“Bajo los adoquines, la playa” era
una famosa consigna del Mayo francés
de 1968. Aquello
era una metáfora, pero en Portugalete es una realidad. En este parque hay arena
de playa bajo el pavimento, porque aquí estaba la playa del Salto y el
balneario, inaugurado en 1877.
El parque se hizo sobre el
arenal, y el escarpe rocoso que hoy vemos es, en realidad, el acantilado de la
primitiva costa.
Diversos e interesantes árboles
encontramos en el parque. Hoy nos ocupamos de los arces. Los hay de diferentes
especies: el centenario arce negundo, los falsos plátanos (Acer pseudoplatanus) o los arces
rojos, que en otoño se tiñen con sus brillantes tonos carmesí.
Una característica de los arces
es que tienen frutos con “alas”. Nacen en parejas unidas, y, al desprenderse,
van girando movidos por el viento, a modo de pequeños helicópteros, esparciendo
las semillas a considerable distancia.
Estos arces, junto con el resto de árboles del parque, nos invitan a pasear y tomar un “baño de parque” en cualquier época del año. ¿Dónde mejor que en este parque que fue playa?
Joseba Martínez Huerta


No hay comentarios:
Publicar un comentario