jueves, 8 de diciembre de 2011

EXPOSICION DE LUCIO DELGADO IRAZOLA



Estos días de fiesta son buenos para darse una vuelta por la Torre de Salazar y admirar la obra de Lucio Delgado, un portugalujo de los de siempre, y por lo tanto de los del mareómetro, que nos muestra su visión de distintos lugares de la Villa.

Como gran portugalujo los ingresos de la exposición están destinados al Santo Hospital del Glorioso San Juan Bautista.



miércoles, 7 de diciembre de 2011

MANUEL CALVO EN LA HISTORIA DE LA INSURRECCION DE LA ISLA DE CUBA (1870)





Hoy Dani Docampo nos sorprende con este grabado de nuestro indiano por antonomasia, que hubiéramos querido ofrecer en los números de Cuadernos Portugalujos que trataron de su figura y que a no dudar, dado que murió en el siglo XX, incluiremos en el próximo libro de la Colección El Mareómetro, que recogerá el Portugalete de 1900 a 1920, con sus personajes, urbanismo, vida festiva, deportiva, cultural, etc.

Esperamos de nuestros colaboradores cualquier tipo de aportación tanto fotográfica como periodística, pues servirá para completar estos años tan interesantes de la historia de la Villa.
La colaboración de hoy de Dani, dice lo siguiente:Eleuterio Llofríu Sagrera (1835-1880): dramaturgo, historiador y periodista español, fue director de El Álbum de las Familias (Madrid). El dibujo que traemos corresponde a su libro en dos tomos Historia de la insurrección de la isla de Cuba (1870). En él, muestra a Manuel Calvo de forma amable y pacificadora. "El señor Calvo [...] habíase distinguido por su ardiente patriotismo y por su noble anhelo de ver pacificada la Isla. Su influencia, puesta en juego en la península, su prudencia, tino y comedimiento, le atrajeron legítimas consideraciones. El elemento peninsular tuvo en él un digno representante, a cuya actividad se debieron algunas mejoras de importancia para las Antillas" (pág. 457, tomo II) "Entre las personas que más influyeron, hallábase don Manuel Calvo, representante del elemento español en Cuba, y que residía en la península a la sazón, procurando conciliar las opuestas tendencias, siempre en beneficio de aquella Antilla, tan digna de mejor suerte y víctima a la sazón de la más encarnizada contienda" (pág. 771, tomo II). Menciona también el telegrama que en 1868 mandó desde Madrid -donde se instaló para tener una actuación más directa participando en el envío de tropas e impulsando en algunos periódicos corrientes favorables al inmovilismo del régimen español- al ministro de Ultramar (Adelardo López de Ayala, recién nombrado) para que mediara de forma activa en el conflicto intentando siempre que se retrasaran las reformas político sociales de la Isla, pues cualquier cambio podía perjudicar sus intereses:
Madrid, 25 de octubre.

Nada resolverá el señor ministro de Ultramar sin oír a los interesados.Me autoriza para comunicarlo así.
Pronto saldrán muchos refuerzos. - Manuel Calvo.

martes, 6 de diciembre de 2011

GALDOS Y MANUEL CALVO EN SUS EPISODIOS NACIONALES

Siguiendo con las notas enviadas por Daniel Docampo, referentes a Manuel Calvo, que recogeremos íntegramente todas juntas primeramente en la Biblioteca Digital Portugaluja, como paso previo para utilizarlas en algún nº de Cuadernos Portugalujos, se refiere hoy a dos novelas de los Episodios Nacionales, Quinta serie. En ellas Galdós hace mención de Manuel Calvo en términos poco favorecedores. Ambas versan sobre el problema del colonialismo español en Cuba y que complementan los comentarios que se hicieron el día de la presentación de La úlcera de Zunzunegui sobre la acusación de negrero al indiano protagonista de la novela.
En España trágica, cap. XIV, dice: “con el dinero que han traído de Cuba don Manuel Calvo y demás negreros para hacer propaganda en favor de la esclavitud ...”.

En Amadeo I, cap. V: "Quieren los buenos españoles que si se ha de quitar la esclavitud, nos contentemos ahora con el vientre libre, dejando lo demás para mejores tiempos. Si así no se hace, peligrará la riqueza, la propiedad, y los ingenios serán pronto montones de ruinas. Para meter estas ideas en las cabezas alocadas de acá, los hacendados desean tener aquí órganos de la opinión sensata. Hacen ellos su cuestación, reúnen una porrada de miles de pesos y la mandan acá. Ahora viene el dinero a las manos de don Manuel Calvo, que está en Madrid. ¿No le conoce usted? Vive en casa de Lhardy. Es la única persona que Lhardy aposenta en su casa… De las manos de Calvo pasa el dinero a las de don Adelardo Ayala, que lo distribuye…, porque no es sólo El Debate el que cobra por defender la buena causa. ¡No he visto yo pocos fajos de billetes pasar de las manos de don Manuel a las de don Adelardo!"
Como notas a pie de página, Dani nos aclara que El Debate fue un periódico muy conservador que dirigió el mismo Galdós de 1871 a 1873. Defensores a ultranza del inmovilismo cubano respecto a España, en este episodio se refiere al dinero que recibía Albareda, su fundador, de “los ricos hacendados de la Isla para crear aquí una opinión favorable a sus intereses” y que lo financiaban. Referente a Adelardo López de Ayala (1829-1879) dramaturgo y político español, fue ministro de Ultramar en cuatro ocasiones en los periodos de 1868 a 1876. Redactó el famoso Manifiesto de Cádiz, el 19 de septiembre de 1868.

lunes, 5 de diciembre de 2011

LA CASA LHARDY DE MADRID Y MANUEL CALVO



La semana pasada con los actos de presentación de nuestras publicaciones en el GRAN HOTEL PUENTE COLGANTE, dejamos incompleto un trabajo más amplio de Daniel Docampo, todo él relacionado con diversos aspectos de la figura de Manuel Calvo, en uno de cuyos apartados trataba de la Casa Lhardy de Madrid, cuyo cocinero y camareros, en verano, llevaban el restaurante Inza anexo al servicio de Hotel.
“No podemos imaginar Madrid sin Lhardy” escribió Azorín en El espejo del fondo, capítulo del libro Madrid. Lhardy fue y sigue siendo un famoso restaurante madrileño en la Carrera de San Jerónimo fundado en 1839 por Emilio Lhardy (1806-1887). Se convirtió en el paradigma del lujo y la exquisitez culinaria y Emilio Lhardy “hombre de mundo, listo como pocos y algo socarrón” (El País, 11-02-1907) en uno de los hombres más celebrados de todo Madrid y España, al igual que su hijo Agustín (1847-1918) que le relevó en el negocio a su muerte, además de ser un notable paisajista.

Fastuosos eran los dos mostradores enfrentados flanqueando al famoso espejo isabelino que cantara magistralmente Azorín en el citado El espejo de fondo y los tres salones-comedores de la planta superior: el salón Isabelino, el Blanco y el Japonés. La alta sociedad frecuentaba sus carísimas mesas. Frente al lujo de su escaparate diseñado por Rafael Guerrero y que aún conserva su antigua fisionomía de madera de caoba traída ex profeso de Cuba, solía enfrentarse a la pobreza que miraba su luna con resignación.

Entre líneas serias como las de Juan Valero de Tornos en ABC de 1903: “Tengo mucha hambre, abuelito, y hay en este escaparate tantas cosas…” se alternan las picarescas: hablando de los cursis dice Miguel Moya que “tienen especial gusto en ser centinelas del escaparate de Lhardy, con un palillo en los dientes por fuera, para hacer creer que han comido fuerte” (Miguel Moya, Madrid Cómico, 19-12-1880). Situación que recuerda a la conocida del Buscón de Quevedo en la que el hidalgo se esparce migas de pan en la barba para simular que ha comido.

Son innumerables las referencias a Lhardy a lo largo de sus años de vida. Muchas de ellas, están recogidas en Lhardy, panorama histórico de un restaurante romántico 1839- 1978 de José Altabella. Pero no hace mención, apenas de pasada en el episodio galdosiano Amadeo I, de Manuel Calvo.

Recogemos una crónica sepultada en el olvido de El Día 3-04-1918 que hace justicia a la importancia del portugalujo en el restaurante: “Pretendieron muchos que se les proporcionase hospedaje en la casa restaurante, pero no aceptó las peticiones a no ser en excepcionales casos. El opulento capitalista cubano D. Manuel Calvo, socio de la Transatlántica, gran financiero y representante muchos años del partido español de la Isla, venía con frecuencia a la Península para ventilar asuntos importantísimos en todos los órdenes. Indicó a Lhardy el deseo de habitar en su casa sin poner precio al hospedaje. Dio por excusas aquél no tener local bastante y en condiciones para acceder a la reiterada pretensión; pero el caprichoso banquero solucionó el asunto reformando por su cuenta un piso de la casa, amueblándolo lujosamente y así habitó varias veces la célebre vivienda.

A la mesa de Calvo se sentaron todas las notabilidades de aquella época. Era un banquete diario y fastuoso, buscado y apetecido por el experto naviero para ponerse en íntima relación con los conspicuos de la política, para satisfacer sus fines. Dos eminentes artistas gozaron también de hospedaje en la casa: el eminente Sarasate y el ilustre Mariano Benlliure”.

Añadimos dos más: Según La Iberia (11-06-1886) Manuel Calvo había llegado a Madrid procedente de Cuba siendo “visitado por los señores marqués de Comillas y Romero Robledo en casa de Lhardy” . "Aunque es conocida la amistad íntima de Calvo con el marqués de Comillas, señalar la también íntima amistad con el marqués de Valdeiglesias (Ignacio José de Escobar y López de Hermosa) y Romero Robledo, el cual le visitaba cada verano en la Villa, como señalamos en otro artículo". A tenor de su llegada a Madrid escribe La Época (2-09-1887): “El señor Calvo era uno de los más antiguos y más cariñosos amigos del inolvidable marqués de Valdeiglesias; juntos trabajaron con el fervor de un españolismo sin tacha y de una lealtad sin esperada recompensa por la restauración del Trono legítimo y por la integridad del territorio. Juntos, en los días nefastos de la revolución de setiembre, se reunían con Ayala, con Sotolongo, con Vida, con Elduayen y con otros en aquellas habitaciones que Lhardy tiene siempre preparadas para el Sr. Calvo, y en cuyas conferencias tantas iniciativas fecundas se tomaban y tantas briosas campañas se organizaron” .



viernes, 2 de diciembre de 2011

DE PORTUGALUJO A PORTUGALUJO: DE TXEMA A ALFRE

EL ENTRAÑABLE HOMENAJE A ALFREDO "POLVORILLA"




Según estaba previsto ayer por la tarde tuvo lugar el merecido homenaje a Alfredo López Santamaría, por toda una vida dedicada a su querido Club de Remo San Nicolás.
Con el salón del Hotel lleno de amigos, y con la adhesión de muchos más que no pudieron asistir y le trasmitieron su afecto. El alcalde Mikel Torres le entregó un trofeo recordatorio del acto, que finalizó con la actuación de Txema Llorente y Los Barbis, y un merecido refrigerio, resultando tremendamente entrañable e impregnado de espíritu jarrillero.
Nuestro amigo José Luis Gutiérrez Landa, tan diligente siempre, recogió diversas imágenes del acto y esta mañana ya las teníamos en nuestro ordenador con esta dedicatoria:
Un saludo a tod@s los amantes de las tradiciones jarrilleras.

jueves, 1 de diciembre de 2011

LA COCINA DEL GRAN HOTEL DE PORTUGALETE EN LA GOURMET'S GUIDE TO EUROPE DE 1908



Ayer tuvo lugar en el Gran Hotel Puente Colgante, la presentación del último libro de la Colección El mareómetro, La úlcera de Juan A. Zunzunegui.
Dani Docampo, que no pudo asistir, nos envía desde Pamplona, esta reseña sobre la cocina del que Zunzunegui llama en su novela GRAN HOTEL:

Nathaniel Newnham-Davis (1854-1917) importante gastrónomo inglés que publicó en 1908 Gourmet's Guide to Europe. En ella habla de la comida europea y hay un apartado para Portugalete: En Portugalete, el puerto de Bilbao, hay un restaurante –bueno, como lo suelen ser los restaurantes españoles– anexo al hotel del lugar, el Inza, cuyo propietario es Don Manuel Calvo. El cocinero y los camareros vienen de Lhardy, el famoso restaurante de Madrid, y pasan el verano junto al mar. Los precios del restaurante son caros. Portugalete es sólo un lugar de veraneo.

Un siglo después el Gran Hotel sigue manteniendo un gran nivel de calidad gastronómica con unos precios adecuados. En él nos volveremos a encontrar hoy los portugalujos para homenajear a Alfre López Santamaría (Polvorilla) por su dedicación al remo portugalujo durante toda su vida.