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miércoles, 7 de noviembre de 2018

HISTORIA DEL COLEGIO-ACADEMIA SAN ANTONIO (1)




Antonio Puente Pablos nació el 27 de Septiembre de 1921 en el pequeño pueblo de Cegoñal (León) y tras pasar una época de su vida en un convento, recaló en Portugalete con su título de Maestro de Primera Enseñanza, residiendo en el barrio de Pando nº 19 en casa de unos tíos. Antes de lanzarse a la aventura de abrir la academia en el Ojillo, se ganó la vida dando clases particulares en el Bar Allende de la calle del Medio.

A la edad de 28 años, el 15 de Septiembre de 1950 se lanza a la difícil empresa de montar un Colegio-Academia. Digo difícil, porque la Junta Municipal de Primera Enseñanza, formada por los directores de los colegios existentes (Zubeldia, Santa María, Agustinos, el Carmen, etc.) no estaba por la labor de compartir el pastel y puso sus pegas al local y a la necesidad de su apertura al estimar cubiertas las necesidades de la Villa en cuanto a centros de enseñanza.

El local donde instalaría la academia era una lonja de unos 80 m2 sita en los bajos de la casa nº 12 del Ojillo, propiedad de Alejandro López, vecino de la misma casa. El 15-9-50 solicita la instalación y tras el informe favorable del arquitecto municipal J. I. Gorostiza comienzan los trámites de Arquitectura, Sanidad, Instrucción Pública sorteando el informe previo negativo  de la Junta Municipal de Enseñanza.

La lonja necesitó labores de revoco y blanqueado, así como la construcción de un único lavabo-retrete de 2 x 1,5 m. Contaba además de la mampara-puerta acristalada al Ojillo, con dos ventanas al patio trasero lindante con las monjas y otras tres al patio interior. La lonja medía unos 14 x 5 m. más un rincón de unos 3 x 7 m. Colocó sobre la mampara de entrada un rótulo con la leyenda: “COLEGIO-ACADEMIA SAN ANTONIO”.

La autorización municipal fue concedida el 11-12-50, pero indicando que se debería dirigir para autorizar su funcionamiento a la Autoridad Universitaria. Pasó el trámite y es de suponer que las clases comenzasen en el curso 1951-52.

En los años iniciales solo había un aula quedando todo bajo el mando único de D. Antonio. Años después, una mampara acristalada dividía la lonja en dos aulas y sobre ella había colocado, creo, un Sagrado Corazón. La más cercana al Ojillo era la de los txikis y la trasera de los mayores. Unas pizarras gigantes de las que colgaban una regla, compás, escuadra y cartabón, todos de madera, ocupaban toda la pared. Txundo Arostegi nos inició en su manejo para el dibujo lineal. En la parte inferior, la repisa para las tizas y borradores que periódicamente había que sacudir en el exterior a base de golpes contra la pared con el consiguiente blanqueo del encargado ocasional de su limpieza. Por supuesto, el crucifijo presidía las clases y en otra pared colgaba algún mapa con los ríos, mares, países, capitales, etc. Unas largas mesas con sus tinteros individuales de cerámica blanca y bancos corridos era todo el mobiliario. Al fondo, en un rincón, la mesa del profesor y unas baldas en las que se apilaban ordenados boletines de notas, forros azules para los boletines y libros, etiquetas de papel que se pegaban previa chupada, cuadernos, botellas de tinta, lapiceros, gomas, plumas, puntos, etc. que facilitaba a sus alumnos a precios reducidos que se añadían al recibo mensual. 

La academia que llevaba en un principio solo D. Antonio, a los dos años más o menos, vio aumentada la plantilla con una profesora llamada Dª Olga Peñalva Raiva. Pronto nació el amor entre ambos y a los dos años se casaron.

El alumnado era variopinto. Chavales de la zona proveniente de las Escuelas de Zubeldia y otros, “rebotados” de otros colegios a los que sus padres dejaban en manos de D. Antonio para “enderezar”. La disciplina era severa y pobre del que no hacía los deberes o hacía pira. En los años cincuenta, D. Antonio daba unos vales de cartulina de diferentes colores y puntos según la calidad de los deberes entregados, que servían de salvación para evitar castigos. Todos los sábados por la tarde eran día de notas tras el rezo del Rosario y los suspensos e infractores eran severamente castigados a tortazos mientras estaban de rodillas en el suelo con las manos en la espalda. Me cuentan que una vez al ir a pegar a un “condenado” se le escapó el reloj de la muñeca yendo a estrellarse contra la pizarra. El castigo fue con “intereses”. ¡Todavía me resuenan los sopapos a “Mogoyo” al pasar frente a la lonja!. Otro castigo típico era copiar 100 o 500 veces un recordatorio de algo incorrecto.

Hoy en día, al ver la fotografía superior que nos ha facilitado Juan Ángel Barquín, correspondiente al curso 1958-59, uno se pregunta cómo era posible que entrásemos todos en aquella lonja (he contado 171 alumnos con D. Antonio y Olga o Pili Ruiz a la derecha). La fotografía está sacada con la casa nº 5 de la calle Gipuzkoa de fondo, cuyos bajos hoy ocupa Saneamientos Amezcua.

JOSE LUIS GARAIZABAL FLAÑO


jueves, 14 de septiembre de 2017

LA ESCOLARIZACION AL FINAL DE LA DICTADURA: (y 2) CENTROS PRIVADOS EN 1972






Tras la relación de Centros Públicos existentes en Portugalete en 1972, Tasio Munarriz continua hoy con los Centros Privados, tanto religiosos, academias o ikastolas. 

La relación con su número de alumnos y cuota mensual a pagar eran los siguientes: 

Colegio Santa María, (Primaria y Bº), 1362 alumnos, pagando de 600 a 1000 ptas.

Colegio Ntra. Sra. del Carmen, (Bachillerato), 450 (a), de 425 a 675 ptas.

Colegio de Santa Ana (Plaza del Cristo), (Párvulos, Primaria y 1º Bachillerato), 1500 (a), de 130 a 275 ptas.

Colegio de Santa Ana (Buenavista), (Párvulos mixto 1º Primaria (a)), 236, de 110 a 125 ptas.

Colegio de los Agustinos (desde 1972 escuela nacional, con maestras nacionales), (4 cursos de primaria), 90 (o).

Javerianas, (Secretariado y Puericultura), 1000 alumnas, cuota de 100 a 150 ptas.

Academia San Antonio (Ojillo), (Primaria), 269 (o), a 300 ptas.

Academia Estíbaliz (M. Calvo 9, 1º), (Primaria, Bº elemental, Secretariado), 90 alumnos, cuotas de 260, 400 y 500 ptas.

Academia La Estrella (Bailén 5, bajo), (Párvulos mixto y Primaria), 70 y 80, a 200 y 275 ptas,

Escuela parroquial María Madre de la Iglesia, (Párvulos mixto), 142 alumnos algunos de Santurce.

Escuela parroquial Divina Pastora (Zomillo 2), (Párvulos y 1º y 2º de Primaria), 77 alumnos.

Centro San Cristóbal de Repélega, 75 alumnos de primaria,

Academia San Fernando (Correos), Párvulos mixto, Primaria (o), Bachillerato (o)-141 alumnos, con cuotas de 200 a 750 ptas.

Academia Casans (Plaza del Cristo 2), Primaria, Bachillerato y Taquigrafía, 69 alumnos, 165 y 250 ptas.

Escuela Babcock &Wilcox, (Párvulos y Primaria), 438 Mixto.

Fundación Durañona, (Parvulario y 3 cursos de Primaria), 140 alumnos.

Escuela de formación profesional (en la iglesia de Repélega).

Academia Gerardo Hernáez (Alonso Allende 5), (Preparación P. y Primaria), alumnos.

Ikastola San Francisco Javier fundada en 1969, (Párvulos y primaria), 48 Mixta (en 1971)

Cooperativa ikastola Herrikoa, (párvulos y primaria), 128 mixta (en 1971)

Cooperativa ASTI LEKU en 1975, (Párvulos, primaria y bachillerato). 

Al aumentar los colegios públicos fueron desapareciendo las academias particulares y las escuelas parroquiales. La última academia fue la de San Antonio en los años 1980.




miércoles, 8 de febrero de 2023

RECUERDOS DEL OJILLO (8): EL Nº 12

 


En una entrada anterior Pedro Llinares nos habló de LOS LLINARES DEL OJILLO EN LOS AÑOS 50 DEL SIGLO PASADO, y relataba todos los vecinos que en aquellos años vivían en esta casa del Ojillo construida junto al convento de las Siervas de María en 1947.

Hoy completamos el tema con los recuerdos de Juanfer López Markaida, quien nos dice que esta casa fue construida por cuatro socios, tres socios industriales, un albañil, un electricista y un fontanero y como socios capitalistas los hermanos Alejandro y Fermín López Najera.

Estos se quedaron con dos pisos y con las dos lonjas, actualmente ocupadas por Oscar Atillo, de Fisioterapia y el bar restaurante El Txangurro.

En la de este último metían los Hnos López Nájera el camión de 9,8 tns de color rojo, marca REO y un FOR Thames Trader para reparto de vino a granel como mayoristas que eran, en envases de madera, barriles, (110 L), cuartas (325 L), pipas o bocoy (640 L), pellejos (88 L), garrafones (16 L), y un coche Mercedes descapotable negro con capota de tela negra abatible manualmente. También llegó a meter allí Antonio Puente su moto.

El camión de reparto llevaba conductor y ayudante. El chófer Eustaquio Hormaetxea, alias Gernika, pues era de esa villa y su compañero Alberto Comunión Gómez, cuñado de mi aita Fermín. La maniobra para meterlo en aquella lonja tenía su punto de dificultad por la anchura y largura del vehículo que le hacía tener que meter el morro en la acera de enfrente para coger ángulo de giro y retroceso. El tabique del fondo en la lonja daba al patio trasero de comunidad y una ventana lateral a un patio interior común a otra lonja que en 1951 estaba la academia San Antonio.

En el Ojillo entonces había poco tráfico. Además de dichos vehículos, algún camión como el de trasportes BIOK de Dioni Urrutia de la tienda de coloniales del nº 5, las camionetas de reparto de Sirimiri y Berriatua, o el camión de Carmelo Acha descargando en la bodeguilla y poco más. Aparte de algún burro con su basto, el carro de Herminio el carbonero y eso sí el que no faltaba a la cita de la mañana y de la tarde el autobús de Gallarta 

Posteriormente en esta lonja, López Nájera montó el bar restaurante El Ojillo y puso al frente del mismo mediante el pago de un alquiler a Marcelino Macho, hijo de Arsenio que explotaba el bar El Kilómetro.

En la lonja superior Antonio Puente, exfraile y maestro de primaria, tras múltiples impedimentos del Ayuntamiento presionado por los frailes menesianos, la escuela pública y el Patronato del Carmen, alquiló la lonja por 150 pts al mes y al de pocos años cogió el primero izquierda donde nosotros vivíamos pasando entonces al otro piso, el tercero derecha.

Tras la historia de la Academia San Antonio, y a la muerte de “Don Antonio”,  los dueños Hnos López Nájera le vendieron en 1991 la lonja al recordado Prudencio Torres Sertucha.

Pruden continuó el negocio de colchonería de Ambrosio Saitua Sangroniz natural de Sopelana que llegó al Ojillo en 1953, con su mujer Luciana Arteta de Urduliz y sus tres hijos.

A Ambrosio en el nº 10 le recuerdo peleando con la lana de oveja para su confección y aquellas telas listadas colores rojas y blancas o azul y blancas, sin que fueran sus hijos Juan o Jesús quienes lo continuaran sino Pruden.

A Pruden que murió hace dos años y a Ambrosio  los incluimos en la foto superior del Ojillo.


viernes, 16 de noviembre de 2018

HISTORIA DEL COLEGIO-ACADEMIA SAN ANTONIO (3)




En 1965 y “con el fin de poder atender a las numerosas solicitudes para ingresar en este centro que quedan sin poder ser atendidas por falta de espacio”, solicitan al ayuntamiento la debida autorización para “abrir dos clases para niños, en el local entrepiso derecho del nº 4 de la calle General Mola, donde actualmente se hallan las oficinas de Correos”. El local de los antiguos Correos antes de su traslado en 1965 a Carlos VII de unos 78 m2 no terminó de convencerles a pesar de recibir el permiso de apertura en Agosto de 1965, buscando nuevo emplazamiento para la ampliación.

Cuando algunos ya dejamos la Academia, el siguiente paso lo dieron en 1966 al adquirir la primera planta del nuevo edificio con entrada por la Travesía de Siervas de María (escaleras del Ojillo a Zubeldia), que se acababa de levantar en la antigua finca de Urioste que luego ocupó la Clínica del Dr. Savín. Consiguieron la Licencia de Apertura el 9 de Febrero de 1967. La ampliación llevada no supuso en un principio la desaparición de la actividad en los locales antiguos. Los recreos se realizaban en el Campo de San Roque como se ve en las fotos superiores. 
En 1970 la Villa iba camino de tener 45.589 habitantes que llegarían a 57.813 en 1988. 
Los anuncios insertado en el Programas de Fiestas de 1967 y 1972 ya citan la AMPLIACIÓN con varias clases nuevas (siete) y amplias (36 a 45 m2), así como que también existía una “sucursal” en Santurce y que el profesorado era de lo mejor, con un Director titulado con Premio Extraordinario. Se citaban los centenares de actuales y exalumnos que podían confirmar la “Magnífica preparación” y el “Magnífico porvenir”.



En una relación de centros de enseñanza publicada por Tasio Munárriz en este blog, nos da cuenta que la Villa contaba en 1972 con 13 centros públicos, sin contar Náutica y Música y 21 privados. La Academia contaba con 279 alumnos y cobraba 300 ptas. al mes a cada alumno.

Según hemos podido saber ahora, en 1974, el matrimonio se lanzó a ampliar sus conocimientos, matriculándose en la Universidad de Deusto en Filosofía y Letras, terminando solo Olga, ya que D. Antonio (me resisto a poner solo Antonio) debido a su mucho trabajo, no encontraba tiempo libre para estudiar. ¿Le castigarían a él por no hacer los deberes? .Jeje!!.

Una nueva ampliación se solicitó y consiguió en Julio de 1974 sobre un nuevo local en la misma planta (nº 3 Dcha.), anexo al adquirido en 1967, con el fin de dotar al centro de una o dos aulas más, sala de biblioteca, de ciencias y sala de profesores. Esta ampliación la justificaban “para atender las numerosas solicitudes de plazas escolares, y que, de otra forma, nos veríamos obligados a rechazar ya que, para el próximo curso, no disponemos de ninguna plaza en los locales actuales”. Portugalete seguía creciendo en población llegando en 1975 a los 54.501 habitantes. Los 15 vecinos del nº 3 no estaban de acuerdo con el permiso otorgado y mostraron su malestar firmando una reclamación al Ayuntamiento en Abril de 1974. El Ayuntamiento recomendaba un acceso diferente al portal nº 3 y así se hizo, accediendo por el interior de la Academia existente. No parece que los vecinos consiguieran detener el proyecto de ampliación.

D. Antonio murió el 2 de Junio de 1976 quedando todo a cargo de su esposa. El cierre definitivo se produjo al finalizar el curso 1990-91. Habían pasado 40 años desde la puesta en marcha de su sueño.

A pesar de los años transcurridos, cada mes de Mayo nos reunimos en torno a una mesa para recordar los tiempos pasados, que bien mirados, no fueron tal malos.

JOSE LUIS GARAIZABAL


NOTA: Los expedientes del AHMP 
en los que he localizado los datos son
 C428-7, C596-34, C628-8, C682-23,
 C1006-27 y AHMP (1950, sin catalogar)
 

lunes, 11 de enero de 2021

LOS COLEGIOS DE SANTO TOMÁS Y SAN PEDRO

En el último libro de la Colección El Mareómetro titulado Crónica de Portugalete en el siglo XIX, que tan gran aceptación ha tenido, Roberto Hernández Gallejones nos habla sobre el Colegio de Santo Tomás, un referente en la historia de los Colegios particulares o Academias que han existido en la Villa, basado en los documentos existentes en el Archivo Histórico Municipal que incluye hasta su reglamento de régimen interno.

Hoy es Karla Llanos quien en sus investigaciones en las hemerotecas de la época nos lo complementa con noticias del mismo en el año 1893. Si en el ejemplar de EL NERVION del 10 de noviembre se nos anuncia la apertura del curso, en el 24 de octubre se inserta su anuncio correspondiente.

Uniendo esta noticia con la que aparece en otro ejemplar de la Colección El Mareómetro, dedicado a los Años treinta del siglo XX, relativa al Colegio San Pedro, vemos las similitudes entre ambos. El primero pertenecía al Licenciado Eduardo Vallejo, y el segundo a Pedro de Valmaseda y preparaban a sus alumnos para carreras como la de Comercio, teniendo ambas su misma ubicación como era el desaparecido Chalet de Garaigordobil, en el nº 36 de General Castaños.

Este tipo de Colegios tuvo su importante continuación en los años 50 con el Colegio-Academia San Antonio, que estableciera Antonio Puente.

 Bajo estas líneas ofrecemos los anuncios de ambos en 1893, sobre una foto de LUX, y de 1932 sobre una foto de Eduardo Benito de 1967, antes de su desaparición.



 

 


viernes, 16 de noviembre de 2018

HISTORIA DEL COLEGIO-ACADEMIA SAN ANTONIO (2)




Dado el éxito y a que Portugalete había pasado de los 12.211 habitantes en 1950 a 22.514 en 1960, en Mayo de 1960, se lanzan a la primera ampliación de la Academia, instalándose en el piso primero-izquierda de la misma casa con el fin de descongestionar la lonja o de captar nuevos alumnos. Contratan entre otros profesores a Pili Ruiz para impartir cursos de Bachillerato Elemental y tengo que decir que son los años de los que guardo mejores recuerdos.

Los recreos se disfrutaban en las calles ya que apenas pasaban coches o llegaba el “cacharro de Sirimiri”, el camión de Berriatua o el autobús de Gallarta. Jugábamos grandes partidos de futbol en el solar existente entonces, entre las actuales calles Correos y Gipuzkoa, con la gran morera junto al taller de Pradas, como muda espectadora. Un campo en cuesta cuyas porterías se marcaban con cuatro morrillos a los que se unían el montón de carteras cuando salíamos de clase. En las épocas de lluvias, se formaba un gran charco en la trasera de las casas de Correos, en la portería “de abajo”, y cuando caía el balón en él, el que lo había tirado se las tenía que ingeniar para sacarlo a pedradas o a pie descalzo.

Al estar matriculados por libre, aquellos viajes en tren al Instituto de Bilbao para realizar los exámenes nos parecían “el no va más”. Viajar en tren, el colosal edificio del Instituto, los pupitres individuales o para dos como mucho, los bocadillos en el Parque de Dª Casilda entre la sesión de exámenes matutinos y vespertinos, la vuelta a Portu comentando que tal nos había ido la cosa. Aún recuerdo el examen de dibujo lineal que tuve que realizar de pie con el brazo izquierdo “inyesao”.

Pili destacó por su espíritu emprendedor a favor de los alumnos y de la participación de los padres en la educación de los hijos. Un domingo al mes acudían casi todos los padres y alguna madre de los alumnos a una reunión  de la “Escuela de Padres”, analizando los métodos y marcha de los estudios. También organizó el “Club de los muchachos” para desarrollar actividades educativas en los días que no había clase, encuadrándose en las ramas de Periodismo, Montaña, Fútbol y Danzas Vascas.

Los de Periodismo acompañaban a las salidas al monte o al partido que se jugaba contra otros colegios, redactando un reportaje que luego era expuesto en cartulinas en los pasillos de la Academia. El hermano mayor de éstos, Juantxu, prestó su apoyo a Pili en la puesta en marcha del nuevo proyecto. Por su parte, el grupo de danzas comenzó a ensayar en la Casa Parroquial de la mano de Jose Ignacio Beitia, que era hermano de Javi, alumno de la Academia. Aquel embrión en el que participamos Mendizabal, Fernández, Castillo, Duque, Goikolea, Mugarra, Garaizabal, etc. pronto se convirtió en el ELAI ALAI incorporando miembros del Colegio Santa María, El Carmen, cuadrillas de calle y amigos,  etc.

El piso tenía dos aulas, una delantera en forma de “ele”, formada previo derribo de tabiques, por tres habitaciones que daban al Ojillo y otra trasera que daba al jardín de las monjas donde daba clases Leo García y se utilizaba fuera del horario escolar para trabajos y charlas de orientación que impartían entre otros, Pili Ruiz y el párroco D. Pablo Bengoetxea.

 Las fotos de grupo que existen de aquella época, que se pueden consultar en https://www.flickr.com/photos/portugalete-academia-sanantonio/albums/ muestran la forma de vestir con sus trincheras, pantalones cortos y las medias de rombos que estaban de moda, y sobre todo, que están sacadas en medio del crecimiento galopante que estaba sufriendo la villa.

JOSE LUIS GARAIZABAL FLAÑO


lunes, 13 de junio de 2022

RECORDANDO LA HISTORIA DEL BARRIO DE BUENAVISTA (2)

 


Seguimos recordando la charla de Angel Comonte sobre la historia del barrio de Buenavista, a la que han asistieron entre otras personalidades, la familia del poeta Mario Ángel Marrodán, quién compuso el himno “Buenavista Gora!!” junto con la Banda Municipal de la Villa; así como la concejala de Cultura Estíbaliz Freije, y la antigua directora del Colegio Público Ruperto Medina, Begoña Delgado.

            Durante el coloquio, he realizado algunas referencias sobre el profesor palentino Ruperto Medina Alonso, así como del insigne miembro de la Real Academia de la Lengua, Juan Antonio Zunzunegui, quienes dan nombre al centro escolar infantil desde 1963 y del Instituto de Secundaria desde 1982. También he recordado a la escultora y pintora María Franciska Dapena, a cuyo domicilio en Buenavista llegaron a acudir en plena clandestinidad personalidades de la cultura vasca como Gabriel Aresti, Gabriel Celaya, Vidal de Nicolás, Blas de Otero y Agustín Ibarrola entre otros (algunos de los cuales cuentan con una calle en nuestra zona).

Hemos ido viendo a través de las imágenes el cambio urbano de este barrio portugalujo fronterizo con Santurce, en el que contamos con el Santo Hospital Asilo de San Juan Bautista desde comienzos del Novecento en la estrada de Zomillo donde tuvimos una gasolinera y una antigua casa cuartel; así como la Residencia de Aspaldiko construida en 1974, conocida entonces como la “jaula de oro”.

            También hemos recordado el sentido de nuestras fiestas de barrio, que llevan existiendo desde 1978 como el propio tejido vecinal. Precisamente hemos hecho un recorrido sobre esta celebración de San Antonio  que siempre se ha desarrollado cerca de la fecha del 13 de junio, salvo este año que se ha adelantado como algo excepcional, por la celebración del 700 Aniversario de la Villa de Portugalete.

            Nos han venido al recuerdo las verbenas con los grupos Sailean, Eguzki, Zuentzat. Los primeros conciertos de bandas de rock local y del entorno en 1992 y 1993 como Passion, Gris Perla, Flying Rebollos o 16 Válvulas. Tampoco hemos dejado de recordar  los juegos infantiles y teatros con los hermanos Vasconia, o los primeros títeres del grupo Bihar de Sestao que trajeron Felipe Garduño y Nati Cuevas a nuestro barrio periférico. Las bandas de cartón La Alegría e Itxurak dando ritmo a las ya desaparecidas vaquillas; lo cual me lleva al recuerdo familiar de El Resbalón y de mi primo Castorín. Unas Fiestas con más barracas y atracciones que en San Roque llegando a durar diez días hasta el año 1989. Alguna que otra lágrima ha caído con la nostalgia de ciertas imágenes que captó Rodrigo de aquellas Sanjuanadas con pequeños globos aerostáticos; así como el famoso Cine al aire libre donde se dieron varias películas de aventuras como “El guerrero rojo” o “Un capitán de quince años”.

            Hemos mencionado también a varios de nuestros ilustres pregoneros como el propio poeta Marrodán, el miembro de la academia de la Historia Francisco Sesmero, el cantautor Joseba Gotzon, la presentadora de Tele 7 Koro Mendieta o la Coral Santamaría.

            También no hemos querido dejar de mencionar las no tan viejas reivindicaciones vecinales que comenzaron en el tardofranquismo. De ahí que hayamos citado entre otras cuestiones el famoso ambulatorio del barrio construido finalmente en 2013, el cual se ha convertido en nuestro Guggenheim particular; así como el autobús directo por la autopista a Bilbao  con el que contamos desde el otoño de 1988 y que se ha seguido conservado tras varias movilizaciones en el año 2008; además de contar con una  farmacia propia desde el verano de 1991.



 

lunes, 29 de agosto de 2016

EL COLEGIO DE SAN PEDRO DURANTE LA REPÚBLICA



En la historia escolar portugaluja han destacado dos centros privados como fueron la Academia San Antonio y el Colegio de San Pedro.
Al margen de que algún día recojamos la historia del primero, vamos a recordar hoy al segundo de ellos ya que corresponde a los años 30 del siglo pasado en que estamos trabajando actualmente.
Lo estableció en 1930 Pedro Valmaseda y García Ollauri, pensando en cubrir una necesidad de los que querían para sus hijos estudios de bachillerato o especiales como Comercio, “con la amplitud que la vida moderna requiere”.
Lo ubicó en la planta baja de la casa de Araco, en Abaro, y el primer curso tuvo una media de 35 alumnos, que en julio de 1931 ascendía a 70, con cuatro profesores.
En el anuncio del año de su implantación ofrecía además idiomas, preparación para oficinas y empleos del Estado, como Magisterio, y hasta lecciones particulares con profesores de ambos sexos.
En 1932 se trasladó a General Castaños nº 36, al conocido como chalet de Garaigordobil, donde prepararía por libre para los Institutos de Bilbao y Portugalete y donde tenía además de alumnos externos, mediopensionistas.
Según Tasio, en su libro República y guerra en Portugalete, se consideraba que era “para los hijos de los riquillos”, por lo que no es de extrañar que su petición de ayuda al ayuntamiento republicano fuera rechazada bajo la excusa de tener otras necesidades más perentorias.
Con el estallido de la guerra civil, el colegio desapareció.


lunes, 3 de agosto de 2020

COMERCIOS DEL CASCO HISTÓRICO: Nº 20, 22 Y 24 DE LA CALLE DEL MEDIO


Recogemos en esta ficha tres edificios de la calle del Medio, con los comercios que José Luis Garaizabal nos señala que han existido.

Empezamos por el estrecho número 20, edificio que se levantó nuevo en 1920 y donde  en 1938 encontramos que estaba la Mercería de Isabel Pons. Posteriormente estuvo la Mercería y corsetería CANDY y antes de cerrarse definitivamente estuvo un tiempo dedicado a esoterismo con el nombre, creemos recordar, de SHANGO BABA.

En el nº 22, un edificio de dos manos que data de 1912, se estableció en 1948 Angel ELIAS al cerrar su mercería LA AGUJA DE ORO, Juan Cecilio Alday. Además de óptica, lo dedicó a joyería y artículos de fotografía.

Tras el traslado de ELIAS fuera del Casco, estuvo la Perfumería de las Hermanas Huerta, y después antes de su situación actual se dedicó a Clases de Inglés.

En la mano izquierda o superior de este edificio, ha permanecido desde hace mas de un siglo dedicado a zapatería desde que se instalara en 1919 Pedro Gutiérrez con su zapatería el Desengaño, para ser luego conocido como Zapatería PEDRO o luego con su hija MARIVI “la zapatera” (a la que ya dedicamos una entrada) y en la actualidad REPARACIONES PEDRO KONPONKETAK, con Lourdes Sacristán, casada con el nieto de Pedro e hijo de Mariví.

En el nº 24, edificio que data de 1921, existió durante muchos años un bar restaurante. En el Programa de fiestas de 1928 se anunciaba como EL LOGROÑES, aunque fundamentalmente el nombre más conocido ha sido el del restaurante Allende. Como BAR RESTAURANTE PENSIÓN DE ISIDRO ALLENDE se anunciaba en 1961 y diciendo que se había fundado en 1926, figurando en 1938 a nombre de Zacarías Allende.

En este establecimiento dio clases particulares, antes de abrir su Academia San Antonio, Antonio Puente, y en otra época fue también escaparate de Calzados Pedro.

Modernamente reanudó su actividad de bar durante unos años con el nombre de ZIRI MIRI, y tras una época cerrado Unai Zabala Palacio trasladó aquí su WHY NOT? del Ojillo, dándole su toque personal y añadiendo al nombre ESENCIA.

Esperamos que tenga el éxito que se merece, pues así lo augura la calidad y atención del servicio que ofrece este gran profesional portugalujo. 

 

 


martes, 10 de marzo de 2020

RECUERDOS DEL BARRIO DE LA FLORIDA (8): LOS MATACABRAS EN EL Nº 29



Aprovechando que hemos leído el libro LOS MATACABRAS. MEMORIA DE LA FAMILIA VITORES,  dentro del formato Biografías noveladas, que nos ha proporcionado Andrés Vitores Ugarte recogemos el pasaje que recuerda su paso por el barrio:
En 1958 la familia Vitores Ugarte se trasladó al grupo Genaro Riestra de Portugalete  y ocuparon el cuarto y último piso mano derecha del portal nº 29. En ese mismo año, el 8 de marzo, como si fuera una celebración por la nueva vivienda nació su hermana Itziar.
La casa se distribuía en tres habitaciones, un salón, cocina y cuarto de baño. El dinero ahorrado por el matrimonio les permitió dar una entrada y comprar algunos muebles para empezar una nueva vida. En un principio la casa no disponía de electricidad, así que se iluminaban con lámparas de carburo y se calentaban con la chapa económica, y aunque contaban con agua corriente, la presión no era suficiente para alcanzar la última planta, por lo que debían caminar hasta una fuente cercana para coger agua en baldes. Aún así las comodidades y la intimidad que ofrecía aquella vivienda eran muy superiores a las que habían dejado en la otra margen de la ría.
A partir de aquel momento, la vida infantil de José Andrés se entremezcló con la de otros muchos niños, hijos de jóvenes que llegaban de distintas zonas y barrios, como Rufino Andikoetxea; el palangrero Pepe del Campo; los Fernández, los Cantalapiedra, los Isuzkiza o los Alba, vendedores de aceitunas en el mercado. Todos convivieron en el mismo portal haciendo de él una comunidad joven y soñadora en cuyas manos se encontraba el futuro. La existencia de los habitantes de "Genaro Riestra" era muy similar, las familias funcionaban con la misma suerte de vida, haciendo frente a las necesidades diarias y disfrutando de los logros que iban llegando. Los diferentes bloques estaban ocupados por gente obrera, gente de bien, con sus trabajos honrados y más o menos el mismo o parecido poder adquisitivo.
En casa de Andrés y Pilar todo iba bien, pero dentro de los límites que la economía podía permitirles. Sin necesidades a la vista, los caprichos estaban fuera de lugar.
El pequeño José Andrés y otros muchos chavales crecieron corriendo por aquellas campas de La Florida a medio asfaltar y consiguieron hacer de su infancia una etapa llena de risas, de retos, de diferencias y de solidaridad. La calle era de los niños. Jugaban al fútbol, se escondían en los alrededores y robaban fruta en el huerto de la familia Bilbao. 
Posteriormente fue matriculado en la Academia San Antonio del Ojillo, (la foto del grupo de chavales corresponde a esos años) que fundara unos años antes el leonés Antonio Puente Pablos que impartía clases junto con su esposa Olga Peñalva Raiva, oriunda de Lamiako y con la que residía en el portal nº 31 a pocos metros de la de los Vitores Ugarte.

Sobre los recuerdos del barrio, y ya no en el libro, Andrés nos señala a uno de los curas que tuvo el barrio, como fue Joseba Atxa Ugarte, que creó la primera ikastola nocturna en los locales de la parroquia.
Lo considera como un ejemplo de vida social que facilitó los locales parroquiales para que los obreros se reunieran y celebraran charlas, les apoyó en la dura huelga de Bandas (Etxebarri) y con su apoyo pudo formarse la coordinadora de las empresas de la zona industrial de Portugalete, integrada por las entidades más importantes de la época, como Talleres Urbasa, Centrimetal, Hierros Arbulu, Fundiciones Portugalete, Bakelan, Persianas Santiago, Empronor, Antec y otras, que en total englobaban cerca de 1.500 trabajadores.
Ofreció su vivienda para uso social, así como su biblioteca personal y participó activamente ocultando y salvando a personas de la represión franquista, razón por lo cual el también la sufrió.

lunes, 16 de julio de 2018

EL COLEGIO DE SANTO TOMAS (1893-1903)







Este blog quisiéramos que sirviera para recoger todo tipo de noticias de la historia de nuestra Villa jarrillera a lo largo de sus casi siete siglos de existencia.

Y cuando decimos todo tipo de noticias nos referimos a todo lo que ha constituido nuestro devenir diario y sus habitantes. Somos conscientes de la dificultad que ello entraña. Y solo hace falta mirar a lo que nos cuesta recopilar la historia que todavía mantiene vivos a sus protagonistas, como es la historia del balonmano que en la entrada anterior tratamos y que también hemos constatado al querer recopilar la historia del deporte del hokey sobre hielo que en unos años se practicó en Zubi Alde, o de los inicios del movimiento scout, o de un singular centro escolar como fue la Academia San Antonio, y así de innumerables temas menores. 


Hoy descubrimos la existencia de un colegio privado que llevaba por nombre Colegio de Santo Tomás y del que no teníamos noticias dentro de la historia de la instrucción pública portugaluja y que creado en 1893 creemos que desapareció 10 años después.

Por los documentos que nos facilita Roberto Hernandez Gallejones, existentes en el Archivo Histórico Municipal, del que es responsable, las primeras noticias son de 1893 y corresponden a la petición de su director Eduardo Vallejo Besga solicitando una subvención de 4000 ptas y cómo al año siguiente en octubre de 1894 facilita al ayuntamiento el nombre de sus profesores y los resultados de los exámenes de sus alumnos. El se comprometía a dar clases gratis cada año a cuatro niños “considerados pobres”.

De agosto de 1893 es su Reglamento que como vemos en su portada se titulaba Colegio de Santo Tomás, de 1ª, 2ª y 3ª enseñanza incorporado al Instituto Vizcaíno establecido en Portugalete y dirigido por D. Eduardo Vallejo Besga, licenciado en Ciencias.

Contaban con “ilustrados profesores adornados con títulos
académicos” que eran los que les examinaban. Impartían tanto la Segunda enseñanza, como Náutica y la carrera oficial de Comercio, existiendo también clases para carreras especiales como ingenieros, arquitectos, Academia General Militar, o asignaturas de las facultades de Ciencias, Filosofía y Letras o Farmacia.

Se admitían alumnos Internos, Medio-pensionistas y Externos, estipulándose en dicho reglamento sus deberes y obligaciones, que nos resultan hoy curiosas por lo que no hemos dudado en incluir dicho reglamento en la Biblioteca Digital Portugaluja para los que estén interesados en el tema.

Otro expediente del 9 de mayo de 1895 nos muestra la petición de Andrés de Azpeitia para construir un edificio de nueva planta adosado al edificio de su propiedad y ocupando una planta del mismo destinado al citado colegio de Santo Tomás de Aquino.

Los planos llevan la firma del arquitecto Julio de Saracibar y las obras acabadas ya el 1 de setiembre reciben el vº bº del maestro de obras municipal Francisco de Berriozabal.

Encabezando esta entrada recogemos parte de los planos de dicho proyecto en la que vemos que en la planta principal tenía un gimnasio y cuatro clases y en la planta baja otras tres clases y el patio de recreo. También mostramos un detalle de un proyecto (en azul) fechado en 1904 y firmado por el arquitecto Emiliano Pagazaurtundua modificando la casa de Andres Azpeitia en la parte superior de General Castaños y que entones pertenecía al Sr. Garaygordobil por lo que suponemos que ya no existiría en esa fecha el colegio.

Dicha casa, denominada chalet de Vista Alegre, la fotografió también LUX según recogemos bajo estas líneas sin que nos conste la fecha, y en cuyo ángulo superior izquierdo aparece el fuerte de Campanzar.


lunes, 16 de diciembre de 2019

FOTOGRAFÍAS: JÓVENES PORTUGALUJOS HACIA 1950



Pedro Llinares, un portugalujo del Ojillo “nacido allá en el Mediterráneo”, nos ha cedido algunas fotos que vamos a ofrecer en varias veces.
Encabezando esta entrada a la izquierda un grupo de escolares de la Academia San Antonio, hacia 1951-52, en una excursión que hicieron andando al castillo de Butrón provistos de paquetes con la comida. De pie Jesús Yagüe, Enrique González (en el centro) y Pedro Llinares. Agachados, José Luis Contreras con la bota de vino, Trigueros con boina y Carlos Quintana con Alfre Palacios, los dos fallecidos en los últimos tiempos.
En la foto de la derecha, con Pedro y su hermano Jaime en el centro, se recuerda a Alda en la parte superior y a Javier Eguibar y a Esteban Bañales sentados.
Bajo estas líneas, tenemos a la izquierda, en un banco de la plaza, perfectamente trajeados con pantalón corto, a Pedro Llinares y Edu Benito, arrodillado, y detras Mari Angeles Ferreira con los más jóvenes, Jaime Llinares, Iñaki Pastor y Jesús Saitua.
Hemos añadido a la derecha, una foto en el parque de todos los hermanos Llinares, Pedro, Jaime, Miguel, Paco y Pepe, junto con otro delante, “el broche”, cuyo nombre no se recuerda.



jueves, 9 de enero de 2020

LOS LLINARES DEL OJILLO EN LOS AÑOS 50 DEL SIGLO PASADO.



En el pasado mes ofrecimos algunas de las fotografía que nos ofreció de su álbum familiar Pedro Llinares y hoy con esta entrada vamos a completar muestra misión de darlas a conocer.
Agrupamos sobre estas líneas unas cuantas que nos reflejan fundamentalmente al grupo familiar que formaban Pedro Llinares y Angela Iglesias con sus cuatro hijos Pepe (†), Pedro, Jaime (†), Paco (†) y Miguel. 
En la foto superior de la izquierda junto a Angela y sus hijos aparece el matrimonio Paco Loroño y Clara Aranceta con su hija Mª Carmen así como Mª Ángeles Ferreira.
En la historia del Ojillo en las décadas en torno a mitad del siglo pasado, esta familia forma parte destacada. Vivían en el nº 12, una casa que se construyó tras la guerra, en la década de los cuarenta, y vivían en el segundo piso. El matrimonio Pedro y Angela eran naturales de Villajoyosa (Alicante) y como él era marino, contramaestre en el Compañía Trasatlántica, la voz cantante la llevaba ella, muy conocida como “la valenciana”.
Esta casa, junto al convento de las monjas de Siervas de María, acogió al comienzo de la década de los 50 a la Academia San Antonio, tanto en la lonja como en el primer piso a partir de 1960. Enfrente, en la mano derecha, vivían las hermanas Irene y Mariangeles García, con su madre Consorcia, una palentina, ciega, nacida en la última década del siglo XIX.
Si en el 2º piso se instalaría en la década de los 60, D. Andrés Alava, capellán de las Siervas, en el 3º vivía Fermín López Nájera, un riojano de Logroño, dedicado al negocio de los vinos, casado con Celestina Marcaida de Munguía, y su hijos Juan Fermín, Mª Angeles y José Ignacio. Enfrente, en ese tercer piso, estaba Gabriel Lashayas y Aurelia Nuñez, que habían “bajado” de Gallarta en 1947. El, comerciante de mercería, soriano, y ella de Ortuella donde su padre había sido concejal comunista, y que había muerto en la década anterior tras ser detenido y pasar por las dependencias de la Guardia Civil. Tenían tres hijos, Aurora, Rubén y Arturo.
Si en el 4º piso recordamos al gipuzkoano Juan Aguirre, casado con Begoña Cortadi, de Sestao, y sus hijas Mª Jesús y Mª Luisa, en el 5º estaban los Barquín que luego se trasladarían a Santurtzi. Estanislao Barquin y Consuelo Palacios eran los padres de Consuelo, Luis y Juan Angel, este último todavía dando guerra entre los Amigos del Ojillo.
Qué duda cabe que si hiciéramos un repaso parecido a las dos decenas de casas del Ojillo en aquella época recogeríamos una parte importante de la historia de Portugalete en el siglo XX.
Dos de las fotos en el muelle de los hermanos Llinares nos recuerdan, la de 1947 que allí frente al edificio de la estación fondeaban los barcos de la armada española y que el muelle nuevo que hoy está rematado con una barandilla metálica entonces tenía un murete que en algunas partes, como se ve en 1950, tenía encima añadido un banco.
Finalmente completamos esta entrada con la foto inferior, también de los fondos de Pedro fechada en abril 1975, en la que se nos señala a XX, Rafa Aróstegui, José Mª Berlanga, José Rodríguez, Pedro Llinares, Gil Cortázar, Alberto Arroyo, Patxi Zurigaga, Yon, e Iñaki Eguino.



viernes, 7 de junio de 2019

55 AÑOS DE LA PRESENTACIÓN EN PÚBLICO DEL GRUPO DE DANZAS DEL ELAI ALAI





Fue tal día como hoy, dos años después de que echara a andar el proyecto de un nuevo grupo de danzas vascas en Portugalete, aunando esfuerzos desde la Academia San Antonio y el Colegio Santa María así como con las cuadrillas de vecinos y amigos, bajo la dirección de José Ignacio Beitia.

Por fin decidimos presentarnos a la Villa, animados por la ilusión y las continuas muestras de apoyo que recibíamos.

Tras darle muchas vueltas, se decidió programar el acto para el día 7 de Junio de 1964. El primer escollo, los permisos, lo salvamos con la ayuda del párroco D. Pablo Bengoetxea, que como consiliario del grupo elevó la solicitud a la superioridad para la celebración de un “Concurso de Jotas Vascas con la presentación con algunos bailes vascos” en la Plaza, adjuntando tres copias del cartel de propaganda para su visado y autorización. Angel Berriatua colaboró sufragando los carteles como dueño de Gaseosas Berriatua y la Villa apareció plagada de carteles. José Ignacio Beitia solicitó así mismo al Ayuntamiento, una subvención de 3.000 ptas. para “dar categoría a la presentación y concurso”. Dado que no se ha conservado ningún cartel y no lo hemos encontrado en ningún archivo, lo hemos reproducido más o menos.

La Delegación Provincial del Ministerio de Información y Turismo lo aprobó, con la coletilla: “En la interpretación de bailes vascos, si ejecutan el saludo a la bandera deberán hacerlo obligatoriamente con la bandera nacional". La Jefatura Superior de Policía también lo autorizó, “precisando independientemente, autorización municipal”.

A las 12 del mediodía partimos desde el Campo de la Iglesia, tras las fotografías de rigor algunas de las cuales encabezan esta entrada, realizando un pasacalles por el Casco Viejo a los sones de la Banda de Txistularis del Grupo: Vicen Arizmendi (†), José Garrigós “Pepín” (†), Valentín Arana “Tinín” y Emilio Larrabide “Larra” (†). Les seguían una joven pareja que iba a participar en el concurso: Manu Beitia (†) e Itziar Mancisidor. Y luego los nerviosos e ilusionados dantzaris: Bego Beitia, Arantza Bezares (†), Regina Pradas, Mª Carmen Morcillo, Loli Gorostiza, Fidela Calvo, Isabel Bilbao, Txaro Llarena; Txetxu Fernández, Javitxa Martínez, Kike Gil (†), José Luis Garaizabal, Ortiz (¿), José A. Zenarruzabeitia (†), Ion Cobos y Andrés Javi Rueda. Por supuesto, en las fotos falta José Ignacio Beitia (†), que además de ser el “alma mater”,  ejerció de fotógrafo.

Desde las ventanas y balcones aplaudían emocionados y desde las aceras recibíamos palabras y palmadas de ánimo. Para nosotros era la gloria, pero para ellos era refrescar bellos recuerdos de tiempos pasados.

Al desembocar en la Plaza, lo primero que nos llamó la atención fue el gentío que la llenaba, con una primera fila sentados con los fans más madrugadores y el resto de pie, lo mismo que las terrazas del Hotel, como se ve en las fotos inferiores.

El repertorio fue modesto, pero a pesar de los nervios y la falta de tablas, lo hicimos muy bien. Los aplausos atronaban tras cada pieza de baile.

El concurso de jotas tuvo una gran participación y nivel, con parejas llegadas de Portugalete, Bilbao, Sestao, Berango, Getxo…

Tras el reparto de premios y las felicitaciones, realizamos pequeñas actuaciones por el Casco Viejo, acabando en un atiborrado Bar La Terraza como veíamos en la entrada de ayer.


JOSE LUIS GARAIZABAL

miércoles, 13 de septiembre de 2017

LA ESCOLARIZACION AL FINAL DE LA DICTADURA: (1) CENTROS PUBLICOS EN 1972






Ahora que sobran escuelas y que como en el Colegio Ruperto Medina, ante la existencia de sólo unos 125 escolares de Infantil a 6º de Primaria, el Gobierno vasco quiere unir dos grupos (3º y 4º) de Primaria en uno y los de 4 y 5 años de Infantil en otro, con la lógica protesta de los padres, Tasio Munarriz, nos hace recuento de los centros escolares que había en la Villa en 1972, y que muchos de nuestros seguidores recordarán.

En Portugalete, como efecto del crecimiento natural y, sobre todo de la inmigración, el número de habitantes había ido pasando de 10.814 en 1935 a 22.713 en 1960, a 45.000 en 1970 y a los 57.053 en 1978, lo que obligó a aumentar el número de centros de enseñanza públicos y religiosos, proliferando las academias particulares y las escuelas parroquiales.

La relación de CENTROS PUBLICOS en 1972 era:
Maestro Zubeldia, (Primaria, 1 º Bachillerato), 558 niños (o) 605 niñas (a).
Antonio Trueba, (Primaria), 450 Mixto.
Hospital San Juan Bautista, (En el pabellón de infecciosos), (Primaria), Unitaria 84.
Convento agustinos, (3 grados Primaria), 41.
Escuela Educación especial Ramón Ruiz de Asua, (educación especial), 63 Mixto.
Instituto, (Bachillerato), 667 mixto y Clases no mixtas
Escuelas de Rivas, (Primaria).
Francisco Greño, (Primaria), 243 Mixto.
Ruperto Medina, (Primaria), 792 Mixto.
Virgen de la Guía, (Primaria), 880 Mixto.
Escuela oficial de Náutica, Leopoldo Boada, (Náutica y Maquinaria navales), 730 (o) Últimamente alguna alumna.
Escuela de Artes y Oficios, 127.
Josefa Aniel-Quiroga y Pilar Careaga, (Parvulario). Se fundaron en 1972.
Juan José Tellaeche en 1972, derribado y sustituido por Gabriel Celeya.
Academia de Municipal de Música, P. Isidoro Cortazar, en los bajos de las escuelas de Casilda Iturrizar.

El Instituto de bachillerato fue inaugurado en 1967, siendo su primera directora Begoña Velasco. Eran admitidos todos los alumnos que hubiesen presentado su solicitud en el Secretaría del Ayuntamiento y en la Delegación Local del Frente de Juventudes. El 18 de junio de 1974 se le puso una placa con la inscripción: INSTITUTO NACIONAL DE ENSEÑANZA MEDIA DE PORTUGALETE. PLACA HOMENAJE DEL INSTITUTO AL ALCALDE DE PORTUGALETE DON JOSE MANUEL ESPARZA, EN PRUEBA DE GRATITUD POR SUS MUCHAS ATENCIONES PRESTADAS AL CENTRO. El alcalde respondió con un discurso de agradecimiento y reconocimiento de la labor de todos los docentes de la Villa que atendían a 14.000 alumnos.

En 1982 se retiró esa placa y el Instituto recibió el nombre del escritor Portugalujo Juan Antonio Zunzunegui por ser el año de su fallecimiento.

El Centro Público Kanpanzar se empezó. a construir en 1979 anexionando la ikastola Herrikoa y manteniendo las dos líneas (castellano y euskera) durante 20 años.

Existía el concepto de “permanencia” que consistía en una clase de 2 horas diarias después de la jornada escolar que algunos profesores daban a sus alumnos para ayudarles a hacer los deberes y que cada familia pagaba aparte de la cuota. Esta era de 60 ptas. mensuales en los colegios de Zubeldia, Antonio Trueba, Hospital San Juan Bautista y Agustinos, y de 100 ptas,  mas el material en el Instituto.

Una de las maestras que dio clase en el Hospital San Juan Bautista fue Mª Carmen Ipiña.