miércoles, 4 de enero de 2023

LA VISITA DEL ACORAZADO ALEMAN HANNOVER EN 1924

  


Dirk Segbers, diplom-Übersetzer, buscando material sobre un amistoso entre el Athletic Club y el acorazado Deutschand, en 1909, ha recibido del Museo Marítimo de Hamburgo, unas fotografías que nos ofrece sobre los partidos de futbol jugados por el equipo del acorazado Hannover en 1924, en una de las cuales pone en alemán Partido de fútbol en Portugalete/ entrega de banderines.

Sobre este acontecimiento ofrecimos noticias en el nº 7 de Cuadernos Portugalujos (en la pestaña superior hemos agrupado todos los números para su mejor búsqueda de temas) con las fotografías que entones disponíamos.

Como ahora Dirk nos envía algunas nuevas hemos encomendado su estudio a nuestros colaboradores José Luis Garaizabal y Mikel Otxoa, quien buscando en hemerotecas nos dicen que los alemanes jugaron el 7 de julio contra el Arenas en el campo de Ategorri de Erandio y el día 15 en Las Llanas contra el Sestao, que nosotros, dado el subtitulo de la foto equivocado y las camisetas, creímos que eran del Portugalete señalando, en el centro: Intercambio de banderines en el partido entre los equipos del acorazado y el Portugalete F.C.

Ese día se les agasajó en la Villa y su banda de música ofreció un concierto en la plaza tras el cual se sacarían la foto que ofrecimos en el citado Cuaderno.

 

 

martes, 3 de enero de 2023

PLAZUELA DEL CRISTO, UN LÍO PARA CARTEROS (2)

 


Los años han pasado y en 2022, solo figuran en la Plazuela del Cristo tres números. El nº 1 corresponde a la conocida como “casa del banco”, en su día sucursal del Banco Vizcaya, dándose la circunstancia que tanto el portal y el comercio El Pasaje, así como la Asesoría Aranburuzabala (antes el banco) y el establecimiento de Electrónica OSMAR, que dan a General Castaños, figuran como Plazuela del Cristo nº 1.

Siguiendo en la parte baja de la plazuela, sorprende que, la farmacia de Leire Azcona figure como Víctor Chávarri nº 29, cuando debería pertenecer a la plazuela. Pero si seguimos la lógica de la acera de enfrente, cuyos establecimientos y portal tienen la misma dirección, la farmacia debería tener el mismo que el Colegio del Carmen que, ojo al dato, figura como Cantón de la Iglesia o que hubiesen cambiado a Plazuela del Cristo, al colegio y la farmacia.

En 1897 se alargó el Ojillo hasta la confluencia con General Castaños, asignando el nº 2 a la casa “del bar El Kilómetro” (hoy desaparecida). Cuando en 1881, Gregoria de Aguirre había solicitado permiso para su construcción, en terrenos de su propiedad, la señalaban como “terreno contiguo a la Plazuela del Cristo” (AHMP C099-031).

A pesar de que en la esquina de la casa nº 1 de General Castaños figuren desde 1993 las placas de Gregorio Uzquiano y General Castaños a ambos lados de la escultura de las dos sirenas cimbreantes, la Gestoría ANFER que da a la plazuela aparece como General Castaños nº 1 y por lógica debería ser Gregorio Uzquiano o cambiar la placa de sitio.

Un poco más arriba, la “Taberna Es lo que hay” (cerrada), situada en la casa de Correos nº 2, aparece como Gregorio Uzquiano (sin número).

Y para terminar este lío, quedan los otros dos números, 2 y 4 de la plazuela, que se encuentran de “las vías para arriba”, en la casa donde está ubicada la sucursal del Kutxabank. Este solar estuvo ocupado por la casa de José Antonio Mier que había venido a vivir a Portugalete en 1815 y junto a otra del Cristo, ardió el 10-1-1874 por acción del sitio carlista. Solo tenemos testimonio gráfico de la parte inferior de sus ruinas, siendo muy probable que estuviesen numeradas como 1, 2, 4 ó 12 hasta 1897 ya que en ellas existieron luego negocios como un almacén de cristalería. El portal de esta casa construida en 1956, que da a Sotera de la Mier, figura como Plazuela del Cristo nº 2 y la sucursal como Plaza del Cristo nº 4, cuando la de Caja de Ahorros Vizcaina, luego BBK, era Plaza del Cristo de los Mártires nº 4. Hoy Kutxabank aparece indistintamente como Plaza El Cristo o del Cristo nº 4, cuando por la lógica narrada de, todos los negocios se numeran como el portal, debería haber mantenido el nº 2.

Recientemente, se ha sustituido la antigua placa de fundición colocada sobre la puerta de la BBK que decía: “PLAZA DEL CRISTO ENPARANTZA”, por una de nuevo formato que dice: “KRISTO PLAZA EL CRISTO”

¡Vaya CRISTO para los pobres carteros y repartidores!.

JOSE LUIS GARAIZABAL

Dedicado a Nieves Lorenzo (nº 2) 

y a Jose Mari Ruiz (nº 1)



lunes, 2 de enero de 2023

PLAZUELA DEL CRISTO, UN LÍO PARA CARTEROS (1)

  


Al leer el trabajo que sobre El Ojillo ha escrito Juan Fermín López Markaida y que este blog ha empezado a publicar, me ha venido a la cabeza el comentario que me hizo una amiga respecto al lío que se traen los carteros y repartidores nuevos cuando tienen que entregar sus cartas o paquetes a los vecinos de la Plazuela del Cristo.

En el trabajo, se cita la casa nº 2 de Gregorio Uzquiano que antiguamente pertenecía a la plazuela. Así figuraba en diversos planos y documentos relativos a esta casa y de la que existió con anterioridad, en los que siempre se citaba como situada en la Plazuela del Cristo.

Antes de sumergirme en la búsqueda del año en que se cambiaron los límites de la plaza y calles que convergen o parten de ella, he consultado a la máxima autoridad en el callejero portugalujo, José Manuel López Díaz, autor del “Diccionario histórico de las calles de Portugalete” con el que consiguió un accésit en el IX Premio de Investigación Histórica “Mariano de Ciriquiáin Gaztarro” de 2007. Su respuesta fue rápida y contundente: “El cambio se produjo como consecuencia del Censo de Población, de obligado cumplimiento, realizado por el Instituto Nacional de Estadística en 1897”.

Antes de nada, hay que recordar que el nombre de la plazuela se debe a que allí estuvo, hasta 1910, la ermita del Santo Cristo del Portal, más o menos, donde se encuentra el estanco, escaleras, aceras, etc.

Acotados los años a consultar en el Archivo Histórico, vemos en los padrones de 1891 y de 1895-96, que la Plazuela abarcaba desde unos metros arriba del Cantón de la Iglesia, donde estuvo el portal principal de la villa, hasta el inicio del camino a Sestao (c/ San Roque) y que contaba con nueve edificios con su propia numeración (1, 2, 4, 5, 6 ó B, 8, 10, 12 y 13), entre los que no hay ninguna duda que el nº 5 correspondía a la posteriormente numerada como nº 2 del Ojillo (no se llamó Gregorio Uzquiano hasta 1914).

Tampoco ofrecen dudas los números 6-8-10 que correspondían a las casas de Sotera de la Mier, viuda de José Gorostiza, que después se llamaron popularmente como la casa de Chapa y se numeraban descendentemente como 8-10-12. Respecto al nº 13, hay que decir que correspondía al caserío de dos viviendas que fue derribado en 1916 para abrir la calle Maestro Zubeldia. En él vivían los Bilbao-Gardoki, antepasados de varios amigos y exvecinos, y que hoy alberga la Ferretería Moli.

En el Padrón de 1898, ya podemos comprobar que la información recibida era la correcta. En la Plazuela del Cristo, ya solo figuraban los números 6, 8 y 10, estando pendiente de resolver con una nueva revisión del padrón, a que calles se asignaron los antiguos números 1,2, 4 y 12. 

Para ilustrar estos cambios he preparado los siguientes gráficos. Continuaremos en otra entrada.


    JOSE LUIS GARAIZABAL




sábado, 31 de diciembre de 2022

URTE BERRI ON 2023

 


Hoy que finalizamos el año, no es día de ofrecer la habitual entrada de este blog.

Pero desde el retiro familiar en que nos encontramos, esperando la hora de la última cena del 700, observando el contador de visitas, nos damos cuenta de la asombrosa fidelidad de nuestros seguidores.

Mas de un millón de visitas en los cuatro últimos años, con 270.000 por ejercicio, que se mantiene constante, lo que nos da una media que se aproxima a las 800 visitas cada uno de los 365 días del año.

Está claro que no es merito de los que llevamos este blog sino del gran número de gente portugaluja, residente en la Villa o fuera de ella, que lleva muy dentro su orgullo de pertenencia y de amor a la Villa jarrillera o Villa marinera para nuestros mayores.

A toda esa gente que está enganchada a las cosas de su querida Villa, y constantemente a lo largo de estos años visita el blog con asiduidad va nuestros mejores deseos para el nuevo año.

FELIZ 2023

URTE BERRI ON

viernes, 30 de diciembre de 2022

EL OJILLO DE POSGUERRA: LA PANADERIA DE MENES (4)

  


Las fotos de la casa nº 1 de la calle Correos allá por el año 1975, nos sirven para ilustrar esta entrada con los recuerdos de Juan Fermín López Markaida. 

La panificadora Menés o Meneses, (se cree que provenían del valle de Villasana de Mena, de ahí su nombre) que ocupaba la lonja grande con entrada por el Ojillo, cerró hacia 1952 cuando en su recinto interior se declaró un incendio que la destruyó entera, según me dicen. Posteriormente Etxebarría hacía uso de ella metiendo algún vehículo a motor de los varios que tenía.

Esta panadería hacía unos bollos muy sabrosos, y como anécdota jocosa, debo recordar aquel vecino de la calle que responde a las siglas J.M.M.A. los degustaba con fruición a diario, pues era muy aficionado a comerlos, hasta que un día vio, pues vivía al lado, como un sinsorgo, un gili, se metía una bocanada de agua de un botijo, búcaro o piporro, espurreando, rociando, pulverizando los bollos para darles más brillo y que tuvieran así mejor presencia comercial. Excuso decir que la persona mencionada no volvió a comer un bollo en su vida.

Esta citada casa que hacía esquina con la calle del Ojillo, tenía un único portal en la calle Correos, un solo piso con varias manos, una lonja grande y alta a la calle del Ojillo y otra pequeña a Correos, con una amplia terraza corrida a ambas calles con un murete de mampostería como antepecho o guardalado, pretil ciego. La fachada principal y con más prestancia daba a la calle del Ojillo y disponía de dos elegantes balcones de hierro fundido.

En la lonja que hacía esquina estaba la mercería de CONCHI, Conchi Tijero, con su hija Mari Conchi que vendían y cogían puntos a la medias de naylon (1938), la Lycra (1958), fibras sintéticas. Con la uña podías hacer saltar un punto (una carrera), con un roce o enganchón al polímero Nilon.

En la entreplanta, entrando por el portal, había un taller de tejer, que lo llevaban dos mujeres tejedoras que se llamaban Hnas. Menés, tal vez por estar emparentadas con la Panificadora que ocupaba la lonja

En el primer piso, en la mano izquierda, vivían el cartero del pueblo y Andrés Pradas, de los Talleres Pradas y en la mano derecha con entrada por el portal, una tal señora Amparo y su esposo Agustín.

jueves, 29 de diciembre de 2022

RECUERDOS DE REPÉLEGA (4) Y EL LAVADERO DE AZETA

 


Continuando con los recuerdos de la gente de Repélega, que Aitor González Gato, está recogiendo, nos habla hoy de Esperanza Blanco:

 

Nació en Sestao en octubre de 1931. Su primer recuerdo es también uno de los más atroces, pues se refiere al bombardeo que sufrió la villa a manos de la aviación italiana en 1937, cuando una bomba cayó en una de las llamadas “casas de Escribano”, en Rivas Nuevo, donde ella se encontraba con tan sólo 6 años.

Hacia 1940-1941 su madre compraba en la droguería Pascual de Sestao, sebo, sosa cáustica y resina. Con estos elementos combinados en sus justas proporciones y vertidos en un molde de hierro, la madre hacía pastillas de jabón, que luego Esperanza, con 10 añitos, llevaba en el mismo estuche de la escuela a venderlas en Portugalete y Santurce. El precio de las pastillas de jabón era de 2 pesetas y 50 céntimos, pero cuando alguna vecina se hacía la remolona porque le parecía demasiado caro, la pequeña Esperanza tenía que bajar el precio hasta las dos pesetas.

Esperanza recuerda vivamente el lavadero de generosas proporciones que construido en 1893, aún existía en los años 40 poco antes de llegar a la Casa del Fielato que hacía límite con Sestao (casa que Esperanza ha conocido con su actividad de recaudación de impuestos), arrimado aquel al acantilado que daba a la ría, muy cerca del colegio del Carmen. Recuerda perfectamente que el lavadero era rectangular, con un tejadillo, y que se dividía en dos partes, una para lavar la ropa sucia, y otra para enjuagarla. Allí iban las lavanderas contratadas por quien podía permitirse pagarlas, a lavar la ropa, sábanas y otras prendas del hogar.

En 1959 se trasladó junto con su marido Esteban a Portugalete, donde vivió en una de las casas del entorno de la calle La Vid, entorno que por aquel entonces era en buena parte campas. Hablando de este lugar, es interesante reseñar que su tío (el hermano de su padre), Jacinto Blanco, y el hijo de este último, Armando Blanco, construyeron en la década de los 60 del siglo XX varios de los edificios que hoy se conservan en las calles La Vid y Travesía de Arantza (como constructores, también construyeron otros bloques de pisos en otras localidades cercanas).

Entre 1961 y 1962 Esperanza solía ir al río Ballonti a la altura de Galindo, a lavar la ropa de su hija pequeña, en una estampa bucólica que hoy nos parecería impensable, debido a la contaminación que actualmente lleva este río. Pero no sólo era normal lavar la ropa en este riachuelo entonces limpio, sino que por aquel entonces existía en el mismo lugar un pequeño arroyuelo que desembocaba en el Ballonti, donde iba nuestra protagonista a por agua potable; recuerda que en verano tardaba mucho tiempo en llenar los cubos, pues en esa época era muy escaso el caudal de agua que llevaba el arroyo. Hoy día nos parecería casi imposible imaginar arroyos de agua en Galindo aptos para el consumo humano.

Completamos esta entrada con una fotografía cedida por Santos Fernández, del año 2001, donde se ve la conocida como “casa del cura”, es decir, las escuelas de Ramón Durañona en Rivas Viejo, después de haber sufrido un incendio y poco antes de su derribo.





 

miércoles, 28 de diciembre de 2022

LA FUENTE Y EL URINARIO DEL MUELLE VIEJO HACE UN SIGLO

 


Agradeciendo a Juanjo Loredo que nos tiene al corriente de todo aquello que se puede divulgar desde este blog, traemos antes de que acabe el año, dos de las fotografías que recoge el calendario de 2023 de la Autoridad Portuaria de Bilbao relacionadas con la Villa.

Está dedicado a la obra del fotógrafo bilbaíno amateur, Jesús de Echebarría Ibargüengoitia (1882-1962), siendo la superior, que abre esta entrada, la que mas nos sorprende. Fechada en torno a 1915 nos muestra a una muchacha con su cántaro de agua en la fuente del Muelle Viejo, donde todavía hoy existe otra frente al bar Siglo XX, y enfrente el primer urinario público que hubo y del que ya hablamos en otra entrada (pinchar).

Aparte de otra foto con una embarcación a vela pasando bajo el Puente, la portada (foto inferior) nos ofrece un atardecer con la Punta del Muelle de Hierro y la balsa flotante del Sporting Club delante, y algún buque de guerra dentro del Abra de aquellos que nos visitaban en los años 30.