Nosotros nos contamos entre los
que últimamente utilizamos como herramienta de trabajo la inteligencia
artificial, que no deja de ser una gran ayuda y nos ahorra mucha labor. Ahora
bien, como tantas herramientas que hemos utilizado toda la vida, no deja de ser
un medio a nuestro servicio y el resultado de su utilización no lo podemos
achacar a la herramienta, sino al que la usa, y es muy dificil que alguna vez no nos coja el toro.
Viene esto al caso por los
comentarios que hemos recibido sobre el cartel utilizado para la presentación
del libro sobre Alberto de Palacio, que anunciamos la semana pasada y del que
no quisimos hacer ningún comentario inicial.
Dejando en manos de la IA esta
reflexión que nos señala como aspectos a destacar:
Anomalías visuales en el cartel
oficial: No deja de ser
llamativo que la propia compañía del puente nos ofrezca una imagen generada por
IA con la barquilla volando a media altura sobre un fondo que no tiene nada que
ver con nuestra ría, salvo los barcos.
Distorsión urbana y
arquitectónica: Resultan también muy llamativas las construcciones urbanas de ambas
orillas, incluyendo una torre de iglesia en Las Arenas que bien podía ser la de
Portugalete y unas edificaciones que parecen un reflejo distorsionado de la
otra ribera.
El peligro para la memoria
histórica: Estos casos que los estamos encontrando con relativa frecuencia en las
fotografías y gráficos que circulan por las redes sociales, nos tienen que servir de toque de atención, pues algunas de estas imágenes alteradas pueden pasar
a la posteridad deformando nuestra verdadera historia.












