martes, 12 de enero de 2016

OLEOS DE LOS SOTA PORTUGALUJOS



Gracias a la deferencia de Tomás Guzmán, que nos ha mandado las imágenes de los tres oleos de sus antepasados los Sota, José Antonio de la Sota y Sarría, Felix Joaquín de la Sota y Llano, y Alejandro de la Sota y Álvarez, podemos ilustrar la biografía de esta familia portugaluja, de la que hemos hablado en este blog y que recogemos también en el Diccionario Biográfico Portugalujo.
El más antiguo Joaquín de la Sota y Sarría, (n. 1711), fue capitán de fragata de la Armada Real, Caballero de la Orden de Santiago y responsable de la inspección de la fábrica de armas de Hernani, casándose en Muskiz, con la también portugaluja Ana Mª de Llano.
Felix Joaquin de la Sota y Llano (n.1755), marchó de joven a México con su hermano mayor, dedicándose al comercio con la península, y volvió a la Villa en 1797 para casarse con Viviana Álvarez, de familia dedicada al comercio de la lana, manteniendo él su actividad vinculada a dicho comercio colonial.
En los asuntos públicos, ocupó cargos tanto a nivel local como provincial. Sindico en 1800 y apoderado de la Villa en las JJGG de Gernika, fue elegido Diputado General por la parcialidad gamboína, lo que le valió formar parte del Gobierno del Señorío entre 1800 a 1802. Por el desempeño de su cargo consiguió la máxima distinción, Padre de la Provincia, de carácter vitalicio, lo cual no le impidió volver en 1804 como apoderado de la Villa. En 1805 y 1810 fue regidor del Ayuntamiento y en 1812 y 1818, alcalde.
Tuvo 14 hijos, y el último de ellos conocido entre sus vecinos como “el catorcillo”, fue Alejandro de la Sota, casado con la castreña Alejandra de Llano y que aunque tenía su casa en la calle del Medio, al nacer su hijo, Ramón, vivían en Castro. Ramón de la Sota y Llano, que destacaría en la historia como gran empresario y político nacionalista, pasaría allí sus primeros años hasta que al quedar huérfano fue a vivir con su tío abuelo a Muskiz. Sus bienes en la Villa, entre los que estaba la casa familiar de la calle del Medio, le fueron embargados tras la guerra.


1 comentario:

  1. A los herederos de Ramón de la Sota les devolvieron todos sus bienes, menos el edificio de Ibáñez de Bilbao 22, en los años 80 del siglo pasado.

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