lunes, 24 de agosto de 2026

LA DESAPARECIDA ERMITA DEL OJILLO Y EL AURRESKU: DOS SÍMBOLOS DE LA MEMORIA FESTIVA DE PORTUGALETE

 


Revisando el rastro que han dejado las recientes fiestas en las redes sociales, destaca una fotografía de Javi Basagoiti bailando el aurresku ante la corporación municipal en 1980, frente a la antigua ermita de San Roque. La imagen, compartida por su hermano Josu Basagoiti —quien este año cumple 56 años—, nos invita a reflexionar sobre la continuidad de nuestra memoria festiva. Josu evoca que su primer aurresku ante el Santo en esta Noble Villa tuvo lugar el 16 de agosto de 1988, y tras 38 años de entrega al baile, contempla este hito como el cierre de un ciclo, con el deseo de seguir disfrutando mientras el cuerpo se lo permita. Queremos trasladarle nuestro sincero agradecimiento por mantener viva esta tradición y por su dedicación, recordando aquel emotivo baile ofrecido cuando ejercí de pregonero hace dos años.

Esta estampa nos permite recordar la historia de la desaparecida ermita de San Roque en el Ojillo. Según documenta José Luis Garaizabal en su estudio sobre el Ensanche de San Roque, el templo fue proyectado por el arquitecto Francisco Sainz Artiach en 1973 e inaugurado en agosto de 1974. Adosada al exterior del frontón, la estructura se erigió para albergar la talla del Santo que, tras la demolición de su sede anterior, había permanecido custodiada en La Divina Pastora y en los locales de Lora Barri. Popularmente, la talla fue apodada con guasa como "el ateo" para diferenciarla de la imagen conservada en la Basílica. En 1996 se incorporó al exterior una lauda dedicada al peregrino, y poco después la figura del perro sufrió daños tras el robo del cepillo sujeto a su pata. Finalmente, la ermita fue derribada en 2004 a causa de las obras de llegada del Metro, trasladándose la imagen a su ubicación actual.

domingo, 23 de agosto de 2026

PORTUGALUJOS EN LA ROMERIA DE SANTA LUCIA EN SANFUENTES EN 1926




En otra entrada ofrecimos fotografías sobre los portugalujos en las romerías de los pueblos vecinos, resaltando su indumentaria, algunos con alpargatas y corbata. Hoy José Luis Garaizabal nos envía esta  foto, pero en este caso con portugalujos vestidos con blusas, y nos dice lo siguiente:

Como bien comentas, los portugalujos iban a cuantas romerías se celebraban en los pueblos de los alrededores y prueba de ello es esta foto en la que aparece mi tío EDU GARAIZABAL MIGUEL (arriba a la derecha) junto a otros cinco blusas que se habían desplazado hasta Sanfuentes a celebrar las fiestas de Santa Lucía.
A destacar en la indumentaria, las amplias blusas, txapelas de gran tamaño y estilo de colocación, pañuelos al cuello, alpargatas y probablemente algunos, pantalones de mil rayas.
La foto, como otras ya publicadas, se debe a la aportación de su nuera Tere López Uriarte.

Publicada el 11 de novimbre de 2012

sábado, 22 de agosto de 2026

A LAS FIESTAS EN GALLARTA Y ORTUELLA

 

Los portugalujos de hace un siglo además de disfrutar de sus fiestas, les gustaba ir a las romerías de los pueblos vecinos, Santa Lucía, San Antonio, El Carmen…. como vemos en la foto de la cola del autobús que iba a Gallarta. 
En el programa del concurso de tiro al plato en las fiestas de San Antonio, se recogía el horario del autobús desde la Villa.

Publicado el 8 de noviembre 2009


viernes, 21 de agosto de 2026

ARCHIVO GARITAONANDIA ADAN (4): GRUPOS ESCOLARES

 


Estas fotografías del álbum familiar Garitaonandia Adan recogen pasajes de la vida escolar de distintas generaciones de la familia.

La primera imagen nos retrotrae a las Escuelas de Casilda Iturrizar a principios del siglo XX, (que proximamente albergaran la enseñanza en euskera con el nombre establecido por el ayuntamiento de Ramón Real de Asua, de recuerdo franquista), institución regentada por los padres Agustinos exclusivamente para niños. Es una valiosísima fotografía de grupo en la que destaca la uniformidad y vestimenta escolar de la época: amplias blusas de lienzo, cuellos marineros y abotonaduras artesanales. Los alumnos posan escalonados en el patio junto al fraile agustino con su hábito característico. La foto, seguramente de los años veinte, incluirá a uno de los miembros de la familia.

La segunda fotografía, tomada cuatro décadas después en los años 60, pertenece al Colegio Santa María de los frailes Menesianos (instalados en el recordado chalet de Dueñas desde los años 40). En este grupo escolar aparece Fernan Garita. La imagen evidencia el notable cambio generacional en la indumentaria: los escolares visten jerseys de punto, camisas con corbata, pantalones cortos y calcetines altos, posando ordenadamente en el patio ajardinado frente al zócalo de piedra del edificio primitivo.

jueves, 20 de agosto de 2026

AYER Y HOY, POR JOSE LUIS RAMIREZ: LA PLAYA

 



Continuamos con las fotografías de José Luis Ramírez relativas a nuestra Villa en el libro de la Autoridad Portuaria, AYER Y HOY. PUERTO DE BILBAO, publicado en 2004, en este caso tomando como referencia la foto que Hausser y Menet realizó en 1891, cuando la costa entre la Villa y Santurtzi era cubierta por playa.
AYER 1891

La playa en todo su esplendor con Santurtzi al fondo y en la izquierda sobre el acantilado, Campo Grande, que durante tantos años albergó una batería de defensa de la costa.

HOY 2004

Con las piscinas municipales en primer plano y el edificio de la antigua Escuela de Náutica, hoy Escuela de Ingeniería, cubriendo el horizonte, donde los nuevos edificios santurtziarras intentan cubrir el Serantes.

 

miércoles, 19 de agosto de 2026

LAS CUADRILLAS, ALMA DE NUESTRAS FIESTAS: LA HISTORIA DE LAGUN ARTEAN

 


Tras la reciente publicación dedicada al papel fundamental de las cuadrillas como motor y alma de nuestras fiestas a lo largo de la historia, Mariser Las Heras nos comparte un valioso testimonio gráfico que rinde homenaje a la trayectoria de la cuadrilla Lagun Artean.
Los orígenes (1974-1975)
El grupo comenzó a gestarse en 1974. Tan solo un año después, en 1975, realizaban ya su primera Bajada de San Roque. Entre aquellos jóvenes, cuyo punto de encuentro habitual era el Bar Pricam —situado en la parte alta de la cuesta de San Roque—, todavía se recuerda su participación en las manifestaciones y protestas en las que se pedía el indulto para Txiki y Otaegi.
Del error gramatical al nombre definitivo (1976-1980)
En 1976, la cuadrilla confeccionó su primera pancarta. Como anécdota de la época, impulsada por el incipiente conocimiento del euskera entre la juventud de entonces, en la pancarta original inscribieron el nombre de «Lagun Arteak». No fue hasta una excursión del grupo a Ondarroa cuando les corrigieron la forma gramatical, adoptando desde entonces la denominación correcta: Lagun Artean, tal como se aprecia ya consolidada en la imagen de 1980.
Cambio de vestimenta y resiliencia (1984-1985)
Hasta 1984, los miembros de la cuadrilla vestían el tradicional traje de arrantzale. Sin embargo, a raíz de las inundaciones que sufrieron Bilbao y toda la cuenca del Nervión en agosto de 1983, el grupo decidió renovar su vestuario. Al año siguiente adquirieron retales de tela recuperados de un comercio anegado de la capital vizcaína, confeccionando la indumentaria que les acompañaría en los años posteriores.
Un lazo vivo medio siglo después (2026)
Como atestigua la fotografía más reciente tomada este 2026, medio siglo después de aquellos primeros pasos, muchos de sus integrantes originales continúan reuniéndose y manteniendo viva la amistad y el espíritu festivo que dio vida a Lagun Artean, aunque el escenario de la foto tras comer en el bar Adrián ha coincidido con un centro mas acorde con la edad, como es el ambulatorio de Repelega.

 



martes, 18 de agosto de 2026

UN ACERTADO CAMBIO EN EL RECORRIDO DE LA DIANA EN EL HOSPITAL ASILO SAN JUAN BAUTISTA

 


Pasadas ya las fiestas de San Roque, y aunque las publicaciones de estos días estaban previamente programadas, queremos hacer una pausa para dedicar esta entrada a uno de los momentos más emotivos que vivimos durante la Diana en su tradicional parada en el Hospital Asilo de San Juan Bautista.

Esta parada constituye uno de los puntos álgidos del recorrido festivo. En ella se rinde un sentido homenaje a aquellas portugalujas y portugalujos que allí residen, así como al personal que les atiende, buscando acercarles la fiesta de la que, durante tantas décadas, fueron protagonistas activos por las calles de la Villa.

Como es sabido, este es el único lugar donde la Banda de Música realiza una excepción en su itinerario: ante el edificio, además de la propia Diana, interpreta una pieza extra, la Jota Llanisca, con letra de Pedro Heredia. El origen de esta entrañable costumbre se remonta a los primeros años de la década de 1970, bajo la dirección del maestro Ángel García Basoco. Ocurrió entonces que el coro popular se adelantó al horario previsto y comenzó a cantar antes de que las monjas hubieran tenido tiempo de acomodar a los residentes en la entrada. Al percatarse de la situación, el director mandó interpretar la citada jota —que formaba parte del repertorio habitual de la banda— para dar tiempo a que los mayores fueran saliendo. Una vez con el público del Asilo preparado, volvió a interpretar la Diana. Desde aquel día quedó instaurada la tradición de tocar ambas piezas.

Sin embargo, la entrada principal del edificio, con sus escaleras y barreras arquitectónicas, no resulta el entorno más propicio para albergar a un colectivo con elevado grado de dependencia o en silla de ruedas.

Por ello, este año la alcaldesa atendió la petición de la benéfica institución para que la Banda entrara a la parte trasera del edificio, en su zona ajardinada. Gracias a este cambio, tal y como refleja la fotografía de Íñigo Arévalo que acompaña estas líneas, todos los residentes, acompañados de sus familiares y amistades, pudieron situarse de manera mucho más cómoda, accesible y cercana.

El acto resultó profundamente emotivo y entrañable. Más de una lágrima corrió por las mejillas de algunas portugalujas que, hasta no hace muchos años, cantaban la Diana a pie de calle tras recorrer la Villa y que hoy, por el paso del tiempo, ya no pueden hacerlo.

En nombre de la querida institución de San Juan Bautista, de sus residentes, y haciéndonos eco del sentir generalizado de los muchos asistentes allí congregados, solicitamos a la organización que este cambio en el itinerario se institucionalice, fijando de manera permanente la parada de la Diana en los jardines del Hospital Asilo para las sucesivas ediciones.