viernes, 18 de agosto de 2023

MÁS SOBRE LA ESTRADA DE LA PAJONA

 



Hemos dedicado tres entradas anteriores a la desaparecida Estrada de la Pajona, en que José Luis Garaizabal y quien esto escribe describíamos su trayecto, su proceso de desaparición, así como el origen del topónimo, que casi con toda seguridad hacía referencia a los “pajones” o tallos de la borona.

Como decíamos en nuestros artículos, el patio interior del convento de las Siervas de María es todo lo que queda de esta estrada, que debió desaparecer en 1947, cuando se construyó el actual n.º 12 de la calle Gregorio Uzquiano.

Traemos a este blog una magnífica fotografía sacada desde el balcón de su casa por U.B.C (quien no desea que su nombre y apellidos se hagan públicos), realizada a petición mía, donde vemos magníficamente el transcurso de lo que queda del camino. Dicho camino, si bien muy transformnado para su conversión en patio, coincide sorprendentemente con el transcurso reflejado en el plano que Santos Zunzunegui dibujó en 1938.

Como dijimos en un anterior artículo, el edificio alargado de la izquierda presenta una planta dispuesta en sentido diagonal, obligada por el transcurso de la estrada, lo que quiere decir que probablemente este edificio se construyó cuando el caminito aún existía y no había sido “privatizado” por las monjas. El portón que hoy cierra el patio y que se ve en la parte inferior de la fotografía, nos debe estar indicando la dirección que seguía el camino, que llegaría hasta el alto de Zomillo.

Adicionalmente, en mayo de 2023 mantuve una entrevista con J.L.H.D (quien tampoco desea hacer pública su identidad), portugalujo de 93 años (nació en 1930), quien recuerda muy bien la estrada, ya que sus padres poseían una huerta junto a ella. Desde esta huerta a la estrada, se accedía por una vieja puerta de madera. También recuerda que en una de las dos tapias que delimitaban la estrada, las monjas habían abierto una portezuela para comunicarse directamente con el convento. En cuanto a la anchura de la estrada, mi interlocutor afirma que un hombre adulto con los brazos extendidos podría tocar con ambas manos las dos tapias que la delimitaban. Eso nos daría una anchura aproximada de unos 180 centímetros. Dada su estrechez, es normal que recibiera el apelativo de estrada.

Aitor González Gato.

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