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jueves, 22 de octubre de 2026

LOS PRIMEROS “MOQUEROS” DE PAPEL NACIERON EN PORTUGALETE




José Manuel López Díez, nos ha facilitado esta noticia que apareció en el Boletín de la Industria y Comercio del Papel, de Madrid en 1908.
Siempre se ha comentado que Juan José Conde-Pelayo, “el médico de los pobres” fue el precursor del uso de los pañuelos de papel y así lo recogieron tanto Indalecio Prieto como su nieta Leonor Tejada.
Decía el primero: “Cuando se le seca la boca, bebe un sorbo de agua y se seca los labios con una cuartilla de papel de las que lleva para ese cometido y para sonarse las narices, forma con ella una bolita y luego de usarla la arroja al suelo. Conde Pelayo se ha adelantado en más de medio siglo a inventar los higiénicos "kleenex".
Por su parte su nieta lo completaba: “Don José había padecido una grave infección de la nariz, y la atribuía al hecho de llevar el pañuelo en el bolsillo. Desde entonces no volvió a usar pañuelo de tela. Encargaba papel de seda a la Papelera Española –de quien era el mejor cliente particular– recortado en hojitas de aproximadamente 14 por 20 centímetros. Siempre llevaba un paquete de estas hojitas... que habían sido previamente desinfectadas en el horno de la cocina de su casa. Y cuando visitaba a algún enfermo, dejaba en la casa un paquete de hojas de papel, con la orden terminante de que el enfermo sólo usara aquellas hojas. Con lo que, cuando alguien iba a visitar a sus enfermos y veía el paquetito de papeles a la cabecera de la cama, era habitual que exclamara: "Ah! su médico es don José, verdad?"
Pues bien, la noticia que hoy recogemos le confiere carácter oficial, pudiendo afirmar que Don José fue el inventor de los actuales pañuelos de papel.


Publicado el 8 de abril 2014




martes, 13 de octubre de 2026

BERNABÉ COTO ONDARRETA (1920- 2006). PELOTARI

 



El periódico enportugalete.com nos ofrece hoy la ficha de este portugalujo tan querido y recordado.
 

Berna Coto nacido en 1920 trabajó toda su vida por el deporte de la pelota, tanto como pelotari, monitor de jugadores o directivo de la Federación Vizcaína.

Hombre enormemente popular en la Villa, se casó con Mª Carmen Sendagorta, hija del conocido portugalujo Lino Sendagorta que en las primeras décadas de siglo XX tenía en General Castaños el alquiler de carruajes y venta de cereales, semillas y forrajes y que luego se convertiría en Librería Sendagorta.

Berna que fue por dos veces denominado mejor deportista vizcaíno, empezó como tantos portugalujos jugando en los soportales de las escuelas del Campo para pasar luego al frontón La Estrella.

Tras la guerra civil se le ve jugar en el frontón Zabalbide y ya en 1946 se proclama campeón de Bizkaia de mano de Primera en el frontón del Club Deportivo. En este mismo frontón ganaría luego otro campeonato individual y cinco por parejas.

En su casa se amontonaron más de un centenar de trofeos conseguidos durante su vida deportiva, ya que jugó en casi todos los frontones de Bizkaia, así como en los principales de Gipuzkoa, Alava, Navarra y La Rioja.

Dada su gran afición, alargó su vida deportiva jugando hasta los 55 años. Uno de sus últimos partidos en 1962, con motivo de la desaparición del frontón de Gallarta, fue con Azcuenaga contra Atano III y Cortabitarte.

Formó parte de la sección de pelota que la sociedad Elai Alai constituyó en 1965 y que organizó los Torneos Puente de Vizcaya de pelota a mano en el frontón del Colegio Santa María con un gran éxito de gente y fue también fundador y primer presidente del Club de pelota portugalujo C.D. Izarra Pilota Elkartea.

 

jueves, 1 de octubre de 2026

RECORDANDO A JAVIER GÁRATE, SU CARNICERÍA Y SU DEDICACION AL HOSPITAL ASILO

  




El recuerdo de Javier Gárate aflora de forma natural al pasar por la calle del Medio frente a lo que fue su emblemática carnicería, un comercio tradicional que continuó la senda abierta por su padre, Santiago Gárate, y que formó parte fundamental del bullicioso entramado comercial que caracterizó durante décadas a esta arteria de la Villa y que hoy todavía después de tantos años no nos acostumbramos a verla tan muerta.

Las fotos que he encontrado rescatan la vertiente humana, profesional y social de aquel gran portugalujo.

La superior nos lo muestra en pleno trabajo tras el mostrador de su establecimiento, en una cotidiana y expresiva instantánea capturada por su amigo Eduardo Benito, con el inconfundible cigarrillo en la boca que evoca el ambiente de la época.

Más allá de su faceta comercial, Javier Gárate volcó su dedicación a la comunidad al frente del Santo Hospital San Juan Bautista, Institución en la que ejerció con absoluta entrega como Hermano Mayor desde 1983 hasta su fallecimiento en 2006. Tras su pérdida, la responsabilidad de la Institución fue recogida por su íntimo amigo Eduardo. (En la actualidad encontramos tambien al frente de nuestro querido "Asilo" a otro Javier Garate, hijo de  nuestro recordado amigo)

En la segunda foto, fechada el 11 de febrero de 1985, en el recordado Bar Minuto aparecen Javier y Eduardo cumpliendo con la arraigada costumbre diaria de reunirse tras la jornada laboral para compartir unos txikitos por los establecimientos de la Villa.

En la tercera foto, (el tercero por la izquierda y más joven) formando parte de la comisión de jovenes que presidía Paco Celaya tras una recaudación de fondos a favor del Hospital.

 

domingo, 20 de septiembre de 2026

HELIODORO DE OTADUY RUIZ, ALCALDE EN 1922



Recuperamos esta entrada publicada originalmente en febrero de 2011 por Tasio Munárriz, a partir del testimonio del doctor D. Ángel Alday, quien conservaba en su casa el característico bastón de mando que lucía Heliodoro de Otaduy en las fotos de la época.

Nacido en 1867, era hijo de Timoteo de Otaduy, insigne líder carlista que en 1874 ejerció como "Comandante de Armas de la Villa de Portugalete y los Siete Concejos" durante la contienda civil. Dos de sus ocho hermanos emigraron a América: Manuel a Cuba y Antonio a México, donde continúan residiendo sus descendientes, según nos atestigua Augusto de Otaduy Egan descendiente de Timoteo en cuarta generación.

Heliodoro desarrolló una dilatada carrera pública como concejal (1911), alcalde de Portugalete (1922), diputado provincial (1926) y dirigente del Círculo Monárquico. Amparado en su gran fortuna —con importantes participaciones industriales, mineras y ferroviarias— y su estrecha amistad con Manuel Calvo, fue una figura clave del poder local siendo considerado un verdadero cacique por sus enemigos políticos.

En las fotos se le contempla en actos oficiales, como la recepción a la reina Victoria Eugenia a la entrada del Puente Colgante o una procesión con la corporación y la banda de música detrás.

 


sábado, 19 de septiembre de 2026

NECROLOGICA DE MANUEL CALVO TRAS SU MUERTE EN 1904



Recuperamos una entrada preparada originalmente por Dani Docampo en 2011 a partir de la crónica publicada por el diario La Época el 17 de marzo de 1904, tras el fallecimiento del indiano Don Manuel Calvo donde se nos indica que había llegado á Cádiz, procedente de Barcelona el 14 de Diciembre último, en el vapor de su nombre, (que recogemos en la fotografía superior) para ver si con la clemencia de su clima encontraba alivio su enfermedad cardíaca pero lo crudo del invierno agravó su dolencia en términos de que ya llevaba un mes sin salir de casa, hasta producirse su muerte.

Como nos resulta curiosa, trascribimos parte de la misma:

El telégrafo nos sorprende con una noticia en extremo dolorosa: la del fallecimiento del ilustre patriota D. Manuel Calvo, ocurrido anoche en Cádiz, a la avanzada edad de noventa años. (…)
D. Manuel Calvo fue el compañero, el amigo inseparable de otro patriota inolvidable, D Antonio López, el padre del actual marqués da Comillas. Juntos colaboraron en la obra de defender la bandera de España en Cuba, juntos conquistaron la fortuna en noble y porfiada lucha, y juntos también la pusieron muchas veces al servicio de la tierra en que hace muchos años salía un día de Portugalete, el pueblo donde naciera, pobre y solo, un luchador oscuro, lleno de voluntad y de amor al trabajo, á conquistar la fortuna, luchando á brazo partido con la suerte. (…)

En los días turbulentos de la Revolución de Septiembre dio pruebas elocuentísimas de su patriotismo. Cuando hondas preocupaciones distraían al Gobierno, estalló en Cuba la insurrección, que amenazó despojar á España de aquel pedazo de su suelo. Calvo abandonó su casa y sus negocios, y vino á Madrid para realizar una campaña provechosa al interés de España, contraria a la insurrección. El alentó á los gobernantes, conferenció con los políticos, realizó una incesante campaña de Prensa, puso al servicio de la Nación su fortuna, hizo levantar el espíritu nacional y realizó cuanto en aquellos momentos podía hacer un gran patriota. Tres hombres le auxiliaron eficazmente en aquella campaña: el .primero, D, Francisco Romero Robledo; al segundo, D Eduardo Gasset y Artime, el fundador y director entonces de El Imparcial, y el tercero D. Ignacio José Escobar, director de LA ÉPOCA. (…)
Cuando estalló la última guerra. Calvo encontrábase muy anciano y muy enfermo y achacoso; (…) Entonces vendió sus fincas y volvió á España, dolorido y triste, para pasar los últimos días de su vida en Portugalete, el pueblecillo que le viera partir pobre y solo, tantos años atrás. Sólo y obscurecido ha vivido allí algún tiempo, tomando por una de sus principales distracciones la contemplación de aquel bravío mar tras el cual se ocultaba la perla antillana perdida por la desdichada España.
Dos personas le visitaban todos los años en la casita solitaria de Portugalete: el marqués de Comillas, el hijo de su amigo y compañero Antonio López, á quien D. Manuel Calvo quería como a hijo suyo, y D. Francisco Romero Robledo, su auxiliar en aquella noble campaña. El ilustre presidente del Congreso no faltaba nunca en aquella visita anual, cuando pasaba él verano en San Sebastián, y hablando con D. Manuel Calvo de las desgracias, presentes, recordaba los días de los éxitos pasados.
En el momento de entregar su alma a Dios estaban con el enfermo el delegado de la Compañía, el capellán, el secretario da la Delegación, y los criados negros que á su servicio tuvo Calvo muchos años en la Habana y que con él vinieron á la Península, y el mayordomo, D. Fidel Galtier.

D. Manuel Calvo otorgó testamento en Barcelona al 21 de Mayo da l90l, entregando una copia al marqués de Comillas y otra á D. Fernando Carranza, á la sazón presidente de la Diputación Provincial de Vizcaya.
Calculase que deja una fortuna de 15 millones de duros. El Sr. Calvo carecía de familia, teniendo solamente dos sobrinas, casadas, que residen en Portugalete. Dicese que el Sr. Calvo deja donativos a los pobres de Portugalete, a su mayordomo Fidel Galtier y a la negra Casilda, hija de unos esclavos que tuvo en su ingenio de Cuba.
Velan el cadáver el delegado, jefes y oficiales da la Trasatlántica y Hermanas de la Caridad.
El entierro se celebrará el viernes, á las cuatro. Asistirá todo Cádiz. Vendrán 2 000 obreros de los pueblos.

viernes, 18 de septiembre de 2026

NOTICIAS DEL INDIANO GREGORIO UZQUIANO (1852-1914)

 


 

Hasta ahora las noticias sobre Gregorio Uzquiano eran escasas, limitándose prácticamente a la semblanza del Diccionario Biográfico Portugalujo y al recuerdo de sus legados testamentarios al Santo Hospital San Juan Bautista y a las Siervas de María, gesto por el cual el Ayuntamiento otorgó su nombre a la conocida calle del Ojillo.

Hoy, José Manuel López Díez nos aporta un documentado trabajo histórico —disponible íntegramente en la Biblioteca Digital Portugaluja— que nos permite clarificar aspectos de su biografía y su herencia:

Nació en Portugalete el 24 de julio de 1852, hijo del comerciante y práctico de puerto Juan Uzquiano Cacho (alcalde de la Villa entre 1861 y 1863) y de Josefa Lautier. Nació probablemente en el Muelle Viejo, en el local que ocupó el Bar Arana (actual Manuel Calvo nº 2).

Tras realizar sus primeros estudios en la Villa, emigró a Argentina, estableciéndose en Santo Tomé (provincia de Corrientes). Allí figuró como "negociante", fue fundador y primer directivo de la Asociación Española en 1886 y contrajo matrimonio con Flora Vidal Rodríguez, de quien enviudó a los pocos años sin dejar descendencia.

Regresó a Portugalete ya enfermo, dictó testamento en el Hotel Portugalete donde residía y falleció doce días después, el 22 de enero de 1914, a los 61 años a causa de un coma diabético, siendo enterrado en el panteón de la familia Aguado.

Su patrimonio total alcanzaba unas 600.000 pesetas de la época, invertidas principalmente en acciones del Banco Español del Río de la Plata. Dividió sus bienes en cuatro partes iguales (unas 150.000 pesetas para cada destinatario):

Su hermano Luis Uzquiano Lautier, armador y consignatario.

Su pariente María Uriarte Menchaca (viuda del coronel Francisco Aguado Uzquiano).

El Santo Hospital de San Juan Bautista.

La comunidad de las Siervas de María.

Para valorar la magnitud de la donación, las 150.000 pesetas recibidas por las Siervas de María financiaron casi la totalidad de la edificación de su nuevo convento y capilla en la calle del Ojillo (inaugurado en 1918 y valorado globalmente en 175.000 pesetas).

miércoles, 16 de septiembre de 2026

PEDRO SOLABARRIA BILBAO (1930-2015) CURA OBRERO Y POLITICO


El periódico enportugalete.com nos ofrece este mes su ficha nº 193 dedicada a personajes portugalujos, en este caso al recordado PERIKO SOLABARRIA.

Nacido en la calle Santa María, hijo de un trabajador de Altos Hornos procedente de Gallarta, le tocó vivir la guerra civil siendo su casa una de las destruidas por los bombardeos.

Estudió en las escuelas de los Padres Agustinos y de la mano de Monseñor Chopitea ingresó con 11 años en el seminario, del que salió ordenado sacerdote con 24 años.

Destinado a los barrios de Triano y Las Calizas, tomó contacto directo con la miseria y la explotación que envolvían el trabajo en la mina. Dedicado por entero a aquella gente a los que daba todo lo que tenía, ya fuera ropa o comida, les impartía más clases que misas, y trabajaba como ellos logrando que obtuvieran mejoras tan básicas como la luz eléctrica. Las pésimas condiciones de vida le hicieron enfermar por lo que en 1963 fue trasladado a una parroquia de Baracaldo.

Aquí compaginó su labor eclesiástica con el desempeño de un puesto de trabajo de peón, convirtiéndose en uno de los primeros curas obreros del Estado Español.

El contacto con jóvenes de ETA a los que refugió en su propio hogar le llevó a comisaría en siete ocasiones y a la cárcel de Zamora en otras dos. En 1981, fue detenido también por su participación en los actos de protesta contra la visita del rey a la Casa de Juntas de Gernika.

Con la llegada de la democracia, pasó por diferentes cargos políticos de la izquierda abertzale como diputado en las Cortes de Madrid, concejal en el Ayuntamiento de Barakaldo, diputado en las Juntas Generales de Bizkaia y miembro de la Mesa Nacional de Herri Batasuna. Pero sin duda, su paso más decisivo fue el distanciamiento de la Iglesia. Lo hizo lenta y discretamente hasta que un buen día me encontré viviendo con mi compañera Begona. Fruto de esa relación, Periko tuvo tres hijos.

domingo, 16 de agosto de 2026

LOS CIEGOS Y LA MUSICA EN LAS FIESTAS DE LOS PRIMEROS AÑOS DEL SIGLO XX


Revisando en el Archivo Municipal los documentos relacionados con las fiestas en los primeros años del siglo XX, 1902 y 1903, encontramos numerosas referencias a las personas que con su música animaban las fiestas.

Hoy queremos destacar a dos colectivos:
El primero de ellos eran las comparsas que venían de los pueblos vecinos:
Así en carnaval de febrero de 1902 es una comparsa de Getxo disfrazados de gitanos, quien tocaba con guitarras, bandurrias y otros instrumentos de cuerda y al año siguiente son de Baracaldo disfrazados de toreros acompañándose de una orquesta.
El segundo de los colectivos es el de los ciegos:
Si en 1903 encontramos a dos ciegos de Sestao que venía a tocar la guitarra por las calles cada 15 días, en la década siguiente es corriente encontrar que las fiestas de San Roque son amenizadas por la Banda, tamborileros y corros de ciegos.
Sobre este tema aparece en 1903 la queja de Tomás Pascuas, inválido y vendedor de periódicos, que tocaba la guitarra en la plaza los días de fiestas quien solicita al Ayuntamiento que prohíba el tocar la guitarra sino se es inútil, pues alegaba que hay gente que trabajaba y los fines de semana tocaba en la plaza.
También se encuentran grupos de portugalujos como Jerónimo de Lozar, Fermín Sánchez, Julio Reimundez y Juan Cruz Taramundi que en mayo de 1903 forman una sociedad filarmónica para animar las fiestas y acrecentar sus ingresos. Y a reseñar, por las solicitudes que se conservan, la frecuencia en las verbenas de San Juan y San Roque, de los pianos de manubrio amenizando la fiesta.

El apunte al natural del ciego tocando acompañado de su hija, es obra de Pedro Rojí.


jueves, 16 de julio de 2026

ANTONIO SALOÑA Y SU "ARTE NUEVO DE LA COCINA ESPAÑOLA"

 

Una ficha de la HISTORIA DEL HOTEL, que publica mensualmente enportugalete.com, nos recuerda que la historia de la Villa de Portugalete está indisolublemente ligada a las trayectorias de aquellos hombres y mujeres que, desde sus respectivas profesiones, alcanzaron la excelencia y llevaron el nombre de nuestro pueblo más allá de nuestras fronteras. Uno de estos nombres, cuya memoria merece ser reivindicada con letras de molde, es el de Antonio Saloña Muro, un cocinero excepcional cuya valía profesional e intelectual quedó plasmada en su obra cumbre: Arte nuevo de la cocina española.

Un perfil intelectual frente a los fogones.

Tal y como recuerdan los textos introductorios de su obra, firmados por personalidades de la época como Manuel Llano Gorostiza y el catedrático Obdulio Fernández Rodríguez, Saloña no fue un mero ejecutor de recetas, sino un auténtico teórico de la culinaria. Nacido en Las Arenas, creció al calor de las grandes transformaciones mineras y siderúrgicas de la ría vasca, asimilando las enseñanzas de las guisanderas de fogones históricos como El Amparo, Luciano, Armendáriz o La Busturiana.

Su juventud estuvo marcada por un fuerte afán de aventura y aprendizaje. Pulió su pluma en la redacción de un periódico bilbaíno bajo el magisterio de Jacinto Miquelarena, y su paladar con las lecciones de Ignacio Doménech. Recorrió los cinco mares como proveedor de alimentos de grandes compañías de navegación y visitó los mejores restaurantes del mundo, lo que le otorgó una perspectiva universal única. Sin embargo, como el bardo Iparraguirre, siempre sintió la llamada de su tierra.

Su arraigo en el Hotel de Portugalete.

Saloña terminó anclándose en su Hotel de Portugalete, frente por frente a su querido Abra. Aquel establecimiento no solo fue un referente hostelero, sino un verdadero centro de diplomacia gastronómica. Por las mesas que Saloña preparaba con generosidad y patriotismo pasaron marinos de las escuadras inglesa, francesa, alemana y norteamericana fondeados en el Abra de Bilbao. A todos ellos los obsequiaba con largueza, haciendo gala de un particular políglotismo y asegurando con la socarronería propia de su raza: «Quiero que se den cuenta que como la cocina española... ¡nada!».

Desde su observatorio en Portugalete, Saloña recorrió los caminos de España en busca de fórmulas magistrales, platos indígenas y saberes tradicionales, con el firme propósito de estructurar y dignificar la gastronomía nacional.

Una obra de madurez y rigor hostelero.

Fruto de esos treinta años de actividad profesional en contacto con el público y con profesionales del sector nació Arte nuevo de la cocina española. El libro fue concebido con un espíritu profundamente didáctico y divulgativo, buscando ser útil tanto para el profesional de la alta hostelería como para las amas de casa.

En sus páginas, Saloña defiende la culinaria como un arte de alta consideración social, pero también como un negocio que exige un control milimétrico de la gestión hotelera. Para el autor, la viabilidad de un establecimiento dependía del cuidado absoluto de una infinidad de detalles: desde las condiciones del local, el mobiliario, la decoración, la mantelería y la iluminación, hasta la adecuada política de precios, la selección de artículos, la conservación de alimentos y la finura en el trato al cliente. Advertía con lucidez que muchos negocios barateros estaban condenados al fracaso económico por no saber equilibrar la calidad del servicio con una facturación seria y rigurosa.

Con la publicación de esta entrada rendimos homenaje a Antonio Saloña Muro, un profesional de primer orden que supo conjugar la tradición culinaria vasca y española con una visión cosmopolita y empresarial, dejando un legado escrito que honra la historia hostelera de nuestra Villa, y que merecería ser reeditado.

martes, 14 de julio de 2026

FERNANDO CARRANZA IZA, (1911-2003). DELEGADO DEL GOBIERNO VASCO EN VENEZUELA

 



 Nieto de Fernando Carranza Arroyo, e hijo de Miguel Carranza Campos (1881-1926) que en 1902 fuera el presidente fundador del primer equipo de futbol local, el Portugalete Athletic Club, alcalde de la Villa en 1918 y 1919 y Diputado por Bizkaia.

Realizó sus estudios de derecho en Valladolid, iniciándose en la política a finales de la dictadura de Primo de Rivera en el seno de la agrupación de estudiantes vascos Eusko Ikasle Batza, y colaborando en Madrid con los diputados de su partido, el PNV, en la negociación del Estatuto del 36. La guerra civil truncó sus planes, participando en ella como oficial del ejército republicano.

En Barcelona se casó con Maritxu Zagala, de Tolosa, siendo padrino Manuel de Irujo con quien trabajaba ella en la Delegación del Gobierno de Euskadi en Cataluña y Jesús Galíndez de testigo. Al finalizar la contienda se exilió en Francia donde fue internado en el Campo de Concentración de Gurs, formando parte de la junta de internos que se encargaba de buscar ayuda de organismos como Socorro Rojo Internacional, lo que le valió que a su salida en su ficha policial figurara como rojo comunista y miembro de Socorro Rojo Internacional.

Expulsado de Francia y gracias a la mistad con Pedro de Basaldúa, secretario del lehendakari Aguirre, se trasladó a la República Dominicana y luego, en 1940, a Venezuela donde un año después llegaría su mujer. Allí desarrollaría actividades como la fundación del Centro Vasco, la Junta extraterritorial del PNV y otras relacionadas y auspiciadas por el Gobierno Vasco en el exilio siendo el último delegado de dicha institución en este país, finalizando su cometido en 1979.

Sus cenizas, como posteriormente las de su mujer, fueron traídas al mausoleo familiar del cementerio de Portugalete.

 En 2016, una noticia de prensa nos anuncia el retorno de Venezuela de su mujer Mary Zagala a Barcelona donde vivía una de sus hijas. Tenía 103 y en ella nos da detalles de la vida de su marido en el país sudamericano: Pasó por numerosos puestos de trabajo. Nunca ejerció de abogado, que es lo que había estudiado, trabajó desde camarero a gerente de una fábrica de textiles en Cumaná, donde conocería a los Anasagasti. También fue corredor de Bolsa y acabó empleado en Napolca, compañía del navarro Manuel Goñi.

Murió al año siguiente y el día 9 de Junio de 2017 se llevó a cabo su funeral en el cementerio de Portugalete. Primero en la capilla del cementerio, donde se le bailó un aurresku, y luego sus cenizas se depositaron en el mausoleo de la familia Carranza, donde reposan las cenizas de su marido.

jueves, 25 de junio de 2026

MANUEL MELÉNDEZ URIOS, 1857-1910. FUNDADOR DE LA BANDA EUTERPE

 

Enportugalete.com nos ofrece este mes esta ficha de otro personaje portugalujo y que lleva por numero el 191: 

Hijo de militar, nació en Jaca donde un hermano fue Gobernador Militar. Llegó a la Villa con motivo de la guerra carlista en la banda de música del batallón Franco de Nouvilles y Barbastro, alojado en el Cuartelón del Cristo y tras la guerra se quedó en la Villa dedicándose al comercio. Creó una familia numerosa en la que destacaron Manuel que fue teniente alcalde y Alfredo pionero del waterpolo local.

Gran amante de la música era un buen guitarrista, y en 1880 recogiendo la necesidad popular de tener una banda de música propia, constituyó la banda Euterpe, incluyendo licenciados de la guerra, y en 1884 crea la Sociedad Filarmónica Euterpe, que tras esporádicas actuaciones consiguió que en 1891 el Ayuntamiento los contratase para actuar en las procesiones de Semana Santa y amenizar bailes de festivos y jueves.

Al llegar al siglo XX disfrutaban ya de un merecido prestigio, aunque existían también en la Villa otros grupos como la Orquesta de Santa Cecilia o la Sociedad Filarmónica. En 1901 tuvo 65 actuaciones entre procesiones, y en la Plaza, en donde interpretaban, sobre todo los bailables de la época, algunas obras suyas, como pasodobles, habaneras, mazurcas, valses y polcas, rematando siempre la fiesta a base de la jota y la porrusalda de gran arraigo en la Villa. Entre las obras compuestas por él se encuentran una Marcha Fúnebre y la pieza titulada El abanico.

También formó parte en 1887 del Orfeón Unión Musical que dirigiera el maestro Pedro Lizarraga.

En 1905 la banda se fue desmembrando y terminó disolviéndose lo que obligó al Ayuntamiento a llenar su hueco creando la Banda Municipal de Música en 1906.

 

 

jueves, 18 de junio de 2026

PORTUGALUJAS OLVIDADAS: EMILIA RODAS ARANA

 

 

Tras publicar días pasados el centenario de la muerte del doctor Areilza, hemos recordado el dicho de que "al lado de un gran hombre siempre hay una gran mujer" y hemos pensado en dedicarle esta entrada a ella, Emilia Rodas Arana.

1. Orígenes familiares y herencia.

Emilia Rodas, nacida circunstancialmente en Malaga, en diciembre de 1887, era la hija única de Francisco Martínez Rodas un militar de ideas liberales que llegó a la Villa durante la Segunda Guerra Carlista que posteriormente fue un prolífico empresario naval y minero, casado con la portugaluja Eloísa Arana Mendiolea, una mujer rubia, de ojos azules y fuerte personalidad, hija de un empresario minero.

A su padre le fue otorgado el título de Conde de Rodas por la reina regente María Cristina en 1901, que luego heredaría ella.

2. Descripción física y personalidad.

Físico distinguido: De "simpatía arrolladora", talle arrogante y espigado, piel clara y sonrosada, grandes ojos azules y un característico pelo rubio que peinaba hacia arriba terminando en un moño erguido, mantuvo siempre con los años, una "sencilla y serena elegancia".

Carácter y educación: Era una mujer culta, con un fino sentido del humor e ironía que mantuvo hasta la vejez, y administradora excelente de la economía familiar, sin admitir fantasías en los negocios.

Intelecto y mentalidad abierta: Aunque era de asidua práctica religiosa, carecía por completo de intransigencia. Fomentó activamente la libertad intelectual de su hijo, José María Areilza, permitiéndole el acceso a libros prohibidos por el índice de Roma de la época, gracias a lo cual él pudo leer a filósofos como Schopenhauer, Nietzsche y Unamuno. Dominaba el francés a la perfección.

3. Matrimonio con el Doctor Enrique de Areilza.

El origen del romance: La madre de Emilia, Eloísa, padecía una afección pulmonar y solicitó los servicios del reputado doctor. Aunque él tenía fama de ser un "impenitente solterón" de 45 años, la convivencia e intimidad surgidas durante la enfermedad de la madre propiciaron el acercamiento. La voz popular murmuraba que fue la propia Emilia quien le propuso matrimonio.

La boda (1905): Contrajeron matrimonio el 1 de mayo de 1905. Debido a la gravedad de la enfermedad de la madre, la ceremonia se celebró en la más estricta intimidad en el oratorio del palacete de El Salto. El enlace causó un enorme estupor e incredulidad en las tertulias bilbaínas de la época, despertando bromas de sus amigos íntimos de Areilza (incluido Miguel de Unamuno) debido a la conocida soltería y carácter independiente del médico.

Impacto en el hogar: Emilia trajo orden, equilibrio y estabilidad a la vida del doctor, un hombre acostumbrado al desorden y la soledad. Supo encauzar su vida privada respetando su profesión.

Residencia familiar: En 1909, tras fallecer su madre, se instalaron definitivamente en el citado palacete de "El Salto", edificado sobre los acantilados por Martínez Rodas en 1890, inspirado en las playas de Ostende, y que lucía en el tejado un blasón con una "R coronada" en honor a su título.

4. Su etapa de viudedad y apoyo a su hijo José María.

Viajes por el mundo: Al quedarse viuda, Emilia instó a su hijo José María (quien entonces tenía unos 15 años) a salir de las fronteras locales: "No seas localista ni hagas caso de los que viven pensando en que lo nuestro es siempre, lo mejor'". Juntos emprendieron ambiciosos viajes culturales por Europa y Oriente, recorriendo Escandinavia, Alemania, Leningrado, Moscú, Constantinopla, Tierra Santa, Egipto, Malta, Argel, Orán, Londres, París y Roma, siempre impulsándolo a visitar teatros y museos.

Impulsora de la carrera política de su hijo: Fue ella quien alentó decisivamente a su hijo a trasladarse a Madrid para forjar su trayectoria pública: "Si quieres hacer carrera política tendrás que vivir en Madrid", le dijo.

Inversión inmobiliaria: Mostrando su gran visión e intuición para las inversiones urbanísticas, adquirió una finca en liquidación testamentaria en la Castellana (Madrid) que había pertenecido a los Martínez Rivas y Cristino Martos. Allí reformó la propiedad y le ofreció dos pisos a su hijo y a su nuera, Mercedes de Churruca y Zubiría, con quienes mantuvo siempre una relación discreta, afectuosa y de apoyo generoso.

5. Fallecimiento y traslados de sus restos.

Muerte y sepelio original: Falleció en Madrid en 1965 conservando su lucidez hasta el último momento. Inicialmente, fue enterrada en el panteón familiar del cementerio de Portugalete levantado en 1880 por el célebre arquitecto Severino de Achúcarro para la familia Arana, donde también yacían sus padres y su esposo, el Dr. Areilza.

Traslado definitivo a Motrico: Años más tarde, debido a una reforma y plan urbanístico del municipio de Portugalete su hijo José María tuvo que exhumar los restos de sus padres. En un melancólico y frío día de invierno bajo un temporal de nieve, las cenizas reducidas de Emilia Rodas y del Doctor Areilza fueron trasladadas en minúsculos ataúdes metálicos al camposanto de Motrico (Gipuzkoa), donde reposan definitivamente.

lunes, 15 de junio de 2026

CENTENARIO DE LA MUERTE DEL DR. AREILZA

 



Al cumplirse el centenario del fallecimiento del doctor Enrique Areilza, el 14 de junio de 1926, recordamos la profunda conmoción que su pérdida causó en toda la sociedad vizcaína y la huella imborrable que dejó en Portugalete donde falleció en su residencia de El Salto, actualmente desaparecida y situada junto al “hermano” palacete de El Saltillo.

Cortejo multitudinario: Estas históricas fotografías plasman, su salida de su residencia en Abaro, el paso de la comitiva fúnebre por el Cristo, en un recorrido flanqueado por una ingente multitud que quiso rendir su último tributo al ilustre médico y humanista hasta su panteón en Pando

Acompañamiento simbólico: Junto a las autoridades civiles y eclesiásticas, mineros de Triano llevaron su féretro a hombros, que rodeaban niños del sanatorio de Gorliz y sus fieles Siervas de Jesús, rodeados por vecinos de todas las condiciones sociales que guardan un respetuoso silencio en las aceras.

Descanso en Pando: Los restos mortales de don Enrique recibieron sepultura en el panteón familiar ubicado en Pando

Un luto oficial y popular que paralizó por completo la actividad de la Villa para despedir con los máximos honores a una de sus figuras más preclaras y queridas y a quien quisieron recordar dando su nombre al parque existente bajo su residencia del El Salto.

 

domingo, 7 de junio de 2026

ANDRES VITORES GARCÍA, “MATACABRAS”: CARNICERO

 


Siguiendo con las fotos y la información facilitada por
Andrés Vitores Ugarte sobre su abuelo que nos servián para un próximo número de Cuadernos Portugalujos sobre esta saga portugaluja, recogemos hoy otras fotos que nos ha facilitado.

Se refieren todas ellas a Andrés Vitores García, el “matacabras” más conocido, y del que ayer presentamos dos fotos tanto de joven en la mili, como de mayor como le recordamos.

Andrés según demuestran las fotos superiores trabajó en el matadero portugalujo como matarife. La que está junto al veterinario y el aldeano dueño de la vaca, sirvió para un cartel que anunciaba las ferias por Bizkaia patrocinadas por la Caja de Ahorros Vizcaina, mientras en otra foto está con la plantilla del matadero municipal, con su traje negro distintivo de ser el jefe de matarifes.

Este “Matacabras” se casó con una sestaotarra, para enfado de su padre (que se negó a ir a la boda y abrió la carnicería ese día) por considerarla de familia “pobre”. Esta abuela de Andrés, nuestro comunicante, estaba emparentada con la familia de carniceros Revuelta, establecidos también en Portugalete. Por otra parte la hermana de su abuelo, Felisa Vitores, se casó con Alfredo Burgos, también carnicero, en este caso uno de los propietarios importantes de la Villa.

En otra foto nos lo muestra en el mostrador de su carnicería del Mercado de la Plaza, habiendo tenido también otra en Cabieces. Tuvo siete hijos, tres mujeres y cuatro hombres, por lo que los “matacabras” son muy conocidos, aunque ninguno siguió el oficio relacionado con el ganado.

Recordaremos que de uno de sus hijos, Andrés Vitores Estrada, nos habló Tasio Munárriz, en este blog, al tratar el caso de los batallones de trabajadores durante la posguerra.

Añadimos tambien una foto con un grupo de conocidos portugalujos de la época, con Andrés a la izquierda, Bastida, Sasía, Jandrin… .

Publicado el 11 de diciembre 2012
 



sábado, 6 de junio de 2026

PRIMERAS NOTICIAS DE LA FAMILIA MATACABRAS EN PORTUGALETE

 

De la mano de Andrés Vitores Ugarte quien nos proporciona la información y fondos fotográficos, recogemos otra saga portugaluja, como es la familia Vitores.

Fernando Vitores (La Horra, Burgos, 1848), llegó a la Villa en 1888, de profesión "cortador" o sea carnicero, se estableció en la calle San Roque, y usaba orgulloso el apodo familiar de su pueblo: Matacabras.

La Horra, donde la historia destaca además de sus viñedos, la explotación de ganado, cerdos, ovejas o cabras, es por lo tanto la procedencia de este apodo portugalujo, que guarda parecido con otro de una conocida bodega de ese pueblo: Mataburros.

Establecido en Portugalete, Fernando Vitores mantenía un rebaño de cabras y ovejas en la zona alta, en La Florida, donde recuerda Andrés que se conoció como Alto de la Pastora. El pastor que se lo cuidaba, “Lila”, fue uno de los personajes populares que recogió Cesar Saavedra, y que de procedencia también burgalesa vivía en la calle Coscojales, en uno de cuyos solares vacíos, a mitad de la calle, guardaba el rebaño.

 Fernando introdujo el cerdo negro en Bizkaia y era una figura fundamental en la feria semanal de ganado que se celebraba en la Plazuela del Cristo y que hacia 1895 se trasladó a la plaza de la Ranchería, por lo que durante años fue conocida también como Plaza de los cerdos.

Alguno de los tratantes de las fotos con los cerdos, bien pudiera ser Fernando Vitores, del que no se dispone de fotografía por lo que nos facilita la de su mujer, Vicenta García (también nacida en La Horra) junto a dos de sus cuatro hijos, Concha y Andrés. Con Vicenta vino también a Portugalete su hermano Laureano, maestro de escuela y que antes de emigrar a Argentina, hacia 1920, fue jefe de la policía municipal.

En la próxima entrada hablaremos del “matacabras” más conocido, el carnicero Andrés Vitores García.

 Publicado el 10 de diciembre 2012


martes, 2 de junio de 2026

LOS URIBARRI DE REPELEGA

 




Al confeccionar el ultimo ejemplar de CUADERNOS PORTUGALUJOS, referente a los años de posguerra, y querer dedicar una página a la vida escolar, nos encontramos que a parte de fotos de las monjas del Carmen y Santa Ana, Agustinos y menesianos, no teníamos del colegio Trueba (a Zubeldia ya le habíamos dedicado un numero especial) siendo Maite Uribarri la que nos facilitó las dos fotos escolares que recogemos sobre estas líneas, la primera de las cuales aparece en la nueva publicación.

José Luis Garaizabal, que fue quien recurrió a ella por la amistad que tiene y que siempre mantuvo con la familia, nos ofrece su trayectoria familiar.

 La saga comenzó con la llegada a Portugalete del deustoarra Pablo Uribarri Basañez, cuando era un chaval. Aquí conoció a Beatriz Elgezabal que también de chavala había venido a la villa desde Sopuerta (desgraciadamente no hemos podido conseguir su fotografía). Pablo enviudó y contrajo nuevo matrimonio con la turolense Florencia Santamaría que, se había criado en Lekeitio, Algorta y Lejona.

El matrimonio se embarcó en la cooperativa Villanueva ejerciendo él de fundador-trabajador y llegando a ser su presidente en el momento de la inauguración en 1926.

Del primer matrimonio nacieron dos hijos, Pablo, en Lejona en 1922 y Bea, que nació en la calle del Medio. Pablo se quedó viudo de Tere Jauregi, hija de otro cooperativista-obrero de Villanueva, cuando nuestra amiga Maite solo contaba con 9 meses de edad, siendo criada, como una amatxu, por su amama Florencia.

En la nueva casa de Villanueva nº 9 nacieron los tres hermanos menores: Pedro Mari, Juantxu y Magdalena “Madita”.

Estos dos últimos son quienes aparecen en las fotos escolares en torno a 1950. Mada, que aún vive, aparece junto a la maestra y en el pupitre junto a su hermano Juantxu.

Habría para escribir muchas líneas sobre esta familia, con la que tuve el placer de compartir amistad con los tres chicos y como no, con mi buena amiga Maite desde nuestros años mozos y he de decir, que siempre está dispuesta a atender nuestras consultas y a colaborar con sus recuerdos o fotografías. Lo dejaremos para otra ocasión el extendernos sobre esta familia portugaluja y “de Repelega de toda la vida”.