martes, 28 de noviembre de 2023

EL CAMINO DEL CARRO

 


Podemos afirmar que este camino no tenía una sola dirección, sino varias: un ramal venía desde Urioste por la actual calle Gregorio Uzquiano pasando frente al portal de la Villa, y luego giraba hacia las Atarazanas bajando por la calle de la Barrera hasta el muelle, coincidiendo en este último tramo con el llamado Camino de la Barguilla. Otro ramal bajaba al Muelle Viejo desde la parte trasera de la iglesia; y finalmente a partir de la apertura de la carretera a Bilbao en 1858, transcurría por la actual calle Sotera de la Mier, conservando todos estos caminos el nombre genérico de Camino del Carro o de los Carros.

Parece que el último tramo terminaba en el Muelle Viejo.

El 29 de diciembre de 1756 se vende a Juan de Zurbarán «otro sitio inculto debajo de la Yglesia y de la parte de arriba del Muelle de ella para fabricar abitazión en el que pega al Camino que llaman del carro». Así que el tramo final del Camino del Carro estaba sobre el muelle y por debajo de la iglesia.

Este transcurso se repite en documento de 1780, cuando sorprendieron a una persona que trataba de meter ilegalmente vino, «por el camino del carro que se alla detrás de la Yglesia Parroquial».

Pero es el siguiente documento el que por fin nos da la confirmación de que el actual camino que baja desde el ábside de la iglesia hasta el Muelle Viejo es el único resto que nos queda del Camino del Carro. El documento fue publicado por Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales en su blog La Vida Pasa, en un artículo titulado José Díaz Pimienta, Marqués de Villarreal. El Campo Santo de Las Canteras. Ahí se cita la escritura de compra por parte del Ayuntamiento y cabildo eclesiástico del terreno situado al sur de la iglesia de Santa María a su entonces propietario, José Díaz Pimienta y Parada de Hinojosa, marqués de Villarreal, para instalar allí el nuevo cementerio. La escritura de compra data del 8 de julio de 1809:

«Que da entrega y vende a censo (…) el terreno mencionado que se encuentra contiguo a ella (a la iglesia) por el costado sur, bajo el camino llamado del carro. Confinando por la parte del este con el mismo camino que baja a la ribera y muelle viejo». Es decir, no se hace una diferenciación entre caminos distintos, sino más bien al contrario, se especifica que se trata de «el mismo camino», y que este bajaba hasta el Muelle Viejo.

Ahora que tenemos la certeza de que la senda que actualmente baja al Paseo de la Canilla desde el ábside de la iglesia es el único resto que nos queda de esta vieja vía (de hecho es su último tramo, si bien hoy con escaleras que no existían originalmente), sería una buena idea que el Ayuntamiento colocase una placa con el nombre de Camino del Carro, dedicando así un merecido homenaje a tan secular camino y que tan útil fue para la historia de la villa.

 

Aitor González Gato.

 

3 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias Aurelio. Buena parte del mérito es tuyo. A cada uno lo suyo. Un abrazo.

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  2. Camino donde un dia si, otro no, otro si... hay luz por la noche... una vez a oscuras, al otro dia tambien, otro dia con luz... y ojo, con mirar la camara web del Ayuntamiento del Museo Rialia se puede comprobrar, que yo no me invento nada.

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