sábado, 13 de junio de 2026
ANÉCDOTA TABERNARIA EN LA CALLE COSCOJALES EN 1946
viernes, 12 de junio de 2026
SABIAS QUE EN EL MUELLE NUEVO HUBO UNA CASA CUARTEL DE CARABINEROS?
Recientemente Aurelio Gutiérrez nos ha ofrecido en su blog LA VIDA PASA noticias de la casa cuartel de carabineros que existió en el Muelle Nuevo, con el proyecto de su ampliación y reparaciones a que se vio afectada en 1925 y que se puede consultar en la Biblioteca Virtual de Defensa.
En este blog que hemos tratado en otras ocasiones el tema, una
de las entradas recogía las dos fotos
de LUX (1925) y Eduardo Benito (1967), no conocíamos este detalle, así que decidimos
incorporarlo a su contenido.
Curiosamente al recurrir a nuestra asistenta I.A., que no es
de Portugalete, para preparar una entrada nos sugiere el titulo que hemos
incorporado pues supone que para las generaciones actuales les resultará
curioso saber que en el paseo del Muelle Nuevo había un cuartel de Carabineros,
desde 1940 integrado en la Guardia Civil.
Estos carabineros que ejercían el control del contrabando marítimo
tuvieron una presencia permanente en la Villa durante casi un siglo, y muchos
de sus miembros se integraron en la sociedad jarrillera como lo hicieron otros
como pudieron ser los curas o maestros que llegaban aquí a ejercer su
profesión. Zunzunegui en alguna de sus novelas portugalujas los incorpora entre
sus personajes.
Fue en 1907 cuando el arquitecto Emiliano Pagazaurtundua, sustituyó el existente desde el siglo anterior, por otro con tipología de casa de vecindada. En el proyecto de reconstrucción que ahora se nos ofrece nos muestra el
momento en que, ante la importancia que tenía, aumentó su capacidad con un piso
más. Según decíamos en la citada entrada de este blog, desapareció en 1986 tras
años de abandono, en que el municipio barajó muchas hipótesis para dedicar su
solar, una de las que recordamos fue ofrecerlo como permuta por el palacete del
Saltillo que no fue viable.
jueves, 11 de junio de 2026
SANTIAGO CARRILLO EN LOS CARNAVALES DE PORTUGALETE DE 1986
La crónica de la Transición está repleta de acontecimientos políticos, pero también de anécdotas populares que reflejan el carácter de nuestra Villa. Un claro ejemplo de ello ocurrió en febrero de 1986, cuando una figura clave de la historia política española del siglo XX protagonizó un singular encuentro con el humor y el ingenio de las gentes de Portugalete.
Para comprender el momento de esta visita, es
necesario recordar la evolución de su protagonista Santiago Carrillo. Tras
décadas de liderazgo en la clandestinidad y el exilio al frente del PCE, su
regreso y la legalización del partido en 1977 fueron cruciales para el devenir
de la democracia.
Sin embargo, a mediados de la década de 1980, tras
las tensiones internas y el descenso electoral de la formación, Carrillo fue
relevado de la secretaría general y, finalmente, excluido del PCE en 1985. En
el momento de su visita a la Villa, en febrero de 1986, se encontraba inmerso
en la creación de una nueva plataforma y su actividad consistía en recorrer
diversas agrupaciones locales para recabar apoyos entre simpatizantes
históricos, en un clima político tan intenso como fragmentado.
En este contexto militantes locales le invitaron
a visitar Portugalete, coincidiendo con las fiestas de carnaval. Durante su
estancia, de la que nos queda la foto en el Hotel, mantuvo diversos contactos,
como el encuentro con el recordado boxeador Luis Aisa -"comunista por
convicción"-.
El momento más singular de la jornada se gestó en
la calle. Entonces, eran habituales las exhibiciones callejeras de familias que
recorrían los pueblos con una cabra adiestrada que subía a una escalera
plegable al son de la trompeta. Inspirándose en ello, los amigos de la BANDEJA
EZ DAKIT se disfrazaron para la ocasión y se pasearon por la Villa
acompañados de su propia "artista principal": una cabra adquirida a
escote para el festejo.
Al enterarse de que Carrillo se encontraban
almorzando en el restaurante Pachín, la comitiva decidió subir al comedor con
el animal incluido. Aunque Fermín les interceptó el paso obligándoles a
retirarse a la calle Coscojales, el revuelo llegó a oídos del político que
decidió bajar a la calle a saludar a la troupe, ante la sorpresa y el
inicial temor de los miembros que le rodeaban en todo momento.
Abajo, el ambiente festivo se desbordó: "El
Rubio" se encaramó a la escalera y ejecutó un número de magia humorístico
que desató las carcajadas de los presentes y del propio dirigente, que se
mostró muy jatorra durante todo el encuentro. La jornada festiva para la
cuadrilla concluyó el sábado siguiente de una forma muy tradicional:
reuniéndose en el bar Baserria para degustar a la cabra guisada y rematando la
jornada con unos pinchos morunos en el establecimiento de Arantzi.
Tras aquellos intentos por reorganizar el espacio
comunista, Carrillo fue alejándose progresivamente de la primera línea política
y convertido en un prolífico escritor de memorias, conferenciante y tertuliano
habitual en importantes medios de comunicación, dedicó el resto de su vida a
divulgar sus vivencias sobre la Guerra Civil y la Transición, hasta su
fallecimiento en 2012.
Su inesperado baño de masas entre disfraces y
bromas en Coscojales queda como un magnífico testimonio de cómo la historia con
mayúsculas se cruzaba con la vida cotidiana y el espíritu festivo jarrillero.
Los detalles de esta crónica se deben al
testimonio de Joxean Montoya a José Luis Garaizabal, junto con la foto
cedida por Txerra Cobos.
miércoles, 10 de junio de 2026
NUEVA APROXIMACIÓN HISTÓRICA A LA ESTRADA DE LA PAJONA: UNIENDO CABOS DE NUESTRO PASADO URBANO
La recuperación de la memoria histórica de
Portugalete no es un proceso cerrado. A menudo, la suma de investigaciones
previas, el hallazgo de nuevos planos y la atenta observación del callejero
actual nos permiten rescatar del olvido pasajes enteros de nuestra fisonomía
urbana. En esta ocasión, presentamos un exhaustivo trabajo de unificación y
ampliación documental de Aitor González Gato, centrado en la desaparecida,
pero aún latente Estrada de la Pajona.
Toma como punto de partida las aportaciones que José
Luis Garaizabal Flaño publicó en este mismo blog en mayo de 2020, donde
delimitaba este atajo natural que conectaba la zona media del Ojillo con la
zona alta de Abaro. A partir de ahí, la investigación profundiza en sus
orígenes toponímicos, su evolución cartográfica y, de manera inédita, localiza
los vestigios materiales y urbanísticos que aún condicionan el interior de
nuestras manzanas de viviendas.
Frente a la teoría de que "La Pajona"
hacía referencia a un pajar o almacén de hierba seca, la investigación sugiere
un origen más agrícola y preciso. Siguiendo paralelismos toponímicos de la
comarca analizados por expertos como Carlos Glaria, el término alude a los pajones
o tallos de la borona (mijo y, posteriormente, maíz). La existencia de una
antigua plantación de estos cereales entre El Ojillo y la Estrada de Zomillo
parece refrendarse en la documentación del mayorazgo de los Montaño-Salazar ya
en el siglo XVI, situando este paraje dentro del histórico barrio de Abaro.
El trabajo realiza un recorrido cronológico
fundamental a través de los archivos municipales:
1878: Manuel de
Otaduy ofrece la primera representación gráfica del camino en su plano de la
Villa, mostrándolo entre campas y huertas cuando General Castaños aún carecía
de edificaciones.
1890: El proyecto
(no ejecutado) del Ensanche de la Pajona, documentado por Gorka Pérez de
la Peña, el cual abarcaba el triángulo actual entre las calles Gregorio
Uzquiano, Libertador Bolíbar y la Avenida Abaro.
1913-1916: La
construcción del Convento de las Siervas de María. Un valioso croquis de 1914
desenterrado del archivo muestra cómo la Madre Superiora solicitó, sin éxito,
rectificar la curva de la estrada por motivos de salud pública y ornato, lo que
demuestra que el trazado original cruzaba el actual patio conventual.
La gran aportación de esta investigación se
centra en el rastreo de los últimos indicios de la estrada tras la
densificación urbana de los años 40 y 50. Mientras que el primer tramo quedó
fosilizado en el patio interior de las Siervas de María —donde la disposición
diagonal de un pabellón alargado y un estrecho pasillo atestiguan el paso
original del camino—, el destino de su tramo final permanecía difuso.
Gracias al análisis de planos de 1946 y 1950,
complementado con ortofotos actuales y una inspección in situ, Aitor
demuestra cómo la Estrada de la Pajona condicionó de forma irreversible la
arquitectura de la calle General Castaños. Las singulares plantas en forma
trapezoidal y puntiaguda de los números 37 y 39 (edificio de la veterana
tienda El Detalle) solo encuentran explicación lógica en la necesidad de
adaptarse a un camino que en 1929 seguía plenamente activo.
Testimonios vecinales recogidos en el estudio
confirman que la salida de este callejón hacia General Castaños permaneció
abierta y libre de coches, sirviendo de espacio de juego para los niños de la
zona hasta bien entrada la década de los años 50, clausurándose definitivamente
hacia finales de los años 60. Una auténtica huella en "negativo
fotográfico" que ha sobrevivido de forma casi invisible en los patios
interiores de nuestra Villa.
Agradecemos a Aitor por su riguroso empeño en
mantener viva la microhistoria local, así como a José Luis Garaizabal, Manu
Orbe, U.B.C., y a los vecinos y comerciantes que han facilitado los testimonios
y accesos necesarios para culminar este trabajo.
El trabajo completo se puede consultar en la Biblioteca digital Portugaluja (pinchar)
martes, 9 de junio de 2026
EL "DEPORTE INGLÉS" CONQUISTA LA RÍA: LOS INICIOS DEL WATERPOLO (1913)
La historia del deporte en nuestra Villa sumó un hito fundamental en 1913.
Mientras el país despertaba a nuevas disciplinas físicas, Portugalete se
convertía en el epicentro de un espectáculo acuático sin precedentes: el waterpolo.
La revista NOVEDADES, recogía con asombro cómo este "deporte
inglés" lograba un brillante éxito de público y participación en nuestras
aguas.
El gran artífice de esta aventura fue Eusebio López Mayoral,
introductor de esta disciplina en la Villa. Junto a él, un grupo de entusiastas
portugalujos —nombres que hoy forman parte de nuestra memoria colectiva— se
lanzaron a la Ría para dar las primeras brazadas competitivas: Ángel y José Mª
Babío, José Lafuente, Juan del Campo, Teodoro Guantes, Fortunato Minteguia,
Teodoro Basterrechea, Francisco Davalillos, Esteban Bilbao, Miguel Segui,
Francisco Aguado, Dario López y Alfredo Hervías. Se organizaron con dos
equipos, denominados A y B, para fomentar la competición interna y el
entrenamiento.
Los jugadores realizaban sus entrenamientos en la playa, mientras
que los partidos oficiales se trasladaban al Muelle Viejo, donde el
público podía seguir las jugadas desde la orilla.
Las fotografías capturadas por Amado muestran escenas con porterías
artesanales sujetas por postes en plena ría y "sportmen" disputando
el balón con el fondo industrial de la época y nuestro Puente Colgante como
testigo tras la celebración para acompañar al espectáculo de la cucaña.
Los “matchs” en Portugalete,
Bilbao o Plencia, iniciaron la introducción por Bizkaia de este nuevo deporte.
Desde sus primeros pasos el equipo, integrado como una de las secciones
deportivas del Club Deportivo Portugalete, mantuvo una dura competencia con los
del Club Deportivo de Bilbao.
lunes, 8 de junio de 2026
EL DESAPARECIDO PALACIO EPALZA DEL MUELLE NUEVO
En la presentación del ultimo numero de CUADERNOS
PORTUGALUJOS, incluí la referencia al palacio de Epalza del Muelle Nuevo, que
recordamos como capilla y residencia de los Agustinos, y que no aparecía en
dicho ejemplar.
Lo tengo reservado para el próximo,
correspondiente a las dos últimas décadas de la dictadura, años 60 y 70, que
fue cuando el voraz urbanismo acabó con la mayoría de estos palacetes. Hoy lo recuerdo
en esta entrada, recogiendo un resumen de lo que Gorka Pérez de la Peña nos
dice de él:
En el jardín exterior de este monumento tristemente perdido se ubicaban dos
fuentes de dragantes de hierro, polícromas, importadas de París.
Tenía en su fachada zaguera un puente de hierro que salvaba el desnivel que
había entre la cornisa de Abaro y los arenales donde se edificó el palacio.
Tras cien años de existencia, fue derribada en 1973, conmemorando así su
centenario. Fue sustituida por una vulgar construcción que rompió brutalmente
con la primitiva disposición y con la alineación global que presentaba el
primer tramo del ensanche.
domingo, 7 de junio de 2026
ANDRES VITORES GARCÍA, “MATACABRAS”: CARNICERO
Se refieren todas ellas a Andrés Vitores García, el
“matacabras” más conocido, y del que ayer presentamos dos fotos tanto de joven
en la mili, como de mayor como le recordamos.
Andrés según demuestran las fotos superiores trabajó
en el matadero portugalujo como matarife. La que está junto al veterinario y el
aldeano dueño de la vaca, sirvió para un cartel que anunciaba las ferias por
Bizkaia patrocinadas por la Caja de Ahorros Vizcaina, mientras en otra foto está
con la plantilla del matadero municipal, con su traje negro distintivo de ser
el jefe de matarifes.
Este “Matacabras” se casó con una sestaotarra, para
enfado de su padre (que se negó a ir a la boda y abrió la carnicería ese día)
por considerarla de familia “pobre”. Esta abuela de Andrés, nuestro
comunicante, estaba emparentada con la familia de carniceros Revuelta, establecidos
también en Portugalete. Por otra parte la hermana de su abuelo, Felisa Vitores,
se casó con Alfredo Burgos, también carnicero, en este caso uno de los
propietarios importantes de la Villa.
En otra foto nos lo muestra en el mostrador de su
carnicería del Mercado de la Plaza, habiendo tenido también otra en Cabieces.
Tuvo siete hijos, tres mujeres y cuatro hombres, por lo que los “matacabras”
son muy conocidos, aunque ninguno siguió el oficio relacionado con el ganado.
Recordaremos que de uno de sus hijos, Andrés Vitores
Estrada, nos habló Tasio Munárriz, en este blog, al tratar el caso de los
batallones de trabajadores durante la posguerra.








