domingo, 15 de diciembre de 2019

RELATOS DEL FIN DE SEMANA: (2) BAJO LOS PILASTRES FRENTE A LA ESTACIÓN



Este nuevo relato de los recuerdos de Regina Fernández Larrain, lo podemos ilustrar con un fragmento de una foto perteneciente a los fondos de la Autoridad Portuaria, cuyo paisaje nos describe la autora: a la izquierda los palangreros, las escaleras con niños bañándose sin taparrabos, las rocas donde se podían coger karramarros y a la derecha “los pilastres” donde tuvo lugar la aventura que recuerda:

En el dique, los que tenían que hacerse a la mar, encarnaban sus palangres y los trozos de reinal que sobraban los tiraban y Maite y yo, como tantos otros críos que hacían lo mismo, solíamos cogerlos y con algún anzuelo que encontrábamos, o sin él, y un poco de carnada que pedíamos, nos íbamos a la escalerilla y casi a ras del agua nos poníamos a pescar carramarros. ¡Entonces sí que salían buenos gorringos!
También nos gustaba andar por las rocas, porque las transparentes aguas nos permitían ver mejor los carramarros y algún que otro pez.
Cierto día fuimos mi hermana Charín y yo a los pilastres que hay debajo del muelle, detrás de la estación vieja, donde estaba la grúa, que era un saliente, porque el resto del muelle, desde la rampa hasta el dique, era muy estrecho. Con el tiempo, al desaparecer la rampa desde el embarcadero de la plaza del Solar hasta el dique, tendría la misma anchura que el saliente de la grúa, convirtiéndose así en un hermoso paseo.
Mi hermana tenia 10 años y yo 8 (nací en 1918), por lo tanto, sólo éramos dos criaturas.
Como la marea estaba un poco baja, por la escalerilla que había detrás de la estación, bajamos hasta las rocas y de allí nos metimos por aquellos pilastres que quedaban debajo de la grúa; alguna que otra vez habíamos hecho lo mismo sin que ocurriera nada extraordinario.
Aquel sitio nos atraía por lo silencioso y misterioso y nos parecía emocionante poder andar entre tanto verdín, por encima del agua y debajo del suelo por donde la gente caminaba.
De vez en cuando veíamos algún pez nadando en aquellas limpísimas aguas y nos hacía mucha ilusión.
Sin darnos cuenta del peligro que corríamos, aquel día de mala suerte, yo resbalé y caí al agua (recuerdo bien mi edad, porque hacia tan solo unos meses que habíamos perdido a nuestra querida madre).
En el momento en que caí empecé a patalear y manotear y mi hermana, rápida como el rayo, se agachó, mejor dicho, se tumbó en uno de los pilastres transversales y se agarró como pudo, pues había mucho verdín y con su mano libre pudo agarrar fuertemente la mía; así, tumbada en la columna y asiéndome a la vez, se puso a gritar con toda la fuerza de sus infantiles pulmones: ¡Socorro, socorro, mi hermana se ahoga, socorro!, así desgañitándose, una y otra vez.
No gritó en vano pues muy cerca, a unos pocos metros, amarraban los remolcadores el "Ayeta" y el "Alzu-mendi", y al oír los gritos de mi hermana, un hombre de uno de los remolcadores, apareció allí como un enviado del cielo y nos salvó. Digo nos salvó porque pienso que mi hermana, al no querer soltar mi mano, con mi peso y el verdín que había, no hubiese podido resistir mucho y caería irremisiblemente, arrastrada por mi, terminando así nuestros días en las claras aguas del dique.
De esta aventura salí sin coger miedo, ni a la ría, ni a nada.

sábado, 14 de diciembre de 2019

RELATOS DEL FIN DE SEMANA: RECUERDOS DE LA RIA, (1) MARIA LA NAVARRILLA



Hoy, dentro de los relatos del fin de semana, empezamos a recoger algunos recuerdos de la portugaluja del muelle Viejo, Regina Fernández Larrain, que estos días habría cumplido 101 años y que bajo el título general de Mis aventuras en la Ría, dedicó a su primo Julianchu Olano en 1982.

Si en el bonito puerto pesquero de Santurce, con sus dos rampas atracaban los vaporcitos para descargar la preciosa carga arrancada del mar, también otros vapores llegaban a descargar y vender su pesca hasta la rampa de Portugalete.
En esta rampa, desaparecida ya hace muchos años, recuerdo que me gustaba mucho estar y ver la algarabía que se armaba con tanto trajín.
Allí estaba la guapa María la Navarrilla con su, pañuelo a la cabeza, su delantal de dril y descalza, como todas las demás, que alquilaba los tinacos donde lavaban la pesca y después la salaban y, con todo primor, la iban colocando en aquellas cestas tan típicas que llevaban en la cabeza por todas las calles del pueblo y pregonaban a todo pulmón: ¡Hala mujeres que ya se acaban! ¡Sardinas de vara y media...!
Cómo me gustaba verlas, cuando daban aquella vuelta rápida y en redondo, tan garbosas, para escurrir el agua de sus sardinas, vivitas y coleando, como ellas decían.
La venta del pescado se hacía en el muelle Viejo, en los bajos de la casa de la "Millona", que ya no queda de ella más que un poco de la fachada de piedra; y allí, precisamente, nacieron mis dos hijos.
Pocos portugalujos sabrán que el muelle Viejo, hoy la calle de D. Manuel Calvo, cuando hicieron el muelle de Churruca y se le llamó "muelle nuevo", desde entonces a mi calle, puesto que yo también nací en ella, aunque en distinta casa, fue el “muelle Viejo" y así sigue conociéndolo todo el mundo.
Una de las hijas de María la Navarrilla, Mari Gutiérrez, y conocida también como Mari la Navarrilla, era una magnifica nadadora y fue nuestra campeona de Vizcaya allá por los años 1.942-44-45 y otros años mas que ahora no recuerdo, pero si sé que en 1.948 batió el record vizcaíno y vasco-navarro.
Mari hizo su aprendizaje en el dique, cuando las aguas eran limpias y claras y mucha juventud se bañaba en ellas. Algunos, por ver nadar a la campeona, le tiraban una "perra gorda", diez céntimos de entonces, por ver si sería capaz de sumergirse hasta el fondo y sacarla.
La simpática navarrilla se tiraba y localizaba la moneda y a la segunda vez de sumergirse la cogía, se la ponía entre los dientes y así, triunfante, aparecía de nuevo, siendo la admiración de chicos y grandes.

viernes, 13 de diciembre de 2019

JUANTXU RODRIGUEZ, ENPORTUGALETE.COM, EN EL 30 ANIVERSARIO DE SU MUERTE



Con motivo de la aparición del ejemplar de diciembre del periódico enportugalete.com, recogemos la ficha del fotógrafo Juantxu Rodríguez del que el próximo día 22 de cumplen 30 años de su muerte, así como del articulo en el que se hace referencia a la entrega del Galardón 2019, que hemos creado este año desde la Fundación El Abra.



jueves, 12 de diciembre de 2019

EL NIETO DEL SEÑOR DEL “PALACIO DE CHÁVARRI” LLEGÓ A OCUPAR EL MÁS ALTO CARGO DE LA ORDEN CARTUJA EN ESPAÑA.



Como mañana se va a inaugurar un gran mural en la calle Mª Díaz de Haro mostrándonos el desaparecido palacio de Chávarri, como se ve al final de este artículo, vamos a recordar a sus moradores, de los cuales nos habla Roberto Hernández Gallejones en su trabajo de la Biblioteca Digital Portugaluja, EL PALACIO DE LOS CHAVARRI EN PORTUGALETE: LA VIVIENDA Y SUS MORADORES.

El conocido en la Villa como “señor del palacio Chávarri”, Manuel Chávarri y Velarde (1870-1937) era hijo de Braulio de Chávarri y Alisal (n. 1823), primo de Víctor de Chávarri y Salazar (el de la estatua), casado con Victoriana Velarde de la Mier sobrina de Sotera de la Mier, que se trasladó a Argentina a realizar importantes negocios y donde falleció mientras su mujer actuaba aquí con poderes.
Manuel, uno de los siete hijos de Braulio y Victoriana, casado con Eloisa Aburto tuvo tres hijos Eduardo, Federico y Enrique y dos hijas Carmen y Blanca, fue uno de los ricos propietarios que tuvo la Villa al comienzo del siglo XX, encargando en 1903 su palacio al arquitecto vasco-francés Jean Baptiste Darroquy que lo proyectó en estilo árabe con una composición ágil y variada.
Al margen de sus participaciones industriales o propiedades mineras, fue un activo comerciante que en la Villa poseía diversos edificios con inquilinos y en el cementerio de Pando adquirió varios lotes de terrenos para enterrar a sus padres y familiares, encargando al escultor Quintín de la Torre un artístico panteón con un ángel custodio sobre un colosal montículo de rocas y mármol del que sobresalen de un infierno dantesco rostros, y cuerpos retorcidos, abatidos, ángeles caídos y rostros cadavéricos.
“El Señor de Chávarri” era a la vez muy portugalujo, sencillo y generoso como demostró en ocasiones como la construcción del Depósito de Aguas de Campanzar o del edificio del Hospital Asilo de San Juan Bautista al que cedió el terreno conocido como “la viña de Campanzar” para que así dispusiera de huerta, escribiendo queremos de veras a nuestro pueblo, y debemos ayudar a la realización de esas obras aunque nos cueste algún sacrificio y no pocos obstáculos, ni por las miserables pesetas, ni por pequeñeces de amor propio, puesto que las consecuencias las paga el pueblo”.
Su hijo Eduardo Chavarri Aburto se casó con Concepción Zunzunegui Loredo, hermana del escritor y académico Juan Antonio, formaron una familia profundamente católica, llegando él a ocupar el cargo de Hermano Mayor de la Real congregación de arquitectos de Ntra. Sra. de Belén en su huida a Egipto, por lo que no es de extrañar que sus dos hijos y una hija se dedicaran a la vida religiosa.
El hijo mayor, Eduardo Chávarri Zunzunegui, en 1953 con 18 años, le pidió a su chófer que le llevara a Burgos dejando atrás su palacio y al llegar a la puerta de la cartuja de Miraflores, se despidió de él regalándole el coche pues pensaba quedarse dentro de aquellos muros donde no iba a necesitarlo. Los monjes de la Orden monástica de la Cartuja, dedicados a la vida contemplativa son los que profesan más austeridad en el mundo y los que a lo largo de los siglos han permanecido sin caer en lujos.
Siete años después de su ingreso fue ordenado presbítero. Destacó por sus dotes de inteligencia que le llevaron a ejercer desde 1967 el cargo de vicario y ser elegido en 1972 Prior de dicha Cartuja, donde también había ingresado su hermano Federico cinco años antes. El Ayuntamiento de Burgos le reconoció con la medalla del MC aniversario de su fundación y del poema del Mio Cid.
Tras ocupar el cargo de Visitador en España vivió sus últimos años en la cartuja catalana de Montalegre falleciendo en 2009.







miércoles, 11 de diciembre de 2019

EL 600 ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DE LA VILLA EN EL SIGLO PASADO.









Ahora que cada vez se habla más del PORTUGALETE 700 recordamos, con la imagen de entrada, que tomamos el relevo del
BILBAO 700 celebrado hace casi dos décadas y que debe ser una de las muestras en que nos fijemos al organizar nuestro evento.
Vamos a recordar siguiendo a Roberto Hernández Gallejones, como se celebró el anterior centenario correspondiente al siglo XIX.
Fue el 21 de Agosto de 1932 organizando una Cabalgata Histórica que conmemorara el 600 Centenario de la Fundación de Portugalete. Nuestros munícipes se basaron en el documento de ratificación de nuestro privilegio fundacional suscrito el 21 de Agosto de 1432 por el Rey Don Juan II de Castilla-León y Señor de Vizcaya, quien confirmó la Carta-Puebla que nos otorgó en 1322 y volvió a trascribir el 11 de Junio de 1333 la Señora de Vizcaya Doña María Díaz de Haro, llamada La Buena. En nuestro Archivo Histórico Municipal solamente se conserva el documento original datado el año 1432, no habiendo de los anteriores mas que copias y testimonios de escribanos.
El 25 de junio de 1932 un informe de la Comisión de Banda y Festejos del Ayuntamiento, presentó el anteproyecto del Programa de Fiestas para la temporada estival. Entre los diversos actos programados aparecía el día 20 de Agosto una Romería a celebrar desde las nueve hasta las once y media de la noche en la Campa del Lavadero para festejar la víspera de la fiesta de la conmemoración histórica de la Fundación de la Villa. La Casa Consistorial se vería también engalanada por una artística iluminación.
 Al día siguiente, el 21 de Agosto, habría una Diana de los tamborileros acompañados de la comparsa de cabezudos.
A las once de la mañana de ese día, que a la sazón se trataba de una jornada dominical, saldría de la Casa Consistorial una Cabalgata Histórica formada por la Villa y los Siete Concejos, el Prestamero, el Preboste, Justicias y Alguaciles, todos ataviados con trajes de la época, recorriendo las calles de Salcedo y Coscojales, marchando después a la de Doña María Díaz de Haro, en homenaje a la Fundadora y regresando por la Plaza de la República (actual Plaza del Solar), al edificio edilicio, desde uno de cuyos balcones el Señor Alcalde daría lectura a la Carta Fundacional.
A las doce se celebraría un Gran Concierto amenizado por la Banda Municipal de Música.

Junto con nuestro recordatorio mensual de que solo quedan 30 meses, recogemos la convocatoria de una reunión de todos los grupos, asociaciones y gente interesada para poner en marcha el proyecto, anunciada por el alcalde a modo de bando.







martes, 10 de diciembre de 2019

RECORDANDO AL DESAPARECIDO CINE REX



Repasando los viejos recortes de prensa que guarda Julián Olano, nos encontramos dos que nos dan pie para confeccionar esta entrada. Se trata del cierre del CINE REX en la calle General Castaños en 1988, al no ver posibilidad de continuar la Sociedad que lo explotaba.
Se había inaugurado en 1977 con un aforo de 997 butacas, con la película Fuera de la ley, de Clint Eastwood, y  cerró con una actuación programada por el Área de Cultura del Ayuntamiento a cargo de la masa coral del Ensanche bilbaíno interpretando la zarzuela El Caserío.
La crisis del cine con la expansión de los vídeo clubs y la televisión se había llevado por delante en los dos últimos años al Cine Ideal y al Cine Mar, dejando al Cine Java como la última sala cinematográfica, hasta que también desapareció. En los locales que ocuparon estos dos últimos cines hoy se encuentran un supermercado de Eroski.

lunes, 9 de diciembre de 2019

EL FIN DEL CONVENTO DE SANTA CLARA Y EL CAMBIO URBANÍSTICO DE LA CALLE NUEVA (2)



Siguiendo la sugerencia de Emilio Mañas, recogemos en esta entrada otras fotos de los fondos de Julián Olano, referentes a la realización de las obras que cambiaron la fisonomía de esta parte de la Villa con la desaparición de las huertas de las monjas Clarisas y la “casa de Mañas” que hacía esquina entre la calle Nueva y la avenida Abaro.
Es de agradecer a Julián su cesión pues forman parte de la historia urbanística portugaluja.



sábado, 7 de diciembre de 2019

EL RELATO DEL FIN DE SEMANA: LA SIRENA



 La barra de Portugalete, fue la piedra de toque de la experiencia de los más audaces marinos.
En la época a que me refiero, los mástiles en forma de cruces indicaban la ruta de la muerte, los barcos semejaban yacentes esqueletos.
La barra era movible, silenciosa, succionadora como un pulpo gigantesco, cambiaba de lugar, gobernada por la mano de una deidad implacable.
En la baliza del piloto mayor -ignominiosamente desaparecida- ondeaba a menudo la negra bandera de los piratas, el estandarte de la muerte.
Un día de tormenta, apareció en el horizonte la silueta de un bergantín a todo trapo, blanco, armonioso como un templo griego, diríamos un exvoto de la mar.
La resaca lo lanzó contra el Muelle, y tumbado de estribor asomaba el bauprés sobre el pretil.
Este Adonis de la mar, llevaba de mascarón de proa, una sirena.
Era yo muy niño, e ignoraba lo que era una sirena.
Estaba desnuda de medio cuerpo para arriba y tan blanca como la alubia; pero llamó mi atención, aún más, la otra mitad que tenía la forma de pez de color de cobalto.
Yo me imaginaba que era una mujer, y que así eran todas las mujeres.
Pero aún más me admiraron sus ojos azules. ¡Qué bellos!, eran del color del cielo, parecían de cristal, tal vez lo fuesen, los ángeles seguramente cuando encarnan, tienen esos ojos.
Y he aquí, que me enamoré de la sirena; y en mi amor infantil la supuse viva.
La primera emoción misteriosa, recóndita, incoercible y sexual, a ella se la debo; y ahora pienso que todos los niños llevan una mujer de ojos azules dormida en el corazón.
Recuerdo que me solía colocar frente a ella, sentado en el pretil, buscando sus ojos que miraban al infinito como los tuberculosos y los muertos.
En vez de ir a la escuela, me escapaba sigilosamente y como si cometiese una acción inconfesable, iba yo sólo, sin testigos, con ese secreto que forma luego lo subconsciente, volviendo la cabeza ante el temor de que el viento sorprendiera mi secreto.
Y permanecía sentado en el pretil contemplándola.
Una vez con mi mano temblorosa intenté tocarla, y enseguida retrocedí ante su mirada enigmática, inmutable, sonriente y fatal.
Y un día desapareció.
¡Qué profunda mi primera tristeza no poder despedirme de mi sirena, marcharse sin decirme adiós...
La dramática emoción me duró largo tiempo.
Solía yo mirar al horizonte, allá donde la mar y el cielo se aman, esperando el retorno de mi sirena.
Algunas noches me sorprendió el llanto, pensando que podría haberse ahogado.
Hubo día que me bañé en la playa, tan sólo por ver si ella pasaría jugando con los delfines hasta dejarse tocar con mis manos.
Todo fue inútil.
Poco a poco, el recuerdo se fue esfumando en la bruma de mi infancia, y hoy, vuelve imperioso a fascinarme, ahora que las canas me han enseñado a soñar, a esperar y a perdonar.
Y volverá, estoy seguro.
Ella fue mi primer amor y quiera Dios que sea el último, que es el mejor...

ADOLFO DE LARRAÑAGA 
(1876-1961)


jueves, 5 de diciembre de 2019

EL FIN DEL CONVENTO DE SANTA CLARA Y EL CAMBIO URBANÍSTICO DE LA CALLE NUEVA



Antes de empezar a organizar todas las fotografías que ha puesto a nuestra disposición Julián Olano, ofrecemos unas cuantas de ellas, en torno a finales de 1987 y enero de 1988, cuando abandonado el convento de Santa Clara por las monjas, se produjo el enorme cambio urbanístico de la zona abriendo la calle Nueva que estaba encajonada con su muro.
Fue Francisco Olano Irañeta nacido en La Arboleda en 1894, de oficio albañil que llegó a la Villa de joven, quien enseñó el oficio a sus hijos, siendo fundamentalmente Julián, con sus dotes de iniciativa para los negocios y la construcción, quien llegó a convertirse en un importante promotor y empresario, siendo el que más viviendas ha construido en Portugalete.



miércoles, 4 de diciembre de 2019

EL TXAKOLI DE MINUTO HACE SEIS DÉCADAS



Siguiendo con las fotos que nos ha cedido Mª Ángeles Urioste, presentamos hoy la que nos recuerda al txakoli de MINUTO, cuyo nombre hace referencia a su fundador Andrés Ibarrechebea, alías Minuto
El reverso de la foto indica que se trata de “la parra de Minuto, del txakoli de Txabarri”.
Las últimas bodegas en el casco histórico se remontan a las primeras décadas del siglo XX, no encontrando ya ninguna tras la guerra civil al comenzar la dictadura.
Revisando los anuncios que se recogían en los Programas de Fiestas, vemos que en 1935 el Bar-Café MINUTO, situado en General Castaños 12, junto al tranvía, se ofrecía como “el mejor y más surtido”, con “especialidad en meriendas, café exprés, licores de todas las marcas, sándwich, banderillas, etc.” Sería a partir de 1942 cuando dice que se ha “ampliado para chacolí, con locales grandes y ventilados en los sótanos del mismo”, ofreciendo “los más ricos chacolíes del país”, siendo “el lugar más fresco para verano”.
En la década de los 60, se anuncia ya solamente especializado en café y vermut, con bacalao de la casa.
Los nombres de los que aparecen en la citada foto, según se señala en el reverso son, Minuto, Adolfo Urioste Osa, Mariangeles Urioste Minguez, Etxeandía, xx, Juan Urioste Osa, Cándido Minguez Díez, Eugenio Legarrigartu (Pelotari).



martes, 3 de diciembre de 2019

MUJERES EN LAS FIESTAS DE SAN ROQUE




Completamos la entrada de ayer con las fotos que nos ha cedido Mª Angeles Urioste referidas a las mujeres en las fiestas de San Roque.
Hoy también comparamos dos épocas separadas por cuatro décadas. La superior delante de la Casa de Chapa, según el reverso corresponde a 1955 (aprox.) y los nombres que recoge son los siguientes:
Fila de arriba: María Luisa, xx, Loli Guerrero, Mª Angeles Ferreira, xx.
Fila del medio: Luchi Ruiz, XX, Mª Asun Lorente, Piti, Mª Carmen “Correos”, XX, Begoña Izaguirre.
Fila de abajo: Mada, Begoña Macho, Aurori “Busturi”, Mª Angeles Urioste, Mª Angeles Inchausti.
Para comparar, como hicimos ayer, recurrimos a otra foto de “Las Chicas de Oro” con su pancarta, de la que no disponemos de fecha. Este grupo en el que el “alma matter” era Mariangeles participó por última vez en la bajada de 1998.

No saben decirnos cuantos años estuvieron participando pues fueron muchos aunque al principio sin una pancarta propia, como recogemos en estas fotos en la que aparecen con pañuelo rojo (dejó de usarse hacia 1981) y con la banda de txistularis IRUÑAKO de Sestao.


lunes, 2 de diciembre de 2019

MUJERES EN LAS FIESTAS DE SAN ROQUE (1953 y 1993)



Mª Angeles Urioste nos ha cedido algunas fotos de su álbum particular, de las que hoy presentamos dos de ellas.
Recogen a dos grupos de mujeres separadas por cuarenta años de vida con Mariangeles presente en las dos.
La superior en “los tubos” frente a la plaza, solo nos las descubren que están en fiestas por su alegría festiva que no les impedía sentarse en el suelo, aunque el vestir fuera el de los días de fiesta.
En el reverso de la foto están escritos sus nombres: Mª Angeles Urioste, Lourdes Crespo, Pakita Arana, Marisa Galán, Maritxu Arana, Mª Carmen, Mª Luisa Irigoien, Mª Angeles Intxausti, Astorga, …
Cuarenta años después, en la foto inferior, con una evolución evidente en nuestras fiestas, y ya reconociéndose como “Chicas de Oro”, pero orgullosas de ser quizás pioneras en cuadrillas exclusivamente de mujeres, las vemos uniformadas de fiestas con su pancarta en la que permiten la presencia de un hombre sujetando la pancarta aunque la que llevara la voz de mando de la misma a la derecha fuera Eleni Eguino.



sábado, 30 de noviembre de 2019

EL RELATO DEL FIN DE SEMANA: LOS ÁNGELES QUE MORAN EN LA BASÍLICA DE PORTUGALETE



Durante estos meses se ha venido celebrando en la burgalesa villa de Lerma, la XXIV edición de las Edades del Hombre, bajo el título de Angeli. En la que se muestran 90 espectaculares imágenes angélicas.
La palabra “ángel” deriva del latín angĕlus que significa “mensajero de Dios”. Esta palabra latina a su vez procede del griego ἄγγελος, “ángelos” que parece ser una traducción del hebreo mal’ākh, “mensajero”, “delegado” o “embajador”.
Pero lo importante es constatar que el nombre de “ángel”, lo que nos indica es su oficio y no su naturaleza y como señala Philip Koslosli describe lo que hacen y no lo que son.
Son espíritus puros aunque a veces adopten una apariencia humana y durante los primeros siglos de cristianismo los ángeles se consideraban similares a los humanos, basándose en las descripciones de los relatos bíblicos, (muy pocas). Por ejemplo, en la famosa escala de Jacob (Génesis 28 .12) los ángeles subían y bajaban por ella (no volaban) y en el encuentro de Mamré (Génesis 18.2) dice que Abraham alzó sus ojos y vio junto a él tres varones puestos de pie, y también en el Génesis 32.24 donde Jacob pelea con uno de ellos durante toda la noche. Así que en los primeros tiempos del cristianismo, en el hipogeo de Dino Compagni en la Vía Latina (siglo IV), vemos el episodio relatado en Números 22.31 de Balaam con su burra frenada por un ángel y aparece dicho ángel con espada en la mano, pero representado sin alas. Siglos más tarde en Bizancio fueron famosas las discusiones sobre el sexo de los ángeles.
Precisamente a finales del siglo IV, entre 379 y 395 en tiempos de Teodosio, en el Sarcófago del Príncipe en Sarigüzel, cerca de Estambul, aparece la primera representación alada. Luego son famosos los mosaicos de Santa María la Mayor en Roma (432-440) donde por primera vez en Occidente, aparecen ya alados y voladores. Desde entonces los artistas los representaron siempre con alas como un elemento de su misión como mensajeros de Dios. En la antigüedad las llevaban los mensajeros divinos representados, (Hermes, Mercurio o Iris) y las modernas representaciones se han inspirado también en las “Victorias aladas” (Samotracia, Niké) o en los Cupidos y Eros.
Esto mismo de variar y consolidar la iconografía con el paso del tiempo no es nuevo, se puede observar en las famosas “Sirenas” de Homero que en un principio se representaban como seres alados, con afiladas garras de ave rapaz, y en la actualidad son bellezas con cola de pez, variando su connotación de seres terribles que traían la muerte a quien escuchaba su canto, por seres que traen la perdición por sus encantos eróticos. También se puede ver en la evolución de la figura de San Sebastián que en principio era un soldado vestido o un noble elegante y a partir del Renacimiento aparece como un joven adonis casi desnudo.
Como muchas veces nos preguntan los portugalujos la cantidad de ángeles que alberga el gran retablo del altar mayor, nos hemos tomado la molestia de contabilizarlos a todos y salvo error u omisión hemos localizado nada menos que 197, de los que 69 corresponden al retablo mayor y otros 128 repartidos por las capillas (55) Claves (1) Vidrieras (1) Cuadros (Virgen de la Pera 30), (Coronación de la Virgen 19) y (Asunción 8). En el exterior hay 14, Rosca del arco de la entrada de la Rivera (10) y Angelotes en la torre (4)
Los hay desde el siglo XVI, hasta el XX. Algunos son bellísimos y hay unos pocos que no han tenido tanta suerte. Lo de los gustos ya se sabe que no es una materia general y absoluta. Sea como fuere ahí están haciéndonos compañía y pasando, las más de las veces, prudentemente desapercibidos.
JAVIER LÓPEZ ISLA

jueves, 28 de noviembre de 2019

VIDEO SOBRE ROBERTO LARREA CON MOTIVO DE LA ENTREGA DEL GALARDON JARRILLERO 2019







Continuando con la entrada anterior, seguimos ofreciendo distintos momentos relacionados con la entrega del galardón JARRILLERO 2019, a Roberto Larrea, así como el vídeo de se ofreció en el acto, reproduciendo antes las palabras de presentación y reconocimiento por parte de Pako Gandoy del BERRIZTASUNA TALDEA:

Berriztasuna cumple en 2020, 50 años de historia. Una historia íntimamente ligada a la figura de su Presidente, Roberto Larrea, este portugalujo del 36, a la que ha dedicado más de la mitad de sus 83 años de vida.
Le llegó la máxima responsabilidad, más por obligación que por encargo, y es desde hace 46 años el Director de Orquesta de un grupo humano que no ha dejado de trabajar en favor de los objetivos para los que nació en 1970.
En tiempos tan convulsos en los que la cultura de los pueblos parece condenada a prescribir en favor de otras modas, quedan aún iniciativas extraídas del tejido social, como las que impulsa día a día este hombre.
El recorrido por la vida de la Sociedad Berriztasuna esconde tras un telón imaginario, sus horas de dedicación y entrega. El telón de una vida que dejó hace mucho de ser personal, restando tiempo a su familia para dedicarse a la tarea de expandir la cultura. Cuantas veces habrá sopesado si esta resta le ha merecido la pena.
Sus propios hijos han bailado en el grupo de danzas, y después han continuado como monitores dedicados a la enseñanza de los más "txikis". Ha dedicado tanto tiempo a la tarea que le encomendaron, que las actividades de sus hijos dentro de la Sociedad le han ayudado a no convertirse en un padre en horas libres.
No ha renunciado tampoco a que algunos de sus cuatro nietos se formara como dantzaris del grupo y lo ha conseguido.
Un viaje que ha realizado junto con todos aquellos que han colaborado con la causa de la cultura, aportando saber y oficio en este único sendero común. El ha sabido aglutinar ideas diferentes en favor de una sola. Sacar lo mejor de cada uno y ponerlo a disposición de todos. Porque todos valieron, todos sumaron.
Pero no solo ha sido y es patrimonio de una Sociedad. Roberto Larrea es patrimonio de la sociedad portugaluja, quien le reconoce en este acto la tarea de tantos años, los esfuerzos ímprobos por llevar a las calles de la Villa los resultados del esfuerzo de todas las gentes de la Sociedad Berriztasuna en forma de fiesta, de danza o de actuaciones musicales.
Ideas, dedicación, entrega, lealtad y mentalidad emprendedora caracterizan a este hombre. Las historias que merecen ser contadas, no deberían poder resumirse en unas pocas palabras ... Esta historia personal es un ejemplo de ello.
Yo sé que esta tarde le hubiera gustado no ser el protagonista de este reconocimiento público, que no hubiera placas, sin diplomas y exento de símbolos conmemorativos.
Esta tarde asistimos a un acto de generosidad colectivo, que subraya sus valores humanos y su capacidad para aglutinar todas las ideas en favor de la transmisión de nuestra cultura, sin atavismos, sin límites y sin fronteras.
Roberto Larrea Parras, Presidente de la Sociedad Berriztasuna de Portugalete.
GRACIAS



VIDEO DE LAS FOTOGRAFIAS OFRECIDAS EN EL HOTEL, CON EL RECUERDO A EDUARDO BENITO



Ayer se celebró como es habitual uno de los tradicionales Encuentros Portugalujos del Hotel, en los que ofrecimos un video de fotografía recibidas en el último año y concediendo el Premio Imágenes Portugalujas Antiguas, a título póstumo a Eduardo Benito Díaz de Mendivil.
Junto a las fotos del acto que nos envía José Luis Gutiérrez Landa, colocamos en esta entrada el enlace de youtube para ver dicho vídeo.
En la siguiente entrada continuaremos con el reportaje fotográfico del homenaje a Roberto Larrea que completó el programa así como el vídeo suyo.



miércoles, 27 de noviembre de 2019

HERÁLDICA PORTUGALUJA – LA DESTRUCCIÓN CONTINÚA (2)



Cuando en Octubre de 2015 me lancé a investigar los antecedentes de la fuente y el escudo que actualmente la corona en el Parque del Dr. Areilza, no me podía imaginar que aquellas horas de trabajo fueran a caer en saco roto y que las conclusiones y recomendaciones del profesor de la EHU-UPV, Javier Arostegi García, no hayan sido tenidas en cuenta.
El trabajo, publicado en este blog el 14 de Enero de 2016, finalizaba con el informe técnico del profesor, que concluía así: La fuente del Parque del Dr. Areilza de Portugalete, presenta preocupantes signos de alteración en la mayor parte de los elementos, consistentes en una arenización generalizada así como una ligera erosión de los elementos más resaltantes.
Son debidos a las propias características de las litologías que la constituyen: porosidad, pobre cementación original y composición, aspectos que la hacen muy vulnerable a los procesos de meteorización de los agentes naturales y otros de origen antrópico.
Su conservación requeriría la limpieza cuidadosa de la misma así como su revestimiento con algún tipo de consolidante de buena penetración, para evitar la formación de costras a corto‐medio plazo.
Desde entonces, creo que nada se ha hecho, ya que el estado de conservación y mantenimiento es verdaderamente lamentable. El verdín y la mugre se han hecho dueños de la parte inferior de la fuente, los vándalos del spray y el rotulador la han vuelto a utilizar como “lienzo” para plasmar su incultura, el escudo sigue deteriorándose atacado por el verdín y lo que los profanos denominamos “mal de la piedra”. Hasta una humilde hiedra ha comenzado su labor invasiva y si no se remedia, pronto la veremos “tapizada” y dañada por sus raíces.
La situación de la fuente en una zona tan sombría y húmeda nada ayuda a su conservación y tal vez el traslado a otra localización más soleada dentro del Parque corregiría estos “achaques”.
A los responsables municipales por favor, tomen medidas antes de que sea demasiado tarde y más vigilancia y mano dura con los incívicos cuya obsesión es dejar la “firma” de su incultura grabada en el patrimonio y mobiliario urbano de la Villa.

JOSE LUIS GARAIZABAL FLAÑO
Fotografías del autor (18-11-2019)



martes, 26 de noviembre de 2019

FOTOGRAFÍAS DEL TRANSBORDADOR HACE UN SIGLO


 Siguiendo con las fotos que nos ha enviado Luis Casas, ofrecemos hoy estas que nos muestran el transbordador y su barquilla en torno a los años 20 del siglo pasado.



lunes, 25 de noviembre de 2019

FOTOS GANADORAS DEL CONCURSO DE LA ASOCIACIÓN DE AMIGOS DE LA BASÍLICA



La Asociación de Amigos de la Basílica convocó un concurso fotográfico con motivo de la iluminación nocturna del templo. Un concurso cuyo tema era la Basílica iluminada y cuya foto ganadora serviría de postal de felicitación en las próximas fiestas navideñas.
Tras el fallo del jurado, recogemos las dos fotos ganadoras cuyos autores son Francisco Javier Belasko y José Miguel Rincón.



sábado, 23 de noviembre de 2019

RELATOS DEL FIN DE SEMANA: LAS MAÑANERAS DEL GANERANTZ



Ah!, qué mayores nos hacemos, es una frase común entre los que somos "gente mayor" que quiere hacer cosas y ya topa con el muro físico y mental de la edad.
Y, en la frontera, algunos de ellos, buscamos romper esos muros, mediante actividad física moderada: los paseos, los largos de piscina o de playa, los partidos de tenis contra la pared pintada, el buceo con cámara en zonas protegidas, el ascenso a los montes más cercanos y conocidos, las salidas con amigos en bici de paseo, los viajes a lugares desconocidos hasta entonces,... ó haciendo ejercicio mental, que parece frenar el envejecimiento cerebral, tomado como desafío y estímulo para la persona. (Vamos, que escuchar música clásica, o resolver crucigramas, puede ser escaso y hemos de orientarnos a actividades más exigentes como aprender cocina, informática ó fotografía. Incluso escribir.)
Es lo que se decía, tener un "corpore sano" sin separarlo de mantener la "mens sana".
Decía antes "escribir". ¡Qué tiempos!, si contamos que volvemos a coger el lápiz, boli ó pluma, lo que nos sea preferido, nuestros cercanos nos miran con ojos raros, aunque no giren su dedo índice sobre la sien por educación.
Bien señoras y señores lectores, pues es divertido. Prueben a recorrer el pasillo que da a la puerta del trastero, donde guardamos los recuerdos borrados que no deseamos olvidar, abran, ordenen las cajas y limpien el polvo que hay acumulado antes de poner el papel en la mesa, ó de encender el botón del ordenata.
Encontrareis sorpresas agradables como lo que pretendo poner en negro sobre blanco, un recuerdo de mis ¿quince? años, cuando, acompañado de Guiller P. (†) con la intención de formalizar mi inscripción, nos adentramos, un lunes, en el local de la Asociación de Familias de Portugalete en la calle Santa María esquina al cantón, lugar donde tenía su sede -prestada-, el Grupo Ganerantz.
Así comenzó mi andadura, y andaduras, con un sensacional grupo de personas con inquietudes por la montaña. El Ganerantz organizaba excursiones de un día, con ascensión incluida por los montes de Vizcaya y de las provincias vecinas, ó aprovechaban los puentes y fiestas larga para ir más lejos. Y en ello siguen.
Mi primera, fue a Castro Valnera (1715 m.), situado entre Lunada y Estacas de Trueba. Pillamos una buena caladura y, a la vuelta, algunos compañeros debieron reequiparse en el comercio de Espinosa. Esa fue una buena ascensión y siguieron muchas.
De entre ellas, saco de ese trastero de mis recuerdos las "mañaneras", una facilitación del deporte de media jornada de domingo, pudiendo llegar -en autobús propio- a lugares más lejanos con el único compromiso de volver a casa a la hora de la comida dominical en familia.
Empezamos a preparar salidas y a llenar los asientos de modo que, poco a poco, el vehículo tenía más montañeros camino de montes, ya decía, no muy lejanos. Esa fue una de las varias iniciativas que fueron aprobadas para conseguir financiación para tener un local propio.
De esas mañanas montañeras, recuerdo a Mundín, a P. Cuesta, a Santi, a Maté y Sra., a Braulio y Santa, a los Iñakis, a Celes, a Carlos Juez, a Isma, a Luis O. (Centollo), a Felipe M., Javi L., Valen, Imanol C. y a Juanjo, y, cómo no a Jose B. Larrauri (el Pre),... entre ellos destacaba un personaje muy capaz y activo. Se trata de Rafa Supervía (padre), quien, tras ver que la cosa tomaba marcha, se animó a llevar los aperos e ingredientes necesarios para preparar unas morcillitas con tomate, una vez hecha cumbre. Ante el éxito de la iniciativa, se fue repitiendo en cada excursión.
Una de ellas, tras una ascensión entre hayas, nos llevó hasta la cima de Elorritxugane, y recuerdo muy especialmente la ermita de Santa Marina de Arrola, donde cobijados bajo el porche, las degustamos y, además, disfrutamos de la vista sobre el valle de Orozko y el Parque Natural de Gorbea.
Ya digo, ésta y otras acciones, permitieron mantener viva la aspiración y, en su momento, conseguir los fondos suficientes para afrontar la compra de una sede propia, un entresuelo situado en la calle Santiago de Portu.
Pido a quienes de mis compañeros de esas mañaneras no he mencionado, no se sienta ofendido por mi omisión, mía es sólo la culpa. La intención ha sido revivir y compartir un recuerdo, que deseo llegue a muchos.
 MARTINTXU




viernes, 22 de noviembre de 2019

DE LA FONDA DE CALVO AL PUENTE COLGANTE BOUTIQUE HOTEL



Ahora que el Hotel ha emprendido una nueva etapa con gran pujanza, vamos a pasar revista a su siglo y medio de existencia, utilizando las fotos que nos facilita Andoni Maseda.
Todo empezó cuando en enero de 1869 se puso en marcha la primera piedra del ensanche con el proyecto de construir cinco manzanas de casas.
El indiano Manuel Calvo desde La Habana fue el primero que se interesó, asegurándose la primera parcela con objeto de levantar para residencia suya una gran mansión que fuera también Fonda u Hotel.
El arquitecto debió ser Francisco de Orueta, al igual que las tres manzanas restantes, y la empezaría a construir en 1870, de manera que al finalizar el año, el 29 de diciembre, José Mª de Ibarra, apoderado de Calvo “vecino de la Villa de Madrid” solicita permiso al Ayuntamiento para “formar una escalinata que de acceso la entrada del primer piso por la parte del E. colindante con la plaza de la Villa” del edificio que estaba construyendo. Este remate del proyecto recibiría el visto bueno del pleno municipal al mes siguiente, el 28 de enero.
En 1873 con la guerra carlista los veraneantes hospedados en el Hotel huyen, el edificio es artillado con un cañón en la esquina sur trasera y el 21 de enero de 1874 es uno de los lugares en que los sitiados levantan la bandera blanca de rendición. En agosto es expropiado por el ejército liberal.
Recuperado, en 1880 Manuel Calvo lo alquila nuevamente como Fonda.
En 1898 vuelve el indiano de Cuba y tras realizar reformas de modernización lo reinaugura  solemnemente el 1 de junio de 1902.
En 1904 fallece y por su testamento pasa a ser propiedad del pueblo con el nombre de “Casa de los pobres”.
En 1936 con la guerra civil se convierte en Sede de la Delegación del Gobierno Vasco, utilizándose también como refugio antiaéreo y acabando destruido por los bombardeos de 1937.
Reconstruido con prisioneros de guerra se inaugura en 1940, funcionando como Hotel hasta 1971.
Tras la muerte del último gerente del Hotel, Antonio Saloña, funciona solamente como bar hasta 1991.
El 29 de julio 1993 se produce un incendio con su posterior derribo.
En 2002 se produce la inauguración del nuevo HOTEL PUENTE COLGANTE, y en la actualidad, tras una moderna remodelación que recuerda su historia, el Hotel se reafirma como heredero de la historia y la cultura de Portugalete, manteniendo la tradición jarrillera de ejercer la hospitalidad y el compromiso con la vida social de la Villa, celebrando y compartiendo los momentos más especiales de sus gentes.
Así próximamente la gente del mareómetro nos reunimos en los ENCUENTROS PORTUGALUJOS DEL HOTEL, cuya fecha será el miércoles 27 de esta última semana de noviembre.







jueves, 21 de noviembre de 2019

ROBERTO LARREA, JARRILLERO 2019



Ya anunciamos la semana pasada la concesión del galardón JARRILLERO 2019 a Roberto Larrea, una persona de sobra conocida en la Villa, sobre todo por su medio siglo al frente del BERRIZTASUNA TALDEA.
Como todos lo relacionamos con las actividades de este grupo, fundamentalmente la organización de la festividad de la Virgen de la Guía, recurrimos al vídeo que se ha preparado para el acto de la entrega del galardón, el próximo miércoles,  para recordar otras facetas de su actividad, al margen de ser seguidor del Portu o la trainera Jarrillera.
Si la foto superior nos indica sus orígenes familiares y su infancia en la calle Coscojales, la foto inferior nos recuerda que “fue cocinero antes que fraile” y también bailó en los grupos de danzas, como vemos en la actuación que se recoge, con su cuñado Roberto Álvarez encabezando la fila de hombres, mientras él va con faldas y pañuelo sobre la cabeza, listos a interpretar la Sorgin Dantza, danza que interpretaban únicamente hombres.
 Igualmente su disposición para todo hizo que ante la falta de un joven que completara los cabezudos no dudara en ofrecerse para cubrir la baja.
Así mismo recogemos el momento, en que delicado de salud, no dudó en aceptar el testigo de la korrika y completar pundorosamente el kilómetro asignado.
Nos alegra la enorme aceptación con que ha sido acogida su nominación, que confirma en el acierto de su elección.



miércoles, 20 de noviembre de 2019

LA LLEGADA DEL TREN A LA ESTACIÓN DE PORTUGALETE, EN UNA FOTOGRAFÍA DE LOS HERMANOS ZUBIAURRE



Sobre los Zubiaurre, tanto el padre como los hijos, los hermanos Valentín y Ramón, ya hemos hablado en otras ocasiones, con motivo de la exposición en el Museo de Bellas Artes de Bilbao, y lo hemos recogido en el último número de Cuadernos Portugalujos que presentaremos el próximo miércoles en el Hotel.
Esta fotografía titulada en el álbum de fotos de la citada exposición como Estación del ferrocarril en Portugalete, nos muestra la estación inaugurada en 1890, con la humeante locomotora a vapor a su llegada de Bilbao saliendo la gente por el Muelle Viejo, que en aquellos primeros años del cambio de siglo se llamaba Muelle de Vallecilla (calle de Manuel Calvo se le puso en 1906).
Mientras los vagones del otro tren prestos para salir, recogían a los pasajeros que entraba desde la sala de espera del edificio de estación por el andén del lado de la Ría.






lunes, 18 de noviembre de 2019

TROFEO IMÁGENES PORTUGALUJAS ANTIGUAS 2018, A TITULO PÓSTUMO, A EDUARDO BENITO DÍAZ DE MENDIVIL



Si algo destaca en nuestras publicaciones es la cantidad de fotografías del pasado portugalujo que nos van siendo facilitadas por numerosas personas, por lo que decidimos en el año 2013, dedicar un reconocimiento a la que se considerara como aportación más valiosa cada año.
Si en los años pasados se ha ido premiando a Chus Navarro, al Ayuntamiento de Burgos, a Juan Real de Asua, o a Cheché García-Borreguero, hoy reconociendo que Eduardo Benito, fallecido recientemente, ha sido el principal colaborador en este tema, nos vemos obligados a concederle a título póstumo el reconocimiento anual de Imágenes Portugalujas Antiguas, que siempre se ha merecido pero que su modestia nunca nos lo permitió.
Nacido en el Ojillo, fue plasmando con su cámara fotográfica, desde los años sesenta, el cambio que se iba produciendo en la Villa, y además guiado por el amor a su pueblo dedicó muchas horas y esfuerzos a recopilar cuantas fotografías encontraba de la Villa en todos los aspectos de su historia, costumbres y personas.
Todos sus álbumes fotográficos los puso a nuestra disposición para confeccionar el libro de la Colección El Mareómetro, Portugalete en la fotografía (1900-1975) que tras el gran éxito que tuvo nos obligó a complementar con otros dos dedicados al Cambio urbanístico del siglo XX y la Sociedad portugaluja del siglo XX, y que con su gran memoria para recordar nombres nos seguía proporcionando con destino al blog del Mareómetro.
Aunque estuvo involucrado en numerosas actividades portugalujas, como la Sociedad Cultural y su revista El Abra, su mayor dedicación fue al Hospital Asilo de San Juan Bautista donde estuvo casi 40 años, primero como secretario y tras la muerte de Javier Garate, como presidente o Hermano Mayor de esta Institución portugaluja por antonomasia.
En el nº 27 de Cuadernos Portugalujos recogemos algunas de las fotografías en las que aparece a lo largo de su vida entre nosotros, que ofrecemos en esta entrada.
El reconocimiento tendrá lugar con motivo de los ENCUENTROS PORTUGALUJOS DEL HOTEL, el miércoles 27 de este mes, en la que se presentará el citado numero de Cuadernos Portugalujos y se entregará también el galardón JARRILLERO 2019 a Roberto Larrea.




domingo, 17 de noviembre de 2019

EL RELATO DEL FIN DE SEMANA: RECUERDOS DE ABUELO (2)



En 1960 y ya desde pequeños, íbamos solos al cole. Algo impensable, ¿no?, pues sí, parece que los riesgos que apreciaban nuestros padres eran pocos y nos permitían esas libertades. Era un baldón que te llevaran al cole. Ah!, y si hacías “pira”, "campana", ¡¡buena te caía!!, cualquiera que te viera, se chivaba rápidamente en casa: por ese entonces, Portugalete era muy pequeño y nos conocíamos casi todos.
Hacia 1962, la misa dominical de mediodía es un acto social masivo. Quien no va, es mal mirado. Hay que ir con manga larga y las señoras, bien cubiertas con velo. Se estaba celebrando el Concilio Vaticano II y, sesenta años después, parece que se vuelve a lo mismo.
En los días a que me refiero, el cartero llamaba por su nombre a los destinatarios de las cartas, y las entregaba en mano. La "avisadora" daba voces en el portal para decir qué funerales se celebraban esa tarde. El lechero repartía su producto por las casas y la barra de pan valía 1,40 pesetas. El mielero hacía su escala una vez al año con sus dulces barrilitos y el afilador hacia una pasada tocando su chiflo que anunciaba sus servicios. Y no olvido al paragüero que al tiempo que hacía arreglos a los paraguas, recogía cacerolas para remendarles el culo.
La escuela empezaba con los parvulitos, a los cuatro años. No había “jardín de infancia”: las mamás apenas trabajaban fuera de casa y, a la hora de comprar un piso, la hipoteca se llevaba, como máximo, una tercera parte de un sueldo y a cuota fija, lo que añadido a la inflación ascendente en aquel momento, aliviaba rápidamente la carga de su pago.
Las chicas de finales de los cincuenta y de los sesenta, no van a los bares. Todo lo más, a cafeterías, las tardes de sábados y domingos, y siempre acompañadas. En cuanto a su ropa, es el momento en que, contra la voluntad del padre, las hijas comienzan a usar pantalones. Las madres tomaron esa costumbre poco tiempo después.
Y una cosa muy importante: el sputnik, de 1961. Esa bolita, cuya luz buscábamos en la noche, fue el detonante de toda la electrónica que ha llegado después, por la necesidad de reducir tamaños e incrementar servicios y utilidades en las naves implicadas en la carrera espacial, ya que, igual que los Fórmula 1 dan pie a muchas mejoras en los coches, la competencia entre los EEUU y la URSS, generó muchos desarrollos: las placas de circuitos impresos, los transistores, los procesadores cada vez más pequeños,...
Una calculadora que haga lo mismo que hacía la primera que tuve, ocupa menos del 2% del tamaño, ahora cabe en el monedero. Y la segunda que tuve, era requisada en los exámenes para revisar los contenidos de las memorias, ya que nos las prestábamos y pudiéramos haber dejado grabados nuestros resultados para conocimiento del prestatario.
Y termino aquí este relato con un recuerdo para los nostálgicos que empiezan a menudear: se podía fumar en todos los sitios, menos en la iglesia y en los cines. Pero en los cines tampoco se podía comer, sólo quedaba "la fila de los mancos" para no mirar las películas.
Sólo en mis 65 años, sí que ha cambiado en mundo, sí. Supongo que esa era la causa del “síndrome del abuelo Pablo”, que me decía que lo de llegar a la luna era un camelo.

MARTINTXU