lunes, 23 de marzo de 2026

LOS CASTAÑOS DE INDIAS DE LA PLAZA DEL SOLAR






Seguimos repasando el patrimonio arbóreo de la villa. Hoy nos detenemos en la Plaza del Solar. Este lugar, que fue roca y arena, acoge hoy uno de los espacios más representativos de Portugalete, donde podemos pasear y encontrarnos.

En ella podemos contemplar dos hermosos castaños de indias. Uno centenario, necesitado de ayuda y apoyo, el otro más joven, ya que su predecesor sucumbió. Ambos enmarcan las escaleras que dan acceso a la plaza, y forman parte de la historia natural y cultural de Portugalete. Así lo muestran numerosas expresiones artísticas tanto fotografías, cuadros (el superior está firmado por Fausto Sánchez García), escritos…

Sirvan como ejemplo las imágenes que adjuntamos, o el fragmento de la novela de Juan Antonio Zunzunegui, La úlcera, publicada en 1949:

La tarde del sábado fue una tarde de encargo para asaltos a mano armada. El cielo era terso; en la plaza, una brisa suave rizaba las ramas punteras de los plátanos. Los dos castaños de Indias que dan guardia a la escalinata de acceso a la estación derramaban una sombra pura y tranquila.

Curiosamente este árbol, ni es castaño (pertenece al género Aesculus), ni es de indias (es originario de la zona de los Balcanes y el Cáucaso), pero su nombre popular se debe a la similitud de sus frutos con las castañas comestibles, y a que se creía que tenía un origen exótico.

Aunque los árboles son hermosos durante todo el año, estos pronto lucirán espléndidos, cuando desplieguen sus palmeadas hojas y llamativas flores.

 JOSEBA MARTINEZ HUERTA



domingo, 22 de marzo de 2026

LOS PORTUGALUJOS DE LAGUN ONAK: JOSE MARÍA ANGULO, VICENTE ARIZMENDI Y VALENTIN ARANA





 
Vamos a finalizar el trabajo de Jon Iñaki Carnicero Urra, que se puede consultar integro en la Biblioteca Digital Portugaluja, recogiendo algunas noticias de sus componentes, empezando por José Mª Angulo que es el único que continua en activo dirigiendo el Herriko Abestiak, un coro que quiere ser guardián del extenso cancionero jarrillero.
Josemari, perteneció al ochote Danok Bat desde el año 1958, al que se incorporó como tenor segundo con sólo 16 años, dando continuidad a la larga tradición cantora de la familia Egaña, en el que sus tíos José y Jesús Egaña Garayo iniciaron la saga poco después de fundarse el otxote en 1932, él y su primo José Moisés Egaña la continuaron y en la actualidad su hijo Asier sigue participando en la laureada formación.
En aquellos años de gran, pero sana, rivalidad entre ochotes, en que se celebraban numerosos certámenes y concursos, la cuerda de tenores segundos estaba formada por Josemari y su tío Jesús Egaña. En varios de ellos resultaron ganadores. Josemari abandonó la formación portugaluja en 2013 después de cincuenta y cinco años dedicados ininterrumpidamente al ochote Danok Bat. 
Vicen y Tinín, por su parte, fueron miembros y directores de la banda de cartón El Resbalón desde finales de la década de 1950 hasta principios de los años 60, cuando el carismático Casto Comonte, Castorín, se hizo cargo de la dirección de este grupo musical. 
Otra importante faceta de nuestros tres protagonistas fue su labor como Banda de Txistularis y profesores de txistu y solfeo en el grupo de danzas del Ela Alai. Este grupo de danzas debutó en Portugalete el 7 de junio de 1964 y la banda de txistularis que los acompañó fue LAGUN ONAK, en este caso integrada por Vicen Arizmendi, txistu 1º; Pepín Garrigós, txistu 2°; Tinín Arana, silbote y Emilio Larrabide, atabal.
A partir de esta fecha y hasta 1976 acompañaron a los dantzaris del grupo en sus actuaciones y desplazamientos y en los festivales y concursos, así como en todos los actos populares en Portugalete, especialmente en la diana del 15 de agosto y en la bajada popular del 16 de agosto. No fueron los únicos txistularis que tuvo el grupo Elai Alai en ese periodo de tiempo, pero sí podemos decir que con su dedicación y entrega contribuyeron a la consolidación y crecimiento del mismo, especialmente Josemari Angulo que fue quien mayor dedicación pudo prestar a este menester, haciendo de txistulari, profesor de txistu y dulzainero.
Vicen y Tinín antes y Josemarí un poco después abandonaron su labor como músicos y profesores de txistu en el grupo Elaí Alai, acabando también, simultáneamente en aquellos años inmediatamente posteriores a la muerte del dictador Francisco Franco, lo que podemos considerar como segunda época dorada del txistu en Portugalete. 

En años posteriores no dejaron de ensayar y de tocar en ocasiones puntuales ceñidas al ámbito familiar porque supieron cuidar y mantener la amistad que se profesaban y que ampliaron a sus esposas, hijos e hijas. La muerte prematura de Vicen Arizmendi puso en 1998 punto final a esta fructífera trayectoria. Sea para ellos nuestro más profundo homenaje y agradecimiento.

Publicado el 16 de enero de 2018








sábado, 21 de marzo de 2026

LOS EGAÑA, UNA FAMILIA QUE CANTA A AMBOS LADOS DEL NERVION






Tras el fallecimiento días pasados
de José Moisés Egaña,
recordamos esta entrada publicada
el 10 de febrero de 2016

Este artículo apareció en el blog de Karla Llanos, Memorias de Getxo, galardonado en los Premios Aixe Getxo 2016 y quizás el de más calidad de los que se editan a ambos lados de la ría. No va a ser la única entrada suya que reproduzcamos referida a Portugalete, ya que son bastantes en las que trata de la Villa donde se hunden sus raíces familiares.

Los Egaña son una saga familiar unida a la música, algunos de sus miembros nacieron en Portugalete, toda su vida ha transcurrido unida al barrio de Romo, forman parte de la tradición musical de ambos pueblos,y se puede decir que son una familia que canta a ambos lados del Nervión.
Su ama Amelia Azpeitia nació en Buenos Aires (Argentina), volvió a su Portugalete cuando solo tenía año y medio, los abuelos maternos también eran de la Noble Villa, y su aita José Egaña es nacido en Deba (Gipuzkoa).
Los Egaña-Azpeitia vivieron durante nueve años en la calle del Medio en Portugalete y en 1951 se trasladaron a Romo. En la foto superior de 1933, en la fila de abajo, el primero de la derecha es José Egaña cuando formaba parte del Otxote Adizkidiak, con el que consiguieron la Palma de Vermeill, en el primer concurso de Otxotes celebrado en Bilbao y patrocinado por el Diario Excelsius en 1934.
Tuvieron 4 hijos, José Moisés “Moi” (1942), José Andrés (1943), Yayone (1952) e Iñaki (1948), todos ellos nacidos en Portugalete.
Su tradición musical arranca desde su abuelo paterno que perteneció a los Orfeones de Motrico y Portugalete, todos ellos han estado y están unidos a la música, los tres primeros a la música popular vasca y el pequeño, Iñaki a la música moderna, siendo uno de los mejores músicos del elenco del Estado.
Su aita fue uno de los creadores del Otxote Danok Bat en el año 1932, también perteneció a la Schola Cantorum de Portugalete, y de su familia han formado parte del otxote Jesús Egaña (tio de Moi), su aita José Egaña sus hijos José Andrés, Moisés que ha sido director del Otxote, su primo José María Angulo Egaña, también el hijo de este último Asier y el hijo de “Moi” Aitor Egaña.
Del Otxote se puede afirmar que es una pequeña coral formada por ocho voces graves: dos tenores primeros, dos tenores segundos, dos barítonos y dos bajos. De la importancia de la música popular y los otxotes, hasta en el periplo de la Guerra de 1936, y del arraigo que entre los combatientes tenía, nos lo ofrece el hecho de que en el hospital para convalecientes instalado en el chalet de Motrico en el barrio de Neguri de Getxo, los heridos actuaban coralmente. En una visita, un testigo observó “a un grupo de heridos que están cantando a coro el Boga-Boga”. Esto permite deducir, que durante el periodo bélico, la presencia del otxote ya tenía un gran arraigo popular.
José Moisés Egaña estudió la carrera de canto en el Conservatorio de Bilbao en 1960, y comenta jocoso de su hermano Iñaki “ese si que no ha estudiado, era autodidacta, le enseñé yo a tocar la guitarra y desde entonces yo ni la toco”.
Ha sido compositor de música y letra de innumerables melodías vascas, así como arreglos, entre las que se encuentran ( Euskalerri Polita Gora, Lo ene Maite, Las sardineras de Santurtzi), arreglos para canciones como (Illargia Agiri da, con la letra en euskera del propio “Moi”, Agur Donibane, Txoria, un zortziko que adaptó para banda de txistularis, voces graves y mixtas) y como no podía ser menos “Portugalete Herri polita bat”, canción que cantaban habitualmente en familia, en 1973 realizó una versión de la canción “Furra, Furra” a siete voces mixtas, canción que salió en disco antes que la de “Oskorri”. Sin embargo el considera que la más significativa y que más satisfacciones le ha dado es “Euskalerri Polita Gora”, canción que obtuvo el galardón de la canción del verano en 1975.
La relación de sus melodías, que o bien mediante arreglos o de propia creación, están recogidas en “Eresbil”, esa institución documental al servicio de la música vasca creada en el año 1974, para la recopilación, conservación y difusión del Patrimonio musical en Euskal Herria, nacida de la mano de José Luis Ansorena (hijo del reconocido txistulari Isidro Ansorena).
En el año 1962 Moisés da su primer concierto con el Otxote Danok Bat, en el lleva 30 años ejerciendo como director, dentro de la discografía del otxote están los cuatro primeros discos que grabaron y uno de ellos tiene, entre otras, las siguientes canciones (Entre San Juan y San Pedro, Ai ori begi ederra, Ra-Ka-Ta-Plan y Zorgin Dantza) este disco, un microsurco de duración extendida, era de Columbia, S.A. de San Sebastián.
Yayone Egaña también hizo sus pinitos en el mundo de la música tradicional vasca, estudió al igual que su hermano la carrera de canto y piano en el Conservatorio de Bilbao, dió conciertos en las Fiestas de Romo, grabó un disco junto a su primo Joseba Egaña de

Las Arenas, tenían de nombre artístico “Yayone ta Joseba”, en ese disco incluyeron dos canciones (Illargia agiri da y Udaberrian). Sigue cantando como solista en el Coro de San Juan Bautista de Leioa.
De su hermano pequeño Iñaki ya he publicado una entrada dedicada exclusivamente a él. (Pinchar para ver)
Deseo agradecer a Moises Egaña la ayuda para poder realizar esta entrada.



viernes, 20 de marzo de 2026

EL GRUPO MIRAMAR Y EL RECUERDO DE DIEGO VALOR

  



La foto que ofrecíamos ayer con el pasacalle de la banda de música por delante del nuevo Grupo Miramar en 1958 nos anima a hacer esta entrada.

Marimar Domingo en uno de los libros de la colección el Mareómetro, nos indica que dicho Grupo respondió a una iniciativa municipal y fue diseñado en 1946 por el arquitecto José Ignacio Gorostiza. Eran viviendas destinadas a personas que no tuvieran vivienda en propiedad, salvo si esta amenazase ruina, fuese insuficiente para la familia a la que daba cobijo o no respondiera a las condiciones higiénicas mínimas.

Estaría situada en la “Huerta Grande del Campo” que era propiedad de la Fundación Manuel Calvo, del Hospital San Juan Bautista y de los herederos de Máximo Castet.

Hubo que hacer tres subastas pues las dificultades de aquellos años de posguerra, caracterizados por la autarquía y la carestía de materiales de construcción retraían a la iniciativa privada que dejó vacantes las dos primeras no empezándose la obra hasta 1953.

El ayuntamiento calificó la obra como una “autentica pesadilla” que solo vio finalizada cuando el 22 de junio de 1958 fueron inauguradas coincidiendo con el 21 aniversario de la entrada de las tropas franquistas en la Villa.

La gente siguió aquella historia interminable con humor. El comienzo de las obras coincidió con el inicio de un serial radiofónico de ciencia ficción muy recordado titulado DIEGO VALOR de enorme popularidad y con una duración que parecía también no tener fin pues llegó a sobrepasar los mas de 1.200 episodios, finalizando a la vez en 1958, y al que se había añadido en 1954 la edición de tebeos semanales que alcanzaron el numero 174, que muchos coleccionábamos, y que fuera el origen de que por sus similitudes de finalización se llamara a las casas en construcción como las de Diego Valor.

 

jueves, 19 de marzo de 2026

PASACALLES DE LA BANDA EN LOS AÑOS 50 DEL SIGLO PASADO

 


Junto a las dos fotografías de las vaquillas de la semana pasada que nos envió la familia Urtiaga, está otra, realizada por su aita Jenaro, fechada el día de San Roque de 1958, donde podemos apreciar a la Banda Municipal de Música tocando para la chavalería frente al Grupo Miramar inaugurado en junio.

La completamos con otra foto por el Muelle Nuevo de aquella década (año 1952) para recordar que los músicos de la banda solían recorrer las calles de la Villa, fuera de los actos oficiales, tocando para gente que lo solicitaba a cambio de una gratificación, por algún cumpleaños o como agradecimiento por algún favor recibido. Yo recuerdo este acto debajo de nuestra casa de Zubeldia, ya que mi tío Josemari era concejal. Interpretaron “Clavelitos” y todos desde los miradores la entonábamos con júbilo.

Volviendo a la primera foto, llama la atención que toda la chavalería lleva al cuello su pañuelo rojo y como las chavalas bailaban en parejas a los sones de la melodía de turno, interpretada por 15 músicos. También resulta llamativo el chaval haciendo de porteador del maletín del instrumento de uno de los músicos, que seguramente, sería su aita.

Al fondo, una solitaria palmera (hoy desaparecida), la tapia de cierre de la finca de los Carranza (Javerianas) antes de construirse las casas de la calle Vázquez Mella (1963-65), la última casa de la calle Santa María, la casa parroquial y la basílica.

JOSE LUIS GARAIZABAL

miércoles, 18 de marzo de 2026

150 ANIVERSARIO: ALFONSO XII EN PORTUGALETE

 


La Villa estuvo en poder carlista desde el 22 de enero al 1 de mayo de 1874, visitando durante estos meses en dos ocasiones Carlos VII. Finalizada la guerra carlista una sublevación del general Martínez Campos proclamó rey a Alfonso XII, quien unos meses después, en 1876, es enviado a visitar las provincias vascas.

Así que tras la guerra el joven Alfonso XII llega a Portugalete, el 12 de marzo, en un acto cargado de simbolismo político. No es solo una visita real, es la escenificación del nuevo orden constitucional tras años de conflicto bélico en territorio vasco.

Según los registros de la época (Irurac-bat), el monarca arribó a bordo del vapor Luchana engalanado de blanco, dirigiendo a la comitiva desde el vapor Héctor, Fernando Carranza que había sido alcalde de la Villa y que lo volvería a ser tres años después, bajo el estruendo de la artillería de los fuertes de San Roque y Campanzar. La estampa describe una ría engalanada con arcos de triunfo y una población que se agolpaba en los muelles para observar la comitiva real en medio del estallido de cohetes y el repique de las campanas.

Escoltado por el alcalde Bernardino Icaza y Ayuntamiento, Diputación y Estado Mayor, el Rey pudo observar los "grandes destrozos" causados por la contienda. El almuerzo tuvo lugar en la residencia del Muelle Nuevo de Doña Casilda de Iturrizar (viuda de Epalza), (las fotos de Telesforo de Errazquin, restauradas, son de 1873), tras el cual, precedido de la música de los auxiliares, se encaminó a la dársena, acompañado del director de la compañía del ferrocarril minero de Galdames “que había preparado un tren con muy buen gusto”.

Al día siguiente, 13 de marzo, visita triunfante a las tropas del ejercito en Somorrostro y dirigiéndose al ejercito y a todos, efectúa un discurso con una “proclama de unidad constitucional” anticipando la nueva ley de Julio de 1876 que aboliría los Fueros Vascos, haciendo desaparecer el Régimen Foral sustituyéndolo por el sistema de Conciertos Económicos.

 

martes, 17 de marzo de 2026

MANUEL CHÁVARRI Y VELARDE, (1870-1937) EL SEÑOR DEL “PALACIO DE CHÁVARRI”

 


Su padre fue Braulio de Chávarri y Alisal (n.1823), tío de Víctor de Chávarri y Salazar, casado con Victoriana Velarde de la Mier sobrina de Sotera de la Mier, que se trasladó a Argentina a realizar importantes negocios y donde falleció mientras su mujer actuaba aquí con poderes.

Manuel, uno de los siete hijos de Braulio y Victoriana, casado con Eloisa Aburto que tuvo tres hijos Eduardo, Federico y Enrique y dos hijas Carmen y Blanca, fue uno de los ricos propietarios que tuvo la Villa al comienzo del siglo XX, encargando en 1903 su palacio al arquitecto vasco-francés Jean Baptiste Darroquy que lo proyectó en estilo árabe con una composición ágil y variada.

Al margen de sus participaciones industriales o propiedades mineras, fue un activo comerciante que en la Villa poseía diversos edificios con inquilinos y en el cementerio de Pando adquirió varios lotes de terrenos para enterrar a sus padres y familiares, encargando al escultor Quintín de la Torre un artístico panteón con un ángel custodio sobre un colosal montículo de rocas y mármol del que sobresalen de un infierno dantesco rostros, y cuerpos retorcidos, abatidos, ángeles caídos y rostros cadavéricos.

El Señor de Chávarri era a la vez muy portugalujo, sencillo y generoso como demostró en ocasiones como la construcción del Depósito de Aguas de Campanzar o del edificio del Hospital Asilo de San Juan Bautista al que cedió el terreno conocido como la viña de Campanzar para que así dispusiera de huerta, escribiendo queremos de veras a nuestro pueblo, y debemos ayudar a la realización de esas obras aunque nos cueste algún sacrificio y no pocos obstáculos, ni por las miserables pesetas, ni por pequeñeces de amor propio, puesto que las consecuencias las paga el pueblo”.