lunes, 2 de enero de 2012

LAS OSTRAS DE PORTUGALETE

Estas fiestas pasadas, donde fundamentalmente se rinde culto a la gastronomía, hemos tenido el privilegio de probar ostras (3 y por ser el único de la familia) que aunque eran de buena calidad nos hizo recordar cómo serían las que se criaban en nuestra Villa hace siglo y medio, y que eran consideradas las mejores de Bizkaia superiores incluso a las de Kanala.Como nuestra misión es dar a conocer las épocas pasadas (en este campo gloriosas) de Portugalete recordamos hoy la existencia de nuestra industria ostrera, que en el siglo XIX produjo pingües beneficios. Las ostras se criaban tanto en la dársena de Sestao, en la zona entre la Plaza y La Punta, o en las rocas de Peñota hacia Sestao, siendo el máximo industrial explotando dichos criaderos el que fuera alcalde en dos ocasiones Máximo Castet, y debiéndose su aniquilación al abuso en su recolección ya que no se respetaban ni sus mínimos tamaños. También sabemos que los mariscadores que trabajaban en los bancos de ostras eran de carácter eventual, siendo en su mayoría vecinos de la anteiglesia de Baracaldo, y que se pagaban a razón de una peseta la docena (yo no he preguntado cuánto costaron las tres que me comí para evitar agravios comparativos), obteniéndose como promedio unas 600 docenas al año.

Donde antiguamente se criaba el preciado molusco hoy prolifera también otro popular molusco como es el mojijón aunque no veo que nadie lo recolecte. Todo esto y más se encuentra en el trabajo de Roberto Hernández Callejones, Las pesquerías de ostras en el puerto de Portugalete durante la segunda mitad del siglo XIX, que hemos subido a la Biblioteca Digital Portugaluja, en su apartado de Artículos Históricos. Sobre este tema, Dani Docampo ha encontrada una curiosa noticia en el número del 3 de setiembre de 1861 de La España, en la que un profesor de ciencias que se daba su “baño de mar” en la playa del Salto descubrió a unos mariscadores que extraían las ostras de los restos de un buque naufragado y precisamente, según se enteró, de las antiguas calderas del buque. Como es de suponer el citado profesor puso el grito en el cielo y denunció el peligro que representaba ya que el molusco absorbía el cardenillo de dichas oxidadas chapas. El recorte de prensa lo hemosa colocado al final del artículo como Anexo.

La ilustración que acompaña esta entrada corresponde al acantilado de Peñota, con el chalet de Mazas, donde murió la poetisa Matilde de Orbegozo y donde se hundieron numerosos buques que intentaban pasar la barra.

Las citadas informaciones de nuestros dos colaboradores se pueden consultar como hemos dicho en la BDP:
http://bibliotecadigitalportugaluja.com/pdf/articulos/historicos/Las%20pesquerias%20de%20ostras.pdf

4 comentarios:

  1. Yo vi el otro día a unos chicos cogiendo ostras tenían la bolsa llena!!! No estoy segura de si también tenían mojijones!

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  2. Enhorabuena por el blog, que sigo diariamente. Por otro lado, me gustaría hacer una consulta: Si Matilde Orbegozo falleció en Santurtzi (según diversas enciclopedias), el chalet de Mazas que ilustra la entrada estaba en ubicado en el término municipal de Santurtzi?
    Un saludo!!

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  3. Efectivamente el chalet de Mazas estaba en Peñota pero al otro lado de la muga (un pequeño arroyuelo), en terreno de Santurtzi.

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  4. Creo que hay un pequeño detalle que parece que se pasa por alto, insignificante, hasta el siglo XX esta zona era Portugalete, yo por comentarlo

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