronología de aquel acontecimiento:

Concesión del permiso de derribo (1966): En julio de 1966, el Ayuntamiento de Portugalete solicitó autorización al obispado para proceder al derribo de la ermita. La licencia fue concedida bajo la condición explícita de trasladar la imagen del santo y sus objetos de culto a la parroquia de la Divina Pastora.

Traslado e itinerario de la imagen (1967-1969): Aunque no consta la fecha exacta de la demolición, en 1967 los enseres se custodiaban ya en la lonja que funcionaba como sacristía de la Divina Pastora. Para la festividad de San Roque de 1967, con la ermita ya desaparecida, dantzaris del grupo Lora Barri condujeron la imagen en andas hasta el Campo de San Roque —donde se celebró la misa oficial junto al altar— precedidos por las banderas del Elai Alai y Lora Barri. En 1968 se realizaron nuevas andas para procesionar por el barrio de La Florida y, en 1969, la figura quedó albergada provisionalmente en la sede del Lora Barri hasta la erección de una nueva ermita, de menores dimensiones, frente al emplazamiento original.

Las fotografías que ilustran esta entrada recogen los exteriores de la parroquia de la Divina Pastora y el posterior traslado de la venerada imagen hacia el campo de San Roque.

Publicada el 27 octubre 2015







viernes, 2 de octubre de 2026

AQUEL INOLVIDABLE TRIUNFO DE LA BANDA DE MUSICA EN PAMPLONA (1918)

 


José Luis Lasa Astobiza, ha puesto a nuestra disposición documentación referida a la Banda de Música Municipal que guardaba su bisabuelo Ángel Astobiza Llano (1892-1972), gran portugalujo y sobre todo entusiasta seguidor y admirador del maestro Amenabar, que empezamos a dar a conocer con estas dos fotos del triunfo de la Banda en Pamplona en 1918.

Para recordar este evento recurrimos a lo que le contó a Pedro Heredia en la revista El Abra en 1968. En esta conversación, Astobiza rememora con detalle y emoción las vivencias, anécdotas y el rotundo éxito de nuestra Banda bajo la brillante dirección del maestro Marcelino Amenábar:

El 12 de julio de 1918, la expedición portugaluja —compuesta por unos 36 acompañantes, entre ellos el alcalde Miguel Carranza y el teniente de alcalde Ángel Suárez— acompañó a la Banda hasta la estación de Achuri para emprender viaje a Pamplona en ferrocarril.

A pesar de que el ambiente inicial en la capital navarra no parecía favorable y los pronósticos daban como favoritas a otras agrupaciones como las de Vergara e Irún, la actitud de nuestros músicos no decayó.

El giro de los acontecimientos comenzó el 13 de julio por la tarde. Al desfilar hacia la plaza de toros a los acordes del pasodoble Gerona, el público pamplonés, sorprendido por la calidad artística de la formación, se puso en pie en los cafés para aplaudir con entusiasmo.

El 14 de julio tuvieron lugar las actuaciones de concurso. Bajo la atenta mirada de un jurado presidido por Julio Gómez, la Banda de Portugalete interpretó la Suite en la, logrando un aplauso unánime. Posteriormente, enfrentándose a grandes agrupaciones como Guernica, Galdácano o Vergara, deslumbró con la pieza de libre elección, Las Walkirias de Richard Wagner. La magistral dirección de Amenábar entusiasmó tanto al público que la Banda tuvo que repetir sus interpretaciones en la Plaza del Castillo hasta altas horas de la madrugada.

El veredicto del jurado fue categórico y unánime, otorgando los máximos galardones:

PREMIO DE HONOR:
Banda Municipal de Portugalete (3.000 pesetas y diploma alegórico).
Banda Municipal de Vergara (1.500 pesetas y diploma alegórico).

PREMIO DE LIBRE ELECCIÓN:
Banda Municipal de Portugalete (Corona de vermeil y diploma alegórico).
Banda Municipal de Vergara (Palma de vermeil y diploma alegórico).

El regreso a la Villa el 15 de julio fue una verdadera fiesta. Tras un cálido homenaje en la Diputación de Vizcaya en Bilbao, los músicos llegaron a la estación de Portugalete, donde todo el pueblo se echó a la calle para recibir a sus héroes a los acordes del pasodoble Paris-Bruselas, llevando a hombros al maestro Amenábar.

La nómina de los protagonistas: Aquel triunfo impecable se gestó en la Academia de Música creada por Marcelino Amenábar, quien durante doce años formó con rigor y entrega a la plantilla de 38 ejecutantes:

Florentino Abad (Bombardino), Ramón Arámbarri (Saxofón si bemol), Antonio Arranz (Clarinete), Martín Armolea (Clarinete), José Astondoa (Trompeta), Manuel Busto (Trombón), Román Busto (Bombardino), Bernardo Cobos (Saxofón barítono), Federico Cobos (Requinto), Primitivo Diez (Trompeta), Tomás Donés (Requinto), Pablo Escudero (Ono Ven), José María Guantes (Clarinete), Benjamín Hernández (Caja), Dámaso Lejonagoitia (Clarinete), Francisco Lejonagoitia (Saxofón mi bemol), Santiago Prat (Trompa), Epifanio Rocandio (Flauta), Ángel Taramundi (Trompeta), Julián Taramundi (Clarinete), Santos Taramundi (Trompa), Nicasio Tejado (Contrabajo), Luis Vergara (Clarinete), Roque Vergara (Barítono).

(Además de otros músicos y discípulos que formaron parte de esta etapa histórica).

El recuerdo de este concurso de 1918 sirve para mantener viva la memoria cultural de nuestra Villa y rendir homenaje a quienes elevaron el nombre de Portugalete a lo más alto de la música popular.

jueves, 1 de octubre de 2026

RECORDANDO A JAVIER GÁRATE, SU CARNICERÍA Y SU DEDICACION AL HOSPITAL ASILO

  




El recuerdo de Javier Gárate aflora de forma natural al pasar por la calle del Medio frente a lo que fue su emblemática carnicería, un comercio tradicional que continuó la senda abierta por su padre, Santiago Gárate, y que formó parte fundamental del bullicioso entramado comercial que caracterizó durante décadas a esta arteria de la Villa y que hoy todavía después de tantos años no nos acostumbramos a verla tan muerta.

Las fotos que he encontrado rescatan la vertiente humana, profesional y social de aquel gran portugalujo.

La superior nos lo muestra en pleno trabajo tras el mostrador de su establecimiento, en una cotidiana y expresiva instantánea capturada por su amigo Eduardo Benito, con el inconfundible cigarrillo en la boca que evoca el ambiente de la época.

Más allá de su faceta comercial, Javier Gárate volcó su dedicación a la comunidad al frente del Santo Hospital San Juan Bautista, Institución en la que ejerció con absoluta entrega como Hermano Mayor desde 1983 hasta su fallecimiento en 2006. Tras su pérdida, la responsabilidad de la Institución fue recogida por su íntimo amigo Eduardo. (En la actualidad encontramos tambien al frente de nuestro querido "Asilo" a otro Javier Garate, hijo de  nuestro recordado amigo)

En la segunda foto, fechada el 11 de febrero de 1985, en el recordado Bar Minuto aparecen Javier y Eduardo cumpliendo con la arraigada costumbre diaria de reunirse tras la jornada laboral para compartir unos txikitos por los establecimientos de la Villa.

En la tercera foto, (el tercero por la izquierda y más joven) formando parte de la comisión de jovenes que presidía Paco Celaya tras una recaudación de fondos a favor del Hospital.

 

miércoles, 30 de septiembre de 2026

EL COMIENZO DEL RELLENO A SANTURTZI EN LA PRIMERA DÉCADA DEL SIGLO XX

 


Del volumen Portugalete en la tarjeta postal, que se puede consultar en la Biblioteca Digital Portugaluja, recuperamos dos vistas fotográficas que documentan el origen de una de las mayores transformaciones urbanas y portuarias del abra.

Una vez concluidas las obras del puerto exterior, las autoridades portuarias proyectaron el relleno del frente costero entre Portugalete y Santurtzi para garantizar la accesibilidad y las infraestructuras de enlace necesarias.

La primera imagen corresponde a una tarjeta postal editada hacia 1907 Knackstedt & Näther de Hamburgo, una de las empresas alemanas más influyentes a nivel mundial en la producción masiva de tarjetas postales de alta calidad a finales del siglo XIX y principios del XX, mostrando los primeros trabajos de delimitación del espacio ganado al mar mediante un imponente muro de contención iniciado en 1906.

Un año después de arrancar el muro desde el límite portugalujo, la infraestructura alcanzó Santurtzi, tal y como se contempla en la segunda toma panorámica en la que destaca a la izquierda delante del Muelle de Hierro, la emblemática balsa flotante del Real Sporting Club, hito fundamental del deporte náutico en el Abra a comienzos del siglo XX.


martes, 29 de septiembre de 2026

DOMINGO DE EPALZA Y LARRAONDO (1813-1888) Y SU RELACION CON PORTUGALETE

 


Mientras que la figura de Tomás José de Epalza y Zurbarán y de su esposa Casilda Iturrizar es ampliamente recordada en la Villa por la construcción de su palacio y capilla en el Muelle Nuevo, un nuevo estudio que nos envía Gabriel Sáenz Franco —disponible en la Biblioteca Digital Portugaluja— nos aproxima a la biografía de su primo segundo, Domingo de Epalza y Larraondo, quien también tuvo una importante relación con Portugalete.

Ambos primos mantuvieron una estrecha alianza financiera siendo en 1857 cofundadores del Banco de Bilbao, siendo la familia con mayor peso accionarial inicial, además de socios en la siderúrgica Santa Ana de Bolueta y en las inversiones del ferrocarril de la Ría.

Domingo de Epalza en la Villa nacido en el valle de Orozko en 1813 y formado en el Seminario de Bergara, fue parte activa en 1841 en la creación de Santa Ana de Bolueta y posteriormente ejerció como vocal del Consejo de Administración del Banco de Bilbao entre 1867 y 1879.

Cuando Tomás José de Epalza y Zurbarán falleció en 1873, sus acciones y participaciones del Banco de Bilbao pasaron a su primo Domingo de Epalza, mientras que el resto de sus propiedades y bienes pasaron a su viuda, Doña Casilda Iturrizar.

Estableció su residencia en el Palacio familiar del Muelle Nuevo (con la capilla dedicada a Santo Tomás de Villanueva), donde falleció el 17 de enero de 1888 a los 74 años.

Tras contraer matrimonio con María Encarnación Venancia de Palacio Muruaga, el matrimonio asumió la tutela y acogida de los hermanos huérfanos Alberto y Silvestre de Palacio y Elissague. Bajo el amparo familiar de los Epalza se formó Alberto de Palacio, el arquitecto e ingeniero creador del Puente Colgante.

 Sus descendientes y sobrinos enlazaron con prominentes sagas de la Villa, como la familia Carranza, mediante el matrimonio de su sobrino político José María López de Lerena y de Epalza con Concepción del Portillo y Carranza, nieta del que fuera alcalde de Portugalete y presidente de la Diputación, Fernando Carranza Arroyo.

Los descendientes del matrimonio Epalza-Palacio mantuvieron una presencia constante en la vida social y deportiva de la zona costera a lo largo de los siglos XIX y XX, vinculándose con personalidades de la sociedad portugaluja.

La figura de Domingo de Epalza y Larraondo no solo encarna el prototipo de patricio industrial del siglo XIX, sino que forma parte de la nómina de ilustres personajes que eligieron nuestra Villa como lugar de arraigo y descanso.