lunes, 7 de mayo de 2018

EL FUERTE DE SAN ROQUE DE 1836




José Luis Garaizabal, que tiene distintos frentes de investigación abiertos, como son la torre de Castell, la parte amurallada de la zona de Atarazanas, los fuertes militares de la Villa, etc. ha puesto a nuestra disposición lo que ha descubierto hasta ahora sobre este último tema referente al de San Roque.
Todas estas investigaciones sobre aspectos de nuestra historia totalmente desconocidos hasta ahora, pasaran a formar parte del próximo libro de la Colección El Mareómetro, Crónica de la historia de Portugalete del siglo XIX, y el darlas a conocer, aunque todavía no sea con conclusiones definitivas, puede ayudar a que se reciban aportaciones de otros investigadores que hayan trabajado también estos temas.
Empieza hoy con sus conclusiones provisionales sobre la existencia del fuerte de San Roque en los 30 del siglo XIX, para continuar en sucesivas entradas con el fuerte que se construyó en 1875 y que llegó hasta el siglo XX:


Las construcciones militares en el cerro de San Roque datan del siglo XIX. Hasta entonces, un encinar coronaba la loma, arropando a la ermita de San Roque, que suponemos fuese la citada ya en 1609. Según las crónicas de Ignacio Izaga (PF 1952), las tropas napoleónicas (1808-1814) prendieron fuego al encinar de San Roque que quedó reducido a pavesas, salvándose milagrosamente la vetusta ermita. 
Como ya vimos al presentar el plano realizado por Cuerpo Nacional de Ingenieros - 1ª Compañía de Minadores de fecha 30 de Abril de 1838, que nos facilitó por una parte el Museo de las Encartaciones y por otra Mikel Martínez Vítores, proveniente de los fondos del Ejército, tras el primer sitio de la villa durante la I Guerra Carlista, las fuerzas isabelinas se lanzaron a fortificar la Ría y en especial los altos que rodeaban Portugalete, quedando como testimonio el plano titulado “Plano de Portugalete, su fortificación y el terreno comprendido en un radio de 2.000 varas levantado con el sestante” (sic). Existe otro casi idéntico de Julián de Vera de fecha 6-8-1838, titulado “Plano de Portugalete, fortificaciones y alrededores” en el que aparecen ambas construcciones en la misma posición. Itziar Rubio en su libro Cartografía antigua de las Encartaciones nos dice que: “Aunque Vera siguió el modelo marcado por Vicente Tofiño en 1789, las necesidades militares del momento le llevaron a recoger una mayor porción de tierra, dando especial importancia al relieve y a las vías de comunicación”.
En ambos planos podemos apreciar cuatro fortificaciones: nº 16 “Fuerte llamado el nuevo”, nº 15 “Fuerte la Estrella”, nº 14 “Fuerte llamado de Campanzar” y nº 13, la “casa fuerte de los Hoyos”.
El fuerte “La Estrella” fue el antecedente del fuerte que luego hemos conocido como San Roque, que como veremos fue construido en 1875. Su posición entre el camino al Ojillo, el camino a Repélega, el camino desde Cuatro Estradas (actual cementerio) a Sestao y para cerrar el polígono, el camino viejo a Sestao desde la ermita del Cristo, no deja lugar a dudas.
Esto podría aclarar el porqué del nombre del frontón La Estrella, que Narciso Zabarte construyera en 1886, basándose en la pasada existencia del “Fuerte la Estrella”. No deja de ser curioso y desconcertante, que en un plano de 1858 bajo la leyenda “Croquis de la entrada del Abra y Puerto de Bilbao” publicado en la Revista de Obras Públicas nº 21, aparezcan dos cerros diferentes y nombrados: “Cerro San Roque” y “Cerro La Estrella”. ¿Eran realmente dos cerros diferentes?
Como teoría y dada su posición, el nº 16, llamado “el nuevo”, podría haber sido una fortificación alrededor de los restos del antiguo molino que debió existir en la zona hoy ocupada por la calle Barrengoitia o en los terrenos que hoy ocupan las casas de la Babcock & Wilcox en Abatxolo o Abatxalo como también se ha conocido y muchos lugareños siguen usando.
De la existencia de este molino tenemos noticias por el plano militar del sitio de Portugalete sufrido durante la segunda guerra civil (1873-74) en el que se señala un paraje como “cortadura del molino” y también por la nota facilitada por Alexander Pérez, que dejó escrita Sotera de la Mier en 1900 diciendo: “También es mi voluntad que las heredades de molino de viento y frente desde el frontón queden para siembra de pastos para el ganado de colegio de Ntra. Sra. del Carmen”.
Todas las fortificaciones fueron demolidas por orden del general Alcalá en noviembre de 1841, quedando en pie uno en Portugalete que sería el de Campanzar, ya que según nos cuenta Goio Bañales en su obra “In insula maris 1041-1887”, en Marzo de 1844 se comunicó al Director Subinspector de Ingenieros del distrito, la resolución relativa a “la demolición del fuerte de Campanzar sobre Portugalete”. (AHMP Decretos y Actas L6-2).
De la reseña se deduce que era una construcción reciente (1833, según Areilza), que había afectado a los dueños de los terrenos, y que ya no había ninguna necesidad de mantenerlo. En Octubre del año anterior, el Ayuntamiento de Portugalete había solicitado la demolición “por sí y a su costa”. “Se aprovecharían los materiales para resarcir los perjuicios experimentados por los propietarios afectados y la artillería y demás efectos de guerra se enviarían al parque de San Sebastián”.
Otras observaciones hacían referencia a “que todo el terreno quedase nivelado con el de los alrededores, verificando lo mismo que se hizo en otro tiempo (1844) con el de LA ESTRELLA, a fin de que en ninguna ocasión pueda servir de baluarte a los enemigos del Gobierno”.
El plano de Hidrographical Office del Almirantazgo Británico fechado en 1836, (bajo estas líneas) muestra sobre el cerro una fortificación discontinua de forma circular, alrededor de un elemento central, que se parece mucho más al llamado “estrella”, que al “nuevo” con forma de ojo de cerradura. La mala calidad del plano disponible no permite apreciar bien los detalles ni el nombre del fuerte (¿Fte. de S. Roque o Fte. de la estrella?). No se nombra el de Campanzar, aunque se adivina su perímetro muy similar al que llegó a nuestros días. 
Como hemos dicho al inicio, los actos bélicos originaron la desaparición de la ermita. Tal vez la reedificaran en otro lugar, ya que Ignacio de Izaga nos habló en el Programa de Fiestas de 1950 como “había solo dos tabernas en la villa, una de ellas perteneciente a la Casa de la Villa que estaba adosada a la ermita de San Roque, colindante con la Poza de Abacholo”. (Parece que habla de mil setecientos y pico, y de esa época hay pruebas de que la ermita estaba en el cerro de San Roque y no tan lejos). 
Este posible traslado, del que no hemos encontrado documentación, pudiera quedar probado si nos basamos en un plano de 1849, (recogemos también un detalle bajo estas líneas) con el sello de la Biblioteca de la Dirección General del Instituto Geográfico y Estadístico. En él se muestra: el “Fuerte de San Roque” en un cerro vacío; cerca aparece otro cerro con la leyenda “Ermita de San Roque” y una construcción en forma de “L”; y entre ellos aparece un “Fuerte”, que no podía ser otro que el que llamaban en 1838, “el nuevo”. 
¡Vamos, un lío y un nuevo tema a investigar!


domingo, 6 de mayo de 2018

FOTOGRAFIAS DE LOS PRIMEROS AÑOS DEL BALONMANO EN PORTUGALETE (2)





Si la entrada anterior sobre los orígenes del balonmano portugalujo se refería al practicado en el Colegio de Santa María, hoy recogemos gracias a la aportación de Carlos Fernández, imágenes del primer equipo federado que tuvimos.

Nos falta de conseguir fechas exactas y mas datos (todo se andará) pero estas las podemos situar en torno a 1960 y nos confirma que su campo de juego era el de la Tejabana, como se recoge en las fotos laterales que ofrecemos, con la verja metálica y el muro que nos servía de tribuna, que cerraban uno de sus lados que daban a la calle Zubeldia.

Su indumentaria era pantalón blanco y camisa verde y la alineación según nos dicta José Miguel de Palacio era la siguiente:
Foto superior. De pie: Sebastián Arias, Chemi Herrero, Ramón Armendariz y Enrique Salgado.
Agachados: José Miguel de Palacio, José Antonio Gallego, Juan Novo y Pedro Mª Aguirre.
  Foto inferior. De pie: Chemi Herrero, Chamaco, Enrique Salgado, Carlos Fernández, José Mª Gonzalo, Ramón Armendariz, Segundo Aróstegui, Jorge Millán y José Castro.
Agachados: Sebastián Arias, José Antonio Gallego, José Miguel de Palacio y Pedro Mª Aguirre.




RECOGIDO DE LA PRENSA: JOSE Mª ORTIZ DE MENDIBIL


En el CORREO de la Margen Izquierda, se recoge hoy dentro de la página que Laura González, dedica a UNO DE LOS NUESTROS, al carismático "trencilla" jarrillero Ortiz de Mendibil , que figura por méritos propios en el Diccionario Biográfico Portugalujo.

En este blog ya lo hemos recordado en otras ocasiones como su famosa salida a hombros.

viernes, 4 de mayo de 2018

RELATOS DEL FIN DE SEMANA: El CROMWELL PUB


 A la hora de escribir sobre nuestros recuerdos, nos habremos ido a relatar nuestras libaciones y andanzas por donde Angel, ARRIETA; donde Mari, La CHURRERA; por donde Justo, el METRO; el Portu, el Faro, la Posadilla, el Minuto, el Baserri,… lo fácil, pero olvidamos los locales de asientos tranquilos, de conversación afable, de tertulia de amigos, de silencios con novios/as,… 
Ese el caso de el CROMWELL PUB, un nombre poco portugalujo, pero lo adoptamos como uno de nuestros rincones de calma. Decía antes, el pub era lugar de murmullo, de conversación afable, con novios/as, y así era: todo lo más que veías, o esperabas, era canjear algún beso furtivo. Pero no, no era ese el ámbito adecuado para darnos el lote. Eso ocurría en otros lugares, no diremos dónde. ¿A que no?
El CROMWELL está situado en un pasaje discreto, estaba en la calle Cristóbal Mello nº12 que, antes, creo, era la calle de El Cuervo. Bien, parece que evocaré otro recuerdo escondido. Ah! la calva y estas canas... 
Caminé ante su fachada. El CROMWELL está cerrado. Su hechizo, como pub de estilo británico, con clase, acogedor y con buena música, ya no está donde solía. 
Las ventanas con vidrieras sencillas plomadas divididas en cuarteles amarillos y transparentes, unidos por varilla de plomo. Los asientos, las mesas y las lámparas, ah! qué pies de lámpara, vientos de banda y orquesta. Los cuarteles de telas escocesas con los apellidos representados… y no puedo olvidar, era fumador, al camarero retirando el cenicero con cada cigarrillo consumido. 
Tampoco omito que el pub no era lugar para gansadas. El barullo era alejado por el simple conocimiento del precio de la copa de vino.
No es éste el lugar para hablar del titular nominal del local, muy discutido entre sus coetáneos y paisanos posteriores, que murió de malaria.
El CROMWELL era frecuentado por espíritus libres, progres y alternativos.
Era ideal para quedar con gente, charlar y tomar algo. Quedábamos también a veces como colofón de alguna comida ó cena especial, de amigos o de colegas de trabajo. La "espuela".
Pasear por delante se ha convertido en un momento triste.


Martintxu


jueves, 3 de mayo de 2018

EL RELOJ DE LA TORRE DE LA BASILICA DE PROPIEDAD MUNICIPAL





Hoy queremos traer a este blog un incendio que ocurrió en la navidad de 1938 en la torre de la iglesia, y que nos recuerda que del edificio religioso, el reloj es propiedad municipal.

Lo encontramos en un expediente del Archivo Histórico Municipal, que nos explica que dado que en la madrugada del día 25 de diciembre de 1938, se había producido un incendio en la torre de la iglesia “a resultas del cual había quedado destrozado el reloj de la misma pues era propiedad del Ayuntamiento, había requerido al relojero municipal Sr. Delgado para que reconociese lo que hubiera de aprovechable en los restos de aquel, habiéndosele informado que el reloj estaba totalmente inservible y destrozado, por haber caído al arder las vigas que lo sostenían, desde su sitio al piso del coro, no pudiendo aprovecharse de él, mas que las pesas y las poleas.”

Como entendía que el reloj de la torre prestaba un inestimable servicio al vecindario, había creído oportuno, a fin de ganar tiempo, que el referido relojero se dirigiera a alguna casa constructora, pidiéndoles presupuesto para la colocación de uno nuevo. Como vemos por la documentación que se conserva el reloj se encargó a la empresa vitoriana VDA. DE MURUA, a quien el 21 de mayo el alcalde se dirige “hondamente extrañado por el retraso en la colocación, que nos había prometido que estaría para las fiestas de semana santa y no lo está todavía” y que “necesariamente debe estarlo la primera quincena de mayo, a fin de que esté en servicio para las fiestas del 2º aniversario de la liberación de la villa”.

Con el “Dios salve a España y guarde a Vd. muchos años” lo firma Valeriano Martín, siendo secretario Mariano Ciriquiain.


miércoles, 2 de mayo de 2018

FOTOGRAFIAS DE LOS PRIMEROS AÑOS DEL BALONMANO EN PORTUGALETE (1)






Hoy ofrecemos estas dos fotografías que nos ha cedido Juan Alberto González, que queremos que sirvan de homenaje a los primeros portugalujos que empezaron a practicar este deporte en la Villa y para animarles, además de que ya lo han intentado, a escribir y darnos a conocer sus orígenes.

Según nos dice Alberto, las fotos en el colegio Santa María las tiene fechadas en 1960, aunque podrían ser algo posteriores ya que su hermano Miguel Angel que entonces tendría 17 años, es el que aparece de pie el tercero por la izquierda con Juan José Iñigo a su lado. El de la izquierda, con traje, es Garaizar, el dentista.

En el colegio Santa María ya se jugaba de una manera un tanto espontánea hacia 1957 participando en campeonatos juveniles escolares. Ese año quedaron campeones de Bizkaia, así como los dos años posteriores teniendo como preparador a Luis García.

Hay que recordar que la Federación Vizcaína de Balonmano se constituye en 1959, año en el que arranca la primera liga balonmanista de Bizkaia con 7 equipos, al parecer ninguno de ellos de Portugalete.

Sin embargo en esos años participaba ya un equipo portugalujo federado, como nos los recuerda José Miguel Palacio, uno de los componentes entonces, lo que nos obliga a dejar abierto el tema a la espera de recibir más información.



No podemos dejar pasar la ocasión para recordar la presencia portugaluja femenina en este deporte. Bajo estas líneas un equipo en 1942, en San Mamés, que ya trajimos a estas páginas con anterioridad dentro de lo que durante años fue la Sección Femenina del régimen y nuestro reconocimiento al actual CLUB BALONMANO JARRILLERAS en su 20 aniversario.








martes, 1 de mayo de 2018

VICTOR GANGOITIA BAÑALES, IMPORTANTE COLABORADOR EN LA CAUSA JUDIA (1911-1994)





Hoy traemos a aquí a este portugalujo que se convirtió en un gran colaborador de la causa judía para constituir el estado de Israel y ayudar a repatriar a él a judíos procedentes de todo el mundo.

Nacido en Portugalete en 1911 era hijo del popular “Berriz”, Domingo Gangoitia Berganza (n. 1886), (su padre también Domingo, procedía de Berriz) y de Isabel Bañales Urquijo (n. 1990) de San Salvador del Valle.

Miembro de ANV su aventura vital llena de acontecimientos empezó a raíz de los sucesos revolucionarios de octubre de 1934 que le llevaron a la cárcel y finalizó en Israel tras haber sido, como hemos señalado, uno de los personajes clave en la odisea de llevar judíos por mar a Palestina en los primeros años de la posguerra mundial.

Durante la guerra civil fue teniente de la ertzaintza motorizada, integrado en el Estado Mayor del Ejército del Norte hasta la caída de Asturias desde donde pasó a Francia para volver por Cataluña, siendo gobernador de la Comandancia General de Ingenieros del ejército Republicano de Maniobras participando en 1938 en el Frente de Teruel.

Tras la huida a Francia, en noviembre de 1939 ante la amenaza de una inminente invasión alemana se incorpora al regimiento de artillería del ejército francés, como medio de no ser enviado a España.

En junio de 1940, tras la derrota, se fue a Marsella donde había muchos refugiados españoles y donde hizo de guardaespaldas de significados políticos en el exilio. A principios de 1942 es detenido y encarcelado en el campo de concentración de Gurs donde estuvo hasta abril de 1944. Allí ayudó a sacar a judíos del campo antes de que fueran enviados a campos de exterminio. Fue uno de los vascos que más tiempo permaneció internado en este campo de concentración ya en la última fase de su funcionamiento.

Junto con otros dos portugalujos, Olano y Ormaechea, consiguió escapar pero fueron capturados y llevados a trabajar para la Wehrmacht alemana. Como además de francés e inglés hablaba alemán, un oficial nazi le llevó con él a Paris como suboficial de la Lufwaffe, pero en Burdeos es detenido. Liberado por un mando alemán que era un “topo” del servicio de inteligencia británico, se enrola en la resistencia francesa y acaba en Marsella donde llevaban suministros al ejército americano que avanzaba liberando Francia.

En 1947 el gobierno vasco le nombró delegado representante para asuntos de refugiados, siendo su actuación de gran importancia en la repatriación de judíos a Israel, y llevando a cabo la operación de recate más grande y espectacular en la historia de la inmigración clandestina judía.

Según sus palabras "en ese momento teníamos muchas cosas en común con los judíos perseguidos y cuyas comunidades luchaban por la identidad nacional."

Junto con Rafael Inda, de Las Arenas, contactó con una treintena de compatriotas exiliados entre los que estaba el capitán Esteban Hernandorena, de Somorrostro, consiguiendo formar una parte importante de la tripulación de los barcos gemelos “Pan York” y “Pan Crescent”, para trasportar a más de15.000 judíos supervivientes del holocausto, en una repetición del golpe de efecto como había sido el del “Exodus”.

Partieron el 25 de diciembre de 1947 desde Bulgaria, pero, esta vez tres destructores británicos les interceptaron enviándoles a la isla de Chipre a un campo de concentración. Sin embargo “yo conseguí salir del campo de retención de Chipre dos meses después por medio de un nombre falso, y de allí me trasladé a Israel donde llegué para seguir colaborando con el traslado de judíos hasta Palestina”.

Tras la posterior llegada al puerto de Haifa de los citados buques con el ya recién creado Estado de Israel, el gobierno israelí en gratitud le otorgó a él y a Esteban Hernadorena la nacionalidad israelí como héroes. Mientras Ernandorena se quedó allí ayudando a crear la Marina Mercante de Israel, él regresó de nuevo a Francia, con objeto de participar en el famoso Exodus II, otro de los barcos en el que embarcaron hebreos de todo el mundo llegados a Francia, rumbo a su nueva patria.

Ya de nuevo en Israel se incorpora a la marina mercante israelí, conoce a su mujer y nace una de sus dos hijas permaneciendo hasta 1959. Por su parte Esteban Hernandorena siguió allí hasta su muerte en 1965, donde una calle de Haifa lleva su nombre por su actuación, así con en nuestra Villa le dedicaron otra en 1997 creyendo erróneamente que había nacido aquí.

En 1985 concedió una larga entrevista al CORREO en la que contaba sus 14 años de aventuras desde la revolución de octubre hasta el fin de su estancia en Israel.

Murió en Bilbao el 9 de mayo de 1994.