viernes, 13 de abril de 2018

LA FOTOGRAFIA AYUDA A DESCUBRIR MISTERIOS (3)


La Asociación de Amigos de la Basílica, que tiene programada ya para este mes su V Jornadas de Música Antigua, continúa recabando información sobre imágenes que pasan desapercibidas pero que luego llaman la atención cuando se conoce su trascendencia, con vistas a la charla/coloquio que preparan sobre el 
Arte Inaccesible de Santa María de Portugalete y que piensan efectuar el próximo mes de mayo.

Hoy nos han mostrado unas imágenes bastante deterioradas de “Mujer y Hombre” que se encuentran en las ménsulas que sujetaban las columnas a los lados de la puerta de entrada de la Ribera, prácticamente iguales a otras en la iglesia de S. Antón de Bilbao y que Barrio Loza llama en su libro sobre los Beaugrant, "genios protectores para quien ingresa por ella y una alusión a las ventajas salvíficas de la Iglesia".

Pero han comprobado que estas mismas imágenes (Mujer y Hombre) también se encuentran en el retablo mayor y ocupando precisamente el mismo lugar, la mujer en la izquierda, lado del evangelio y el hombre a la derecha, el lado de la epístola.

Están en el primero de los pisos y se ven perfectamente, ella aparece como en un plato, un tondo (1) y él como surgiendo de un rollo de pergamino (2).

Pero gracias a las precisas imágenes de su eficaz colaborador, Natxo Pedrosa, se ha constatado que también aparecen en el segundo piso, en las caladas chambranas que lo adornan; la mujer en una especie de pergamino desenrollado por dos extraños ángeles de un aspecto… se podría decir que algo sexuado (3).

Y en cuanto al hombre, también aparece en las chambranas, en su lado derecho, y podemos ver que es similar al otro, que luce el mismo modelo de pañuelo anudado (4), aunque presenta un gesto de dolor y muestra solo una oreja en un claro desprecio de la simetría (5). Están estudiando en los tratados de iconografía a qué pudieran hacer referencia, aunque en esa época hubo proliferación de imágenes

Ese no es el único lugar en el que aparece esta turbadora imagen pues la volvemos a encontrar en otros lugares del retablo, junto a pequeñas tallas de bustos de hombres y mujeres de aspecto distinguido, algunos coronados y otros con casco guerrero, con la clásica borgoñota renacentista, que nos refiere a caballeros y reyes (6 y 7).

Estamos seguros de que muchas de estas imágenes han pasado siempre desapercibidas a pesar de las numerosas ocasiones en que se visita el templo y esta charla/coloquio que está preparando la Asociación de Amigos de la Basílica, con el ánimo de mostrarlas y divulgarlas, puede ser una grata ocasión para su disfrute.

Javier López Isla


jueves, 12 de abril de 2018

CENSO GENERAL DE PORTUGALETE DEL AÑO 1824 EN PDF











Entre los libros mas consultados del Archivo Histórico Municipal están los Padrones, siendo el mas antiguo el de 1853.

De los siglos anteriores existen listas de vecinos o algunos censos como el que la Diputación Foral de Bizkaia nos ofrece digitalizado en internet, que se integra dentro de las Estadísticas de población, Censo de policía, y que corresponde al año 1824, y que nosotros hemos compartido en la Biblioteca digital portugaluja, en formato pdf que consideramos más cómodo de uso.
Realizado el 31 de diciembre de 1824, nos resulta de gran interés, sobre todo ahora que estamos confeccionando la Crónica de la historia del siglo XIX, y en él se pueden analizar los más diversos conceptos, desde personas, y sus fechas de nacimientos, procedencia, oficios u ocupaciones, etc.
Su población era de1125 personas, de las cuales 170 vivían en la calle Santa María y Campo de la Iglesia, 470 en la calle del Santo Cristo y del Medio, 285 en el Muelle y cantón de la Carnicería, 95 en el Cantón de la Botica hasta Santa Clara, las taranzanas y Barrera, 28 bajo de los Arcos, 72 en el barrio Nuevo y 5 en el barrio de Repélega.
Aquí ya nos da que pensar el que Las taranzanas, como también aparece en muchos planos, tenga un origen distinto al actual de Atarazanas (ya que efectivamente en esa zona no pudieron estar enclavadas las atarazanas de la Villa), el Muelle, posteriormente muelle viejo, bajo los Arcos, quizás los que daban al Solar, el barrio Nuevo, o Chicharra (posteriormente anexionado por Santurce) y el barrio de Repélega con 5 vecinos lindante al término del mismo nombre perteneciente al concejo marinero.
La dedicación de su vecindario puede dar mucho juego a los estudiosos. Por ejemplo si empezamos por las mujeres, vemos que el mayor colectivo de estas, mas de 80, se definían como labradoras, seguidas de las sirvientas, 70, y de las costureras, 50.
Luego encontramos 25 tenderas, 9 posaderas, 9 hilanderas, 7 panaderas, 6 revendedoras, 5 regateras, 4 taberneras, 3 horneras, 3 lavanderas, 1 tejedora, 1 calcetera, 6 cargueras, 1 pescadora, 4 jornaleras…
Además vemos que el servicio de correos contaba con 3 mujeres, correas, que había una comadrona, una maestra de niñas, una nodriza, 2 llaveras de casa, una hospitalera, y una administradora, sin olvidar las 12 que se consideraban hacendadas o las 9 propietarias.
En cuanto a los hombres y analizado un poco por encima, y más o menos, vemos que destacan los que se dedicaban a la mar, casi un centenar, que figuran como marineros, mareantes, navegantes, lancheros o patrónes de lancha y un pescador. Lógicamente 41 marinos se hallaban ausentes.
Igualmente encontramos todas las dedicaciones que se daban en una población de aquellos tiempos.
Los personajes que habitaban entonces también puede ser una línea de investigación de los curiosos, y a nosotros nos ha saltado a la vista la familia del indiano Manuel Calvo.
Con el nº 651 de padrón figura el navegante gallego Matías Calvo (nacido en 1777 en Santiago) que había llegado con 24 años y se encontraba casado con Josefa Aguirre (nacida en 1782 en Ondarroa) que había llegado cuatro años antes que él y que ostentaba la profesión de Posadera (en el primer número del Cantón de Carnicería estaba la Posada de Calvo). Tenían una hija Brigida, de 21 años y dos hijos, el futuro indiano Manuel, de 7 años y José de 3 años y seis meses, además de una sirvienta Justa de Aspiazu de 17 años.
La citada casa del cantón de Carnicería, actualmente Salcedo, debía ser conocido como Posada de Calvo, el nombre del marido de la que realmente lo regentaba, y hacía esquina al citado Cantón y a la Plaza, estando pegado al edificio del antiguo ayuntamiento.
La ilustración al final de estas líneas intenta mostrárnosla gráficamente. Situada en el centro de la fotografía, tiene a su derecha el edificio del ayuntamiento con sus pórticos, frente al cual ponían sus puestos las aldeanas.
Como vemos por el documento que hemos añadido, procedente del Boletín Oficial de la Provincia de Vizcaya, 27 años después, en 1851, cuando quizás ya habían muerto Matías Calvo y su mujer, y su hijo Manuel ocupaba una posición privilegiada en Cuba, esta Posada Vieja de Calvo se sacó a la venta. Años después el 27 de noviembre de 1880, el Consistorio decide comprar el terreno que ocupaba el edificio para aumentar el espacio que iba a tener la nueva Casa Consistorial que se quería construir y que será la que ha llegado a nuestros días. 
Otro vecino que nos salta a la vista, con el nº 664 y viviendo en el Muelle, casi en el centro de la actual dársena de la Benedicta, era Pedro Villar, 56 años, hacendado, natural de Portugalete, casado con Francisca de Salcedo, 52 años, tendera, de Santurce, y entre cuyos hijos figura José Villar Salcedo de 9 años, y que llegaría a alcanzar altos puestos del Estado como Fiscal y Senador vitalicio.

No seguimos desmenuzando este Censo, dejándolo abierto a la curiosidad de los interesados.








miércoles, 11 de abril de 2018

PORTUGALETE Y LA HUELGA DE LA CONSTRUCCION DE 1976




 El 12 de octubre de 1976 comenzó una huelga de los trabajadores de la Construcción de toda Bizkaia, que duró cinco semanas. Estuvo dirigida por la Comisión Gestora de Obras de la Construcción, compuesta por 24 personas, que representaban a las asambleas de unos 159.000 trabajadores pertenecientes a 1.700 empresas. Las asambleas generales se celebraban en Baracaldo, Repélega (6.000 trabajadores) y en la Basílica de Santa María de Portugalete (1.500). Se creó una Caja de Resistencia que llegó a obtener 10.100.000 de pesetas entregando 9.875.000 a las familias y solteros que las necesitaban.

Lo importante: ¿Qué consiguieron los trabajadores?

Entre otras consecuciones, 4.000 pesetas de aumento a peones, 3.000 a oficiales y 1.500 a oficinistas, jornada de 44 horas semanales obligatorias y anulación de las cartas de despido relacionadas con la huelga.

Este acuerdo lo firmaron los representantes de las empresas y la Comisión Gestora de Obras de la Construcción ante un notario. Un miembro de esta Comisión era el todavía obrero-sacerdote portugalujo Periko Solabarria, que trabajaba de peón en la construcción del Puente de Róntegui. Por eso, algunos en su recuerdo lo llamaban “Puente de Periko”. Por pertenecer a esa Comisión le detuvieron cinco días en la cárcel de Basauri con otros compañeros. En la fotografía, de muy mala calidad, aparece en la reunión con los papeles del acuerdo.

Varias de las reuniones de la Comisión se celebraron en la Casa Parroquial de Portugalete. Después de una de ellas, enterado el juez Rafael Gómez Gómez por el alcalde, citó a los curas para que fuesen al Palacio de Justicia de Bilbao a declarar. Simplemente éstos le dijeron que la Casa y la Basílica las prestaban a los que no podían reunirse legalmente en otro lugar y que se habían recogido en las misas 65.000 para los huelguistas. No pasó de ahí el tema.



Tasio Munarriz

martes, 10 de abril de 2018

ESCUDOS DE LAS ÓRDENES Y CONGREGACIONES RELIGIOSAS DE PORTUGALETE (11). SELLOS DE SANTA CLARA




En el expediente del Archivo Histórico C046-093 de 1903, referente a la expropiación de parte de los terrenos del convento de Santa Clara para ampliación de la calle Avaro (sic), aparece este sello junto a la firma de la Abadesa Sor Mª Concepción Alonso. Nuestro Archivero, Roberto Hernández Gallejones, enseguida nos lo facilitó para nuestra colección de escudos y comenzamos su estudio.

Como vemos en el sello que hemos situado a laizquierda, a los lados de la monja figuran dos escudos que nos ha llevado su tiempo descifrar, pensando que uno de ellos se compondría de cinco estrellas. Como la comunidad de Portugalete ha abandonado la Villa recientemente rumbo a Durango, hemos perdido el contacto que nos había proporcionado ayuda para escribir una entrada sobre heráldica y otra sobre escudos religiosos relativos a Santa Clara, pero dado que en Derio hay otro monasterio de clarisas franciscanas, les hicimos una visita en busca de información. A través del torno (son de clausura) entregamos una copia ampliada del sello y quedamos a la espera de su contestación.

Cual fue nuestra sorpresa, cuando a la salida vimos delante del monasterio una cruz en el centro de un jardín con un escudo que representa cinco llagas sangrantes. No había duda de que esta era la pista buena y volví al torno a informar del hallazgo. Al de unos días recibí su atenta llamada, confirmando que el escudete se refiere a las Cinco Llagas de Cristo, de gran devoción entre las comunidades clarisas, pero desconocían el significado del otro.

Aclarado el primer enigma nos centramos en el segundo. Dado el pequeño tamaño del sello (se trata de un sello de tampón), las imágenes quedan difuminadas y es posible que hasta alguna de la líneas de la figura estuviese rota por el uso y no estampara bien.

Inicialmente seguimos la intuición de que la “A” inferior representara a Asís y que la superior lo hiciera con la fachada de la basílica de San Francisco de Asís.

Sin embargo nos hemos decantado por esta segunda hipótesis, intuyendo que representa la custodia que Santa Clara enarboló en 1241 desde los muros del monasterio de San Damiano, en las cercanías de Asís, cuando estaba siendo atacado por los sarracenos, que huyeron dejando a Clara y sus hermanas en paz, tal y como muestra este mural de azulejos.

La parte superior representaría el expositor de la hostia en la antigua versión de caja acristalada, sin el sol, y lo que parece una A en la parte inferior, sería la base de la custodia.

En el antiguo monasterio portugalujo aún se puede ver en la hornacina situada sobre la puerta de la antigua iglesia, la imagen de Clara portando la custodia.

El sello estudiado fue remplazado por uno nuevo que hemos encontrado en un documento de 1955, y que lo hemos colocado a la derecha, representando también a Santa Clara con la custodia en la mano derecha.



JOSE LUIS GARAIZABAL

lunes, 9 de abril de 2018

JOSE ZALDUA ALZOLA (1884-1972).




El periódico enportugalete.com dedica este mes la ficha de portugalujos a la figura del doctor Zaldúa, que además mantener un recuerdo imborrable en la Villa, tiene una calle dedicada a su persona.
Además del artículo glosando su figura de Roberto Hernández Gallejones en la Biblioteca Digital, aprovechamos esta ocasión para recoger las líneas que nos escribió su hijo, también médico, José Mª Zaldúa Alberdi, ya hace unos años:



Natural de Zumárraga, aunque circunstancialmente nacido en La Habana el 24 de febrero de 1884, vivió ya desde los primeros meses de su vida en Zumárraga. Estudió Bachiller en el Colegio de los Padres Dominicos de Vergara y la carrera de medicina en la Universidad de Valladolid, doctorándose en Madrid en 1909.

Muy estudioso y hombre de gran constancia y tenacidad, obtuvo por oposición la plaza de alumno interno de Anatomia y, más adelante la de Partos y Ginecología. Este trabajo le obligaba a permanecer días y noches en el Hospital Clínico en continua convivencia, no sólo con los enfermos, sino con los compañeros de sala de más antigüedad y trato más cercano con sus profesores.

De ahí que, al terminar la carrera, no sólo había adquirido una gran práctica médica -esa que no viene en los libros-, sino además una profunda identificación con el Hospital.

Vaya sólo como anécdota que en las 30 asignaturas de la carrera y las del doctorado, obtuvo la calificaci6n de sobresaliente con Matrícula de Honor, excepto en una (en la que el profesor era un hueso) que le dieron aprobado. Aquel año el profesor en un acto de generosidad dio aprobado general sin ninguna distinción.

Consideraba el Hospital como algo básico en el ejercicio de la profesión, fundamentalmente en su aspecto benéfico y asistencial, y aprovechando su experiencia de vida hospitalaria, consiguió hacer del Santo Hospital Asilo de San Juan Bautista de Portugalete, un gran Hospital: una parte era la Residencia de ancianos que hoy llamaríamos Residencia asistida y, otra, Hospital Clínico, sala de hombres y sala de mujeres, donde ingresaban los enfermos benéficos cuya curación no era posible en su domicilio.

Independizado del bloque general, construyó otro pabellón para enfermos infecciosos y otro independiente para el lavado y planchado de ropa.

Consciente también de la deficiente asignación económica a los hospitales, tenía una magnifica huerta en la que trabajaban los asilados ocupando su tiempo libre (laborterapia), gallinero, una conejera y una vaquería de la que se encargaban asimismo los asilados. Esto permitía si no en su totalidad, un importante autoabastecimiento de la despensa. No faltaba un magnífico quirófano donde, no solamente se hacia la cirugía menor, sino en aquella época intervenciones de importancia tales como: hernias, apendicitis, amputaciones, cánceres de mama. etc. Disponían de muy buena luz, excelentes aparatos de esterilización y buen instrumental.

Diariamente a las 8 de la mañana pasaba visita con el practicante Ricardo Adán y las religiosas encargadas de las Salas respectivas. Esta dedicación hospitalaria la compartía en meses alternos con el Dr. Gurruchaga. Ambos, y con mucha razón, estaban muy orgullosos de su Hospital, modélico, no solamente entonces, sino hoy, como Residencia asistida.

En su quehacer diario, pasada la visita al hospital, visitaba a domicilio a todos los enfermos de beneficencia que para él era su obligación prioritaria. Después de ello hacia el resto de sus visitas y pasaba consulta en su casa donde no discriminó nunca el enfermo benéfico del no benéfico.

El 14 de agosto del año 54 se le rindió un sencillo homenaje en el Ayuntamiento, donde en un pleno extraordinario tres días antes, le declararon Hijo adoptivo de Portugalete. En marzo del 55 en “su hospital” y en una calurosa ceremonia le entregaron un cariñoso y afectivo diploma como reconocimiento a su labor profesional. El 2 de septiembre del 60, a petición del Colegio de Médicos de Vizcaya, el Consejo General del Colegio de Médicos de Madrid, inscribió su nombre como Ilustrísimo Señor en el cuadro de Honor de los médicos españoles y el 19 de enero del 70, el propio consejo general de Colegios Médicos, le otorgó una nueva distinción.

Si cabe destacar algo en su personalidad, fue su gran vocación médica en el amplio sentido de la palabra, no dejando de acudir jamás a una llamada, fuera la hora que fuese, cansado o no, y el sentido de la responsabilidad por su cargo de medico titular e Inspector Municipal de Sanidad, dando siempre carácter prioritario al enfermo benéfico. El interés por el diagnostico de sus enfermos era tal, que cuando lo mandaba operar iba siempre al quirófano a ver la intervención y más que por la satisfacción de haber hecho un buen diagnóstico, por aprender a interpretar y valorar mejor aquellos síntomas que le habían servido para definirse.

Aparte de ser muy estimado por su buen hacer y nivel científico, el dominio del euskera e inglés fue muy útil para entenderse con la colonia británica y los vascoparlantes.

Si es cierto que siempre detrás de un gran hombre hay una gran mujer, este caso no es una excepción. Ella, además de madre y esposa, era su secretaria, enfermera y colaboradora profesional. Le ayudaba a realizar las curas en que hacía falta una mano más, tener a punto el aparato de rayos X, revelando las radiografías y, si eran urgentes hasta altas horas de la noche, incluso fabricando las vendas de yeso para que nunca le faltaran en una urgencia traumatológica.


domingo, 8 de abril de 2018

PORTUGALETE EN LA CARTOGRAFIA MILITAR DEL SIGLO XIX (2)




Si en la entrada anterior recogíamos los planos de 1838 que nos envió Goio Bañales hoy tenemos que agradecer la aportación de Antton Arrieta Valverde que nos envía otro también del Archivo General Militar de Madrid de 1876.

Su título es "Plano de Bilbao, su ría y abra con los terrenos adyacentes y defensas construidas durante la guerra de 1873 a 1876". Autor Saturnino Fernández Gómez. 

Este plano, circunscribiéndonos a la zona de Portugalete, nos ofrece también muchos detalles interesantes que serán motivo de análisis. De momento solo hemos resaltado los dos fuertes militares de San Roque y Campanzar, debiendo señalar también que entre ambos aparece la "torre de Castell".
Parece ser que el nombre genérico de “torre de castell”, habitual en la costa del Mediterráneo, serviría para torre de señales y se construiría tras la primera guerra carlista. Estaba situado en lo que conocimos como alto de la Pastora, y situado en terrenos propiedad de la familia Castet. José Mª de Areilza en su libro de Recuerdos de Portugalete, en la que también nos habla de la primera guerra carlista, decía que la torre estaba rodeada por un foso y que “era un torreón medio derruido al que llamábamos la torre de Castet, envuelta en yedra y zarzamoras y para nosotros inaccesible por el foso que la rodeaba". 
Este plano de la última guerra carlista y los anteriores de la primera, serán motivo de estudio entre el equipo de nuestros colaboradores, que en principio barajan distintas hipótesis.


Goio Bañales nos dice que, siguiendo la lógica, los fuertes se crearon en función de la guerra carlista y se demolieron al poco tiempo de acabar esta (por si acaso...). Lo mismo había ocurrido con motivo de la guerra con los franceses o tras ella y lo confirma un bando del general Alcalá de 1841 ordenando demoler todos los fuertes, y que los ediles se encargaran de su demolición o les ponían multa y consideraban traidores o poco menos. Otra cosa es, que pasado el tiempo y al comenzar una nueva guerra, se dispusiesen nuevas fortificaciones. También la lógica dice que, en caso de hacerlo, sería en los mismos lugares en los que antes habían estado, pues serían los más a propósito desde el punto de vista militar.
Por su parte, José Luis Garaizabal que está realizando un estudio sobre la “torre de castell” nos señala que dicha edificación tiene claramente forma hexagonal, y en cuanto al “fuerte de la estrella” de 1838, situado en el alto de San Roque, mantiene la teoría de una posible errata y de que en realidad se trata de la “torre de castell”, mientras el fuerte “nuevo” ubicado en el cerro de Abatxolo correspondería al que estaba situado en el alto de San Roque y que en este plano de 1876 tiene forma triangular.
Al margen de esta posibilidad de que los ingenieros militares se equivocaran al ubicar este fuerte, al igual que en el entramado del casco medieval falta algún edificio significativo, el archivero municipal Roberto Hernández Gallejones, pone énfasis en que no se puede trabajar con hipótesis o teorías sino apoyándonos en documentación escrita rigurosa que explique estas construcciones.


Habrá que empezar por lo tanto adentrándose en las diferentes bibliotecas digitales. Por ejemplo la BIBLIOTECA VIRTUAL DE DEFENSA, tiene un apartado dedicado a Planos de Ingenieros del Archivo General Militar de Segovia, y en él se nos indica que “el Archivo General Militar de Segovia cuenta entre sus fondos con 1.365 legajos relativos a material de artillería e ingenieros. El volumen de planos alojados en estos legajos ronda los 14.000 planos fechados entre 1700 y 1930….”


Dejamos de momento este tema no sin antes recomendar el magnifico blog MIKELATZ, con una de sus entradas dedicadas al Estudio histórico (y arqueológico) de las Guerras Carlistas. Inventario Patrimonial: "Fuertes Exteriores" de Bilbao.






jueves, 5 de abril de 2018

PORTUGALETE EN LA CARTOGRAFIA MILITAR DEL SIGLO XIX (1)


 Hoy recogemos la aportación que nos envía Goio Bañales: 

“Andábamos desde hace tiempo detrás de los fuertes que rodeaban a la villa de Portugalete, a ver de cuando databan, qué forma tenían, y todo eso. Pues mira por donde, un buen amigo, Mikel Martínez Vítores, me ha pasado unos planos del ejército, uno de los cuales está fechado en Portugalete, en 30 de abril del año 1838. Está dibujado, según se indica, por la 1ª Compañía de Minadores del Cuerpo Nacional del Ejército, y firmado por Valentín Rodríguez y José María Miñambres.
En él se ven perfectamente situados los tres fuertes, que llamaban Canpanzar, La Estrella y El Nuevo, y la casa fuerte de Los Hoyos.
Se aprecia, además, la planta que tenían esos emplazamientos y los departamentos dedicados para alojamientos de la tropa. Son fuertes construidos por los isabelinos para proteger la Villa de los carlistas.
Hay mucha información adicional en el plano: en la Villa aún no existía ni asomo de la calle Sotera de la Mier, solo la antigua de Abatxolo; se ve el paso a las escaleras de la iglesia bajo las casas y la torre de Salazar y el paso de Vallecilla. Los caminos, el muelle, la playa, Santurtzi, Sestao, etc.... Destaca la amplitud de la superficie que aparece con muros o tapias en el exterior inmediato de la villa. 
El topónimo Cornudillo supongo que es un error, pues ahí estaría Salcedillo. En fin, una maravilla.
El segundo plano es prácticamente idéntico, fechado en Bilbao en 6 de agosto de 1838 con el visto bueno de Bustamante, y con la información adicional de que ha sido dibujado por el teniente de la 2ª Compañía de Minadores don Julián de Vera.
Mikel lo adquirió del Servicio Geográfico del Ejército, y obviamente, lo que desea es que estas cosas, que forman parten de nuestra historia, se faciliten a los investigadores".


Como este tema tendrá cabida en el próximo libro de la Colección el mareómetro dedicado a la Crónica del siglo XIX, habíamos empezado ya a buscar información y debemos señalar que el primero de los citados planos nos los había facilitado Javier Barrio del Museo de Avellaneda y pertenece al SERVICIO HISTÓRICO MILITAR (MADRID) Plano 558, hoja nº 2.