Tras la gran aceptación que tuvo la muestra de los cuadros realizados por nuestro gran amigo Joseba Tellaetxe Elorriaga, durante los meses pasados de confinamiento por el coronavirus, nos vemos en la obligación de mostrar los otros cuatro que claramente están en la misma línea de gran calidad, y que tienen ya designado a amigos de ambos.
martes, 14 de julio de 2020
lunes, 13 de julio de 2020
RECOGIDO DE LA PRENSA: XABIER MURUA O JAVI MORUA, EL FÚTBOL SE HIZO CARNE
En eldesmarque.com del 11 de mayo de 2020, bajo la firma de KUITXI, se nos recuerda al “mito del Portu”, “Xabi Murua, emblemático personaje de la Villa de Portugalete”.
En octubre de este 2010, poco antes del
mediodía que sucedió a la gloriosa noche que nos regaló el Portu al tratar de tú al Getafe C.F. y con el mayor descaro
técnico y táctico, individual y colectivo, cerró los ojos a la violenta luz de
este mundo mi querido amigo Xabier Murua. Cuando sonó mi móvil, y, al
activarlo, en vez de escuchar una voz masculina, oí el llanto de una mujer,
tuve la certeza de que había ocurrido lo más terrible.
Si el añorado Mario Angel Marrodán (poeta portugalujo que alimentaba mis
emociones literarias) ensalzó al Portu desde el púlpito de la cultura, Francisco Javier Ozaeta Polancos, Murua de tercer apellido, “Javi Morua” su nombre de
guerra, jarrillero con MAYÚSCULAS, con el mágico y terrible encanto de su
omnipresencia a pie de calle, ha mantenido pintados en el mapa del fútbol los
colores oro y hulla con los que se colorean las franjas de la camiseta que
sigue vistiendo, de manera literal, incluso más allá de su aparente muerte.
Xabier Murua: personificación insuperable
de ese invento abstracto que llamamos fútbol. “Javi Morua”: icono, símbolo,
bandera, sudor y sangre, títulos y descensos, sonrisas y lágrimas, paradigma,
denominador común de una afición centenaria, alma, corazón y vida, cara y cruz,
folio indivisible escrito con letras de oro. Significante y significado, en
fin, de este signo lingüístico de 101 años llamado Club Portugalete.
Escribo, ¡con rabia escribo!... porque me
resisto a que mi amigo Xabier Murua, en ese libro zafio y grotesco que
garabatean los vencedores de la necedad, pase a la historia como una suerte de
bufón creado para divertir a los cortesanos del fútbol y entretener a la plebe
parroquial.
Claro que Murua, aunque era un ser de
“otro mundo”, no estaba para perder el tiempo haciendo milagros tales como
colocar sus dedos sobre el párpado de aquellos ciegos que lo eran por obcecarse
en no querer ver... ¿Devolverles la vista?... ¡¿Para qué?!... si a Javi Morua,
para entenderle, había que tener las agallas de arrancarse alma y corazón y
encajar ambos en las cuencas de los ojos.
Sólo entonces aparecía el hombre bueno, el
buen hombre; el bienaventurado por manso, el pacífico que, en Santoña, con su
sermón amplificado, convirtió una batalla campal en un campo de abrazos. Murua:
el servicial, el generoso hasta decirle basta para que no cayera en el
despilfarro y pecara de manirroto. Incansable. Inasequible al desaliento.
Acostarse tarde y madrugar para hacer guardia en su garita del Puente Colgante.
“Javi Morua”: el mejor embajador que ha
tenido el Portu en los consulados de bronce. Fue dejar de “estar” –como se
refería a la muerte Saramago– y empezar a caer un sirimiri de lágrimas sobre la
hierba de El Toralín, Medizorrotza, Garmendipe, Tabira, La Baluga, Urritxe, San
Jorge, Las Llanas, Lasesarre, Lezama... ¡La Florida está inundada!
Al tercer día, el creyente esperaba su
resurrección, pero se tuvo que conformar con un minuto de silencio. Sesenta
segundos en pie y con la boca cerrada: ¡qué nadería para un hombre que amó
tanto al Portu que lo amó hasta el extremo!
Luego de la mágica experiencia nocturna en
el “campo de las flores”, precedida por los sones de la Diana que presagiaba
“la mejor diversión del mundo entero”, cuando José Angel Ozaeta encendió la luz
del dormitorio de de su hermano, Xabier Murua, se encontró con un hombre
elevando al cielo de su techo el dedo índice de sus dos manos en señal del
empate de la victoria.
Al día siguiente, a punto de dar las doce
en el reloj, musitó: “Este cuento se ha acabado”. De seguido, cerró los ojos...
y se quedó velando el sueño de nuestras vidas. En su testamento, me dejó el
calor de sus manos. Como última de mis voluntades, una rosa amarilla sobre su
pecho; y pegada a su costado, la camiseta número '10' que yo vestí y tanto
había amado.
viernes, 10 de julio de 2020
LA PUERTA DE LA RIBERA EN EL SIGLO XVII SEGÚN MIKEL TORKA
Hoy ofrecemos otro de los dibujos que ha realizado Mikel Torka recreando rincones de nuestra Villa en siglos pasados, aprovechando
para recordar que ya faltan menos de dos años para celebrar el 700 aniversario.Se trata, en su mitad izquierda, de la puerta de salida de la calle Santa María a la Plaza del Solar que creemos que puede ser muy ilustrativa de cómo era en el siglo XVII, aunque discrepamos totalmente de que la mitad derecha del dibujo pudiera corresponder con lo que fue en realidad.
No obstante hemos recurrido a Aitor González Gato, nuestro máximo experto sobre murallas, para que nos dé su opinión y nos dice lo siguiente:
"Los dibujos de Mikel Torka son muy meritorios, y se
nota que a medida que el autor va profundizando en sus investigaciones, va
mejorando la fiabilidad de sus acuarelas, acercándose al Portugalete que debió
existir en el pasado. Ejemplo de ello sería su reciente acuarela sobre la Puerta de San Jorge, que en mi opinión se aproxima bastante a lo que debió
existir.
Otras acuarelas sin embargo, requieren una mirada más crítica. Así por ejemplo,
el dibujo de la Puente del Solar con la Puerta de la Ribera, tiene tanto de
acertado como de idealización.
Para cuando se fecha el dibujo, ignoramos si la puente seguía siendo levadiza
(si es que alguna vez lo fue). El arco de medio punto es medieval, pero la
estructura de ladrillo y madera se debió añadir en el XVII, que es cuando estos
pequeños oratorios sobre puertas se ponen de moda. Así, la parte izquierda del
dibujo es más o menos aceptable.
Sin embargo, la parte derecha tiene mucho de idealización. Se dibuja un frente
de casas que hacen a la vez de muro de cerramiento de la Villa, cosa que
ignoramos si así fue. Además, las casas solían ser más endebles, construidas en
madera generalmente. El tejadillo de la Audiencia, insinuado al fondo, aparece
por primera vez en un dibujo de 1684; es de suponer por tanto que el portal de
muralla que apareció en 1978 ya estaba "engullido" por el frente de
casas del Solar.
En definitiva, hay que valorar estas recreaciones del señor Torka, sin perder
la perspectiva histórica. Pues en ocasiones mezcla épocas y estilos, donde
conviven edificios y entornos que no siempre podemos situar en un mismo
momento".
jueves, 9 de julio de 2020
PROTAGONISTAS DE LA HISTORIA DEL FÚTBOL JARRILLERO: C.F. ARANTZA
Más de una vez hemos comentado que la historia del fútbol
portugalujo, centrada siempre en el Club Portugalete, no debía de olvidar a
toda una amplia base de equipos que existieron fugazmente jugando en torneos de
barrio, parroquiales, o equipos de categorías inferiores y que fueron la
semilla que mantuvo la afición al futbol en la Villa.
Hubo años, sobre todo existiendo el campo de San Roque, que
sonaban diversos equipos como el Arantza, Galeote, Estrella, sin olvidar al
Mensianos o Asti Leku.
Apenas nos queda información de ellos, y desde aquí nos
ofrecemos a recoger noticias y fotografías de su existencia, empezando hoy por
lo poco que tenemos del C.F. ARANTZA, y que hemos encontrado fundamentalmente
leyendo el último libro que hemos recomendado sobre REPELEGA.
En Repelega en los años 70 la afición al futbol era
evidente, con un equipo infantil Baskonia, que entrenaba en la explanada de la
iglesia, otro juvenil Juventus de Repélega y en 1975 el Arantza al principio
con chavales del barrio que empezó en la categoría de Tercera Regional para en
la temporada 78/79 subir a la Primera y a continuación a Preferente donde
permaneció hasta 1990.
Tuvo su sede en el Bar La Piedra, o de Fidela, en el nº 5 de
la calle Arantza, para cambiar más tarde a la cafetería San Roque y finalmente
al bar Avenida, en San Nicolás. No tenía campo propio y jugaba en el Campo de
San Roque, por lo que en 1985 tuvo que unirse al equipo “San Roque”
constituyendo el Club de fútbol Galeote, hasta que en 1994 volvió a ser Arantza,
jugando en las categorías de segunda y primera territorial hasta su
desaparición en 2003.
En la temporada 95/96 alcanzó su mayor éxito tras quedar
primeros en la Segunda con 84 puntos en 32 partidos en el que solo perdieron
dos marcando en total 98 goles.
A falta de ninguna foto del equipo, recogemos dos fotos del
desaparecido Campo de San Roque.
miércoles, 8 de julio de 2020
RECORDANDO A UN AMIGO: JUAN REAL DE ASUA ARTECHE
Con la foto que encabeza esta entrada queremos dedicar un
emotivo recuerdo a un amigo, “Juanito”
Real de Asua, a quien perdimos en el mes de abril, en medio del pasado
confinamiento sin que pudiéramos despedirle.
Juanito puso a nuestra disposición todos sus fondos
familiares relacionados con Portugalete, que había cedido al Club Marítimo y
que recogía cantidad de fotografías de la Villa a finales del siglo XIX
En uno de los Encuentros portugalujos del Hotel, quisimos reconocer
su colaboración otorgándole el Premio Imágenes Portugalujas Antiguas 2014.
Aunque la mayoría de las fotos ya las hemos ido dando a
conocer, hoy presentamos esta del final del Muelle Nuevo, antes de llegar al
mareómetro, con la torre del piloto detrás cuando su parte izquierda no se
había urbanizado, que no deja de parecernos curiosa.
martes, 7 de julio de 2020
RICARDO ADÁN GARRIDO, (1901-1970) PRACTICANTE, enportugalete.com
La última ficha del periódico enportugalete.com, nos trae este mes la figura de este practicante
muy conocido y querido en la Villa.
Nacido en Azeta, donde uno de sus hermanos Cándido sería alcalde de
barrio durante la República, se quedó huérfano muy joven siendo recogido en el
Hospital Asilo de San Juan Bautista convirtiéndose la superiora Mª Aurora, en
su verdadera madre, y viviendo en dicho lugar toda su vida.
Tras realizar sus estudios primarios
en la escuela de Ruperto Medina le enviaron por recomendación del Dr. Zaldúa,
del que sería su ayudante, a estudiar a Valladolid donde permaneció durante
tres años regresando en 1927 con el título oficial de Practicante en Medicina,
Cirugía y Partos. Se convirtió así en el primer practicante titulado que tuvo
la Villa.
Trabajó en 1935, con el doctor
Zaldúa, en el servicio médico de la Mutualidad Solidaridad de Trabajadores
Vascos. Hizo la guerra en el bando nacional, al contrario que sus hermanos
Cándido y Ruperto que tras pasar por campos de concentración murieron de
tuberculosis al ser liberados, y al finalizar la misma fue readmitido como
practicante junto a Florentino Grijalba.
Murió tras haber ejercido durante 42
años con una dedicación de las 24 horas diarias durante los siete días de la
semana, al igual que los sanitarios antiguos y que le granjeó el reconocimiento
de la totalidad del vecindario. En el Hospital Asilo del que era Patrono
atendía gratuitamente en las visitas diarias que realizaban los doctores
Gurruchaga y Zaldúa.
Florentino Grijalba por su parte
había nacido en Laguardia en 1891, estableciéndose en la Villa como barbero y
tras ejercer como ayudante sanitario de la mano del médico municipal Joaquín
Nogales, este le reconoció el titulo de practicante. Murió en 1.977 siete años
después que Adán y en 1976 una calle se rotuló con el nombre de Practicantes Adán y Grijalba.
lunes, 6 de julio de 2020
LA OBRA DE TELLAETXE DURANTE EL CONFINAMIENTO
Los artistas no han estado inactivos durante los días del
confinamiento forzado, como es el caso de Joseba Tellaetxe.
Ocho de sus obras las ha puesto a nuestra disposición
por lo que queremos agradecérselo públicamente.
Mostramos cuatro de ellas. Las dos superiores que han venido acompañándonos a nuestro destino
veraniego de Bakio, las recogemos arriba y las inferiores recordando a nuestros
palangreros se las trasladaremos al Ayuntamiento al que ya en su día le donó la
escultura que está en la entrada de RIALIA.












