lunes, 24 de octubre de 2016

EL JUEGO DE BOLOS EN EL PORTUGALETE DEL SIGLO XIX (2)



Tras la publicación de la entrada sobre la bolera que hubo a finales del siglo XIX en el solar donde se levanta el antiguo mercado de abastos de Portugalete con una imagen fragmento de una foto aparecida en internet en el mencionado blog, nos hace volver sobre el tema ilustrándolo con el resto de la citada fotografía del siglo XIX.
Además hemos advertido que en la Topografía Médica de Portugalete que escribió en 1871 D. Marcos de Escorihuela, en el capítulo de Gimnástica dice: “El juego de bolos y pelota es otra de las diversiones de todas las villas y aldeas de este país (y con ello también de esta localidad), tan saludables como el primero por su gimnasia, ambos son de tal modo útiles para desarrollar el sistema muscular…”. Indudablemente se tenía que referir al juego de bolos de Dª Telesfora, y hay que decir, que el nombre “juego de bolos” se aplicaba indistintamente al de “carrejo”, “bola toki” o “bolera”.
Pues bien, en el expediente mencionado (C168-037) encontramos varias solicitudes a lo largo del último cuarto del siglo XX, que voy a resumir, pero que cada una tiene sus datos de interés. Todas ellas son posteriores al sitio carlista y al periodo de reedificación de edificios y al relanzamiento de la economía local.
El 30-6-1876, Eulalio Arana, “desea reestablecer el juego de bolos que existió detrás de la Sta. Iglesia, a su costa” y por imposición municipal, debería ser para el servicio público. Se
aprobó en Julio, pero no tenemos la seguridad del lugar donde se encontraba. Lo que sí está claro es que estaría a uno de los lados del cementerio (1-2) o en la parte trasera del presbiterio (3).
El 21-5-1883, Florentino Alday, que en aquellas fechas era el encargado del cementerio de Pando y padre de Jose Mari, que luego le sucedió en el puesto de jardinero en el mismo y del que ya dimos cuenta de una entrevista en El Liberal de 1927, solicitó dos carrejos. “Uno frente a la puerta de la casa que habitan en el término de Pando para la modalidad de PASA-BOLO y otro junto a la pared de la viña de Juan de Durañona para la modalidad que vulgarmente llamaban BOLO-RASO, ambos en terreno común”. Desconozco que modalidad sería la de BOLO-RASO.
Dado que Juan de Durañona era uno de los propietarios de los terrenos sobre los que se construyó el cementerio (1878) y años después en los que se amplió el mismo (1909), es de suponer que la casa estuviese en los alrededores.
El 18-8-1889, Fernando Reimúndez López, vecino de la villa, hace en el momento de la solicitud un alegato a las excelencias de su proyecto en la Campa de San Roque, confinando con la huerta de los herederos de Julián Lejarreta (finca donde estuvo la clínica
Savín). Pretendía construir “una tejavana pegada a la finca citada y en la misma línea establecer un juego de bolos, dando con esto y la venta de artículos de comer y beber, y estableciendo algunos juegos lícitos y diversiones, tocando instrumentos para que con sus acordes fuera un centro de diversión y alegría a los moradores de la villa, de sus cercanías y de muchos forasteros que acudirían a tal centro y punto de espacioso de tal campa, disfrutando además de su agradable estancia en ella las buenas vistas al mar y respirar de sus saludables brisas, aumentando la recaudación de arbitrios municipales y comprometiéndose a cuidar gratuitamente el arbolado ya plantado”. ¡Vamos un promotor turístico!. Le exigieron un proyecto más detallado, que no hemos encontrado en el AHMP.
26-5-1893, Dolores Milo, informa “que instaló en el sótano de su casa sita en General Castaños nº 9, un juego de bolos o carrejo con el fin de sacar o ayudar a sobrellevar las cargas de ella y su familia, solicitando permiso para él y colocar en la parte este de la casa un cartel que diga JUEGO DE VOLOS”.
El 15-10-1895, Julián Sañudo Villar nacido en Zalla, solicita permiso para instalar un juego de PASABOLO en Vista Alegre, donde residía, propiedad de Manuel Peña.

Y para terminar, mi bisabuelo Juan Flaño Gil, solicitó el 22-2-1899 al ayuntamiento de Portugalete “autorización para un juego de bolos y chabola para el servicio del mismo, en Portugalete lindante a Sestao en el barrio de Aceta y en terreno de Santiago ¿Sempere?”. Por sus memorias, sabemos que se desplazaron a Azeta desde el Ojillo nº 3, a un primer piso con un antiguo bar en el bajo, frente a la portería del Ferrocarril de Galdames. Aunque la casa debía ser la última de Sestao, los terrenos donde instaló el carrejo pertenecerían a Portugalete, de ahí la solicitud. En sus memorias dice que “hacia 1905 y para aumentar o mejorar el negocio, decidió construir un carrejo de bolos detrás de la casa, próximo al lavadero y le dio bastante vida a la taberna por el consumo de bebidas que se hacía, aunque si bien estaba más cerca del trabajo en el FC de Galdames, su esposa trabajaba con mucha sujeción ya que en la taberna se vendía de todo (vino, aceite, jabón, droguería, alpargatas y toda clase de quincalla)”. “Más tarde construyó otro carrejo en el lugar conocido como ‘La Cantera’, porque de ella se sacó la piedra para construir la casa, en terrenos de Timoteo Echevarría de Sestao”. Sobre el resto de terrenos, construyó en 1904 la casa fronteriza conocida como “de los Flaño”.

JOSE LUIS GARAIZABAL FLAÑO


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