
Tras la entrada sobre el asesinato
de Garaizabal, durante la República, continuamos hoy el tema apoyándonos en el
libro de Eduardo Renobales EL PISTOLERISMO EN BIZKAIA DURANTE LA
REPUBLICA 1931-1936.
Como en la entrada anterior
quedaba sin despejar, por falta de cotejo documental, la suerte del último de
los dos acusados que permanecían en prisión preventiva, Gabriel Apaolaza Porras,
Eduardo nos confirma que el 29 de abril de 1935 se celebró el juicio contra él y
tras la presentación de pruebas, el fiscal retiró los cargos quedando en
libertad. Por lo tanto, los ocho encausados iniciales acabaron siendo
exonerados en diversos actos judiciales sucesivos, quedando la muerte del
militante de ANV impune para su autor, ya que la Justicia no fue capaz de
ofrecer una acusación fehaciente sobre la autoría del hecho criminal.
Siguiendo con el tema y centrándonos en los sucesos
que tuvieron lugar en la Villa, empezaremos recordando las palabras del autor: Nos ha llegado
una imagen un tanto idealizada y mítica de lo que supuso el advenimiento de la
República, quedándonos una visión engañosa, ficticia, ilusoria y distorsionada,
no fue una época de paz, ni de placidez, sino un tiempo marcado por la tensión
social y política, las esperanzas frustradas y las oportunidades perdidas.
El libro nos recoge una falta de cultura democrática que se observa sobre todo
en los momentos electorales. No era nada raro que en las elecciones se contasen
en las urnas más votos de los inscritos en el censo al finalizar la jornada y
efectuar el recuento. O que se coaccionara a los electores por la calle para
impedirles ir a votar o entrar simplemente a los colegios electorales.
Así en 1933 en
la Villa fueron rotas las urnas de las Secciones Segunda y Cuarta, y un
apoderado, fue detenido por suponérsele autor de la rotura de esta última. La
elección trascurrió sin incidentes graves, salvo una agresión de que fue
víctima, poco después de las 8 de la mañana, el obrero calderero Jerónimo Arana
Eguía, de 24 años, que resultó con lesiones que se produjo al caer al suelo a
consecuencia de un bofetón".
A mediodía, en la sección segunda de Casas Consistoriales, situada en el
local de la Casa de Socorro, planta baja del Ayuntamiento, penetró un individuo
que se acercó a la urna y la rompió de un puñetazo, logrando escapar sin ser
detenido. Igualmente, a las tres de la tarde fue rota la urna de la Sección
Cuarta del Campo de la Iglesia, siendo detenido el autor, Eusebio Madariaga, de
55 años de edad, apoderado en dicho colegio, consecuencia de la discusión
acerca de un voto ya emitido. Poco después fue agredido en la vía pública un
hijo del mencionado apoderado, llamado también Eusebio, de 21 años, que resultó
con la pierna izquierda atravesada de un balazo y no se detuvo a los agresores.
Si la obra detalla casi 60 personas asesinadas en Bizkaia durante este
periodo, nosotros nos tenemos que centrar en las que se produjeron en
Portugalete: Urcisiano
Gallastegui y José Agustin Jubeto, que para no alargar esta entrada la
continuaremos mañana.
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