miércoles, 29 de abril de 2026

EL OTOÑO DE 1917: CUANDO LA VANGUARDIA DE CHANEL LLEGÓ AL GRAN HOTEL DE PORTUGALETE

 


En septiembre de 1917, mientras Europa se desangraba en las trincheras de la Gran Guerra, Portugalete mantenía su estatus como el espejo de la elegancia y el veraneo de la burguesía vizcaina. Gracias a la hemeroteca de El Pueblo Vasco, hoy podemos rescatar un episodio que vincula a nuestra Villa con la revolución estética más importante del siglo XX: la irrupción de la moda de Coco Chanel.

De los salones del María Cristina a la orilla del Nervión.

Aquel 30 de septiembre de 1917, las páginas de la prensa bilbaína daban cuenta de un fenómeno que estaba transformando las costumbres. Bajo el título de "Crónica de Modas", el cronista Jean d’Antan relataba cómo la nueva silueta femenina, liberada por fin del corsé, había conquistado primero San Sebastián para trasladarse de inmediato a Portugalete.

El texto es revelador. Tras el éxito de las presentaciones en el Hotel María Cristina de la capital donostiarra, el foco de la modernidad se desplazó al Gran Hotel de Portugalete. En sus salones, las damas de la aristocracia y la burguesía que frecuentaban la Villa comenzaron a adoptar los dictados de una joven Cocó Chanel, quien ya triunfaba en Biarritz y París.

La "Revolución del Punto" en el Gran Hotel.

¿Qué vieron aquellos invitados en nuestro hotel? La noticia destaca una palabra clave para la época: uniformidad. Frente a la rigidez y el artificio de los años anteriores, la moda que llegaba de la mano de Chanel apostaba por:

La comodidad como bandera: Blusas amplias, faldas cortas que permitían caminar con libertad y el uso de tejidos hasta entonces "humildes" como el jersey o punto.

Higiene y sencillez: En un contexto de guerra, la mujer necesitaba una ropa más funcional. El artículo menciona cómo estas prendas, "cómodas e higiénicas", permitían a la mujer moderna una facilidad de movimientos inédita.

El adiós al cuello alto: Se empezaba a dejar al descubierto la garganta, permitiendo —en palabras del cronista— "respirar a gusto".

Un Portugalete cosmopolita.

Este evento no era un hecho aislado. Portugalete, con su hotel de lujo y su muelle de hierro, funcionaba como una extensión natural de la elegancia europea. Que las colecciones presentadas en San Sebastián tuvieran su réplica inmediata en nuestra Villa confirma que el Gran Hotel de Portugalete no era solo un edificio monumental, sino un centro de vanguardia internacional.

Ayer, más de un siglo después, cuando Chanel ha querido recordar aquellos años presentando en un gran espectaculo su nueva colección en Biarritz, podemos también imaginar a nuestras "mujeres modernas" de 1917, caminando por el Muelle con sus faldas de Chanel, rompiendo moldes y trayendo a la Margen Izquierda los primeros vientos de libertad femenina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario