martes, 15 de mayo de 2018

EXPOSICION DE PINTURA DE HIGINIO POLO





Fue en abril de 2009 cuando en este blog recordamos por primera vez la figura de este pintor recogiendo el cuadro que hizo de Antonio Garrido.

Posteriormente en el nº7 de Cuadernos Portugalujos recuperamos con más amplitud su figura como pintor portugalujo.

En 2011 conseguimos ofrecer el cuadro que pintó a su amigo Julio Gutiérrez Lumbreras, y después hemos seguido recordando en diversas ocasiones su figura como fue en 2017 con motivo de la exposición que realizó en el Hotel en 1933 junto con otros portugalujos de entonces como eran Babio o Lecue.

También en el Diccionario Biográfico Portugalujo tiene su puesto correspondiente, lo que ha hecho que la prensa (EL CORREO) dedicara una página a UNO DE LOS NUESTROS recordando también su actuación en la guerra civil en el batallón Rosa Luxemburgo así como los murales recuperados en el Ayuntamiento de Baracaldo.

Durante todo este mes se ofrece en la torre de Salazar, la exposición Portugalete recupera a su pintor Higinio Polo, que este jueves día 17 se complementará en el Centro Cultural Santa Clara con una mesa redonda en torno a su obra y su contexto, con la presencia de Sol Panera y José Mª Arenaza y el jueves siguiente con una conferencia sobre el batallón Rosa Luxemburgo, del que formó parte, a cargo de la persona que más ha investigado este tema como es Amaya Ibergallartu.






lunes, 14 de mayo de 2018

MOLINOS HARINEROS EN PORTUGALETE





La semana pasada tratando José Luis Garaizabal del fuerte de San Roque, ya salió a relucir el tema del molino de viento de la zona de Abatxolo, del que tenemos pocas noticias.

José Manuel López Díez, en su Diccionario Histórico de la calles de Portugalete dice que el nombre de Molinos de Viento, que lleva una calle portugaluja, “aludiría a uno de los molinos construidos a partir de 1723, cuando empezó la sequía que paralizó las aceñas vizcaínas varios años. Terminada la misma, funcionaron hasta mediados del siglo XVIII; luego cambiaron de uso o se arruinaron”.

Con este motivo, recogemos hoy el trabajo que nos ha ofrecido Aurelio Gutiérrez Martín, en su blog LA VIDA PASA, y que a falta de imágenes locales ilustramos con las vistas desde Portugalete del Molino de Esacerrota en Las Arenas en la zona en que se levantó el Puente Colgante.

¿Existió en Portugalete algún molino?
Aurelio Gutiérrez Martín.
El siguiente documento del año 1837, localizado en el AHMP, y que corresponde con el tiempo de la primera guerra carlista, aunque de una manera no muy clara y explícita, me plantea dudas sobre la existencia de algún molino en Portugalete, o en sus alrededores más cercanos.
“Memorial presentado al ayuntamiento de la Noble Villa de Portugalete por Don Manuel Sáenz solicitando la debida autorización para construir un molino en el arroyo que discurre en el punto llamado de la Varrera con jurisdicción en dicha Villa.
Manuel Sáenz, vecino de esta Noble Villa…. Con la mayor atención hace presente, que en el punto llamado de la Varrera, baja en tiempo de invierno y cuando llueve bastante en el verano, un arroyo con aguas, en el cual y justo al frente, en las casas que existen en dicho sitio, en cuyo arroyo quisiera el exponente fabricar un pequeño molino para moler trigo y borona. Este edificio es de precisa necesidad y mucho más en las presentes circunstancias que estando cada instante interceptado el paso por los rebeldes para que los vecinos de esta Villa puedan ir a moler a los inmediatos y por otra parte expuestos a que les sean robados los granos como ha sucedido ya en el camino y en el molino. 
Reiteradamente suplico que por bien de su bondad, y por el beneficio que la presente pueda atraer al vecindario de esta Villa, por las razones señaladas, se sirva mandar concederme licencia para poder fabricar un edificio molino para poder hacerlo de la de trigo y borona, estando a satisfacer lo que se tare el sitio que ocupe. Así espero de la notoria justificación.
Manuel Sáenz, 
Portugalete 23 de septiembre de 1837”. 
AHMP L98-1

Al no haber constancia de su construcción esta demanda debió de ser desestimada.
Por otra parte tomando en cuenta la lista de vecinos de los años 1746 y 1795 del libro de Mariano Ciriquiain–Gaiztarro, Monografía histórica de la muy Noble Villa y Puerto de Portugalete, así como del censo de policía de Portugalete del año 1824, si se puede con estas referencias afirmar que no existía en estos años ningún vecino de profesión molinero, ni vecino de Portugalete que en los terrenos de la Villa fuera propietario de molino alguno.
Sin embargo si encontramos alguna referencia aislada en forma de topónimo que pueda hacer mención a este asunto. Una actual, en el callejero de Portugalete, una calle denominada Molinos de Viento en el barrio de Repélega, y por otra parte, una referencia lejana en las Ordenanzas del año 1459 llegadas a nuestros días gracias a Fray Martín de Coscojales, en la referencia y en forma de la palabra Molinar.
“CAP. 100, que vaya el agua al molinar por do solia e que non se coja en el camino. 
Yten ordenaron e mandaron que ningunos homes nin mujeres mozos nin mozas vecinos nin foranos non sean osados de vedar que non vaya el agua al molinar nin de coger agua ningunas viñas e heredades de la dicha villa fasta el dho molinar nin lavar ropa nin otra cosa ninguna so pena de cien maravedíes por cada vegada”.
Y para encontrar el primer referente de molino con Portugalete, hay que acudir a la Carta Puebla que Doña María Díaz de Haro, en el Privilegio de Portugalete formado en Bilbao en el año 1333.
“La Señora cedió a los pobladores y a sus hijos y descendientes, todas las tierras, huertos, viñas, molinos y canales situados dentro de sus límites, para que los poseyeran por siempre, sin ninguna mala voz, con exclusión de las gentes extrañas, que no podrían hacer dentro del término ferrerías, pastos, seles ni población alguna.”
Estos límites distinguían los de tierra y los de mar. Los primeros quedaban determinados por el monte Urdibay y los puntos de Arbelzaga, Urbelfermoso, el collado Cerezo y el río Lombar, y los marítimos desde la desembocadura de este río hasta Mañacoz, y en la ría desde Luchana, que es donde empezaba Bilbao.
También indicaba esta Carta Puebla, que “si algún poblador levantara molino o pusiera rueda en el égido del señor, toda la molienda del primer año sería para él, pero en los siguientes quedaba obligado a compartir los beneficios obtenidos, por mitades, con el dueño del égido”. 
Desde su fundación, Portugalete fue un puerto dedicado al transporte y a la actividad comercial, fuente de su riqueza a diferencia de sus pueblos vecinos. Esta actividad le permitía estar bien aprovisionada de trigo y cereales de Castilla, con unas Ordenanzas satisfactorias para ambas partes. Situación que duró hasta mediados del siglo XVIII, en el que Bilbao se erigió como puerto comercial de referencia.
Portugalete, en su aspecto rural fue un pueblo vinícola, extendiendo sus viñedos a La Florida y Abacholo y si atendemos a lo indicado por Marcos Escorihuela y Conesa en el libro “Topografía de Portugalete” del año 1871, “la cebada y la avena, casi no se las conoce, y el trigo no merece mencionarse, solo el maíz tiene su preferencia, produciendo algún beneficio su cultivo”. Aquí con el apunte que el maíz, nuestra borona, se comienza a cultivar en el norte de la península a comienzos del siglo XVII.
La escasez de ríos con cierto caudal en la Villa, y el Ballonti y el arroyo de Pando no cumplían la función para mantener un molino de agua con cierta solvencia, solo deja la duda y posibilidad, si la realidad fuera así, de la existencia de algún molino de viento en uno de los varios altos de Portugalete. Bien en La Florida, en los terrenos de la familia Castet o en las cercanías al lugar donde en el año 1874 se construyó el Fuerte San Roque.
Un ejemplo de molino de viento es el molino de Aixerrota es un molino de viento situado en los acantilados de La Galea, en el municipio de Getxo.
El molino se construyó en el año 1727, con motivo de una prolongada sequía que afectó al Señorío de Vizcaya a principios del siglo XVIII. Al parecer, un inglés ávido de dinero, construyó un molino de viento que no necesitara agua para moler el trigo. Una vez que la sequía hubo pasado, los molinos tradicionales volvieron a tener grano que moler y con el paso de los años el molino de Aixerrota se dejó de emplear con ese fin.
La arquitectura del molino poco tiene que ver con los típicos molinos de viento de la Mancha. Mientras que los molinos manchegos son de forma cilíndrica, los vizcaínos en general tienen forma de cono truncado. Por otro lado, los molinos vizcaínos son bastante más tardíos que los manchegos, pues mientras estos últimos datan de finales del siglo XVI, los vizcaínos fueron construidos en el XVIII. (Wikipedia).
Y dicho y expuesto lo anterior, de la misma manera que el hidalgo don Quijote, Alonso Quijano, vio unos gigantes en unos molinos de viento, a uno le gustaría ver unos molinos harineros donde jamás debieron de existir.





domingo, 13 de mayo de 2018

EL ARTE INACCESIBLE DE LA BASILICA DE SANTA MARIA




El próximo viernes 18 de mayo,  a las 7 de la tarde se va a celebrar en la Basílica portugaluja, la ya anunciada Charla /Coloquio sobre el Arte Inaccesible de Sta. Mª de Portugalete, basada en las imágenes que ha conseguido la Asociación de Amigos de la Basílica gracias al desinteresado trabajo del fotógrafo Natxo Pedrosa.

Ha sido un precioso descubrimiento constatar la gran cantidad de motivos artísticos que no pueden ser disfrutados habitualmente debido a la oscura ubicación o la enorme altura a la que están instalados y que ahora se van a poder admirar gracias a las bellas fotografías de Pedrosay otras varias que obran en poder de la Asociación.

Ha llamado poderosamente la atención el enorme tiempo y trabajo que supuso para aquellas generaciones el dotar a la Basílica de infinidad de detalles que normalmente escapan a la vista, ocultos por la distancia o el emplazamiento y que nos muestran el enorme cariño con que aquellas gentes construyeron nuestro querido templo.

Se van a proyectar 101 fotografías de los medallones de las bóvedas (a 18 y 10,5 m.), de los pseudo capiteles (a 6,26 y 12,8 m.), del triforio y las vidrieras, dibujos ocultos de los canteros, los angelotes (a 30m) o las consolas ornamentales a 38.

Es un bello trabajo que la Asociación de Amigos de la Basílica va a dar a conocer dicho día, al que están invitados todos los fieles, usuarios y  amantes del Arte y de las tradiciones portugalujas, que seguramente podrán valorar aún más el enorme patrimonio que nos legaron aquellas generaciones y que es nuestra obligación entregar reluciente a las que nos sucedan. Finalizará el acto con un Coloquio.


viernes, 11 de mayo de 2018

RELATOS DEL FIN DE SEMANA: APOLOGIA DE LA TXAPELA





En el paseo por Portu podemos advertir que la costumbre de llevar txapela como prenda del vestir, ha menguado. Vivimos en un tiempo en que el uso cotidiano de ese dosel craneal entre el hombre vasco, parece haberse perdido para devenir en motivo museístico tras haber desaparecido de los escaparates de las tiendas de prendas masculinas. 
Ahora mismo, creo que en Portu ya no hay comercio que posea txapelas en su oferta. Las últimas txapelas que he recibido, vienen desde Bilbao, del Casco Viejo, y no diré el nombre de la tienda aunque algunos quizá la conozcáis.
Y eso que es una prenda que nos fija socialmente, pues, en casi dos siglos de uso extendido, ha pasado a ser un símbolo definidor. La txapela se generalizó como tocado civil masculino a partir de la Primera Guerra Carlista, en el segundo tercio del siglo XIX, y pasó a ser el tocado preferido por los jóvenes, quedando los sombreros para las ceremonias. La imagen de Tomás de Zumalakárregi, que se cubría con una de vuelo amplio, le dio mucha promoción. 
Ese auge, dio lugar al desarrollo del proceso de producción, pasando a ser elaborada de forma industrial, en Tolosa, Valmaseda, Azkoitia y otras localidades menos conocidas.  
Bien, debe quedar claro que el diseño de la txapela: el vuelo amplio, es característico de la nuestra, y según vamos hacia el sur, se va redondeando para terminar pareciendo una tapa de puchero sin asa, tal como las que llevan Pepe Isbert, en El verdugo o el personaje de Azarías, representado por Paco Rabal, que aparentan llevarla enroscada. La “boina calada”, le decíamos.
La txapela se adapta al gusto y a la comodidad de su portador, que encuentra un sinfín de maneras de colocársela, según su talante, que, siempre tradicional, la usará desde niño hasta su declive e, incluso, más allá, adonde le acompañara sujetada entre los dedos. 
Únicamente se descubrirá en las visitas a hogares ajenos, en la iglesia, en las entrevistas con el asesor del banco o la colgará en la cabecera de la cama. Hubo una época en que, desde las localidades altas de San Mames, se podía observar un mar de boinas al mirar hacia el césped. También en los frontones. 
Como rasgo de identificación, la txapela lleva siempre en el centro un rabito, un resto del proceso de tejido de la lana. Es la txertena. Una de las mas grandes ofensas que podía hacerse a un vasco era “caparle” su txapela cortando la txertena. Duelos a muerte hubo por ésta causa. 
Su uso hace evidente el origen de quien la lleva. El vasco, apenas introduce la boina en su cabeza, mientras que en otras latitudes se la calan hasta las orejas. Según la maña del usuario, puede inclinar la boina hacia atrás, hacia delante, hacia la izquierda o hacia la derecha. Los menos mañosos se ponen la boina con dos manos, los más resueltos se la colocan con una sola mano, de golpe, dándole siempre un vuelo delantero. 
Por su color (negro, azul, rojo,...), textura, vuelo,... la txapela, distingue e identifica a su portador. Algunos, además de ponerla inclinada, un poco, hacia la derecha - lo que aprendimos -, le damos ángulo en el frente, rasgo personal. Lo que fue seña de identidad cuando niño, se convirtió en cartel de protesta, cuando adolescente barbado, y pasó a ser símbolo, ya en la senioridad. 
Un símbolo que, aún habiendo recorrido muchos km´s y paseado muchas ciudades, no es fácil de hallar. 
Llegado aquí, debo decir que en Tarragona, en mi círculo cercano, somos algo más de media docena los que mantenemos su uso. Aunque no sea continuo. La nuestra es negra y de vuelo amplio, al estilo vizcaíno. Sí, el color identifica, el tamaño importa y a más vuelo, más elegancia. Y sí, somos presumidos.   

Martintxu

(No leerán ésta entrada, pero vaya desde aquí un saludo a
la pareja de Rentería que nos saludaron en Wroclaw (PO).
Por eso decía antes que la txapela identifica al usuario.
Hay una frase de J. M. de Barandiaran,
txapela buruan eta ibili munduan,
a la que añado ¡Aurrera!.)



jueves, 10 de mayo de 2018

FOTOGRAFIAS DE LOS PRIMEROS AÑOS DEL BALONMANO EN PORTUGALETE (3)





Continuando con los primeros años del balonmano en Portugalete, ofrecemos hoy las fotos que recibimos de Paco Ruiz, que a la sazón era el delegado ante la Federación Vizcaína.

Seguimos sin disponer de fechas exacta y en las dos fotos de hoy vemos una parte del mismo equipo que jugaba en el campo de la tejavana, como Aguirre, Palacio, Armendariz o Sebas, sin vestir la camiseta, y que el equipo lo forman nuevas caras con la excepción de Chemi Herrero y en el que reconocemos también a Víctor Aroma y a del Olmo.

Corresponderán a un año después que las de la entrada anterior, hacia 1960 o 1961, y visten camiseta amarilla con el sponsor de Guyma.

Desconocemos si el nombre del equipo era el Milindris Guyma.

miércoles, 9 de mayo de 2018

EDUARDO LOPEZ ALBIZU “LALO” (1931-1992)



Este mes de mayo el periódico enportugalete.com nos trae la ficha de uno de los portugalujos que destacaron en los años de la dictadura por su oposición al franquismo desde las filas del socialismo, como fue Eduardo López Albizu, conocido popularmente como "Lalo" y casado con Begoña Alvarez, “la de Bazán”, que salió elegido Diputado a Cortes en las primeras elecciones democráticas.

Su padre Emilio López Ugartemendía (1903-1988), se casó con la sestaotarra Matilde de Albizu y López de Munain, por lo que él nació en Sestao aunque desde muy pequeño vino a vivir a La Ranche. Emilio trabajó en AHV y posteriormente en el Cine Mar.

Lalo, como era conocido, fue ajustador de profesión, empezando a trabajar en La Naval donde se convirtió en un líder sindical con fuertes convicciones socialistas, llegando a ocupar responsabilidades dentro de la UGT y del PSOE en la clandestinidad lo que le llevaría a conocer las cárceles franquistas.

Casado con Begoña Álvarez Bazán (1931-2018) también de fuerte carácter e igual ideología, pasó a vivir a la calle Coscojales y en 1967 en pleno estado de excepción y tras la huelga general en Bizkaia, ambos fueron detenidos y desterrados. Mientras él fue enviado a un pueblo de Almería, ella junto con Ramón Rubial, fue trasladada a Las Hurdes en Cáceres.

En su casa de Coscojales acogerían a los principales líderes socialistas como Felipe González, Alfonso Guerra, Txiki Benegas, entre otros, y mientras Lalo dirigía las estrategias ideológicas ella se encargaba tanto de esconder los panfletos subversivos, como de darles de comer y hasta dormir.

En 1974, el matrimonio acudió al congreso del PSOE en Suresnes (Francia) donde Lalo apoyó a Felipe González, con quien entraría en la ejecutiva del partido a nivel nacional, además de ser presidente del PSE de Bizkaia. En las primeras elecciones generales de 1977 consiguió el acta de diputado.

El matrimonio tuvo un hijo, Patxi López, (en la segunda foto con sus padres) que seguiría su trayectoria política, empezando en las Juventudes Socialistas, y llegando a Lehendakari del Gobierno Vasco y Presidente del Congreso de los Diputados.





martes, 8 de mayo de 2018

A PROPOSITO DEL FUERTE DE SAN ROQUE DE 1836



José Luis Garaizabal, a la espera de obtener información complementaria de las características de los fuertes descritos en la entrada anterior, quiere aportar su visión particular de las características de aquellos fuertes dibujados en el plano de 1838, dado que tiene noticias de que el gran artista Mikel Torka ha reproducido en dos maquetas, alguno de estos fuertes que pronto se expondrán en el Bar Larrun, y que no dudamos que como siempre, nos deleitará con su detallado trabajo:
Salvo el fuerte de Campanzar que lo habían construido los ingleses en 1833, los otros dos lo fueron de forma apresurada y seguramente sus perímetros no diferirían mucho del grabado superior de 1874, que muestra una batería cercana a Las Carreras con un parapeto construido con todo tipo de materiales (tierra de la trinchera, barricas, haces de leña, cestos, cajas, piedras, sacos, etc). Los edificios no pasarían de simples barracones de paredes de tablas y techo de chapa o teja. Tal vez el de Campanzar tuviera un poco más de entidad con sus muros de mampostería.
Los “fosos” no serían otra cosa que el hueco dejado por los zapadores al cavar una trinchera alrededor de la fortificación.
Hay que tener en cuenta que “la estrella” y “el nuevo” fueron derribados en 1841-42 y el de Campanzar en 1844, por lo que nos hace pensar que no estaban construidos de forma muy sólida, ya que en el caso del de Campanzar, el derribo y allanamiento del terreno corrió por sí y a cargo del Ayuntamiento. La “Casa fuerte de los Hoyos” sería alguna casa grande del estilo de la que presentamos en su día al hablar del escudo eclesiástico de los Hoyos.
Basándonos en las medidas del plano de 1838, hemos pasado de varas a metros y el resultado aproximado es el siguiente: 

FUERTE LA ESTRELLA: Sus dimensiones máximas no pasarían de unos 58 metros entre puntas opuestas y de 75 entre los bordes del foso, con un elemento central de unos 17 metros de diámetro.

FUERTE NUEVO: El “ojo de la cerradura” tendría unas medias máximas en torno a 50 x 33 metros y su foso 70 x 50 metros. El edificio central en forma de L sería de unos 25 x 12 metros.

FUERTE DE CAMPANZAR: Tenía un edificio central de unos 21 x 8 metros y uno pequeño de unos 8 x 4 m. La medida del fuerte sería de 42 x 25 m. sin contar los cubos, con un foso en torno a 67 x 42 metros como máximo.

CASA FUERTE DE LOS HOYOS: este edificio mediría en torno a 33 x 21 m con un foso de 50 x 30 metros como máximo. 


Grabados Museo Zumalacárregui.
ZM P,2 y ZM MiribillaJ,4 (Año 3-Nº 28, Pág. 108)