La aparición de una obra editada por el Ayuntamiento bajo el título «Portugalete en la Guerra Civil. 1936-2026. 90º
aniversario», viene a rescatar del silencio institucional esta
parte de la historia de nuestra Villa.
Redactada por las investigadoras Virginia Basterrechea y Susana
Ortiz Castillo, la obra cuenta con una serie de colaboraciones, entre las
que nos encontrarnos, junto a otros como José Manuel López Díez, Xabier Herrero
Acosta, Oroituz y el Instituto Gogora.
Un recorrido por nuestra memoria.
A lo largo de sus páginas, documentadas con mapas e imágenes la publicación
estructura de forma cronológica y temática la vivencia jarrillera desde los
albores de la Segunda República hasta la posguerra. El índice del trabajo
desgrana aspectos que marcaron nuestro devenir:
La Segunda República y la vida política: Desde la
proclamación del 14 de abril de 1931 en la entonces plaza de Alfonso XIII (hoy
del Solar) por el primer alcalde republicano, Federico Sánchez-Vallejo, hasta
los profundos cambios urbanísticos de la Villa.
Educación y asistencia social: La laicización en las aulas, la construcción de
las escuelas de Abatxolo y la creación de la Asociación del Niño y la
Escuela para atender a la infancia más vulnerable mediante roperos y
cantinas altruistas.
El estallido y los batallones en la Villa: La
constitución de la Junta Municipal de Defensa, el acantonamiento de batallones
(como el Ariztimuño, Malatesta o Euzko Indarra) en edificios singulares y
colegios, y la realidad del singular Batallón Disciplinario en el convento de
Santa Clara.
La defensa marítima: El establecimiento de la delegación de la Marina
de Guerra Auxiliar de Euzkadi en el HOTEL, el recuerdo de la batalla de
Matxitxako y la movilización militar de industrias como Altos Hornos de Vizcaya
o La Naval, cuyos obreros pasaron a regirse por el Código Militar para la
fabricación de elementos de defensa.
Los barcos prisión: El capítulo de las prisiones flotantes en la ría
como el Cabo Quilates o el Altuna-Mendi y las trágicas
represalias que costaron la vida a vecinos de la Villa, así como el posterior
uso del buque franquista Upo-Mendi en la dársena de Portu tras la caída
del frente.
El dolor de los bombardeos y la red de refugios
Se aborda también los ataques aéreos de la aviación italiana y de la Legión
Cóndor, durante los meses de abril, mayo y junio de 1937. La obra detalla con
precisión los impactos sobre barrios como Azeta, Villanueva y Repélega, así
como el propio casco histórico, donde las bombas del 13 de junio segaron las
vidas de varios vecinos destruyendo diversos inmuebles.
Frente a esta amenaza, se documenta la organización de la defensa pasiva a
través del Batallón de Defensa Pasiva. Destaca el uso del túnel del ferrocarril
de La Canilla-Peñota, junto a otros diez refugios oficiales en conventos,
sótanos y el túnel minero de Galdames.
Sanidad de retaguardia y el drama de la
evacuación
Se rescata asimismo la historia de los palacios requisados a las familias
pudientes para ser transformados en hospitales de convalecencia, como la
emblemática Casa Gandarias, El Saltillo, el Hospital-Asilo de la Villa y el
convento de las Siervas de María.
Finalmente, la obra plasma la evacuación de los «Niños de la guerra» hacia
Francia, Inglaterra o la URSS a bordo de buques como el Habana, y la
posterior caída de Portugalete el 22 de junio de 1937, precedida por la
voladura del Puente Colgante el día 16 por las fuerzas republicanas en
retirada.
Una ventana interactiva a la historia
Más allá de la rigurosa bibliografía utilizada esta edición cuenta con la
novedad de incorporar códigos QR que enlazan directamente con los
trabajos previos de recuperación de la Memoria Histórica realizados en el
municipio, convirtiéndose en una ventana viva para las nuevas generaciones.

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