jueves, 22 de octubre de 2026
LOS PRIMEROS “MOQUEROS” DE PAPEL NACIERON EN PORTUGALETE
martes, 13 de octubre de 2026
BERNABÉ COTO ONDARRETA (1920- 2006). PELOTARI
El periódico enportugalete.com nos ofrece hoy la ficha
de este portugalujo tan querido y recordado.
Berna Coto nacido en 1920 trabajó toda su vida por el
deporte de la pelota, tanto como pelotari, monitor de jugadores o directivo de
la Federación Vizcaína.
Hombre enormemente popular en la Villa, se casó con Mª Carmen Sendagorta, hija del conocido
portugalujo Lino Sendagorta que en
las primeras décadas de siglo XX tenía en General Castaños el alquiler de
carruajes y venta de cereales, semillas y forrajes y que luego se convertiría
en Librería Sendagorta.
Berna que fue por dos veces denominado mejor
deportista vizcaíno, empezó como tantos portugalujos jugando en los soportales
de las escuelas del Campo para pasar luego al frontón La Estrella.
Tras la guerra civil se le ve jugar en el frontón
Zabalbide y ya en 1946 se proclama campeón de Bizkaia de mano de Primera en el
frontón del Club Deportivo. En este mismo frontón ganaría luego otro campeonato
individual y cinco por parejas.
En su casa se amontonaron más de un centenar de
trofeos conseguidos durante su vida deportiva, ya que jugó en casi todos los
frontones de Bizkaia, así como en los principales de Gipuzkoa, Alava, Navarra y
La Rioja.
Dada su gran afición, alargó su vida deportiva jugando
hasta los 55 años. Uno de sus últimos partidos en 1962, con motivo de la
desaparición del frontón de Gallarta, fue con Azcuenaga contra Atano III y
Cortabitarte.
Formó parte de la sección de pelota que la sociedad
Elai Alai constituyó en 1965 y que organizó los Torneos Puente de Vizcaya de
pelota a mano en el frontón del Colegio Santa María con un gran éxito de gente
y fue también fundador y primer presidente del Club de pelota portugalujo C.D. Izarra Pilota Elkartea.
jueves, 1 de octubre de 2026
RECORDANDO A JAVIER GÁRATE, SU CARNICERÍA Y SU DEDICACION AL HOSPITAL ASILO
El recuerdo de
Javier Gárate aflora de forma natural al pasar por la calle del Medio frente a
lo que fue su emblemática carnicería, un comercio tradicional que continuó la
senda abierta por su padre, Santiago Gárate, y que formó parte fundamental del
bullicioso entramado comercial que caracterizó durante décadas a esta arteria
de la Villa y que hoy todavía después de tantos años no nos acostumbramos a
verla tan muerta.
Las fotos
que he encontrado rescatan la vertiente humana, profesional y social de aquel gran portugalujo.
La superior
nos lo muestra en pleno trabajo tras el mostrador de su establecimiento, en una
cotidiana y expresiva instantánea capturada por su amigo Eduardo Benito, con el
inconfundible cigarrillo en la boca que evoca el ambiente de la época.
Más allá de su
faceta comercial, Javier Gárate volcó su dedicación a la comunidad al frente
del Santo Hospital San Juan Bautista, Institución en la que ejerció con
absoluta entrega como Hermano Mayor desde 1983 hasta su fallecimiento en 2006.
Tras su pérdida, la responsabilidad de la Institución fue recogida por su
íntimo amigo Eduardo. (En la actualidad encontramos tambien al frente de nuestro querido "Asilo" a otro Javier Garate, hijo de nuestro recordado amigo)
En la segunda foto, fechada el 11 de febrero de 1985, en el recordado Bar Minuto aparecen Javier y Eduardo cumpliendo con la arraigada costumbre diaria de reunirse tras la jornada
laboral para compartir unos txikitos por los establecimientos de la Villa.
En la tercera foto, (el tercero por la izquierda y más joven) formando parte de la comisión de jovenes que presidía Paco Celaya tras una recaudación de fondos a favor del Hospital.
domingo, 20 de septiembre de 2026
HELIODORO DE OTADUY RUIZ, ALCALDE EN 1922
Recuperamos esta entrada publicada originalmente en febrero de 2011 por Tasio
Munárriz, a partir del testimonio del doctor D. Ángel Alday, quien
conservaba en su casa el característico bastón de mando que lucía Heliodoro de
Otaduy en las fotos de la época.
Nacido en 1867, era hijo de Timoteo de Otaduy, insigne líder carlista que
en 1874 ejerció como "Comandante de Armas de la Villa de Portugalete y los
Siete Concejos" durante la contienda civil. Dos de sus ocho hermanos
emigraron a América: Manuel a Cuba y Antonio a México, donde continúan
residiendo sus descendientes, según nos atestigua Augusto de Otaduy Egan descendiente de Timoteo en cuarta generación.
Heliodoro desarrolló una dilatada carrera pública como concejal (1911),
alcalde de Portugalete (1922), diputado provincial (1926) y dirigente del
Círculo Monárquico. Amparado en su gran fortuna —con importantes
participaciones industriales, mineras y ferroviarias— y su estrecha amistad con
Manuel Calvo, fue una figura clave del poder local siendo considerado un verdadero cacique por sus enemigos
políticos.
En las fotos se le contempla en actos oficiales, como la recepción a la
reina Victoria Eugenia a la entrada del Puente Colgante o una procesión con la
corporación y la banda de música detrás.
sábado, 19 de septiembre de 2026
NECROLOGICA DE MANUEL CALVO TRAS SU MUERTE EN 1904
Recuperamos una
entrada preparada originalmente por Dani Docampo en 2011 a partir de la crónica
publicada por el diario La
Época el 17 de marzo de 1904, tras el fallecimiento del indiano Don Manuel
Calvo donde se nos indica que había llegado á Cádiz, procedente de Barcelona el 14 de
Diciembre último, en el vapor de su nombre, (que recogemos en la fotografía
superior) para ver si con la clemencia de su clima encontraba alivio su
enfermedad cardíaca pero lo crudo del invierno agravó su dolencia en términos
de que ya llevaba un mes sin salir de casa, hasta producirse su muerte.
En los días turbulentos de la Revolución de Septiembre dio pruebas elocuentísimas de su patriotismo. Cuando hondas preocupaciones distraían al Gobierno, estalló en Cuba la insurrección, que amenazó despojar á España de aquel pedazo de su suelo. Calvo abandonó su casa y sus negocios, y vino á Madrid para realizar una campaña provechosa al interés de España, contraria a la insurrección. El alentó á los gobernantes, conferenció con los políticos, realizó una incesante campaña de Prensa, puso al servicio de la Nación su fortuna, hizo levantar el espíritu nacional y realizó cuanto en aquellos momentos podía hacer un gran patriota. Tres hombres le auxiliaron eficazmente en aquella campaña: el .primero, D, Francisco Romero Robledo; al segundo, D Eduardo Gasset y Artime, el fundador y director entonces de El Imparcial, y el tercero D. Ignacio José Escobar, director de LA ÉPOCA. (…)
viernes, 18 de septiembre de 2026
NOTICIAS DEL INDIANO GREGORIO UZQUIANO (1852-1914)
Hasta ahora
las noticias sobre Gregorio Uzquiano eran escasas, limitándose prácticamente a
la semblanza del Diccionario Biográfico Portugalujo y al recuerdo de sus
legados testamentarios al Santo Hospital San Juan Bautista y a las Siervas de
María, gesto por el cual el Ayuntamiento otorgó su nombre a la conocida calle
del Ojillo.
Hoy, José
Manuel López Díez nos aporta un documentado trabajo histórico —disponible
íntegramente en la Biblioteca Digital
Portugaluja— que nos permite clarificar aspectos de su biografía y
su herencia:
Nació en
Portugalete el 24 de julio de 1852, hijo del comerciante y práctico de puerto
Juan Uzquiano Cacho (alcalde de la Villa entre 1861 y 1863) y de Josefa
Lautier. Nació probablemente en el Muelle Viejo, en el local que ocupó el Bar
Arana (actual Manuel Calvo nº 2).
Tras realizar
sus primeros estudios en la Villa, emigró a Argentina, estableciéndose en Santo
Tomé (provincia de Corrientes). Allí figuró como "negociante", fue
fundador y primer directivo de la Asociación Española en 1886 y contrajo
matrimonio con Flora Vidal Rodríguez, de quien enviudó a los pocos años sin
dejar descendencia.
Regresó a
Portugalete ya enfermo, dictó testamento en el Hotel Portugalete donde residía y
falleció doce días después, el 22 de enero de 1914, a los 61 años a causa de un
coma diabético, siendo enterrado en el panteón de la familia Aguado.
Su patrimonio
total alcanzaba unas 600.000 pesetas de la época, invertidas principalmente en
acciones del Banco Español del Río de la Plata. Dividió sus bienes en cuatro
partes iguales (unas 150.000 pesetas para cada destinatario):
Su hermano
Luis Uzquiano Lautier, armador y consignatario.
Su pariente
María Uriarte Menchaca (viuda del coronel Francisco Aguado Uzquiano).
El Santo
Hospital de San Juan Bautista.
La comunidad
de las Siervas de María.
Para valorar
la magnitud de la donación, las 150.000 pesetas recibidas por las Siervas de
María financiaron casi la totalidad de la edificación de su nuevo convento y
capilla en la calle del Ojillo (inaugurado en 1918 y valorado globalmente en
175.000 pesetas).
miércoles, 16 de septiembre de 2026
PEDRO SOLABARRIA BILBAO (1930-2015) CURA OBRERO Y POLITICO
El periódico enportugalete.com
nos ofrece este mes su ficha nº 193 dedicada a personajes portugalujos, en este
caso al recordado PERIKO SOLABARRIA.
Nacido en la calle
Santa María, hijo de un trabajador de Altos Hornos procedente de Gallarta, le
tocó vivir la guerra civil siendo su casa una de las destruidas por los
bombardeos.
Estudió en las escuelas
de los Padres Agustinos y de la mano de Monseñor
Chopitea ingresó con 11 años en el seminario, del que salió ordenado
sacerdote con 24 años.
Destinado a los barrios
de Triano y Las Calizas, tomó contacto directo con la miseria y la explotación
que envolvían el trabajo en la mina. Dedicado por entero a aquella gente a los
que daba todo lo que tenía, ya fuera ropa o comida, les impartía más clases que
misas, y trabajaba como ellos logrando que obtuvieran mejoras tan básicas como
la luz eléctrica. Las pésimas condiciones de vida le hicieron enfermar por lo
que en 1963 fue trasladado a una parroquia de Baracaldo.
Aquí compaginó su labor
eclesiástica con el desempeño de un puesto de trabajo de peón, convirtiéndose
en uno de los primeros curas obreros del Estado Español.
El contacto con jóvenes
de ETA a los que refugió en su propio hogar le llevó a comisaría en siete
ocasiones y a la cárcel de Zamora en otras dos. En 1981, fue detenido también
por su participación en los actos de protesta contra la visita del rey a la Casa
de Juntas de Gernika.
Con la llegada de la
democracia, pasó por diferentes cargos políticos de la izquierda abertzale como
diputado en las Cortes de Madrid, concejal en el Ayuntamiento de Barakaldo,
diputado en las Juntas Generales de Bizkaia y miembro de la Mesa Nacional de Herri
Batasuna. Pero sin duda, su paso más decisivo fue el distanciamiento de la
Iglesia. Lo hizo lenta y discretamente hasta que un buen día me encontré viviendo con mi compañera Begona. Fruto de
esa relación, Periko tuvo tres hijos.
domingo, 16 de agosto de 2026
LOS CIEGOS Y LA MUSICA EN LAS FIESTAS DE LOS PRIMEROS AÑOS DEL SIGLO XX
Revisando en el Archivo Municipal los documentos relacionados con las fiestas en los primeros años del siglo XX, 1902 y 1903, encontramos numerosas referencias a las personas que con su música animaban las fiestas.
jueves, 16 de julio de 2026
ANTONIO SALOÑA Y SU "ARTE NUEVO DE LA COCINA ESPAÑOLA"
Una ficha de la HISTORIA DEL HOTEL, que publica
mensualmente enportugalete.com, nos recuerda que la historia de
la Villa de Portugalete está indisolublemente ligada a las trayectorias de
aquellos hombres y mujeres que, desde sus respectivas profesiones, alcanzaron
la excelencia y llevaron el nombre de nuestro pueblo más allá de nuestras
fronteras. Uno de estos nombres, cuya memoria merece ser reivindicada con
letras de molde, es el de Antonio Saloña Muro, un cocinero excepcional
cuya valía profesional e intelectual quedó plasmada en su obra cumbre: Arte
nuevo de la cocina española.
Un perfil intelectual frente a los fogones.
Tal y como recuerdan los textos introductorios de su obra, firmados por
personalidades de la época como Manuel Llano Gorostiza y el catedrático Obdulio
Fernández Rodríguez, Saloña no fue un mero ejecutor de recetas, sino un
auténtico teórico de la culinaria. Nacido en Las Arenas, creció al calor de las
grandes transformaciones mineras y siderúrgicas de la ría vasca, asimilando las
enseñanzas de las guisanderas de fogones históricos como El Amparo, Luciano,
Armendáriz o La Busturiana.
Su juventud estuvo marcada por un fuerte afán de aventura y aprendizaje.
Pulió su pluma en la redacción de un periódico bilbaíno bajo el magisterio de
Jacinto Miquelarena, y su paladar con las lecciones de Ignacio Doménech.
Recorrió los cinco mares como proveedor de alimentos de grandes compañías de
navegación y visitó los mejores restaurantes del mundo, lo que le otorgó una
perspectiva universal única. Sin embargo, como el bardo Iparraguirre, siempre
sintió la llamada de su tierra.
Su arraigo en el Hotel de Portugalete.
Saloña terminó anclándose en su Hotel de Portugalete, frente por
frente a su querido Abra. Aquel establecimiento no solo fue un referente
hostelero, sino un verdadero centro de diplomacia gastronómica. Por las mesas
que Saloña preparaba con generosidad y patriotismo pasaron marinos de las
escuadras inglesa, francesa, alemana y norteamericana fondeados en el Abra de
Bilbao. A todos ellos los obsequiaba con largueza, haciendo gala de un
particular políglotismo y asegurando con la socarronería propia de su raza: «Quiero
que se den cuenta que como la cocina española... ¡nada!».
Desde su observatorio en Portugalete, Saloña recorrió los caminos de España
en busca de fórmulas magistrales, platos indígenas y saberes tradicionales, con
el firme propósito de estructurar y dignificar la gastronomía nacional.
Una obra de madurez y rigor hostelero.
Fruto de esos treinta años de actividad profesional en contacto con el
público y con profesionales del sector nació Arte nuevo de la cocina
española. El libro fue concebido con un espíritu profundamente didáctico y
divulgativo, buscando ser útil tanto para el profesional de la alta hostelería
como para las amas de casa.
En sus páginas, Saloña defiende la culinaria como un arte de alta
consideración social, pero también como un negocio que exige un control
milimétrico de la gestión hotelera. Para el autor, la viabilidad de un
establecimiento dependía del cuidado absoluto de una infinidad de detalles:
desde las condiciones del local, el mobiliario, la decoración, la mantelería y
la iluminación, hasta la adecuada política de precios, la selección de
artículos, la conservación de alimentos y la finura en el trato al cliente. Advertía
con lucidez que muchos negocios barateros estaban condenados al fracaso
económico por no saber equilibrar la calidad del servicio con una facturación
seria y rigurosa.
Con la publicación de esta entrada rendimos homenaje a Antonio Saloña Muro,
un profesional de primer orden que supo conjugar la tradición culinaria vasca y
española con una visión cosmopolita y empresarial, dejando un legado escrito
que honra la historia hostelera de nuestra Villa, y que merecería ser reeditado.
martes, 14 de julio de 2026
FERNANDO CARRANZA IZA, (1911-2003). DELEGADO DEL GOBIERNO VASCO EN VENEZUELA
Realizó sus estudios de
derecho en Valladolid, iniciándose en la política a finales de la dictadura de
Primo de Rivera en el seno de la agrupación de estudiantes vascos Eusko Ikasle Batza, y colaborando en
Madrid con los diputados de su partido, el PNV, en la negociación del Estatuto
del 36. La guerra civil truncó sus planes, participando en ella como oficial
del ejército republicano.
En Barcelona se casó con
Maritxu Zagala, de Tolosa, siendo padrino Manuel de Irujo con quien trabajaba
ella en la Delegación del Gobierno de Euskadi en Cataluña y Jesús Galíndez de
testigo. Al finalizar la contienda se exilió en Francia donde fue internado en
el Campo de Concentración de Gurs, formando parte de la junta de internos que
se encargaba de buscar ayuda de organismos como Socorro Rojo Internacional, lo
que le valió que a su salida en su ficha policial figurara como rojo comunista y miembro de Socorro Rojo
Internacional.
Expulsado de Francia y
gracias a la mistad con Pedro de Basaldúa, secretario del lehendakari Aguirre,
se trasladó a la República Dominicana y luego, en 1940, a Venezuela donde un
año después llegaría su mujer. Allí desarrollaría actividades como la fundación
del Centro Vasco, la Junta extraterritorial del PNV y otras
relacionadas y auspiciadas por el Gobierno Vasco en el exilio siendo el último delegado
de dicha institución en este país, finalizando su cometido en 1979.
Sus cenizas, como posteriormente las de
su mujer, fueron traídas al mausoleo familiar del cementerio de Portugalete.
Murió al
año siguiente y el día 9 de Junio de 2017 se llevó a cabo su funeral en el
cementerio de Portugalete. Primero en la capilla del cementerio, donde se le
bailó un aurresku, y luego sus cenizas se depositaron en el mausoleo de la
familia Carranza, donde reposan las cenizas de su marido.
jueves, 25 de junio de 2026
MANUEL MELÉNDEZ URIOS, 1857-1910. FUNDADOR DE LA BANDA EUTERPE
Enportugalete.com nos ofrece este mes esta ficha de otro personaje portugalujo y que lleva por numero el 191:
Hijo de militar, nació en Jaca donde un
hermano fue Gobernador Militar. Llegó a la Villa con motivo de la guerra
carlista en la banda de música del batallón Franco
de Nouvilles y Barbastro, alojado en el Cuartelón
del Cristo y tras la guerra se quedó en la Villa dedicándose al comercio. Creó
una familia numerosa en la que destacaron Manuel que fue teniente alcalde y
Alfredo pionero del waterpolo local.
Gran amante de la música
era un buen guitarrista, y en 1880 recogiendo la necesidad popular de tener una
banda de música propia, constituyó la banda Euterpe,
incluyendo licenciados de la guerra, y en 1884 crea la Sociedad Filarmónica Euterpe, que tras esporádicas actuaciones
consiguió que en 1891 el Ayuntamiento los contratase para actuar en las
procesiones de Semana Santa y amenizar bailes de festivos y jueves.
Al llegar al siglo XX
disfrutaban ya de un merecido prestigio, aunque existían también en la Villa
otros grupos como la Orquesta de Santa
Cecilia o la Sociedad Filarmónica.
En 1901 tuvo 65 actuaciones entre procesiones, y en la Plaza, en donde
interpretaban, sobre todo los bailables de la época, algunas obras suyas, como
pasodobles, habaneras, mazurcas, valses y polcas, rematando siempre la fiesta a
base de la jota y la porrusalda de gran arraigo en la Villa. Entre las obras
compuestas por él se encuentran una Marcha
Fúnebre y la pieza titulada El
abanico.
También formó parte en
1887 del Orfeón Unión Musical que
dirigiera el maestro Pedro Lizarraga.
En 1905 la banda se fue
desmembrando y terminó disolviéndose lo que obligó al Ayuntamiento a llenar su
hueco creando la Banda Municipal de Música en 1906.
jueves, 18 de junio de 2026
PORTUGALUJAS OLVIDADAS: EMILIA RODAS ARANA
Tras publicar días pasados el centenario de la muerte del doctor Areilza,
hemos recordado el dicho de que "al lado de un gran hombre
siempre hay una gran mujer" y hemos pensado en dedicarle esta
entrada a ella, Emilia Rodas Arana.
1. Orígenes familiares y herencia.
Emilia Rodas, nacida circunstancialmente en Malaga, en diciembre de 1887,
era la hija única de Francisco Martínez Rodas un militar de ideas liberales que
llegó a la Villa durante la Segunda Guerra Carlista que posteriormente fue un
prolífico empresario naval y minero, casado con la portugaluja Eloísa Arana
Mendiolea, una mujer rubia, de ojos azules y fuerte personalidad, hija de un
empresario minero.
A su padre le fue otorgado el título de Conde de Rodas por la reina regente
María Cristina en 1901, que luego heredaría ella.
2. Descripción física y personalidad.
Físico distinguido: De "simpatía arrolladora", talle
arrogante y espigado, piel clara y sonrosada, grandes ojos azules y un
característico pelo rubio que peinaba hacia arriba terminando en un moño
erguido, mantuvo siempre con los años, una "sencilla y serena
elegancia".
Carácter y educación: Era una mujer culta, con un fino sentido del
humor e ironía que mantuvo hasta la vejez, y administradora excelente de la
economía familiar, sin admitir fantasías en los negocios.
Intelecto y mentalidad abierta: Aunque era de asidua práctica religiosa, carecía
por completo de intransigencia. Fomentó activamente la libertad intelectual de
su hijo, José María Areilza, permitiéndole el acceso a libros prohibidos por el
índice de Roma de la época, gracias a lo cual él pudo leer a filósofos como
Schopenhauer, Nietzsche y Unamuno. Dominaba el francés a la perfección.
3. Matrimonio con el Doctor Enrique de Areilza.
El origen del romance: La madre de Emilia, Eloísa, padecía una afección
pulmonar y solicitó los servicios del reputado doctor. Aunque él tenía fama de
ser un "impenitente solterón" de 45 años, la convivencia e intimidad
surgidas durante la enfermedad de la madre propiciaron el acercamiento. La voz
popular murmuraba que fue la propia Emilia quien le propuso matrimonio.
La boda (1905): Contrajeron matrimonio el 1 de mayo de 1905.
Debido a la gravedad de la enfermedad de la madre, la ceremonia se celebró en
la más estricta intimidad en el oratorio del palacete de El Salto. El enlace
causó un enorme estupor e incredulidad en las tertulias bilbaínas de la época,
despertando bromas de sus amigos íntimos de Areilza (incluido Miguel de
Unamuno) debido a la conocida soltería y carácter independiente del médico.
Impacto en el hogar: Emilia trajo orden, equilibrio y estabilidad a
la vida del doctor, un hombre acostumbrado al desorden y la soledad. Supo
encauzar su vida privada respetando su profesión.
Residencia familiar: En 1909, tras fallecer su madre, se instalaron definitivamente
en el citado palacete de "El Salto", edificado sobre los
acantilados por Martínez Rodas en 1890, inspirado en las playas de Ostende, y
que lucía en el tejado un blasón con una "R coronada" en honor a su
título.
4. Su etapa de viudedad y apoyo a su hijo José
María.
Viajes por el mundo: Al quedarse viuda, Emilia instó a su hijo José
María (quien entonces tenía unos 15 años) a salir de las fronteras locales: "No
seas localista ni hagas caso de los que viven pensando en que lo nuestro es
siempre, lo mejor'". Juntos emprendieron ambiciosos viajes culturales
por Europa y Oriente, recorriendo Escandinavia, Alemania, Leningrado, Moscú,
Constantinopla, Tierra Santa, Egipto, Malta, Argel, Orán, Londres, París y
Roma, siempre impulsándolo a visitar teatros y museos.
Impulsora de la carrera política de su hijo: Fue ella
quien alentó decisivamente a su hijo a trasladarse a Madrid para forjar su
trayectoria pública: "Si quieres hacer carrera política tendrás que
vivir en Madrid", le dijo.
Inversión inmobiliaria: Mostrando su gran visión e intuición para las
inversiones urbanísticas, adquirió una finca en liquidación testamentaria en la
Castellana (Madrid) que había pertenecido a los Martínez Rivas y Cristino
Martos. Allí reformó la propiedad y le ofreció dos pisos a su hijo y a su
nuera, Mercedes de Churruca y Zubiría, con quienes mantuvo siempre una relación
discreta, afectuosa y de apoyo generoso.
5. Fallecimiento y traslados de sus restos.
Muerte y sepelio original: Falleció en Madrid en 1965 conservando su
lucidez hasta el último momento. Inicialmente, fue enterrada en el panteón
familiar del cementerio de Portugalete levantado en 1880 por el célebre
arquitecto Severino de Achúcarro para la familia Arana, donde también yacían
sus padres y su esposo, el Dr. Areilza.
Traslado definitivo a Motrico: Años más tarde, debido a una reforma y plan
urbanístico del municipio de Portugalete su hijo José María tuvo que exhumar
los restos de sus padres. En un melancólico y frío día de invierno bajo un
temporal de nieve, las cenizas reducidas de Emilia Rodas y del Doctor Areilza
fueron trasladadas en minúsculos ataúdes metálicos al camposanto de Motrico
(Gipuzkoa), donde reposan definitivamente.
lunes, 15 de junio de 2026
CENTENARIO DE LA MUERTE DEL DR. AREILZA
Al cumplirse el centenario del
fallecimiento del doctor Enrique Areilza, el 14 de junio de 1926, recordamos la
profunda conmoción que su pérdida causó en toda la sociedad vizcaína y la
huella imborrable que dejó en Portugalete donde falleció en su residencia de El
Salto, actualmente desaparecida y situada junto al “hermano” palacete de El
Saltillo.
Cortejo multitudinario: Estas
históricas fotografías plasman, su salida de su residencia en Abaro, el paso de
la comitiva fúnebre por el Cristo, en un recorrido flanqueado por una ingente
multitud que quiso rendir su último tributo al ilustre médico y humanista hasta
su panteón en Pando
Acompañamiento simbólico: Junto
a las autoridades civiles y eclesiásticas, mineros de Triano llevaron su féretro
a hombros, que rodeaban niños del sanatorio de Gorliz y sus fieles Siervas de Jesús,
rodeados por vecinos de todas las condiciones sociales que guardan un
respetuoso silencio en las aceras.
Descanso en Pando: Los
restos mortales de don Enrique recibieron sepultura en el panteón familiar
ubicado en Pando
Un luto oficial y
popular que paralizó por completo la actividad de la Villa para despedir con
los máximos honores a una de sus figuras más preclaras y queridas y a quien
quisieron recordar dando su nombre al parque existente bajo su residencia del
El Salto.
domingo, 7 de junio de 2026
ANDRES VITORES GARCÍA, “MATACABRAS”: CARNICERO
Se refieren todas ellas a Andrés Vitores García, el
“matacabras” más conocido, y del que ayer presentamos dos fotos tanto de joven
en la mili, como de mayor como le recordamos.
Andrés según demuestran las fotos superiores trabajó
en el matadero portugalujo como matarife. La que está junto al veterinario y el
aldeano dueño de la vaca, sirvió para un cartel que anunciaba las ferias por
Bizkaia patrocinadas por la Caja de Ahorros Vizcaina, mientras en otra foto está
con la plantilla del matadero municipal, con su traje negro distintivo de ser
el jefe de matarifes.
Este “Matacabras” se casó con una sestaotarra, para
enfado de su padre (que se negó a ir a la boda y abrió la carnicería ese día)
por considerarla de familia “pobre”. Esta abuela de Andrés, nuestro
comunicante, estaba emparentada con la familia de carniceros Revuelta, establecidos
también en Portugalete. Por otra parte la hermana de su abuelo, Felisa Vitores,
se casó con Alfredo Burgos, también carnicero, en este caso uno de los
propietarios importantes de la Villa.
En otra foto nos lo muestra en el mostrador de su
carnicería del Mercado de la Plaza, habiendo tenido también otra en Cabieces.
Tuvo siete hijos, tres mujeres y cuatro hombres, por lo que los “matacabras”
son muy conocidos, aunque ninguno siguió el oficio relacionado con el ganado.
Recordaremos que de uno de sus hijos, Andrés Vitores
Estrada, nos habló Tasio Munárriz, en este blog, al tratar el caso de los
batallones de trabajadores durante la posguerra.
sábado, 6 de junio de 2026
PRIMERAS NOTICIAS DE LA FAMILIA MATACABRAS EN PORTUGALETE
De la mano de Andrés
Vitores Ugarte quien nos proporciona la información y fondos fotográficos,
recogemos otra saga portugaluja, como es la familia Vitores.
Fernando Vitores (La
Horra, Burgos, 1848), llegó a la Villa en 1888, de profesión
"cortador" o sea carnicero, se estableció en la calle San Roque, y
usaba orgulloso el apodo familiar de su pueblo: Matacabras.
La Horra, donde la
historia destaca además de sus viñedos, la explotación de ganado, cerdos,
ovejas o cabras, es por lo tanto la procedencia de este apodo portugalujo, que
guarda parecido con otro de una conocida bodega de ese pueblo: Mataburros.
Establecido en
Portugalete, Fernando Vitores mantenía un rebaño de cabras y ovejas en la zona
alta, en La Florida, donde recuerda Andrés que se conoció como Alto de la
Pastora. El pastor que se lo cuidaba, “Lila”, fue uno de los personajes
populares que recogió Cesar Saavedra, y que de procedencia también burgalesa
vivía en la calle Coscojales, en uno de cuyos solares vacíos, a mitad de la
calle, guardaba el rebaño.
Fernando introdujo el cerdo negro en Bizkaia y
era una figura fundamental en la feria semanal de ganado que se celebraba en la
Plazuela del Cristo y que hacia 1895 se trasladó a la plaza de la Ranchería,
por lo que durante años fue conocida también como Plaza de los cerdos.
Alguno de los
tratantes de las fotos con los cerdos, bien pudiera ser Fernando Vitores, del
que no se dispone de fotografía por lo que nos facilita la de su mujer, Vicenta
García (también nacida en La Horra) junto a dos de sus cuatro hijos, Concha y
Andrés. Con Vicenta vino también a Portugalete su hermano Laureano, maestro de
escuela y que antes de emigrar a Argentina, hacia 1920, fue jefe de la policía
municipal.
En la próxima entrada
hablaremos del “matacabras” más conocido, el carnicero Andrés Vitores García.
martes, 2 de junio de 2026
LOS URIBARRI DE REPELEGA
Al
confeccionar el ultimo ejemplar de CUADERNOS PORTUGALUJOS, referente a los años
de posguerra, y querer dedicar una página a la vida escolar, nos encontramos que
a parte de fotos de las monjas del Carmen y Santa Ana, Agustinos y menesianos,
no teníamos del colegio Trueba (a Zubeldia ya le habíamos dedicado un numero
especial) siendo Maite Uribarri la que nos facilitó las dos fotos escolares
que recogemos sobre estas líneas, la primera de las cuales aparece en la nueva
publicación.
José
Luis Garaizabal,
que fue quien recurrió a ella por la amistad que tiene y que siempre mantuvo
con la familia, nos ofrece su trayectoria
familiar.
El
matrimonio se embarcó en la cooperativa Villanueva ejerciendo él de
fundador-trabajador y llegando a ser su presidente en el momento de la
inauguración en 1926.
Del primer
matrimonio nacieron dos hijos, Pablo, en Lejona en 1922 y Bea, que nació en la
calle del Medio. Pablo se quedó viudo de Tere Jauregi, hija de otro
cooperativista-obrero de Villanueva, cuando nuestra amiga Maite solo contaba
con 9 meses de edad, siendo criada, como una amatxu, por su amama Florencia.
En la
nueva casa de Villanueva nº 9 nacieron los tres hermanos menores: Pedro Mari,
Juantxu y Magdalena “Madita”.
Estos dos últimos son quienes aparecen en las fotos escolares en torno a 1950. Mada, que aún vive, aparece junto a la maestra y en el pupitre junto a su hermano Juantxu.
Habría
para escribir muchas líneas sobre esta familia, con la que tuve el placer de compartir
amistad con los tres chicos y como no, con mi buena amiga Maite desde nuestros
años mozos y he de decir, que siempre está dispuesta a atender nuestras
consultas y a colaborar con sus recuerdos o fotografías. Lo dejaremos para otra
ocasión el extendernos sobre esta familia portugaluja y “de Repelega de toda la
vida”.
























