Mostrando entradas con la etiqueta Hotel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hotel. Mostrar todas las entradas

miércoles, 5 de agosto de 2026

LA HISTORIA DEL HOTEL Nº 9: LA VISITA DEL GASTRÓNOMO NEWNHAM-DAVIS

 


En el Puente Colgante Boutique Hotel, han sido muchas las personalidades que se han hospedado. En 1902 tras reinaugurarse con la presencia del indiano se registró la estancia del famoso Teniente Coronel Nathaniel Newnham-Davis. Excombatiente en las guerras zulúes y miembro del servicio de inteligencia en la India, destacó tras su retiro en 1894 como pionero de la crítica gastronómica moderna transformando el periodismo culinario con un enfoque fresco, riguroso e independiente, siendo proverbial su ética al evaluar, rehusando comidas gratis para mantener su objetividad.

Tras recorrer el continente analizando los mejores comedores de Paris, Montecarlo y otras capitales, llegó aquí, quedando su impresión reflejada en la famosa Guía Gourmet de Europa de 1903:

En Portugalete, el puerto de Bilbao, hay un restaurante —bueno, para lo que suelen ser los restaurantes españoles— anexo al hotel de la localidad, el Hotel Inza, cuyo propietario es D. Manuel Calvo.

El cocinero y el personal de camareros proceden de Lhardy, el conocido restaurante madrileño, y pasan el verano junto al mar. Los precios de este restaurante son elevados.

La relación con el histórico restaurante madrileño Lhardy, paradigma del lujo culinario, se debía a la estrecha amistad entre el dueño Emilio Lhardy y nuestro indiano, quien lo utilizaba en sus visitas a la península para reunirse con los personajes políticos notables, disponiendo de un piso amueblado sobre el mismo.

En 2022 en un encuentro gastronómico celebrado en Portugalete, este vínculo se recordó con un menú degustación especial ofrecido por la actual Casa Lhardy recordando aquella amistad.

En la actualidad el Hotel figura en la Guia Michelin entre los recomendados y en la Repsol con un Sol en el Paladar by Zuriñe García, el único que se ha concedido en Bizkaia este año y el primero de la Margen Izquierda y un Solete al Txakoli de El Paladar

 

sábado, 25 de julio de 2026

LA FUNDACION MANUEL CALVO Y EL HOTEL






Finalizamos hoy con las puntualizaciones que Tasio Munarriz hace a los recuerdos de Txomin Bereciartua, dado que como investigador tiene mayor conocimiento de la documentación correspondiente a la Fundación Manuel Calvo, y fundamentalmente en lo referente a dos de sus afirmaciones como son que “de las rentas del Hotel había que dar de comer la sopa boba a los pobres de la Villa y se debía atender a las necesidades de la Parroquia” y que "rescaté la Fundación consiguiendo que volviera a ser Privada”.

En el testamento que conseguimos recibir de la notaría de Cádiz, donde se registró, se dice que “Los productos de esta casa (Hotel) como los de la casa de La Habana serán precisamente dedicados al pago de las raciones de holla (sic) y pan que hay en el pueblo la caritativa costumbre de repartir a diario entre los menesterosos”. En ninguna parte del documento se hace a la Parroquia beneficiaria de esas rentas. Manuel Calvo había ayudado con su dinero, no con el de la Fundación, a reconstruir la torre de la Parroquia destruida por los carlistas en su asedio. El testamento es muy posterior, del 21 de marzo de 1904.

Históricamente sabemos que las raciones de olla las repartían en la plaza de la Ranchería las mujeres miembros de las conferencias de San Vicente de Paul y que la cocinera era Amalia Mena “la lechera”, madre de José Velar. Un miembro de cada familia volvía a su domicilio con el puchero humeante, lo cual era humillante. En nuestra época se daba a las familias necesitadas un vale para comprar en las tiendas de ultramarinos.

La Fundación Manuel Calvo siempre fue y será privada. En el testamento se dice que “La administración de las dos casas y de sus productos la llevará una Comisión compuesta del que sea alcalde de la Villa, del que sea su párroco y un concejal que designará el Ayuntamiento, a cuyo Ayuntamiento dará la Comisión cuenta anual de sus gestiones que será dada al pueblo como a los pobres”.

En la época republicana las cuentas se hacían públicas en los periódicos. El párroco Pablo Bengoechea en 1971 escribió al alcalde José Manuel Esparza una carta pidiéndole una reunión para revisar y cerrar las cuentas de 1969 y 1970, publicarlas y analizar los problemas que planteaba la reconstrucción del Hotel. No hubo respuesta. Los curas de la Parroquia leímos y repartimos a los feligreses una hoja en la que afirmábamos el carácter privado de la Fundación con un extracto del testamento.

Como no queríamos ser protagonistas, en 1975 se formó una comisión de varias sociedades (Asociación de Familias, Sociedad Cultural, los Barbis, el Hospital-Asilo y la Deportiva Náutica) contra la intención del alcalde Pedro Michelena y el gobierno civil de derribar el Hotel para construir un edificio de once alturas (dibujo superior de Echarte) dedicado a viviendas y un pequeño hotel, porque “ya no había pobres a quien socorrer”. La reunión con los tres miembros del Patronato se celebró en el Hotel, no en el Ayuntamiento, para demostrar que su propiedad no era municipal. El representante de la Parroquia aportó datos de todas las parroquias de la Villa para demostrar que había necesidades a las que atender. La representación municipal vio con pocas simpatías las sugerencias de la comisión de mantener el edificio con algunos arreglos.

Por último, el secretario del Patronato no fue durante muchos años el sucesor de Mariano Ciriquiain Gaiztarro, secretario municipal, sino el concejal nombrado por el Ayuntamiento. De todas formas, es de agradecer a Txomin su insistencia en volver a exigir la privacidad de la Fundación y a mí personalmente me resulta desagradable la placa que está a la entrada del bar del Hotel que viene a decir que éste se reconstruyó siendo alcalde Mikel Cabieces.

Publicado el 29 mayo 2017



martes, 30 de junio de 2026

HISTORIA DEL HOTEL Nº 7: ESTANCIA DE PERSONALIDADES EN EL SIGLO XX

 



El siglo XX consolidó al actual PUENTE COLGANTE BOUTIQUE HOTEL como el epicentro social, cultural y deportivo de la Villa. Más allá de la presencia de la aristocracia de principios del siglo XX o de la visita de la familia real austriaca y de Alfonso XIII, sus salones fueron el punto de encuentro de figuras influyentes dejando su huella en la memoria colectiva de Portugalete.
El panorama intelectual y artístico estuvo ampliamente representado. Si en el ámbito teatral, recordamos a la célebre actriz María Guerrero, la vanguardia de la moda internacional estuvo presente cuando tras triunfar en Biarritz, y pasar por el hotel María Cristina de San Sebastián, llegó con su colección Cocó Chanel cuya moda fue adoptada inmediatamente por las damas que frecuentaban el Hotel. Escritores como César González Ruano e insignes académicos, como el reputado químico Obdulio Fernández Rodríguez que pasaba los veranos en el Hotel, o el médico Eduardo Moreno Zancudo, figuran también entre sus clientes.

Si hubiera que citar a políticos recordaríamos al presidente del Congreso de los Diputados a principios del siglo, Francisco Romero, o al comunista Santiago Carrillo con la llegada de la democracia.

El deporte rey también escribió su página de oro en el hotel. En 1953 la Selección Española de fútbol, que jugaba en San Mamés contra Suecia, se alojó aquí. Figuras míticas de la talla de Ladislao Kubala, Agustín Gaínza o Miguel Muñoz compartieron espacio con los vecinos de la Villa, en una época que coincidió con la dirección de Antonio Saloña, que dejó como legado su libro Arte nuevo de la cocina española, con una introducción de un asiduo como fue Manuel Llano Gorostiza de la Academia Española de Gastronomía.

Hoy en día, el hotel continúa recibiendo a visitantes de todas las nacionalidades que acuden a la Villa por eventos deportivos, científicos y culturales, manteniendo vivo su espíritu cosmopolita.

martes, 19 de mayo de 2026

HISTORIA DEL HOTEL Nº 6: REINAUGURACIÓN DEL HOTEL EN 1902

  


En la historia del Puente Colgante Boutique Hotel, han sido varios los momentos en que tras las guerras civiles o el incendio del siglo XX se han celebrado reinauguraciones. Hoy recordamos la que con mayor solemnidad tuvo lugar en 1902 a la vuelta de Cuba de su dueño.

MANUEL CALVO, regresó en 1898 instalándose en la zona del edificio que tenía reservada, “la parte mejor si no la mayor de la casa”. Venía acompañado de sus dos ahijadas y sirvientas morenas Jacinta y Salomé, y su fiel mayordomo de origen alavés Fidel Galtier. Establecido aquí recibía numerosas visitas de personajes importantes destacando sobre todo el marqués de Comillas, Claudio López Bru, hijo de su amigo y compañero Antonio López, a quien Manuel Calvo quería como a hijo suyo, y a quien dejaría como principal heredero y Francisco Romero Robledo, que fuera presidente del Congreso.

Como el Hotel tenía ya 30 años, no quiso hacer una reforma, sino que decidió “instalarlo nuevamente por completo, resultando un edificio de primera clase”. Según las crónicas de la época, “constaba de sala buffet y comedores para 150 cubiertos y 41 habitaciones aparte de las dependencias, todo amueblado con exquisito gusto y con gran lujo, estando el servicio montado como en los primeros de su clase”.

A la inauguración solemne, el domingo 1 de junio de 1902 con el nombre de HOTEL PORTUGALETE, asistieron autoridades políticas, como el Gobernador, Fernando Carranza, vicepresidente de la Diputación, así como los representantes de la prensa. Como al final Calvo no pudo estar presente los asistentes le enviaron un telegrama de felicitación.

La prestigiosa firma fotográfica Laurent inundó entonces el mercado con la postal que reflejaba la unión del PUENTE COLGANTE con el HOTEL que un siglo después, en la reinauguración de 2002, se oficializó en el actual nombre de PUENTE COLGANTE BOUTIQUE HOTEL.

lunes, 4 de mayo de 2026

HISTORIA DEL HOTEL Nº 5: LA VISITA DE ALFONSO XIII

 



Hace 150 años, en 1876, el edificio del actual Puente Colgante Boutique Hotel fue visitado por el joven monarca Alfonso XII, que venía a contemplar los destrozos sufridos por la villa durante el asedio carlista, deteniéndose ante él que había sido pasto de las llamas por los bombardeos. Lógicamente su restaurante no estaba en funcionamiento por lo que la comida le fue servida en la residencia de la viuda de Epalza, doña Casilda Iturrizar, en el Muelle Nuevo.

La siguiente visita regia, sería la de su hijo Alfonso XIII, que en los veranos de las primeras décadas del siglo XX acudía a la Villa a participar en las regatas que organizaba el Real Sporting Club, del que era presidente honorario, y donde muchos de sus balandristas participantes, se hospedaban siendo habituales en su terraza que da al muelle que además era el mejor sitio para presenciar las regatas que trascurrían bajo el Puente Colgante.

Precisamente en 1922 tras pasar en coche el Puente lo encontramos en la terraza del Hotel, ovacionado por los vítores de la muchedumbre, mientras hacía caricias al príncipe Otto y a sus hermanos, hijos de la emperatriz austriaca Zita, que estaban hospedados en el Hotel con la Archiduquesa María Teresa.

La familia imperial austriaca se hospedó aquí durante una temporada, hasta que se habilitó el palacio de Lekeitio, coincidiendo con las fiestas de agosto, siendo el día de la Patrona despertada por la diana a cargo de la Banda municipal y tamborileros, asistió al concierto de la Plaza que le dedicó el Maestro Amenábar y le sirvieron la comida en el restaurante del Hotel, que según las crónicas de la época gozaba “de gran prestigio culinario”, utilizando sus los salones para recibir y ser cumplimentada por autoridades y personajes importantes, así como damas de la aristocracia con las que tenía amistad.

miércoles, 29 de abril de 2026

EL OTOÑO DE 1917: CUANDO LA VANGUARDIA DE CHANEL LLEGÓ AL GRAN HOTEL DE PORTUGALETE

 


En septiembre de 1917, mientras Europa se desangraba en las trincheras de la Gran Guerra, Portugalete mantenía su estatus como el espejo de la elegancia y el veraneo de la burguesía vizcaina. Gracias a la hemeroteca de El Pueblo Vasco, hoy podemos rescatar un episodio que vincula a nuestra Villa con la revolución estética más importante del siglo XX: la irrupción de la moda de Coco Chanel.

De los salones del María Cristina a la orilla del Nervión.

Aquel 30 de septiembre de 1917, las páginas de la prensa bilbaína daban cuenta de un fenómeno que estaba transformando las costumbres. Bajo el título de "Crónica de Modas", el cronista Jean d’Antan relataba cómo la nueva silueta femenina, liberada por fin del corsé, había conquistado primero San Sebastián para trasladarse de inmediato a Portugalete.

El texto es revelador. Tras el éxito de las presentaciones en el Hotel María Cristina de la capital donostiarra, el foco de la modernidad se desplazó al Gran Hotel de Portugalete. En sus salones, las damas de la aristocracia y la burguesía que frecuentaban la Villa comenzaron a adoptar los dictados de una joven Cocó Chanel, quien ya triunfaba en Biarritz y París.

La "Revolución del Punto" en el Gran Hotel.

¿Qué vieron aquellos invitados en nuestro hotel? La noticia destaca una palabra clave para la época: uniformidad. Frente a la rigidez y el artificio de los años anteriores, la moda que llegaba de la mano de Chanel apostaba por:

La comodidad como bandera: Blusas amplias, faldas cortas que permitían caminar con libertad y el uso de tejidos hasta entonces "humildes" como el jersey o punto.

Higiene y sencillez: En un contexto de guerra, la mujer necesitaba una ropa más funcional. El artículo menciona cómo estas prendas, "cómodas e higiénicas", permitían a la mujer moderna una facilidad de movimientos inédita.

El adiós al cuello alto: Se empezaba a dejar al descubierto la garganta, permitiendo —en palabras del cronista— "respirar a gusto".

Un Portugalete cosmopolita.

Este evento no era un hecho aislado. Portugalete, con su hotel de lujo y su muelle de hierro, funcionaba como una extensión natural de la elegancia europea. Que las colecciones presentadas en San Sebastián tuvieran su réplica inmediata en nuestra Villa confirma que el Gran Hotel de Portugalete no era solo un edificio monumental, sino un centro de vanguardia internacional.

Ayer, más de un siglo después, cuando Chanel ha querido recordar aquellos años presentando en un gran espectaculo su nueva colección en Biarritz, podemos también imaginar a nuestras "mujeres modernas" de 1917, caminando por el Muelle con sus faldas de Chanel, rompiendo moldes y trayendo a la Margen Izquierda los primeros vientos de libertad femenina.

miércoles, 25 de marzo de 2026

LA HISTORIA DEL HOTEL Nº 4: SU COCINA COMO SIGNO DE DISTINCIÓN

  


El Puente Colgante Boutique Hotel nació en la mente de Manuel Calvo cuando este concibió que “el pueblo contase con un GRAN HOTEL con sus anexos de Café Restaurante” que fuera “muestra de modernidad y notoriedad, al nivel de los mejores de Europa”.

Tras el periodo de incautación militar, en 1880, lo llevó Brígida Murua Izaguirre, todo un referente en la historia de la cocina bilbaína, que dispuso de un lujoso comedor, con cien mesas y una completa cubertería de “993 platos de porcelana, filete azul marcados B.M.”, iniciales de la dueña.

En sus anuncios de la última década del siglo XIX ofrecía “cocina francesa y española, con un gran surtido de vinos españoles y extranjeros”.

Tras el regreso de Calvo de Cuba lo reformó inaugurándolo el 1 de junio de 1902 con el nombre de HOTEL PORTUGALETE anunciando que “constaba de sala buffet y comedores para 150 cubiertos, todo amueblado con exquisito gusto y con gran lujo, estando el servicio montado como en los primeros de su clase”.

Encargó su dirección a Don Pedro Botsio, maitre d´hotel, que había trabajado en la Compañía Trasatlántica, demostrando su “pericia en el arte culinario”, confiando el cargo de primer cocinero al Sr. Flores y el de repostero a D. Manuel Baca. Además, en aquellos veranos el cocinero y los camareros venían de Lhardy, el famoso restaurante de Madrid.

Otra gran referencia en su larga historia fue el famoso Antonio Saloña, maestro de cocineros, que lo gestionó desde 1951 hasta su muerte en 1971 dando fama internacional a su cocina.

En la actualidad el HOTEL, cuenta con Zuriñe García una de las pocas mujeres chef de alta cocina, que ha estado a cargo de un restaurante estrella Michelín, Mejor Restauradora en 2018 según la Academia Vasca de Gastronomía, y distinguida por la Guia Repsol con un sol en 2026.

 

martes, 24 de febrero de 2026

EL INDIANO MANUEL CALVO (1816-1904) Y SU LEGADO

 

 El periodico enportugalete.com nos ha ofrecido este mes la tercera entrega de LA HISTORIA DEL HOTEL, que recogemos a continuacion:

El Puente Colgante Boutique Hotel fue construido por Manuel Calvo, hijo de los dueños de la “Fonda de Calvo” que situada en la actual ubicación del ayuntamiento y esquina con la calle Salcedo, regentara su madre Maripepa Aguirre.

Con 17 años un tío suyo lo llevó a la Habana a trabajar en una ferretería, y tras casarse con la propietaria, de la que enviudó, desarrolló una gran actividad en negocios como el trasporte marítimo, tanto por la isla como con la península, (socio de Antonio López en la Compañía Trasatlántica), el azucarero (su ingenio tenía por nombre Portugalete), siendo uno de los primeros accionistas del Banco Español de La Habana, sin olvidar su actividad política como miembro del partido español contrario a la independencia y a la abolición de la esclavitud en la que había apoyado parte de sus negocios.

Amante de su Villa natal fue un gran benefactor reconstruyendo la torre de la iglesia tras la guerra carlista, o donando los terrenos para el Hospital de San Juan Bautista.

En 1898 regresó a su mansión hotel que al morir legó a la Villa, junto con un Bazar en La Habana, para pagar con sus beneficios las «raciones de olla y pan que hay en el pueblo la caritativa costumbre de repartir a diario”. Constituida una Fundación para su gestión, tras recibir una indemnización del Gobierno castrista por su edificio de La Habana, en la actualidad solo cuenta con la renta de su Hotel que dedica, tras adecuar su fin social, a la promoción del voluntariado o apoyo a colectivos en desventaja social.

Desde el HOTEL se intenta preservar la memoria del fundador no solo recordando con su decoración el origen de su patrimonio cubano sino también ofreciéndose para en un futuro cercano ser sede de la Fundación tras recuperar esta su función benéfica fundacional.

viernes, 20 de febrero de 2026

155 AÑOS: DEL SUEÑO DE MANUEL CALVO AL SOL DE ZURIÑE GARCÍA. EXCELENCIA EN LA VILLA JARRILLERA

  


El Puente Colgante Boutique Hotel, nuestro hotel por antonomasia, es mucho más que un edificio emblemático frente al Ayuntamiento; es un testamento vivo de modernidad y hospitalidad. Cuando Manuel Calvo concibió este "Gran Hotel" hace más de siglo y medio, su visión fue dotar al pueblo de un establecimiento al nivel de los mejores de Europa. Hoy, al cumplir 155 años, ese deseo fundacional se refrenda con la máxima distinción gastronómica nacional: un Sol de la Guía Repsol para su restaurante El Paladar.

EL VALOR DE LO INVISIBLE.

En un país con más de 100.000 restaurantes, formar parte de los apenas 800 que ostentan un Sol sitúa a su cocina en un club exclusivo de menos del 1% del sector. Este reconocimiento certifica una gastronomía de "nivel Dios", pero, sobre todo, premia lo que no se ve. Un Sol no se entrega solo por el plato; se otorga por la calidez del "egunon", la pulcritud y limpieza de cada rincón y la impecable atención al detalle. Si fallara un solo eslabón de esta cadena humana, la "bolita de cerámica" no luciría hoy en nuestra Villa.

UN CAMINO JALONADO POR GIGANTES.

Este premio es el resultado de una trayectoria histórica. Desde Brígida Murua Izaguirre en 1880, con su legendaria vajilla de porcelana, pasando por los veranos en los que el servicio llegaba del mítico Lhardy de Madrid, hasta el maestrazgo de Antonio Saloña entre 1951 y 1971.

Hoy, esa pléyade de nombres culmina en Zuriñe García. Una de las pocas mujeres líderes en la alta cocina, Mejor Restauradora 2018 y poseedora de una estrella Michelin, Zuriñe ha fusionado la tradición vasca con la sofisticación actual. Ella es el rostro visible de un éxito compartido por toda la familia del Hotel.

IDENTIDAD Y COMPROMISO JARRILLERO.

Siendo el único restaurante de Bizkaia premiado este año, El Paladar rinde homenaje con su nombre y decoración, a sus orígenes cubanos y a la tradición de la antigua Fonda Calvo de Maripepa Aguirre. Pero su compromiso con Portugalete no se queda en la alta cocina: se extiende a El Txakoli, (todo un guiño a nuestra historia de villa productora de txakoli pionera en Bizkaia) donde ofrece la esencia de nuestra gastronomía tradicional a precio asequible.

Desde ser “Casino” en el siglo XIX, o albergar a personajes famosos y de la realeza hace un siglo, ya en época moderna de posguerra ha sido lugar de tertulias diarias, partidas de ajedrez, los inevitables banquetes de bodas, o infinidad de actos culturales.

En este siglo XXI, se unió al reconocimiento del Puente Colgante como Patrimonio de la Humanidad, adaptando su nombre al actual de Puente Colgante Boutique Hotel, realizando una ingente actividad que le ha hecho sonar a nivel nacional, en jornadas como las gastronómicas de homenaje a la cuchara, los encuentros SUITE de sala, o en lo que en el ámbito cultural jarrillero han representado los Encuentros Portugalujos del Hotel, con grandes asistencias de “gente del mareómetro”.

Todo ello demuestra que la verdadera luz del Sol nace del esfuerzo diario de un equipo unido, sin olvidar que detrás hay un gran profesional al mando, como es el caso de Ricardo Campuzano.

Nuestro reconocimiento y orgullo jarrillero por lo conseguido. Zorionak a todos.

miércoles, 21 de enero de 2026

HISTORIA DEL HOTEL Nº 2: EL HOTEL DURANTE LAS GUERRAS CIVILES

 

De la serie de apuntes que sobre la historia del HOTEL esta publicando el periodico enportugalete.com recogemos hoy el dedicado al Hotel durante las guerras civiles: 

En la existencia de este emblemático establecimiento hotelero portugalujo, le ha tocado vivir dos cruentas guerras. Al poco de ser inaugurado se produjo la guerra carlista que desde junio de 1873 mantuvo a la Villa sitiada por las tropas carlistas con constantes bombardeos que le produjeron algunos destrozos. Los sitiados para su defensa lo artillaron con un cañón y en ocasiones para mantener elevada la moral de la población y de los soldados organizaron en sus salones animados bailes.

Tras colocar una bandera blanca de rendición en su fachada, en enero de 1874 pasó a poder de los carlistas hasta que en mayo entraron las tropas liberales procediendo a su incautación, que se mantuvo durante seis años.

El siglo XX fue testigo de otra guerra civil. Con la constitución del Gobierno Vasco, en 1936, su Departamento de Defensa instaló en el edificio la Delegación de la Dirección General de la Marina Mercante de Euzkadi, que dirigía la vigilancia costera y la recogida de minas, servía de enlace con los bous de combate y atendía las instalaciones portuarias, por lo que el Hotel se convirtió en objetivo militar de la aviación franquista, que lo bombardeó con éxito. Durante los mismos sus sótanos fueron utilizados como refugio.

Tras la guerra, el nuevo régimen organizó Batallones de Trabajadores con los prisioneros de guerra que no eran condenados a muerte, uno de los cuales fue utilizado para reconstruirlo.

El proyecto de reconstrucción lo realizó el arquitecto Santos Zunzunegui, con algunas modificaciones sobre el proyecto original, empezando la obra en plena guerra, en diciembre de 1938, una vez autorizado por el Servicio Nacional de Regiones Devastadas, siendo reinaugurado como GRAN HOTEL PORTUGALETE en 1940.

Su última destrucción no fue por otra guerra sino por un incendio, en 1993, del cual resurgió cual ave fénix el actual PUENTE COLGANTE BOUTIQUE HOTEL.

martes, 16 de diciembre de 2025

LA HISTORIA DEL HOTEL. Nº 1: SU CONSTRUCCION EN 1870

 


En el ejemplar de este mes de enportugalete.com aparece el primer articulo de lo que va a constituir la historia del HOTEL y que nosotros trasladaremos a este blog. Esta ficha Nº 1 dice así: 

El edificio del actual Puente Colgante Boutique Hotel representó el primer signo de modernidad en el siglo XIX cuando la Villa empezó a extenderse fuera del recinto de su caso medieval con su primer ensanche de 1869 en los arenales que se extendían hasta la playa de El Salto. El proyecto obra del arquitecto Francisco de Orueta contemplaba cinco manzanas de edificios dejando un amplio nuevo muelle junto a la ría y una calle bajo el acantilado que llevaría el nombre de Mª Diaz de Haro.

El indiano Manuel Calvo, residente en Cuba, adquirió la primera parcela con objeto de levantar para residencia suya una gran mansión que fuera también Fonda u Hotel con vistas a potenciar el incipiente turismo que llegaba a la Villa.

El edificio se construiría durante el año 1870 inaugurándose a comienzos de 1871. Su elegante fachada de piedra de sillería cerraría el entorno de la antigua plaza fortificada del Solar, que en las décadas siguientes sería testigo del cambio integral de la fachada a la ría. Se empezaron creando muelles en la dársena de la Benedicta para la llegada del ferrocarril minero cuya inauguración fue solemnizada el 4 de febrero de 1872 con un gran banquete en los salones del Hotel, después se rellenarían la zona del muelle Viejo para conseguir terrenos para la estación del nuevo ferrocarril que nos uniría con Bilbao, cuya inauguración fue en 1888, rematándose el cambio urbanístico en 1893 con la inauguración del Puente Colgante, actual Patrimonio de la Humanidad.

El hotel de Manuel Calvo sería fiel testigo de la historia y desarrollo de la Villa que empezaría en los años siguientes con la guerra carlista de 1874 en que sirvió también a los intereses militares.

sábado, 6 de diciembre de 2025

EL HOTEL Y EL FESTIVAL INTERNACIONAL DE FOLKLORE










El Hotel dejó de funcionar como tal en 1971, tras la muerte de Antonio Saloña, según sacamos de la información que al respecto nos han facilitado desde la Fundación Manuel Calvo.
José Luis Garaizabal (aparece bailando en el grupo del Elai Alai de la foto delante del Hotel en 1964) nos dice al respecto lo siguiente:
Si el I festival Internacional de Folklorese se celebraría en 1972, "durante las ediciones III y IV del mismo, en los años 74 y 75, se alojaron los grupos participantes en las habitaciones del hotel y comían en el hotel que entonces regentaba Fidel Sesumaga, que también era dueño del KAI ALDE de Santurtzi. El primer año eran tres grupos extranjeros, un francés, un hungaro y un bulgaro, nos pegamos unas palizas de la pera para limpiar y acondicionar aquellas habitaciones y baños que llevaban años sin usar. La viñeta de Egin es de años posteriores."

lunes, 27 de octubre de 2025

EL HOTEL TRAS LAS DOS GUERRAS QUE ESTUVO INCAUTADO

 

El “HOTEL” por antonomasia, como en la Villa conocemos al actualmente PUENTE COLGANTE BOUTIQUE HOTEL, ha sobrevivido a lo largo de su dilatada historia de más de siglo y medio a dos guerras. La primera fue la guerra carlista, durante la cual el edificio fue artillado con un cañón en su esquina sur trasera y donde los sitiados levantaron el 21 de enero de 1874 la bandera blanca de rendición.

Unos meses después, en agosto, el ejercito liberal lo expropia, sin que volvamos a tener noticias suyas hasta 1880 en que Manuel Calvo lo recupera.

Junto a la foto del edificio en aquellos años 80 del siglo XIX, cuando todavía no se había construido el Puente Colgante, colocamos el anuncio de El Noticiario Bilbaíno del 17 de febrero de 1880 ofreciendo el traspaso del mismo que sería adjudicado a la famosa cocinera Brigida Murua.

La segunda guerra fue la producida por el levantamiento militar del general Franco, en el año 1936, convirtiéndose en sede de la Delegación del Gobierno Vasco, utilizándose también como refugio antiaéreo y acabando destruido por los bombardeos de 1937.

Reconstruido con prisioneros de guerra se inauguró en 1940, en que se volvió a arrendar. Junto a la foto tras su nueva reconstrucción, recogemos el anuncio firmado por el alcalde como presidente de la Fundación Manuel Calvo, propietaria del edificio, quien saca a concurso la adjudicación tanto del Hotel como del Café.

Todavía quedaría una nueva situación traumática como fue su incendio del 29 de julio de 1993, que daría lugar a su ultima restauración, pero eso es otra historia.

domingo, 23 de febrero de 2025

RECORTES DE PRENSA (1922): ALFONSO XIII Y LA FAMILIA REAL AUSTRIACA EN EL HOTEL PORTUGALETE


    Del amplio material que nos envió Dani Docampo y entre las muchas visitas que el Rey hizo a la Villa, está la que realizó en agosto de 1922 (foto superior pasando el puente colgante) para visitar a la Archiduquesa María Teresa con los hijos de la emperatriz Zita (los siete en la segunda foto) y que se hospedaron aquí hasta que se habilitara el palacio de Lequeitio y viniera la emperatriz que se había quedado con su hijo menor que se encontraba enfermo en el Pardo.
    De esta estancia de la familia real austriaca nos habló José Mª Areilza en el libro de la Colección El Mareómetro, Recuerdos de Portugalete, pues él, a pesar de su corta edad, hizo de traductor y les acompañó en sus paseos por el Abra.
La reseña de EL SOL en su edición del 9 de agosto dice al respecto:

    Ha llegado la familia imperial austriaca, que se ha trasladado al Hotel Portugalete.
    Numeroso gentío se estacionó durante largo tiempo frente a la terraza del hotel, para admirar a los niños de la ex emperatriz. La archiduquesa se levantó muy temprano y fue a oír misa. En el muelle se reunieron el gobernador civil, el comandante de Marina, y demás autoridades, para esperar la llegada del Rey, que se efectuó a las doce y cuarto.
    Su majestad venía acompañado por el marqués de Viana y desde el trasbordador se dirigió a pie hasta el hotel, entre los vítores de la muchedumbre. En la terraza estuvo haciendo caricias al príncipe Otto y a sus hermanitos y a las doce y media y en la misma forma que a la ida, tomó el automóvil y en Las Arenas fue cumplimentado por el general Echagüe, dirigiéndose a San Sebastián.

Publicado el 15 de noviembre 2010

martes, 10 de diciembre de 2024

EL HOTEL Y EL HOSPITAL ASILO DE PORTUGALETE. EL ESPIRITU DE DON MANUEL CONTINUA EN EL SIGLO XXI

  


Fue en 1901 cuando el Hospital de San Juan Bautista, que llevaba mas de un siglo atendiendo a los necesitados de la Villa, decidió modernizarse y adaptarse a los nuevos tiempos creando una Fundación gestionada por gente portugaluja que llevara adelante la construcción y gestión de un moderno Hospital que sirviera también de Asilo para quien lo necesitara.

Félix de Chavarri y Alisal elegido presidente de la Junta ofreció los terrenos que tenía bajo el cerro de Campanzar y recurrió a otro portugalujo que tenía terrenos adyacentes como era Manuel Calvo, quien se involucraría en el proyecto cediendo los terrenos de su propiedad. En el mes de julio de 1901 participó en la colocación de la primera piedra del nuevo edificio y en 1903 ingresó en la Junta de Patronos del Santo Hospital.

Como el principal problema estaba en la escasez de recursos, que hacía que la obra avanzara en función de los donativos que se recibían, el nombre del benefactor estaba siempre en la mente de la Junta. Pero con la muerte de Don Manuel en 1904 y la paralización de las obras, la Junta envía a su heredero Claudio López, Marqués de Comillas, una carta que no deja de ser verdaderamente reveladora:

Ya con la muerte de D. Manuel nos quedamos al parecer huérfanos de su concurso ¿a dónde pues mirar? ¿a dónde recurrir en tal trance? Murió D. Manuel Calvo, es cierto, pero su bienhechora sombra, al tocar el aniversario de su desaparición del mundo de los vivos parece iluminarnos y pone en nuestros labios las siguientes palabras: “Dejé en el mundo continuador de piedad y caridad cristiana universalmente probadas; conoció mis ideas y mis sentimientos; acudid a él que la súplica colmará vuestra necesidad y ansiedad”.

Hoy traemos a colación este tema cuando vemos que la actual dirección del HOTEL BOUTIQUE PUENTE COLGANTE, que don Manuel legó al pueblo de su Villa natal, mantiene el espíritu del indiano e invita a las personas que están de la Residencia de San Juan Bautista a un lunch en sus salones y que por las fotos que mostramos dieron buena cuenta de el.

Desde aquí nuestro reconocimiento por este generoso detalle tan bien acogido en la Residencia de San Juan Bautista, que para la gente portugaluja sigue recibiendo el cariñoso y entrañable apelativo de Asilo Hospital.

sábado, 7 de diciembre de 2024

LA TERRAZA DEL HOTEL, HOY Y HACE UN SIGLO, Y UN CAMARERO RECUPERADO DEL OLVIDO

 

Preparando las imágenes de la historia del Hotel, entresacamos hoy dos fotos tomadas en el mismo lugar pero con casi un siglo de diferencia.
 La primera firmada por Foto Amado, apareció en la revista NOVEDADES de julio de 1912, con un pie que decía “ los distinguidos yatmen donostiarras señores Amoroto, Gullón y Peña, que tripularon el balandro “Dóriga” sentados en la terraza del Club Marítimo del Abra (craso error) después de terminada la regata final de la copa Clark”, de la que fueron ganadores.
En la segunda que hemos recibido, ya actual, se aprecia el cambio de indumentaria, ya que van vestidos según marcan los cánones de las fiestas portugalujas. No recogemos sus nombres, pues creemos que no importa al caso y son de sobra conocidos.
Igualmente por deferencia de un amigo residente en Madrid, reproducimos la tarjeta de la Comida Homenaje al camarero Celestino Saavedra, hombre popular y querido, quien aparece en la foto con su consabida pajarita.

Publicado el 1 de diciembre 2009

sábado, 23 de marzo de 2024

EL ARQUITECTO DIEGO DE BASTERRA (1883-1959) Y EL HOTEL PORTUGALETE


Con motivo de la aparición del Cuaderno dedicado al Hotel, han surgido diversas noticias y anécdotas referentes al tema.
    Una de ellas nos la facilita Alfonso Gracia nieto del brillante arquitecto Diego de Basterra y Berástegui.
    Basterra que en su faceta política fue concejal del PNV en Bilbao desde 1915 a 1918, ocupó el cargo de Arquitecto de la Diputación de Bizkaia desde 1918 a 1936, donde realizó multitud de proyectos, y colaboró durante la guerra con el Gobierno Vasco formando parte de las Comisiones Técnicas dependientes del Departamento de Sanidad.
     Por este motivo tras la caída de Bilbao en 1937 fue encarcelado acabando en el barco prisión Upomendi, que hasta entonces había cumplido esa misión con el bando contrario, y que estuvo fondeado en la dársena.
    Acogido al decreto de redención de penas por el trabajo, trabajó en la reconstrucción del Hotel, bombardeado durante la guerra. El proyecto de reconstrucción se lo encargaron a Santos Zunzunegui, que empezó con la memoria en 1937, y la obra en diciembre de 1938, una vez autorizado por el Servicio Nacional de Regiones Devastadas.
Y aquí viene la anécdota que su nieto oyó contar a su madre Miren Basterra Larrea.
   Según Basterra, el contratista que se hizo cargo de la obra “afanaba”, como diría el chiplichandle de Juan Antonio Zunzunegui, todo el cemento que podía, lo cual hizo que nuestro personaje, preocupado, comentara a su mujer: “Si se cae el edificio me fusilan”.

Publicado el 16 de abril 2010

lunes, 30 de enero de 2023

RECUERDOS DEL HOTEL DE SALOÑA (2)

 


Recordando a mi tío Antonio San Sebastián, y hablando de complejos, tengo que decir que cuando yo tenía 12 ó 13 años, Saloña pretendió que los domingos yo ayudase a los camareros a servir las mesas. Yo estudiaba en Santa María con los hijos de las familias “ricas” del Muelle y tenía que ir a servir a esas mesas. Por mi inmadurez y falta de personalidad, yo no quería ir a esas mesas y se lo dije a Saloña, que le dijo a mi madre que “a ver quién me creía yo” y que había que ayudar.

Entonces y los veranos de varios años, colaboré llevando “Avisos de conferencia” por todo Portugalete y su extrarradio (Pando, Repélega, etc). Eso a mí no me importaba.

En aquellos años muy poca gente tenía teléfono y un sistema de comunicar familias (muchas y de toda España) era que en el Hotel había un par de locutorios y llamaban de fuera al Hotel comunicando un aviso de conferencia para un amigo o familiar, que se anotaba en la oficina del Hotel y se pasaba a un papel, con el día y la hora en que alguno tenía que estar en el locutorio.

También me acuerdo cuando en 1953 estuvo alojada en el Hotel la Selección Española de futbol, que iba a jugar un partido en San Mamés contra Suecia. Como yo casi vivía en el Hotel tuve la oportunidad de estar bastante con los jugadores, Kubala, Gainza, Muñoz, etc. que me dieron autógrafos que no conservo.

Por aquellos veranos tenía amigos que venían a jugar conmigo al Hotel como fueron Fernando Delgado o Alfonso Bayo. Este era sobrino de Julián Bayo, alcalde, y nos facilitó las cosas para comprar una casa en “Diego Valor”, que eran municipales. Años antes, Bayo con su violín y mi difunto padre como barítono formaron dúo para música clásica y zarzuelas siendo contratados para fiestas o bodas de “ricos” en el Club Marítimo del Abra. Era un sobresueldo.

Tambien recuerdo a Harry Garmendia que formó un grupo de rock con las primeras guitarras eléctricas que se veían, donde él era el cantante. Tocaron varias veces en el salón del Hotel y en algunos otros sitios. Desgraciadamente murió muy joven, con veintipocos años, de enfermedad.

También estuvo hospedado un cierto tiempo en el Hotel, por cuestiones laborales el galés Geoffrey (marido de mi hermana). Anteriormente Saloña había contratado y trajo de Irlanda a la hermana mayor de la familia Behal, como institutriz y profesora de inglés de su hija Maria Angeles.

Años después, mientras estudiaba la carrera de ingeniero en Bilbao, además de a los bailes domingueros en el Salon del Hotel, iba bastante, los domingos, pero solo a la cafetería que seguía boyante a tomar el vermut con rabas.

Y quiero terminar estos recuerdos de Saloña, reconociendo un gran error que cometí y fui un desagradecido, de los cual me arrepiento mucho y no lo arreglé luego y ya no puedo.

El Hotel con Antonio como gran cocinero celebraba muchos banquetes de boda y mis hermanas allí lo celebraron. Yo, demostrando poca consciencia y sensibilidad no lo hice. En 1970 el restaurante mas famoso y elegante era el Artagan, junto a la basílica de Begoña y yo como un idiota inconsciente, tras casarme en la iglesia neorrománica de los Trinitarios de Algorta celebré allí el banquete.

Saloña nunca me reprochó nada, ni su hija o hijos, pero estoy seguro que esa decisión mía le tuvo que doler, seguro, por la ingratitud de que él siempre me había ayudado a mi y a mi madre y yo le pagaba así. Mi madre le invitó a la ceremonia y al banquete, pero el declinó la comida, creo que por no disgustarla, asistió a la ceremonia y luego se marchó.

Me he arrepentido muchas veces de aquel error, y no pongo disculpas, pues aunque mi madre o hermanas me lo advirtieran yo soberbiamente no les hice caso. 

José Antonio Otxoa San Sebastián

viernes, 27 de enero de 2023

RECUERDOS DEL HOTEL DE SALOÑA (1)

 


José Antonio Otxoa San Sebastián, nacido en 1943, nos ha facilitado algunos recuerdos de su relación con el Hotel y Antonio Saloña que lo explotó hasta 1971 en que murió.

Mi madre tras quedarse viuda, como era amiga de la infancia de la costura de Iluminada Sagredo, casada con Antonio Saloña que en 1951 se había hecho con la gestión absoluta del Hotel por 50 años, consiguió que este la contratara como ama de llaves o encargada de las 12 camareras que limpiaban cada día todas las habitaciones del Hotel, entonces muy lleno.

Yo que estudiaba en el colegio Santa María iba a veces a cenar con mi madre, Saloña, Ilu, su hija Marian, de mi edad, u otros hijos mayores ya casados. Bastantes veces en época baja me quedaba a dormir.

Saloña era un hombre muy grande de unos dos metros y muy grueso. Era muy buen cocinero, primero por todo el mundo y luego en su propio hotel. Escribía artículos y recetas sobre cocina, semanalmente en EL CORREO y también escribió un gran libro de cocina, Arte Nuevo de la Cocina Española 1965, que dedicaba en las bodas.

Su afición al boxeo le llevó a participar en la Federación Vizcaina de Boxeo, como presidente o directivo, y su despacho estaba lleno de revistas en inglés (que dominaba perfectamente) con fotografías de boxeo internacional (Joe Louis, etc.)

Viéndolas yo creía que podía ser boxeador y el me ponía su enorme manaza para que la golpease con el puño al estilo boxeador. El me aficionó al boxeo y me llevó a una velada en el frontón Kai Alde de Santurce que también regentaba. Recuerdo que allí vi, y era mi ídolo, un menudo boxeador: Pescadito Pérez. Desde entonces, 1955, hasta hoy he sido muy aficionado al boxeo.

En un tema virgen para mi entonces con unos 18 años, era la política. Por lo que me dijo, creo que no era franquista, por lo menos entonces. Creo que era monárquico de D. Juan de Borbón y demócrata. Leía la revista “Cuadernos para el dialogo” que entonces empezaba, buscando un cambio democrático del régimen de Franco, algo que yo también empecé a comprar y coleccionar.

Yo en el Hotel era el hijo de “Doña María” (así llamaban a mi madre) y aparte de Antonio y su familia, Ilu y su hija Mª Angeles, estaba Bárbara muy cariñosa conmigo, que cocinaba algo y limpiaba la cocina de “arriba” (había otra cocina principal abajo donde Antonio cocinaba), la cajera y su hija Amparo, que luego la sustituyó y que estaba en la esquina de la cafetería y nos guardaba las “borras” de café para luego en casa hacer “café con leche con sopas”.

Un camarero “especial” muy “ilustrado” era Celestino Saavedra, que atendía a todos en la cafetería y especialmente al farmacéutico y otros del “Muelle” que iban después de comer, todos los días, a jugar la partida al dominó.

Y como no, me acuerdo de una persona especial con la que conviví bastante: Mariano Fuentes, que era la mano derecha de Saloña, llevaba la contabilidad y estaba siempre en la oficina. Creo que era un buen tipo, con un carácter “especial”, también con las mujeres (mutilzarra) que al fin se casó ya algo mayor y pusieron una pastelería en el Callejón del Muerto, dejando de trabajar en el Hotel.

Entonces para ejercer una labor similar a la de Mariano, Saloña contrató a mi tío Antonio San Sebastián, que tenía ya hacía muchos años un buen puesto como encargado o jefe de unos 20 oficiales en La Naval de Sestao, y que al salir de allí iba al Hotel, haciendo pluriempleo, pues tenía 5 hijos.

Mi tío Antonio era carlista, por lo que fue teniente alcalde de Portugalete y era un buen hombre y cariñoso. No tenía complejos y no se le “caían los anillos” de que con su nivel se pusiera a cortar entradas en la puerta de entrada del salón de baile dentro del Hotel, donde se celebraba el baile todos los domingos. Yo fui muchas veces “a ligar” a ese baile que era muy decoroso.

lunes, 23 de enero de 2023

EL HOTEL EN 1880 Y LA COCINERA BILBAINA BRIGIDA MURUA

 


Las investigaciones que nos ha ofrecido Aurelio Gutiérrez en su blog LA VIDA PASA sobre la cocinera bilbaína Brígida Murua relativas a su relación con el HOTEL de Manuel Calvo ofrecen algunas nuevas aportaciones a la historia de este establecimiento portugalujo.

En el nº 4 de Temas Jarrilleros dedicado a los 150 años del HOTEL, nos queda un vacío de noticias en el periodo trascurrido desde el 24 de agosto de 1874 en el que el ejercito le expropia el edificio a Manuel Calvo hasta el 17 de febrero de 1880, cuando encontramos el primer anuncio del Noticiario Bilbaíno, con Timoteo de Otaduy, apoderado del indiano, ofreciendo el traspaso de la FONDA y Café existente en el edificio.

Parece ser un mes después cuando lo cogería Brígida Murua, junto con Félix Almadoz empleado suyo en la fonda que regentaba en Las Arenas, quien tras adecuarlo a sus intenciones, el 3 de mayo se lo traspasaron a Francisco Sierra Requeni, viudo, de 37 años, vecino de la Villa, con todo el mobiliario existente del que nos dejaron un pormenorizado inventario y bajo el cual se hizo cargo el referido Sierra por el precio de 78.207 reales de vellón, pagaderos 10.000 en el acto y los restantes a los plazos fijados en dicha escritura.

Sierra lo explotó durante cinco meses como GRAN FONDA DE PORTUGALETE, según vemos en uno de sus anuncios, pero al vencer el primer plazo del traspaso de 20.000 reales, el 30 de setiembre y no hacer frente a su pago, entablaron contra él demanda ejecutiva y embargo que tras las correspondientes diligencias se sentenció el 18 de octubre.

Dado la situación de quiebra de Sierra, el 10 de diciembre llegaron a un acuerdo recuperando Brígida y su socio el traspaso del negocio.

El detallado inventario que realizaron y que Aurelio nos ofrece en su trabajo, es interesante para la completa historia del HOTEL.

Así vemos que disponía de un lujoso comedor grande, con un gran reloj en la pared, espejos de marco negro y dorado, lámparas inglesas, una galería con chimenea de metal, cien mesas y una completa cubertería en la que destacaban “993 platos de porcelana, filete azul marcados B.M.” , iniciales de la dueña.

En el Café, destacaríamos sus 12 mesas de hierro, cuadradas y redondas, con 50 taburetes de rejilla y 27 sillas de respaldo, así como “una mesa de billar con tres bolas de marfil, doce tacos y un tanteador”. 

En el salón de la fachada principal con sus mesas de mármol y caoba, sofás y butacas, espejos dorados, quinqués y dos braseros, destaca un piano vertical (Stent) siete octavas.

También nos indican el contenido de la bodega: botellas de champagne, vinos de Bordeaux, Málaga, Borgoña, barriles de cognac, jerez, ajenjo, vermouth y cerveza, así como 72 cajas de cerveza de diferentes clases.

En el recuento del piso último encontramos 32 camas de hierro, 19 lavabos, 16 orinales, 15 palanganas,… en la habitación principal, 32 camas de hierro, y en la parte zaguera, cuatro camas.

El inventario recoge también los elementos existentes en el todos los elementos alquilados, como cuarto del despacho, despensa, cocina, comedor pequeño, cuarto de plancha, escalera, piso de abajo…

Nos queda todavía por conocer si Brígida lo siguió explotando, pues tenía 64 años y falleció ocho años después, cuando ya se había hecho con el traspaso Teodoro de Mendizabal y lo denominaba HOTEL BUENA-VISTA.

Lo que si nos queda claro es que fue la primera mujer, con una gran reputación como cocinera en Bilbao, que se hizo cargo de los fogones del HOTEL y que ha tenido que pasar mas de siglo y medio para que otra, Zuriñe García, estrella Michelin, lo vuelva a hacer.