En la revista la revista El Abra encontramos una
entrevista realizada por Pedro Heredia a Casto Comonte López, «Castorín»,
director de la emblemática Banda de Cartón «El Resbalón». El encuentro,” al
sur del mamparo de El Metro” reunió a dos figuras clave de la vida cultural
y festiva de Portugalete y quedó fechada en febrero de 1969.
Resumimos los
datos esenciales aportados por Castorin sobre el origen, la trayectoria y el
espíritu de esta agrupación:
Fundación y origen: La banda
nació de manera informal en 1951 en el bar El Resbalón. Sus promotores
iniciales, movidos por el entusiasmo juvenil, se propusieron animar las fiestas
y calles de la Villa marinera. Era entonces la mas veterana de las bandas de
cartón de Bizkaia, pues en Sestao hubo otra banda que, de haber continuado en
la brecha, sería la más antigua, pero aquella desapareció, y, como suele
decirse, entre bromas y veras: "...del pobre Julián ya no se supo
más..."
Componentes: Para 1969 la
agrupación contaba con 30 miembros activos, combinando distintos oficios
(hojalateros, electricistas, carpinteros, comerciantes, obreros) y una amplia
representación de jóvenes estudiantes.
La banda se componía de un director, un
platillero, un bombo, una caja, tres trompetas, tres saxofones, tres trombones
de varas, tres bombardinos primeros y otros tres segundos, tres mixtos, tres
bajos y tres clarinetes.
Instrumentación y fabricación: Salvo
contadas excepciones, los propios integrantes fabricaban sus instrumentos de
hojalata en el taller de la Viuda de Arizmendi, utilizando materiales donados
y aportando su propia mano de obra. Entre sus piezas más queridas conservaban
como objeto de exposición unos platillos zíngaros históricos, utilizados por la
Banda Municipal de Portugalete en el Concurso de Pamplona de 1918.
Repertorio y actuaciones: Su
programa musical se centraba en canciones populares portugalujas, marchas y
pasodobles (destacando «Airoso» y «Los remeros»). Además de animar las fiestas
locales, la banda llevó el nombre de Portugalete a diversas localidades de
Bizkaia y provincias vecinas.
Financiación y labor benéfica:
Se financiaban mediante la contratación por parte de los ayuntamientos donde
actuaban y una pequeña cuota mensual de los socios. Sin embargo, su faceta más
destacada era la vertiente solidaria: organizaban postulaciones anuales en
favor del Hospital-Asilo de San Juan Bautista, logrando recaudar cifras récord
en colaboración con otras sociedades locales como Los Barbis, Jotunak y Lora
Barri.
La entrevista acababa con esta
pregunta de Pedro Heredia:
—Y
vamos a terminar, amigo Castorín. Realizando vosotros, como realizáis, una obra
tan meritoria, ¿contáis con socios protectores?
A
nuestro hombre le parece la pregunta extraña, y después de pensarlo un poco,
responde:
—Lo
que se dice "socios", no tenemos; pero protectores, sí. Estos son el
Ayuntamiento, la Viuda de V. Arizmendi, Santos Navarro (estos dos últimos nos
ayudan facilitándonos el taller y los materiales necesarios para la reparación
de instrumentos). Nos ayudan también los bares y comercios de la Villa.
Dando
por terminada la entrevista, con un apretón de manos me despido de este joven
animoso, que, con sus antecesores (que pasan de ciento cuarenta en la banda),
tanto han hecho por el buen ambiente de esta Villa, y yo, creyendo manifestar
el sentir de muchos portugalujos de pro, os pido un aplauso para ellos, en
reconocimiento de la bondad que representa su anual postulación en pro del
Asilo.

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