miércoles, 26 de junio de 2019

EL CAMPEONATO DE ESPAÑA DE BOXEO, EN 1963 EN EL FRONTON LA ESTRELLA





Uno de los recuerdos que conserva Edurne Urkijo, es la entrada al Campeonato de España de Boxeo que tuvo lugar en el Frontón La Estrella, el día de Todos los Santos de 1963. 
El espectáculo causó gran expectación y la Villa fue el centro de atención boxística aquel día con una gran asistencia de público que llegaba de Bilbao y de los pueblos del entorno.

Romaniega disputaba el título del peso welter en poder de Fred Galiana, pero tras 12 asaltos de tres minutos, fue este último quien revalidó su título según recogemos en un recorte de prensa.

En la velada también participó Luis Aisa, entonces aspirante al título en el peso pluma y a quien recogemos en el ángulo superior.

Como vemos Edurne y su marido Ambrosio, tenían su localidad en la 1ª fila del palco, y como recuerdo, aunque la foto no corresponde a ese evento, los recogemos en esta reseña.


martes, 25 de junio de 2019

JOSE Mª AREILZA Y MARTINEZ RODAS (1909-1998)


La ficha biográfica de portugalujos que mensualmente publica el periódico enportugalete.com está dedicada en esta ocasión a José María de Areilza.
A este personaje a quien le dedicamos ya una entrada de este blog (pinchar) en el año 1960 el Ayuntamiento le dedicó una calle cuando era embajador en Francia y antes de romper con el régimen, y con la llegada de la democracia en 1979, se le quitó y se cambió por Zuberoa.




lunes, 24 de junio de 2019

AQUELLOS BAÑOS EN EL DIQUE (2)




Era el mes de junio una vez acabado el agotador trabajo de acarrear jaros, maderas, muebles, papeles, etc. montar los calentines de San Juan, cuando se abría oficialmente la temporada de baños.

Cuando éramos críos, bajábamos de los distintos barrios al territorio de los del Muelle Viejo, acompañados por algún mayor que nos vigilaba, pero a medida que íbamos creciendo y sobre todo una vez de haber aprendido a nadar, organizábamos la excursión mañanera o vespertina en función de la marea que mi ama nos anunciaba desde el balcón, previa consulta a su tabla de mareas.

Una vez cumplido el rito de las tres horas de digestión si habías comido carne o algo menos si había sido pescado, partíamos de Zubeldia para bajar por el Campo de la Iglesia y los “caminillos” hasta el Muelle Viejo. Tras pasar las vías y saludar a algún pariente o conocido que hacía guardia al sol en el puesto de la Comandancia de Marina, por fin llegábamos al dique.

Hablábamos del Dique para denominar las diferentes zonas de baño que resultaron de las sucesivas obras del puerto. A principio estuvo el verdadero “muelle viejo” que quedó sepultado con la llegada del tren en 1888 y ahora yace bajo la placita de la estación de la Canilla. Le siguió otro dique más amplio, en cuyo morro y escalera se bañaban nuestros mayores, que sucumbió en 1934 bajo el relleno de la segunda parte del actual Paseo de la Canilla, año en que se construyó el dique actual y la rampla. El muelle de cierre se sustituyó por otro sobre el que se construyó el actual Museo Rialia y el pabellón de San Nicolás, construyéndose una nueva rampla mucho más larga y ancha.

La parte más alejada de baños estaba más allá de la grúa donde las parejas “pelaban la pava”, en las escaleras desde donde partían y llegaban los gasolinos a Algorta, “la línea más corta y la que menos cuesta” según anunciaban los boteros para captar viajeros recién llegados en el tren. Luego las escaleras de los veteranos remolcadores (Zabal, Altsu, Ur, Arin, Auntz, Ayeta, Raposín…), que llamábamos del Chimbito pues en ellas atracaba también aquel “autobús” acuático de Bilbao al Abra, que no tuvo mucho éxito (1956-1960). El Dique propiamente dicho, hogar de lanchas de pesca y de amarradores, botes de remo y de los misteriosos pontones de Tomás o Marcial (lanchas con caseta cerrada donde se guardaba de todo). Y para terminar, la rampla y el muelle de cierre del dique con su escalera, donde pasaban el invierno en tierra un sin número de botes a la espera de la mano de pintura anual.

Esta era la zona favorita de baños junto a los gasolinos azules de Hermosilla (Chomin y Josechu) y los verdes del Pasaje (La Pinta, La Niña, Santa María, San Roque, etc), con la presencia de los barcos areneros de los Flaño (Lagun Bi y Juan Flaño) y de algún bote semihundido que se dejaba así para que se hinchase la madera causando el asombro de bañistas y curiosos. Entre la rampla y el cargadero había un playazo con alguna roca donde se varaban barcos viejos de madera y había una gran ancla durmiendo su jubilación, que un día desapareció desguazada por chatarreros.

Tras dejar la ropa junto a la tapia de las vías del tren, ¡todo el mundo al agua!. La rampla era la zona más tranquila de baño, pero había que compartirla con los numerosos chapuzas que ponían las embarcaciones a punto.

Desde aquella tapia era fácil acceder por las vías al andén dirección Santurtzi, si no te pillaba el jefe de estación, donde seguía manando tristemente la Fuente de la Canilla en un pozo realizado junto al muro de contencióndel andén del que bebíamos mediante una pajita sorbiendo desde el tubo de la fuente, mitigando así la sed generada por el salitre y los tragos producidos por algún “chumbo”.

El aire era una mezcla de aromas. Por una parte el de las “moñigas” de los burros de las aldeanas de la plaza que sus “encargados” amarraban en la tapia del tren, se unía al de los palangres que Nisio y su familia alistaban en el pretil de una de las escaleras del dique. Por otra parte, el de los diferentes tipos de pintura vieja que se levantaba con candileja de gasolina, se unía al olor de los desechos del matadero que periódicamente teñían de rojo las aguas para asco de los bañistas y deleite de los karramarros que por aquellos años poblaban la ría. Si a todo esto sumamos los humos de Altos Hornos, el de los barcos que cargaban mineral y el de los desguaces con sus humos y vertidos de petróleo, está claro por qué terminaron por expulsarnos hacia las aguas “más limpias” de la Punta.

Cómo ya hemos dicho, lo primero era aprender a nadar. Unos lo intentaban en la rampla o en la escalera con la ayuda de algún cicerone que te sujetaba por la cintura. Otros se ayudaban de flotadores o corcheras. La diplomatura se obtenía si pasabas desde la rampla a las escaleras. También se aprendía a lo bruto. Algún mayor te empujaba al agua y no había más remedio que chapotear hasta alcanzar un bote o la rampla. En mi caso, mi maestro fue mi aitite Nicolás Flaño que cuando vino de uno de sus viajes en el Tormes y se enteró que todavía no sabía nadar, pidió un bote a los Llanos (familiares lejanos de mi amama Serena) y me condujo hasta una de las boyas planas redondas de la dársena. Tras amarrar el bote a la argolla, me ató una cuerda a la cintura, él se subió a la boya y me fue dando vueltas a su alrededor aflojando de vez en cuando hasta que consiguió su objetivo. ¡Hala, a la rampla que ya sabes nadar!

Estas boyas eran el destino tras buenas singladuras natatorias. El premio, el tomar el sol tranquilamente y jugar “a lo que haga el primero”. A otras más lejanas también se dirigían las chicas a tomar el sol, “sin moscones”, en algún bote de remos, emigrando desde la campita que bordeaba el camino hacia el cargadero, zona de paso prohibida por un cartel y a veces por un guarda jurado de la compañía minera.

Habría para contar mil batallitas más, pero por hoy ya vale. En las fotos de hoy, bañistas “en pelotas” de otras épocas que seguro disfrutaron tanto o más que nosotros.


JOSE LUIS GARAIZABAL FLAÑO




domingo, 23 de junio de 2019

AQUELLOS BAÑOS EN EL DIQUE (1)




Ya hace un par de años que José Luis Garaizabal nos recordó “Cuando el muelle de hierro era zona de baños” ahora que empiezan las vacaciones en ikastolas y colegios ha recordado “aquellos días felices que pasamos en el Dique durante los meses de verano” y nos ha enviado un pequeño articulo del que anticipamos hoy la preciosa foto que encabeza esta entrada.

Cedida hace tiempo por Marga Rovira se ve a un grupo de bañistas en la rampla junto a un gasolino llamado ANAI AR’EBAK.

Creemos que están identificados, Edu Rovira (vestido junto al bote), con pañuelo, Mónica, madre de Begoña y Mertxe Rovira que están a su izquierda, y también de Mari Carmen Rovira que está a la izquierda de la niña del flotador y gorro blanco. A la derecha de la foto y sonriendo con otro chaval, Juanjo Pardo y detrás con flotador, su hermano Alberto.








sábado, 22 de junio de 2019

FOTOGRAFIAS: GENTE PORTUGALUJA. MILINDRIS





Una de las fotografías facilitadas en sus últimos días por Eduardo Benito, acompañada de nombres, corresponde a la celebración de uno de los éxitos del club de baloncesto Milindris Guyma celebrado en el desaparecido txakoli Larrea en la zona alta de General Castaños.

Nos adjuntó también una copia del carnet de socio de aquella temporada.


jueves, 20 de junio de 2019

LA FESTIVIDAD DE SAN JUAN Y EL SANTO HOSPITAL DE PORTUGALETE





Un año más al acercarse la fiesta de su patrón el Santo Hospital de San Juan Bautista, publica su Memoria anual, para tener al corriente al pueblo portugalujo, que es su único propietario, de su situación económica y actividades del último ejercicio. Este año será una fiesta bajo la pena que nos embarga a todos de la falta de su alma matter y organizador Eduardo Benito, a quien hemos despedido esta tarde.

Por la portada de la MEMORIA nos enteramos de que se afronta por fin el proyecto de salvar la barrera arquitectónica que suponen las escaleras de entrada a su puerta principal y que será una realidad gracias a la colaboración de la Fundación Carmen Gandarias que se hace cargo de su costo, ya que aunque parezca inaudito ninguna institución oficial contempla la posibilidad de ayudar con ningún tipo de subvenciones al igual que se hace con cualquier comunidad de vecinos. Ver para creer¡¡¡

La MEMORIA además de mostrar con claridad la difícil situación económica que está afrontando en los últimos años, con constantes déficits entre los ingresos y los costos, nos recuerda que en dicho ejercicio nos dejaron miembros destacados de su historia reciente como Fernando Aroma y José Luis Arostegui, miembros de la Junta de Caridad en la que ambos ocuparon el cargo de tesoreros, y Luis Díez Alcibar y Angel Alday, miembros de su Junta de Patronos. A este último que fue el médico por antonomasia durante décadas del Hospital se le dedican las últimas páginas de la Memoria, que hemos incluido en la Biblioteca Digital (pinchar) para que pueda llegar a todos.






miércoles, 19 de junio de 2019

EDUARDO BENITO DIAZ DE MENDIVIL. IN MEMORIAM





Cuando acabamos de preparar la entrada de este blog recordando que se acerca la festividad del Santo Hospital de San Juan Bautista y recogiendo la Memoria de su actividad durante el pasado ejercicio, nos llega la tremenda noticia.

Edu, que esta mañana no había venido al Hospital como lo venía haciendo habitualmente todos los días desde hace muchísimo tiempo, ha muerto repentinamente.

Había sustituido a Javier Garate en la presidencia de esta Institución portugaluja por antonomasia, en 2006, tras haber trabajado en la Junta de Caridad durante 25 años, la mayor parte como Secretario.

El impacto que ha causado su fallecimiento ha sido muy grande por su personalidad, su amor al Hospital, al que dedicaba todos sus desvelos, y por ser ampliamente conocido.

Había nacido en 1938, del Ojillo, involucrado en numerosas actividades portugalujas, la Sociedad Cultural y su revista El Abra, el Club Milindris, la Colección el Mareómetro donde publicamos tres libros enteros con su colección de fotografías que puso y seguía poniendo a nuestra disposición para que la gente conociera nuestra historia pasada, …

En fin, es difícil seguir escribiendo con la opresión que sentimos dentro, y ya será el momento de volver sobre su figura mas detenidamente. De momento que esta entrada sirva para dar a conocer su marcha y de despedida cariñosa y emotiva en nombre de todos los que le tratamos y tuvimos la suerte de tenerle como amigo.

Hasta siempre EDU.

LOS HERMANOS CHAVARRI Y SU YATE LAURAK BAT


Se acaba de publicar el libro El palacio de los Chávarri, actualmente sede de la subdelegación del Gobierno en Bizkaia en la plaza Elíptica de Bilbao, obra de Susana Chávarri y Alvaro Chapa.
Este importante trabajo recoge la historia de su construcción, toda la riqueza artística que contiene, así como noticias de sus dueños los portugalujos hermanos Benigno y Víctor Chávarri.
En él encontramos algunas fotos que ya nos mostró también César Estornés en su magnífico blog y que recogemos por su interés. La primera con un grupo de amigos en su yate Laurac bat, y la otra en Armintza comiendo percebes, ambas en torno a 1890.
Bajo estas líneas su famoso yate Laurac-bat, (recordando que eran cuatro hermanos) de más de 30 metros de eslora sinónimo de gran riqueza, pintado por José Echenagusía, (a la izquierda) y por Adolfo Guiard, así como el detalle de un lienzo, quizás pintado por Anselmo Guinea, donde aparecen los dos hermanos a bordo de un barco con Víctor liando un pitillo.
Habría que recordar que el ultimo viaje que hizo "don Víctor, el de la estatua" fue en este yate, a Roma en visita al papa, siendo a su regreso cuando murió en Marsella.


Estos dos portugalujos tienen su correspondiente ficha en el Diccionario Biográfico Portugalujo (pinchar).

 

martes, 18 de junio de 2019

LA FIESTA DE LA CRUZ EN LA RANCHE EN 1965.




Otro documento que nos ofreció Edurne Urkijo, fue el programa de festejos de la fiesta de la Cruz de 1965.

Ella había llegado de Venezuela en 1960, cogiendo el traspaso del bar La Terraza al de unos meses, y su marido Ambrosio Arriaga llegaría un año después. Conociendo su predisposición a apoyar todas las facetas de nuestra cultura tradicional, Alfredo Cobos la animó a organizar la desparecida fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, celebrándola en la plaza de la Ranchería debajo de su establecimiento.

Con la colaboración del Elai Alai, la Banda de Cartón, los trompalaris de Urioste, así como el apoyo de Comercial BUMA y Cervezas Norte, Edurne nos recuerda como anécdota que entre los festejos populares se celebró un concurso de arroz con leche, que fue ganado por la popular Angeles “la lechera”.

Completamos esta entrada con la foto de un momento festivo en la entrada del bar bailando una jota.


lunes, 17 de junio de 2019

LA PRIMERA ESTACION PROVISIONAL DEL FERROCARRIL





Tras la gran aceptación que tuvo la foto central del último número de Cuadernos Portugalujos con la foto de Eulalia Abaitua del Museo Vasco de Bilbao, que fechada hacia 1905 nos sitúa en el viejo dique portugalujo de aquellos años, aclaramos hoy algunos detalles del pabellón que aparece en ella con el nombre de PORTUGALTE.

Recurrimos para ello a otra foto de Eulalia que nos ofrece la web del Museo en sus colecciones on-line, sacada por Abaitua a la vez que la anterior, así como a otras dos fotos del archivo de Juanjo Olaizola.

El pabellón se construyó para la llegada del ferrocarril como estación provisional y en la foto de la inauguración de la línea en 1888, bajo estas líneas, se ve un andén de madera pegante a él en el exterior que se usaría hasta que se inauguró la estación definitiva en 1890. El edificio aparece por encima de los vagones del tren.

Dicho pabellón serviría de cochera y carbonera, ya que las máquinas funcionaban con calderas de vapor a carbón, cuyos montones se ven en una de las fotos.


viernes, 14 de junio de 2019

FICHAS DEL EQUIPO PORTUGALUJO SAN ROQUE PARTICIPANTE EN EL TORNEO LEJONA EN LOS AÑOS 50




Fernando Rastrilla, nos ha enviado un conjunto de fichas de futbolistas portugalujos que en los años 50 del siglo pasado jugaron un Torneo en Lejona encuadrados en el Club San Roque.

Estaban entre los recuerdos que guardaba su padre José Manuel, tan ligado a la historia del futbol portugalujo, y él considera que su verdadero destino tiene que ser sus protagonistas o dado que muchos han muerto ya, sus descendientes.

En general son portugalujos muy conocidos y recordados y es posible que muchos se enteren a través de este blog de su existencia, por lo que los que estén interesados en ellas se pueden dirigir a nosotros, mareometro@gmail.com o directamente a Fernando, fernando6213@hotmail.com.

Junto a estas líneas recogemos la foto del difunto Carlos Quintana, que al igual que otro carnet de federado de Javi Alda en el Portugalete en 1958, están en su poder.




jueves, 13 de junio de 2019

EL ARTE DEL BUEN COMER JARRILLERO HACE 130 AÑOS: LA BANDA EUTERPE




Si en la entrada de ayer hablamos del arte de beber bien, hoy tras recibir de nuestro amigo Karla Llanos un ejemplar del Noticiero Bilbaíno del 22 de noviembre de 1889, vamos a ver como era el comer bien en la Villa hace 130 años.

La noticia que recoge es la celebración anual que desde hacía 9 años realizaban con motivo de la fundación de la Banda de Música Euterpe, una serie de vecinos con el “genio activo e incansable de su digno director, señor Meléndez”.

Tras un pasacalles y una misa en el parroquia, bajaron al kiosko para interpretar varias piezas escogidas de su repertorio. Por la tarde a las tres volvieron a tocar hasta las cinco, “para grata sorpresa a las niñeras y otros transeúntes y desocupados que han deleitado gratuitamente sus oídos”.

El corresponsal relataba a continuación el remate de la fiesta por la noche en el acreditado y popular restaurant de Larrabezu, en la calle Coscojales en donde han tenido una abundante y suculenta cena cuyo menú, ha sido muy español, nada de consommé ni escarlaté, ni tantos otros nombres extranjeros:

Besugo del Cantábrico,
Angula de la Isla, 
 Rico pollo del país, Ternera y lengua albardada, 
Exquisita colifor de nuestros campos, 
Buen vino del país, 
Postres de buena uva moscatel, 
Queso de Guipúzcoa, 
Aromático café con un buen coñac.



En cuanto a la Banda Euterpe que según se dice creara en 1890 Manuel Meléndez, sabemos que sus 15 miembros constituyeron en 1894 la Sociedad Filarmónica Euterpe que tenía por objeto “procurar ingresos pecunarios por los servicios que preste en beneficio de los socios que la componen” y a comienzos del siglo XX la Banda se fue desmembrando y terminó disolviéndose lo que obligó al Ayuntamiento a llenar su hueco creando la Banda Municipal de Música en 1906.

La foto que acompaña esta entrada nos muestra a la Banda en la entrada del Ojillo.




miércoles, 12 de junio de 2019

EL BAR LA TERRAZA DE EDURNE URKIJO Y EL ARTE DE BEBER BIEN




Tras reunirnos con Edurne Urkijo, una de las primeras suscriptoras de la Colección El Mareómetro, vamos a dedicar unas cuantas entradas con el material fotográfico que nos ha cedido.

Empezamos hoy mostrando algunos de sus famosos cócteles que, como vemos, todavía conserva los cuadros que anunciaban cada uno, así como un cuadro glosando el ARTE DE BEBER BIEN.

En este se empieza recordando que el buen bebedor nos es el que bebe mucho, sino el que bebe bien. Como la música o la pintura debe satisfacer el espíritu, estimular la imaginación, satisfacer los gustos personales…. acabando toda una declaración filosófica con la firma de Bar “La Terraza”.

Bajo estas líneas con la foto de la barra del bar y Edurne mirando a la cámara, vemos sobre la pared alguno de los cuadros que hemos recogido arriba.


martes, 11 de junio de 2019

FALTAN TRES AÑOS PARA LA CELEBRACION DEL 700 ANIVERSARIO DE LA FUNDACION DE LA VILLA.





Hoy, 11 de junio, empieza la cuenta atrás de los tres años que faltan para la celebración del 700 aniversario de la fundación de la Villa.

Un pueblo del que el origen de su nombre ha dado lugar a tantas conjeturas y que entonces se denominaba Portogalete (el primer portugalujo que como grumete llegó a América con Colón, se enroló como Diego de Portogalete), y que con la evolución de la grafía del castellano antiguo y las diferentes pronunciaciones a través de esos siglos ha llegado a nosotros como Portugalete.

Desde este blog queriendo ayudar a ir recordando que falta cada vez menos tiempo, queremos aportar dos sugerencias que ya hemos lanzado otras veces.

La primera como homenaje a la fundadora Doña María Diaz de Haro “la buena”, la primera de las pocas mujeres que fueron Señoras de Vizcaya, recordar la falta total de reconocimiento a la labor de la mujer portugaluja que constituyendo la mitad de la población jugó un papel significativo en nuestra historia.

La segunda que tras los siete siglos en que nuestro pueblo se ha visto inmerso en innumerables conflictos violentos y guerras, sugerimos que se coronen los actos con la colocación del monumento proyectado por Juanjo Novella, para que quede como un elemento emblemático y enriquecedor para la Villa, abierto al mundo y con resonancia universal.

Dicho monumento con las palabras SI-NO, BAI–EZ, escritas en todos los idiomas del mundo es un canto a la hermandad de la raza humana simbolizando todo un ideario de tolerancia y aceptación de nuestras diferencias, en una fecha tan emblemática como es este 700 aniversario.






lunes, 10 de junio de 2019

FOTOGRAFIAS: GENTE PORTUGALUJA




Tras la entrada de la semana pasada con fotografías, una de las cuales estaba sacada delante del bar La Terraza, Eduardo Benito, que aparecía en una de ellas, nos facilita otras de ese año con la misma cuadrilla, y con la ventaja que lleva incorporados los nombres de todos ellos.

Por cierto que nos dice que en la foto superior aparece en el ángulo derecho inferior, sacando la cabeza, un personaje popular entonces, “el manisero” que vendía cacahuetes.


viernes, 7 de junio de 2019

55 AÑOS DE LA PRESENTACIÓN EN PÚBLICO DEL GRUPO DE DANZAS DEL ELAI ALAI (EL ACTO DE HOY)



55 AÑOS DE LA PRESENTACIÓN EN PÚBLICO DEL GRUPO DE DANZAS DEL ELAI ALAI





Fue tal día como hoy, dos años después de que echara a andar el proyecto de un nuevo grupo de danzas vascas en Portugalete, aunando esfuerzos desde la Academia San Antonio y el Colegio Santa María así como con las cuadrillas de vecinos y amigos, bajo la dirección de José Ignacio Beitia.

Por fin decidimos presentarnos a la Villa, animados por la ilusión y las continuas muestras de apoyo que recibíamos.

Tras darle muchas vueltas, se decidió programar el acto para el día 7 de Junio de 1964. El primer escollo, los permisos, lo salvamos con la ayuda del párroco D. Pablo Bengoetxea, que como consiliario del grupo elevó la solicitud a la superioridad para la celebración de un “Concurso de Jotas Vascas con la presentación con algunos bailes vascos” en la Plaza, adjuntando tres copias del cartel de propaganda para su visado y autorización. Angel Berriatua colaboró sufragando los carteles como dueño de Gaseosas Berriatua y la Villa apareció plagada de carteles. José Ignacio Beitia solicitó así mismo al Ayuntamiento, una subvención de 3.000 ptas. para “dar categoría a la presentación y concurso”. Dado que no se ha conservado ningún cartel y no lo hemos encontrado en ningún archivo, lo hemos reproducido más o menos.

La Delegación Provincial del Ministerio de Información y Turismo lo aprobó, con la coletilla: “En la interpretación de bailes vascos, si ejecutan el saludo a la bandera deberán hacerlo obligatoriamente con la bandera nacional". La Jefatura Superior de Policía también lo autorizó, “precisando independientemente, autorización municipal”.

A las 12 del mediodía partimos desde el Campo de la Iglesia, tras las fotografías de rigor algunas de las cuales encabezan esta entrada, realizando un pasacalles por el Casco Viejo a los sones de la Banda de Txistularis del Grupo: Vicen Arizmendi (†), José Garrigós “Pepín” (†), Valentín Arana “Tinín” y Emilio Larrabide “Larra” (†). Les seguían una joven pareja que iba a participar en el concurso: Manu Beitia (†) e Itziar Mancisidor. Y luego los nerviosos e ilusionados dantzaris: Bego Beitia, Arantza Bezares (†), Regina Pradas, Mª Carmen Morcillo, Loli Gorostiza, Fidela Calvo, Isabel Bilbao, Txaro Llarena; Txetxu Fernández, Javitxa Martínez, Kike Gil (†), José Luis Garaizabal, Ortiz (¿), José A. Zenarruzabeitia (†), Ion Cobos y Andrés Javi Rueda. Por supuesto, en las fotos falta José Ignacio Beitia (†), que además de ser el “alma mater”,  ejerció de fotógrafo.

Desde las ventanas y balcones aplaudían emocionados y desde las aceras recibíamos palabras y palmadas de ánimo. Para nosotros era la gloria, pero para ellos era refrescar bellos recuerdos de tiempos pasados.

Al desembocar en la Plaza, lo primero que nos llamó la atención fue el gentío que la llenaba, con una primera fila sentados con los fans más madrugadores y el resto de pie, lo mismo que las terrazas del Hotel, como se ve en las fotos inferiores.

El repertorio fue modesto, pero a pesar de los nervios y la falta de tablas, lo hicimos muy bien. Los aplausos atronaban tras cada pieza de baile.

El concurso de jotas tuvo una gran participación y nivel, con parejas llegadas de Portugalete, Bilbao, Sestao, Berango, Getxo…

Tras el reparto de premios y las felicitaciones, realizamos pequeñas actuaciones por el Casco Viejo, acabando en un atiborrado Bar La Terraza como veíamos en la entrada de ayer.


JOSE LUIS GARAIZABAL

jueves, 6 de junio de 2019

EL BAR LA TERRAZA DE EDURNE URKIJO




Continuando con la historia del Bar La Terraza, llegamos a 1960 cuando Edurne Urkijo compra el local, así como la terraza delantera al mismo, y adquiere el traspaso de la explotación del mismo.

El matrimonio Edurne Urkijo y Ambrosio Arriaga dieron un gran impulso al establecimiento. Ella con su simpatía atendiendo a los clientes y su implicación en todo lo que fuera nuestra cultura, bailes, ikastolas, fiestas, pelota, fue muy popular y aportó un aire de modernidad en aquellos años del franquismo.

Su especialidad en combinados, como se anunciaba en 1964, tuvieron un gran éxito: Gin Tonic, Manhattan dulce, Bacardi cocktail, Alexander, Jai Alai, …

Tras dos décadas de actividad, a principios de los 80, con la falta de Ambrosio, Edurne se retiró y traspasó el bar que sigue siendo de su propiedad.

Si la foto superior correspondiente al año 1960 (un cartel anunciaba el partido entre el Portu y el Villosa con la tradicional publicidad de BUMA), nos muestra el interior del bar con el barman "Trespalacios" en el centro y Edurne de espalda, en el montaje inferior vemos a Edurne, gran dominadora de nuestras jotas bailando delante del bar.

Corresponde como se señala a 1964, el día en que debutó en la Plaza el grupo de dantzaris del Elai Alai, y que en el pasacalles por la Villa hicieron el obligado alto delante del Bar uniéndose ella al baile.


miércoles, 5 de junio de 2019

LA CASA Nº 8 DE GENERAL CASTAÑOS Y EL BAR LA TERRAZA





Tras conversar con una de las más veteranas suscriptoras de la Colección el mareómetro, Edurne Urkijo, que durante décadas dio brillo a la hostelería local desde su Bar La Terraza en el nº 8 de General Castaños, hemos decidido investigar ligeramente sobre la historia de este local empezando por el proyecto de construcción de dicho edificio.

El arquitecto de dicha casa fue Nicomedes Eguiluz y lleva fecha de 1876. Se construyó en el terreno dedicado a huertas con una zona en alto, existentes entre la carretera general, la calle General Castaños todavía sin alinear, que pertenecía a Gregorio Vitorica y rodeada de otras pertenecientes al Hospital.

Para darle salida del portal a la calle General Castaños tuvo que construir un pequeño puente de madera (pontón en los planos) y por debajo del cual años después pasaba un sendero que unía dicha calle con la Plazuela de la Ranchería según se aprecia en el plano de 1883 firmado por Francisco de Berriozabal que nos mostró José Luis Garaizabal en una entrada de este blog sobre dicha Plazuela (pinchar).
Durante muchos años a esta casa se la conoció en la Villa como "la casa del puente".
Abriendo la entrada de hoy hemos querido mostrar esta situación, donde incluimos un trozo del plano de Eguiluz firmado en 1876 donde se aprecia el puente para salir a la carretera y dos vistas actuales de la casa nº 8, sobre un detalle del plano de 1883 con el sendero de bajada entre zona ajardinada.

En 1890 Berriozabal encargado de la alineación de la calle General Castaños proyecta una prolongada rampa de bajada a la Ranche pegada a la casa. Sería ya en el siglo XX, en 1912 cuando Dario Vitorica encargó a Santos Zunzunegui el proyecto de la casa que sería el nº 10 y que dejaría remetida a la casa que estamos estudiando y que se completó, en 1914, cuando Emiliano Pagazaurtundua proyectaría la casa nº 6 que estaría separada por escaleras en lugar de la citada rampa.

En la lonja de este edificio, intentó abrir un bar en 1940 Victor Royuela, pero el Ministerio de la Gobernación no se lo autorizó, estableciéndose luego la carnicería de Rigal, para finalmente en 1956, Manuel Díaz del Corte, abrir el BAR LA TERRAZA. En el programa de fiestas de 1959 lo encontramos anunciándose a toda plana como se ve bajo estas líneas.

Sin embargo no le iban bien las cosas a su propietario y en 1960 se lo vendió a nuestra amiga Edurne Urkijo Duñabeitia, con la que seguiremos la siguiente entrada.


martes, 4 de junio de 2019

FOTOGRAFIAS: GENTE PORTUGALUJA



Seguimos ofreciendo fotos de lo que hemos dado en titular “gente portugaluja”, donde aparecen personas que ya nos dejaron y otras que todavía siguen dando guerra.

En las de hoy, la del centro procede del archivo de Marinita Pérez, y está nuestro recordado amigo Javier Ortuzar con sus maneras ciclistas de aquel entonces, a la derecha otro grupo con Txelu Fernández, Santín,… y a la izquierda otra foto frente al bar La Terraza, con Javi Arostegui, Edu Benito, Luis Barquin,…

lunes, 3 de junio de 2019

FOTOGRAFIAS: GENTE PORTUGALUJA




Esta foto del archivo fotográfico de Eduardo Benito, corresponde como se señala en la misma, a un concurso de bacalao celebrado en el bar Paco, y que según se indica en su reverso fue ganado por Jesús Susilla.

viernes, 31 de mayo de 2019

EL VIAJE POR LA RIA DESDE BILBAO HACE DOS SIGLOS, EN “EL RELÁMPAGO DE PORTUGALETE”.


  


A comienzos del siglo XIX, las dos leguas que separan Bilbao de Portugalete se realizaban en una lancha cubierta, a la que llamaban “carroza”, que se arrastraba a la sirga y que empleaba tres horas en la travesía del río. Eso en las mejores condiciones, porque podía ser aún más largo si la marea y el viento eran contrarios o si se reiteraban las interrupciones de los sirgueros para tomar aliento y una copa. Letras grandes anunciaban los nombres de la carroza: “El relámpago” y “La veloz”, ante los que era imposible no esbozar una sonrisa.

Se embarcaba a las ocho de la mañana en el muelle del Arenal, después de oir misa, porque estas expediciones se hacían siempre en día festivo. Faltaba poco para el mediodía cuando, por fin, se llegaba al deseado término para pasar un “día de campo” o “un día de agua”.

Todavía no había casetas en las playas, como las que pueden verse en antiguas fotografías; las mujeres se cambiaban entre las rocas y los hombres como podían. Tampoco había fondas.

Luego llegó el vapor, el Ibaizabal, largo y verde, para hacer de forma mecánica el mismo trabajo que antes hizo la sirga, moviendo sus paletas con estrépito. Y las mujeres se guardaban, vestidas de blanco, bajo su amplio toldo. También él quedó viejo –los muchachos lo burlaban llamándolo Manuzar-, y fue sustituido por el Nervión ¡Con qué gracia doblaba la punta de la Venerita! ¡Punta que algunos desalmados transformaron en Benedicta!

Llegaba el vapor a Portugalete y allí saltaban los más impacientes queriendo llegar los primeros a la playa. Al resto le aguardaban las bañeras, que se abrazaban a las clientes sin soltarlas para acompañarles en el baño. Algunas eran clientes desde niñas y ahora venían con sus hijos e hijas.

Luego llegaron las casetas, aún sin salvavidas.

Eran quince días de baños. Dedicados a proyectos, a pescar, a cazar, a buscar caracolillos... y a socorrer a las bañistas. A la tarde se descansaba o se bajaba al muelle a tomar café, a contemplar el mar y ver a los que volvían en el vapor. Un paseo a la Punta del muelle tenía el atractivo de sentirse en un barco en medio del mar sin los inconvenientes del balanceo.

Más tarde se abrieron los caminos a ambas orillas del Ibaizabal y dieron paso al ómnibus, toda una modernidad.



Este relato lo rescató Goio Bañales en su blog, del periódico Irurac-Bat, de mitad del siglo XIX, firmado por un tal Adolfo.


jueves, 30 de mayo de 2019

EL FIN DEL BALNEARIO Y EL NACIMIENTO DEL PARQUE DEL DR. AREILZA





Hoy compartimos el cuidadoso trabajo que ha realizado Andoni Maseda coloreando una postal que recoge los últimos momentos del desaparecido Balneario de la playa del Salto.

La foto puede corresponder al año 1913 cuando se derribaron las últimas instalaciones del balneario según recogimos en este blog, firmado por Roberto Hernández Gallejones (pinchar) con otra postal anterior que volvemos a recoger junto a estas líneas.

Como el ayuntamiento ha empezado a decorar el muro de Mª Díaz de Haro con una foto del desaparecido palacio de Chavarri que aparece en estas postales, recogemos abajo otra postal posterior, hacia 1917, tras inaugurarse el parque del Dr. Areilza con sus árboles recién plantados. 
Sobre la inauguración de este parque también nos habló en este blog José Luis Garaizabal (pinchar).








miércoles, 29 de mayo de 2019

FOTOGRAFIAS: GENTE PORTUGALUJA





Dentro de nuestro archivo fotográfico existen numerosas fotos de grupos de personas, que nos han ido llegando ya sea de archivos particulares, o de diversas fuentes como puede ser recogidas de facebook, que quedan archivadas por si en algún momento surge el momento apropiado.

De ellas en algunos casos disponemos de su procedencia, nombres y fechas y en otros estos datos son incompletos o totalmente nulos. Algunas veces la falta de éstos puede ser atribuible a nosotros ya que en su momento no los recogimos o los perdimos. No obstante vamos a ir dándolas a conocer, pidiendo disculpas previamente en los casos que se de alguna de estas circunstancias y si se nos facilitan datos los añadiremos a las fotos.

La foto que ofrecemos procede del archivo de Eduardo Benito, que reproducimos en una buena parte en los libros de la colección El Mareómetro de Portugalete en la fotografía y que como vemos es de 1952 y recoge casi todos los nombres de sus componentes.

martes, 28 de mayo de 2019

EL Nº 26 DE CUADERNOS PORTUGALUJOS VE LA LUZ





Hoy está ya en correos la remesa de Cuadernos Portugalujos que se envía a los suscriptores de la colección El Mareómetro y que lo recibirán los próximos días.

A partir del próximo lunes se podrán recoger gratuitamente en los lugares de costumbre como son el Centro Cultural Santa Clara y la Biblioteca Municipal.

Aprovechamos esta entrada para centrarnos en un detalle de la foto de las páginas centrales de Eulalia Abaitua, que tanta aceptación ha tenido, y que recoge la recia figura del arrantzale jarrillero con cuatro mujeres que también iban en la embarcación, con el detalle de sus cuidados peinados con moños y trenzas.

El contenido de esta nueva publicación es el siguiente:

Presentación.

Sagas portugalujas. Los Ortiz de Mendibil.

Basilio Elosua Gutiérrez. El fotógrafo del nº 1 del Ojillo.

Cuadrillas portugalujas de hace 40 años: Bardin da.

A petición de mi nieto. La escuela de nuestra infancia. Por Ángel Alday Ortiz de Zárate.

Fotografía del muelle Viejo. Eulalia Abaitua.

Medio siglo de enseñanza en euskera. Historia de las ikastolas portugalujas.

Festividad de la Virgen de la Guía:

Los primeros años de la “bajadilla” y el canto bajo la hornacina.

Ante la foto de un taller de costura. Modistas, sastras y costureras.

40 años en el Ojillo. El Colegio-Academia San Antonio.

El más antiguo de Euskadi. El bote Joaquín.

Cuadrillas portugalujas del siglo XX.

Novedades bibliográficas.

Ante el 700 aniversario de la fundación de la Villa (1322-2022)



Como es costumbre lo hemos subido a la Biblioteca Digital Portugaluja, (pinchar) donde se puede consultar.










lunes, 27 de mayo de 2019

AGUR A RAMONTXU DE LOS AMIGOS DE ZUBELDIA






La semana pasada tras una larga enfermedad nos dejó Ramón Méndez, uno de los miembros queridos de los Amigos de Zubeldia.

Como este grupo que al igual que los de otras calles jarrilleras se reúnen en torno a una mesa cada año, pusieron a nuestra disposición las fotos recogidas entre todos ellos, recurrimos a ellas para esta entrada que queremos que sirva en nombre de todos ellos de sentida despedida.

viernes, 24 de mayo de 2019

LA PRIMERA CARRERA DE “VELOCIPEDOS” EN PORTUGALETE HACE 130 AÑOS




En el último tercio de siglo XIX experimentó un gran crecimiento la organización de carreras de velocípedos a lo largo y ancho de nuestra geografía. En Madrid, dichas pruebas solían disputarse en el Parque del Retiro, en Bilbao en el Campo Volantin y en Portugalete fueron en el Muelle Nuevo.

Aunque en Bilbao ya se acogió con entusiasmo en 1868 a los adeptos a este deporte, en 1887 y siguientes el Club Velocipedista de Bilbao organizaría “carreras de velocípedos” durante las fiestas.

En nuestra Villa la primera competición, según el NOTICIERO BILBAINO, fue el 4 de agosto de 1889. Organizado por el Ayuntamiento deseoso de dejar un recuerdo grato a los que vienen a visitar su pintoresca playa y proporcionar a los vecinos un rato divertido, y rigiéndose por el reglamento del Club bilbaíno, no permitiéndose el uso de velocípedos de carreras, el programa se componía de cuatro carreras por el muelle de Churruca.

Eran años en que el biciclo con su gran rueda delantera que proporcionaba altas velocidades y que había alcanzado gran popularidad, empezaba a dar paso a la bicicleta moderna, que proporcionaba un desarrollo de velocidad similar  así como comodidad a través de los neumáticos y menor peligro de caídas graves por su menor altura.

Tras un desfile inicial de los velocipedistas, la primera prueba era la “preparatoria” de 2.000 m., la segunda de “biciclos” de 1.600 m., la tercera de “ciclos y triciclos” de 2.000 m, para terminar con la prueba “hándicap”, para todos los que habían tomado parte en las pruebas anteriores y con un recorrido de 2.800 m.

La crónica periodística señalaba: A las once de la mañana, y entre un inmenso gentío, dieron principio las carreras en el Muelle. En la primera carrera de bicicletas, ganó el primer premio consistente en una estatua de bronce que representa una pescadora, D. Cándido Palomo y el segundo, consistente en una petaca, D. José Zayas.
 D. José Mª Urquijo, que es un gran carrerista y que iba el segundo, al llegar a la meta tuvo la desgracia de que se le rompiera la goma de la rueda trasera a pocos metros de la llegada; sino , hubiera ganado el segundo premio.

En la segunda carrera de biciclos se disputaron un premio D. Mario Losada y D. Armando Legorgeu, habiendo triunfado por pocos metros el primero, destacado velocipedista bilbaino. Premio, un precioso grupo en barro que representa una lucha de gladiadores.

Tercera carrera. Toda clase de máquinas. Tomaron parte cinco carreristas y ganaron D. Cándido Palomo y D. José Zayas. Los premios consistían, el primero en una ánfora de broce y el segundo en dos figuras de barro.

Suspendida durante un rato la 4ª carrera para arreglar las ventajas que debían darse los carreristas, comenzó después de haber regresado mucha gente a Bilbao en el tren.

Cuarta carrera. Handicap. Recorrido 2.500 m., participando seis velocipedistas. Al dar una vuelta y por no atropellar a un alguacil que se interpuso en la pista, cayó D. Cándido Palomo, (fue presidente del Club velocipedista de Bilbao) que había dado ventaja a todos y que la iba sacando por momentos. Se adelantó D. José Zayas que ganó el premio consistente en una lindísima jarra de bronce para cerveza. Aun cuando no había designado segundo premio para esta carrera, se otorgó uno consistente en un alfiler de corbata, que no se había concedido en la carrera de biciclos, a D. Mario Losada, el cual llegó a poca distancia de D. Eduardo Ubao. D. Enrique Careaga cayó en una vuelta y no quiso seguir la carrera.

El espectáculo agradó extraordinariamente al numerosísimo público que lo presenció agolpado en ambos lados del muelle, el cual ofrecía un cuadro animadísimo.

El día se completó con cucaña y patos a las cuatro de la tarde en el muelle Vallecilla o Viejo, desde el vapor remolcador El Siglo, que ganó un individuo de Deusto, y a las nueve, varias ruedas y vistosos fuegos artificiales del prestigioso pirotécnico D. Juan Auta.

La fiesta fue amenizada por las bandas de música y tamboril y la afluencia de gente fue tan extraordinaria que en las fondas y hoteles se agotaron las provisiones y muchas personas tuvieron que pasar a las fondas de Las Arenas.

Este primer espectáculo de carreras, nuevo aquí, parece que se repetiría el domingo 1 de setiembre.


Nuestro agradecimiento a
Karla Llanos  
que nos ha facilitado los dos ejemplares  del Irurak-Bat de agosto de 1889  donde se recoge esta noticia.