lunes, 6 de enero de 2025
RECUERDOS DE LA NATACION PORTUGALUJA (2)
domingo, 5 de enero de 2025
RECUERDOS DE LA NATACION PORTUGALUJA (1)
sábado, 4 de enero de 2025
PORTUGALUJOS EN LOS INICIOS DEL DEPORTE VIZCAINO: NATACION
miércoles, 5 de octubre de 2022
LAS PRIMERAS LIGAS VASCAS DE WATERPOLO Y LA HEGEMONÍA DE LA NAUTICA (1990-1995)
Seguimos con el artículo de Andrey Demirev Las raíces del Waterpolo dedicado a las primeras ligas vascas
de waterpolo.
Tras su reunificación,
Náutica de Portugalete se convirtió en el primer equipo vasco femenino que
participó en una competición oficial. Fue en la Temporada 1989/90 cuando el
cuadro jarrillero, dirigido por Iñigo Garate, comenzó su periplo por la
Liga de Zona Norte, compitiendo contra rivales como Escuela de Zaragoza y Helios. La DNP jugó su primer partido
oficial en la mítica piscina de Bomberos en la capital maña.
Fue una etapa de formación, de aprendizaje, a base de derrotas contra rivales con mucho más experiencia. Rosa nos
cuenta una anécdota curiosa de aquella época: “Llevábamos un amuleto siempre con nosotras – el lagarto Juantxo de
plástico. Era pequeño y lo poníamos en la portería. En un partido contra las
mañas con mucho a cero en el marcador, nuestra mayor preocupación era que
íbamos a perder nuestro lagarto en el agua.”
Así las cosas da
inicio la Primera liga femenina vasca, celebrada a lo largo de temporada 1991/92, si bien
entonces constaba con la participación de solo dos equipos: DNP y Askartza. Los dos rivales se
encuentran 4 veces entre sí, ganando las portugalujas los 4 choques (en Portu:
12-4, 11-4 y en Askartza 12-2 y 14-2).
Además DNP y Askartza
se cruzan también dirimiendo sus fuerzas en la disputa del Campeonato de Zona
Norte, con victoria de las portugalujas por 8-3.
La Segunda liga
Euskalherría en la Temporada 1992/93 cuenta con la participación, además de DNP y Askartza, de Castellae (Burgos).
La Deportiva Náutica consigue su segundo título, ganando con más dificultades a
Askartza (7-4, 5-2, 8-5, 8-3). Castellae se hace con el subcampeonato y
Askartza, dirigido por Xabi Barrutia queda tercero, con Vanesa Campo – 11 goles y Nora Muruzabal – 10, como máximas
goleadoras claretianas.
La competición se va
desarrollando poco a poco. La Tercera liga vasca de la Temporada 1993/94 cuenta
por primera vez con un equipo gipuzkoano: Bergara. La Deportiva Náutica logra su tercer título consecutivo,
seguida de nuevo por Castellae. En su debut las gipuzkoanas de Bergara pierden
en casa ante Askartza 5-11, pero en la vuelta en Leioa demuestran su mejoría
cediendo con un justo 13-12 ante las de Xabi Barrutia e Iban Neira.
Vanesa Campo con 15 goles vuelve a encabezar la lista de goleadoras de Askartza,
seguida por Jurdana Burgoa con 6.
La intratable Deportiva
Náutica de Portugalete de Iñigo Garate ganó su Cuarta liga vasca de la
Temporada 1994/95, aunque con más dificultades que las anteriores. Con el sistema
de doble ida y vuelta, Portugalete y Castellae se intercambiaron una victoria
por bando y dos empates. El título se decantó a favor de las portugalujas
gracias a una sorprendente victoria a domicilio de Askartza sobre Castellae 6-9
en la última jornada de la liga.
Este equipo de la
Deportiva Náutica, pionero del waterpolo femenino vasco, fue formado por Arantza Gamboa, Isa Astondoa, Elena Núñez,
Aritzaga Gómez, Atxarte Gómez, Silvia Maeso, Marta López, Ana Alonso, Rosa
Rodríguez, Arantza Martínez, María Mentxaka, Estibaliz Alda, Izaskun Alonso,
Iratxe Landabaso, Estibaliz San Pelayo, Begoña Cortijo, Zuriñe y Goizalde Hermosilla,
Arantza Martínez de Marañón, Alicia Espiga…
Era un equipo muy
unido, sin estrellas, con un ambiente inigualable. Existía una gran
compenetración entre jugadoras y entrenador. Las chicas llamaban a su míster
Iñigo Garate: “Mr. Mortxi”. Este apodo estaba relacionado con el negocio
de su aita, por cierto uno de los fundadores de Deportiva Náutica de Portugalete.
El hacía morcillas que tenían la fama de ser las mejores de Bizkaia. Y de las
morcillas de Garate salió Mr. Mortxi, que sale hasta en los dibujos de aquel
equipo de las cuatro primeras ligas vascas.
En 1995 Iñigo deja el
equipo por motivos de trabajo y Gillermo Rengel acaba la temporada como
técnico. A su finalización el club decide no atender al waterpolo femenino en
un futuro por falta de espacio y el equipo desaparece.
martes, 4 de octubre de 2022
EN RECUERDO DE TXEMA LANDABASO: EL PRIMER PARTIDO FEMENINO EN EUSKADI
Hoy que la natación jarrillera llora la marcha de Txema Landabaso, TAZON, queremos despedir a este querido referente de nuestra natación con el comienzo del artículo publicado el 13 abril de 2018 por el célebre cronista del waterpolo Andrey Demirev para Blogs EITB con el título de Las raíces del Waterpolo.
Fue una bonita noche
de verano del 1981, con la piscina descubierta de 50 m de Portugalete a
reventar de gente. Como colofón a un torneo veraniego de Natación, se
celebraron dos partidos de waterpolo, uno masculino y otro femenino, cuyos
contendientes correspondían al Club organizador del evento, el ya desaparecido SAN (Sociedad de Actividades Náuticas) y
a la Deportiva Náutica de Portugalete, una
vez más pionera de nuestro deporte.
El encuentro entre las chicas de los dos clubs
jarrilleros fue el primer partido femenino de waterpolo celebrado en Euskadi. La Noble Villa de Portugalete volvió a convertirse en la cuna de waterpolo
vasco, 68 años después de primer partido masculino debajo del Puente Colgante.
El entrenador del DNP en aquel partido fue un
clásico de las formaciones portugalujas en los 60´s y 70´s, José María
Landabaso (conocido como Tazón). En el banquillo del SAN, el encargado de
dirigir al equipo fue José Angel Irusta. Entre las jugadoras que
participaron en esta histórica cita del waterpolo femenino había un abanico de
edades amplio. Allí estaban nombres como Amelia Luis, Lourdes Luis, Arantza Martínez, Ana Alonso, Cristina Pereda,
Zuriñe Mediavilla, Miriam Galarraga, Rosa Rodríguez, Gemma, Mª José…
SAN (Sociedad de
Actividades Náuticas) fue una escisión
de la DNP, producida en 1977 y que se mantuvo hasta finales de los 80’s.
Entre aquella sociedad y el club-matriz existían viejas e inútiles rencillas.
Aunque el partido no tuviera carácter oficial, los dos equipos se jugaban el
orgullo que no era poco. El choque fue de los que suelen saltar chispas. Hubo
mucho contacto físico y situaciones conflictivas. Algo que hoy día se acepta
como normal, pero en aquel entonces, con equipos formados por nadadoras con
pocos o nulos conocimientos de waterpolo, las cosas se tomaron de manera
diferente. Hasta el punto de que el entrenador de DNP sacara a su equipo del
agua antes de finalizar el choque y el
partido se suspendió.
Una de las participantes
en este partido, la actual árbitra nacional Rosa Rodríguez (pitó la final de la Copa de la Reina esta
temporada) cuenta: “Nosotras estábamos
acostumbradas a ver mucho waterpolo masculino, pero entre ver y hacer hay un
mundo. Jugamos con balón grande y la verdad que juego no hubo mucho por la
falta de experiencia de ambos equipos. Parecía más rugby-polo que otra cosa. Y
así terminó sin finalizar…”
Era comprensible tras
un encuentro tan reñido y jugado con tanta pasión, que las intensas rivalidades
en el agua provocaran algún que otro altercado en las gradas, pero sin pasar a
mayores. Al final hubo acercamiento y abrazos, premonición de la futura reunificación de los dos clubes que se
produjo a finales de los 80’s.

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