lunes, 12 de noviembre de 2018

EL TETRAMORFOS EN SANTA MARIA DE PORTUGALETE (4)




La ubicación de este elemento simbólico ha sido muy variada a lo largo de la historia. En un principio aparecía destacado en las cúpulas y en la parte frontal de los ábsides, y también en las puertas de entrada a los templos. En nuestra Basílica, de momento, lo hemos encontrado en las claves de la gran bóveda del ábside, en la bóveda bajo el coro y en el magnífico retablo mayor. Hoy lo vamos a descubrir en otro lugar destacado, un emplazamiento pleno de significado. Este nuevo está situado en el púlpito, el lugar adecuado por antonomasia ya que desde su altura se predican las enseñanzas evangélicas y nada mejor que ornamentarlo con la figura de los cuatro evangelistas llevando su libro en las manos.

Según el interesante libro de Juan de Pagoeta “Portugalete y su Basílica de Santa María”,el púlpito actual se construyó en 1898  por el taller bilbaíno de Vicente Larrea sobre una antigua y elegantísima pieza poligonal de piedra. Este Vicente Larrea Aldama fue elcreador de una saga de escultores que llega hasta nuestros días. Había estudiado en París siendo discípulo nada menos que de Rodín, entre otros. A partir de su fallecimiento en1922 el taller pasó a ser dirigido por su hijo José, padre del actual reputado escultor Vicente Larrea Gayarre. Estas fotografías que ha obtenido Natxo Pedrosa de las figuras del púlpito y que enjoyan  este artículo, hasta donde nosotros sabemos son una auténtica primicia por cuanto pensamos que es la primera vez que se publican, y nos muestran estos sensacionales bajorrelieves, cuatro imágenes magníficas de los evangelistas inscritas en un círculo festoneado; unas figuras llenas de majestad que ponen de manifiesto la categoría artística del autor, imágenes que miran al frente (San Mateo), a su izquierda (San Juan), hacia el cielo (San Marcos) y a la tierra (San Lucas) y la mirada del signo identitario que les acompaña, el Tetramorfos, parece secundarlos en la mayoría de los casos. Vemos también que San Juan, el único no barbado, tiene un aspecto más juvenil que el resto.

En dos de los evangelistas el elemento representativo está junto a su hombro derecho y en los otros dos figura en su hombro izquierdo, y en todos ellos se puede observar que están coronados por un nimbo o aureola, tanto el evangelista como el elemento acompañante, el símbolo que como hemos ido viendo lo caracteriza. Como ya apuntamos en entradas anteriores, a San Mateo le escoltaen este caso un pequeño ángel que no es exactamente la representación de un hombre alado como señalaría en puridad el Tetramorfos, pero no es la primera ni la última vez que lo veamos.

Javier López Isla

sábado, 10 de noviembre de 2018

VE LA LUZ EL Nº 25 DE CUADERNOS PORTUGALUJOS




Un nuevo ejemplar de Cuadernos Portugalujos ha sido enviado por correo a los suscriptores de la Colección el mareómetro, y como está anunciado se presentará en el HOTEL el próximo jueves donde podrá ser recogido por los asistentes.

Con posterioridad estará disponible como es costumbre tanto en la Biblioteca Municipal como en el Centro Cultural Santa Clara.

Este número sigue la norma que tenemos establecida de recoger temas y fotografías que previamente han sido presentados en este blog, y que han tenido buena acogida, como es el ejemplo de la portada con el cargadero de mineral o la contraportada con la foto de los autobuses de dos pisos, que fueron entradas muy visitadas.

Entre los temas tratados se encuentran la presencia de Ticiana Iturri, la primera médica de Bizkaia, que tenía que haber figurado en el número anterior dedicado a las mujeres, y dos sagas portugalujas como son las de Palacio y Bazán.

Como es norma no quisimos dejar de recordar la historia del grupo Gaurko Gazteak, en su 50 aniversario, ni el recuerdo de un año decisivo en la historia del remo portugalujo como fue el 1968, hace también medio siglo.

Una buena parte del mismo recoge las fotografías recibidas, siendo las que ocupan la páginas centrales las procedentes del álbum familiar de un personaje entrañable y querido como es FAUSTI, a quien aprovecharemos para homenajear, tras la proyección de una selección de fotografías recibidas en los dos últimos años y junto con la entrega a Mª Jesús Navarro del premio a las mejores fotos aportadas.

El cierre al acto lo pondrá la actuación de LOS BARBIS, nuestro grupo musical por antonomasia y que no podía faltar en dicho acto.










viernes, 9 de noviembre de 2018

LA CUADRILLA DEL BARDIN DA Y LA FIESTA DE SAN NOE: (4) “BONATTI”






Completamos el recuerdo de las dos primeras décadas de la cuadrilla del Bardin da y la fiesta de San Noé, recurriendo al archivo fotográfico de la familia Garitaonandia, en la que encontramos fotos sin fechar de cuando Juan Luis, el popular “Bonatti”, representó a Noé.

El símbolo de la mano amarilla con los dedos pulgar e índice extendidos se aprecia tanto en la túnica blanca como en la bandera negra de la cuadrilla.

Del material que nos ofrece Txomin Hermosilla, recogemos la pegatina de 1993 y la foto inferior en la que tampoco conocemos el año.





jueves, 8 de noviembre de 2018

EUSTASIO LEJARCEGUI Y LA LLEGADA DEL TELEGRAFO A PORTUGALETE





Esta entrada la sacamos del trabajo de José Luis Garaizabal sobre la Torre de Castet, todavía inédito pues le queda algún dato por conseguir.

Este personaje nació en 1793, y tras vivir toda su vida en la Villa murió en 1867. Era hijo de Fermín Nicolás de Lejarcegui que en los últimos años del siglo XVIII ejercía para el Consulado de Bilbao como traductor de inglés con los capitanes de los barcos extranjeros que entraban en el puerto, con el que empezaría trabajando de muy joven para sustituirle en el puesto que se denominaba “corredor intérprete de navíos”.

En 1812 ante la invasión francesa se libra de ser alistado por ser hijo de viuda y en 1820 al formarse la Milicia Nacional local con portugalujos liberales, al mando del teniente Roque de Hormaza, es nombrado cabo 1º y posteriormente sargento. En 1823 figura como Síndico del Ayuntamiento de Portugalete, cargo que volvería a ocupar en 1836.
En este año los carlistas que habían ocupado la atalaya de Algorta impedían que se hiciesen las señales marítimas por medio de banderas, por lo que la Junta de Comercio decidió trasladarla al Solar de Portugalete ya que era “indispensable conocer además del movimiento de buques mercantes, el de vapores, buques de guerra extranjeros y nacionales, y llegada y salida de correos”.

No sabemos si la atalaya que se levantó en la plaza sería la que recogieron los grabados que encabezan esta entrada de aquellos momentos de la guerra carlista.

Le ofrecieron el cargo a él como empleado de dicha Junta en la Villa con la misión de dar los partes de entrada de embarcaciones, “por si quería encargarse de la atalaya y de formar y mandar los diarios marítimos, a lo que se conformó gustoso, con la circunstancia de que se autorice a nombrar un sujeto que indispensablemente necesitaba para ayudarle en dichos trabajos”.

Así que, Lexarcegui aparece como guardabilletes, intérprete de lenguas y encargado de dar los partes de Portugalete, además de atalayero del puerto, desde donde izaba una bola cuando se avistaban en el puerto de Santurce trincaduras o buques facciosos.

En 24 de noviembre de 1840 el Consulado y Junta de Comercio de Bilbao solicitó a nuestra Villa la instalación de un telégrafo, totalmente conveniente para la navegación, “frente de la casa de Las Arenas, arrimado al muelle”, que puesto que no producía inconveniente al fuego de baterías del Solar, fue admitida por Portugalete. El, que era atalayero del puerto, fue nombrado entonces el primer telegrafista de Portugalete, quien tenía el encargo de transmitir la información que debían darle los pilotos lemanes sobre la arboladura de los buques, su nación, procedencia y del nombre del capitán y el del buque.

Casado con Rita Murrieta tuvo dos hijos que emigraron a Buenos Aires y una hija Epifanía que en 1849 se casó con Máximo Castet del Cerro, y que fueron los padres de los conocidos Máximo, Leocadio y Bernardo Castet Lejarcegui, que tanta importancia tuvieron en la vida municipal y económica de la Villa en dichos años, por los puestos y las heredades que poseyeron.

Esto le da pie a José Luis Garaizabal, en su investigación de la torre de Castet, para pensar que esta pudiera ser una torre para la trasmisión de mensajes que construyera Eustaquio Lejarcegui y que luego pasó a sus nietos los Castet.


miércoles, 7 de noviembre de 2018

HISTORIA DEL COLEGIO-ACADEMIA SAN ANTONIO (1)




Antonio Puente Pablos nació el 27 de Septiembre de 1921 en el pequeño pueblo de Cegoñal (León) y tras pasar una época de su vida en un convento, recaló en Portugalete con su título de Maestro de Primera Enseñanza, residiendo en el barrio de Pando nº 19 en casa de unos tíos. Antes de lanzarse a la aventura de abrir la academia en el Ojillo, se ganó la vida dando clases particulares en el Bar Allende de la calle del Medio.

A la edad de 28 años, el 15 de Septiembre de 1950 se lanza a la difícil empresa de montar un Colegio-Academia. Digo difícil, porque la Junta Municipal de Primera Enseñanza, formada por los directores de los colegios existentes (Zubeldia, Santa María, Agustinos, el Carmen, etc.) no estaba por la labor de compartir el pastel y puso sus pegas al local y a la necesidad de su apertura al estimar cubiertas las necesidades de la Villa en cuanto a centros de enseñanza.

El local donde instalaría la academia era una lonja de unos 80 m2 sita en los bajos de la casa nº 12 del Ojillo, propiedad de Alejandro López, vecino de la misma casa. El 15-9-50 solicita la instalación y tras el informe favorable del arquitecto municipal J. I. Gorostiza comienzan los trámites de Arquitectura, Sanidad, Instrucción Pública sorteando el informe previo negativo  de la Junta Municipal de Enseñanza.

La lonja necesitó labores de revoco y blanqueado, así como la construcción de un único lavabo-retrete de 2 x 1,5 m. Contaba además de la mampara-puerta acristalada al Ojillo, con dos ventanas al patio trasero lindante con las monjas y otras tres al patio interior. La lonja medía unos 14 x 5 m. más un rincón de unos 3 x 7 m. Colocó sobre la mampara de entrada un rótulo con la leyenda: “COLEGIO-ACADEMIA SAN ANTONIO”.

La autorización municipal fue concedida el 11-12-50, pero indicando que se debería dirigir para autorizar su funcionamiento a la Autoridad Universitaria. Pasó el trámite y es de suponer que las clases comenzasen en el curso 1951-52.

En los años iniciales solo había un aula quedando todo bajo el mando único de D. Antonio. Años después, una mampara acristalada dividía la lonja en dos aulas y sobre ella había colocado, creo, un Sagrado Corazón. La más cercana al Ojillo era la de los txikis y la trasera de los mayores. Unas pizarras gigantes de las que colgaban una regla, compás, escuadra y cartabón, todos de madera, ocupaban toda la pared. Txundo Arostegi nos inició en su manejo para el dibujo lineal. En la parte inferior, la repisa para las tizas y borradores que periódicamente había que sacudir en el exterior a base de golpes contra la pared con el consiguiente blanqueo del encargado ocasional de su limpieza. Por supuesto, el crucifijo presidía las clases y en otra pared colgaba algún mapa con los ríos, mares, países, capitales, etc. Unas largas mesas con sus tinteros individuales de cerámica blanca y bancos corridos era todo el mobiliario. Al fondo, en un rincón, la mesa del profesor y unas baldas en las que se apilaban ordenados boletines de notas, forros azules para los boletines y libros, etiquetas de papel que se pegaban previa chupada, cuadernos, botellas de tinta, lapiceros, gomas, plumas, puntos, etc. que facilitaba a sus alumnos a precios reducidos que se añadían al recibo mensual. 

La academia que llevaba en un principio solo D. Antonio, a los dos años más o menos, vio aumentada la plantilla con una profesora llamada Dª Olga Peñalva Raiva. Pronto nació el amor entre ambos y a los dos años se casaron.

El alumnado era variopinto. Chavales de la zona proveniente de las Escuelas de Zubeldia y otros, “rebotados” de otros colegios a los que sus padres dejaban en manos de D. Antonio para “enderezar”. La disciplina era severa y pobre del que no hacía los deberes o hacía pira. En los años cincuenta, D. Antonio daba unos vales de cartulina de diferentes colores y puntos según la calidad de los deberes entregados, que servían de salvación para evitar castigos. Todos los sábados por la tarde eran día de notas tras el rezo del Rosario y los suspensos e infractores eran severamente castigados a tortazos mientras estaban de rodillas en el suelo con las manos en la espalda. Me cuentan que una vez al ir a pegar a un “condenado” se le escapó el reloj de la muñeca yendo a estrellarse contra la pizarra. El castigo fue con “intereses”. ¡Todavía me resuenan los sopapos a “Mogoyo” al pasar frente a la lonja!. Otro castigo típico era copiar 100 o 500 veces un recordatorio de algo incorrecto.

Hoy en día, al ver la fotografía superior que nos ha facilitado Juan Ángel Barquín, correspondiente al curso 1958-59, uno se pregunta cómo era posible que entrásemos todos en aquella lonja (he contado 171 alumnos con D. Antonio y Olga o Pili Ruiz a la derecha). La fotografía está sacada con la casa nº 5 de la calle Gipuzkoa de fondo, cuyos bajos hoy ocupa Saneamientos Amezcua.

JOSE LUIS GARAIZABAL FLAÑO


martes, 6 de noviembre de 2018

LA CENSURA AL FINAL DE LA DICTADURA (3): ASOCIACIÓN DE FAMILIAS Y LA SOCIEDAD CULTURAL






Tasio continúa recordándonos la situación que se vivió en la Villa en los últimos años de la dictadura y que a falta de otras imágenes la ilustramos con la fotografía del Salón de actos del Carmen donde se celebraron algunos de los actos programados y el cartel de 1973 de una semana cultural que sufrió diversas vicisitudes para su celebración.
El 17 de noviembre de 1973 el alcalde J. Manuel Esparza notificó a Txaro Arriaga, miembro de la Asociación de Mujeres de Portugalete, que el Gobernador había prohibido la representación por el grupo teatral “La Asociación La Salle”, de Sestao, de las obras “Retablo en tiempo presente”, “Farsas contemporáneas”, “La opinión” y “Los opositores” en el salón de actos de la Casa Parroquial.

Al año siguiente, el 6 de septiembre de 1974, funcionarios municipales retiraron de varias tiendas y bares carteles visados con el sello de Información y Turismo. Estas hojas fueron repartidas también a la salida de las misas en las parroquias de Nuestra Señora de Nazaret (La Florida) y María Madre de la Iglesia (Buenavista). Los promotores eran la Asociación de Familias y la Sociedad Cultural, que informaban de la necesidad de que todos los vecinos participasen en la elaboración de un Plan de Ordenación urbana (P.O).

La policía municipal fue a altas horas de la noche al domicilio de una de las personas que colocó esos carteles para que se presentase esa misma noche en el ayuntamiento con el fin de responder a algunas preguntas. El alcalde escribió al Gobernador el día 9 una carta diciéndole: “La nota distribuida en murales y en las hojas, que adjunto copias, son un ataque constante al Ayuntamiento y a lo que éste representa, para lo que utilizan toda clase de mentiras e insensateces con las que este pequeño grupo de cariz comunista y separatista trata de infiltrarse con la aplicación de nuevos métodos y consignas recibidas empleando latiguillos como los de “derecho indiscutible a decidir cómo queremos Portugalete, etc…”

Se ha podido comprobar que la propaganda fue repartida por chicos y chicas, o sea gente joven, entre las que destaca Mª del Carmen Ranero Soldevilla. Esta el día 11 de Septiembre de 1973, fue detenida por la Fuerza de la Guardia Civil y Agentes de la Policía Municipal de esta Villa, por encontrarse afiliada a las “juventudes comunistas de Euskadi, actuando como cajera de la cédula (…)”.

Los responsables de las dos asociaciones citadas solicitaron una entrevista con el alcalde, que los recibió el día 12. Este les dijo que, además del visado de Información y Turismo, necesitaban la presentación de los carteles en el Ayuntamiento.

lunes, 5 de noviembre de 2018

CARTAS MARINAS (14): 1776, PORTO GALETTE





En esta carta del Golfo de Gascogne (1776) podemos localizar Porto Galette frente a la localidad de Porto d'Algorte, y entre ellos se puede leer Entreé de Bilbao y P. de la Galere en lugar del habitual Machilanda. Hemos superpuesto el detalle ampliado para apreciarlo mejor.


Está firmada por Johannes van Keulen e hijos. Estos fueron Gerard (1678-1726) con grandes dotes como grabador, matemático e hidrógrafo que fueron la base para alcanzar un nivel de calidad en la empresa que creó su padre y Johannes II (1704-1755) que mantuvo el privilegio que obtuvo su padre en la Compañía Holandesa de las Indias Orientales.
José Antonio Soto