lunes, 18 de julio de 2016

HERÁLDICA PORTUGALUJA (29) – EVOLUCIÓN Y USOS DEL ESCUDO DE LA VILLA


Después del espléndido trabajo realizado por José Luis Garaizabal sobre la heráldica portugaluja, que se puede consultar en la BDP, aborda finalmente de una manera exhaustiva la evolución que ha sufrido el escudo de la Villa a través de los siglos.
Comienza con las referencias más antiguas que se remontan a 1571, cuando se nos dice que las armas del pueblo se encontraban grabadas en los lomos de los dos cañones de bronce de la batería del Solar y del cual nos ofrece su particular recreación, y a 1584 cuando se acomete unas reparaciones en el edificio del ayuntamiento.

Posteriormente recoge un acuerdo de 1650, donde se cita el estandarte municipal de “damasco carmesí guarnido, en medio con las armas reales y al pie de ellas, las que esta Villa tiene, que es una nave” y en 1687 al P. Gabriel de Henao, más explícito que detalla las armas que estaban grabadas sobre las dos gruesas piezas de bronce en el Solar: En ellas se ven grabadas las armas de la Villa, que son una nave aparejada y artillada, tendidas las velas, navegando contrastada de furiosas olas.
La primera imagen del escudo la vemos reflejada en el libro de Decretos que empieza en 1755, que es estudiada por el autor, así como todos los sellos, membretes y estandartes municipales empezando por el de 1848, sin dejar atrás los escudos con las velas plegadas en la antigua “casa de los arcos” de 1762 y 1803, actualmente edificio de SURPOSA.
Recoge información sobre los escudos del antiguo ayuntamiento (1714 a 1880), o los proyectos de Atanasio Anduiza de reforma de las nuevas escuelas (1878) o las que realizó debido a los destrozos de la guerra carlista (1879), tras las que posiblemente el escudo se trasladó al Hotel y posteriormente al Hospital-Asilo, los proyectos del nuevo ayuntamiento o frontón en las Canteras de Casto Zabala y otros muchos más como los de las fachadas del cine Ideal, Mercado de Abastos, placas del callejero, etc. etc.
Recoge también el estudio que realizó sobre el mismo en 1947 el investigador heráldico, José Mª Bremón Sánchez, y el informe de Mariano Ciriquiain, dadas las diferencias que mantenía con el mismo, para acabar con el “Estudio e Informe para la fijación definitiva del escudo auténtico de la Villa”, aprobado en el pleno del 22 de abril de 1914.
En fín, que como el trabajo abarca 64 páginas, es obligado para los interesados en el tema recurrir al trabajo completo que hemos subido a la Biblioteca Digital Portugaluja (Pinchar).


Y antes de que se nos adelante alguno, felicitar a Jose Luis por su riguroso trabajo, que se convierte desde este momento en un auténtico referente sobre el tema.

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