lunes, 4 de agosto de 2014

LA SUSCRIPCIÓN POPULAR PRO MAUSOLEO AL MEDICO DE LOS POBRES



Don José Conde-Pelayo murió el 5 de julio de 1922 y antes de finalizar el año ya se había puesto en marcha un movimiento para recaudar fondos con destino a elevar un gran mausoleo en memoria del "médico de los pobres".
La organización surgió en el Centro Democrático de Portugalete, donde se exhibía el proyecto modelado en barro, y que consistía en tres monolitos distanciados unos de otros, con figuras alegóricas a la Ciencia y a la Bondad, y en el monolito mayor, colocado en último término, irguiéndose por encima de las tapias del cementerio, destacaría la figura principal. El proyecto, en bronce y piedra, era obra de un escultor extranjero y su coste total ascendía a 10.000 ptas. No conocemos, aunque sería interesante, el boceto de dicho monumento.
La suscripción popular fue recogiendo las aportaciones de numerosas personas y la encabezó José Nakens, (director de El Motín) a quien le había unido una gran amistad con Conde-Pelayo, y entre el primer grupo de 17 donantes estaba Ruperto Medina.
La relación de portugalujos fue extensa: Agustin Urbina, Elias Araco, Lino Ahedo, Serapio Barturen, Félix Gonzalez Citora, Federico Sanchez Vallejo, Fernando Vitores, Deogracias Barañano, Alfredo Burgos, Julio G. Lumbreras, Indalecio Astobiza, Jorge P. Cockrans, Higinio Polo, Ricardo Minguez, Nicolas Garaizabal, Nicolas Esparza, Joaquín Supervía, Braulio Zabarte, Andres Miguel, Sotero Alday, Candido Busteros, Primitivo Soto, Victor Urrestarazu, Vicente Ibinaga, Luis Diez, Miguel Carranza, Adolfo Larrañaga, …
Sin olvidar personalidades de otros ámbitos como Gregorio Balparda, Pablo Iglesias, Facundo Perezagua o diversos miembros de la familia de Nicolás Salmerón. A nivel colectivo, fueron muchos los grupos de librepensadores y centros republicanos y democráticos de diversos lugares de la península, así como Casas del Pueblo o agrupaciones socialistas, destacando también por su aportación, (100 ptas.) la Sociedad El Sitio, y la Corporación de Antiguos alumnos de la Institución de Libre Enseñanza, de Madrid.
El 4 de julio de 1924 se organizó una velada teatral en el Teatro Principal de la Villa, así como una tómbola, con objeto de recaudar también fondos. Según el folleto de mano que encabeza estas líneas, las entradas se podían conseguir, entre otros sitios, en el Centro Democrático y en la peluquería de Don Pedro Díez, exponiéndose los regalos que se sorteaban en la tómbola en el establecimiento de Angel Berriatúa. La obra, El príncipe Juanón, de Muñoz Seca, tenía como interpretes principales a Libertad Gallastegui, José Abarrategui y F. Gonzalez Cintora.

Sin embargo, a pesar de la intensa propaganda de esta idea en toda la prensa anticlerical y de izquierdas de nuestro país, y tras celebrar otra “Velada artística” el día 23 en Baracaldo, se empezó a pensar que la idea primitiva no se podría llevar a cabo dado que solo se habían recogido poco más de 2.500 ptas. totalmente insuficientes para el mausoleo proyectado, lo que llevó a erigir el mausoleo que conocemos, obra de Moisés de Huerta. 

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