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jueves, 23 de junio de 2016

LOS PERSONAJES QUE SIRVIERON DE MODELOS PARA LAS ESCULTURAS DEL MONUMENTO A CHAVARRI (1)


A raíz de la exhibición de barrenalaris en la plaza del Solar el pasado día 29 de Mayo, que como homenaje a todos los obreros, personificados en “Txomin Garro”, que dejaron su salud y su vida en las minas de nuestros montes, organizó el Museo de la Minería en colaboración con el Ayuntamiento de la Villa, este blog, como apoyo, volvió a publicar en Facebook una entrada de 2012 y su aparición volvió a desatar la polémica sobre la identidad de los personajes que posaron para acompañar a Víctor Chávarri (1854-1900) en su monumento, que los portugalujos seguimos denominando “la estatua”.
Mucho se ha hablado sobre la identidad de los hombres que sirvieron de modelo a Miquel Blay i Fàbregas (1866-1936) desde el momento que el Ayuntamiento le encargara el monumento en 1900. Unos dicen que posaron un tal Silvano Fernández (Asturias), vecino de Sestao, otros Domingo Barinaga-Rementeria “Txomin Garro” (Etxebarria) y también tenemos a Pedro Otaduy (Mondragón).
Un grupo de investigadores que habitualmente colaboran con este blog cansados de esta estéril polémica decidieron investigar el tema ante las contradicciones que existían, pensando que Blay bien pudo ejecutar la obra tomando como modelos a los tres o a alguno más. Todo artista, pintor o escultor, que no esté retratando a una persona, puede y suele elegir como modelo la cabeza de uno, las manos de otro, el torso y complexión de otro, etc.
Cuando estaban acabando el trabajo encontraron que la polémica que había surgido ya en Septiembre de 1928, cuando varios vecinos de la villa de Mondragón cruzaron una apuesta entre ellos, referente a la identidad de uno de los obreros del monumento presentándose en el Ayuntamiento portugalujo pidiendo se les diesen datos sobre el asunto, sin que les pudiesen aclarar el caso, se había dado por aclarada al resultar que sólo dos de los personajes Txomin Garro y Silvano Fernández fueron utilizados por Blay, pues Otaduy tras unas iniciales sesiones fue descartado.
Como el trabajo extensamente documentado con numerosas referencias y anexos, es extenso lo vamos a intentar resumir en varias entradas para luego ofrecerlo completo en la Biblioteca Digital Portugaluja.

Para completar esta entrada y como curiosidad recogemos un detalle de una diapositiva estereoscópica realizada por Néstor Basualdo alrededor de 1920 y que pertenece a los fondos de la Fundación Sancho el Sabio de Vitoria-Gasteiz, que hemos recogido días pasados, en la que entre las obras expuestas, figura una al fondo con nuestros dos convecinos, que como suele recordar D. Ángel Alday, son además de él y D. Víctor, los únicos que no han salido nunca de la Villa. ¿Sería el modelo en yeso que se generó para fundir la obra en Catalunya?. ¡A ver si alguien identifica ese salón!.





sábado, 25 de junio de 2016

LOS PERSONAJES QUE SIRVIERON DE MODELOS PARA LAS ESCULTURAS DEL MONUMENTO A CHAVARRI (3)



Seguimos hoy con el segundo personaje, Silvano, que serviría de modelo al metalúrgico de las tenazas.
Silvano Fernández del Río vino de su Asturias natal, trabajó en los altos hornos de ‘La Vizcaya’, según dejó escrito Alfonso Camin en La Libertad (10.12.1929) y vivió en Sestao si nos atenemos al comentario aportado el 10.1.2012 a la entrada de este blog del 4.1.2012, donde se informaba que uno de los personajes “era” Pedro Otaduy. Se decía de forma anónima: “Siempre he escuchado a mi madre que era natural de Sestao, de la casa de Vista Alegre, que el hombre de las barbas era su vecino Silvano “Alonso”… un hombre grande de barbas blancas que les asustaba de pequeños”. Ojo a la descripción como hombre grande, porque no cuadra con lo escrito por Heredia cuando dice: “No era por su estatura para emparejar con Garro, pero el escultor buscando un conjunto armónico, lo puso a la altura del marquinés”. No solo le emparejó, sino que le esculpió más alto.
¿Utilizó Blay el cuerpo de Otaduy para modelar al hombre de las tenazas?
Este hombre (Silvano) trabajaba en Sestao como basculero y según el citado Camin, “era el de las tenazas, con su boina ancha y calada hasta la crin de las cejas. Los brazos son como dos argomas, la barba, de monte; los ojos, de niño. Empuña unas tenazas a guisa de garrote en noches de cortejo. Era muy popular en la fábrica. Los obreros que me acompañan aún recuerdan a Silvano, cofre de honradez, turbina de fuerza, leal estampa celtibérica. Hasta parece que el vasco le está pidiendo consejos.”
Como luego veremos al hablar de Otaduy, la administración de Chávarri Hnos., de Bilbao, recibió la visita de un hombre que anunciaba que él era el de “las tenazas”. Se le despidió con una limosna a (Otaduy), ya que José Mª Basurto, de la administración, había nacido en Sestao y conocía “muy bien al auténtico”, según Pedro Heredia.
Este (Silvano), según el periódico LA OPINIÓN (Madrid) del 10.9.1928, se presentó unos días después de que lo hiciera Otaduy, en el Ayuntamiento de Portugalete. La crónica dice: “otro obrero llamado Silvao (¿Silvano?) Fernández del Río, natural de Vega de Poja (Asturias), de sesenta y un años, que trabaja como basculero en la fábrica La Vizcaya,… Fernández asegura ser el garzón reproducido por Blay en el monumento y afirma que varias veces posó para dicha estatua en Las Arenas. De ello parece deducirse que tanto Otaduy como Fernández sirvieron de modelo al escultor, y para aclararlo del todo se dirigirá una consulta al señor Blay, que reside en Roma”.
Tendría 35 o 36 años al posar. Consultado el AHMP, no hemos encontrado ningún documento que aclare si se llegó a realizar la consulta a Blay.
El Noticiero Bilbaíno del 11.9.1928, informó del ruego de Silverio (sic) Fernández de que se dijese que él “también posó como modelo del ‘garzón’ del monumento a Chávarri, ante el escultor Blay, desde febrero hasta octubre de 1902”.
Según los censos electorales de Bizkaia, José Silvano Fernández del Río, nació en 1866 o 1867 y residió por lo menos desde 1897 en Sestao, donde aparece hasta 1935, siempre como jornalero y sabiendo leer y escribir. Cuando posó para Blay tenía su domicilio en lo que entonces era el número 114 de la Gran Vía. Luego vivió en San Francisco (la desaparecida “campa del Carmen”), Vía Galindo y, desde 1918, en el actual grupo Vista Alegra, 11. Su lugar de nacimiento, Vega de Poja, es una parroquia del municipio de Siero, llamada hoy oficialmente Samartino.
Murió en Barakaldo el 11 de enero de 1943, a los 76 años, víctima de “congestión pulmonar-fiebre intestinal” y se le enterró allí. Era viudo de Feliciana Roces (también asturiana, de Noreña), de cuyo matrimonio dejó dos hijas: Pilar y Mercedes.

Como complemento a esta entrada recogemos bajo estas líneas dos fotografías de hace seis años del momento en que un soldador repara las tenazas de la escultura.





domingo, 26 de junio de 2016

LOS PERSONAJES QUE SIRVIERON DE MODELOS PARA LAS ESCULTURAS DEL MONUMENTO A CHAVARRI (4)


Y queda por citar al tercer modelo, Pedro Otaduy.
En 1928, se había publicado en la prensa que el Ayuntamiento de Mondragón había pedido “se aclare la colosal figura del barrenador que está en la estatua de Chávarri y que reproduce al mondragonés Pedro Otaduy, ya fallecido, pues otros afirman que el tal Otaduy está reproducido en el garzón (muchacho joven) o ayudante, que es la otra figura de cuerpo entero del monumento.” Apelaba el periodista a la sabiduría de Blay, que dirigía en aquellos momentos la Academia Española de Bellas Artes en Roma, y acababa diciendo: “El Ayuntamiento de Portugalete, desde luego, no sabe que contestar”.
Otro periódico, El Noticiero Bilbaino de 5.9.1928, daba su versión de la carta que los apostantes pedirían escribiera su ayuntamiento al portugalujo: “Afirman varios vecinos de aquella villa guipuzcoana, que la figura del barrenador, en el monumento de Chávarri, es la ‘vera-efigies’ del mondragonés Pedro Otaduy…”
No aparece en el AHMP la misiva del Ayuntamiento de Arrasate ni la respuesta portugaluja, si esta se produjo.
Días después, el diario El SOL (Madrid) de 7.9.1928 da cuenta de que “YA SE SABE QUIÉN ES PEDRO OTADUY. Cuando nadie lo esperaba en modo alguno, por pensar que se trataba de una persona fallecida hacía tiempo, se ha presentado en el Ayuntamiento de Portugalete, atraído por los sueltos publicados, el mondragonés Pedro Otaduy, modelo que utilizó Miguel Blay para esculpir una de la colosales figuras….Otaduy que es de avanzada edad se conserva fuerte; tiene un pierna de palo y usa la misma barba corrida que hace treinta años. Su sola presencia sirvió para resolver la controversia entablada. Otaduy trabajaba en 1902 en las minas Núñez, en Bilbao, cuando un día apareció el escultor Blay en busca de tipos fornidos que elegir…..Otaduy pasó a depender de Blay, y posó muchas veces en la finca El Pinar, de Las Arenas”.
El mismo día, el Noticiero Bilbaíno llega a la conclusión que: “...indiscutiblemente, Pedro Otaduy es el ‘hombre de las tenazas’ o sea el ‘garzón’ o ayudante del barrenador…”.
La localización de este artículo ha dado pie al director del blog Monografías Históricas de Portugalete para afirmar con rotundidad que los modelos fueron Silvano y Otaduy, frente a la versión de Heredia.
Cuando se personó en Portugalete, “vivía en Dos Caminos (Basauri), en las inmediaciones de la fábrica La Basconia”, según el Noticiero Bilbaino de 7.9.1928.
No se sabe nada más de la estancia de Otaduy en la villa, pero los avispados reporteros de la Revista El Abra debieron entrevistar al
que dijo haber hecho de modelo para el obrero “garzón”, pues así lo anunciaban en el número de 8.9.1928. Desgraciadamente, la entrevista no llegó a publicarse.
Ya hemos dicho antes, que Silvano se presentó días después de Otaduy, “asegurando ser el garzón reproducido por Blay en el monumento”.
Sobre Otaduy, aportó datos a este blog el 4 de enero de 2012, Juan Leibar Guridi, señalando el segundo apellido: “Iribecampos: Había nacido en el barrio de Udala de Mondragón el año 1859, en el caserío Torrekua. Era barrenalari extraordinario, pero no aparece como tal sino con las tenazas. El otro, el del barreno debe ser de Isasondo. Su muerte acaeció hacia el año 1940, en el Asilo del Hospital de Basurto, donde parece que entró a raíz del corte de una pierna”. “En sus tiempos fue un hombre alto y muy guapo mozo;….se enamoró de él una hija de los propietarios de la mina donde trabajaba cuando le contrató, …. pero Pedro se encontró con una mujer de las llamadas ‘listas’ (puta) y se marchó con ella a Argentina….Volvió solo a Bilbao, donde ya a cierta edad le cortaron una pierna, muriendo como asilado en el hospital.”

Pedro María Otadui Iruracampos nació en Udala (barrio de Arrasate), donde fue bautizado el 13 de septiembre de 1869. Según el Archivo de la Diócesis de San Sebastián, su ascendencia materna se apellidaba Iribecampos, pero sus hermanos y él fueron registrados como Iruracampos y variantes. Así, la documentación consultada le llama sucesivamente Iruricampos, Iruracampos, Iribicampos e Iruracampo.
Conforme a la rectificación del padrón de Basauri de 1927, Otadui llevaba entonces 11 años en dicha anteiglesia, pese a que no sale en más padrones, ni lo hemos visto en censos electorales. Vivía en Pozocoeche, era viudo y estaba “cesante” (parado). También consta que sabía leer y escribir, y que se mudó a Bilbao el 12 de abril de 1927.
Otadui solo aparece en tres padrones bilbaínos: los de 1930, 1935 y 1940. El primer año declaró que llevaba 46 años en la villa, y el segundo, 28 (estas contradicciones eran habituales en la época). Residió en asilos: el de las Hermanitas de los Pobres (1930) y el de Mena (1935, 1940). El último consigna además lo siguiente: “anormalidades: inválido”. También aquí figura siempre como viudo.
Estando asilado en Mena, Otadui falleció en el hospital de Basurtu el 9 de diciembre de 1941, a causa de “neoplasia de esófago”; le enterraron en Bilbao. El acta correspondiente desvela que era viudo en segundas nupcias de la baracaldesa Dominga Zabala, y en primeras, de María Sánchez, nacida en Calatayud (Zaragoza), de cuyo matrimonio dejó dos hijos: Nicolás y Juan Hilario.
Como hemos apuntado antes: “Siguiendo una referencia de don José Mª de Basurto, de la administración de la casa Chávarri Hermanos, de Bilbao, diremos que un día se presentó en la oficina de esta empresa un cojo de pata de palo, queriéndose hacer pasar por el hombre de la tenaza, pero Basurto, que era nacido en Sestao, conocía muy bien al auténtico y todo se arregló con una limosna.”
Al año siguiente de la inauguración, Enrique Areilza dirigió una carta a Telesforo Aranzadi (14.1.1904) en la que criticaba la obra de Blay y encontramos el párrafo siguiente: “La figura del minero muy vasca y fina; la del forjador es de un asturiano o gallego, lo cual resulta espantoso en la tierra de ferrones…” Aquí aparece de nuevo el “de las tenazas” como asturiano o gallego.
Con lo visto hasta aquí se podría pensar que Blay había utilizado a los tres, sino fuera por la última noticia que mañana presentaremos.


Completamos esta entrada con dos de los bocetos que Blay realizó de su idea, con los dos obreros y con la mujer de la parte trasera de la que los autores hablan también al final de su trabajo. 


viernes, 24 de junio de 2016

LOS PERSONAJES QUE SIRVIERON DE MODELOS PARA LAS ESCULTURAS DEL MONUMENTO A CHAVARRI (2)



Empezamos el trabajo de nuestros investigadores sobre la personalidad de los obreros que sirvieron a Blay en su monumento, con GARRO Y SILVANO.
Fue Pedro Heredia, nacido en 1903, el año de la inauguración del monumento, quien tenía escritos varios trabajos sobre estos personajes y en 1979 tuvo la oportunidad de que la prensa se los publicaran, entre ellos el diario EGIN en un suplemento del día de la Patrona. De aquí los recogió Juan de Pagoeta (Rubén Las Hayas) en 1991 en Portugalete y su gente, publicándolos después en 1997, dentro del tomo de la Colección El mareómetro La música y otros aspectos costumbristas de la villa jarrillera”, de Pedro Heredia.
Heredia no se inventó a Txomin Garro y más bien recogió los datos aparecidos en la prensa (cuando todo se aclaró el tenía 25 años) y los que aportara el bueno de Aldecosia y la “cátedra” de la sidrería y la “fábrica de tubos”.
Recopilando los datos aportados por él vemos que ya mencionaba a Silvano en una de sus canciones portugalujas “Los lamentos del hombre del barreno”, diciendo: “Algo raro acontecía y ‘el Negus’ no escuchó en vano, que el del barreno a Silvano, estas cosas le decía:…..”. Para él, Silvano “era” el de las tenazas y además nos da otra característica del hombre del barreno (Garro) al decir que: “Ahora la chavalería, ya nos mira de reojo. Si en la mina perdí un ojo…, me temo su puntería. Y gran desgracia sería que en su intención malsana, cerrasen mi otra ventana y “al Negus” más no vería.
Así que el barrenador era tuerto, cosa que no apreciamos en la escultura. “El pobre Garro…. perdió un ojo con la explosión de un barreno en Gallarta... y tan fuerte era el hombre, que fue por su propio pie al hospital de Triano… soportando fielmente la operación practicada por el Dr. Areilza”.

Domingo Barinagarementeria Urkiola había nacido el 1.10.1870 en la anteiglesia de Etxebarria (Bizkaia) en el caserío Garro, de ahí sus apodos “Garro” o “Txomin Garro”. Muy cercana a Markina-Xemein, hace algunas décadas perteneció a la merindad de Markina. Cuando posó para Blay contaría con unos 30 años. Vivió en La Barga (Abanto) y Alén (Sopuerta) siendo considerado un fenómeno con la barra de barrenar, pero murió el 19 de mayo de 1906 con solo 36 años, según recogió El Noticiero Bilbaino en 22.5.1906, por la imprudencia de acercarse a un barreno pendiente de explotar en la mina Amelia-Juliana en el municipio de Sopuerta.
También le identifica un anónimo en un comentario del 19-1-2015, hecho a la entrada del blog Monografías Históricas de Portugalete de 2-6-2011, cuando dice: “En nuestra familia siempre se ha sabido que el de la boina es Domingo, hermano de la abuela de mi madre, era la oveja negra de la familia…, cuando murió, mi bisabuelo y hermano tuvieron que ir a Portugalete a saldar todas las deudas que tenía… y lo cierto es que se parece a mi abuelo”. ¡Vaya lío!, este anónimo no tuvo en cuenta que los dos obreros llevan txapela. Si lee este escrito, le agradeceríamos un comentario aclarando a quien de los dos era Domingo.
Pedro Heredia recogió entre los sucedidos portugalujos, la relación entre Guillermo Aldecosía y el etxebarritarra, en su obra citada. “En otros tiempos era Guilleraldeco, un fornido marinero que con el amanecer exponía sus quejas en chistosos discursos dirigidos a quien se los quisiera escuchar. La gente le hacía corro y se regocijaba con sus chirenes ocurrencias. Este Aldeco parece que le conoció personalmente al hombre del barreno de la estatua de D. Víctor Chávarri, pues este fornido marquinés “hablaba” muchas veces a este tenor…





lunes, 27 de junio de 2016

LOS PERSONAJES QUE SIRVIERON DE MODELOS PARA LAS ESCULTURAS DEL MONUMENTO A CHAVARRI (5)



Finalizamos hoy este trabajo que han realizado nuestros colaboradores, recogiendo su conclusión que como decía la Gaceta del Norte era la ACLARACIÓN DEFINITIVA y que la daba dicho periódico en su edición del 11 de setiembre de 1928:
“EL ENIGMA DEL GARZÓN ACLARADO. Silvano, más conocido por el asturiano, fue el que posó ante el escultor Blay con tal objeto. Respecto a Otaduy de Mondragón, parece ser que anterior a Silvano, acudió efectivamente algunos días al estudio del escultor, pero no llegó a ser el modelo apetecido y entonces se requirió al astur, que fue el que posó hasta quedar terminado el modelo de garzón. Por lo que se refiere al barrenador, según informes dignos de crédito, era natural de Marquina y conocido por el nombre de Garro. Trabajaba en la mina ‘Concha primera’ de Gallarta, de la que era propietario el señor Juaristi. Garro murió hace años en Sopuerta, víctima de la explosión de un barreno.
Queda todo aclarado y la apuesta concertada entre varios vecinos de Mondragón sin efecto, puesto que ninguno de los dos que en la estatua representan al trabajo, son hijos de Mondragón”.

Los autores de este informe suponen que la lectura de este artículo de prensa y de su trabajo, hará reflexionar al director del Blog Monografías Históricas de Portugalete, quien hace días escribía entre otras lindezas (la sintaxis es literal): “Sin embargo si quiero realizar una reflexión sobre el rigor histórico que debería de regir cualquier acto organizado o amparado por el departamento de cultura local. Si con la tradición histórica que tiene esta villa no se sustenta con un rigor a prueba de toda duda, evitaremos la chanza, bromas y risas que se han dado en ciertos círculos a raíz de actos como los que aquí se describen.”

Aprovechan también para completar su trabajo con datos sobre el busto de Víctor Chávarri, ya que Miquel Blay lo tenía que esculpir y no le conocía, ni tenía como referencia ninguna fotografía, pues D. Víctor era reacio a posar. Sí parece que contó con un retrato que sirvió a Blay para realizar sus bocetos y que recogemos arriba.
En la reseña del diario El Noticiero Bilbaíno (28.12.1903), además de alabar la obra, daba un dato curioso: “Corona la obra el busto en bronce de Chávarri, ya conocido del público bilbaíno por ser reproducción de él, aunque en menor tamaño, el que se halla colocado en la estación de la Concordia del ferrocarril de Santander”.
Según la Asociación Vasca de Patrimonio Industrial y Obra Pública (AVPIOP) al hablar de la estación: “El remate final de los trabajos fue la inauguración, el 8 de enero de 1902, del busto al empresario Víctor Chávarri, recientemente fallecido”. Para situarnos, nuestra “estatua” fue inaugurada el 23.12.1903.

Y para terminar mencionan al cuarto personaje, la mujer que posó para Blay, no en Las Arenas como los demás, sino en Paris, donde en 1901 modeló la figura simbólica que fue alabada como: “la nota más artística y simpática de toda la obra, representa una mujer que surge del pie del tosco peñasco, bañada la extremidad de su tenue manto por la ola que lame la base del monumento, y se yergue ligera y esbelta, sustentando en su brazo izquierdo las flores con que cubre la lápida de bronce en que se perpetúan las obras de  Chávarri. 

El trabajo completo de nuestros colaboradores lo hemos se puede consultar en la Biblioteca Digital Portugaluja