lunes, 18 de diciembre de 2017

PORTUGALUJAS EN EL RECUERDO: "JULIA LA TOCINERA" (1.891-1.989)


Continuamos hoy con otra portugaluja muy recordada y querida en la Villa por sus virtudes y categoría humana, y lo hacemos de la mano de uno de sus sobrinos Florencio Soto Palacios.
Julia Palacios Pereda, nació en Carranza viniendo con 15 años a “server” a Getxo. Al casarse, en 1916, se empadronó en Portugalete en el nº 10 de la calle San Roque donde estuvo hasta 1964.
Mujer sencilla, con un gran corazón y espíritu de servicio al prójimo, y sobre todo a la familia, fue extraordinariamente generosa, y por sus obras mereció agradecimiento y admiración de quienes la conocieron y disfrutaron de su cariño y amistad.
Tras un embarazo fallido, sin hijos y su marido empleado en A.H.V. puso una pequeña tienda de comestibles en una parte de su vivienda con lo que consiguió unos pequeños ahorros.
Con ella vinieron a vivir también una hermana, que se casaría en 1919 y tendría tres hijos, año en que se trajo también a su hermana pequeña, Gumersinda. 
Ante la necesidad de vivienda para albergar a todos ellos, incluyendo a sus padres, haciendo uso de sus ahorros y algún préstamo, decidió adquirir una casa con tres viviendas en el nº 30 de la calle San Roque, construida en 1923,así como una nave anexa, equipada con un horno panadero para elaborar panes y productos de pastelería. 
A esta casa fue, recien casada, Gumersinda con su marido Eugenio Soto Lopez natural de Gallarta y de oficio pastelero y donde nacieron sus siete hijos. El primero, en 1924 y el septimo, Florencio, en 1938.
Fueron años muy duros. Hacia 1.930, abrió otra tienda de comestibles en Cabieces, la cual cerró al comenzar la guerra en 1936, año en que sufrieron la desaparición del segundo hijo de su hermana, Eugenio de 10 años, sin conocer su paradero. En 1938 muere su padre y en 1939 su cuñado para unos años después, en 1946, después de larga enfermedad morir su hermana haciéndose cargo ella de los seis huérfanos, y poco después se entera de que el septimo se encontraba en Rusia, a donde había ido en uno de los barcos que evacuaron a “los niños de la guerra”.
Tras la guerra decide realizar otra actividad comercial, para lo que consigue un local en el piso primero del reconstruido edificio del Mercado de Abastos. Allí vendía carnes de porcino y lanares y sus derivados como salchichas, morcillas, pancetas, etc..., siendo esta actividad la que dio lugar al sobrenombre de "Julia la Tocinera" que ella lo admitía con naturalidad.
En 1950, la "Tía Julia” como la llamaban no sólo los sobrinos sino la vecindad, se quedó también viuda, asumiendo plenamente la responsabilidad de llevar ella sola adelante la vida y educación de toda la familia.
Compró en esa década de los años 50, dos viviendas, una en San Roque 32 y otra en la subida a Repelega, que dedicó para alquilar a inmigrantes que llegarban en masa procedentes de diversas regiones españolas, habiendo servido de gran ayuda para muchos de ellos de los cuales, seguramente algunos todavía viven, quienes también le llamaban la Sra. Julia o la "tía Julia" y que la recuerden con cariño y con agradecimiento por el trato o la ayuda que de ella recibieron, cuando lo  necesitaron.
La misión asumida por ella fue cumplida con mucho esfuerzo pero con éxito. Con la mejor voluntad, con la firmeza y cariño que fuera necesario en cada momento, consiguió que los jóvenes crecieran sin crear ningún tipo de conflicto y se formasen para poder ganarse la vida dignamente con sus profesiones y actividades correspondientes.
Así resulta que después de cumplir con el servicio militar, todos se casaron formando sus propias familias; el mayor lo hizo en 1950 y el menor en 1966.
Con el deber cumplido y a pesar de que siempre trató de ayudar en lo posible, se retiró a su nuevo domicilio en la calle Martin Fernandez Villarán, en el que vivió hasta 1989 que falleció a los 97 años de edad.
En las fotografías que acompañan a esta entrada se ve a toda la familia con motivo de los homenajes que le hicieron en sus 80 y 90 aniversarios.

El relato integro de Florencio Soto Palacios
lo hemos recogido en la Biblioteca Digital Portugaluja.




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