Si la foto más antigua de la Villa es de 1864 con los arenales de Sestao, hoy traemos esta otra de la que desconocemos su fecha con los arenales hacia Santurtzi.
sábado, 23 de mayo de 2026
FOTOGRAFIAS ANTIGUAS: LA COSTA HASTA SANTURTZI
Si la foto más antigua de la Villa es de 1864 con los arenales de Sestao, hoy traemos esta otra de la que desconocemos su fecha con los arenales hacia Santurtzi.
viernes, 22 de mayo de 2026
PERSONAJES PORTUGALUJOS AL FINAL DEL SIGLO XX
Angel Mari Acillona, “Arrieta”, nos
facilita esta fotografía de un grupo de portugalujos que fueron muy populares
entre nosotros y que según nos comenta representan a una época social en la
Villa irrepetible y ya pasada.
Sus nombres y apodos, sin que este
quisiera ser nunca ofensivo, son: Joseba Aldazabal, “Cazurro”, José Ignacio del
Campo, “Pajaro loco”, Edu Landabaso, “Estemur” y detrás medio tapado, “el Txiki”,
Txiki Martínez Lasuen.
Recordando a este último,
recogemos de una entrada anterior la presencia de su hermano "el Titi", como patrón portugalujo en la
Concha junto al dictador Francisco Franco.
jueves, 21 de mayo de 2026
LA DESAPARICIÓN DE LA DÁRSENA DE LA ESCALA ANTE LA LLEGADA DEL FERROCARRIL
La historia de la fotografía en nuestra Villa hunde sus raíces en la década de 1890, época en la que se constata la presencia de los primeros profesionales, incluidos dos fotógrafos franceses residentes. En este contexto surge la figura de A. de Laca, autor de una de las excepcionales imágenes que hoy compartimos. Aunque la primera fotografía carece de firma, su cronología y estilo sugieren que bien podría pertenecer también a su autoría.
El estudio de Laca se situaba en el txoritoki (ático) de la casa
colindante a la Torre de Salazar. Esta ubicación no era casual: los fotógrafos
de la época buscaban las plantas altas para aprovechar la máxima claridad
natural. Curiosamente, este mismo espacio sería utilizado años más tarde como
estudio por el pintor y escultor José de Lecue, en cuyos fondos
fotográficos fue hallada esta imagen.
Publicar hoy estas instantáneas totalmente restauradas nos permite
recuperar visualmente una fisionomía de Portugalete que se desvaneció a finales
del siglo XIX. Las imágenes muestran cómo, tras la Plaza, la ría se adentraba
buscando refugio de los vientos del norte en el fondeadero conocido como La
Escala, situado al inicio del Muelle Viejo.
Como bien documentó José Luis Garaizabal en su estudio sobre el Final de la dársena de la Escala, el relleno
de este espacio se ejecutó en 1890. El objetivo era ganar terreno al mar para
dotar de una estación término a la línea de ferrocarril Bilbao-Portugalete.
Hoy, quienes pasean frente al edificio de la estación —inaugurado aquel mismo
año— quizá ignoren que bajo sus pies se encontraba el antiguo refugio de
nuestras embarcaciones, y que ese es el origen del nombre de la calle Muelle
Viejo, una vía que hoy, paradójicamente, ya no siente el latido directo de la
marea.
miércoles, 20 de mayo de 2026
1915: LA BENDICIÓN DE LA BANDERA DE LOS EXPLORADORES DE PORTUGALETE Y SU VISITA AL ÁRBOL DE GERNIKA
El mes pasado la prensa se hizo eco de la celebración por parte del movimiento scout de Bizkaia de sus 60 años en Bilbao. Más de 2.500 personas, entre jóvenes, monitores y familias, celebraron en el Parque de Doña Casilda el día de Gorka Deuna, festividad del patrón del escultismo
Aunque los sombreros y uniformes de
Baden-Powell y sus muchachos quedaron en el pasado y en las películas, pervive
su mensaje principal: «Tenéis que dejar este mundo mejor de cómo lo habéis
encontrado».
En Portugalete fue dicho año de 1966 cuando nació en La Florida el grupo Ama Lur y la prensa recoge el recuerdo de Arturo Antón, «54 años y desde
los 10 metido en esto», que llegó al escultismo a través de «mis
hermanos mayores, que estaban dicho grupo, Ama Lur. A partir de los 18,
pasé a ser monitor y ahora están mis hijos en el grupo», cuya pañoleta, «no
pañuelo», llevaba al cuello.
Nosotros hoy nos sumamos a la celebración
aportando a la memoria visual de nuestra Villa un momento
clave de principios del siglo XX. La fotografía, capturada por el fotógrafo
Amado y publicada en la revista Novedades en 1915, inmortaliza la solemne
bendición de la bandera de los Exploradores de España en Portugalete y la que
nos cedió Juanjo Novella completa la noticia con una de sus primeras
excursiones al árbol de Gernika.
El acto de la bendición de la bandera, celebrado en la Basílica de Santa
María, con su presidente Julio García-Borreguero a la derecha, representó un
hito para el movimiento scout local, fundado bajo los ideales de Baden-Powell.
En la imagen se puede observar la marcialidad de los exploradores con sus
uniformes clásicos —sombreros Stetson y polainas— junto a las autoridades
civiles y militares de la época. El pequeño que aparece en la fotografía era Raimundo Pérez.
La bandera, símbolo central de la identidad de la tropa, destaca por su
iconografía solar, un emblema que marcaba la modernidad y el compromiso cívico
de la juventud de aquel entonces en Bizkaia.
Gracias a la labor de archivo, podemos hoy apreciar esta escena restaurada,
devolviendo el color a un fragmento fundamental de nuestra historia social.
martes, 19 de mayo de 2026
HISTORIA DEL HOTEL Nº 6: REINAUGURACIÓN DEL HOTEL EN 1902
En la historia del Puente Colgante
Boutique Hotel, han sido varios los momentos en que tras las guerras
civiles o el incendio del siglo XX se han celebrado reinauguraciones. Hoy
recordamos la que con mayor solemnidad tuvo lugar en 1902 a la vuelta de Cuba
de su dueño.
MANUEL CALVO, regresó en 1898
instalándose en la zona del edificio que tenía reservada, “la parte mejor si no
la mayor de la casa”. Venía acompañado de sus dos ahijadas y sirvientas morenas
Jacinta y Salomé, y su fiel mayordomo de origen alavés Fidel Galtier. Establecido
aquí recibía numerosas visitas de personajes importantes destacando sobre todo
el marqués de Comillas, Claudio López Bru, hijo de su amigo y compañero Antonio
López, a quien Manuel Calvo quería como a hijo suyo, y a quien dejaría como
principal heredero y Francisco Romero Robledo, que fuera presidente del
Congreso.
Como el Hotel tenía ya 30 años, no quiso
hacer una reforma, sino que decidió “instalarlo nuevamente por completo,
resultando un edificio de primera clase”. Según las crónicas de la época, “constaba
de sala buffet y comedores para 150 cubiertos y 41 habitaciones aparte de las
dependencias, todo amueblado con exquisito gusto y con gran lujo, estando el
servicio montado como en los primeros de su clase”.
A la inauguración solemne, el domingo 1
de junio de 1902 con el nombre de HOTEL PORTUGALETE, asistieron autoridades
políticas, como el Gobernador, Fernando Carranza, vicepresidente de la
Diputación, así como los representantes de la prensa. Como al final Calvo no
pudo estar presente los asistentes le enviaron un telegrama de felicitación.
La prestigiosa firma fotográfica Laurent inundó
entonces el mercado con la postal que reflejaba la unión del PUENTE COLGANTE
con el HOTEL que un siglo después, en la reinauguración de 2002, se oficializó
en el actual nombre de PUENTE COLGANTE BOUTIQUE HOTEL.
lunes, 18 de mayo de 2026
MANUEL LAFITA BABÍO (1900-1986) MÉDICO
El periódico enportugalete.com nos ha ofrecido la ficha de este portugalujo, que localizamos en la Memoria, Hospital San Juan de Dios de Santurtzi: 100 años cuidando de los «vizcaínos dolientes»:
Casado con Belmira Gorostiza de la Fuente, en 1927 fundó el Laboratorio
Lafita de análisis clínicos en Bilbao. Obtuvo la plaza de especialista en
análisis clínicos del Instituto Provincial de Higiene, encargado de las
campañas de vacunación, higiene y desinfección de todo el territorio vizcaíno.
Asimismo, estuvo entre los fundadores del Igualatorio Médico Quirúrgico
(IMQ). Cuando la gran mayoría de los médicos se oponía a su creación, Manuel
Lafita fue uno de los que en 1934 aportaron el primer capital al Igualatorio
Quirúrgico y de Especialidades, precursor del IMQ fundado en 1943. Fue
vicepresidente de la Junta del Colegio de Médicos de Bizkaia de 1935 a 1936,
que funcionó con el permiso del Gobierno republicano, pero sin el beneplácito
del Colegio.
Durante la Guerra Civil fue movilizado por la sanidad militar del Gobierno
vasco y ejerció en el Hospital San Juan de Dios, con el que ya colaboraba de
forma altruista como jefe del laboratorio desde su inauguración en 1924.
Terminada la guerra, mantuvo su plaza de epidemiólogo en la que entonces pasó a
llamarse Jefatura Provincial de Sanidad.
En 1952 sería
galardonado con la Orden Civil de Sanidad, vivía en Santurtzi y atendió el
laboratorio hasta su transformación en clínica general en 1968.
domingo, 17 de mayo de 2026
JUEGOS INFANTILES DE POSGUERRA
El 26 de diciembre de 2008 anunciamos con esta entrada un artículo que luego publicaríamos en el nº 13 de CUADERNO PORTUGALUJOS con recuerdos de la posguerra: El ingenio y el riesgo en los juegos infantiles.
Evocar la infancia en los años de la guerra y la
posguerra es navegar entre recuerdos de hambre, racionamiento y frío. Sin
embargo, como bien relata nuestro recordado amigo Marcos Merino Martínez,
la necesidad agudizaba el ingenio. A falta de juguetes comerciales, la calle
del Ojillo (su calle) se convertía en un escenario de creatividad pura donde el
"pasarlo bien" era un acto de resistencia.
Juguetes nacidos de la nada.
En aquellos veranos interminables, la escasez de
dinero obligaba a inventar. Los juegos más comunes se construían con lo que se
tenía a mano:
Las chapas y el champlón: utilizando
tapones de botellas o madera.
La goitibera: fabricada artesanalmente con tres
pequeños rodamientos.
Pelotas de papel o lana: cosidas
o amarradas con cordel para jugar en los pórticos de las iglesias.
Habilidades naturales: desde
aprender a nadar en el Muelle Viejo usando vejigas de res como flotadores,
hasta fabricar cerbatanas con cañas y agujas.
La picaresca y las "venganzas" infantiles.
El relato nos traslada también a las travesuras en los
portales durante el invierno. Era común el uso de hilos amarrados a las aldabas
de las puertas para gastar bromas a los vecinos, o el uso de botes de hojalata
estratégicamente colocados para recibir a los inquilinos con sorpresas poco
agradables.
El peligro a la vuelta de la esquina.
Lamentablemente, la posguerra también dejó una huella
trágica. El acceso a materiales peligrosos, como restos de pólvora, proyectiles
abandonados o incluso explosivos reales confundidos con juguetes, transformó en
ocasiones la diversión en tragedia. Marcos recuerda con tristeza accidentes
mortales provocados por armas artesanales o granadas olvidadas que marcaron
para siempre a las familias de la calle.
Estos recuerdos, que hoy parecen lejanos, forman parte
de nuestra memoria colectiva. Son el testimonio de una generación que aprendió
a jugar entre las grietas de una época difícil, donde la frontera entre la
diversión y el peligro era, a menudo, demasiado delgada.










