martes, 7 de julio de 2026

LA GUERRA CARLISTA EN PORTUGALETE VISTA A TRAVÉS DE LA PRENSA. 1873-1874

 




Este nuevo trabajo de Aurelio Gutiérrez, reconstruye el Sitio carlista mediante crónicas publicadas en tiempo real en la Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional de España (BNE). Un enfoque cronológico que dota a la narración de una inmediatez y crudeza extraordinarias, permitiendo asomarse a los matices, contradicciones y pasiones políticas de la época.

La Villa estratégica: De destino turístico a bastión de guerra.

Portugalete, junto con Santurce y Getxo, se perfilaba en la primavera de 1873 como uno de los destinos veraniegos más prometedores de la costa cantábrica. Sin embargo, la crudeza del conflicto civil truncó este horizonte de prosperidad. Dada su posición la villa representaba la auténtica "llave de la ría" y el único puerto guarnecido de Bizkaia con comunicación directa a Bilbao. Esta relevancia estratégica la convirtió en un objetivo prioritario para los carlistas.

El primer gran punto de inflexión ocurre el 1 de agosto de 1873. Las fuerzas carlistas de Andéchaga, estimadas en más de un millar de hombres, lanzaron un ataque sobre las posiciones de Portugalete, defendidas por apenas 200 voluntarios del Batallón Franco de Nouvilas. Las crónicas reviven con detalle la audacia del bando liberal. El auxilio de la goleta Buenaventura y la columna de refuerzo del general Lagunero lograron dispersar temporalmente al enemigo hacia Sestao y Galindo.

El infierno del Sitio y la resistencia naval.

Hacia el invierno de 1873, los carlistas consiguieron emplazar artillería pesada en los altos de San Roque y Campanzar, dominando el casco urbano. Cartas de vecinos describen la angustia diaria: tejas destrozadas, fachadas acribilladas y la imposibilidad de acudir al templo de Santa Clara sin correr el riesgo de ser alcanzado por el fuego cruzado. La defensa descansó sobre los hombros del Batallón Cazadores de Segorbe, al mando del teniente coronel Quijada, y el auxilio de la Marina de Guerra. Los buques Buenaventura, Gaditano y Ferrolano sostuvieron duelos artilleros contra las baterías de tierra.

En noviembre de 1873 los liberales nos sorprenden con el uso pionero de luz eléctrica para frustrar trabajos nocturnos carlistas en Campanzar.

La trágica Capitulación del 22 de enero de 1874.

A mediados de enero de 1874, con la ría interceptada por cables y cadenas carlistas y ante la retirada forzosa de los barcos de guerra debido a graves averías y temporales, Portugalete quedó completamente abandonada a su suerte. Tras recibir más de 1.800 disparos de cañón y bombas, el muelle Nuevo fue reducido a cenizas.

El 21 de enero de 1874, presionado por la población civil refugiada en sótanos, el coronel Quijada firma la capitulación ante el general carlista Dorregaray. El Batallón Segorbe se entregó con honores, marchando hacia Durango bajo la promesa de canje.

La Villa quedó convertida en un "montón de humeantes ruinas", cerrando uno de los episodios más heroicos y dolorosos de su historia decimonónica.

Esta exhaustiva recopilación de prensa pone de manifiesto el valor de la inmediatez informativa para comprender la magnitud del Sitio.

El trabajo completo de Aurelio Guierrez se puede descargar en la Bibliotecadigital portugaluja.

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