Finalizamos hoy esta tercera entrada basada en el trabajo de José Luis Garaizabal RÍA DE BILBAO, DE AQUELLAS CARROZAS A REMO A LOS MODERNOS CATAMARANES que se puede consultar en su integridad en la BDP, recordando otros datos que nos aporta y que queremos recordar:
Las carrozas
cubiertas no aparecieron hasta 1830 y antes de esa fecha, los viajes se
realizaban en "lanchas sin cubierta", traineras o botes a remo y vela.
En 1844, a los dos primeros lanchones (llamados Veloz y Relámpago) se les
unieron otras dos carrozas: La Vizcaina y El Volador y hacia 1860, se
establecieron nuevos "ómnibus" acuáticos de 12 asientos, con un coste
de cuatro reales de vellón en el interior y tres en la banqueta.
Al igual que recogíamos días pasados el conflicto surgido el atoaje y los lemanes, en
este caso también se dio un enfrentamiento entre la gente de la Cofradía de
Mareantes y los carroceros. No deja de ser un aspecto muy humano y conflictivo
de la historia de Portugalete como es la resistencia de los trabajadores
tradicionales al progreso.
El Enfrentamiento
con la Cofradía se produjo en 1846 y el Mayordomo de esta, Manuel de Fuegos, se
oponía a que los carroceros (como Ignacio Laca) se integraran en el gremio,
alegando que sus lanchas eran "inservibles" para el servicio de los
buques y que los carroceros no querían contribuir a las cargas de la cofradía.

Quiero dedicar este trabajo a mis dos sobrinos Ander y Mikel Arrillaga, amarradores del Puerto de Bilbao y a todos sus familiares y compañeros de profesión, con el deseo de que acabe satisfactoriamente la pesadilla del conflicto laboral que mantienen con la empresa. AMARRADORES AURRERA!!!
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