jueves, 28 de enero de 2021

APUNTES PARA LA HISTORIA DE NUESTRO DEPORTE

 


Karla Llanos nos facilita esta noticia aparecida en EL NOTICIERO BILBAINO de febrero de 1894 que nos retrotrae a los orígenes de las pruebas deportivas en nuestra Villa.

Se trata de una carrera de andarines a celebrar en la plaza de toros. Los antiguos andarines, que llevaban recados, cartas y otros efectos de un lugar a otro, habían ido desapareciendo hace tiempo con la llegada de los modernos medios de trasporte.

A medida que el oficio se hacía innecesario, las carreras a pie atrajeron la atención del público en una dimensión de puro espectáculo lúdico, haciéndose muy populares.

En la historia de nuestros deportes tradicionales, según un trabajo publicado por el INEF, nos encontramos que el origen de las pruebas atléticas pedestres se encuentra en las apuestas entre korrikolaris, lastorkaris o andarines, que tenían lugar generalmente entre dos participantes, tanto en recorrido abierto como en plaza de toros, modalidad esta que tenía la ventaja para los espectadores de presenciar la prueba y poder hacer apuestas.

En nuestro caso se trata de “una carrera de andarines entre los afamados José Igarroza (Mocha) y Teodoro Landabaso (Mari) los cuales darán 100 vueltas en el redondel. Se atravesarán 500 pesetas”.

El costo de la entrada fue de 25 céntimos y resultó vencedor el segundo que era de San Salvador del Valle (Trapagarán), sin que se nos den noticias de si el otro andarín. “Mocha”, era portugalujo.

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