domingo, 25 de octubre de 2026
EL DESAPARECIDO BARRIO DE LOS HOYOS Y SU ESCUDO ECLESIÁSTICO
sábado, 24 de octubre de 2026
LA VIRGEN DEL ROSARIO DE LAS CASAS DEL PROGRESO EN LA PLAZA EN 1950
Entre las fotografías que nos ha
facilitado Arturo Nubla referentes a Repélega, nos encontramos con esta
interesante instantánea. Aunque no tenemos noticias precisas del acto,
suponemos que, bajo los auspicios de Monseñor Chopitea, se intentaba concentrar
en la Plaza todas las imágenes marianas de la Villa.
En esta ocasión, a hombros de
gentes de Repélega, vemos la imagen de la Virgen del Rosario, que había dejado
por un día su hornacina en el poblado de Casas Baratas de El Progreso.
La escena está fechada en el año
1950. Como mostramos en publicaciones anteriores, en 1940 se había inaugurado
el nuevo edificio de la Plaza de Abastos y su entorno, el cual aparece aquí con
la Casa Vicente al fondo. Para ayudar a visualizar mejor el emplazamiento,
añadimos la conocida fotografía del comienzo de la calle Coscojales.
viernes, 23 de octubre de 2026
RECORDANDO LOS INICIOS DE LA ENSEÑANZA EN EUSKERA EN PORTUGALETE
Fue en una entrada del 15 de enero de 2012, con el
grupo Elai Alai metido de lleno en el año de su cincuentenario, cuando Miren y
Aintzane Pradas nos enviaron una pegatina histórica con la inscripción: PORTUGALETEKO
IKASTOLAK F. XABIER ERRIKOA.
La primera ikastola de la Margen Izquierda fue la
impulsada por Elai Alai en sus locales de la calle Santa María, que con los
años llegaría a convertirse en la actual ikastola comarcal de Asti Leku. De su
tronco brotó también una rama con vocación de enseñanza pública, Errikoa, que
luego se integraría en el centro Kanpanzar, dentro de la red pública. Hoy en
día, cuando en todos los colegios públicos y privados de la Villa se imparten
clases en euskera, es de justicia recordar a los primeros padres que se
arriesgaron con sus hijos a ensayar que recibieran la enseñanza en euskera.
El libro del Elai Alai preparado para recoger su
historia detalla los hitos fundamentales de este proceso:
·
Los orígenes y los pioneros (1963): Los primeros en involucrarse fueron Alejandro
Etxebarría, Andoni Urigüen, Sabin Ipiña, Josetxu Beitia y Pablo Escudero. Con
sus pequeños emprendieron la experiencia utilizando la vivienda de este último,
donde tuvieron lugar las primeras clases a cargo de una joven andereño,
Itziar Beistegi, sin título de maestra, que se desplazaba diariamente desde
Bilbao.
·
Crecimiento y nuevos espacios: Tras una intensa labor de captación, se consiguió aumentar el grupo con
Ángel Díaz de Ulzurrun, Andoni Larrauri, Juan María Uribarri, Laurentzi Isusi y
Félix Aranbarri, sumando una decena de alumnos. El curso siguiente se
trasladaron a la casa de Josetxu Beitia, que disponía de una estancia con
salida directa a un patio para esparcimiento de los niños. Allí la andereño
fue otra joven, Itziar Mimentza, euskaldun aunque también sin titulación ni
experiencia.
·
Aula parroquial y sede definitiva: En el curso 1964-1965, el párroco D. Pablo Bengoetxea cedió una de las
aulas de la Casa Parroquial donde impartía catequesis. Ante su inminente
derribo, la Junta de Padres —cuyos integrantes tenían tareas en Elai Alai—
decidió trasladarse a un piso vacío propiedad de Félix Aranbarri. Finalmente,
en octubre de 1967, disponiendo ya Elai Alai de su sede en la calle Santa
María, la ikastola comenzó una nueva etapa incorporando a otra andereño,
Arantza Elu Mendizabal, esta vez en posesión del título de Magisterio.
jueves, 22 de octubre de 2026
LOS PRIMEROS “MOQUEROS” DE PAPEL NACIERON EN PORTUGALETE
miércoles, 21 de octubre de 2026
PINTURA DE JOAQUÍN PALLARÉS: «MUELLE DE CHURRUCA EN PORTUGALETE» (1901)
Fue en una entrada publicada el 7 de junio de 2011 cuando Dani Docampo
rescató esta magnífica obra tras realizar una exhaustiva labor de rastreo en
las hemerotecas de la época.
Joaquín
Pallarés (1853-1935) es uno de los pintores aragoneses más reconocidos. Se
formó, como tantos otros artistas de su generación, en Zaragoza y Madrid,
completando posteriormente sus estudios en París y Roma. Entre 1897 y 1906
residió en la capital francesa, donde desarrolló una abundante producción
artística que le otorgó un merecido prestigio internacional.
En 1901 visitó
Portugalete y plasmó con su pincel esta bella estampa del Muelle Nuevo. La
composición destaca por elementos tan singulares como la farola, una mujer con
sombrilla portando flores, los pescadores de caña apostados en el muelle y las
embarcaciones navegando por la ría.
El cuadro fue
empleado para portada de la revista semanal ilustrada La Lectura Dominical
en su número del 25 de agosto de 1901, cuyo ejemplar hemos recuperado y
aplicado color para la ocasión.
Pallarés
obtuvo importantes galardones, como medallas en las Exposiciones Nacionales de
Bellas Artes de 1895 y 1900, y su obra se encuentra representada en el Museo de
Arte Moderno de Madrid y en destacadas galerías extranjeras.
martes, 20 de octubre de 2026
DE LA ESCUELA DOMINICAL AL CENTRO XABIER DE LAS JAVERIANAS
Revisando viejos papeles, hemos encontrado unas cuartillas escritas por
Teresa, Mª Jesús y Mª Carmen Carranza en las que nos hablan de la figura de doña
Fernanda Carranza y de los Campos y de la impagable labor social y
educativa desarrollada en la Villa. La entrada original fue publicada el 21 de
noviembre de 2016.
Los aspectos más destacados de este legado se refieren a que Doña Fernanda
impulsó la Escuela Dominical, que funcionó inicialmente en una escuela pública
hasta que se edificó la casa de pisos aneja a su casa-palacio, en cuyos bajos
se instaló una capilla pública. La escuela contaba con un amplio salón con
escenario para funciones de fin de curso y un entresuelo habilitado como cocina
para impartir clases de economía doméstica.
Esta
institución desempeñó un papel fundamental en la alfabetización de numerosas
jóvenes de la Villa. Asimismo, organizó excursiones culturales y brindó un
apoyo integral a familias sin recursos: ayudaba a regularizar situaciones
matrimoniales mediante donativos y ajuares, facilitaba viviendas y sufragaba la
dote a aquellas jóvenes con vocación religiosa que lo necesitaban. La escuela
mantuvo su actividad hasta el estallido de la Guerra Civil en julio de 1936.
Las autoras
recuerdan la gran serenidad de doña Fernanda quien, durante un registro domiciliario
en la contienda, reconoció a uno de los milicianos como hijo de una antigua
alumna, saludándole por su nombre e interesándose por su familia, lo que
desconcertó al grupo provocando que se marchasen sin concluir el registro.
Trágicamente, el 13 de junio de 1937 una bomba destruyó por completo la
biblioteca familiar ubicada en el ático de la casa de la Plaza, perdiéndose
toda la documentación histórica.
Con el deseo
de dar continuidad a su labor educativa, doña Fernanda donó en vida la casa, la
casa de pisos y los terrenos que se extendían hasta la Plazuela del Cristo para
que se instalasen las Madres Javerianas en 1954. Tras su llegada, la orden
religiosa combinó su labor docente con la cesión de espacios para ejercicios
espirituales y la recuperación de la Escuela Dominical en los bajos.






