martes, 25 de marzo de 2014

TRANSATLÁNTICO POR LA RIA, VISTO “DESDE MI CUARTO” POR VOLNEY CONDE-PELAYO


 Continuamos con la descripción que Volney Conde-Pelayo hacía en 1921 de lo que veía desde su casa de la Plaza:

Otro prodigio de la civilización moderna, es un enorme trasatlántico de veinte mil toneladas, con dos chimeneas, telegrafía sin hilos y todas las comodidades que en él han sido instaladas en sus departamentos para los burgueses que pasan la vida viajando. Va muy despacio, remolcado por dos pequeños vapores, uno a proa, a popa otro, que regulan las desviaciones, las guiñadas del coloso por el tranquilo curso de la ría. En la cubierta los pasajeros, con sus pañuelos, hacen saludos de despedida. Por fin la nave desaparece de la vista. Los chinchorros, las traineras, las canoas automovilísticas y otra multitud de pequeñas embarcaciones de todas clases pueblan la anchurosa ría como una plaga de mosquitos.

Ilustramos la entrada con la entrada de un trasatlántico, posiblemente el Habana, a su paso bajo el puente y ya en la dársena.




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