lunes, 23 de febrero de 2026

EL CHALET MEÑACA, DE HOTEL A VILLA CARI, SEDE DE LA SECCION FEMENINA EN LAS DECADAS DE POSGUERRA

 

Fue en febrero de 1898 cuando Luis de Meñaca solicitó permiso al ayuntamiento para construir un edificio para hotel en Abaro, en el punto “conocido como antiguas cocheras del tranvía”. Su fachada principal daba a la carretera que unía la Villa con Santurtzi, y su parte trasera al “camino viejo” que venía desde Santa Clara y que se unía a la carretera junto a la finca LEXARZA de Martínez Rivas. El visto bueno municipal está firmado por el maestro de obras, Francisco de Berriozabal

tenemos muy pocas noticias de su existencia en las primeras décadas del siglo XX y como se ve en la foto de los años 40, tenía enfrente a la casa que aun se conserva de la calle Hermanos Ubao, y la finca del actual parque de Ellacuría estaba cubierta de frondoso arbolado con una hermosa palmera en su ángulo superior con la actual calle de Pedro San Martin.

Tras la guerra civil, en 1938, paso a ser sede de la rama femenina de la Falange y se conocía como “Villa Cari”, porque entonces su propietaria era Caridad Carranza Ariño. En esos años eran delegadas de la Sección Femenina Paz Garmendia Mendieta, y Mercedes Ruiz Barturen, Rosario Zunzunegui López secretaria y María Cruz González, regidora. Disponía de un cuadro de danzas, un coro femenino, (que intervino en el congreso eucarístico del arciprestazgo de Portugalete) y hasta organizó un equipo de “balón a mano” (sic) que se presentó en San Mamés para competir en 1942, no faltando la impartición de clases de bachillerato y magisterio, sin faltar la asignatura de Economía Doméstica para adoctrinar a las jóvenes sobre la mentalidad femenina propia del franquismo.

El edificio desaparecería a principios de los años 60, para dar paso a la construcción de las enormes moles actuales de los edificios de la avenida Abaro.

domingo, 22 de febrero de 2026

LOS LLANOS CUANDO ERA UN BARRIO RURAL PORTUGALUJO



 


Tras presentar una foto del álbum de Blanca Martínez Santamarina que titulamos las antiguas huertas portugalujas y de la que desconocíamos su localización, José Luis Garaizabal puesto en contacto con Mari Carmen Ranero, sobrina de dos de las portugalujas que aparecen en la foto, nos confirma que se sacó en la finca de su abuelo José Ranero Palacio, en la zona trasera del Hospital Asilo.

Recurriendo al libro de Portugalete en la fotografía. El cambio urbanístico del siglo XX, recogemos tres fotografías de esa zona de Los Llanos, sacadas en su día por Eduardo Benito, en la que aparecen edificaciones hoy desaparecidas que bien pudieran corresponder a la del grupo de chicas, con las huertas y campas en la actualidad totalmente urbanizadas.
Publicado el 3 de julio 2012

sábado, 21 de febrero de 2026

FOTOGRAFIAS ANTIGUAS: ARCHIVO NESTOR BASUALDO (2)

Continuamos con las fotografías de Portugalete existentes en la Fundación Sancho el Sabio dentro del archivo del fotógrafo Néstor Basualdo, que con diversos temas está datado entre 1890 y 1930.
Corresponden, al igual que las de ayer, a vistas estereoscópicas y la primera puede ser hacia 1915 pues está en obras el parque del doctor Areilza inaugurado en 1917 y como novedad muestra además del palacio de Chavarri, una buena parte del edificio de Martínez Rivas, dedicado a cocheras, con su terraza superior y mirador con toldos, situado donde hoy existe un pequeño parque infantil que debajo todavía mantiene una de sus antiguas estancias, y que formaba parte de la finca del magnate portugalujo junto con su palacete principal y su capilla.
La segunda, del Puente Colgante, está fechada en 1927 cuando solo tenía una caseta a cada lado y la barquilla iba protegida por toldos. En Las Arenas, a la derecha de la foto el edificio que fue hotel, propiedad de Martínez Rivas.
Publicada el 31 de enero 2012




viernes, 20 de febrero de 2026

155 AÑOS: DEL SUEÑO DE MANUEL CALVO AL SOL DE ZURIÑE GARCÍA. EXCELENCIA EN LA VILLA JARRILLERA

  


El Puente Colgante Boutique Hotel, nuestro hotel por antonomasia, es mucho más que un edificio emblemático frente al Ayuntamiento; es un testamento vivo de modernidad y hospitalidad. Cuando Manuel Calvo concibió este "Gran Hotel" hace más de siglo y medio, su visión fue dotar al pueblo de un establecimiento al nivel de los mejores de Europa. Hoy, al cumplir 155 años, ese deseo fundacional se refrenda con la máxima distinción gastronómica nacional: un Sol de la Guía Repsol para su restaurante El Paladar.

EL VALOR DE LO INVISIBLE.

En un país con más de 100.000 restaurantes, formar parte de los apenas 800 que ostentan un Sol sitúa a su cocina en un club exclusivo de menos del 1% del sector. Este reconocimiento certifica una gastronomía de "nivel Dios", pero, sobre todo, premia lo que no se ve. Un Sol no se entrega solo por el plato; se otorga por la calidez del "egunon", la pulcritud y limpieza de cada rincón y la impecable atención al detalle. Si fallara un solo eslabón de esta cadena humana, la "bolita de cerámica" no luciría hoy en nuestra Villa.

UN CAMINO JALONADO POR GIGANTES.

Este premio es el resultado de una trayectoria histórica. Desde Brígida Murua Izaguirre en 1880, con su legendaria vajilla de porcelana, pasando por los veranos en los que el servicio llegaba del mítico Lhardy de Madrid, hasta el maestrazgo de Antonio Saloña entre 1951 y 1971.

Hoy, esa pléyade de nombres culmina en Zuriñe García. Una de las pocas mujeres líderes en la alta cocina, Mejor Restauradora 2018 y poseedora de una estrella Michelin, Zuriñe ha fusionado la tradición vasca con la sofisticación actual. Ella es el rostro visible de un éxito compartido por toda la familia del Hotel.

IDENTIDAD Y COMPROMISO JARRILLERO.

Siendo el único restaurante de Bizkaia premiado este año, El Paladar rinde homenaje con su nombre y decoración, a sus orígenes cubanos y a la tradición de la antigua Fonda Calvo de Maripepa Aguirre. Pero su compromiso con Portugalete no se queda en la alta cocina: se extiende a El Txakoli, (todo un guiño a nuestra historia de villa productora de txakoli pionera en Bizkaia) donde ofrece la esencia de nuestra gastronomía tradicional a precio asequible.

Desde ser “Casino” en el siglo XIX, o albergar a personajes famosos y de la realeza hace un siglo, ya en época moderna de posguerra ha sido lugar de tertulias diarias, partidas de ajedrez, los inevitables banquetes de bodas, o infinidad de actos culturales.

En este siglo XXI, se unió al reconocimiento del Puente Colgante como Patrimonio de la Humanidad, adaptando su nombre al actual de Puente Colgante Boutique Hotel, realizando una ingente actividad que le ha hecho sonar a nivel nacional, en jornadas como las gastronómicas de homenaje a la cuchara, los encuentros SUITE de sala, o en lo que en el ámbito cultural jarrillero han representado los Encuentros Portugalujos del Hotel, con grandes asistencias de “gente del mareómetro”.

Todo ello demuestra que la verdadera luz del Sol nace del esfuerzo diario de un equipo unido, sin olvidar que detrás hay un gran profesional al mando, como es el caso de Ricardo Campuzano.

Nuestro reconocimiento y orgullo jarrillero por lo conseguido. Zorionak a todos.

ACCION NACIONALISTA VASCA DE PORTUGALETE DURANTE LA REPUBLICA

Tras la entrada y el articulo de Eduardo Renobales, quizás el máximo exponente en la investigación sobre Acción Nacionalista Vasca (ANV), dedicado al asesinato de José Luis Garaizabal durante la república, y dado que nos facilita el acta de fundación de ANV en la Villa, intentamos ahora recoger el mayor número de noticias locales de este histórico partido político vasco, a través de la obra de Anastasio Munarriz, REPUBLICA Y GUERRA EN PORTUGALETE que se puede consultar en la BDP.

ANV que nació el 30 de noviembre de 1930 (día de San Andrés) como una alternativa al PNV, definiéndose como un partido laico, republicano y de izquierdas, en Portugalete se constituyó el 8 de abril de 1931 y su primera Comisión Directiva la formaron Benito Arregui y Amunadarain (domiciliado en Abaro nº 8), como presidente, José de Gabiña y Andraka como secretario, Eugenio de Legarrigartu, como tesorero, y como vocales, Luis de Aguirregabiria, Luis Ardanza, Ignacio Zuazaga, y José Mª Egurrola.

Ese año encontramos ya su sede, que se denominaba "Euskal Etxea", en el Muelle Viejo (Manuel Calvo 9), con Ángel Loroño de presidente, Marcos San Esteban Rivero, vicepresidente, Agustín Quintana de secretario (quien más tarde sería secretario del Frente Popular en la Villa durante la guerra), Ramón Arana de tesorero y de vocales, Cándido Garrido, Valentín Loroño, Víctor Blanco y Juan Cruz Orive.

Las primeras elecciones municipales a las que se presentaron fueron las de 1931, en las que consiguieron dos concejales, Luis Ardanza Arrizabalaga, empleado (ocuparía uno de los cargos de teniente alcalde) y Luis Aguirregaviria Onaindía, carpintero, que sería sindico. Su sede estaba entonces en el Bar Logroñés, de la calle del Medio nº 24.

En 1933 en el Comité de Propaganda del proyecto de estatuto vasco navarro figuró Angel Elorza como uno de sus representantes.

En 1934 con motivo de la revolución de octubre su presencia fue relevante a pesar de que su afiliación era en torno a 60 personas. Se recuerda como el día 4, en su local, se sumaron a la revuelta Gregorio Ramón Egusquiaguirre Gutiérrez, presidente de los mendigoixales (filial de ANV) con catorce de sus miembros, y Jesús Rigal Orozco con Marcos San Esteban y otros diez afiliados.

Entre las 133 detenciones que se contabilizaron en la Villa tras estos hechos figuraban militantes de ANV como Víctor Gangoitia, Marcos San Esteban Rivero, (moriría en la cárcel de Larrinaga casi un año después por las secuelas de torturas), Ignacio Zuazaga, Rodrigo Marquina y Amancio Beitia.

El 13 de octubre el gobernador militar ordenó la clausura de su sede y las del PSOE, Ateneo, STV y PNV, a pesar de que los dos últimos no habían participado en la revolución.

En las elecciones generales de febrero de 1936, ANV se integró en la coalición del Frente Popular, figurando Andrés Perea Gallega entre los candidatos a compromisario y siendo Ramón de los Heros su representante en la Junta Municipal de Defensa, creada el 29 de julio de 1936 para organizar la resistencia en la Villa.

Tenía entonces su sede en la Travesía Santa Clara (luego pasaría a la Plaza nº 5) y su presidente era Epifanio Rodríguez Arteaga (antes lo habían sido Eugenio Legarrigartu y Víctor Juaristi Sabando) con José Ayarza Urdampilleta de secretario, Eduardo Garaizabal Miguel de tesorero y de vocales Carlos Escudero Otaola, Pablo Ozaeta Junguitu y Santos Videgain Gana.

Al estallar la Guerra Civil, los voluntarios de ANV se integraron en batallones vinculados al partido, como el batallón "Eusko Indarra" (estuvo un tiempo en el palacio de Dueñas) y entre los que murieron en la contienda encontramos a Joaquin Luzarreta Goicolea y Pedro Talledo Malaina integrantes de los batallones ANV 1 y 3.

Durante la contienda, en enero de 1937, a propuesta del Frente Popular uno de sus miembros Eugenio Legarrigartu Crespo, entró como concejal en el Ayuntamiento sustituyendo a un edil monárquico.

Hemos ilustrado esta entrada con la clásica foto de uno de sus batallones durante la guerra, un brazalete que portaban sus gudaris en el brazo izquierdo, facilitado por Eduardo Renobales, y una foto de final del siglo XX, en sus últimos años de existencia en su Euskal Etxea de la calle Santa María. 

jueves, 19 de febrero de 2026

LA CORRIDA DE TOROS DE AGOSTO DE 1856 Y LA PRESENCIA DEL FAMOSO JULIÁN CASAS "EL SALAMANQUINO" JUNTO A BENITO ABASOLO “VINAGRE”.

 

Portugalete siempre fue villa de tradición taurina, y los festejos se resolvían con cierres provisionales en la Plaza del Solar. Sin embargo, como ya expusimos en una entrada anterior, las corridas de agosto de 1856 fueron de las mas recordadas. El periódico Irurac Bat, que nos envía Karla Llanos, nos decía que para dar respuesta al creciente prestigio de la Villa como destino de baños, el alcalde tomó la decisión de encargar el diseño del proyecto y la construcción de un coso de madera, al arquitecto Sr. Muñiz, y bajo su supervisión, se levantó una magnífica estructura que el cronista no dudó en calificar de "sólida y elegante". No era un simple cercado, era una pieza efímera con un "espacioso redondel" y una capacidad de graderío que permitía albergar a la gran concurrencia que se esperaba. Además, se traía al famoso torero de Bejar, Julián Casas "el Salamanquino", cuya figura recogemos en esta entrada.

El programa incluía música, iluminación especial en las calles y otros entretenimientos que complementaban las corridas, convirtiendo a Portugalete en el centro de atención de toda la ría durante el mes de agosto.

Se esperaba un importante impacto económico y social, como parece ser que así fue. Durante aquellos días, los vapores llegaban desde Bilbao completamente "atestados de gente". Pero el público no solo era bilbaíno; veraneantes de toda la península y vecinos del entorno abarrotaban las gradas, dinamizando la economía local y consolidando a Portugalete como la capital del veraneo y el ocio distinguido en el Norte.

Se lidiaron novillos de las acreditadas ganaderías de Toribio Valdés, de la Pedreja del Portillo y, muy especialmente, los bravos ejemplares de Santiago Morquecho de Navarra, conocidos por su nervio y poder.

Además del espada principal que dirigía la lidia, el citado matador Julián Casas "el Salamanquino", que venía de actuar el día 3 en Madrid, cuya presencia elevó la categoría del festejo a evento nacional, actuaron el diestro Benito de Abasolo “Vinagre” y su cuadrilla y la suerte de varas estuvo a cargo de los picadores Antonio de Arizmendi e Ildefonso Giménez. Junto a ellos los jóvenes "portugalujos de pro" no dudaron en saltar al ruedo para medirse con las reses, fundiendo en una sola voz el aplauso de la aristocracia de los palcos con el entusiasmo del pueblo llano.

Recurriendo al "Gran Diccionario Tauromáquico" (1879) de J. Sánchez de Neira encontramos que Julián Casas el Salamanquino, (nacido en Béjar en 1818) que alternó con los mejores toreros de su tiempo a lo largo de una extensa carrera, fue estimado por su educación y buen carácter, torero, ganadero y empresario. Sus afanes se extendieron a organizar corridas en diferentes plazas de la península, actuando como torero y empresario, y así lo encontramos dirigiendo las corridas de San Fermín de 1858, y en la década siguiente toreando en Lima.

Por su parte de Benito Abasolo “Vinagre” se nos dice que era a veces banderillero y otras matador de toros, jefe de cuadrilla que, hacia excursiones por pueblos y provincias, donde procuraba cumplir lo mejor que podía. Llevaba ya bastantes años toreando, era más conocido en la provincia de Madrid y limítrofes que en otras, y se hizo militar, llegando a capitán de las contraguerrillas de Vizcaya en la última guerra civil. En su actuación en Portugalete su figura aportó un elemento de diversión y agilidad que encantó a los asistentes.

 

miércoles, 18 de febrero de 2026

LOS DESGUACES DE LA DARSENA Y EL ASPECTO DE LA RIA EN LOS AÑOS 70





Estas imágenes son testimonios visuales impactantes de una época de industrialización agresiva y falta de conciencia medioambiental que marcó la identidad de la Ría hace medio siglo.

La primera muestra la actividad en la Dársena, en Sestao. Por aquel entonces, el desguace de barcos era una actividad industrial común, pero realizada con una falta total de protocolos ambientales. Las grúas y los operarios trabajaban sobre esqueletos de acero, mientras los restos de hidrocarburos, aceites y metales pesados se vertían directamente al agua sin ningún tipo de filtro.

La segunda fotografía es, quizás, la más desoladora por su simbolismo. Bajo la elegante estructura del Puente Colgante, Patrimonio de la Humanidad, la Ría no reflejaba el cielo, sino la densidad del petróleo. Se aprecia con total nitidez una enorme mancha de crudo flotando a la deriva hacia la desembocadura. En aquellos años, la Ría era técnicamente una cloaca industrial, los peces habían desaparecido por la falta de oxígeno, un aire pesado con los humos de Altos Hornos recordaba constantemente la actividad fabril y el agua presentaba colores irisados y oscuros que hoy nos resultarían intolerables.

Estas fotos hoy no deben servir solo para el lamento, sino para valorar la increíble transformación que hemos vivido. Aquella Ría muerta ha dado paso a un ecosistema vivo. Tras décadas de planes de saneamiento y el fin de aquellas prácticas de desguace descontrolado, hoy vemos de nuevo a pescadores en sus orillas, aves marinas y una biodiversidad que parecía perdida para siempre.

Estas fotos son el recordatorio de lo que fuimos y de la responsabilidad que tenemos de no volver a dar la espalda a nuestro cauce más importante.