domingo, 8 de octubre de 2017

RECOGIDO DE LA PRENSA: JUAN TOMAS GANDARIAS DURAÑONA

La página del suplemento de la margen izquierda de EL CORREO de Laura González dedicada a personajes locales, en este caso Juan Tomás Gandarias Durañona

jueves, 5 de octubre de 2017

HERÁLDICA PORTUGALUJA – 32 ESCUDOS DE UGARTE EN CRISMERAS




El 29 de setiembre, día de San Miguel, 6º cumpleaños de su nieto Peio, al que no puede por menos que dedicar este trabajo, José Luis Garaizabal, nos envió esta entrada tras agradecer al Párroco, José Mari Arieta-Araunabeña y al sacristán, Carlos Fontaneda, las facilidades que le habían dado para sacar estas fotografías.



Como si de unas setas de otoño se tratara, han aparecido estos dos escudos del apellido Ugarte, cuando ya habíamos dado por finalizado este largo periplo emprendido en Junio de 2014 mostrando los escudos nobiliarios de nuestros antepasados y dando unas pinceladas históricas. Resulta que al releer el libro “Portugalete, y su Basílica de Santa María” (1994), nuestro amigo Juan de Pagoeta ya se refirió a ellos en el apartado de Orfebrería religiosa (pág. 87) y hasta ahora no habíamos caído en ellos.

En Febrero de 2016 me aventuraba a pensar que en el escudete de la reja que cierra la capilla de Santiago estaría en su día colocado el escudo del apellido Ugarte, ya fuera sobrepuesto o pintado, en
honor de Juan de Ugarte y su esposa Teresa Gómez de Martiartu, como constructores de la capilla, retablo y reja, además de haberla dotado de “ternos y otras vestimentas de ricos terciopelos comprados en Inglaterra, así como cáliz, patena, vinagreras de plata y doradas, etc.”. Pues bien, en este etcétera estarían incluidas estas dos crismeras de plata que han llegado hasta nuestros días y que forman parte del pequeño tesoro portugalujo entre el que destaca la custodia que donó Martín de Vallecilla en 1641.

Según figura grabado en la caja: “ESTAS CRISMERAS / HIÇO HAÇER EL LICENCIADO / IVAN DE UGARTE BE/ENE/FICIADO EN ESTA IGLESIA DE PORTUGALETE / AÑO DE 1572”. Acompaña a este texto, por la cara opuesta, un escudo que lógicamente hay que pensar que fuera el de Juan de Ugarte. Igualmente se encuentra grabado en la crismera con forma de torre.

La crismera con forma de caja (151x62x90 mm) guarda gran similitud por edad (1569) así como por su tamaño, herrajes, grabados, orbe y base, con la que se encuentra expuesta en el Museo de la Torre de Salazar y de la que ya hablamos en esta serie al citar el escudo de SALAZAR como donación del Licenciado Montaño-Salazar. Le falta la cadena y el pasador para fijar la tapa. Contiene dos vasos con sus tapas y unas pequeñas varitas rematadas una por una ”O” (Óleo de los Catecúmenos) y la otra por una cruz (Santo Crisma) con las que se extraían los óleos. En el exterior están grabadas igualmente la “O” y la “+”  a los lados del escudo. La torrecilla de forma exagonal (75x86 alto + 60mm de la tapa) solo contiene un vaso y la varita tiene roto el identificador correspondiente a laUnción de los enfermos (infirmorum), antes llamada Extremaunción (I, Uó OI).

Centrémonos ahora en el escudo que se muestra finamente labrado a buril. De forma alemana, muy del estilo del que hay en la reja de la capilla, muestra un árbol raigado (pudiera ser un roble o un espino) que separa las dos mitades, con un lobo  pasante a sus pies,coincidente con una de las versiones del apellido referente a los Ugarte de San Salvador del Valle, como ya dijimos. A su derecha, doce panelas (una de las versiones del apellido Muñatones) y a su izquierda, diez roeles o tal vez bezantes en fajas alternas que no sabemos a quién pueden corresponder, pero intentaremos profundizar en la investigación. En todo el perímetro se encuentra una bordura con  ocho aspas.

Acabada la descripción de las crismeras y los escudos, sepamos algo más del donante y para ello vamos a consultar a nuestro amigo Goio Bañales en su obra “Mayorazgos de la Villa de Portugalete” (1997). Por ella podemos conocer que“los Ugarte descienden de un mismo tronco familiar que tendría su solar en el lugar del mismo nombre, entre los límites de Baracaldo y San Salvador del Valle”. “Los de Portugalete descienden de un tal Rubial, al que se nombra por señor de Ugarte, casado con Juana de la Rentería”. Nuestro Juan de Ugarte era hijo de Lope de Ugarte (del que no se ha podido constatar su ascendencia, que pudiera aclarar el escudo) y Mari Sáez de Herrada y por los datos que aparecen en un pleito celebrado en 1582 entre los de Larrea y los de Galdames, sabemos que en esa fecha, Juan contaba con 70 años. En la memoria de propiedades del mayorazgo, redactada en 1577, consta “la casa y torre, con su huerta, que está fuera de la villa de Portugalete, extramuros de ella, construida y fabricada por Juan de Ugarte y doña Teresa Gómez de Martiartu”. Un documento de 1684 da más detalles de esta casa donde vivieron, al decir que:“la casa torre de Ugarte se halla situada en el Portal de la villa de Portugalete, frente a la ermita del señor San Juan y su hospital, con su huerta cerrada y linda con el camino que llaman de los carros e iglesia parroquial y con casas que quedaron del general Francisco de Vallecilla”. Vistos estos datos, no puede ser otro que el solar que desde la Plazuela del Cristo llegaba hasta la torre de la iglesia, sobre el que se encontraban la casa, huertas y jardines de Gorostiza-Mier (Casa de Chapa). Destacó e hizo fortuna como capitán, armador y comerciante. Resulta curioso que el escudo que figuraba en esa casa de Mier-Gorostiza,  que llegó hasta nuestros días y hoy se encuentra colocado en Santa Clara, tenga la misma forma y que un árbol en el centro separe las armas de los Asturias y los Muñatones (10 panelas). Como hemos dicho, intentaremos averiguar a quien correspondían esas panelas y fajas con roeles o bezantes.




martes, 3 de octubre de 2017

EL PRIMER PROYECTO DE RECONSTRUCCION DE LA CASA TORRE DE SALAZAR DE 1938






La primitiva torre medieval de la familia Salazar tras diversas trasformaciones llegó al siglo XX convertida en una gran mansión, con su terreno anexo rodeado de un muro, adaptada ya a las modernas necesidades de la época como se aprecia en la foto de la derecha.

En dicho terreno existía otra edificación, quizás para el servicio, que en el siglo XIX tras pertenecer a Mª Antonia de Egusquiza fue donada al obispado siendo utilizada por los curas de la parroquia, por lo que se conocía como casa cural. Tras el incendio y destrucción de octubre de 1934 y la muerte dos años después de su último morador, Luis de Salazar y Zubía, en 1938 el Ayuntamiento de acuerdo con su viuda encargó al arquitecto municipal Santos Zunzunegui el proyecto de jardines públicos, eliminando la casa cural en estado ruinoso, y la reconstrucción de la casa torre.

En esta entrada hemos considerado interesante recoger tres vistas de lo que constituía este primer proyecto, y cuya minuciosa descripción la podemos encontrar en la página 165 de la Historia de la Torre de Salazar, de Aitor Gonzalez Gato que se puede consultar en la Biblioteca Digital Portugaluja.








lunes, 2 de octubre de 2017

MULTA DEL ALCALDE POR SALIR EN FIESTAS CON UN GORRITO DE CARTÓN EN LA CABEZA EN 1952  




Hoy traemos una multa que se encuentra entre los documentos que nos ha donado Mariano Ciriquiain Careaga. Se la envió a su padre en 1952 su amigo Serafín Navarro (en la foto de la derecha sentado) y en ella consta como motivo “el haber ostentado un gorro de cartón durante las pasadas fiestas de la Villa, contraviniendo lo dispuesto por esta Alcaldía” y el importe para cada uno del grupo de 100 ptas.

Como se aprecia en la fotocopia, termina con el saludo de rigor entonces, de “Dios guarde siempre a España y a Vd. la vida muchos años” y la firma del alcalde Julián Bayo.

Serafín le enviaba estas dos fotos para que se hiciera la idea del tipo de gorro, “y Vd. que tanto celo e interés ha puesto en nuestras cosas, espero que estos documentos tendrán interés dentro de unos cuantos años para que puedan apreciar el celo de nuestras autoridades, que servirá de ejemplo a nuestras futuras generaciones. (…) Fuimos cinco amigos los agraciados con esta “suerte” que tuvimos la ocurrencia de reunirnos, como todos los años en la finca mía, exhibiéndonos más tarde con el gorrito en el Hotel.

No hago ningún comentario, pues Vd. los sabe hacer más sabrosos y razonables que yo, pero me ha de perdonar le moleste con estas tonterías, pues se me ocurre que a lo mejor tiene cabida humorística en cualquier artículo de los que Vd. tan agraciadamente sabe escribir.”

Desconocemos si Mariano le contestó o escribió un artículo como en su día con motivo de la multa que le había puesto a Jesús Uzquiano el alcalde José Manuel Esparza, por haberle dicho al municipal que le multaba aquella famosa frase de “el alcalde pone las señales donde le sale de los cojones”, escribió Camilo José Cela y que recogimos también en este blog.






domingo, 1 de octubre de 2017

AGRADECIMIENTO A MARIANO CIRIQUIAIN CAREAGA






A través de nuestro amigo y colaborador Javier García-Borreguero, hemos recibido de Mariano Ciriquiain Careaga, hijo del recordado secretario municipal Mariano Ciriquiain Gaiztarro, unas carpetas con documentos y fotografías que guardaba su padre.

En ellas encontramos desde un manuscrito de su obra Monografía de la Villa y Puerto de Portugalete, diversas fotografías, recortes de prensa con artículos suyos, programas de fiestas, o documentos varios.

Nuestra obligación en primer lugar es darlo a conocer a todos los portugalujos interesados en su historia, y, como siempre hemos comentado, que en el futuro si es deseo de la Corporación Municipal pasen a engrosar los fondos del Archivo Histórico de la Villa.

Nuestro agradecimiento en nombre de todos los portugalujos a Mariano y sus hermanos.

Empezamos hoy ofreciendo dos fotografía familiares en la playa de Portugalete. En la foto superior aparece Ciriquiain Gaiztarro con el remo y en la inferior un grupo de niños y niñas con la fecha de 1932.












jueves, 28 de septiembre de 2017

FOTOGRAFIA DEL DESAPARECIDO CAMPO DE SAN ROQUE




 Al igual que en una entrada de esta semana, hoy recogemos una foto del desaparecido campo San Roque que nos ha ofrecido en facebook José Manuel Sierra Rodríguez y que consideramos de interés.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

LA RESTAURACION DE LA TORRE DE LA IGLESIA EN EL SIGLO XIX Y MANUEL CALVO




En una entrada anterior surgió el tema de la reconstrucción de la torre de la iglesia a cuenta de una foto en torno a los años de la guerra carlista.

Aprovechamos la ocasión para recordar un trabajo de Roberto Hernández Gallejones, sobre la construcción de la iglesia parroquial de Santa María, en el que toca este tema y que se encuentra en la BibliotecaDigital Portugaluja.

Confirma la afirmación de José Luis Garaizabal de que en 1873, el arquitecto bilbaíno Severino de Achúcarro redactó las condiciones facultativas para ejecutar unas obras de restauración de la linterna del reloj de la torre, por un importe de 40.000 reales. Y sigue relatando como tendrían que pasar 10 años, hasta 1883, cuando el arquitecto Julio Saracibar firma los planos de rehabilitación con un nuevo esquema estructural de su interior.

Este tema y la presencia del indiano Manuel Calvo es lo que queremos recoger en esta entrada de hoy.

El citado cambio, continua el archivero municipal, era muy profundo, suponiendo efectuar una torre de estilo neogótico, muy picuda, con arcos apuntados y rosetones. Este tipo de innovaciones eran muy apreciadas en esta época, pero hubiera roto por completo con las normas artísticas de todo el edificio.

Aparte de las consideraciones vertidas por los diferentes técnicos en la materia se dio también la actuación, del señor D. Manuel Calvo, que terció en el debate a favor de respetar el estilo inicial del templo.

Su opinión la trasladó el alcalde a la sesión municipal del 23 de agosto de 1886 manifestando “que habiendo ido a saludar a D. Manuel Calvo que por unos días ha venido a esta Villa, en el curso de la conversación hablaron de la torre de la iglesia, y doliéndose el Sr. Calvo del estado lastimoso en que se encontraba, a consecuencia de los estragos que en ella hicieron los cañones de las huestes carlistas durante la última guerra civil, manifestó que contase el Ayuntamiento con veinte y cinco mil pesetas para su reconstrucción, pero con la condición de que se había de levantar con el mismo orden de arquitectura que antes tenía. Los señores concejales acordaron dar un voto de gracias a tan preclaro y generoso hijo de esta Villa, nombrando al efecto una comisión compuesta de los señores 1º y 3º alcaldes, síndico, y regidor Ortiz, que pasen a saludarle y darle personalmente las gracias”.

Se vio la necesidad de demoler completamente la obra antigua y sustituirla por una torre de nueva factura limitándose a reedificar lo destruido, respetando las líneas generales de la obra demolida. No se trataba de “atacar un remiendo mal echado”, sino de un trabajo, fruto de varias generaciones de nuestros antepasados, memoria fiel de los diversos estilos artísticos que se han sucedido en el tiempo. Cambiar, aunque sólo sea en parte esto, representaría, según el arquitecto Francisco de Angoitia que fue consultado, profanar el recuerdo de los que nos han precedido en la historia.

Se nombró arquitecto para dicho cometido a Casto de Zabala, y a sus órdenes a Francisco de Berriozabal y los planos, extendidos por este último llevan fecha del 29 de noviembre de 1886, habían sido ya previamente aprobados por Zabala

El expediente de reparación va de 1886 a 1888. El presupuesto llegó a la cifra de 37.689 pesetas, de las que Manuel Calvo aportó 30.000 ptas, que se completó con una suscripción popular en la que aparecen muchos donantes encabezados por Sotera de la Mier, Dionisio Castaños, o la reina María Cristina. Como nota curiosa, podemos decir que el director había ordenado expresamente que la piedra de sillería que se tenía que utilizar para el arreglo de lo anterior y para lo nuevo, debiera de proceder de las canteras de Arrigúnaga, “por ser la que más se parece a la empleada en la obra existente”.