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domingo, 18 de octubre de 2026

LA EXPLOTACIÓN GANADERA EN PORTUGALETE HACE UN SIGLO


Esta fotografía de Los Hoyos, que ahora presentamos completamente restaurada y a color, nos fue facilitada por José Luis Garaizabal a partir de una reproducción del original de unos dos metros de longitud, propiedad de José Antonio Gutiérrez-Barquín. La entrada original fue publicada el 17 de julio de 2013.

La imagen constituye un auténtico fresco etnográfico que inmortaliza a una familia completa de aquella época —abuelos, hijos y nietas— luciendo sus ropas de domingo, con los hombres ataviados con corbata.

El eje principal de su economía era el ganado vacuno. En la escena también aparecen un burro cargado con las garrafas destinadas a bajar la leche a la Villa y el inseparable perro de la casa.

El propietario sostiene una gallina en la mano, mostrando otra de las facetas de la explotación del caserío, mientras que su hijo empuña una guadaña en recuerdo de las labores agrícolas habituales.

En la foto figuran Ramón Gutiérrez-Barquín Fernández y Jesusa Fernández de Setién y Sainz Aja, ambos naturales de Espinosa, a quienes apodaban «los Pasiegos» por las vacas procedentes de dicha comarca cántabra. A la izquierda aparecen su hijo José —nacido en El Valle (Durañona)—, su esposa Paula Inés Goiri Sertutxa (de Larrabezua) y los niños del matrimonio: Jesusa, Julia y José Ramón (quien fuera aitite de nuestras amigas Miren y Aintzane Pradas).

 


miércoles, 14 de octubre de 2026

PORTUGALETE HACE UN SIGLO: EL MERCADO DE LAS ALDEANAS EN LA PLAZA DEL SOLAR

Rescatamos hoy una entrada publicada originalmente el 10 de marzo de 2010, a la que hemos aplicado color para resaltar la riqueza de sus detalles y matices etnográficos.

La fotografía en su formato íntegro nos fue facilitada por Fernando Rueda, con la eficacia que caracteriza a los miembros del grupo Elai Alai, tras haber sido expuesta en la Folklore Azoka. La imagen procede del Archivo de la Diputación Foral de Bizkaia (referencia BFA/AFB. FOTOGRAFÍA HISTÓRICA R.170).

La escena nos sitúa en los primeros años del siglo XX (anterior a 1912, dada la presencia del antiguo kiosco de música en la plaza). La perspectiva nos ofrece un recorrido arquitectónico e histórico de primer orden:

A la izquierda se observa el edificio del Ayuntamiento y a la derecha la silueta del antiguo Hotel y la estructura del Puente Colgante. En el centro destaca la casa número 2 de la calle María Díaz de Haro, esquina con la calle Nueva, un inmueble proyectado en 1892 por el arquitecto Daniel Escondrillas.

Frente al Hotel se distingue la casa de Valle con sus característicos miradores, edificación que tras sufrir serios destrozos durante la Guerra Civil fue demolida para dar paso al nuevo Mercado de Abastos, permitiendo así la alineación de la calle Coscojales con la Plaza del Solar.

El mercado de las aldeanas representa una auténtica tradición secular en la Villa. La instantánea inmortaliza a las vendedoras con sus indumentarias tradicionales, delantales, cestos de mimbre y tenderetes improvisados para la venta de productos de la huerta.

martes, 27 de enero de 2026

LAS CARAMELERAS DE LA VILLA DE PORTUGALETE Y SUS PUESTOS AMBULANTES

 

 Este trabajo sobre las carameleras de Portugalete, que se ha ido desgranando a través de 13 entradas y a falta de pequeños flecos hemos decidido que llegue hoy a su fin, aunque quedan algunos testimonios y figuras por profundizar. Ha sido un recorrido que nos ha servido para completar, por el momento, la pequeña historia de los puestos ambulantes de caramelos o "chuches" de nuestra Villa, algunos de los cuales completaron el contenido del último número de Cuadernos Portugalujos y hasta el calendario Municipal de 2016.

A modo de cierre, recordamos que esta investigación de José Luis Garaizabal nació de una fotografía familiar de 1955 y se nutrió de la prodigiosa memoria de colaboradores como Mertxe Adán, a quien se dedica especialmente este trabajo tras su fallecimiento. A lo largo de estas publicaciones, hemos rescatado del olvido a figuras icónicas que formaron parte del paisaje cotidiano de Portugalete:

Felipa Herce "la riojana" y Juanita Ayuda "la gorda", habituales de la zona de la Ranchería y el Cine Mar. Margarita Uraga, recordada en El Ojillo y las fiestas de San Roque.

Serafina Jáuregui "Sera" y su hija "Nievitas", bajo los arcos del Ayuntamiento.

Concepción Alonso "Conce", una institución en la zona alta de San Roque y la Plaza.

Luisa Gómez, Evaristo y Ramontxu Méndez, con sus puestos iluminados por candiles de carburo junto al Ayuntamiento o la estación.

Josefa Martín "la melgosa", que sacó adelante a su familia desde su rincón en los soportales municipales.

Moisés Baza "el cojito" y Teodora Cubillas, con su característico carro de ruedas de bicicleta.

Florencio Villar "El Negus", personaje popular que acabó regentando el quiosco frente a la estatua de Chávarri.

Tomasa Martínez Simón y su hija Mª Jesús, que desafiaban al frío bajo la marquesina del Cine Ideal.

Otras mujeres luchadoras como Clementina López "Clemen", Justa Cirilo, Merche Peñalva, Octavia Barrio, Isabel Uribe "la patacha", Gloria Moro “la del cantante”, Victoria García, Severiano Baza, Juana Vaquero "Juani" y Francisca Pérez “la rubia”.

Recordadas, pero sin haber podido conseguir fotografías: Mariana Pérez “Mari, la cojita”; Águeda; “la gordita”; “la cubana” y “la rubia”.

Todas ellas, a menudo viudas o mujeres con grandes cargas familiares, convirtieron sus modestos puestos en su medio de vida, dejando una huella imborrable en la memoria colectiva de varias generaciones de portugalujos. Para quienes deseen profundizar en los detalles, fotografías y datos genealógicos de esta investigación, el trabajo completo titulado "Las carameleras de la Villa de Portugalete y sus puestos ambulantes" ya puede consultarse y descargarse en la Biblioteca Digital Portugaluja.


viernes, 21 de noviembre de 2025

EL NACIMIENTO DE LA SOCIEDAD DE AMARRADORES CON SEDE EN LA VILLA (1990)

 


Hoy desempolvamos una pieza de nuestra historia reciente que marcó un hito en la operativa de nuestro puerto. Retrocedemos 35 años para recordar una noticia publicada en El Correo.

Bajo el titular "Siete empresas familiares crean la Sociedad de Amarradores del Puerto y Ría de Bilbao", se anunciaba la fusión de siete negocios familiares para modernizar, unificar y concentrar los servicios de amarre y desamarre de buques en el Puerto de Bilbao.

Este movimiento supuso fundamentalmente su integración y modernización en una nueva sociedad que centralizaba los recursos de las siete empresas iniciales. Esto incluyó un plantel de 42 trabajadores y una flota de 21 embarcaciones

La nueva sociedad ampliaría sus servicios y no solo se dedicaría a la maniobra esencial del amarre, sino también al atraque de buques fondeados y al servicio de transporte de buques de la ría.

Se menciona que la Administración local apoyó el proyecto, considerándolo importante para el desarrollo de la actividad portuaria.

Los 'Siete Magníficos' (del amarre) eran Arrillaga, Segemar, Recalde, Beldarrain, Totoa, De la Torre y Barañano.

La noticia también nos recuerda que la esencia de la profesión, la labor fundamental del amarrador era el trabajo de asegurar los buques, un oficio que se remonta a mediados del siglo pasado, y ha llegado hasta nuestros días como una tradición que se transmite de padres a hijos.”

La figura principal de este proceso sería José Ángel Arrillaga “Tatxeta” que ocuparía la Dirección general de la compañía y quien es entrevistado por el periodista.

Esta unificación no fue solo un cambio de nombre. Respondía a la necesidad de adaptarse a las nuevas legislaciones y a la propia evolución del tráfico portuario, que experimentaba un descenso en el tráfico de la ría a favor del Superpuerto, siendo un paso crucial para garantizar la viabilidad y calidad del servicio en el futuro. Era un ejemplo de cómo la tradición y la adaptación pueden ir de la mano para mantener vivo el pulso de nuestro motor marítimo.

 

viernes, 10 de octubre de 2025

EL TRABAJO DE LAS PORTUGALUJAS EN EL SIGLO XIX

  


Hoy hacemos referencia al trabajo de Jaime Villaluenga titulado EL TRABAJO DE LA MUJER EN LA MARGEN IZQUIERDA DEL NERVIÓN, que se puede consultar en internet.

En el se analiza la evolución del trabajo femenino en la Margen Izquierda y la zona minera a partir del fin de la Primera Guerra Carlista (1839). Un trabajo que, remunerado o no, era un complemento necesario para mantener el hogar, ya que los ingresos masculinos solían ser insuficientes.

En lo referente a Portugalete se destaca la dedicación al comercio y los servicios encontrando mujeres que se encargaban de la vendeja (venta en mercados), controlando los ingresos familiares y accediendo al espacio público.

A destacar que en los servicios sanitarios el acceso de la mujer a la medicina estaba restringido a oficios como el de comadrona (partera) y se destaca el caso de Inés Salutregui en 1841. Otras mujeres, como Petra Barbat o Juana Zavalla, ejercieron funciones asistenciales, dirigieron hospitales municipales y fueron enterradoras durante epidemias y el sitio carlista de 1873.

También se daban casos de mujeres que realizaban trabajos físicos duros como venaqueras (carga y descarga) y sirgueras (arrastrando gabarras con cuerdas), labor que fue propiamente femenina durante muchos años.

A finales del siglo XIX y principios del XX, la industrialización empleó mano de obra femenina en fábricas ("La Iberia" en Sestao) y minas, a menudo con contratos no cualificados y sueldos inferiores a los hombres.

El texto concluye señalando la persistencia de problemas como la falta de paridad y el "techo de cristal" en la actualidad.

 

sábado, 18 de enero de 2025

LOS LECHEROS DE LOS BARRIOS ANEXIONADOS A PORTUGALETE EN 1933


Después de la publicación de los datos relativos a los productores de leche y la evaluación que daba el Sr. Veterinario e Inspector de Carnes, D. Benigno Montejo, han sido varias las personas que me han pedido que indique quienes eran los productores de los barrios de Repélega, La Sierra, Rivas y Galindo, que el 10 de Julio de 1933 se anexionaron a la villa y que se quedaron fuera al pertenece a Santurce.

En esa fecha, según nos indica el Archivero de la Villa, Roberto Hernández Gallejones, en un librito titulado “Repélega, anexión y desarrollo”, estos barrios contaban con una población de 112 vecinos y 20 de ellos figuran en el libro como productores de leche, obteniendo muy buenas calificaciones.
Otra petición ha venido de los amigos de Urioste (Ortuella), que como ya dije, eran también grandes proveedores de leche y también de gran calidad.
La última consulta ha sido sobre los productores de leche de oveja. Solo hay reflejados dos y ambos son de GALLARTA: Justo Aldasoro (Sanfuentes) y Manuel Cabezas (Las Carreras).

Ahí van los nombres de todos ellos:

REPELEGA: Petra Corral, Martín Velar, Antonio Uribe, Pedro Mendiola, Francisco Bilbao y Pedro Beitia.
LA SIERRA: Andrés Líbano, Bonifacio Herrero, Santos Gutiérrez y Eustaquio Maruri.
GALINDO: Pedro Rios.
RIVAS: Jerónimo Urigüen, José Vizcaino, Marcelino Barbera, Anselmo Andicoechea, Juan Vizcaya, Victoriano Larrinaga, Andrés Angoitia y José Moreno.

URIOSTE: Ángel Zabala, Juan  Capetillo, José Escobar, Miguel Garaztachu, Baldomero Laicea, Indalecio Martínez, Manuel Basarrate, Francisco Tellaeche, Manuel Calabozo, Melchor Carreras, Luciano Crespo, Felipe Mugarra, Victoria Goicoria, Emeterio Loizaga, Juan Bañales, María Zamarripa, Francisco Zabala, Raimundo  Leguina, Tomás  Basarrate, Vicente Tellaeche, Maximina Cerro, Santos Murga, Ángela Landabaso, Segunda Betanzos, Francisco Totorica, Agustín Zamarripa, Alejandro Zamarripa, Sotero Sasia, Juan Larrinaga, Patricio Hormaza y Vicente Irazabal.

La última petición fue expresada en un comentario hecho por Miren Pradas en el blog y debo confirmar que el productor apellidado Barquín en el barrio de Los Hoyos, figura como Ramón Barquín y supongo que sería su aitite que citaba en la entrada del 16-1-2012 con el nombre completo de José Ramón Gutiérrez-Barquin Goiri.
Una aclaración más. En la entrada anterior se citaba que el veterinario fue cesado injustamente en 1937, cuando en realidad el cese se produjo en 1936, falleciendo al año siguiente.

Nos alegramos mucho de que el tema lechero haya tenido tan buena acogida y como ya quedó dicho, el libro ha quedado depositado en el Archivo Histórico Municipal de Portugalete a disposición de todo el que se quiera acercar hasta él.
El detalle de la fotografía de los gaiteros del ELAI ALAI, junto a las cacharras de la leche en la calle Santiago que los lecheros dejaban “aparcadas” hasta su recogida por el carro o camión,  pertenecen al Archivo ELAI ALAI.

URTE BARRI ON
José Luis Garaizabal

Publicado el 3 de enero de 2013









jueves, 18 de julio de 2024

NAVEGANDO POR LA RED: LAS SARDINERAS

 


En el blog de Cesar Estornés encontramos una entrada dedicada a LAS SARDINERAS, que nos recuerda a estas mujeres de hace un siglo y más. 

El tranvía de caballos de Bilbao a las Arenas acabó con aquél "women`s cross country" o mini maratón sardineril, de las primitivas sardineras protagonistas de la prueba Santurce-Portugalete- Las Arenas-Bilbao, 14 kms.
     Descalzas, a paso gimnástico, sorqui en la cabeza y sobre él, el cesto repleto de sardinas, en equilibrio, movimiento de codos cual émbolos de locomotora, sudando la gota gorda a razón de cinco a seis km. hora. Delataba a su paso el tufillo a marisco que iban dejando atrás.
     Las sardineras hacían el trayecto de Santurce a Portugalete y en lancha a Las Arenas. A Bilbao llegaban andando, cuadrillas de sardineras alborotadoras.
     No había concluido aún la carretera de Portugalete y no existía el Puente Colgante.
     Las sardineras hacían su entrada a Bilbao por La Salve, lanzando el sempiterno pregón: ¡ Sardina Frescaaaaaaaaaa! cuya última vocal sostenían hasta el último aliento. 
     El tranvía ahorró a las sardineras su fatigosa carrera a pie, salía de la calle La Estufa (hoy Viuda Epalza) repleto de humor bullanguero y ¡Ay del cobrador o conductor que pretendiese poner sordina al humor de aquellas robustas mujeres, que con involuntaria coquetería lucían, pelo, brazos y piernas de escamas de pescado a modo de lentejuelas. También eran capaces de comerse una naranja, partir los gajos con las manos manchadas de pescado.
     La llegada del tranvía de caballos les hizo más fácil la vida en el siglo XIX, esto hizo atraer al negocio a vendedoras inexpertas, con menos gracia y bastante mala leche. 
     En 1891 el tranvía de tracción animal desaparece para dejar paso a la tracción eléctrica en Bilbao, las sardineras están de enhorabuena.

 


sábado, 2 de marzo de 2024

LOS CARRUAJES DE LINO SENDAGORTA


Si en una entrada anterior recogíamos la furgoneta de la panadería de Andrés Miguel con Eusebio Santamaría y su familia, hoy presentamos una foto más antigua de uno de los medios de locomoción existentes en la Villa a principios del siglo XX como era el carruaje de Lino Sendagorta.
     Nos la facilita su nieta Garbiñe Coto Sendagorta, a la que hemos añadido el anagrama de sus facturas y la foto de su casa en General Castaños, hoy desaparecida, sacada por Eduardo Benito en 1972 incluida en el libro de Portugalete en la Fotografía.
La foto de mala calidad, está sacada en el Muelle Viejo con el cierre de las vías del ferrocarril y el túnel al fondo.
Publicado el 12 de julio de 2010

martes, 18 de julio de 2023

OFICIOS ANTIGUOS: LOS PASTORES DE PORTUGALETE (1)

 


Afortunados son los pueblos que a pesar de la modernidad, aún conservan sus viejos oficios. Seguramente antes de que recibiera el título de Villa, ya había pastores en Portugalete. 

Milagrosamente aún nos quedan unos pocos, “desterrados” al extrarradio: Javier Dávila, quien ha cogido el testigo de su padre y ahora está al cuidado de una docena de ovejas en Pando, Asier Abarrategui, cuyas vacas y caballos aún tienen la fortuna de pastar en las amplias campas de Vicíos, y unos pocos más, todavía mantienen con esfuerzo y voluntad este viejo oficio.

Hoy hablamos de Manuel Alonso Vázquez, quien amablemente nos atiende en su chabola del paraje de Calega, detrás de La Florida.

Es hijo de Cesáreo Alonso y María Vázquez, quienes nacieron en Antas de Ulla, provincia de Lugo, donde también nació Manuel en 1947. Allí Manuel ejerció como ganadero, hasta que empezó a hacer visitas esporádicas a su hermana, quien ya vivía en Portugalete. Pero en una de esas conoció a una santurzana, con quien se casó, y pasó a vivir a una de las casas de la Babcock & Wilcox en 1975.

Formó parte de una asociación bilbaína de cría y adiestramiento de palomas mensajeras, donde ganó algunos premios. Pero las palomas le parecían poca cosa a nuestro buen Manuel, y aún con el recuerdo de su añorada ganadería lucense, no tardó en comprarse unos caballos allá por 1978, luego unas yeguas (llegó a tener media  docena entre unos y otras), y más tarde unas cabras y varias ovejas. Estos animales los guardaba en un pequeño terreno que le cedieron  en Cagigas, hasta que dos años después, hacia 1980, debido a unas obras de la Diputación en el lugar, tuvo que trasladarse muy cerca de allí, al alto de Calega, donde desde entonces conserva una humilde pero bien abastecida cuadra.

Los últimos tiempos no han sido precisamente favorables para Manuel: después de la pandemia por el coronavirus tuvo que desprenderse de las cabras, a lo que hay que sumar la alta carestía del forraje, piensos y vacunas, la falta de una toma de agua para que pueda dar de beber a sus animales más cómodamente (aprovecha en unos contenedores el agua de lluvia)… todo lo cual hace difícil continuar con este oficio. Oficio que las nuevas generaciones no parecen estar dispuestas a continuar. 

A pesar de ello, Manuel aún es feliz con su poco más de una docena de ovejas y un potro que compró en mayo de 2023 en la feria de Miranda de Ebro, ayudado por su fiel perra Maisa.

Con él y un puñado más de pastores y ganaderos, en unos años diremos adiós a este noble y viejo oficio.

AITOR GONZÁLEZ GATO.

 

lunes, 6 de marzo de 2023

LAS PORTUGALUJAS EN LA HISTORIA JARRILLERA (3): VENDIMIADORAS



Ahora que tanto fardamos de Villa jarrillera, recordando a los hombres alegres bebiendo en jarrillas en los txakolis del casco viejo, se debería recuperar la memoria histórica, no solamente de las viñas como se ha hecho plantando unas pocas simbólicamente, sino sobre todo de las mujeres que con su duro trabajo fueron los pilares de la importante industria local.

Algunos pueblos con tradición vinícola ya lo han hecho intentando contrarrestar la bucólica estampa que a veces se ha trasmitido en los años de la dictadura, con mujeres bien vestidas con trajes regionales y mostrando hermosos racimos de uvas.

Del trabajo de la vendimia en Portugalete sabemos muy poco, corría a cargo de mujeres labradoras o jornaleras que realizaban estas labores en jornadas agotadoras encargándose no solo en la recolección de la uva sino también de su mantenimiento, podándolas, cuidando el terreno… o participando en la elaboración, aunque ya en la bodega fueran los hombres los que se hicieran cargo.

Recordemos que el terreno jurisdiccional que no era casco urbano, desde Azeta y Abatxolo hasta Peñota y Los Hoyos, estaba cubierto de viñedos y hasta existía un guarda municipal encargado exclusivamente de su vigilancia.

Al comienzo del siglo XIX, según el censo de 1824, vemos que del centenar de mujeres trabajadoras que no lo hacían en casas particulares o establecimientos comerciales, la mayoría, 80, se declaraban labradoras, y no precisamente porque trabajaban en alguno de los escasos caseríos que había, sino que se encargaban de la recolección y cuidado de las viñas que producían el txakoli que se consumía en la Villa.

Txakolis que generalmente se recuerdan con el nombre de su dueño, cuyo número a final de esa centuria ascendía a 35 productores de los cuales 12 eran mujeres. (Hacendadas o propietarias)

Si tenemos que citar el nombre de algunas de aquellas vendimiadoras recurriríamos a las dos primeras que aparecen en el citado censo declarando ser labradoras, y que vivían en la calle Santa María, y son María de Lejarza, nacida en 1764 en Somorrostro, viuda, (tenía ya 60 años) y que llevaba en la Villa 20 años y Francisca de Allende, viuda de 66 años, nacida en Santurce y llevaba 30 años aquí.

La mayoría de estas mujeres jornaleras que encontramos, eran viudas y una parte muy importante había nacido en pueblos de las Encartaciones. Algunas trabajaban junto con sus maridos y otras acompañadas también de sus hijas jóvenes.

A aquellas mujeres portugalujas totalmente olvidadas en nuestra historia, como si ni siquiera hubieran existido, quiero ahora mostrar mi reconocimiento y homenaje.








 

viernes, 3 de marzo de 2023

LAS PORTUGALUJAS EN LA ACTIVIDAD MARITIMA (2): CARGUERAS Y SARDINERAS

 


Portugalete como puerto de mar contó siempre en la carga y descarga de los barcos con mano de obra femenina. Quizás la más antigua en los primeros siglos estaría relacionada con la exportación de mineral que llegaba al muelle a través de carreteros desde los montes de Triano o por la ría en gabarras desde Galindo, recibiendo estas cargueras el nombre de venaqueras, aunque fueran muy minoritarias y de las que no tenemos noticias.

Sabemos que en Bilbao se llegaron a organizar como gremio, con sus categorías, y usando cestos en la cabeza descargaban o trasportaban la carga que llegaba en los barcos como podía ser el bacalao, hasta los puntos que se necesitaban como gabarras o almacenes comerciales.

En los muelles de Bilbao se recuerda a estas cargadoras agrupadas en cuadrillas con una capataza como fuera la famosa Trini la Sañuda, que dirigía este tipo de trabajos con gran habilidad y pericia y participó varias veces en política como representante de Víctor Chávarri. Y con cierta sorna se decía de ella que era conservadora… de sus caudales, ya que gracias a su trabajo había conseguido enriquecerse. En época de elecciones se presentaba por uno de los distritos que mayores atenciones y peligros ofrecía para el partido conservador, y en el que los prohombres bilbaínos invertían elevadas sumas de dinero que la Trini se encargaba de administrar en la búsqueda del ansiado voto. Su participación en importantes mítines fue muy comentada, si bien, dejó la política activa y se volvió a su trabajo en los muelles.

En Portugalete se conservan pocos datos de estas cargueras que cargaban y descargaban los barcos o medían y pesaban las mercancías de los mismos. 

Así encontramos noticias en 1762 sobre cinco mujeres casadas contratadas por otra mujer, Manuela de Basarrate, para medir la cantidad de sal transportada por un barco portugués. En el censo de 1824 encontramos a 6 mujeres que se denominan ellas mismas como cargueras.

En la Villa ya en el siglo XX fue más habitual las mujeres descargando el pescado, (las fotografías superiores de hace un siglo son clásicas). Muchas de ellas esposas de los pescadores que luego harían la función de “revendedoras” y “regateras” en otras muchas localidades de la costa.

Ya en los últimos siglos fueron numerosas las mujeres casadas con pescadores, viudas o hijas solteras de pescadores, dedicadas a la venta de pescado y reparación de redes. En la Cofradía de Mareantes podían llegar a formar parte aunque se quedasen viudas, siempre y cuando no se casasen nuevamente con un hombre que no se dedicase a ese oficio.

Bajo estas líneas un detalle de una foto de Eulalia Abaitua de cuatro mujeres en una embarcación de hombres en el Muelle Viejo en los primeros años del siglo XX.




miércoles, 1 de marzo de 2023

LAS PORTUGALUJAS EN LA ACTIVIDAD MARITIMA; (1) ARMADORAS Y BARQUERAS

 


En la historia de la Noble Villa Marinera, como ufanamente se referían antiguamente a nuestra Villa Jarrillera, las noticias de la actividad de sus mujeres en la mar son muy escasas y se refieren a los ámbitos pesqueros la mayor parte, tratándose de mujeres de pescadores y de aquellas que se dedicaban a la venta de pescado, habitualmente también hijas o mujeres de pescadores.

Sin embargo aunque la historia lo haya olvidado, en siglos pasados, con preeminencia de Portugalete sobre las villas vizcaínas en su actividad marítima, nuestras mujeres pudieron desarrollar los trabajos más importantes sin demasiadas trabas sociales pues, ante la escasez de varones que estaban navegando, en la guerra, el comercio y en las Américas, su trabajo era imprescindible para el desarrollo económico de la Villa.

En ausencia del hombre o para sustituirle directamente, todo tipo de mujeres, solteras, casadas o viudas, se ocuparon de los negocios familiares asumiendo la dirección de los mismos mientras ellos faltasen y realizando labores que los hombres ejecutaban normalmente como, armadoras, fletadoras, o barqueras …

Como eran dueñas de navíos o como fletadoras de las mercancías de los mismos, por ser esposas de navegantes o comerciantes, participaron en los diversos negocios tras recibir de éstos los poderes para controlar sus asuntos económicos.

En la Villa encontramos el caso a resaltar de María Josefa de Zabala que participó a título propio en la construcción de seis navíos de guerra en el astillero de Guarnizo, en Cantabria. Otras como fueron, en 1744, Josefa de Goicoechea, o Manuela del Mello aparecen invirtiendo en el fletamento de la fragata San Agustín dedicada al corso, especificando que la primera lo hacía “con la facultad que la dejó para la plena administración de sus bienes” su marido, que era alférez de navío. Por cierto que tras la “liquidación de las presas hechas por dicha fragata” ambas acabaron enfrentándose en pleito por el reparto de los beneficios.

Pero debemos constatar que aunque la ausencia de los varones permitía una mayor presencia y relevancia de las mujeres, eso no significaba que fuesen semejantes a los hombres en lo social, y como decía Aintzane Eguiluz en su conferencia Las portugalujas y el mar: un mito arrinconado entre la ignorancia y el olvido, no dejaban de ser un pobre sustituto del hombre. Y si esto sucedía con las mujeres de cierta jerarquía social, ¿ qué podemos esperar entre las mujeres que no la tenían?

Este sería el caso de las barqueras, indudablemente en un escalafón inferior, aunque superior al de otras como eran las cargueras.

Barqueras hubo a lo largo de los siglos aunque fueran pocas, practicando el transporte de personas y mercancías por la ría, pero fue a los hombres a los que se les encargaban con sus barcas el ayudar a los buques que llegaban o en el pasaje de la ría regulado por el Ayuntamiento.

No podemos traer aquí el nombre de ninguna de ellas, y además cuando aparecen, por ejemplo trayendo bacalao desde Bilbao, es relacionadas con delitos casi siempre de contrabando por no pagar impuestos o en otros casos como en 1730, ante el naufragio de un navío francés, se recurre entre otros a “mujeres para la conducción del grano, la gabarra y lanchas que se hallaban en el puerto para salvar lo posible”.

Pero salvo en estas ocasiones de urgencia, ellas nunca fueron tenidas en cuenta por las instituciones, llegándose como en 1553, a advertirlas de que “mantengan los elementos de su oficio a buen recaudo en sus casas y no se los den a ninguna persona sin licencia del alcalde” o que tenían “prohibido llevar mercancías a otras villas”.

Ante esto Aintzane se preguntaba: ¿Qué significa todo esto? Simplemente que el transporte de personas y mercancías que realizaban las mujeres no podía ser controlado por las autoridades con la minuciosidad que ellos deseaban e incluso querían saber a quién prestaban las barqueras sus embarcaciones ya que podían llegar a ser utilizadas para el contrabando, una actividad muy lucrativa en aquellas fechas.

De hecho nos da el ejemplo de la santurtziarra María de la Rentería que junto con su marido Colás de Samano, se dedicaba al contrabando de armas y dinero con navíos ingleses y franceses en el Abra. Detenida y procesada en 1562, todo el peso de la ley cayó sobre ella más que sobre su marido (testimonios de sus criadas y vecinos se cebaron en su persona) pues el hecho de ser mujer aumentaba la reprobación de la sociedad en que vivía.




miércoles, 21 de julio de 2021

LOS BOTEROS PORTUGALUJOS: BATELEROS DEL NERVIÓN

 


Como homenaje a los boteros actuales y a sus predecesores, Alfredo Cobos, desde su atalaya en “la fábrica de tubos”, nos recomienda estas líneas escritas ya hace más de medio siglo por aquel gran portugalujo que fue José Mª Mendieta: 

Deogracias Barañano, Eusebio "El Maqueto", "El Maño", Miguel López, Julián Guerricaechevarria, Gaviña, Aurelio Llanos, Mingorance, Barbat, Goyo, Alcalde, Elorrio, Menoyo, Guernica, etc., fueron durante muchos años los bateleros del Nervión; los que transbordaron de Portugalete a Las Arenas y viceversa, a grandes multitudes.

Su aspecto de hombres sanos, bien forjados, acreditaba sin más su condición de marinos. Su conducta, testimoniaba su caballerosidad y honradez.

Debieron haber sido reproducidos en bronce, como prototipos del hombre de mar y para asombro de generaciones futuras.

Hábiles y expertos con el remo y el aparejo. Así eran los boteros portugalujos, además de limpios, amables y sutiles.

¡Almas enormes en cuerpos de titán!

Cada uno, era armador y marinero de su batel.

En invierno y en verano, con temporal y bonanza, surcaban repetidamente la Ría desde el amanecer hasta anochecido, protagonizando la nota más bella y pintoresca de la Villa.

Como en Venecia el gondolero o en el Volga el batelero, sus canciones y amenidades encantaban al pasaje. 

"Y cuando bogando va,
va cantando el marinero,
aquella que yo más quiero
en Portugalete está
."

 

 

jueves, 7 de enero de 2021

LA ACADEMIA MADRILEÑA DE CORTE Y CONFECCION EN 1893

  


Uno de los oficios tradicionales de la mujer en la Villa a lo largo de su historia ha sido el de modista o costurera al que ya dedicamos una entrada acompañando al grupo de costura de 1931.

Hoy es Karla Llanos quien nos trae la noticia recogida en EL NOTICIERO BILBAINO del 27 de diciembre de 1893, de la existencia de la Academia Madrileña de corte y confección, que estaba en la calle Mier letras E.G.

Según anunciaba, desde el 1º de enero admitían alumnas internas, por un tiempo de tres meses, tiempo considerado como suficiente para aprender el corte en general, la confección de ropa blanca, sus trajes sencillos, plancha y repose.

El precio del curso era de 1.000 reales incluyendo cama y equipo. También existía la modalidad de media pensión por 100 reales mensuales o externas. En este caso si el trabajo que realizaban era para ellas pagaban 40 reales y si era para la casa 20.

El anuncio está encabezado por un llamamiento con objeto de que las alumnas tuvieran labores continuamente en que practicar, dirigido a los pueblos cercanos, para realizar “casi debalde” toda clase de prendas, en ropa blanca, a 50 céntimos, y vestidos y abrigos a precios “desconocidos”. 

 

 


 

miércoles, 23 de octubre de 2019

AÑO 1907. NAUFRAGIO DE CUATRO PALANGREROS Y SOLIDARIDAD DEL PUEBLO


Hace poco José Luis Garaizabal nos hablaba del naufragio del bote JULIA en 1926, que recogemos en el próximo nº de Cuadernos Portugalujos que está en la imprenta, y hoy es Andrés Vitores el que nos recuerda el del bote JOVEN JOAQUIN que desapareció con sus cuatro tripulantes en 1907 y que llenó de desolación a la Villa.
Ocurrió el día 12 de abril. A las dos de la madrugada salieron como de costumbre a dedicarse a las faenas de la pesca en sus botes, los patrones Joaquin Llantada y Antonio Garrido con tres tripulantes más cada uno.
Cuando estaban fuera del puerto exterior a seis millas al oeste, pescando con la mar en calma, surgió un fuerte viento de Nordeste que puso en grave aprieto a las embarcaciones.
Mientras Antonio Garrido consiguió alcanzar el puerto, “un galernazo” como diría la prensa, hizo zozobrar el bote JOVEN JOAQUIN de Joaquin Llantada que aparecería después en la playa de Barrika sin sus tripulantes. Aunque al principio se pensó que podían haber sido recogidos por algún barco, pronto se descartó pues no era hora de marea en la que acostumbraran a salir los vapores.
Los desaparecidos eran, además del patrón Joaquin Llantada, que dejaba a la mujer embarazada y con dos hijos, el mayor de 8 años, Martín Videgain con mujer y cuatro hijos de corta edad, Felipe Jesús Izpizua, “el bermeano”, con mujer y seis hijos, el mayor de 17 años y finalmente Daniel Zabalo, hijo adoptivo del último.
La conmoción que causó el suceso fue enorme, pues eran muy conocidos y queridos, por lo que automáticamente surgió la solidaridad del pueblo con las familias que quedaban tan desprotegidas.
Como vemos en la foto bajo estas líneas, que es de 1933 por el Ojillo con motivo de otro naufragio bermeano y que nos ha facilitado Luis Casas, la gente se echó a la calle a recaudar fondos, acompañando a la Banda Municipal, a una rondalla, o a aportar su donativo al ayuntamiento donde se había abierto una suscripción para ayudar a las familias. Fueron casi 400 vecinos, incluyendo al alcalde Fernando Carranza y todos sus concejales, sin distinción de clases desde los grandes empresarios o con títulos nobiliarios hasta los más modestos aportando los pocos céntimos que podían para apoyar a las viudas e hijos.
Enrique Bel puso su Cinematógrafo a disposición, celebrando sesiones con películas de temas marinos, recaudando más de 400 ptas, y los jóvenes que practicaban el fútbol organizaron un encuentro en Lamiaco contra el “team” CLUB VIZCAYA para recaudar también fondos.
Como vemos si las desgracias han sido una constante en la historia de nuestra gente de mar, la solidaridad espontanea y mayoritaria del pueblo portugalujo ha estado también siempre presente.



martes, 9 de julio de 2019

LA TRAGEDIA DEL BOTE JULIA, EL 2 DE JUNIO DE 1926





Justo habíamos acabado de cantar a la Virgen de la Guía y a la gente de mar, cuando me hicieron llegar estas dos papeletas de una “tómbola a beneficio de los náufragos del bote JULIA”, que Karmen Gordejuela había encontrado casualmente dentro de un libro, posiblemente de su aitite.

Como no sabíamos nada de este suceso, ni si la embarcación era de Portugalete, recurrí en primera instancia a Txomin Hermosilla, pero no sabía nada sobre él. Entonces he consultado a Mr. Google y ¡Eureka! El naufragio sucedió al amanecer del día 2 de Junio de 1926.

Vamos a resumir la información de varios ejemplares de distintos periódicos (Heraldo de Madrid, ABC, La Vanguardia, El Liberal, Euzkadi y La Gaceta) para narrar aquel luctuoso naufragio que nos arrebató la vida de cuatro portugalujos. Según las crónicas, como de costumbre, de madrugada a eso de las tres, se hicieron a la mar varios botes pesqueros matriculados en Portugalete, para dedicarse a las faenas de la pesca denominada del “palangre”, comenzando a largar aparejos entre Castro y Punta Galea. Al rayar el día se desató un fuerte viento del Noroeste provocando una fuerte galerna.

Las tripulaciones trataron de salvarse abandonando los aparejos y dirigiéndose a puerto seguro. Con las primeras noticias, los familiares y portugalujos en general se dirigieron al muelle, esperando el regreso de todas las embarcaciones.

Cinco botes, cuatro movidos por motor y otro a remo, consiguieron llegar a puerto tras grandes fatigas contra el temporal. Más tarde se supo que otra motora había conseguido arribar sin novedad al puerto de Plentzia tras haber corrido grave peligro de zozobrar repetidas veces.

Posteriormente, se supo que el oleaje había arrojado a la playa de Plentzia un bote, más pequeño que los anteriores y de cuyos tripulantes no se tenía noticia alguna. Esta mala noticia causó penosísima impresión y las familias de los desaparecidos se situaron en la punta del muelle esperando inútilmente la llegada de sus deudos.

El bote arrojado a la playa de Plantzia era el JULIA que iba tripulado por Luciano Francia (patrón de 32 años, casado y padre de cinco hijos), Anastasio Santo Tomás (casado de 25 años), Miguel Inunciaga (16 años) y Joaquín Muñoz de 15.

El primero de ellos era obrero de la Vizcaya y compaginaba ambos trabajos para atender mejor las necesidades familiares. Anastasio, se había casado hacía tres meses y sustituía al patrón de la embarcación que se encontraba enfermo. Esa enfermedad le salvó la vida.

El bote que arribó a Plentzia fue el JOVEN MARÍA, tripulado por Manuel Miranda (patrón), Tomás Uribarri y los hermanos Pedro y José Muñoz.

Los que entraron en Portugalete sobre las ocho u ocho y media de la mañana fueron el JUAN JOSÉ, tripulado por Juan José Peña (patrón), su hijo Juan José, José Sardina y Nicolás Uriondo. El JOVEN RAFAEL con Marcos Sánchez como patrón, Luis Sanz y Dionisio del Campo; el JOVEN MIGUEL por Aurelio Gutiérrez, Juan Llanos, Antonio Patricio y Miguel González; otro bote sin nombre, cuyo patrón era Antonio Garrido y el JOVEN CHALES, movido a remo, tripulado por Higinio Pita (patrón), Amador Pita, Ignacio Talledo y Gerardo González.

Llegaban noticias esperanzadoras de que una lancha había recogido a los del JULIA, pero la mayoría de los pescadores que habían llegado a puerto creían que sus compañeros, por desgracia, habrían fallecido ahogados.

El alcalde de Plentzia comunicó al Gobernador que “sobre las 9 y media fue hallado el bote JULIA de Portugalete, folio 640, suponiendo hayan fallecido sus tripulantes en cuyo auxilio ha sido imposible salir por el mal estado de la mar”.

El día 4, sobre las cinco y media de la tarde apareció en aguas de Barrika un cadáver y se suponía que fuera de uno de los tripulantes. Luego se confirmó que era el del menor Inunciaga. El día 10 seguía sin aparecer el resto.

Portugalete se volcó con los familiares y la Cofradía de Mareantes se puso al frente de la organización de actos con los que colaborar con ellos, a la que se unió la Sociedad de Ciegos e Inválidos y La Sociedad Coral. El empresario Ángel Berriatua puso a disposición sus teatros, tomando a su cargo la celebración de un festival y tómbola cuyos boletos de 10 céntimos han aparecido 93 años después en el libro mencionado. Ondarroa, por iniciativa de varios diarios, abrió suscripciones en numerosos establecimientos y programando una función benéfica en el Salón Cine de la localidad. Suponemos que el resto de puertos mostraría su solidaridad.

El día 18 se organizó en el Teatro Principal de la Villa un “match” de boxeo y en La Florida se programó un partido de “foot-ball” para el día 20. En la corrida de toros de Bilbao se realizó una cuestación trasladando a los huérfanos a la plaza.

Casi coincidiendo con los actos de homenaje a Conde-Pelayo en el quinto aniversario de su muerte, el día San Fermín, se celebró el Festival en el Cine Ideal con proyección de una película cómica, un concierto de piano de Braulio Zabarte, un monólogo a cargo de Riera, varias canciones de Guridi interpretadas por el Orfeón, el drama cinematográfico “La tempestad”, un paso de comedia, etc. La velada según las crónicas resultó agradabilísima, dejando muy grato recuerdo.

El sorteo de los 57 magníficos premios de la tómbola se celebró el 11 de Julio, en el mismo cine por medio de ruletas, anunciando que los premios se podrían retirar en la peluquería de Felipe Santo Tomás en la calle Salcedo. ¿Sería familiar del joven de 25 años?. Lo consultaremos a la vuelta del verano, así como a los palangreros.

JOSE LUIS GARAIZABAL