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lunes, 22 de junio de 2026

DEL CHACOLÍ DE FÉLIX CHÁVARRI A LA SIDRERÍA DE ANTONIO ECHEBARRÍA


Con motivo de la publicación del nº 37 de Cuadernos Portugalujos, se nos ha preguntado por la sidrería de Echebarria y su situación. Aunque en este blog ya ho hemos recogido, volvemos sobre el tema reproduciendo las fotos inferiores (en la de la derecha un cliente se asoma por la puerta) y aprovechamos para reproducir el artículo de Pedro Heredia, referido al cuadro que encabeza esta entrada:

 Esta acuarela representa al Chacolí de D. Félix (como vulgarmente se le llamaba) transformado, más tarde, en la Sidrería de Antonio Echevarría, más conocido por "La Sidrería de Antonio".

Es una pintura de mi propiedad, debido a mi iniciativa dibujada por D. Jerónimo Bilbao y animada en su colorido y personajes por mi sobrino, Manuel Alonso Astarloa. No se trata de una obra de arte, pero sí un recuerdo emocionante de un Portugalete muy distinto ambientalmente al actual, y que, para quienes gozamos en su propia salsa, no volverá.

Fue el fundador y dueño de este Chacolí D. Félix Chávarri del Alisal, que nació, vivió y murió en esta Villa (1831-1905) y se casó con Dña. Angela de la Mier y Capetillo, hermana de Dña. Sotera de la Mier, esposa de D. José de Gorostiza. Las dos casas, la de D. Félix y la de Dña. Sotera, desaparecieron de la Villa. La primera para dar paso al Colegio que han ocupado las religiosas de la casa llamada de Chapa.

Casi todas las casas hacendadas de la Villa tenían sus bodegas. Así los Abarca, Balparda, Bañales, Butrón, Castet, Chávarri, Gorostiza, López, Olaso, Salazar, Sugasti, Valle, Vicuña, etc. las tenían, ya que fuera del casco urbano, Portugalete era un viñedo maravilloso.

Los Chávarri, en su magnífica bodega, sita en la travesía de la iglesia, beneficiaban la uva de sus ricos viñedos de Tocedo, barrio de Cabieces cercano a la antigua fábrica de pólvora. Pero... adiós ilusión. Las plagas acabaron con los viñedos y, por ende, con los clásicos “chacolines”.

La última viña que desapareció de Portugalete era de la propiedad de los hermanos Valle (D. Manuel y D. Darío), quienes habían hecho del chacolí un néctar exquisito para obsequiar a los amigos. Pero el chacolí portugalujo había desaparecido comercialmente hacía mucho tiempo, y, con su desaparición, las bodegas fueron destinadas a otros menesteres.

La de D. Félix se transformó en Sidrería, bajo la inspiración de Antonio Echevarría, un alavés de Gomecha, de profesión albañil, que alternaba el manejo de la paleta y la llana con la venta de la rica y refrescante “sagardúa” del caserío “Ibarguren”, que vendía a esta bodega la casi totalidad de su espléndida cosecha.

Los personajes que por la Sidrería desfilaban, eran, generalmente, gentes de mar: Capitanes, Pilotos, Maquinistas y sus futuros émulos los estudiantes de Náutica, que en la Villa los había muchos, así como gentes de otros estudios y profesiones. Entre todos destacaba la figura del capitán del “Igotz-Mendi”, D. Quintín de Uralde a quien había que oírle contar cómo vino a Portugalete y las hazañas del Crucero Auxiliar “Wolf” de la armada alemana, en la guerra del catorce, cuando navegaban junto a él, prisioneros, como pontón carbonero de aprovisionamiento…

 

miércoles, 17 de junio de 2026

EL VIÑEDO OLVIDADO DE LA CALLE MUGAKOA: HISTORIA Y RAÍCES DE NUESTRO TXAKOLI

Saber de dónde venimos nos lleva a valorar aún más cada trago y cada proyecto actual, comentaba con motivo de la inauguración de la quinta edición del festival Bizkaiko Txakolina Fest, la asociación Portugaleteko Mahastizainak Txakolinaren Elkartea, que publicó un artículo de su miembro y viticultor José Luis Garaizabal titulado "NUESTRO TXAKOLIN- SUSTRAIAK: DESDE LA PEÑOTA A LA FIESTA DEL TXAKOLIN". En él, ilustrado con una fotografía del libro “Hospital de San Juan de Dios de Santurtzi: 100 años cuidando de los ‘vizcainos dolientes’” (2024), se rescataba un documento de marzo de 1913 que respondía con rotundidad a una pregunta: ¿Sabías que los terrenos que actualmente forman la calle Mugakoa (junto a la clínica San Juan de Dios) eran abundantes viñedos?

Pasado aquel evento, José Luis ha seguido tirando del hilo de la historia. Hoy nos informa de la ampliación de su investigación, que arroja luz sobre los antiguos productores locales y el paisaje que un día vistió de verde las fronteras entre Portugalete y Santurtzi.

Durante el estudio de los terrenos limítrofes con la actual clínica de San Juan de Dios, Garaizabal dio con el citado documento fechado el 19 de marzo de 1913. Se trata de la descripción detallada que hizo su antiguo propietario, Juan Echavarria Menchaca, tras vender los terrenos a la Fundación Benéfica Aguirre (entidad que levantaría el centro hospitalario inaugurado en 1924).

Juan falleció apenas unos meses después, en diciembre de 1913, habiendo disfrutado los últimos nueve meses de su querida finca gracias a una cláusula de usufructo vitalicio concedida por Pedro Icaza. Aunque no lo tiene confirmado al cien por cien, los indicios apuntan a que Juan Echevarria Menchaca era familia de otra gran productora de txakoli portugalujo de la época: Laureana Menchaca, madre de María Uriarte.

En la citada fotografía que la fecha en los años 50, podemos apreciar en primer plano un caserío, que piensa que se trataba de la “casita del hortelano”, rodeado de una frondosa parra sobre armazón de madera. Este caserío y las huertas colindantes pertenecían a la finca Miraflores de John Bailey Davies que luego pasó a los Monleón-Vicuña rebautizada como Mugakoa. La casa grande de la izquierda, que en un principio pensaba fuera la casa principal de Juan Echevarria, era en realidad el lazareto que fue construido por la fundación sobre su antiguo viñedo, en el que se aislaba a los enfermos infecciosos de la clínica.

Dichos terrenos son los que hoy conforman la calle Mugakoa.

La casa principal mencionada, que no aparece en la foto pues se hallaba separada del resto de la finca ya que estaba situada junto a la carretera de Portugalete a Santurce, contaba con tres bodegas y un lagar para hacer vino.

Para ayudar a su identificación, recurre a un fragmento de una segunda fotografía de los años inmediatamente anteriores a levantarse el centro, con la casa de Echevarria, con su tejado de tejas vidriadas de tono oscuro (tras los árboles) situada entre la casa de María Uriarte (izquierda) que hoy sigue en pie dentro de la clínica y el chalet Miraflores (luego Mugakoa), todas ellas frente al actual palacio Oriol.

Los datos técnicos extraídos de este documento son importantes para la historia de la viticultura local. La propiedad total medía unos 88.000 pies (8.175,5 m2), distribuidos de la siguiente manera:

El viñedo: Ocupaba unos 26.000 pies (aprox. 2.415 m2) y estaba dispuesto en un moderno sistema de espaldera con estacas de castaño y tiros de alambre.

Los parrales: Contaba con tres parrales. Uno de 60 metros con armazón de hierro y bases de piedra en los puyares (¿poyales=basas de los postes?) y otros dos de 90 y 38 metros con armazón de madera de roble, tiros de alambre y base de piedra en los puyares.

Autosuficiencia y recursos: Para las ataduras, disponían en la finca de infinidad de mimbreras, “que es difícil obtener aquí en su tiempo”. Igualmente, contaba con un cañaveral junto al arroyo y un pozo manantial “hecho a barreno y forrado de ladrillo”.

Arboleda: La finca se completaba con algo más de 200 árboles de doce años de antigüedad, sin contar las parras.

Este paisaje industrial y residencial que hoy conocemos fue durante siglos tierra de vino. Ya en 1764, el pintor Ramón de Villalón plasmó en uno de sus lienzos la zona a orillas del arroyo Peñota —el cual discurría por el centro de la finca descrita—. Aquella pintura ya mostraba las laderas plagadas de viñedos en espaldera.

La pasión por las viñas y el txakoli en Portugalete no es una moda reciente; es una herencia enterrada bajo el asfalto de calles como Mugakoa. Investigaciones como la de José Luis Garaizabal nos demuestran que, cada vez que brindamos con vino local, estamos dando continuidad a una historia centenaria.

viernes, 27 de septiembre de 2024

LA JARRILLA MAS ANTIGUA DE PORTUGALETE

  



Cuando mañana vamos a celebrar la Fiesta de la Vendimia, en el Campo de la Iglesia, junto al recientemente creado viñedo Gurdibide, con todo su proceso de recoger la fruta, proceso de vinificación con el despalillado y prensado de la uva, y la consiguiente degustación del mosto extraído, completando la fiesta con un buen programa de pasacalles de gigantes, teatro de calle, dantza-plaza y comida popular, queremos recordar algo que no hemos citado nunca como es la existencia de la jarrilla de barro más antigua que se conserva en Portugalete.

Pertenece a la Cofradía de Mareantes de San Nicolas, creada en la Villa el año 1651, y que serviría para acompañar las reuniones de los cofrades.

Con un peso superior a las jarrillas actuales, los técnicos que la han analizado sitúan su antigüedad, por los componentes que se aprecian en ella, en el siglo XVII, lo cual no deja de ser, para los jarrilleros de hoy, un elemento histórico representativo muy valorado y que debería ser tomado como muestra a la hora de reproducir jarrillas portugalujas, con su forma.

 


miércoles, 17 de julio de 2024

NAVEGANDO POR LA RED: LOS TXAKOLIS

 


En esta época veraniega, más relajada que el resto del año, es habitual que pasemos tiempo navegando por internet, ya sea leyendo las noticias diarias o cosas de lo más variadas en blogs y páginas de Facebook.

Abrimos hoy esta nueva sección estival, recogiendo las noticias, fotografías, o temas que nos encontramos relacionados con la historia de nuestra Noble Villa, empezando por el magnífico blog de historia bilbaína de César Estornés que desde 2009 y periodicamente ofrece  documentados trabajos.  

Una de sus entradas LOS CHACOLIS O TXACOLINES DE BILBAO Y ALREDEDORES, nos llena de envidia por ser un tema que en nuestra villa jarrillera estamos un poco cortos y que recientemente José Luis Garaizabal ha empezado a documentar.

Nosotros recurrimos siempre en Portugalete a los recordados por César Saavedra: El de Salazar, junto al arco de su casa torre, el de Félix Chavarri en el cantón de la Iglesia, Garibaldi y Las Chulitas en Coscojales, Valle en los bajos de su casa junto a la plaza, Butrón en la travesía de Santa Clara, Antonio Gorostiza, en su casa del Ojillo, la señora Gabriela en la calle Nueva, frente a Santa Clara y ya cerca de Cabiecas el txakoli de Bañales.

Los numerosos y típicos txakolis que recoge Estornés, eran especie de merenderos que nos recuerdan a los cuadros de Valentín Zubiaurre, por su gente, sus jarras, allí donde se daban atracones domingueros remojado con el característico txakoli, bebida ligera con menos alcohol, mientras alternaban con los juegos de bolos a los que son muy aficionados.

Bilbao desde Olaveaga a Achuri y desde Abando a Archanda, estaba rodeado de huertas y campas, salpicadas con numerosos txakolís, donde, “Los bilbainitos en el verano, chacolín gorri suelen beber; bajo la parra, merluza frita, macallao en salsa suelen comer.

Entre los muchos que cita nos llama la atención el de Archanda de JUAN SILVESTRE JAUREGUIZAR GAUVECA, donde en los años 20 del siglo pasado celebraban los chóferes la fiesta de San Cristóbal, los veteranos nacionalistas el aniversario del primer batzoki, o los montañeros del Club Deportivo, despedidas de soltero, banquetes, etc.

De este Jaureguizar, nacido en Bakio el 31 de diciembre de 1868, que se casó en Sondika, nos dice que además de gestionar el ambigú del Athletic en San Mamés y el restaurante La Alcazaba de Hurtado de Amézaga, lo hizo también del HOTEL DE PORTUGALETE, aunque no señala fechas.


viernes, 7 de junio de 2024

EL VIÑEDO GURDIBIDE Y EL CAMINO DEL CARRO

  


José Luis Garaizabal como miembro de la citada asociación cultural: PORTUGALETEKO MAHASTIZAINAK–TXAKOLINAREN ELKARTEA continua la explicación que nos facilitaba ayer sobre el bautizado viñedo GURDIBIDE: 

“El camino del carro o de los carros” discurría por el camino del Ojillo y al llegar a la plazuela del Cristo, giraba a la derecha siguiendo paralelo a la muralla hasta llegar al punto en que se bajaba (y se baja) por una pronunciada pendiente hasta el ábside de la iglesia. Ha llegado a nuestros días alguna fotografía en la que se aprecian las rodadas de los carros en lo alto de la cuesta.

Ya en el Campo, giraba a la derecha para bajar hasta el pequeño puerto (hoy zona de la estación de cercanías) por una cuesta hoy convertida en calzada con sus pretiles, muros, rebollos y escalones. Para mí, es el camino más racional. Un posible segundo ramal, cuando no existirían las casas del Muelle Viejo, sería el que, a medio camino, como hoy, giraría a la izquierda para bajar pegado al paredón del Campo de la Iglesia hasta la zona baja de la torre de Salazar. Quedaría descartado, por lo angosto, el uso carretil del camino en zigzag (caminillos) desde dicha torre hasta el puerto (zona del bar Siglo XX).

En el Archivo Histórico se custodia el expediente (C091-017) de 1881 referente al “arreglo de las bajadas al dique y muelle”, conteniendo un plano detallado de los terrenos que nos ocupan.

Gracias a él, sabemos que los terrenos (hoy municipales) ocupados por el viñedo fueron propiedad de Fermín Álvaro Allende y que un muro con puerta cerraba el paso a la finca. Lindaba por el Norte y el Oeste con el “camino del carro”, teniendo en frente los terrenos y casa de una de las principales productoras de txakoli, Dª Marcelina Elorriaga. Otro detalle es que un triángulo que se ha preparado como ampliación del viñedo, estaba junto al jardín de D. Máximo Castet, antes de la bajada por las escaleras al centro del Muelle Viejo.

GURDIBIDE MAHASTIA lo ocupaba parcialmente la casa nº 1 de Mier (aparece en el plano de 1878), aquella que intentó reformar el ayuntamiento en 1892, según proyecto de Berriozábal (AHMP C095-023), para destinarla a ser el primer cuartel de la Guardia Civil. Nunca he sabido si llegó a ocuparla el Cuerpo, pero si sabemos que, años más tarde, en 1922, tuvieron su cuartel en la calle La Cruz nº 1 y que esa casa de Mier fue la morada de muchos portugalujos conocidos.

Con anterioridad a 1889, existió una casita adosada a la principal por la parte trasera, construida sobre pilotes, y hacia 1907, se construyó en su lugar, hoy viñedo, una casita adosada a la casa principal. En el ángulo Este del terreno, dominando el camino del carro, existió un cenador metálico, lo que significa que el terreno se usaba como huerta y/o jardín, y junto a la carretera, unos arcos soportaban una planchada que pasó en 1980 a ser el antuzano del horrible “rascacielos” (Sotera de la Mier nº 1).

Los escombros del derribo de la nº 1 aún afloran en la zona donde se va a ampliar el próximo sábado el viñedo urbano, seguramente único en Bizkaia. Allí nos veremos, con o sin esqueje.  

jueves, 6 de junio de 2024

ANTE LA NUEVA PLANTACION DE ESQUEJES EN EL VIÑEDO GURDIBIDE

  


El próximo sábado día 8 dentro del programa del BIZKAIKO TXAKOLINAFEST que se celebrara en la Villa, se nos anuncia la segunda plantación de esquejes a cargo del grupo de cofrades del txakoli.

José Luis Garaizabal nos recuerda su origen:

Tras la primera cosecha de 2023 que nos brindó el viñedo que se plantó simbólicamente en 2022, el activo grupo que había planteado la idea como un acto del Portugalete 700, se propuso seguir cuidando del viñedo y ampliarlo si fuera factible, para lo cual se pensó en el proyecto de plantación ALDAXKA (esqueje).

Para que este acto fuera popular, haciendo partícipes del viñedo a todos los portugalujos, que mejor forma que entregar, a los que lo desearan, un esqueje de la poda debidamente plantado en su tiesto y que cada uno lo cuidase en su domicilio hasta el día de la plantación en la nueva zona de ampliación del viñedo que crecerá hasta los 1.300 m2.

La idea fue todo un éxito, ya que en febrero se repartieron en dos días los 150 tiestos y sus cuidadores nos han ido enviando fotografías de los avances del crecimiento. Otros muchos esquejes se han hecho los remolones y seguían como el primer día, o casi, pero a pesar de ello, el fruto de la perseverancia de los mahastizainak se recogerá en el Campo de la Iglesia el próximo sábado día 8 a las 10 de la mañana, antes de la plantación en GURDIBIDE MAHASTIA.

Entre la larga lista de actividades a realizar, la primera fue poner nombre al grupo. Dado que en la Villa de Portugalete ya se tiene constancia de la vigilancia de los extensos viñedos y que ese cargo recibía el nombre de “guarda de las viñas”, lo vimos que ni pintado para bautizar al equipo como MAHASTIZAINAK.

Luego, tuvimos que sortear los trámites burocráticos para convertirnos en “grupo legal”. Tuvimos que desechar ser KOFRADIA y hemos terminado como asociación cultural: PORTUGALETEKO MAHASTIZAINAK – TXAKOLINAREN ELKARTEA.

Otro objetivo del grupo fue “bautizar” el viñedo urbano. Dada su situación, sugerí ligarlo al topónimo antiguo camino del carro o de los carros”, que discurrió junto a las dos parcelas desde tiempos pretéritos (citado así en 1521). Por él bajaban los carros tirados por bueyes transportando el mineral de hierro hasta el puerto. La idea fue aceptada, así que, a partir de entonces, nos referimos a él como “GURDIBIDE MAHASTIA” (viñedo Camino del carro).

 

miércoles, 29 de mayo de 2024

LA VILLA JARRILLERA EN 1866. PROPIETARIOS, SITUACIÓN Y EXTENSIÓN DE LOS VIÑEDOS

 


Empezamos esta nueva entrada con los datos encontrados en el AHMP, dentro del informe de 1861, RENTAS DE LAS FINCAS URBANAS Y PREDIOS RÚSTICOS DE JURISDICCIÓN DE LA VILLA, PARA LOS EFECTOS DE LA ESTADÍSTICA GENERAL DE RIQUEZA URBANA Y RURAL (AHMP C155-013). De él, podemos extractar los dueños de las viñas, quienes las trabajaban y la renta en reales de vellón que producían, con la coletilla: “Si es que pagan”.

Había 87 viñas y rentaban 58.827 reales. Destacaban Juan ZUAZAGA con 500 rv., Antonio OTADUY con 400, Francisco Borja de SALAZAR con 240, Liborio JOSUÉ con 200 y María ARAMBURU y hermanos con 200. La mayoría de los propietarios, lo eran de una o dos viñas, pero desconocemos su localización y extensión.

Este expediente también nos facilita el número de bodegas (52) y sus propietarios e inquilinos, así como la renta. No sabemos de qué tipo de bodega se trataba, ya que en la mayoría de los casos aparecen como: TIENDA Y BODEGA; HABITACION CON BODEGA; HABITACIÓN, TIENDA Y BODEGA; BODEGUITA (1); BODEGA (3); CASA CON DOS HABITACIONES, DOS BODEGAS Y TIENDA; CASA Y TRES PISOS Y BODEGA. 

En segundo lugar, contamos con el documento de 1863, RELACIONES NOMINALES DEL PRODUCTO RENTUAL DE LAS PROPIEDADES URBANAS Y RÚSTICAS ENCLAVADAS EN JURISDICCIÓN DE DICHA VILLA, CON LAS MODIFICACIONES DE LA COMISIÓN DE ESTADÍSTICA POR RECLAMACIONES DE LOS PROPIETARIOS (AHMP C155-015). En él, vemos los propietarios, el número de viñas (142), su localización, los haces de extensión (4.357 haces = 49,67 Ha.) y la renta (17.428 rv.). El total de propiedades urbanas y rústicas rentaban 248.587 rv. Contaba la Villa con 75 propietarios, de los que 21 eran mujeres.    

El tercer expediente de 1-3-1866, contiene LA REFORMA DE LA ESTADÍSTICA, RELATIVA A LA RIQUEZA URBANA Y RURAL DE ESTA VILLA Y JURISDICCIÓN, VERIFICADA POR LA COMISIÓN NOMBRADA AL EFECTO CON ARREGLO A LO QUE SE PRECEPTUA EN LOS ARTÍCULOS 22 Y 23 DEL REGLAMENTO DEL RAMO, APAROBADO POR LA ILUSTRÍSIMA DIPUTACIÓN GENERAL DE ESTE SEÑORÍO EN SESIÓN DEL DÍA 18 DE ENERO DE 1865 (AHMP C155-016) . Una vez ordenados y agrupados los datos, obtenemos los siguientes resultados: 1866 - Nº de PROPIETARIOS: 73, VIÑAS: 153, EXTENSIÓN 5.295 haces = 60,36 hectáreas = 19,56% del espacio rural.

Según Escorihuela, la superficie construida en 1871 eran 12,50 Ha. Si las descontamos a las 321 Ha. que hoy ocupa Portugalete, vemos que la zona rural sería de 308,50 Ha

PRECIO EN RENTA a 4 reales de vellón el haz = 21.180 rv. IMPUESTO DEL 2%= 423,6 rv.

En 1863 y 1866 están incluidos los viñedos de la zona (30 Ha. aprox.) que pasó a ser de Santurce (La Chicharra, Coscojales, Las Partidas, Las Torquillas, Los Palos, etc.) según sentencia de 1-7-1866. Por otra parte, no están incluidos los de la zona de Repélega, Rivas, La Sierra y Galindo, que se anexionaron a Portugalete el 10-7-1933 (25 Ha. aprox.)

También conocemos los propietarios que aparecen en 1863 pero no en 1866: Ramona ABEYTUA, Juan AGUIRRE, Remigio ANGOITIA, Petra ARIÑO, Venancio BALDIBIELSO, Romualda CASTILLO, herederos de José CHÁVARRi, Cofradía del ROSARIO, Bernardo LANDABASO, Ángela GARAY, herederos de Víctor BELLIDO, Manuel SAÉNZ DE SAMANIEGO, Bonifacio SASÍA, José SASÍA Y PUCHETA y Dolores VIAR y José Benito ZAVALA.

El mayor propietario era Juan Braulio BUTRÓN con 5 viñas situadas en Pando, Callejo, Cálega, Florida y Abaro, con una extensión de 369 haces = 4,20 Ha.

Existían 21 propietarios (28,76%) cuyos 70 viñedos (45,75 %) ocupaban más de 1 hectárea y tenían una extensión de 3.791 haces = 43,21 hectáreas, suponiendo el 71,58% del total de viñedos.

También nos ha permitidos saber que los 153 viñedos se extendían por: ABARO, ALTO DE LA PASTORA, ARRIBA DE LA FLORIDA, CALEGA, CALLEJO, CAMPANZAR, CHICHARRA, COSCOJALES, FLORIDA, HOYOS, LLANOS, MIRABUENOS, OJILLO, PALOS, PANDO (Pando, Camino de, Estrada de, Oeste de, Roturas de, y Sierra de), PARTIDAS, PEÑOTA, POZO DE ABACHOLO, TORQUILLAS, VEGA HURTADA, VICÍO y ZOMILLO.

Por número de viñedos destacaban: ABARO (23 y 4,69 Ha.), LA FLORIDA (14 y 3,92 Ha.), COSCOJALES (Santurce) con (12 y 1,84 Ha.), CALEGA (11 y 4,99 Ha.), LOS LLANOS (11 y 4,08 Ha.), OESTE DE PANDO (10 y 4,72 Ha.), PANDO (8 y 8,41 Ha.), etc.

Sin embargo, las mayores extensiones se localizaban en PANDO (8,41 Ha. y 8 viñas), ROTURAS DE PANDO (7,74 Ha y 7), CALEGA (4,99 Ha y 11), OESTE DE PANDO (4,72 Ha. y 10), ABARO (4,70 Ha. y 23), LOS LLANOS (4,08 Ha. y 11), LA FLORIDA (3,92 Ha. y 14), etc.

El mayor viñedo era propiedad de Rosa LAZCANO, Viuda de Vicuña, con uno de 2,44 Ha., situado en las ROTURAS DE PANDO. Le seguía otro situado en PANDO, propiedad de José Mª URIOSTE con 2,21 Ha., otros de Rufina CAPETILLO, Timoteo OTADUY, Francisco Borja de SALAZAR, todos ellos de un solo viñedo de 1,89 hectáreas.

Para no cansar con tanto dato, finalizamos citando las producciones de 1863, ya que no existen de 1866.

Las 49,87 hectáreas producían unas 1.184 arrobas (191 hectólitros) que no eran capaces de abastecer a los portugalujos, ya que se consumían 10.200 arrobas (1.646 hectólitros), por lo que se necesitaba importar unas 8.000 arrobas (1.291 Hl.).

El precio que se pagaba en RECOLECCIÓN era de 5 reales de vellón el hectólitro.

 

JOSE LUIS GARAIZABAL FLAÑO
Portugaleteko Mahastizainak – Txakolinaren Elkartea

Imagen: Ramón de Villalón, 1764,
 retocado por Goio Bañales    

miércoles, 22 de mayo de 2024

NOTICIAS DEL TXAKOLI PORTUGALUJO EN UNA ENCUESTA DE 1884

 


Acabada la crónica de la III Exposición Vinícola de 1877 y mientras terminamos de pasar a limpio y analizar toda la información encontrada en el Archivo Histórico Municipal de Portugalete referente al txakoli portugalujo, veamos que contestó nuestro ayuntamiento al INTERROGATORIO INSERTO EN EL BOP DEL 23-7-1884 DE LA COMISIÓN PROVINCIAL DE AGRICULTURA, INDUSTRIA Y COMERCIO.

Por los ricos datos custodiados, vemos como la Diputación o el gobernador solicitaban, más bien exigían, la remisión de datos locales con los que componer estadísticas o conocer los propietarios de viñas y a los productores a los que sablear con impuestos.

Gracias a uno de estos documentos (AHMP C155-004) podemos saber que los viñedos de la Villa de Portugalete ocupaban entonces 56 hectáreas (18,38% de la extensión actual) y producían 36,50 cántaras por hectárea (581 litros), siendo todo el terreno de secano.

La cantidad de vino producido por término medio en el último quinquenio fue de unas 10.000 cántaras (161.360 litros) y que el año anterior, la cosecha había sido mala, produciendo solo 1.500 cántaras (24.204 litros). Esta producción era insuficiente para nuestros sedientos antepasados, debiendo importar 25.000 cántaras (403.400 litros) de vino de Rioja que se pagaban a 1,50 ptas. por azumbre (2 litros).

Nuestros viñedos, según la encuesta, producían chacolí blanco y tinto con una graduación de 9º el blanco y 9,60º el tinto. Existían 4º de diferencia entre el azúcar del mosto de chacolí a los grados alcolimétricos una vez obtenido el vino. Sus precios eran de 1 peseta por azumbre (2 litros), pero si se compraba en el momento de la cosecha era a 0,80 ptas.

A la pregunta sobre qué medios se empleaban para la producción de vino, contestaron: “1º La vendimia, 2º la pisa, 3º lagarear en las prensas de mano y 4º conducción a las pipas en donde sufre la fermentación tumultuosa y lenta, trasegándolos en algunas ocasiones cuando termina la fermentación lenta en su primer periodo”.

También contestaron que, transcurrían dos meses, por término medio, entre la primera fermentación y el trasiego.

La siguiente pregunta, deseaba conocer: ¿Qué vinos se encabezan, con qué género de espíritus, y en qué cantidad y motivo por qué se encabeza?. Aclaremos que “El encabezado o fortificación de los vinos es un proceso de vinificación que permite la elaboración de vinos dulces naturales. Esta práctica consiste en detener o parar artificialmente la fermentación alcohólica del mosto por la adición de alcohol neutro” (decataencata.com).

La respuesta portugaluja fue: Los chacolíes con azúcar de caña con objeto de que en la fermentación tumultuosa, este azúcar se convierta en dextrina y glucosa; en ocasiones se añade alcohol de 32º cuando la fermentación no es lo tumultuosa que debe, aplicando 1 litro de alcohol por 200 azumbres de chacolí. (400 litros)”.

Sin embargo, el naturalista irlandés William Bowles había escrito tras visitarnos en 1775, que con el fin de mejorar el txakoli se echaban «doce libras (5,4 Kg) de azúcar moscovado o moreno a cada barrica de 200 azumbres poco mas ó menos (400 litros)» y aconsejaba además añadir en el menguante del mes de abril, en un día claro y sin viento de tierra, «azumbre y media (3 l)  de buen aguardiente, una jarra de media azumbre de frambuesas y el tamaño de una nuez pequeña de raíz de lirio de Florencia hecho pedacitos».

No podemos dejar sin citar lo escrito en 1871 por el doctor municipal D. Marcos de Escorihuela en su Topografía médica de la Villa de Portugalete: “Se conoce con el nombre de NEGRERA un chacolí que, embotellado con una adición de azúcar y una sal carbónica, podría imitar al Champagne perfectamente”.

La última pregunta era: ¿Qué procedimiento se emplea en el trasiego, clarificación y azufrado de los vinos?, ¿Épocas y circunstancias en que verifican estas operaciones? Ésta fue la respuesta: “El transporte de una a otra barrica se hace por medio de cubos y clarificándolo con porcelatina (dudoso) y azufrando los envases con mechas de flor de azufre, formando en el interior vapores de ácido sulfhídrico el que absorbe la humedad de los envases, tiene lugar este azufrado antes de envasar el chacolí. Algunos también empleando mosto hervido en proporción de 25 litros por cada 200 azumbres (400 litros) con el objeto de apresurar la primera fermentación y que sea más rápida la clarificación del vino”.

 

JOSE LUIS GARAIZABAL FLAÑO 

Portugaleteko Mahastizainak
Txakolinaren Elkartea 

Fotografías:
 Museo del txakoli Bakio ( JLGF Enero 2024)
y Luis Amann - Labayru Fundazioa 

Bibliografía:
El txakoli en el siglo XVIII
(Ana Vega Pérez de Arlucea)

 

miércoles, 15 de mayo de 2024

TXAKOLI PORTUGALUJO EN LA EXPOSICIÓN DE 1877 (3)

 


Como dijimos en el primer capítulo, Bizkaia estuvo representada por cinco expositores de cuatro de sus 125 ayuntamientos. Se remitieron, en total, 10 muestras para su análisis por el Jurado.

Para los vinos y chacolíes de Bizkaia se designó la sala 2ª, a la derecha de la primera que ocupaba el hall de entrada. Sin contar con las de la instalación general, esta sala contenía 8.800 botellas. Compartieron espacio en la sala con Albacete, Alicante, Córdoba, Cuenca, Granada, Jaén, Logroño, Madrid, Málaga, Murcia, Palencia, Salamanca y Sevilla, y ocupaba el lienzo de la pared en que se hallaba la puerta de la sala 1ª, formando un arco adintelado, con un rosetón semicircular y dos remates apuntados. A derecha e izquierda, dos cuerpos poligonales con su cubierta, ocupando el resto de la pared dos estanterías.

En la foto realizada por el equipo de fotógrafos oficiales formado por J. Laurent, Fernando Delbás y A. Esperon que encabeza esta entrada, se puede apreciar la decoración de ambas salas y la puerta que las comunicaba.

Según se indica en el Estudio, “concurrieron 7.231 expositores de 1.129 poblaciones. Se enviaron 12.753 ejemplares de productos de las que se clasificaron 11.778; no habiéndose hecho con los demás, por la gran asimilación entre sí de algunos de los pertenecientes a un mismo expositor, por haberse descompuesto o inutilizado en el transporte, o durante su estancia en la Exposición, o por otras causas.”

Al txakoli de Dª Rosa Lazcano no le debió sentar bien el viaje o los aires de la meseta, ya que fue reprobado por el jurado.

El resto de los compañeros provinciales tuvieron más suerte: D. Policarpo Lezama y hermano (Bilbao) merecieron un diploma de mención (M) y dos muestras no merecieron premio, pero sin censura (X). D. Juan del Villar (Zalla), una mención y una reprobación. D. Mariano de Zabalburu (Begoña), una mención, y para terminar, los Sres. Zuricalday Echevarria y compañía (Bilbao), una mención y dos muestras no merecieron premio, pero sin censura.

Finalizaba el Estudio con la relación de expositores y el Dictamen de la Sección: “Excmo. Sr.: El reducido número de ejemplares que presenta la provincia de Vizcaya, impide formar juicio exacto acerca de su producción. Sin embargo, sus chacolíes, fabricados con esmero, podrían tener provechosa colocación en el propio consumo, y aparece una casa exportadora, con marca registrada en América, como un desagüe más a la producción aragonesa, navarra y riojana. –Dios guarde a V.E. muchos años. Madrid 31 de Julio de 1877 – El Presidente, A. de Quintana. – Excmo. Sr. Presidente del Jurado.”

Dado el fuerte carácter demostrado por Dª Rosa en el pleito que mantuvo con el Ayuntamiento de la Villa de Portugalete a cuenta de la turbiedad de las aguas que manaban en sus terrenos y que contaminaban con el jabón de lavar las ropas de la casa. Estas aguas saciaban la sed de los portugalujos en la fuente de la calle Coscojales y es de suponer que esa nota de “reprobación” a su txakoli no le sentaría nada bien. De nada había servido que su hijo Gumersindo Vicuña la representara en la Villa y Corte, que fuese diputado en Cortes, catedrático de Física Matemática en la Universidad Central de Madrid o que el vicepresidente de la Junta fuese el “portugalujo” D. Francisco de las Rivas Ubieta, I Marqués de Mudela.


Datos y gráficos. Biblioteca Digital Hispánica (bne.es)

 

JOSE LUIS GARAIZABAL FLAÑO

Portugaleteko mahastizainak –

Txakolinaren Elkartea

miércoles, 8 de mayo de 2024

TXAKOLI PORTUGALUJO EN LA EXPOSICIÓN DE 1877 (2)

 


Una vez finalizada la III Exposición Nacional Vinícola que se había desarrollado en Madrid entre el 1 de Abril y el 30 de Junio, se publicó un Estudio con los datos de los productos presentados, ordenados por provincias, que nos permite tener una foto de la situación en 1877 de la que extraemos estos datos de la Memoria del Secretario de la Junta de Agricultura, Industria y Comercio:

Referente a Bizkaia dice: “En Vizcaya no es posible que alcance el fruto de la vid la madurez conveniente; tanto por la falta de calor, cuanto por hacer la vendimia antes de tiempo, para evitar que las lluvias de otoño le inutilicen, y por lo mismo, tampoco obtener vinos muy alcohólicos”.

Sus condiciones climatológicas: 1º.- Cuadro de temperaturas medias mensuales en Bilbao en los años 1860, 61, 62, 63 y 72. En éste último año se registraron, de Mayo a Noviembre, estas temperaturas: 12,4º; 16,2º; 20,1º; 21º; 22º; 12,6º y 11,4º respectivamente. 2º.- El agua de lluvia recogida durante los meses de otoño fue cambiante, por ejemplo, en 1872 se recogieron 46 mm en Septiembre en 6 días de lluvia, 178,01 en Octubre en 25 días y 169,03 en Noviembre en 18 días. Aun cuando los resultados precedentes no se podían aplicar a toda la provincia, los datos de temperaturas acusaban un calor anual inferior al necesario para una completa maduración de la uva que unido a la cantidad media de agua caída en Septiembre y Octubre, y obligaban a adelantar mucho las operaciones de vendimia.

Antes de la aparición del oídium, eran numerosos los plantíos de vid en Vizcaya y de alguna consideración la cantidad de chacolíes, la mayor parte tintos. Atacados por el oídium, los viñedos de uva negra, especialmente en las Encartaciones, y sin medios para remediar y contener el mal, todos los propietarios se decidieron a deceparlas (desceparlas), reduciendo a superficies insignificantes las dedicadas al cultivo.

Clases de vides cultivadas: Habiéndose observado que, en esta provincia, las cepas de uva blanca francesa habían resistido bien, sin ser atacadas, se replantaron muchas de las viñas arrancadas con sarmientos de la citada clase, sin llegar a la superficie que en 1851-52 existía en la provincia, y utilizando la experiencia, la mayor parte de las cepas conservadas y la casi totalidad de las nuevamente plantadas, eran de uva blanca francesa y algunas pocas de Medoc.

Clases de uva negra: Las escasas viñas de uva negra que se conservaban eran las conocidas en el país como Bartolomesa, Seña, Graciana, Verdeja y Prieta.

Zonas productoras: 1ª Las Encartaciones, destacando Barakaldo y Somorrostro. Antes del oídium producía 12.000 Hl de chacolí y en 1876, solo 3.000. 2ª Partido Judicial de Bilbao, destacando los pueblos de Begoña y Abando. 3ª Partido Judicial de Gernika, destacando por su producción los de la costa y la más apreciada era Bakio. 4º Partido Judicial de Durango, muy escasos terrenos, destacando uno de Yurre por su esmerado cuidado al elegir las plantas de uva blanca francesa y la exquisita labor de colocación y cultivo.

Cultivo y producción de las vides: La uva blanca francesa en cepa baja, de poda redonda a pulgar. A razón de unas 10.000 plantas por hectárea. Se roza (bina = arar por segunda vez) en primavera y después, se deslechuga o se quitan los vástagos que no traen fruto. La poda cuesta unos 25 jornales por Ha de viña y de 30 a 40 la cava a azada. No se abonaban. La producción de uva blanca era de unos 30 Hl/Ha.

Parras de uva negra: En emparrados, con rodrigones (tutores) de castaño y cañas, colocándose 6 a 7.000 plantas por hectárea. Producían unos 80 Hl/Ha.

Superficie ocupada por el terreno de viñedo: Los caseríos, de su extensión de 1,5 y 2 Ha dedicaban unas 20 a 40 áreas a viñedo. Destacaban uno en Begoña de 6 Ha y otro en Yurre de 3 Ha.

Producción de chacolíes: Los de Bizkaia tenían 5, 6 y 7º los blancos, y entre 8 y 8,5º los tintos. Se realizaba pisando y prensando la uva inmediatamente que se cogía y dejándola fermentar en pipas de 4 a 5 Hl de cabida, donde se conservaba hasta el trasiego en Febrero o Marzo. La negra se dejaba fermentar con hollejo y escobajo en pipas de 4 a 5 Hl o bien en toneles de 16 a 24 Hl. Se trasegaba a los ocho días y se pasaba a pipas comunes. Se vendían a 42,50 a 50 ptas./Hl en los puntos de producción. El consumo se hacía totalmente en la provincia, no presentándose a las Exposiciones de Viena y Filadelfia. A la de Madrid solo se presentaron cinco expositores, entre ellos la portugaluja Dª Rosa Lazcano, aunque Zabalburu fue el único en enviarlos a Paris.


JOSE LUIS GARAIZABAL FLAÑO

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jueves, 2 de mayo de 2024

TXAKOLI PORTUGALUJO EN LA EXPOSICIÓN DE 1877

  


En 1851 se celebró en Londres la primera Gran Exposición, teniendo un gran éxito e impacto internacional. Este éxito animó al gobierno español de Cánovas del Castillo a impulsar la celebración de una gran Exposición Nacional dedicada al mundo del vino, dado que los caldos españoles habían tenido mucho éxito en la Exposición de Viena de 1873, obteniendo el primer puesto en la primera categoría, galardón otorgado por un Jurado Internacional compuesto por 80 miembros de las 31 naciones participantes.

Por otro lado, en Europa aparece la filoxera, destruyendo masivamente las cosechas, obligando a Francia a importar vinos españoles tras el ataque a sus viñedos en la década de 1860. Se llegó a pensar que España podría erigirse en la primera potencia del mundo en producción de vino, ya que no se vio afectada hasta 1878 (Málaga y Girona), pero al final, el insecto picador terminó asolando todo el país a finales de siglo. (El álbum de la Exposición 1877, Juan Antonio Fernández y Mª Teresa García).

Vistas las cosas, se publica el real decreto de 15-9-1876, en el que se describen los objetivos de la Exposición Nacional Vinícola: “(…) Conocer los diferentes productos de la industria vinícola española, sus procedimientos y maquinaria e instrumentos empleados, realizar análisis y catas de las diferentes bebidas, y reunir amplia información estadística y censos de producción y productores”.

Por circular de la Presidencia de la Junta dirigida a los Gobernadores con fecha 14-10-1876, se recomendó el inmediato envío de relaciones nominales de los que pudieran concurrir a la Exposición, acompañando modelos acomodados a las secciones y clases del programa.

Estos, cursaron órdenes a los ayuntamientos para que facilitasen los datos de los productores locales y las materias que producían, si estaban entre las siete clases de la sección. En la portada del expediente del AHMP C154-010 se dice que eran los que deseaban concurrir con sus productos a la Exposición Vinícola”.

Ya publicamos en su día en este blog la relación de los 34 productores portugalujos de “chacolí blanco”, a 6 de Febrero de 1877, en la que figuraban apellidos ilustres: Butrón, Lazcano, Menchaca, González, Mier, Urioste, Chávarri, Capetillo, Esmoris, Castet, Casado, Carranza, Zugazaga, Calvo, Fernández, Durañona, Balparda, Salazar, Allende, Otaduy, Vallejo, Careaga, Retuerto, Moro, Ariño, Echelecu, de la Hormaza, Villar y Echevarría. De ellos, 14 eran mujeres, al menos 12 viudas, figurando en segundo lugar la protagonista de este artículo: Dª Rosa de Lazcano.

Igualmente, enviaron la relación de los fabricantes de instrumentos, aparatos, herramientas y utensilios de todas clases comprendidos en la sección segunda del programa.

En ella figuraban: Narciso Trochu y Nicolás Villanueva (fabricantes de embudos, medidas, jarros y bombas de trasiego, todas ellas de hoja de lata), indicando que no existían fabricantes de los demás instrumentos solicitados.

En el modelo nº 5, se indicaba que no existían fabricantes de los enseres y utensilios solicitados, especificando que: “Para beneficiar la uva y hacer chacolí, se usan lagares y prensas de madera y fierro, y para la conservación del caldo o líquido, pipas catalanas (238,50 l.) que vienen con aguardiente y también pipotes que son mucho mayores que las pipas catalanas.

Las pipas catalanas las suelen comprar los cosecheros, bien en su localidad después que quedan vacías de aguardiente o bien en Bilbao. Los pipotes también suelen comprarse generalmente en Bilbao”

Representando a Portugalete acudió Dª Rosa Lazcano Echebarria (1823 -1884), viuda de Millán José de Vicuña, domiciliada en la casa sita en el solar de la antigua Torre del Coronel (plaza del Cristo nº 3), como productora de chacolí blanco de la cosecha de 1876, procedente de la hacienda denominada “Cerrada de Cálega”, a peseta la medida de azumbre (2,06 litros). Producción anterior, 160 hectólitros. La representaba en Madrid, su hijo D. Gumersindo Vicuña, calle de La Gasca, nº 22. 

Para la Exposición, se publicó un catálogo con todos los expositores, productos, producciones y precios, figurando Dª Rosa representando a Vizcaya con el número 5.559. Junto a ella, D. Policarpo Lezama y Hermano, de Bilbao, con su “vino tinto natural, de pasto, chacolí rojo de Orduña” etc., y D. Juan de Villar, de Zalla, con “chacolí tinto” de la cosecha de 1876, elaborado con uva graciana, seña, garnacha y gascón, procedente de la finca Luigueti, a 42,50 ptas. hectólitro en la localidad y 49 ptas. en el resto. Producción 35 Hect. El último productor (5.562) de chacolí era D. Mariano de Zabalburu, de Begoña, a 50 ptas. hectólitro. Como contraste con la situación actual, de Gipuzkoa solo acudieron tres sidreros. (Biblioteca Digital Hispánica) 

En la orla de la Junta de la Exposición podemos ver, con el cargo de Vicepresidente, a otro “portugalujo” ilustre, como fue el I Marqués de Mudela, D. Francisco de las Rivas Ubieta, dueño y constructor de la “Finca de los perros” (Lexarza) en la que vivió su hermana Antonia.

 

JOSE LUIS GARAIZABAL FLAÑO

Portugaleteko mahastizainak-

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jueves, 18 de abril de 2024

APUNTE DE LA HISTORIA JARRILLERA: EL JURAMENTO DEL GUARDAVIÑAS

 


Mientras vemos florecer nuestra pequeña aportación a la recientemente creada COFRADIA DEL TXAKOLI DE PORTUGALETE, compartimos uno de sus apuntes a nuestra historia recogiendo el juramento que hizo ante los miembros del Ayuntamiento, el 23 de marzo de 1500, el guardaviñas (que era natural de Holanda), que además sería pregonero, para ejercer dicho oficio “e usar bien e fielmente con todos, e executar las penas e cosas que le fueron e son dadas a cargo de su oficio e por velar la villa e por guardar las vyñas”.

En su página de Facebook nos recuerdan que los aspectos relativos al vino fueron siempre muy conflictivos, por lo que anualmente el Ayuntamiento elegía al "guarda de campo" y de las viñas, cuyas funciones eran: la vigilancia de los plantíos, evitar los robos de las uvas y los sarmientos, vigilar que la vendimia se realizase en la fecha indicada por el Ayuntamiento, multar la entrada de ganados en las viñas, prohibir la compra de viñas a foráneos con el objetivo de meterlas en la villa. En Bilbao se les conocía como "costijeros".

El interés de las autoridades era preservar los caldos propios frente a los foráneos, para ello las autoridades limitaron la producción, impusieron el consumo prioritario de los caldos propios, y obligaron a los comerciantes a llevarse el vino portugalujo junto con otros vinos.

Es de destacar que Portugalete como puerto comercial, era una ventana al mundo de su época,... un señor de Flandes trabajando en Portugalete... de alguna manera había una suerte de "globalización" del mundo conocido en ese momento.