jueves, 27 de marzo de 2014

¿COMO SE CONVIRTIÓ EL TEMPLO DE SANTA MARÍA EN BASÍLICA? (2)


Tasio Munárriz continúa hoy con otros dos pasos que se dieron antes de conseguir el título de Basílica para el templo parroquial portugalujo.

3.- El ayuntamiento en 1949 y 1950 se comprometió a subvencionar con 55.000 pesetas repartidas en cuatro años parte del presupuesto de la reforma del altar mayor del templo y de la reparación del órgano, que se elevaba a 134.795 pesetas, Justificaba esta subvención “en el compromiso que en sus orígenes fundacionales tiene el Ayuntamiento  a favor de la Iglesia y Parroquia de Santa María en las obras y fábrica” (Pleno de 30/6/1950)
El motivo por el que el  párroco solicitaba una ayuda económica era que esta reforma era previa a la consagración del templo como basílica.
¿En qué consistía la reforma del altar mayor? Según las fotografías de Monleón y de Manipel publicadas en el libro “Portugalete. Fotografías de su pasado religioso”, el altar mayor antiguo estaba compuesto por una mesa adosada a un templete con escalones para colocar unos candeleros y coronado por un tabernáculo en el que se exponía la custodia con la hostia consagrada para ser adorada por los fieles al abrir sus puertas semicirculares.
El nuevo altar consistía en otra mesa en cuya base estaban grabadas las siglas yuxtapuestas AM (Ave María), adosada también a un templete con un sagrario y una hornacina en la que estaba colocada la Andra Mari restaurada.
El 2 de noviembre de 1949 fue erigida la nueva diócesis de Bilbao, independiente de la de Vitoria. El primer obispo de Bilbao, Casimiro Morcillo, bendijo el nuevo altar el 6 de agosto de 1950.

4.- En el pleno del 11 de noviembre de 1950 se constataba que el ayuntamiento había sido invitado a la nueva consagración de la parroquia de Santa María el domingo 12 de noviembre a las ocho y media de la mañana.
“La Corporación por unanimidad y considerando de gran solemnidad el acto de consagración, acuerda asistir en Cuerpo de Comunidad con maceros, clarineros y chistularis. Se acuerda obsequiar al Ilmo. Sr. Obispo y a su séquito con un banquete al que podrán concurrir los señores Concejales que lo deseen”.
Como era necesario que el templo hubiese sido consagrado para recibir el título de basílica, se realizó la ceremonia de consagración. En mi opinión, el templo ya estaba consagrado desde siglos atrás como lugar de culto. O faltaba el documento correspondiente o se había secularizado el templo para cambiar el altar. El caso es que se volvió a consagrar.


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