jueves, 6 de agosto de 2026

LA CATÁSTROFE QUE NO LLEGÓ A CONSUMARSE: EL NUEVO AYUNTAMIENTO

 



Con motivo de la entrada de la semana pasada sobre la historia de la Fundación Manuel Calvo y el HOTEL que nos dejó Tasio Munarriz, Nieves Lorenzo nos recuerda que el tema lo trató en Facebook nuestro recordado amigo y colaborador Carmelo Gutiérrez Ortiz de Mendibil con el titulo que encabeza esta entrada.

Con el plano que ofrecía, que recogió Gorka Pérez de la Peña en su obra "PORTUGALETE (1852-1960) HISTORIA DE SU ARQUITECTURA Y XPANSION URBANA, y que se conservará en el actualmente cerrado al público Archivo histórico Municipal, hemos intentado mejorarlo para comprender mejor el atentado, el texto decía lo siguiente:

Entre 1960 y 1975 se duplica la población de la villa. Eso da pie a un proceso constructivo masivo y desordenado debido a la falta de normativa ya que sólo estaba en vigor un confuso plan de ordenación de Bilbao y su comarca. La ley del suelo del 56 obligaba a la redacción de un plan de especial protección del casco histórico que el ayuntamiento demora. Y la ola especuladora lleva al consistorio a redactar un delirante proyecto: LA REFORMA DE LA PLAZA DEL SOLAR DERRIBANDO EL HOTEL, EL MERCADO, EL KIOSKO E, INCLUSO, EL PROPIO AYUNTAMIENTO.

Un destrozo increíble del patrimonio y la memoria histórica de la Villa. Los artífices de tal engendro fueron los arquitectos Celestino y José María Martínez Diego. Se sustituiría por edificios carentes de cualquier valor estilístico que cambiarían completamente la fachada jarrillera a la ría. Ante la fuerte oposición vecinal, en 1978 el ministerio de cultura tramita el expediente de declaración de conjunto histórico artístico en todo el casco, con lo que se paraliza el despropósito. Posteriormente se crea SURPOSA para evitar futuros desmanes...

Investigando sobre el tema, que representa uno de los momentos más controvertidos de la planificación urbana de Portugalete en el siglo XX, diremos que el citado proyecto de remodelación integral de la Plaza del Solar seguía los principios urbanísticos del denominado "Estilo Internacional", muy extendidos en los años 60 y 70 caracterizado por el racionalismo, las geometrías limpias, el uso masivo del hormigón y la prioridad al vehículo privado— influyó enormemente en el urbanismo vasco. La propuesta no era una simple mejora estética, sino una reestructuración radical del corazón de la villa en busca de modernizar el centro neurálgico de la villa suprimiendo o alterando elementos tradicionales para dar paso a un diseño funcionalista y despejado.

Siguiendo las tendencias de la época, el diseño intentaba articular la circulación rodada y los aparcamientos con los flujos peatonales, priorizando la fluidez vial en pleno boom del automóvil y se apostaba por materiales modernos (hormigón armado, estructuras metálicas) y líneas rectas, contrastando fuertemente con la arquitectura tradicional y señorial del casco viejo.

Este proyecto quedó como un testimonio claro de la época en la que la vanguardia arquitectónica intentó imponerse sobre el trazado histórico de Portugalete.

 

1 comentario:

  1. En Baracaldo sí lograron su desquiciado propósito, al derribar su bonito ayuntamiento, de 1891, y erigir en 1962 el actual edificio, obra del arquitecto César Sanz.

    ResponderEliminar