martes, 19 de agosto de 2014

EL FERRY O TRANSBORDADOR FLOTANTE EN LA POSGUERRA



Con la voladura del Puente por parte del ejército de Euskadi, la pasarela y la barquilla que estaban en el fondo de la Ría, impedían el paso de las embarcaciones de
gran calado en bajamar. La Comandancia de Obras y Fortificaciones de Bilbao las retiró con ayuda de una gran grúa flotante. La obra estuvo dirigida por el ingeniero portugalujo Julio García-Borreguero. El Puente no se reconstruyó hasta 1941. Los boteros también habían abandonado el pasaje.

Ante esa situación de aislamiento de la Villa la nueva corporación en 1937 requisó unas motoras, compró otras tres para reponer el pasaje con 16 hombres y 7 taquilleras y recibió del gobernador militar un transbordador flotante. Los gastos de estos dos medios de transporte corrían a cargo de los ayuntamientos de Portugalete y de Getxo, aunque éste era remiso a costearlos, ya que las cuentas eran deficitarias. Las taquilleras o cobradoras de los dos servicios eran, en 1940, Manolita Martínez, Pilar Mancebón, Pilar Fernández, Adelaida Torres, Amelia Sainz, Sofía Arberas y María Teresa Martínez. Algunas serían de Las Arenas.
El transbordador flotante consistía en dos gabarras (Epi y Javier) unidas en paralelo y arrastradas por un remolcador (El Melli, de la empresa Blas de Otero y Cía), que podía pasar a la otra orilla peatones, coches y camiones grandes sobre una plataforma de madera con barandilla. Cuando llovía, los peatones se metían debajo de la plataforma. El precio del billete de los camiones dependía del tonelaje hasta 10 pesetas lo máximo. El paso del transbordador desde Portugalete se hacía en una zona entre la antigua estación de tren y la base actual de remolcadores. La gente llamaba “El ferry” a este medio de transporte. Lo curioso es que en las cuentas municipales de los primeros meses al transbordador también le llamaban “ferri” (sic). Las gabarras habían estado prestando su servicio en el puente de Lutxana-Erandio y dependían de la Comandancia citada. El responsable del transbordador flotante fue Angel Sasiain Mendizábal.
Pero el 13 de noviembre de 1940 se desató un temporal con mar gruesa: los vapores pequeños regresaron apresuradamente y las dos gabarras con sus planchadas se fueron a pique. La Comandancia dejó bajo custodia del ayuntamiento el material del transbordador flotante.

Tasio Munarriz

1 comentario:

  1. Gratificante y novedoso artículo. Felicidades.
    Aurelio

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