miércoles, 1 de julio de 2026
LA BAJADILLA DE LA VIRGEN DE LA GUIA EN 1993
martes, 30 de junio de 2026
HISTORIA DEL HOTEL Nº 7: ESTANCIA DE PERSONALIDADES EN EL SIGLO XX
El siglo XX
consolidó al actual PUENTE COLGANTE BOUTIQUE HOTEL como el epicentro
social, cultural y deportivo de la Villa. Más allá de la presencia de la
aristocracia de principios del siglo XX o de la visita de la familia real
austriaca y de Alfonso XIII, sus salones fueron el punto de encuentro de
figuras influyentes dejando su huella en la memoria colectiva de Portugalete.
El panorama intelectual y artístico estuvo ampliamente representado. Si en el
ámbito teatral, recordamos a la célebre actriz María Guerrero, la
vanguardia de la moda internacional estuvo presente cuando tras triunfar en
Biarritz, y pasar por el hotel María Cristina de San Sebastián, llegó con su
colección Cocó Chanel cuya moda fue adoptada inmediatamente por las
damas que frecuentaban el Hotel. Escritores como César González Ruano e
insignes académicos, como el reputado químico Obdulio Fernández Rodríguez
que pasaba los veranos en el Hotel, o el médico Eduardo Moreno Zancudo, figuran
también entre sus clientes.
Si hubiera que
citar a políticos recordaríamos al presidente del Congreso de los Diputados a
principios del siglo, Francisco Romero, o al comunista Santiago
Carrillo con la llegada de la democracia.
El deporte rey
también escribió su página de oro en el hotel. En 1953 la Selección Española de
fútbol, que jugaba en San Mamés contra Suecia, se alojó aquí. Figuras míticas
de la talla de Ladislao Kubala, Agustín Gaínza o Miguel Muñoz
compartieron espacio con los vecinos de la Villa, en una época que coincidió
con la dirección de Antonio Saloña, que dejó como legado su libro Arte
nuevo de la cocina española, con una introducción de un asiduo como fue Manuel
Llano Gorostiza de la Academia Española de Gastronomía.
Hoy en día, el
hotel continúa recibiendo a visitantes de todas las nacionalidades que acuden a
la Villa por eventos deportivos, científicos y culturales, manteniendo vivo su
espíritu cosmopolita.
lunes, 29 de junio de 2026
1910: EL GRAN CONCURSO REGIONAL DE BANDAS Y ORFEONES EN PORTUGALETE
Ni el cine incipiente ni los fuegos
artificiales de Eustaquio Astondoa pudieron frenar la pasión musical de los
portugalujos en aquel verano de 1910. Un hito histórico que marcó la crónica
cultural de nuestra Villa.
La idea nació de los vecinos
Domingo L. Davalillo, José Ormazabal y Luis Jáuregui, quienes propusieron al
Ayuntamiento la celebración de un certamen que pusiera a Portugalete en el
centro del mapa musical regional. El Consistorio aceptó el reto, aprobando un
presupuesto total de 4.850 pesetas, una cifra considerable para la época.
El escenario elegido fue el Frontón
La Estrella, donde se alquilaron 1.000 sillas para mayor comodidad del público.
El Ferrocarril de Bilbao a Portugalete incluso habilitó servicios especiales
nocturnos para facilitar el regreso de los asistentes.
Centrándonos en el concurso de
bandas el jurado estuvo compuesto por figuras de renombre como Aureliano Valle,
Pedro Sáinz de Urabain, Marcelino Amenabar y Pedro Lizarraga, y las Bandas participantes
fueron: Banda de la Fábrica de Dinamita de Galdácano: 40 ejecutantes, dirigida
por Domingo Eguileor. Banda Municipal de Sestao: 30 ejecutantes, dirigida por
Manuel Gainza. Banda Municipal de Guecho: 32 ejecutantes, dirigida por J.
Domingo Echaveguren.
Tras una intensa competición, el
primer premio de ejecución fue adjudicado a la Banda de Galdácano. El segundo
premio fue compartido entre las bandas de Sestao y Guecho, mientras que el
"Premio de Honor" se repartió en partes iguales entre las de Sestao y
Galdácano, quedando el tercer premio de honor para Guecho.
Como curiosidad técnica, la obra
obligada fue Pallas, de Gabriel Parés, aunque posteriormente fue sustituida por
Le Roman d'Elvire, de Thomas.
Aquella jornada de septiembre de
1910 terminó con un gran ambiente festivo en la Villa, celebrando el éxito de
una organización que no escatimó en medios para el disfrute de los
portugalujos.
Las fotografias que encabezan esta entrada nos muestran el ambiente en el frontón de La Estrella, así como la entrada al mismo con su estandarte de la banda de Galdacano.
domingo, 28 de junio de 2026
LA CUCAÑA Y LA CAZA DE PATOS EN EL PROGRAMA DE FESTEJOS DE 1905
Continuamos con el programa de festejos del día de la Patrona de 1905, que aparece recogido y escrito a mano en el AHMP referencia C 173 N1.
sábado, 27 de junio de 2026
NORMAS DE MORALIDAD EN LOS FESTEJOS DE LA RIA DE HACE UN SIGLO
viernes, 26 de junio de 2026
AYER Y HOY. EL PALACIO GANDARIAS Y LA "CASA DEL MILLÓN", CRÓNICA DE UN EXPOLIO URBANÍSTICO
La fisonomía del Muelle Nuevo sufrió, a finales del franquismo, una de las
transformaciones más agresivas e irreversibles de su historia. La sustitución
del deslumbrante Palacio Gandarias por un imponente bloque de viviendas es el
reflejo de una época en la que la especulación inmobiliaria primó sobre la
conservación del patrimonio histórico y arquitectónico jarrillero.
1917: El esplendor del Palacio Gandarias obra de
Pedro Guimón estilo Segundo Imperio.
A principios del siglo XX, la burguesía industrial eligió Portugalete para
levantar residencias de una calidad arquitectónica excepcional. El Palacio
Gandarias, construido en un punto privilegiado sobre El Abra frente a la playa,
rematando las edificaciones del muelle nuevo, destacaba por su porte señorial con
un magnífico jardín que oxigenaba la primera línea del muelle. Aquella estampa
de 1917 representaba el apogeo de un urbanismo equilibrado y elegante.
1967: La agresión del desarrollismo inmobiliario.
Cincuenta años después, en pleno auge del desarrollismo de los años
sesenta, el palacio y sus jardines fueron sentenciados a la demolición, al
igual que otros recordados como el de Chavarri o el de la familia Epalza con su
capilla. El beneficio económico inmediato dictó la destrucción de estas joyas
patrimoniales para aprovechar al máximo la edificabilidad del terreno.
En su lugar, se levantó un bloque de pisos de gran altura que rompía de
forma drástica con la escala y la estética de la zona. Aquella promoción se
convirtió en un símbolo de la exclusividad de la época, publicitándose de la
siguiente manera:
PORTUGALETE Sobre El Abra, junto al parque. Hall, 10
habitaciones, servicios, dos baños, terraza. Totalmente amueblado. Superficie: PRECIO:
1.000.000 de pesetas
El impacto social: La "Casa del millón"
La desorbitada cifra de venta para la época no pasó desapercibida y el
ingenio popular no tardó en bautizar al nuevo edificio como "La casa
del millón", un sobrenombre que encerraba tanto asombro ante semejante
coste como una crítica implícita a la elitización del espacio público y a la
pérdida irreparable del palacio desaparecido.
Esta comparativa fotográfica pone en evidencia la impunidad con la que
operó la actividad inmobiliaria de aquellos últimos años del franquismo, un
período oscuro para el patrimonio jarrillero en el que la piqueta borró de un
plumazo parte de nuestra identidad histórica a cambio de cemento y rentabilidad
financiera.
jueves, 25 de junio de 2026
MANUEL MELÉNDEZ URIOS, 1857-1910. FUNDADOR DE LA BANDA EUTERPE
Enportugalete.com nos ofrece este mes esta ficha de otro personaje portugalujo y que lleva por numero el 191:
Hijo de militar, nació en Jaca donde un
hermano fue Gobernador Militar. Llegó a la Villa con motivo de la guerra
carlista en la banda de música del batallón Franco
de Nouvilles y Barbastro, alojado en el Cuartelón
del Cristo y tras la guerra se quedó en la Villa dedicándose al comercio. Creó
una familia numerosa en la que destacaron Manuel que fue teniente alcalde y
Alfredo pionero del waterpolo local.
Gran amante de la música
era un buen guitarrista, y en 1880 recogiendo la necesidad popular de tener una
banda de música propia, constituyó la banda Euterpe,
incluyendo licenciados de la guerra, y en 1884 crea la Sociedad Filarmónica Euterpe, que tras esporádicas actuaciones
consiguió que en 1891 el Ayuntamiento los contratase para actuar en las
procesiones de Semana Santa y amenizar bailes de festivos y jueves.
Al llegar al siglo XX
disfrutaban ya de un merecido prestigio, aunque existían también en la Villa
otros grupos como la Orquesta de Santa
Cecilia o la Sociedad Filarmónica.
En 1901 tuvo 65 actuaciones entre procesiones, y en la Plaza, en donde
interpretaban, sobre todo los bailables de la época, algunas obras suyas, como
pasodobles, habaneras, mazurcas, valses y polcas, rematando siempre la fiesta a
base de la jota y la porrusalda de gran arraigo en la Villa. Entre las obras
compuestas por él se encuentran una Marcha
Fúnebre y la pieza titulada El
abanico.
También formó parte en
1887 del Orfeón Unión Musical que
dirigiera el maestro Pedro Lizarraga.
En 1905 la banda se fue
desmembrando y terminó disolviéndose lo que obligó al Ayuntamiento a llenar su
hueco creando la Banda Municipal de Música en 1906.









