viernes, 31 de julio de 2026

VISITA DEL GARGANTUA BILBAINO EN LA FESTIVIDAD DE SAN IGNACIO DE 1981








Recurriendo a los fondos fotográficos del ELAI ALAI recordamos hoy la visita a nuestra Villa del Gargantúa de Bilbao, con motivo de la festividad de San Ignacio de 1981, en que el ELAI ALAI organizaba un festival de danzas en la Plaza.

El éxito de su presencia en el Muelle, con largas colas de críos, fue enorme y como vemos en la foto actuaron como camareros de tan pantagruélica comida José Luis Garaizabal e Iñaki Ortiz.

Aprovechamos también esta entrada para recordar con las fotos inferiores que el Ayuntamiento de Bilbao volvió a ceder en 1989, con motivo del 15 Festival de Folklore, sus Gigantes, anotando como anécdota que el que representaba a Zumalakarregui era portado por el difunto José Ignacio Beitia. Su presencia en la Villa fue también un total éxito.

Publicado el 14 de agosto 2019

jueves, 30 de julio de 2026

FOTOGRAFIA DEL EDIFICIO FLOTANTE DEL SPORTING EN LA PUNTA

 



Hemos encontrado en las redes sociales esta curiosa foto de la balsa de Sporting Club, que en las primeras décadas del siglo pasado estuvo fondeada en la Punta, que además muestra una interesante vista del Santurtzi de aquellos años.

Este edificio flotante se construyó en los Astilleros del Nervión coincidiendo con una época de enorme desarrollo industrial a finales del siglo XIX.

No se conoce la fecha exacta en la que obtuvo el título de "Real". En el primer anuncio de regatas conservado (1900) se le llama Sporting Club; en el programa de 1901 aparece como Real Sporting Club; y en 1902 figura la corona real en el programa.

El grupo promotor estuvo liderado por el portugalujo Santiago Martínez Rivas (primer presidente), y el rey Alfonso XIII fue su presidente honorario desde que obtuvo el título de Real hasta 1931.

Dicha gabarra que sirvió como edificio social del club tenía 33 metros de eslora, 10 metros de manga y aproximadamente 1 metro de calado. En su primera época era 9 metros más corta, pero se alargó a los pocos años de su existencia y se le añadió una balsa de atraque en la popa.

Disponía de dos cubiertas y una sentina, que albergaba un gran almacén donde originalmente se guardaban las yolas, además de la bodega y la cocina (que era de carbón). Disponía de un gran salón en la cubierta principal y a estribor, un bar corrido a babor y los servicios.

En las Zonas de Servicio estaban la vieja «sala de máquinas» u oficio (donde se preparaban las bebidas) y un pequeño almacén. Un montacargas (torno) comunicaba la cocina con la cubierta superior, conectada mediante escaleras internas y externas. Bajo la escalera de proa se ubicaba el grupo electrógeno que suministra electricidad al Club, y sobre esta cubierta se sitúan los depósitos de agua.

 

miércoles, 29 de julio de 2026

GRUPO ARTÍSTICO DE LA SOCIEDAD CORAL DE PORTUGALETE EN 1912

 

Esta reseña del blog de Karla Llanos y referida al año 1912 dice lo siguiente: 

«…Este grupo formado en época reciente, pues data su fundación de Abril de 1911, se ha presentado al público de Portugalete en varias veladas organizadas por la Sociedad, habiendo obtenido un triunfo seguro los iniciadores de su formación.

Se dio a conocer en los salones de la Coral, con la comedia “Aprobados y suspensos”, saliendo muy airosos todos sus intérpretes.

Después y en beneficio de unas desgraciadas familias de la localidad, se organizó una velada en el Teatro de Portugalete, para la que se ofrecieron a trabajar varias distinguidas señoritas portugalujas, poniéndose en escena “Amor a oscuras y el Padrón Municipal”, obteniendo un gran éxito todos los jóvenes y noveles intérpretes.

En prueba de agradecimiento, la Junta de la ya citada sociedad, nombró a todas estas señoritas, así como a las que en lo sucesivo han tomado parte en las obras que se han ejecutado, socios honorarios o beneméritos, por su entusiasmo y apoyo decidido a la entidad coral.

Una vez colocado el grupo en estas condiciones, se pensó en ensayar alguna zarzuela y se llevó a la práctica el pensamiento, poniendo en escena en el mencionado Teatro, las obras siguientes: “Las codornices”, “Sangre gorda” y “El Puñao de Rosas”.

Todas estas obras obtuvieron una interpretación esmeradísima, pues hubo momentos en que parecía estaban desempeñando los papeles buenos artistas de profesión.

Tenemos la completa seguridad, de que este Cuadro Artístico se pondrá muy pronto a toda la altura de los grandísimos entusiasmos que alientan cuantos en la actualidad lo componen…»

 

 

martes, 28 de julio de 2026

AYER Y HOY, POR JOSE LUIS RAMIREZ: VISTA DESDE EL PUENTE

 



Continuamos con las fotografías de José Luis Ramírez relativas a nuestra Villa en el libro de la Autoridad Portuaria AYER Y HOY. PUERTO DE BILBAO, publicado en 2004. En esta ocasión se subió al Puente Colgante y mirando en dirección al Serantes, buscó el punto exacto en que 95 años antes se situó el fotógrafo anterior, esperó a que la altura de la marea coincidiera, que pasara otra embarcación por el mismo punto y “clic”.
EL AYER (1909)
Recoge el muelle Nuevo desde la mansión de Epalza hasta la Punta del muelle de Hierro, con su faro antiguo.
Delante del palacio de Chavarri, se ve la casa cuartel de carabineros, con su caseta de guardia y la de Salvamento de Náufragos. Mas adelante asoma el pabellón balneario donde luego construiría Vicuña, en 1915, su actual casa blasonada.
Se había empezado el relleno de la costa hasta Santurtzi construyendo un muro que se divisa solitario todavía.
EL HOY (2004)
Tras el muelle en el que destacan las dos escaleras de bajada a la ría que en la de Ayer no existían y actualmente inutilizadas, un paisaje actual transformado por el urbanismo moderno que contrasta inevitablemente con el romanticismo del ayer."

lunes, 27 de julio de 2026

ARCHIVO GARITAONANDIA ADAN (1): LOS PATRIARCAS Y EL BAR FIXO

 



 

Como decíamos en una entrada anterior, durante los años que llevamos dedicados a recuperar y divulgar nuestro pasado, han sido muchas las personas que nos han facilitado materiales, siendo lo más habitual recibir viejas fotografías familiares. En general, se nos entregaban bloques enteros de fotos de los que utilizamos solo una parte por considerar entonces que eran las más adecuadas para el momento. Sin embargo, el tiempo pasa y, al revisar esas imágenes guardadas, nos encontramos con algunas que quedaron pendientes y que hoy, en su recuerdo, queremos ofrecer.

En esta nueva ocasión, rescatamos fotos del álbum de la familia Garitaonandia Adan, cedido en su día por la recordada Merche Adan.

Las primeras fotos corresponden a los fundadores de la saga actual, Adrián Garitaonandia y Josefa Eguiguren. A la izquierda observamos el sobrio retrato de estudio el día de su boda, con Adrián sentado en una elegante silla labrada vistiendo traje oscuro con chaleco y cadena de reloj de bolsillo, mientras Josefa posa de pie a su lado, luciendo un vestido oscuro de cuello alto con detalles de pasamanería y un elaborado broche floral.

A la derecha, la imagen nos traslada cincuenta años después con la celebración de sus bodas de oro en la Basílica de Santa María. La escena, captura la misa oficiada por el párroco Don Ángel Chopitea ante el altar mayor de la basílica. La ceremonia coincide felizmente con la primera comunión de su nieto Fernando en 1960. En el encuadre se distingue a la pareja arrodillada en reclinatorios en el presbiterio, asistida por los monaguillos, enmarcados por el impresionante retablo barroco de la basílica.

La siguiente fotografía documenta la vida hostelera y social de Portugalete a mediados del siglo XX en el Bar FIXO (posteriormente conocido como MOLI). A la izquierda de la barra vemos a Luis Garitaonandia, vistiendo traje y corbata, mientras a la derecha atiende Luis, el propietario del establecimiento.

La imagen capta al detalle el interior del bar, presidido por su icónica estantería trapezoidal de madera repleta de botellas perfectamente ordenadas de licores, aperitivos y anises. Sobre la barra de madera noble destacan varios platos con banderillas y gildas, vasos de chiquito y porrones. Al fondo, sobre la repisa derecha, sobresale una clásica radio de válvulas de la época y, junto a ella en la pared, un calendario publicitario decorado con el rostro de Marilyn Monroe, símbolo inconfundible de los años cincuenta.

domingo, 26 de julio de 2026

LA CENSURA EN LA POSGUERRA: CINE



Continuamos hoy con el aspecto de la censura en las películas de cine durante la posguerra, según Tasio Munárriz:

Si en la entrada anterior recordamos la censura en las cartas o en la radio, hoy recordamos la que afectaba al cine.
No se distribuyó ninguna película extranjera en la que apareciesen elecciones, partidos políticos, huelgas, etc. Para que no se infiltrase ninguna costumbre “inmoral”, los censores obligaban a cambiar los diálogos de algunas películas, como en el caso de “Mogambo”. Los amantes Grace Kelly y Donald Sinden fueron convertidos en hermanos que se acostaban en una tienda de campaña en posturas muy íntimas. Los censores no se dieron cuenta de que habían convertido un amor adúltero en otro incestuoso.
En los cines parroquiales y de los colegios, cuando salía un beso, el cura o el operador de turno ponía una mano delante del objetivo para que no se viese, lo cual era motivo de protestas y silbidos por parte del público infantil. Para evitarlo, el censor doméstico cortaba la cinta unos metros y luego la tenía que pegar con acetona para devolverla al distribuidor que solía ser “San Pablo Films”. Ya sabía por dónde tenía que cortar: por donde habían pegado los censores anteriores. Pero la chavalería veía acercarse a los protagonistas y luego separarse con un salto de la cinta por medio.
En las publicaciones de la “Galería teatral Salesiana para jóvenes”, Romeo y Julieta eran amigos del mismo sexo porque los colegios eran unisexuales y los actores eran sólo chicos o sólo chicas. Tampoco se daban cuenta que este cambio podía propagar la homosexualidad, condenada por la ley de vagos y maleantes.
El 21 de marzo de 1952 se creó la Junta de Calificación y Censura de películas. Las películas permitidas eran clasificadas con criterios de moral fundamentalmente sexual de esta manera:
1.- Apta para todos los públicos, como “Marcelino, pan y vino”
2.- Apta para jóvenes de 14 a 18 años, como “Mujercitas”
3.- Apta para mayores de 18 años, como “Cantando bajo la lluvia”
3R.- Apta para mayores con sólida formación moral, como “Cuando ruge la marabunta”
 4.- Gravemente peligrosa (no debe verse), como “Gilda”
Por cierto, “Gilda” no tenía ninguna escena escabrosa sino que contaba la historia de un adulterio, que, además de pecado desde el punto de vista religioso, era un delito perseguido por la ley civil. A Franco le gustó y la permitió. En cambio, los obispos levantaron el grito en el cielo y los curas consideraban que el verla era pecado.
Según me cuentan, había una pelea entre el párroco Angel Chopitea y Luis de la Fuente, propietario del Cine Ideal. Este traía películas calificadas como 3R y 4 para atraer al público de los pueblos vecinos y el párroco ponía en la puerta lateral de la basílica un cartel con la ficha técnica de las películas, un resumen del argumento y la calificación moral. Los portugalujos iban a otros pueblos a ver esas películas “inmorales”.

Hablando de cine, en los años 50 se inauguró el NODO, noticiario que era obligatorio proyectar en las salas antes de la película. Cuando salía Franco inaugurando pantanos, recibiendo a los embajadores con sus credenciales, presidiendo desfiles o en sus cacerías, los espectadores tenían que ponerse de pie y levantar el brazo. Se encargaban de ello los acomodadores, que eran policías o guardias civiles jubilados, según creencia popular. Algunos dicen que cantaban “Ay, ¡cómo vive fulano! ¡A lo loco!” Y, cuando terminaba el NODO, había gente que se atrevía a cantar “Se va el caimán, se va el caimán”, según cuentan otros. Ignoro si estas canciones eran deseos o realidad.

sábado, 25 de julio de 2026

LA FUNDACION MANUEL CALVO Y EL HOTEL






Finalizamos hoy con las puntualizaciones que Tasio Munarriz hace a los recuerdos de Txomin Bereciartua, dado que como investigador tiene mayor conocimiento de la documentación correspondiente a la Fundación Manuel Calvo, y fundamentalmente en lo referente a dos de sus afirmaciones como son que “de las rentas del Hotel había que dar de comer la sopa boba a los pobres de la Villa y se debía atender a las necesidades de la Parroquia” y que "rescaté la Fundación consiguiendo que volviera a ser Privada”.

En el testamento que conseguimos recibir de la notaría de Cádiz, donde se registró, se dice que “Los productos de esta casa (Hotel) como los de la casa de La Habana serán precisamente dedicados al pago de las raciones de holla (sic) y pan que hay en el pueblo la caritativa costumbre de repartir a diario entre los menesterosos”. En ninguna parte del documento se hace a la Parroquia beneficiaria de esas rentas. Manuel Calvo había ayudado con su dinero, no con el de la Fundación, a reconstruir la torre de la Parroquia destruida por los carlistas en su asedio. El testamento es muy posterior, del 21 de marzo de 1904.

Históricamente sabemos que las raciones de olla las repartían en la plaza de la Ranchería las mujeres miembros de las conferencias de San Vicente de Paul y que la cocinera era Amalia Mena “la lechera”, madre de José Velar. Un miembro de cada familia volvía a su domicilio con el puchero humeante, lo cual era humillante. En nuestra época se daba a las familias necesitadas un vale para comprar en las tiendas de ultramarinos.

La Fundación Manuel Calvo siempre fue y será privada. En el testamento se dice que “La administración de las dos casas y de sus productos la llevará una Comisión compuesta del que sea alcalde de la Villa, del que sea su párroco y un concejal que designará el Ayuntamiento, a cuyo Ayuntamiento dará la Comisión cuenta anual de sus gestiones que será dada al pueblo como a los pobres”.

En la época republicana las cuentas se hacían públicas en los periódicos. El párroco Pablo Bengoechea en 1971 escribió al alcalde José Manuel Esparza una carta pidiéndole una reunión para revisar y cerrar las cuentas de 1969 y 1970, publicarlas y analizar los problemas que planteaba la reconstrucción del Hotel. No hubo respuesta. Los curas de la Parroquia leímos y repartimos a los feligreses una hoja en la que afirmábamos el carácter privado de la Fundación con un extracto del testamento.

Como no queríamos ser protagonistas, en 1975 se formó una comisión de varias sociedades (Asociación de Familias, Sociedad Cultural, los Barbis, el Hospital-Asilo y la Deportiva Náutica) contra la intención del alcalde Pedro Michelena y el gobierno civil de derribar el Hotel para construir un edificio de once alturas (dibujo superior de Echarte) dedicado a viviendas y un pequeño hotel, porque “ya no había pobres a quien socorrer”. La reunión con los tres miembros del Patronato se celebró en el Hotel, no en el Ayuntamiento, para demostrar que su propiedad no era municipal. El representante de la Parroquia aportó datos de todas las parroquias de la Villa para demostrar que había necesidades a las que atender. La representación municipal vio con pocas simpatías las sugerencias de la comisión de mantener el edificio con algunos arreglos.

Por último, el secretario del Patronato no fue durante muchos años el sucesor de Mariano Ciriquiain Gaiztarro, secretario municipal, sino el concejal nombrado por el Ayuntamiento. De todas formas, es de agradecer a Txomin su insistencia en volver a exigir la privacidad de la Fundación y a mí personalmente me resulta desagradable la placa que está a la entrada del bar del Hotel que viene a decir que éste se reconstruyó siendo alcalde Mikel Cabieces.

Publicado el 29 mayo 2017



viernes, 24 de julio de 2026

ARBOLES DE LA VILLA: EL OLIVO JUNTO A SANTA CLARA

  


En la plaza Poeta Larrañaga encontramos este olivo que ya era centenario cuando llegó a Portugalete (la utilización de pies cultivados y añosos en jardines urbanos es una práctica bastante extendida).

Estos terrenos pertenecían al convento de Santa Clara, fundado hace más de 400 años. Hacia 1614 unas monjas llegadas de Orduña se unieron a un grupo de beatas portugalujas. Abrazaron la regla de Santa Clara y fundaron este convento de clausura, a extramuros de la Villa.

En el año 1976 las monjas abandonaron el convento, y el edificio fue adquirido por el Ayuntamiento. Tras su rehabilitación se convirtió en el actual Centro Cultural Santa Clara.

Aunque en este caso su función es ornamental, el olivo es un árbol mediterráneo que tiene una gran importancia alimentaria, económica y cultural. En la cultura cristiana constituye un símbolo de paz, en recuerdo de la alianza de Dios con la humanidad tras el diluvio universal, cuando una paloma volvió al arca de Noé con una rama de olivo en el pico.

Los primeros campeones olímpicos eran distinguidos con una corona de olivo, y los juegos se inauguraban encendiendo una rama de este árbol, lo que constituye un precedente de la actual antorcha olímpica.

JOSEBA MARTÍNEZ HUERTA.

jueves, 23 de julio de 2026

«PORTUGALETE EN LA GUERRA CIVIL. 1936-2026. 90º ANIVERSARIO»



La aparición de una obra editada por el Ayuntamiento bajo el título «Portugalete en la Guerra Civil. 1936-2026. 90º aniversario», viene a rescatar del silencio institucional esta parte de la historia de nuestra Villa.

Redactada por las investigadoras Virginia Basterrechea y Susana Ortiz Castillo, la obra cuenta con una serie de colaboraciones, entre las que nos encontrarnos, junto a otros como José Manuel López Díez, Xabier Herrero Acosta, Oroituz y el Instituto Gogora.

Un recorrido por nuestra memoria.

A lo largo de sus páginas, documentadas con mapas e imágenes la publicación estructura de forma cronológica y temática la vivencia jarrillera desde los albores de la Segunda República hasta la posguerra. El índice del trabajo desgrana aspectos que marcaron nuestro devenir:

La Segunda República y la vida política: Desde la proclamación del 14 de abril de 1931 en la entonces plaza de Alfonso XIII (hoy del Solar) por el primer alcalde republicano, Federico Sánchez-Vallejo, hasta los profundos cambios urbanísticos de la Villa.

Educación y asistencia social: La laicización en las aulas, la construcción de las escuelas de Abatxolo y la creación de la Asociación del Niño y la Escuela para atender a la infancia más vulnerable mediante roperos y cantinas altruistas.

El estallido y los batallones en la Villa: La constitución de la Junta Municipal de Defensa, el acantonamiento de batallones (como el Ariztimuño, Malatesta o Euzko Indarra) en edificios singulares y colegios, y la realidad del singular Batallón Disciplinario en el convento de Santa Clara.

La defensa marítima: El establecimiento de la delegación de la Marina de Guerra Auxiliar de Euzkadi en el HOTEL, el recuerdo de la batalla de Matxitxako y la movilización militar de industrias como Altos Hornos de Vizcaya o La Naval, cuyos obreros pasaron a regirse por el Código Militar para la fabricación de elementos de defensa.

Los barcos prisión: El capítulo de las prisiones flotantes en la ría como el Cabo Quilates o el Altuna-Mendi y las trágicas represalias que costaron la vida a vecinos de la Villa, así como el posterior uso del buque franquista Upo-Mendi en la dársena de Portu tras la caída del frente.

El dolor de los bombardeos y la red de refugios

Se aborda también los ataques aéreos de la aviación italiana y de la Legión Cóndor, durante los meses de abril, mayo y junio de 1937. La obra detalla con precisión los impactos sobre barrios como Azeta, Villanueva y Repélega, así como el propio casco histórico, donde las bombas del 13 de junio segaron las vidas de varios vecinos destruyendo diversos inmuebles.

Frente a esta amenaza, se documenta la organización de la defensa pasiva a través del Batallón de Defensa Pasiva. Destaca el uso del túnel del ferrocarril de La Canilla-Peñota, junto a otros diez refugios oficiales en conventos, sótanos y el túnel minero de Galdames.

Sanidad de retaguardia y el drama de la evacuación

Se rescata asimismo la historia de los palacios requisados a las familias pudientes para ser transformados en hospitales de convalecencia, como la emblemática Casa Gandarias, El Saltillo, el Hospital-Asilo de la Villa y el convento de las Siervas de María.

Finalmente, la obra plasma la evacuación de los «Niños de la guerra» hacia Francia, Inglaterra o la URSS a bordo de buques como el Habana, y la posterior caída de Portugalete el 22 de junio de 1937, precedida por la voladura del Puente Colgante el día 16 por las fuerzas republicanas en retirada.

Una ventana interactiva a la historia

Más allá de la rigurosa bibliografía utilizada esta edición cuenta con la novedad de incorporar códigos QR que enlazan directamente con los trabajos previos de recuperación de la Memoria Histórica realizados en el municipio, convirtiéndose en una ventana viva para las nuevas generaciones.


miércoles, 22 de julio de 2026

LA FUNDACIÓN MANUEL CALVO TRAS LA FINALIZACIÓN DE LA GUERRA

  




Seguimos intentando reconstruir la historia de la Fundación Manuel Calvo a través de las noticias de prensa de los años 40 del siglo pasado, facilitadas por nuestro colaborador Mikel Otxoa.

El impacto de la guerra en el patrimonio fundacional.

La Guerra Civil supuso un revés económico para la institución. Los bombardeos sobre la Villa provocaron la destrucción de su principal activo: el edificio del Hotel y al mismo tiempo, el patrimonio que poseía en La Habana —el edificio situado en la calle Aguiar nº 96, conocido como El Bazar Inglés y alquilado a la empresa Schneer Hermanos desde 1934, comenzó a registrar serios problemas en su administración.

Mientras el HOTEL tuvo que ser reconstruido a cargo del Servicio Nacional de Regiones Devastadas, el inmueble americano corrió una suerte definitiva años más tarde: tras varios intentos fallidos de subasta pública, acabó siendo confiscado de manera irreversible con el triunfo de la revolución cubana.

La reapertura de 1940: El nuevo Bar Café.

La reconstrucción del complejo hotelero en Portugalete avanzó en varias fases. El 18 de abril de 1940, un anuncio oficial firmado por el alcalde Valeriano Martín, en su condición de presidente de la Fundación, sacaba a concurso la adjudicación del Café y del Hotel de forma conjunta o por separado. El pliego de condiciones estipulaba un plazo de arrendamiento de cinco años, prorrogables por otros cinco.

Pocos meses después, las páginas de El Correo del 2 de junio de 1940 recogían la crónica de la inauguración del Bar Café. Al acto acudió el Ayuntamiento en corporación bajo la presidencia del alcalde, acompañado por el arcipreste don Ángel Chopitea y las principales autoridades y jerarquías locales. Tras la bendición de las instalaciones, los asistentes fueron obsequiados con un lunch servido por los nuevos inquilinos, los hermanos Moyano, conocidos en el entorno hostelero por ser los propietarios del célebre Bar Miami de Bilbao.

La crónica de la época elogiaba de manera unánime el resultado de las obras:

"Todos los asistentes al acto recorrieron las dependencias del establecimiento, admirablemente instaladas. La restauración se ha realizado bajo la dirección del reputado arquitecto municipal, don Santos Zunzunegui, el cual, una vez más, ha demostrado su capacidad profesional y su depurado gusto artístico. Los salones del nuevo establecimiento nada tienen que envidiar a sus similares de Bilbao de mayor categoría y renombre."

La prensa de aquel junio también adelantaba que las obras del Gran Hotel Portugalete continuaban a ritmo acelerado. Se destacaba especialmente el futuro aspecto del salón de fiestas, diseñado en estilo mudéjar, vaticinando que se convertiría en el epicentro de las reuniones sociales de la Villa. Además, se confiaba en que la inminente puesta en marcha del transbordador del Puente de Vizcaya, prevista para el mes de octubre, facilitara las comunicaciones y fomentara una gran afluencia de público bilbaíno.

El fin de la rendición de cuentas.

A pesar de la pomposidad de estas inauguraciones y de la recuperación de las rentas hoteleras, la documentación pública sobre la actividad benéfica de la Fundación se desvanece en esta década. Se perdió por completo la costumbre republicana de dar a conocer al pueblo la gestión económica de los fondos testamentarios del indiano Manuel Calvo.

Las escasas referencias asistenciales encontradas son indirectas. Sabemos, por ejemplo, que durante las fiestas patronales de 1944 el Ayuntamiento sufragó comidas extraordinarias destinadas a los comedores de la propia Fundación Manuel Calvo, del Santo Hospital y de Auxilio Social.

Asimismo, consta la publicación de una esquela conjunta pagada por estos comedores y el Consistorio para anunciar la misa en memoria de Bernardo Castet, fallecido en Argentina en 1936. Castet había legado en su testamento todos sus bienes al Hospital, a la Beneficencia y al llamado Rancho de los Pobres de la Fundación.

Sin embargo, más allá de estos gestos puntuales, la prensa de la época guarda un absoluto silencio respecto a los rendimientos económicos reales de la Fundación, ya fuera por este nuevo legado de Castet o por las indemnizaciones posteriores que se percibieron tras la confiscación del edificio de La Habana por el régimen castrista.

Este apagón informativo no debe achacarse en exclusiva a la falta de transparencia de los ayuntamientos franquistas; lamentablemente, la costumbre de no hacer públicos los balances y sustituir las cifras claras por la retórica social institucionalizada fue una dinámica que continuó inalterada tras la llegada de la democracia.

martes, 21 de julio de 2026

AYER Y HOY, POR JOSE LUIS RAMIREZ: LA DARSENA Y EL MUELLE

  



El año 2004 la Autoridad Portuaria publicó el libro AYER Y HOY, PUERTO DE BILBAO, con fotografías comparativas en blanco y negro, entre las que se conservan en los archivos de dicha institución y las realizadas por José Luis Ramírez, ingeniero, docente y de quien personalmente guardo un inolvidable recuerdo por haber sido quien, entre otras cosas, me facilitó mi primer trabajo laboral.

Si nosotros buscamos, más o menos, el punto correcto en lo que también llamamos fotografía de Ayer y Hoy, José Luis fotógrafo “amateur” desde joven, buscaba no solo el mismo punto de vista y encuadre exacto, sino también misma época del año, condiciones meteorológicas y horas parecidas, análogo nivel de marea, pudiendo esperar el momento adecuado de luz subido en una grúa al amanecer o tras una pared de una fábrica.

EL AYER (1934)
En aquellos años la dársena era refugio de numerosos barcos de gran porte que la crisis mantenía fondeados largo tiempo, y donde destaca sobremanera el espigón de la Benedicta, que entonces, con sus 610 metros, llegaba hasta el frente de la Villa."

EL HOY (2004)
La misma perspectiva capturada por la cámara de José Luis Ramírez 70 años después, mostrándonos la evolución de nuestro entorno marítimo y urbano.

Desaparecida la explotación minera los muelles se convirtieron en paseo peatonal con continuidad hasta el espigón en el centro de la ría reducido en longitud a 360 m.

lunes, 20 de julio de 2026

REGISTROS DEL LIBRO DE DIFUNTOS DE PORTUGALETE 1826/1855

 


Seguimos con los libros de registros de difuntos, ahora siguiendo a Aurelio Gutiérrez que en su blog LA VIDA PASA nos recuerda que hace dos siglos se empezó a rellenar un LIBRO DE DIFUNTOS que abarcando las tres décadas siguientes llega hasta 1855. En una entrada del blog recopila los registros de aquellos vecinos, con sus nombres y apellidos, que fallecieron lejos de su villa natal y a los que debido a la distancia, la Parroquia de Santa María les organizó vigilias y funerales de cuerpo ausente por sus almas. 

Este listado refleja la estrecha y peligrosa relación de la Villa con el comercio marítimo internacional durante la primera mitad del siglo XIX, una época en la que la navegación atlántica hacia las costas africanas conllevaba enormes riesgos debido a los naufragios y, muy especialmente, las enfermedades tropicales endémicas (como la malaria o la fiebre amarilla) para las que no existía cura eficaz.

Durante esta época, nuestra gente solía enrolarse en rutas mercantiles que conectaban puertos peninsulares con Cuba y el resto del Caribe o el Golfo de Guinea.

El fallecimiento de estos marinos portugalujos quedó asentado rigurosamente en los registros parroquiales de la época, a menudo mediante partidas de defunción que llegaban meses o años después del deceso a través de testimonios de los capitanes o de los consulados.

El primer grupo que no salta a la vista son los nueve fallecidos en La Habana, todos jóvenes marinos veinteañeros, con apellidos de tradición marinera como Sierra o Urioste y que la mayoría falleció en hospitales de La Habana debido a las epidemias tropicales de fiebre amarilla ("vómito negro"). Otros cinco portugalujos fallecieron en diversas partes del continente americano pudiendo destacar a José Zuazo (1843), alférez de fragata, subdelegado de Marina del puerto de Sisal el puerto comercial más importante del estado de Yucatán en Mexico. Y finalmente nos cita a otros 8 portugalujos fallecidos en la costa africana.

La relación incluye también otras ocho las víctimas de naufragios o accidentes en la barra, la ría, en la costa cantábrica o a cadáveres anónimos arrastrados por el mar o a diversos comerciantes que hallaron la muerte en diversos puntos de la península.

Finalmente encontramos a un grupo de militares que perdieron la vida, especialmente a raíz de la Primera Guerra Carlista. Entre los que tienen cierta relevancia histórica encontramos a José de Negrete y Cepeda, Conde de Campo Alange, un aristócrata sumamente culto, amigo íntimo de Mariano José de Larra, que fundó en Madrid la emblemática revista literaria El Artista (1835-36) donde colaboraron grandes figuras de la época y que sirvió para introducir las corrientes estéticas del romanticismo europeo en España y a Antonio Llorens, comandante del Regimiento de Gerona, enviado por mar desde la península para reforzar las defensas liberales ante el avance de Zumalacárregui y que en 1834, al intentar cruzar la barra su embarcación naufragó. Pereció en el accidente junto a parte de su tropa, siendo enterrado de urgencia por la parroquia.

 

 

domingo, 19 de julio de 2026

PAGAZAURTUNDUA Y LA COFRADÍA DE SANTURTZI


Mañana se reinaugura en el puerto de Santurtzi el edificio de la casa para venta del pescado, esta vez destinado a albergar el Centro de Interpretación Histórica “Santurtzi Itsasoa”, la nueva oficina de información turística y la de la Cofradía.
Aprovechando el evento nos recuerdan desde Santurtzi que en 1916 los planos y la dirección facultativa de las obras del primitivo edificio correspondieron a Emiliano Pagazaurtundua y Murrieta, arquitecto municipal de la Villa jarrillera desde 1902 y por un periodo ininterrumpido de casi 30 años, donde firmó no menos de 120 proyectos de naturaleza pública y privada. En Santurtzi es autor del edificio del Ayuntamiento y del cementerio.
Pagazaurtundua nació de madre santurtziarra en un Bilbao sietecallero el 8 de septiembre de 1863 y fue bautizado en la iglesia de San Nicolás el día siguiente.
En 1892 contrajo matrimonio en Madrid con Amalia González Nieto y, ya titulado, pasó a residir en Santurtzi hasta su muerte, acaecida el 29 de diciembre de 1941. Tuvo dos hijos varones, Francisco y Emiliano, que fueron brillantes deportistas. Francisco fue futbolista de la selección española y entrenador y Emiliano lo fue del Portugalete Fútbol Club en la temporada 1926-1927, organizó veladas de boxeo en el salón del Cine Ideal y fue manager de boxeadores entre 1927 y 1930, hallándose entre sus pupilos Julián Martínez López, alias “El portugalujo”, del que daremos noticias próximamente.

Publicado el 11 de mayo 2011

sábado, 18 de julio de 2026

EL MISTERIO DE LA ESTACIÓN SUBTERRÁNEA DE PORTUGALETE




Tras la entrada de Tasio Munárriz hablando de la estación subterránea del ferrocarril a Santurtzi, nos quedó claro que el tema no está nada claro.
Se nos pide ahora nuestra colaboración y nosotros solo podemos aportar los datos que se han ido recogiendo, por si alguno de nuestros seguidores añade alguno más.

1.- En la Memoria de la JOP de 1936-1940 se dice que en 1935 se ensanchó el túnel en una longitud de 70 metros en la zona central para establecer una vía apartadero. En el diccionario de la RAE "apartadero" en su 5ª acepción significa "vía corta derivada de la principal que sirve para apartar en ella vagones, tranvías y locomotoras". No habla de ningún andén ni en esa Memoria ni en las de años anteriores en las que se refieren a ese ensanchamiento.

2.- Andrés Vitores, dice que uno de los Santacoloma acompañó varias veces a su padre, que estaba encargado del mantenimiento del túnel, y no vio nunca el citado andén.

3.- Carmen Mendizabal, recuerda que estuvo refugiada en la guerra en el túnel y tenía el colchón precisamente en ese ensanchamiento y no había andén.

4.- José Luis Garaizabal dice que ha pasado varias veces a Santurtzi en los trenes antiguos y que veía con las puertas abiertas el andén.

5.- Tasio tiene un documento en el que 15 vecinos escribieron en enero de 1936 al alcalde Enrique Retuerto pidiéndole que se terminase la estación subterránea que estaba a medio construir.

6.- Hay gente que dice que enfrente de la capilla de las Clarisas se excavó un pozo para la estación subterránea. Sí es verdad que hubo esa excavación y que se utilizó como refugio en la guerra. También es cierto que en los años 50 se rellenó ese pozo porque corría peligro de hundimiento. Pero el túnel no pasa por debajo de las Clarisas sino por General Castaños y Abaro. En todo caso ese pozo sería inclinado en esa dirección.

En fin, el tema queda abierto a cualquier otra aportación que de luz al asunto.
Publicado el 12 de diciembre 2016



viernes, 17 de julio de 2026

PADRES INCÓGNITOS EN LAS PARTIDAS DE NACIMIENTO DE SANTA MARÍA

 

Revisar los archivos parroquiales siempre nos depara sorpresas sobre la vida cotidiana, las costumbres y las estructuras sociales de épocas pasadas. Hoy compartimos una interesante recopilación fruto de las muchas horas que Pedro Heredia dedicó a revisar el valioso Archivo de la Iglesia de Santa María de Portugalete (custodiado actualmente en el Archivo Diocesano de Derio), analizando las partidas de nacimiento extendidas entre los siglos XVI y XX.

Dentro de las minuciosas estadísticas que confeccionó, Heredia prestó atención a un apartado tan humano como complejo: el de los hijos de "padres incógnitos" y los llamados "hijos naturales", es decir, aquellos bautizados en cuyos registros no figuraba el nombre del progenitor o nacían de padres no casados

En el siglo XVI, la única anotación de esta índole que se conserva se redactó el 2 de noviembre de 1596. En ella, el cura Alonso Cordero de Loredo hacía constar el bautizo de un niño llamado Juan, definiéndolo literalmente como "hijo de fulano y de Mari San Pedro, mujer libre vecina de esta villa" Como bien apuntaba Heredia en sus notas, si el milagro de nacer encierra ya un misterio, no lo era menos el verse inscrito legalmente como el hijo de un desconocido "fulano".

Avanzando en el tiempo, en 1624, encontramos el registro de Antonio, un esclavo perteneciente al General Martín de Vallecilla. Al carecer de filiación paterna, se le asignó el apellido "Moreno" haciendo alusión directa a su color de piel. Curiosamente, la documentación demuestra que la inmensa mayoría de estos niños eran apadrinados por personalidades distinguidas de la sociedad jarrillera de la época.

La fórmula para rellenar estas partidas también sufrió curiosas variaciones morales. Durante una época, se permitía a las madres cierto desahogo interpretativo: el párroco, por cumplir con el expediente, preguntaba la identidad del padre, y la mujer solía responder señalando a algún vecino relevante o de alta alcurnia, quedando anotado por escrito expresiones como "quien dijo ser su padre el capitán...".

Esta total transparencia no debió de ser del agrado de los caballeros de la Villa -especialmente de aquellos que ya estaban casados-, por lo que la fórmula no tardó en desaparecer. En su lugar, se impuso una solución mucho más ambigua y discreta, anotando que la madre señalaba como progenitor a una "persona privilegiada". Bajo este hábil eufemismo, el verdadero nombre del padre quedaba sepultado para siempre en el anonimato como bajo una losa sepulcral.