jueves, 25 de junio de 2020

RECOGIDO DE LA PRENSA: “CLUB PORTUGALETE: EL CENTENARIO”, EN FORMATO PDF ONCE AÑOS DESPUÉS

Del periódico eldesmarque.com y escrito por el periodista Kuitxi Pérez recogemos el siguiente artículo: 

Con el llamativo, extraño, y doloroso retraso de once años, “Club Portugalete: El Centenario”, libro conmemorativo de tan gozosa celebración, ha sido, por fin, editado. Ni la directiva de entonces, presidida por Amable Martín Vidal, ni la de ahora, con Eduardo Rivacoba Zurimendi al frente. ¿Resolución? ¿Firmeza? ¿Iniciativa? ¿Audacia? ¿Valentía?... ¡Inacción!

Ha tenido que entrar en escena la Fundación El Abra, santo y seña del mundo de la cultura jarrillera. Su Colección El Mareómetro, encargada de la publicación de libros, novelas y los exitosos Cuadernos Portugalujos. Y, en última instancia, la Biblioteca Digital Portugaluja, para que la magna obra esté al alcance de los ojos de toda persona que quiera saber hasta dónde llegó el buen hacer de Quiroga y Las Heras, historiador@s portugaluj@s en l@s que Amable Martín depósitó toda su confianza.

Se podrá ver. Pero no habrá dedos para tocar sus hojas, pasar sus páginas, oler el papel. Se trata de un PDF. A descargar entrando en la Biblioteca Digital Portugaluja El Mareómetro, "y pensando que en un futuro pueda ser editado en papel, que es como a la mayoría nos gusta leer nuestra historia". Palabras estas últimas, entrecomilladas, de Rubén Las Hayas, santo y seña de La Fundación El Abra con el que este cronista se ha puesto en contacto para verificar lo que el periodista sospechaba desde aquel 'bis a bis' con el mandatario [Amable Martín Vidal] que, junto a Txutxi Aranguren como 'presidente de Honor', se sentaba en el palco del estadio de La Florida en el 'histórico 2009'.

Kuitxi, a fin de no repetirse, invita a l@s lector@s a rescatar aquel reportaje [30- marzo-2017] en el que, tras reconocer "pereza, desidia y hasta dejadez" por su parte, Amable Martín Vidal prometía que "antes de que acabe 2017 el 'Libro del Centenario' del Club Portugalete verá la luz". Promesa incumplida.

Ocho años habían pasado desde que, con el libro "prácticamente enmaquetado", inmerso en los fastos de tan glorioso cumpleaños, Amable demorara la publicación en beneficio de que la "errata y el gazapo no lo sean", "que no haya dislates que desfiguren el tiempo", "que aquel portero lesionado reciba el homenaje de la cita", "que las fotos que no habían llegado entonces puedan ver ahora la luz". Ocho años de retraso en 2017. Once, en 2020.

"¿Merece la pena esperar para, luego, seguir esperando sin ninguna esperanza?". Algo así, si no lo mismo, se preguntaba Ramón Quiroga Aoiz, coautor de un libro denso, inmenso, intenso, que le mantuvo unido durante más de dos años a Mariser Las Heras Postigo, historiadora implicada en esta 'expedición de cien años' a cuyo término no habría de ser agasajada con el premio de ver publicada su obra.

Mariser se quedó en Portugalete, como a la espera. Ramón, en cambio, visto lo que veía, temiéndose lo que sucedería, hizo las maletas y "por circunstancias de la vida", como recoge el 'Mareómetro', "tuvo que emigrar a México". Poco, o nada, se sabía de él, hasta que, "en estas pasadas navidades", relata Las Hayas, "se acercó a Portugalete en lo que habría de ser una corta visita familiar: estar con su ama, principalmente".

Ramón Quiroga convocó a Rubén Las Hayas para "trasladarme su deseo de que el trabajo [ese libro del Centenario durante once años "ninguneado"] fuera conocido por la gente en formato digital dentro de la Biblioteca Digital Portugaluja El Mareómetro. Ya de vuelta en Ensenada, Baja California, desde su hogar, Ramón Quiroga Aoiz habría de escribir "lo que forma parte de la introducción a esta edición digital, reflejo del pensamiento y deseo que desde México le mantenía unido a su Villa y a este libro" que junto a Mariser con tanta pasión había parido allá por 2009, cuando el 'Portu' se convirtió en un 'Club Portugalete' ¡Centenario! Nadie mejor que él, pues, para ayudarnos a entender el por qué de tan trascendente decisión... 

Introducción a esta edición digital

"Siempre han dicho que la distancia hace ver las cosas de otra manera, más objetiva quizás, con lo cual, desde el otro lado del charco, este portugalujo ha comprendido, por fin, que todo tiene solución, aunque esta que he tomado podría no agradar a algunas personas, pero sí ser la más correcta para mí. Tras muchos años de espera desesperada, de promesas incumplidas, hemos decidido que aquel proyecto del libro del Centenario, que empezamos hace muchos años [nos remontamos, aproximadamente, ¡al 2007!] para celebrar el Centenario de nuestro club de 'football' Portugalete 1909-2009, en el que pusimos nuestras ilusiones, ganas y tiempo de forma desinteresada y la colaboración de mucha gente que aportó fotos, noticias... para su elaboración, y en vista de que dicho proyecto se quedó en el olvido, hemos decidido que aquel esfuerzo merece su recompensa.

Y para nosotros, dicha recompensa es algo muy sencillo y simple: que la gente sea partícipe y conozca lo que hicimos...y lo disfrute como lo hicimos nosotros durante su elaboración. Así las cosas, aquel proyecto, ¡por fin!, verá la luz de forma digital gracias a Ruben Las Hayas y 'El Mareómetro' con su 'Biblioteca Digital Portugaluja'.

Para nosotros es un sueño que se hace realidad, después de tanto tiempo, para que los amantes del deporte y esos  otros que no lo son tanto tengan acceso a otro elemento importante de nuestra historia portugaluja como es nuestro equipo de 'football'. Historia con la que muchos portugalujos hemos crecido. Para que no caiga en el olvido la  apasionante historia del Club Portugalete escribimos este libro. Para que en la memoria colectiva de la Villa tenga un espacio privilegiado. Ya se dijo que "aquello que queda escrito perdura para siempre".

Desde Ensenada (Baja California- México)

Marzo de 2020

Ramón Quiroga

 

Post-Scriptum: Tras la publicación del libro en formato digital, Mariser Las Heras Postigo, coautora de la obra, mostraba su desacuerdo: "Ha autorizado algo sin mi consentimiento, y, por supuesto, el del Portu".

 

 


miércoles, 24 de junio de 2020

FOTOS COLOREADAS: EL MONUMENTO A CHAVARRI

 

No es la primera vez que recogemos la obra de Javier García, coloreando fotos antiguas, como lo hicimos con las aldeanas de Eulalia Abaitua en la contraportada del último de los CUADERNOS PORTUGALUJOS, aunque en el tuvimos el error de poner realizado por Javier Martín.

Hoy ofrecemos ésta de 1903 durante la construcción del monumento a Víctor Chávarri en la plaza y que ha sido muy repetida a través de diversas postales, de cuya divulgación fuimos pioneros en Bizkaia con la publicación de la primera edición en 1995 de PORTUGALETE EN LA TARJETA POSTAL.

 

martes, 23 de junio de 2020

AQUEL OTRO VERANO DE 1875


Ahora que estamos ante un verano atípico, tras la principal batalla del coronavirus, con las fiestas en el aire, los bares y el Hotel abriendo nuevamente en espera de que los clientes no les fallen, hemos revisado EL NOTICIERO BILBAINO del mes de agosto de 1875, tras haber dejado atrás el año anterior los episodios más duros de la guerra carlista.

Se anunciaba la playa con sus bañistas, que contaban con la protección, no de mascarillas como ahora, sino de suficientes destacamentos militares en evitación de algún nuevo rebrote carlista. Un barco que llegó a nuestro muelle desembarcó a 800 soldados y otros 200 siguieron hasta Bilbao. (La campa donde comerían el rancho se convirtió con sus pisadas en una plaza de la ranchería).

El Hotel gestionado al parecer por los militares presentaba un lleno total y anunciaba que admitían bañistas para setiembre una vez que se fueran desalojando las comprometidas. Y en el muelle Viejo se había adelantado el Café El Siglo, remodelando su local tras los destrozos de la guerra (como vemos en la foto no estaba en su situación actual) ofreciendo a “la elegante y selecta sociedad que allí concurre” sus inmejorables artículos. En otro anuncio la Compañía Inglesa de Aguas anunciaba que en dicho Café se podrían degustar sus aguas gaseosas tales como limonadas, naranja, champagne, sidra, agua sosa y otras.

Otro anuncio arrendaba una buena habitación para dicha temporada, situada en la zona del muelle viejo, señalando que “tenía agua para beber y lavar en la huerta de la misma casa”. Razón, el Café del Siglo.

Entre los anuncios o gacetillas también curiosas que encontramos está el que ante un verano de sequía de nuestros manantiales, había llegado un “explorador de manantiales, D. Pedro Busquet, antiguo y acreditado fontanero francés, quien por un precio módico se compromete a hacer toda clase de descubrimientos y aprovechamientos de manantiales, así dentro de la población como fuera de ella; advirtiendo al público que siempre que sus trabajos no los haga a satisfacción de los interesados no cobrará retribución alguna”. Se hospedaba en el nº 21 de la calle del Medio.

No había que olvidar a los niños y niñas necesitados de ayuda en sus estudios en épocas tan señaladas y se ofrecían clases particulares en el 2º piso del nº 27 de la calle del Medio. Preguntar por Rafael C.L.

Recogemos bajo estas líneas algunos de dichos anuncios así como otro vendiendo carbón de roble y encina en el nº 38 de la calle del Medio.



lunes, 22 de junio de 2020

LA PLAZA DE LA RANCHE POSTCOVIC


Este fin de semana nos hemos encontrado con esta estampa de la plaza de La Ranche, que empieza a ser habitual tras los meses pasados de confinamiento.

Esto nos lleva a recoger en estas líneas un breve recuerdo a la historia de esta plaza, en los últimos años tan olvidada.

Su existencia podemos decir que se remonta a hace un siglo y medio. El camino que iba desde la plaza de El Cristo al convento de las Monjas de Santa Clara, empezaba por un estrecho pasaje existente entre los edificios del Caserón, que hacía esquina con la calle General Castaños y el situado más abajo esquina con la entrada a Coscojales y paralelo a lo que antiguamente fue una parte de las murallas, que atravesaba las Atarazanas junto a un terreno que entonces pertenecía al Hospital Asilo.

Tras la guerra carlista la Villa acoge a cientos de soldados que tienen como principal alojamiento el edificio del Caserón que se acabó llamando el Cuartelón y en cuya parte trasera se servía el rancho a la tropa, lo que acabó dando el nombre a esa zona como La Ranchería.

Hacia 1880 los planos del Archivo Histórico nos muestran ya esta zona configurada como PLAZUELA, que limitaba con un pequeño murete con la calle Coscojales que a un nivel inferior llegaba hasta la calle del Medio.

El dibujo adjunto nos muestra la entrada a la plaza por el pasaje del Cristo y a la izquierda el pequeño murete con una pequeña verja de

hierro separándole de la calle Coscojales.

A final del siglo XIX se trasladó aquí el mercado de ganado que tenía lugar en El Cristo, por lo que se la conoció durante años como Plaza de los cerdos y a principios del siglo XX, sobre todo en los veranos, se celebraban las famosas “capeas” que tan gran aceptación tenían entre la juventud, donde la banda de música tocaba desde un tablado que se construía al efecto.

Tras la guerra civil la plaza se remodeló al derribar los dos edificios que la separaban del Cristo y construir el actual, con lo que al desaparecer el "pasaje" se amplió la entrada desde la calle del medio, ganando además la plaza la zona alta de Coscojales que se quedó separada por unas empinadas escaleras.

La actividad de la plaza con sus comercios de Atarazanas y el popular bar El Metro, se completó en 1949 con la construcción del Cine Mar, con lo que vivió años de esplendor llegándose a recuperar en ella la tradicional fiesta de La Cruz.

La desaparición del Cine Mar y El Metro dieron paso a unos años en que la plaza ha vivido totalmente desaprovechada. Representará esta nueva etapa postcovic 19 su resurrección?



viernes, 19 de junio de 2020

COMPARANDO PORTUGALETE A TRAVÉS DE LA FOTOGRAFÍA


Días pasados Txomin Hermosilla a través de su facebook CARTELERA PORTUGALUJA, comparaba la fotografía que nosotros utilizábamos para nuestra entrada de la Fonda de los Vapores, con la que nos ha ofrecido Borja Fernández en el suyo.

Como nos ha parecido una buena idea superponemos la foto de Borja (perdón por haber recortado un poco el cielo y el agua) con la que sacó el fotógrafo Jean Laurent en 1868.

Las comparaciones son odiosas pero reales.



jueves, 18 de junio de 2020

GREGORIO MAYORAL, EL VERDUGO BURGALES MAS FAMOSO DE ESPAÑA Y PORTUGALETE


La pena de muerte en la horca se abolió en 1832 para ser sustituida por la muerte mediante el garrote. Este mecanismo simple y sencillo consistía en un collar de hierro atravesado por un tornillo acabado en una bola, que al girarlo causaba a la víctima la rotura del cuello. Pero ello dependía de la fuerza física del verdugo y de la resistencia del cuello del condenado. La experiencia demostró que no siempre sucedía así y la muerte solía sobrevenir por estrangulamiento que en algunos casos prolongaba la agonía del reo.

Este tema no es desconocido en la Villa y ya lo hemos recogido en otras ocasiones al recordar las ejecuciones en el fuerte de San Roque en 1940.

Iñaki Unzueta a quien seguimos en dicho relato decía que el verdugo era el burgalés Gregorio Mayoral, quien llegó con su pesada maleta de madera con la pieza de hierro necesaria para accionar la máquina de matar y que todo el mundo conocía como “Garrote”.

En Wikipedia encontramos que el verdugo más famoso de la historia fue Gregorio Mayoral Sendino nacido en Cavia (Burgos) en 1861, que empezó siendo pastor, zapatero, peón de albañil y soldado antes de ganar la plaza de verdugo en 1890, desempeñandolo durante 38 años, hasta su muerte en 1928. Así que no pudo ser el mismo.

Sin embargo revisando viejos ejemplares del Noticiero Bilbaino si encontramos que éste estuvo en la Villa. El 29 de noviembre de 1894 se había producido un crimen machista en Bilbao protagonizado por un joven de 32 años, Baldomero Ibañez, quien mató a su mujer y la arrojó a la ría. Dos años después a finales de año, tras el juicio en que fue condenado a muerte y a pesar de las numerosas peticiones de indulto (una de ellas era de Víctor Chávarri), Bilbao, donde llevaban 55 años sin presenciar una ejecución pública, vivió días de expectación, con la llegada desde Burgos del citado verdugo, a quien el diario lo cita como Juan Mayoral de 34 años.

Llegó en el tren, custodiado por una pareja de la guardia civil con su caja de herramientas y tras dejarla en la cárcel donde no quiso quedarse se hospedó en una casa de Zabalbide.

Al día siguiente 30 de diciembre de 1896, mientras en la planta baja de la cárcel se construía un patíbulo de madera con sillas para los asistentes, nuestro hombre se vino a conocer Portugalete que había estrenado su monumental Puente Transbordador, acompañado de la pareja de la Guardia Civil.

“Era bajo de estatura, regordete y con barba larga y poblada, vistiendo pantalón blanco y blusa negra y gorrilla del mismo color” y tras pasar el puente desde Las Arenas su presencia no pasó desapercibida.

La prensa no da detalles de su visita salvo uno muy significativo, al señalar que “cuando entró a almorzar en una casa de comidas de Portugalete, se negaron a servirle y le sucedió igual en cuantos establecimientos probó suerte” y es que su figura representaba la peor y más cruel de las profesiones y tal era el desprecio que en alguna ocasión fue abucheado y apedreado por el vecindario tras dar garrote a algún ajusticiado.

Un su biografía leemos que tenía “manos de artista” y que se dedicó a perfeccionar el instrumental para evitar infligir un tormento adicional al condenado, después de que su primera ejecución resultara muy costosa y con enormes sufrimientos. Según sus palabras, se sentía orgulloso de haber conseguido “humanizar” el “garrote”.

Su ajusticiado más famoso fue el anarquista que asesinó a Cánovas del Castillo.


 


miércoles, 17 de junio de 2020

CUANDO FRANCO VINO A PRESENCIAR LAS REGATAS EN 1939


Esta pequeña historia no es muy conocida entre nosotros. Hacía pocos meses que Franco, el día 1 de abril, había declarado terminada la guerra y volvía a Bizkaia a celebrar el segundo aniversario de la entrada de sus tropas en Bilbao y en los pueblos de ambas márgenes de la Ría.

Queriendo dar la sensación de que todo había vuelto a la normalidad, en las fiestas 

organizaban los espectáculos que siempre habían tenido gran aceptación, como eran las regatas, por lo que se programaron dos en la Ría para los días 17 de junio y 20 de junio, martes.

El campo de regatas como se ve en el croquis inferior se situaba entre la Dársena y la mitad del muelle de Hierro, con salida y llegada frente a los restos del destruido Puente Colgante, y la enfilación estaba marcada por dos postes situados en las terrazas de las casetas del Puente, donde se amarró un cable con las estachas de las embarcaciones.

La única condición para participar era que la embarcación tuviera una eslora inferior a 12,15 m. y ser tripuladas por 13 remeros y el patrón y solo una por cada puerto, pensando además en una primera regata eliminatoria.

Finalmente los participantes fueron Santurce, Orio, Ondarroa y Sestao.

El segundo día contó con la presencia de Franco, y como se ve en las fotos las tripulaciones en la salida puestos en pie le tuvieron que saludar brazo en alto.

En ambas regatas el triunfador resultó Orio por delante de Santurce, Sestao y Ondarroa.

La entrega de premios la realizó Franco a bordo del crucero Canarias y ante el interés que mostró el Almirante por las regatas, los ayuntamientos de Portugalete, Santurce y Getxo regalaron a la Escuadra Nacional dos traineras.