lunes, 16 de febrero de 2026

LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE DE 1934 EN PORTUGALETE

  


Ya que hemos recogido los muertos por pistolerismo durante los años de la República, vamos a completar también con los que murieron en los actos de octubre de 1934.

La Revolución de Octubre representó uno de los episodios más convulsos de la Segunda República en la Villa. Este movimiento, enmarcado en una huelga general insurreccional a nivel nacional, tuvo en Portugalete un desarrollo marcado por la movilización de sectores socialistas y republicanos que decían que el gobierno de centro-derecha era legal pero que ellos eran los legítimos representantes del pueblo y tenían que recuperar el poder.

Tras el día 4 en que la fuerza pública disparó desde un carro de asalto contra un grupo de jóvenes que circulaban por la carretera de Santurtzi matando a uno de ellos, el joven de 21 años, Florencio Serrano de las Heras, vecino de Atarazanas y jornalero, el día 5 comenzó la insurrección con la declaración de una huelga general que paralizó la actividad local. Los revolucionarios, organizados en comités, intentaron tomar el control de puntos estratégicos para desafiar la autoridad gubernamental.

El día 7, a la madrugada, la Guardia Civil pasó desde Las Arenas y al empezar a subir por la Calle Nueva fueron recibidos por una descarga realizada desde la barricada cayendo muerto el brigada Gerardo Huici Rodrigo y ese mismo día en un enfrentamiento con un comando de la guardia de asalto, se produce un tiroteo en el que pierde la vida una mujer de 30 años, Mª Luisa González García.

Durante estas jornadas, la tensión en las calles fue máxima, produciéndose enfrentamientos que alteraron por completo la vida cotidiana. La fuerza pública ocupó toda la Villa y parecía que había vuelto la tranquilidad, pero el día 10 un guardia de Asalto (un “pichi”, como se les llamaba), apostado en un balcón de María Díaz de Haro 4, mató de un disparo al joven de 24 años, Ángel García Rodríguez, que no había participado en la revolución, cuando entraba con su amigo José Lafuente en el bar del nº 1. Y todavía el día 17 muere por disparos de la policía otro joven de 18 años, Francisco Gómez Campos

Tras el fracaso del movimiento, la respuesta de las autoridades fue inmediata y contundente. Se procedió a la destitución de la corporación municipal de izquierdas, encabezada por el alcalde Cándido Busteros, quien tuvo que exiliarse en Francia para evitar su detención y en su lugar, el 18 de octubre de 1934, se nombró una corporación de carácter derechista liderada por Enrique Retuerto Rizo.

La represión posterior dejó un saldo de 158 procesados en la Villa, cuyos nombres y peticiones fiscales —que en algunos casos llegaban a la reclusión perpetua— quedaron registrados en los archivos municipales. Además, se clausuraron sedes políticas y sindicales e incluso tabernas, señaladas como centros de reunión clandestina.

Este suceso profundizó las divisiones ideológicas en Portugalete, dejando una huella de "odios y enemistades" que, aunque a menudo subterráneos, marcarían el camino hacia el conflicto civil de 1936.

Ilustramos esta entrada con una imagen que perduraría durante las décadas siguientes como fue la torre de Salazar tras el incendio que sufrió en dicho levantamiento popular.


 

domingo, 15 de febrero de 2026

CARNAVALES EN PORTUGALETE (2)



En sus investigaciones por el Archivo Histórico Municipal, Tasio Munarriz, ha encontrado una carpeta dedicada a los carnavales de 1935 durante la república. Contiene peticiones para salir a cantar por las calles de la Villa y algunas acompañan la letra de sus satíricas coplas, con su auténtica ortografía, llena de faltas.
Contiene, El cantar del carnaval con letra de Félix Cornejo, el Coro Infantil Boemio de Abacholo de Faustino Castresana, el grupo de Guillermo Chamosa del barrio de La Sierra abajo, la comparsa de Baracaldo de Federico Merino (16 años) cuya recaudación era para los parados, así como La murga los panchos, de Patricio Gutiérrez.
En dos de ellas se repite un estribillo que algunos todavía recordamos haber cantado:

Cuando estuvimos en Filipinas
nos regalaron cien mil sardinas
a última hora en Nueva Yor chin pun
el escándalo que dimos con los pitos
nos echó el Gobernador.

Como curiosidad y para que esté al alcance de quien quiera estudiar este aspecto de nuestra historia, lo añadimos como anexo al artículo que ayer recomendábamos de Roberto Hernández Gallejones.
Si nos aparece algo parecido de las décadas anteriores lo incluiremos también. La foto de 1918 recoge a la murga de Epifanio Rodríguez de Arteaga, con el estandarte indicando, Familia de Roma…pares, haciendo referencia al, hasta entonces, poderoso Conde de Romanones.
Publicado el 15 de febrero 2010

sábado, 14 de febrero de 2026

EL CONTROL DEL CARNAVAL EN EL PORTUGALETE DEL SIGLO XIX

  


Tras la publicación de la entrada anterior sobre los carnavales, mi compañera I.A. me sugiere que presente un resumen del trabajo de Roberto Hernández Gallejones, al margen de que siga recomendando a los interesados que accedan a él en la Biblioteca Digital.

El tema de dicho trabajo es el siguiente:

Las fiestas de Carnestolendas, de honda raigambre en la tradición europea, han sido históricamente un fenómeno festivo típico en nuestro villazgo. Sin embargo, en la "Villa del Abra", estas expresiones del sentir popular siempre estuvieron bajo la atenta mirada de las autoridades para evitar excesos, especialmente entre las clases populares.

Orden y Moralidad en los años 60

El "corpus" documental conservado se centra fundamentalmente en la década de 1860, un periodo donde los bandos municipales buscaban equilibrar el jolgorio con el respeto a las instituciones. El primer bando registrado data del 13 de febrero de 1863, bajo la autoría de Don Bernardo Castet.

Entre las restricciones más curiosas y estrictas de la época destacan:

Respeto a la Iglesia: Solo se permitía el uso de disfraces y caretas en la calle una vez concluidas las funciones litúrgicas de la tarde.

Prohibición de "disfraces oficiales": Quedaba terminantemente prohibido vestir trajes de ministros de la religión, órdenes religiosas, funcionarios públicos, militares o portar condecoraciones del Estado. El objetivo era evitar cualquier burla a las autoridades.

Armas y objetos molestos: No se permitía el uso de armas, palos, espuelas o bastones, ni siquiera como parte del atuendo. También se vetaba el uso de jeringas o pellejos que pudieran ensuciar a los vecinos.

Protección del anonimato: Nadie podía quitar la careta a otra persona, bajo riesgo de ser llevado ante la autoridad.

El Carnaval como Desahogo Social

A pesar de las multas (que solían ser de 10 reales o un día de arresto), la repetición constante de estas normas sugiere que el incumplimiento era habitual. Las fiestas constituían un desahogo necesario para una sociedad que acumulaba tensiones durante el año.

Incluso en años posteriores, como en 1935, la tradición seguía viva a través de grupos como el Coro Infantil Boemio de Abacholo, quienes solicitaban permiso formal al Alcalde para cantar sus coplas por la Villa, adjuntando letras que hablaban de la crisis, el hambre y la sátira social.


CARNAVALES EN PORTUGALETE



Con motivo de los próximos días de Carnaval, hemos recurrido a Txomin Hermosilla para recuperar este cartel que, por lo menos, desde 1988 hasta 1993, ilustró los programas de carnavales y del que sería interesante conocer el autor.
Respecto a la historia de estas fiestas en la Villa, Roberto Hernández Gallejones escribió en el Programa de fiestas de San Roque de 2004, un interesante artículo, en el que analiza los bandos municipales relativos a los carnavales de los años sesenta del siglo XIX.
Entre otros detalles, encontramos que, respetando los horarios de las funciones religiosas, se podía utilizar disfraces y caretas durante los tres días que duraban los carnavales, pero sin utilizar vestiduras de ministros de la religión, ni de funcionarios o militares, ni usar armas.
En fin, un documentado artículo que se puede consultar en la Biblioteca Digital . Pinchar

A finales del siglo XIX y principios del XX se realizaban por carnaval bailes de máscaras, cuyas peticiones al ayuntamiento se conservan en el AHMP. Así vemos que se hacían en el frontón, en la plaza de toros, en el Hotel, en el balneario y hasta en el salón del Ayuntamiento.
En los primeros años del siglo pasado aparecen ya comparsas con su música. Concretamente en una iban vestidos de gitanos y en otra de toreros.

viernes, 13 de febrero de 2026

¿PORTUGALETE MUY NOBLE Y LEAL VILLA?: HERÁLDICA Y LA IDENTIDAD ACTUAL DE LA VILLA

  


Presentamos la última parte del trabajo de José Luis Garaizabal centrada ya en los años de posguerra, con el diseño del escudo aprobado en 1949 como NOBLE VILLA y la ausencia del título de “Leal” en documento alguno de nuestra historia registrada:

 

En aquellas fechas, el Ayuntamiento presentó a Mariano Ciriquiain tres escudos para que diese su beneplácito a uno de ellos como sello municipal. En la orla se colaron y pusieron MUY N. VILLA.

Escogió el modelo 3 sin reparar en el MUY y emitió un informe. Pero nunca se llevó adelante al diseñarse y aprobarse en 1949 el escudo actual: “Se fija el escudo de la Noble Villa de Portugalete de la manera siguiente: Una Nave o Nao, con tres mástiles de velamen desplegado, artillada, en fondo de plata, navegando hacia el lado siniestro, sobre un mar encrespado de color azul, y como elementos adjetivos, unos leones rampantes sosteniendo el Escudo, y sobre este conjunto una corona de Marqués”. En realidad, debería haberse dibujado una corona real descubierta tal y como se muestra en varios escudos (antiguos sellos, Santa María 1, Casa Consistorial, coro de la basílica) y como recomendó el Académico de la Historia, el portugalujo Francisco Sesmero: “…. Y al timbre debería dibujarse una corona real, según el dictamen de la Real Academia de la Historia, que insinuó colocar la corona real en los escudos de todas las villas por ser de fundación señorial, al igual que lo llevan todas las villas de Vizcaya…”.

Nada se citó, porque estaba a la vista, sobre el color de las uñas de los leones, los gallardetes, los cañones y la bandera de popa con su cruz de San Andrés que porta la nave que corona el escudo del parque (ausente en el modelo que analizamos), que portaban las naves vizcainas y las del Consulado de Bilbao. Años después, en el periodo de 1965-1975 correspondiente a la alcaldía de José Manuel Esparza, al confeccionar el sello de la Alcaldía volvieron a cometer el error y añadieron una “M.” en la orla: M. NOBLE VILLA.

Por si fuera poco, cuando se reeditó en 1990 una edición facsímil por el Departamento de Publicaciones del Ayuntamiento de Portugalete, se cometió doblemente el error de titular la monografía de Ciriquiaín como “Monografía Histórica de la Muy Noble villa y Puerto de Portugalete» (en la nueva portada con el escudo oficial aprobado en 1949 y en la contraportada con la introducción de Manu Montero).

Igualmente se eliminó el escudo de Portugalete del interior, con la leyenda N. VILLA, manteniéndose la contraportada original con el título original: «MONOGRAFÍA HISTÓRICA DE LA NOBLE VILLA Y PUERTO DE PORTUGALETE».

Estos errores  y los ya comentados de la IA, han inducido a numerosos autores a citar en sus obras la monografía con el indebido título y, tal vez, al autor del escudo a orlarlo como MUY NOBLE Y LEAL VILLA.

Como ya hemos visto, en ningún momento de la historia, Portugalete ha ostentado el título de LEAL ni el adverbio MUY.

A los que no afectaron estos errores fue a portugalujos de pro como Pedro de Heredia, Cesar Saavedra o Mario Ángel Marrodan en varios de sus poemas.

Pedro Heredia compuso su inmortal vals PORTUGALETE NOBLE VILLA que forma parte de su Cancionero Portugalujo, terminado y publicado en 1962 y César Saavedra editó en 1967 su ORIGEN, VIDA Y COSTUMBRES DE LA NOBLE VILLA DE PORTUGALETE, diciendo en su prólogo que una parte importante del mismo había sido tomado de la “Monografía Histórica de la Noble Villa y Puerto” de M. Ciriquiain y Marrodán lo tenía claro en su “Soneto a Portugalete” o en su “Mi Portugalete” que comienza con un sonoro ¡Qué viva la Noble Villa, la bella Villa del Abra!.

Afortunadamente, los premios convocados por el Ayuntamiento en los apartados de investigación histórica, literarios, comics, pintura al aire libre, etc. llevan el título correcto: NOBLE VILLA DE PORTUGALETE.

Aprovecho para reprender cariñosamente a los políticos que se empeñan en tratar a las villas como ciudades. En Bizkaia solo hay una ciudad y es ORDUÑA.

El trabajo integro con todos los anexos y notas del autor, se puede consultar en la Bibloteca Digital Portugaluja "el mareometro".

 

 


jueves, 12 de febrero de 2026

RAÍCES DE LA VILLA. NUESTRO PATRIMONIO ARBÓREO: EL PARQUE DE IGNACIO ELLACURIA

 


Al comenzar el siglo XX el barrio de Abaro se extendía entre el escarpe de la cornisa sobre el mar y el Casco Viejo. Su privilegiada situación como mirador sobre la entrada de la ría, hizo que la burguesía fuera construyendo sus casas, distribuyéndose a cada lado de la carretera nueva a Santurce por donde circulaba el tranvía. La primera se levantó en 1853 y fue la de Lexarza, con un amplio y frondoso jardín junto a su hermoso palacete.

El parque que ahora disfrutamos se asienta en lo que fueron aquellos jardines y lleva el nombre de uno de los portugalujos más universales. Al igual que el propio espacio físico, los árboles que hoy encontramos son fruto de esa evolución histórica, un legado que debemos proteger. En el parque tenemos gran variedad de árboles, algunos centenarios. Entre ellos destacan los plátanos de sombra.

El plátano de sombra (Platanus hybrida) es un árbol de crecimiento rápido, que puede llegar a ser muy longevo. Algunos ejemplares lucen majestuosos. Cuenta Herodoto que marchaba el rey persa Jerjes I con un ejército de 100.000 hombres para luchar contra los griegos y vengar la derrota de Maratón, cuando al llegar a la región de Lidia (en la actual Turquía) encontró un ejemplar gigantesco de plátano. Quedó deslumbrado por la belleza y magnitud del árbol, por lo que ordenó a su ejército detenerse y acampar. Al día siguiente, hizo rodear su tronco con una cadena de oro y protegerlo con una guardia. Este episodio inspiró “Ombra mai fu”, el aria de apertura de la ópera Jerjes, de Georg Friedrich Händel, en la que el rey persa canta a ese fantástico plátano.

También en el parque Ellacuria podemos admirar estos árboles centenarios, y oír su música, mecidos por el viento.

Joseba Martínez Huerta.

miércoles, 11 de febrero de 2026

¿PORTUGALETE MUY NOBLE Y LEAL VILLA?: (2) EL ANÁLISIS DEL ERROR: ¿POR QUÉ EL "MUY NOBLE"?

 


En esta segunda entrada José Luis Garaizabal explica cronológicamente cómo se introdujeron las imprecisiones en la denominación oficial a través de publicaciones y sellos, encontrándose el término "Muy Noble" como error aislado de los escribanos en 1570 y no volvió a repetirse formalmente hasta 1942: 

Y llega el momento de negar el MUY NOBLE que aplica el autor del escudo que ofrecimos en la entrada anterior.

En todos los documentos analizados y sobre todo gracias al gran trabajo de Santiago Pérez en su magnífica obra Poder y oligarquía en Portugalete (1480-1700)”, a la Colección Documental del Archivo Municipal de Portugalete”, y al Libro de Decretos y Actas de 1480- 1516” publicadas por Eusko Ikaskuntza en 1987 y 1988, solo hay uno en el que, a los escribanos municipales Arandia y Çaballa se les contagió la “titulitis” ajena y encabezaron un Acuerdo del 31-12-1578 con el erróneo: “En la Muy Noble Villa de Portugalete, a treinta y un días del mes de diciembre, año del nasçimiento de nuestro salbador Ihuixpo (sic. Ihesuchripto) de mil e quinientos e stemta años… . El error quedó para la historia, pero no se volvió a repetir hasta 1942.

Resulta que Mariano Ciriquiain, el que fuera secretario Municipal durante el periodo de 1925 a 1941, escribió la «Monografía de la noble villa y puerto de Portugalete» que fue publicada en 1942 por la Junta de Cultura de la Excelentísima Diputación Provincial de Vizcaya. El título correcto de su contraportada fue alterado erróneamente por la Diputación al hacer la portada, añadiendo el MUY al título original: Monografía Histórica de la Muy Noble villa y puerto de Portugalete. Sin embargo, mantuvo en su interior el proyecto de escudo de la Villa que estaba orlado con: “AYUNTAMIENTO DE LA N. VILLA DE PORTUGALETE”.

Todos estos errores, también, han engañado a la Inteligencia Artificial ya que al buscar en Google ‘Muy Noble Villa de Portugalete’ nos contesta: 

“El título de “Muy Noble Villa” de Portugalete es un reconocimiento histórico que se remonta a la Edad Media, consolidado a lo largo de los siglos mediante diversos privilegios y fueros reales. Este título no fue otorgado en un único acto, sino que refleja su estatus privilegiado como puerto y centro comercial estratégico. La fundación de Portugalete como villa data de 1322, cuando Doña María Díaz de Haro, Señora de Vizcaya, le concedió la Carta Puebla. Este documento otorgó a sus habitantes una serie de libertades y exenciones que la diferenciaban de los asentamientos rurales, marcando el inicio de su estatus como “noble villa”. A lo largo de los años, diferentes monarcas confirmaron y ampliaron estos privilegios, consolidando su importancia y lealtad a la Corona. Por ejemplo, existen documentos históricos, como uno del Rey Don Fernando el Católico de 1475 para Vizcaya, que refuerzan los títulos como “Muy Noble y Muy Leal”. El título de “Muy Noble Villa” ha perdurado en el tiempo, siendo utilizado hoy en día en documentos oficiales y por el propio Ayuntamiento de Portugalete”.

 La IA nos recuerda que sus respuestas pueden contener errores. Y tanto. El título de NOBLE VILLA no aparece documentado hasta 1547. El rey D. Fernando se lo otorgó a Bilbao y el de MUY NOBLE Y MUY LEAL al Señorío de Vizcaya. El Ayuntamiento de Portugalete solo utiliza, con acierto, el título de NOBLE VILLA. Así que mucho ojo con las respuestas de la IA.