El recuerdo de
Javier Gárate aflora de forma natural al pasar por la calle del Medio frente a
lo que fue su emblemática carnicería, un comercio tradicional que continuó la
senda abierta por su padre, Santiago Gárate, y que formó parte fundamental del
bullicioso entramado comercial que caracterizó durante décadas a esta arteria
de la Villa y que hoy todavía después de tantos años no nos acostumbramos a
verla tan muerta.
Las fotos
que he encontrado rescatan la vertiente humana, profesional y social de aquel gran portugalujo.
La superior
nos lo muestra en pleno trabajo tras el mostrador de su establecimiento, en una
cotidiana y expresiva instantánea capturada por su amigo Eduardo Benito, con el
inconfundible cigarrillo en la boca que evoca el ambiente de la época.
Más allá de su
faceta comercial, Javier Gárate volcó su dedicación a la comunidad al frente
del Santo Hospital San Juan Bautista, Institución en la que ejerció con
absoluta entrega como Hermano Mayor desde 1983 hasta su fallecimiento en 2006.
Tras su pérdida, la responsabilidad de la Institución fue recogida por su
íntimo amigo Eduardo. (En la actualidad encontramos tambien al frente de nuestro querido "Asilo" a otro Javier Garate, hijo de nuestro recordado amigo)
En la segunda foto, fechada el 11 de febrero de 1985, en el recordado Bar Minuto aparecen Javier y Eduardo cumpliendo con la arraigada costumbre diaria de reunirse tras la jornada
laboral para compartir unos txikitos por los establecimientos de la Villa.
En la tercera foto, (el tercero por la izquierda y más joven) formando parte de la comisión de jovenes que presidía Paco Celaya tras una recaudación de fondos a favor del Hospital.


