Mostrando entradas con la etiqueta Torre del Piloto Mayor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Torre del Piloto Mayor. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de enero de 2025

TARIFAS QUE COBRABAN EN 1896 EL PILOTO MAYOR, LOS PRACTICOS Y LOS AMARRADORES

  



En la Guía de Bilbao y sus cercanías de 1896, encontramos las tarifas que cobraban nuestra gente en el puerto.

El piloto mayor colocado en la desaparecida torre junto al mareómetro cobraba por indicar en cada salida o entrada de buques. Si eran de más de 50 toneladas cobraba 9,18 ptas. y si eran menores 5,62 ptas. Tratándose de lanchones o balandras pequeñas, 2,50 ptas. El paso por la barra de noche duplicaba el precio de la tarifa salvo en el caso de los lanchones, balandras pequeñas y vaporcitos costeros.

En cuanto al practicaje se cobraba lo mismo para la entrada que para la salida y era en función del calado de la ría en cada momento. La tarifa era de 2,50 por cada pie de calado y si el paso de la barra era de noche el doble. Se entendía que era de noche cuando las señales que hacía el piloto mayor desde la torre eran con farol o luz. Además, cuando el buque se amarraba a las boyas para proceder en otra marea a su fondeadero tenía por este concepto una remuneración de 5 ptas.

Finalmente, en lo referente a los amarradores, por cada movimiento de buque de vapor o de vela, el servicio estaba estipulado en 5 ptas.

 

miércoles, 20 de noviembre de 2013

PORTUGALETE EN 1898, EN LA CÁMARA DE E. RAMÓN REAL DE ASÚA


 El martes de la semana próxima, tendremos en el Gran Hotel Puente Colgante, uno de los Encuentros Portugalujos del Hotel, en este caso dedicado a hablar de los viejos álbumes familiares de fotos.
Ofreceremos una muestra de las fotografías existentes en dichos álbumes tomando como muestra algunos de los que nos han ofrecido a nosotros, como son los de Javi “maquinillas”, Marina Pérez, Ana Mª Inza, Blanca Martínez Santamarina, Carmen Careaga, José Uriarte, etc, sin olvidar, ya que son los más importantes, los de Cheché García-Borreguero y Juan Real de Asúa.
Las dos fotos que presentamos hoy, fechadas en setiembre de 1898, y cuyo soporte son viejos clichés de cristal, por lo que su conservación es la que es, figuran entre las que nos ha cedido Juan Real de Asúa, y las hemos incluido en el libro Portugalete, en las dos primeras décadas del siglo XX y en el último nº de Cuadernos Portugalujos.
A la derecha la desaparecida torre del piloto, con el mareómetro a su derecha, sobre la playa con las casetas ya retiradas, pues no olvidemos que era el mes de setiembre, y en la foto de la izquierda la parte baja del muelle de hierro como lugar de reunión y esparcimiento, evitando mojarse de las olas de la pleamar, subiéndose en las aspas de arriostramiento.
Como ya comentamos en su momento fueron sacadas por Eusebio Ramón Real de Asúa, hijo del fundador de las bodegas CVNE, que él continuó al igual que luego su hijo Ramón, nacido en 1900, y ahora su nieto Juan que ha puesto a nuestra disposición estas verdaderas imágenes históricas de Portugalete. Contamos con su presencia ese día.


miércoles, 13 de marzo de 2013

LA TORRE DEL PILOTO MAYOR DE LA BARRA



Como en el museo RIALIA están preparando la próxima exposición sobre naufragios barra, traemos hoy esta imagen de la torre del Piloto Mayor de la barra, sacada de una foto que es conocida pero que con la nitidez que nos la ha enviado Karla Llanos, nos permite observar mejor algunos de sus detalles.
La foto tomada a mitad de la obra del muelle de hierro, en la bajamar del 30 de junio de 1882, la utilizó también la empresa constructora La Maquinista Terrestre y Marítima de Barcelona para promocionar su imagen.
Referente a la torre que aparece con un barco naufragado tras ella (probablemente el Volga) y un bote acercándose a él, podemos decir que la construyó el Consulado de Bilbao en 1824. El ayuntamiento al concederle el permiso de construcción, hizo constar que se reservaba el derecho a su demolición en caso de guerra, con objeto de no obstaculizar a la “artillería del Castillo del Solar”.
Disponía de una escalera interior para subir a su azotea superior, desde donde estaba instalado un mástil dotado de movimiento vertical y horizontal con el que se apuntaba hacia el lugar donde el buque debía dirigir su proa.
Cuando la entrada de la barra estaba cerrada se colocaban dos bolas negras pendiendo del mástil, y durante la noche, para indicar a un buque si podía salir, se colocaba un farol de luz roja en lo alto de la torre utilizándola para señales.
Tras la construcción del puerto exterior, fue demolida, sin que todavía conozcamos su fecha exacta ni tengamos fotos, y nos queda el comentario de Ramón de la Sota y Aburto, al respecto: La ira exaltada de los destructores de reliquias históricas cumplió también aquí su cometido derribando el pequeño edificio. Decían que la torreta estorbaba, cuando en realidad lo que estorbaba era la ignorancia de sus detractores.